martes, 4 de agosto de 2026

EN EL 89 NATALICIO DE PATRICIO MANNS

 


EN EL 89 NATALICIO DE PATRICIO MANNS

 

 

 

                                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                        Centro de Extensión e Investigación

                                                        Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

 

 


 

 

Iván Patricio Eugenio Manns de Folliot, más conocido como Patricio Manns, nació en Nacimiento el 3 de agosto de 1937.  Fue cantautor escritor y militante comunista chileno, destacado representante de la llamada Nueva canción chilena. 

De padre suizo-alemán y madre francesa, a los 14 años publicó por primera vez sus poemas en el diario El Colono de Traiguén, iniciando una carrera como escritor que se prolongaría a lo largo de su vida.

 

En 1963 escribió su primera novela, Parias en el Vedado, que reescribió años después con el título La noche sobre el rastro, ganando con ella el premio Alerce, de la Sociedad de Escritores de Chile, en 1967.

 

Durante su juventud ejerció varios oficios, como camionero y dependiente de farmacia, hasta que el año 1961 fue contratado como periodista en el diario La Patria, de Concepción.

 

Dos años más tarde se instaló en Santiago, trabajando inicialmente en Radio Balmaceda. Por esos años su labor como compositor ya se estaba manifestando. Su canción "Bandido" había ganado el festival de Cosquín, Argentina, en la interpretación de Los Trovadores del Norte; y su tema "Arriba en la cordillera" fue grabado, gracias a la iniciativa de Camilo Fernández, por el sello Demon en la voz de Los Cuatro Cuartos. Con esta canción Patricio Manns alcanzó notable popularidad en el medio nacional, reconociéndose como una de las principales figuras del neofolclor.

 

En 1965, tiempo de su canción "El cautivo de Til Til", se incorporó como artista permanente a la Peña de los Parra, intercambiando experiencias con Víctor Jara, Rolando Alarcón, la familia Parra y muchos otros artistas chilenos y extranjeros. Con todos ellos fue asumiendo paulatinamente una actitud política militante que lo llevó a incorporarse al Partido Comunista y comprometerse profundamente con el gobierno de la Unidad Popular.

 

 


 

EN EL EXILIO 

El golpe de Estado significó su exilio. En Europa trabajó junto al grupo Inti Illimani, con quienes grabó canciones emblemáticas como "Palimpsesto", "Vuelvo" y "Sambalandó". Escribió además valiosas novelas como: Buenas noches los pastores, Violeta Parra: La guitarra indócil, Currículum Mortae y Actas de Marusia. Asimismo, su compromiso antidictatorial lo llevó a transformarse en vocero del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. A fines de los años ochenta volvió a Chile, momento desde el cual continuó con su labor musical y literaria, constituyéndose en una figura consular de la cultura chilena.

 

CONDECORADO CON LA MEDALLA LUIS EMILIO RECABARREN

El sábado 27 de octubre de 2018, en el Teatro Novedades, junto a otros 30 compañeros, Patricio Manns recibió la Medalla Luis Emilio Recabarren, la más alta distinción que otorga el Partido Comunista de Chile a sus militantes.

 

Falleció el 25 de septiembre del año 2021 en Reñaca, Región de Valparaíso.

 

COMUNICADO DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE

El Comité Central del Partido Comunista de Chile lamenta profundamente la partida de nuestro compañero Patricio Manns, una de las figuras más destacadas y relevantes en la historia cultural, política y social de nuestro país. Patricio Manns nos honró con su presencia en las filas de nuestro Partido, donde tuvo una militancia activa y una destacada labor desde su hacer cultural y su tremendo compromiso con las causas populares. 

Patricio Manns nació en Nacimiento el 3 de agosto de 1937. A la edad de 14 años publica sus primeros poemas en el diario El Colono de Traiguén, iniciando su carrera de escritor que se mantendría durante toda su vida

 

El año 1963 publica su primera novela Parias en el Vedado, la cual reescribiría años posteriores con el nombre de La noche sobre el rastro, con esta novela obtiene el premio Alerce otorgado por la Sociedad de Escritores de Chile, el año 1967.

