martes, 2 de octubre de 2012

Un mar para Bolivia







Un mar para Bolivia



Alejandro Fischer

Escribía en un último comentario que octubre era el mes de los Bolcheviques y de Ernesto.

Y claro que lo es. Un 9 de Octubre, Ernesto es asesinado en su intento de “levantar” guerra de guerrillas y sublevar al pueblo Boliviano, y de allí empezar un levantamiento, en todo nuestro Sur.

Ernesto Guevara es un “icono” de la justicia y rebeldía social. Fue el incansable maestro que tenía entre “ceja y ceja”, la formación del “hombre nuevo”. Ese hombre nuevo, solamente es  posible, si las realidades de gobierno, sociales, de poder, estén en manos del pueblo organizado.

Si la mano de la CIA y de la reaccionaria Bolivia de ese tiempo, la comunicación y ciega voluntad politica por todas partes, no hubiese actuado, los pueblos de Latinoamérica, seguro que no serian los mismos de ahora y Ernesto tendría 84 años.

La existencia de estos héroes del pueblo, son productos y quiero creerlos así, del desarrollo del Intelecto, de una madurez politica que los induce a estar al servicio de la humanidad.

La historia de los imperios y del riquerio, siempre es la misma. La cancha esta bien rayada en dos partes bien definidas. Dentro de esas dos partes, con rayas invisibles, está dibujado el “luche”.

Él luche está repartido en 8 cuadros. Uno puede quedarse toda la vida, generación tras generación en un cuadrado, pensando “amalditado” todas las mañanas; “que cresta le voy a dar de comida a los cabros hoy ”.

En los 1916, 1917 y antes también, Rusia era un inmenso pueblo, muerto de hambre, con una geografía infame que dejaba las angustias congeladas.

Los Mencheviques fue una corriente importante en la Social Democracia Rusa, luchaba al igual que otros, como los Bolcheviques, en contra de la familia Zaristas y todos los que mamaban de ella. El zar y su realeza, la burguesía muy poderosa, lo tenían todo, el pueblo solo hambre y frio.

Entre estos enfrentamientos de clase y de ideas, el gobierno provisional es  sustituido. Lenin y los Bolcheviques, toman el poder. Ese triunfo no fue fácil. Fue la guerra civil más espantosa del pueblo ruso. Las ideas tan contradictorias entre ellos disfrazaban intereses y privilegios de la pequeña y poco más alta burguesía rusa.

El Marxismo es un silabario para aprender, entre otras cosas, leyes y métodos, argumentos y ejemplos de los enfrentamientos de clase que estaban ocurriendo en Europa, no solamente desde la Revolución Francesa, sino antes de ella. El Marxismo no pretende ser un manual invariable, quieto y obtuso de las luchas de clase, para conquistar una sociedad socialista, comunista, diferente.

En esa madeja de Zaristas, monjes, mijitos ricos, banqueros, abogados, soldados y generales, habían dos ideas, Los Mencheviques decían qué el marxismo había que ser aplicado letra por letra, paso por paso. Despues de un Estado casi feudal de existir, es necesario vivir los diferentes ciclos del capitalismo.  Antes de la dictadura del proletariado, tenía que existir una especie de dictadura de la burguesía.

Como queriendo decir, que el pueblo ruso, no tenia ni la mas “prostituta idea” de la revolución en que estaban metidos, que era necesaria una maduración del proletariado, de la clase obrera.

Los Bolcheviques, por el contrario, decían, que se podía saltar esa parte del aprendizaje y entrar de lleno con la dictadura del proletariado, a la contruccion de un país de los trabajadores, de los Sóviet, de los campesinos. 

Por esa diferencia de método y de intereses pequeños burgueses, murieron miles de miles hijos del pueblo, cientos exiliados y Trosky asesinado en Mexico.

La Revolución Industrial jugo un gran papel en estas decisiones. Además, la guerra hizo imprescindible edificar casi de la nada, un país industrializado, que poco tiempo antes, no conocían ni la luz eléctrica.

Otra cosa importante y hedionda a la vez, es ponerle al holocausto más grande de la historia, de los genocidios de las conquistas:

¡! Día de la Raza!!

El genocidio del Sur de América, comenzo en las costas de Mexico, un 12 de Octubre de 1492.