 

Su oficio de escritor siempre estuvo acompañado con su labor de compositor, dándose a conocer con temas tan significativos para la memoria musical chilena, tales como: Bandido, Arriba en la cordillera, El cautivo de TilTil”, entre otros, que lo instalan como una de las figuras más sobresalientes del neofolclor. En 1965 se incorpora como artista a la Peña de Los Parra, compartiendo con figuras de la envergadura de: Víctor Jara, Rolando Alarcón, la familia Parra. Junto a ellos fueron construyendo un discurso político cultural que los hizo comprometerse profundamente con el gobierno de la Unidad Popular. Durante los años del golpe de estado tuvo que emigrar hacia el exterior, viviendo su exilio en Francia donde junto al grupo Inti IIIimani, grabó importantes canciones como: “Palimsesto”, “Vuelvo”, entre otras. En esos años su labor literaria nunca fue interrumpida, escribiendo las novelas: Buenas noches los pastores y Actas de Marusia, entre otras. A finales de los 80 regresa a Chile. Su tremendo compromiso social y con las causas populares lo llevó a asumir la labor de vocero del Frente Patriótico Manuel Rodríguez; entendiendo que el pueblo debía defenderse de las fuerzas golpistas que estaban masacrándolo.

 

Patricio Manns ha sido, sin duda una de las figuras más prominentes de la cultura en nuestro país. Su vasta obra literaria y musical ha calado hondo en la memoria emotiva de muchos compatriotas que ven en él un artista comprometido con su pueblo y su historia.

 

Es indudable que en su escritura descansa la memoria de los pueblos. Manns nos decía: “El que olvida prepara su futura derrota/ hay que aprender a recordar”, y es así como nos sumerge en un viaje por los territorios de nuestra América en donde cohabitan las montañas, los ríos, las trincheras, haciendo que el paisaje habite la palabra y ésta se escenifique conformando redes de significados.

 

Hoy nos embarga un profundo pesar, sin embargo con su ejemplo seguiremos luchando por construir una sociedad más justa y democrática. Gracias compañero por tu inmenso legado que continuaremos difundiendo como un caudal donde florecen las nuevas ideas y donde transitan los seres que aman la libertad, la esperanza y la dignidad de los pueblos.

 

Expresamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y compañeros de Partido.

 

Hoy lo despedimos con un fragmento de sus versos de Cantiga de la memoria rota.


“La puerta me golpea en busca de alguien 

La lágrima me enjuga en dos pañuelos 

Un espejo se mira en mis ultrajes

Y hay un libro que lee en mi desvelo 

Un celaje contempla mi caída 

El maleante comenta mi mal paso 

Un país me ha buscado sobre el mapa 

Y no ha encontrado nunca el menor trazo 

Y esta herida me venda la amargura

Y la muerte se duerme entre mis brazos”.


HONOR Y GLORIA SIEMPRE 

MIL VECES VENCEREMOS 

Partido Comunista de Chile 

Santiago, Septiembre 25 de 2021

 

 

 

DISCOGRAFÍA DE PATRICIO MANNS

  

Algunas interpretaciones personales:

  

        1965: Entre mar y cordillera

        1966: El sueño americano (con Voces Andinas).

        1967: ¡El folclore no ha muerto, mierda! (con Silvia Urbina). 

        1968: La hora final 

        1971: Patricio Manns 

        1977: Canción sin límites (con la orquesta EGREM de Cuba). 

        1986: La muerte nova conmigo (con Inti-Illimani). 

        1998: Porque te amé 

        2003: Allende: la dignidad se convierte en costumbre 

        2010: La tierra entera

 


Álbumes en directo  [1975: Karaxú Live (con Karaxú)

 

        1983: Itinerario de un retorno (en México). 

        1990: Patricio Manns en Chile (en Chile). 

        2000: América, novia mía

 

Álbumes recopilatorios

 

        1983: Cuando me acuerdo de mi país 

        1999: Arriba en la cordillera

        2015: Patricio Manns, legado de trovadores

 

Colectivos

 

        1965: La peña de los Parra 

        1966: Todo el folklore, vol. 2 

        1969: 50 años de lucha 

        1972: Chile pueblo

        1977: Canto a la revolución de octubre 

        1978: Desde Chile resistimos 

        198?: Chile ríe y canta

        1997: ¡El Che vive!

 

 


FILMOGRAFÍA

 

1965:  Por tierra ajena (Música)

1976: Actas de Marusia (basada en su libro homónimo)

 

 

LITERATURA

  

Novelas

 

        1967: De noche sobre el rastro 

        1972: Buenas noches los pastores (reeditado en 2000). 

        1974: Actas de Marusia

        1985: Actas del Alto Bío Bío 

        1988: Actas de muerteputa 

        1992: De repente los lugares desaparecen

        1996: Cavalier seul 

        1996: El corazón a contraluz (reeditado en Chile en 2012). 

        1998: Memorial de la noche

        1999: El desorden en un cuerno de niebla

        2000: Buenas noches los pastores 

        2001: La tumba del zambullidor 

        2004: La vida privada de Emile Dubois

        2006: Diversos instantes del reino 

        2010: El lento silbido de los sables 

        2013: La conjetura escita

        2014: Música prohibida

 


Poemas

 

        1995: Memorial de Bonampak. Brosquil (España): Cuarto Propio, 2003. 

        2004: Cantología (reeditado en 2005 y 2012 por Editorial Catalonia. Contiene los              textos de     todas sus canciones hasta la fecha de su edición). 

        2014: Los dolores del miembro fantasma, Editorial LOM. Reeditado.

  

 

Ensayos

 

        Las grandes masacres

        Los terremotos chilenos (1) 

        Los terremotos chilenos (2)

        Grandes deportistas 

        Breve síntesis del movimiento obrero 

        Notas sobre el patriota Manuel Rodríguez Erdoyza 

        Violeta Parra: la guitarra indócil 

        Francisco Coloane, el solitario narrador del fiordo 

        Actas del cazador en movimiento 

        Chile: una dictadura militar permanente (1811-1999) 

        La revolución de la escuadra

 

 



lunes, 3 de agosto de 2026

CARLOS CONTRERAS LABARCA

 


A  44 años de su partida física:

 

 

                                                       

                                                         Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                          Centro de Extensión e Investigación

                                                          Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

                                                         



                             

 

Fue  un verano de comienzos de los años cincuenta del siglo XX. Eran los tiempos de la infamia del traidor, con  ley maldita y la represión anticomunista. Yo iba en un micro del recorrido San Antonio- Llo-Lleo.  En un paradero de Barrancas subió el compañero Carlos Contreras Labarca. Lo reconocí por las fotografías aparecidas en la prensa. Yo militaba en las Juventudes Comunistas de Chile desde enero de 1948. 

Impulsado por el respeto al dirigente del Partido, me levanté de mi asiento (todos los demás estaban ocupados) y se lo ofrecí:  

- Tome asiento, compañero, le dije. Varios pasajeros me miraron asombrados: la palabra “compañero” no era usual por entonces.

El compañero Carlos Contreras Labarca, algo sorprendido, me dio las gracias y se sentó.  Desde luego, no me conocía. Me sentí orgulloso de mi acción.  Fue ese, el único momento de mi vida en que estuve cerca del comunista ejemplar sobre el cual escribo setenta años después.

SUS INICIOS

Nació  en Bulnes el 25 de noviembre de 1889. Se tituló de abogado el 5 de septiembre de 1924, pero  ya antes, siendo  estudiante universitario, se incorporó a las filas  comunistas y asesoraba jurídicamente a la FOCH. Fue el primer profesional militante del Partido Comunista.

 

Al respecto, Volodia Teitelboim señaló: "El Partido Comunista fue en sus inicios casi exclusivamente un Partido obrero, con la experiencia de Recabarren, la línea de Lafertte, de Galo, de Chacón -obrero del campo- y en un momento determinado, posteriormente, a partir del año 27, en tiempos de Ibáñez, se destacan en su seno muchos maestros primarios.

Profesionales universitarios había pocos, y ese es el valor de Carlos Contreras Labarca, que llegó a ser Secretario General del Partido. Carlos Contreras fue posiblemente el primer abogado que militó en el Partido”.

En 1926 fue elegido diputado por la Circunscripción Departamental de Pisagua  y Tarapacá.

 

SECRETARIO GENERAL DEL PARTIDO COMUNISTA 

Apenas caída la dictadura de  Carlos Ibáñez, el Partido Comunista realizó  una Conferencia Nacional el 28 de julio de 1931, en la cual se regularizó la constitución del Comité Central y  eligió Secretario General al abogado Carlos Contreras Labarca.

 

Al frente del Partido Comunista le correspondió vivir impactantes acontecimientos.

Apenas llevaba 33 días en ese cargo, cuando se produjo uno de los hechos más impactantes en la historia de Chile, la sublevación de la marinería, que tuvo ligar entre el 1 y 6 de septiembre de 1931. Tres meses después, el 24 de diciembre de 1931, el país fue estremecido por el asesinato de más de treinta militantes comunistas por los carabineros en Vallenar.

 

LA “REPÚBLICA SOCIALISTA” 

Seis meses después, el   3 de junio de 1932, un avión sobrevoló Santiago a baja altura y lanzó volantes, que eran ávidamente leídos  por miles de personas. SE trataba de  una invitación a participar en “una gran revolución que tendrá lugar hoy 3 de junio a las 5 de la tarde”.

Este insólito acto, quizás único en el mundo, fue una invitación frustrada. Ese día no ocurrió revolución alguna. Pero, en la mañana siguiente, aviones militares aumentaron la tensión y la expectación de los santiaguinos con su ruidoso volar.

 

Con un día de atraso tuvo lugar el golpe de Estado anunciado en el volante lanzado por el avión rebelde. Unidades militares, que se habían pasado al lado de Grove,  rodearon La Moneda. Los líderes del movimiento se presentaron ante Montero y le exigieron que se marchara del Palacio Presidencial; éste les obedeció sin la menor objeción.