Existían antes de ese octubre, 70 millones de aborígenes, 150 años mas tarde, quedaban 3 millones. Es decir, en 150 años mataron a 67 millones de habitantes aborígenes.

Las pestes como la viruela, la sífilis, mataba a los indios como moscas. Planificaban matanzas con la misma sangre fría que los nazis utilizaron en los campos de exterminios en la segunda guerra mundial. Es decir, utilizando el desarrollo de las ciencias, de las armas y las tácticas, frente a seres humanos incapaces de defenderse contra tal canallesco poderío

Se defendieron, se defienden, los mapuches llevan más de 400 años combatiendo.

Día de la raza, que descaro…tuvieron que pasar años tras siglos, para que los habitantes dueños de la ciencia y la verdad, dijeran que las razas no existen, solas etnias con sus caracterisiticas propias, en las cuales nacieron y evolucionan.

Esas caracterisiticas de evolución, las utiliza el racista idiota para esconder su propia incapasidad social y de pretecto para matar y quedarse con las cosas del finado.  El xenófobo, es el ignorante utilizado por los imperios, no para cuidar los territorios, sino los privilegios y poder que le dan los medios de producción. El Gobierno de Chile es un xenófobo, que sigue cuidando los intereses del Imperio, acorralando a los hermanos mapuches, reprimiendo la juventud, fomentando la ignorancia, matando lo nuevo.

Digo estas cosas, porque quizás este loco,  tengo asociaciones que me estrujan el alma.
Hablan del día de la raza…El costo a los obreros de América del Sur y del Caribe, a medio mundo y a los otros también, fueron lagrimas, sudor, miedo, terror, muerte, hambre, engaño. Hacer estos paisitos, con los imperios a “a tota”, es muy complicado.

Países, especialmente Chile, que tienen a sus originarios con las manos atadas. Los tienen sordos y mudos, castigados por no haber muerto en los tiempos de barbarie española. 

Países con sus héroes coloniales, sus “caguines”  y leyendas…Países con sus ciudades y barcos…con sus soldados, para cuidar los intereses del Imperio. Países como mi Chile, con su “Adiós al Septimo de Línea, Los Viejos Estandartes, La Chupilca del diablo, El Morro de Arica, Arturo Prat, El Huáscar, la Covadonga, La Esmeralda, Eusebio Lillo, autor del Himno Nacional “o el asilo contra la opresión”, Secretario del Comandante en jefe de las fuerzas chilenas de ocupación, Manuel Baquedano…jefe absoluto para hacer cualquier cosa en Bolivia.

Los Chilenos cuidando el salitre y otras yerbas que se llevaban los señores Ingleses, nos fuimos a “lo Mambru” a la guerra.  Los gringos y trasnacionales Imperiales de hoy, lo hacen con el cobre, el litio y anda a saber tú, con cuantas cosas más.

Lo que le queda a Chile es una miseria, comparada con los grandes capitales que estos “corto de cutis! se llevan.

Así y todo, esa miseria que queda para los astutos chilenos, bastaría para darle educación gratis y de calidad a todo el que quiera estudiar…Esa sí que es inversión inteligente y patriotica.

En estas cuestiones de las economías y riquezas de nuestros países del Sur, están amontonadas y repartidas gracias a la avaricia, a la traición y a la muerte de inmensas poblaciones obreras. Y nosotros nos hacemos “los tontos” .

En casi todos los territorios de mi país, en el que hay minerales valiosos u otras riquezas, en su origen, petenecian a los hermanos peruanos, bolivianos y mapuches.
Nos fuimos a la guerra por la avaricia y porque nos empujo el Imperio Ingles.

Nos matamos entre nosotros y desfilamos altivos, recordando la muerte. Mientras los imperios miraban y hoy cuentan las ganancias que dejan los conflictos bélicos, la muerte y las economías dependientes por todo el mundo.

Con esas formas de pensar y hacer le quitamos el mar a Bolivia y parte de tierras a los peruanos, esclavizamos culturalmente a los mapuches.

Ahora, quizás, gracias a “costalazos”, somos mejores seres humanos.
Tenemos que comportarnos como tal y entregarles un mar para Bolivia.
El humanismo de hoy, la conciencia y el intelecto nos mandata.

¡Un mar para Bolivia!

Gracias por el día de ayer. El aniversario de Bahia.