A las 20 horas del 4 de junio de 1932, se extendió en La Moneda la partida de nacimiento de la República Socialista.

 

EL FRENTE POPULAR 

Del 25 de julio al 20 de agosto de 1935 se realizó en Moscú el VII Congreso de la Internacional Comunista. Concurrieron 513 delegados de 65 partidos comunistas y organizaciones afines. Estuvieron presentes personalidades como Dolores Ibarruri, Ho Chi Ming, Palmiro Togliatti, Jorge Dimitrov. También Carlos Contreras Labarca, Secretario General del Partido Comunista de Chile.

 

Ese importante evento mundial llamó a constituir amplios frentes antifascistas en todos los países, los frentes populares, y crear gobiernos de frente único antifascista.

 

En Chile, los comunistas invitaron  a los partidos del Block  de Izquierda a formar el Frente Popular. No hubo respuesta.

 

El 3 de febrero de 1936 estalló una huelga ferroviaria. Los trabajadores protestaban contra la arbitraria medida del go¬bierno de Alessandri de negarse a pagar una gratificación que obreros y empleados de esos servicios habían conquistado dos años atrás.

Arturo Alessandri, entonces Presidente de la República, reprimió a los huelguistas. 

En la solidaridad con la huelga y las luchas por las libertades se fue forjando la unidad por la base. Allí estaban juntos comunistas, socialistas, radicales-socialistas, radicales, demócratas, independientes. Los hechos, las acciones comunes, fueron mostrando la necesidad y la posibilidad del Frente Popular.

 

LOS COMUNISTAS Y EL FRENTE POPULAR 

En febrero de 1936, Carlos Contreras Labarca expuso el pensamiento comunista sobre el Frente Popular:

 

"...Es un bloque de partidos, es un frente de clases para la lucha por el Programa de Liberación Nacional. Cada Partido y organización que ingresa en él conserva su fisonomía y estructura propia. Ninguno renuncia a sus principios doctrinarios ni a su organización interna. Se comprometen a no atacarse recíprocamente, siempre que se cumplan las decisiones, el programa y las bases del Frente Popular, conservando plenamente la libertad de crítica; se someten a las decisiones democráticamente aprobadas y respetan la disciplina del Frente Popular. El Frente Popular es la unidad de acción, pero no la disolución de los partidos”.

 

                        


 

Carlos Contreras Labarca jugó un rol relevante en la formación del Frente Popular en Chile.

Se logró romper las posiciones anticomunistas de algunas colectividades de izquierda y se constituyó el Frente Popular el 26 de marzo de 1936.

 

EL X CONGRESO NACIONAL 

Un año más tarde, el domingo 7 de marzo de 1937, tuvieron lugar elecciones parlamentarias. El Partido Comunista eligió senador a Elías Lafertte y a siete diputados, entre ellos a Carlos Contreras.

 

El 10 de abril de 1938  se inició el Décimo Congreso Nacional del PC. En su informe, Carlos Contreras planteó:

 

“Este Congreso, a mi juicio, debe ratificar plenamente la política de conquistar y asegurar a la clase obrera toda clase de aliados a condición de que cumplan  las exigencias siguientes: a) que sean aliados de masa; b) que acepten el Programa del Frente Popular y luchen por él; y c) que no mutilen la independencia del proletariado y de su Partido, el Partido Comunista”. Agregaba que: “Los temores de una tan vasta  alianza  revela sólo falta de confianza en la fuerza y capacidad revolucionaria de la clase obrera y conducen, no a la independencia, sino al aislamiento de ésta, es decir a su derrota.”

 

TRES SENADORES Y 17 DIPUTADOS 

En las elecciones presidenciales del 25 de octubre de 1938 triunfó el candidato del Frente Popular, el radical Pedro Aguirre Cerda. El 24 de diciembre se inició su Gobierno, que se caracterizó por ser democrático, progresista y que echó las bases del desarrollo  de una economía en manos del Estado.

 

El Frente Popular se disolvió en diciembre de 1940, al renunciar a él el Partido Socialista, siguiendo instrucciones del imperialismo estadounidense.

 

Comunistas y radicales continuaron unidos y de esta forma enfrentaron las elecciones parlamentarias  del domingo 2 de marzo de 1941. En esa oportunidad los comunistas eligieron tres senadores, uno fue Carlos Contreras Labarca, y 17 diputados.

 

EL PC Y EL GOBIERNO DE AGUIRRE CERDA

En un artículo aparecido en la revista ‘Principios’, de julio-agosto de 1967, Carlos Contreras escribió refiriéndose a las relaciones entre los comunistas y el Gobierno de Aguirre Cerda:

 

“Nuestro Partido se singularizó por su apoyo decidido  a las medidas progresistas adoptadas por el Gobierno y defendió a este ante la tentativa de golpe de Estado del 25 de agosto de 1939. Pero no renunció a  su derecho a expresar disconformidad y criticar las medidas que se apartaban del programa que, en consecuencia, ponían en peligro la estabilidad del Gobierno y la integridad del Frente Popular”.

 

EN LA DELEGACIÓN A LA ONU

En junio de 1945, Carlos Contreras Labarca formó parte de una amplia delegación chilena que concurrió a la Conferencia de San Francisco, donde se firmó la Carta de las Naciones Unidas. La encabezada el Ministro de Relaciones del Gobierno de Juan Antonio Ríos, Joaquín Fernández. Éste, en nombre de la delegación chilena, y sin consultar previamente al resto de sus miembros, apoyó la moción presentada por Estados Unidos en el sentido de admitir en esa sesión y en la ONU a la delegación de Argentina, gobernada en ese momento por una dictadura fascista.

 

Carlos Contreras protestó por la actitud del canciller Fernández en el seno de la delegación chilena. Pero no lo hizo públicamente.

 

A su regreso a Chile, fue duramente criticado por el Comité Central del PC. Reconoció su error y, debió explicar su actuación en un acto  público del Partido Comunista efectuado en el Teatro Carrera.

  

EL XIII CONGRESO DEL PC 

Se realizó en Santiago del  8 al 15 de diciembre de 1945. Entregó el Informe del Comité Central, Carlos Contreras Labarca.  En parte de su intervención dijo:

“Aquí venimos a trazar las líneas de la Revolución Democrático-Burguesa que, a través de un combativo movimiento de Unión Nacional, conduzca a Chile por el camino del progreso, para transformarlo en un país moderno, desarrollado y progresista, capaz de dar sustento, libertad y democracia a sus hijos”.

 

Más adelante planteó los cambios que es necesario llevar a cabo:

“1.- Profunda  Reforma Agraria que libere a Chile de la maldición del latifundio, entregando la tierra a los campesinos y obreros agrícolas;

 2.- Industrialización del país que le permita emanciparse de la dominación imperialista;

 3.-  Mejorar el nivel de vida y asegurar el bienestar y las conquistas de la clase obrera y del pueblo; y

  4.- Convocar a una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución Política del Estado”.

 

Estos cambios –afirmó el senador Contreras Labarca- transformarán a Chile en un país moderno, avanzado y democrático, por cuanto permiten resolver los problemas fundamentales y más apremiantes de la etapa actual y abren posibilidad de asegurar a la clase obrera y al pueblo, trabajo, tierra, bienestar y libertad”.

 

CRITICAS A CONTRERAS LABARCA 

En el XIII Congreso las discusiones se caracterizaron por ser amplias y democráticas, algunas polémicas, no pocas con acentuado espíritu crítico y autocrítico.

Un ejemplo de intervención crítica fue la de Galo González se refirió a un tema discutido en la XVI sesión plenaria del Comité Central de junio de 1945.  Dijo: Se  criticó  al “camarada Secretario General por su actuación en la Conferencia de San Francisco, al no hacer pública su disconformidad con la actitud del canciller Fernández, cuando admitió a la Argentina en la Conferencia y en la Organización de las Naciones Unidas, llegando al país convencido de que había actuado bien con sólo haber criticado a Fernández en el interior de la Comisión, dentro de cuatro paredes teniendo condiciones y facilidades para hacerlo públicamente”.

 

 

 


 

CLAUSURA DEL XIII CONGRESO 

El sábado 15, tuvo lugar la sesión plenaria de clausura.  En nombre de la Comisión de Resolución, el diputado Humberto Abarca sometió a consideración del Congreso el Proyecto de conclusiones.  Fue aprobado por unanimidad.

 

Según informó ‘El Siglo’ en su edición del domingo 16 de diciembre de 1945, en un aplaudido discurso, Carlos Contreras Labarca se refirió a las conclusiones.  Destacó “la necesidad de constituir un partido de masas, capaz de desempeñar con éxito su papel de vanguardia del movimiento obrero, de llevar adelante victoriosamente la política de unión nacional, desterrando las vacilaciones y debilidades”.  Llamó “la atención hacia la necesidad de luchar por la reforma agraria y la industrialización del país y la Asamblea Constituyente, a fin de resolver los importantes problemas que plantea la revolución democrático – burguesa”.

 

En esa misma sesión se aprobaron los nuevos Estatutos del Partido Comunista y se eligió el nuevo Comité Central. Constituido éste, reeligió como Secretario General a Carlos Contreras Labarca.

 

MINISTRO DE ESTADO 

En las elecciones  presidenciales del  4 de septiembre de 1946 triunfó Gabriel González Videla. Al asumir el gobierno el 3 de noviembre, el PC por primera vez en su historia participa con tres ministros de Estado.

El  Comité Central estimó que era necesario participar en el gobierno con mucha fuerza política, por lo cual decidió que uno de los tres ministros debía ser Carlos Contreras Labarca, quien ocuparía la cartera de Vías y Obras; Víctor Contreras Tapia, la de Tierra y Colonización, y Miguel Concha, la de Agricultura.

 

DEJA DE SER SECRETARIO GENERAL

Se consideró inconveniente que Contreras Labarca ocupara dos cargos simultáneamente y se resuelve relevarle de sus funciones de Secretario General.  En su reemplazo fue designado, el 31 de octubre de 1946, el profesor normalista Ricardo Fonseca Aguayo.

Pero la verdadera razón de la salida de Contreras Labarca del cargo de Secretario General era otra.  Ella viene de más atrás, del año anterior.

 

LA VERDADERA RAZÓN 

Como lo expresó Volodia Teitelboim, en una conversación con el autor,  realizada el 13 de enero de 1994,  “la remoción de Carlos Contreras Labarca fue una resolución en donde el factor internacional tuvo mucha importancia. Y se refirió concretamente al derecho a veto en las Naciones Unidas que favorecía a la URSS.  Estados Unidos y los otros países occidentales no querían veto.  En la Conferencia de San Francisco la delegación chilena votó contra el derecho a veto.  En esta delegación figuraban senadores de todos los partidos.  Por el PC iba su Secretario General, senador Carlos Contreras Labarca.  Este, dentro de la delegación chilena expuso de inmediato su posición a favor del veto, pero no lo hizo en la Asamblea General de la ONU, donde el único con derecho a voz – por parte – era el Canciller, que presidía la representación.

“Esto desató en Chile – agregó Volodia Teitelboim – una tormenta muy avivada por aquellos que creyeron que se había cometido un atentado contra la línea del Partido, que se ponía en duda una posición de la Unión Soviética, la del veto”

 “A Contreras, claro, le dolió muchísimo.  Pero siempre adoptó una actitud muy digna, muy militante”.

Refiriéndose a la remoción misma del cargo de Secretario General, Volodia Teitelboim afirmó:

“Fue un cambio conveniente.  Lo que a mí no me pareció fue el método, pero yo creo que el reemplazo por Ricardo Fonseca significó también una especie de sangre nueva en la Dirección del Partido”.

 

CORVALÁN: ACTUÓ COMO UN COMUNISTA 

Luis Corvalán en su libro ‘Ricardo Fonseca, combatiente ejemplar’, escribió  sobre la actitud de Contreras Labarca luego de su remoción:

“Cuando fue reemplazado en la Secretaria General del Partido, rechazó invariablemente las insinuaciones y requerimientos de aquellos elementos oportunistas que soñaban arrastrarlo a posiciones anti-partido y con aprovecharse así de su prestigio. El camarada Carlos Contreras Labarca siempre se mantuvo y se ha mantenido en las posiciones del Partido como un disciplinado y activo luchador comunista. Esta actitud suya le ha valido el respeto y el aprecio de todo el Partido. En razón de ello y de su capacidad política, ha sido reelegido miembro del Comité Central en todos los Congresos celebrados en los últimos cuarenta años”.

 

EMBAJADOR EN LA RDA 

En octubre de 1947 inició González Videla la represión contra el PC. Contreras Labarca pasó a trabajar en la clandestinidad. Volvió al Senado en 1961 representando esta vez a la Novena Agrupación Provincial de Valdivia, Osorno, Llanquihue, Chiloé, Aysén  y Magallanes.

Durante el Gobierno de Salvador Allende fue designado Embajador en la República Democrática Alemana. Allí lo sorprendió el golpe fascista.  Encabezó el trabajo de la solidaridad con los que en  Chile luchaban contra la dictadura.

Luis Corvalán escribe en sus Memorias:  “Cuando el Comité Central tomó la decisión de promover el retorno de los compañeros que tuvieran su pasaporte sin la letra ‘L’ (letra indicativa de los que estaban en la lista de los que no podían volver), se habló en primer término con Carlos Contreras Labarca. Éste había sido embajador de Chile en Berlín, designado por el Presiente Allende con la aprobación del Senado de la República, como se estilaba en esos tiempos. Producido el golpe del 11 de septiembre, Carlos se quedó, obviamente, en la capital de la RDA, donde presidió durante años el Comité Antifascista de Solidaridad con el Pueblo Chileno. Se le dijo que se estimaba muy importante su regreso legal al país, pues ayudaría a marcar abiertamente la presencia del Partido en la actividad pública que rebrotaba con fuerzas esos días.

-Agradezco profundamente al Partido que haya encomendado esta misión- dijo Carlos Contreras cuando se le habló del asunto.

A todos y a mí, personalmente, que había sido su secretario y compartido con él y otros compañeros la representación del Partido en el Senado, sus palabras nos llegaron al alma”. (Corvalán, Luis: “De lo vivido y lo peleado. Memorias”, páginas 216 y 217)

No obstante, sus debilitadas capacidades físicas, asumió  la tarea de enfrentar al fascismo y regresó a Chile en 1979. Su sola presencia en las calles fue un enorme estímulo para quienes luchaban heroicamente en la clandestinidad por derrotar la dictadura cívico-militar que encabezaba Pinochet.

 

Falleció en Santiago el 2 de agosto de 1982. Una larga y penosa enfermedad le afectaba el corazón. La arterioesclerosis lo minó implacablemente.

 

Era el más antiguo miembro del Comité Central del Partido Comunista de Chile, en el cual militó por sesenta años, no finalizó su vida en el exilio. Murió en su patria, pero sin  alcanzar a ver el fin del fascismo.

 

Fue sepultado en el Cementerio General, en medio del dolor contenido de sus camaradas, del respeto de sus amigos, de la admiración de multitud de sus compatriotas.

 

                        

Carlos Contreras Labarca con Elías Lafertte

 


LUIS ALBERTO CORVALÁN CASTILLO

 

A 79 años de su nacimiento, hoy recordamos en las páginas del Boletín Rojo, al luchador comunista Luis Alberto Corvalán Castillo, nacido el 2 de agosto de 1947. Lo hacemos a través de un escrito del historiador Iván Ljubetic Vargas.



En su 79º natalicio:

 

 

 

 

                                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                        Centro de Extensión e Investigación

                                                         Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 




14 de septiembre de 1973, Luis Alberto está en su departamento. Ha llegado la noche anterior a buscar los alimentos y medicinas de Diego, su pequeño hijo de sólo ocho meses. Espera las seis de la mañana, hora en que se levanta el toque de queda, para poder salir y dirigirse al lugar donde se ha refugiado, junto a su compañera y Diego, desde el 11. Antes de bajar mira por la ventana del vigésimo primer piso. Queda helado. Todo el sector está lleno de soldados, que entran a casas y edificios, saliendo luego con gente que llevan con los brazos arriba o las manos en la cabeza. Más tarde –demasiado tarde- se entera que son unos 500 efectivos del Ejército y decenas de policías, que realizan una “operación rastrillo”.

Debe esperar. Sabe que ya ha comenzado un lento cuidadoso allanamiento del edificio, piso por piso. A lo mejor –se ilusiona- no llegan al 21. En ese momento de nerviosa espera recuerda que precisamente ese día es el cumpleaños de su padre,

A las 6 de la tarde suenan fuertes golpes en la puerta del departamento.

 

¿QUIÉN ES ESE MUCHACHO?

Se llama Luis Alberto Corvalán Castillo. Nació en Santiago el 2 de agosto de 1947, en el seno de una familia comunista Su padre es el Secretario General del Partido Comunista de Chile, Luis Corvalán Lépez; su madre, Lily Castillo.

Ingresó en 1961 en las filas de las Juventudes Comunistas de Chile.

Estuvo casado con Ruth Vuskovic Céspedes, hija de Pedro Vuskovic (Ministro de Economía de Salvador Allende)), con la que tuvo un hijo, el investigador del folclor Diego Corvalán. Se tituló como ingeniero agrónomo en la Universidad de Chile,  donde fue dirigente de la FECH. Luego,  participó en el Plan de Reforma Agraria  durante el gobierno de la  Unidad Popular.

 

DETENIDO Y TORTURADO

Son las siete de la tarde del 14 de septiembre de 1973., Luis Alberto  engrillado, junto a otros treinta vecinos, es conducido al Cuartel General de Investigaciones. Ahí le hacen la primera ficha policial. Luego, al Ministerio de Defensa. Después, al Estadio Chile. Son rechazados porque, como dice el Comandante de ese recinto: “Ya no cabe más gente, tenemos más de cinco mil prisioneros”.

Entonces, al recién inaugurado Campo de Detenidos del Estadio Nacional.

“Allí –relata Luis Alberto en su libro “Escribo sobre el dolor la esperanza de mis hermanos”- somos recibido al igual que todos los detenidos por un siniestro comité de recepción, formado por dos filas de más de veinte carabineros  a cada lado armados y borrachos que dejan una calle al medio”.

 

Lo golpean salvajemente.

Cuando descubren que es hijo del Secretario General, lo sacan a un lado para castigarlo sin compasión.

 

“ESCUADRAS MILITANTES”

En la madrugada del sábado 15 de septiembre es arrojado al Camarín N.º 7 del sector Sur poniente del Estadio. Hay allí unos 20 hombres y seis mujeres. Durante cuatro días no reciben alimentación alguna y tienen una frazada por cada siete prisioneros. Al quinto día son ya 156 las personas hacinadas en ese camarín de 25 metros cuadrados.

 

El jueves 20 de septiembre recién se regulariza en el Estadio un régimen de campo de concentración. Dividen a los prisioneros políticos en grupos de 150 a 200 por camarín.

 

Los fascistas han creado las Escuadras de Servicio. Seleccionan para ellas al lumpen o elementos despolitizados. Les encomiendan las tareas más pesadas: la limpieza del Estadio y ser la mano de obra del reparto de la comida. Pero los carceleros no sólo asignan a las escuadras esas tareas, sino también pretenden utilizarlas como un elemento político, que sirvan  como instrumentos de provocación y división entre los prisioneros.

 

La Dirección del Partido que funciona en el Estadio estudia el asunto. Llama a Luis Alberto y le encarga que él y otros militantes de las Juventudes Comunistas ingresen como miembros de las Escuadras de Servicio para convertirlas en “batallones de la Resistencia”.

Luego de inteligentes y largos esfuerzos lo logran. Entonces, en base a una serie de triquiñuelas, buscan la forma de dar más alimentación a los prisioneros, por ejemplo, aumentando el número del “personal retenido”. Se supera así un grave problema, pues los carceleros entregaban menos raciones que las necesarias. Ahora, alcanzan para todos.

Una vez que se desplaza totalmente al lumpen, las escuadras se transforman en “escuadras militantes” de los intereses de los prisioneros.

  

EL CAMARADA SAMUEL RIQUELME

La importancia de ello se pone de manifiesto en el caso del camarada Samuel Riquelme. Una tarde del mes de octubre, Manuel Cabieses que viene de uno de sus interrogatorios del Servicio de Inteligencia, comunica a Luis Alberto que ha divisado al compañero Samuel Riquelme en el baño, bajo la marquesina. Está incomunicado y muy golpeado.

 

La “Escuadra Militante” se pone en actividad. Tras hábiles maniobras ubica la celda de incomunicación del miembro del Comité Central. Llega a ella y le lleva el aliento de sus camaradas, alimentos y una frazada. Es una verdadera hazaña.

 

El 10 de noviembre de 1973 es cerrado el Campo de Concentración del Estadio Nacional. Cerca de cinco mil patriotas son repartidos por diversas cárceles, el Estadio Chile, la ex oficina salitrera de Chacabuco, etc.

Después de permanecer 57 días en el Estadio Nacional, Luis Alberto es conducido engrillado, junto a otros cien compañeros más, al Campo de Concentración de Chacabuco, donde permanece más de ocho meses.

 

MUERE EN EL EXILIO 

El 30 de julio de 1974, Luis Alberto es liberado –como él dice- “gracias a la fuerza de la solidaridad internacional”. Sale al exilio. Reside en Bulgaria, donde se dedica a denunciar los crímenes de la dictadura, a motivar el apoyo a la lucha del  pueblo chileno contra el fascismo. También estudia, perfeccionando sus conocimientos de economía agrícola.

Además colabora en el documental El corazón de Corvalán , dirigido por el cineasta soviético Román Karmen y estrenado en 1976, que formaba parte de la campaña internacional que buscaba obtener la liberación de su padre. Fallece durante la realización del documental.

 

Muere en Sofía, capital búlgara, de un ataque al corazón. Según sostiene el Informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación o Informe Rettig: “Falleció como consecuencia de las torturas recibidas”.

 

Deja un libro inconcluso, donde narra su terrible experiencia como prisionero político de la dictadura fascista, publicado póstumamente en 1976 en Bulgaria. Su título es “Escribo sobre el dolor y de la esperanza de mis hermanos”, con  prólogo de Gladys Marín.

Más tarde, aparecerán nuevas ediciones en México, Unión Soviética, República Democrática Alemana, Bulgaria, Checoeslovaquia y también en Chile, donde  circuló una edición clandestina de Ediciones Amaranto, en 1980.

En 2007 se reeditó   con el título  “Viví para contarlo”.

 

El corazón de este ejemplar militante de  las Juventudes Comunistas de Chile deja de latir el 26 de octubre de 1975, cuando tiene sólo 28 años de edad (había nacido el 2 de agosto de 1947)  y ha entregado la mitad de su existencia a la gloriosa Joven Guardia que va forjando el porvenir.