domingo, 14 de junio de 2026

EN EL 98º NATALICIO DE UN REVOLUCIONARIO LLAMADO ERNESTO CHE GUEVARA

 

 

 

                                                             Iván Ljubetic Vargas., historiador del

                                                              Centro de Extensión e Investigación

                                                              Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

                     

 


 “Creo que tengo derecho que me honra de decir que fui amigo del Comandante Ernesto ‘Che’ Guevara. Guardo un ejemplar de su libro ‘Guerra de Guerrillas’, que me dedicara fraternalmente. Con su espíritu amplio, me decía allí con su letra dibujada por la fraternidad: ‘A Salvador Allende, que por otros medios busca lo mismo. Afectuosamente, Che’.”

(Salvador Allende: Discurso en la Plaza de la Revolución José Martí, de La Habana, 13 de diciembre de 1972).

 

SUS INICIOS 

Se le señala, con razón, como un heroico guerrillero. Pero fue mucho, muchísimo más que eso. Fue un revolucionario consecuente, un comunista. 

Ernesto Guevara de la Serna, nació en Rosario, Argentina, el 14 de junio de 1928. Desde niño sufrió ataques de asma. Por recomendación médica, la familia se mudó en 1932 a la ciudad de Altagracia.

En noviembre de 1947 inició sus estudios de medicina en la Universidad de Buenos Aires.

Entre el 29 de diciembre de 1951 y junio de 1952 realizó un viaje en moto con su amigo Alberto Granados a través de Argentina, Chile, Perú, Colombia y Venezuela.


EN CHILE

El periodista francés Jean Cormier, en su libro “La vida del Che. Mística y Coraje”, sostiene que su visita a Chuquicamata tuvo un lugar fundamental en la vida del Che.

 

 

 


Escribe: “En Chuquicamata, entre el 13 y el 16 de marzo de 1952, es donde Ernesto Guevara de la Serna comienza a convertirse en el Che. Un marco de excepción para un destino de excepción, un chispazo histórico”.

Los viajantes se presentaron como médicos y son muy bien atendidos. El administrador de la mina, míster Mac Keboy incluso los confía a un guía para conozcan el mineral.

Continúa Cormier: “Más que las máquinas, a Ernesto le interesan los hombres. Observa, conversando con algunos obreros, que cada uno conoce solamente lo que ocurre en su sección, y a veces sólo parcialmente. Muchos, aunque llevan diez años de trabajo allí, no saben qué se hace en la sección vecina. Ese estado de cosas es alentado por la Braden Company, que así puede explotarlos más fácilmente, manteniéndolos en el nivel cultural y político más bajo. Los valientes dirigentes sindicales deben luchar constantemente  -como uno de ellos explica a Ernesto- para instruir a los trabajadores sobre los contratos que les proponen.

 

     

 


“Cuando se alejan, el guía obsecuente que se les ha endilgado a los dos visitantes comenta cínicamente: ‘Cuando hay una reunión importante, yo y otros adjuntos del administrador invitamos a la mayor cantidad posible de mineros al burdel. Así no se alcanza el quórum requerido para que las mociones votadas en la reunión tengan efecto’ Y prosigue tranquilamente: ‘Hay que decir que sus demandas son exageradas. No se dan cuenta que una sola jornada de huelga, ¡es un millón de dólares perdidos por la compañía! ¿Y qué piden en cambio? ¡Oh, hasta cien pesos de aumento! Cien pesos equivalen a un dólar!’

La llama de la igualdad y del antiimperialismo ya está enquistada en el alma del revolucionario en ciernes.”

 

EN GUATEMALA

Ernesto Guevara se tituló como médico en marzo de 1953. El 24 de diciembre de ese año viajó a Guatemala. En ese país había triunfado en las elecciones presidenciales de 1951 el coronel Jacobo Arbenz.  En 1952 inició un importante proceso de reforma agraria que afectó los intereses de la empresa estadounidense United Fruit. Esta transnacional, con el apoyo de la CIA llevó a cabo un golpe de Estado, que se inició el 18 de junio de 1954.

Ernesto había conocido en Guatemala en enero de 1954 a Antonio Ñico López, participante en el asalto al Cuartel Moncada, quien fue el primero que lo llamó Che.

Al producirse el golpe contra el Gobierno de Árbenz, el Che se incorporó a la brigada juvenil comunista Augusto César Sandino para enfrentar a las tropas de Castillo Armas.

Después de heroica resistencia las fuerzas leales fueron derrotadas el 3 de julio de 1954. Ernesto se refugió en la Embajada Argentina, donde fue incluido entre los refugiados comunistas.

Así como en Pablo Neruda su experiencia en la Guerra Civil Española fue decisiva para adoptar los ideales comunistas, lo mismo le ocurrió a Ernesto Guevara en Guatemala.

  

EN MÉXICO

 

 

   Fidel, Raúl Castro y el Che

 

Ernesto Guevara llegó a México en agosto de 1954. En junio de 1955 se estableció en ese país Raúl Castro, militante del Partido Socialista Popular (Comunista) de Cuba, con el fin de preparar la llegada de su hermano Fidel, quien apareció el 7 de julio. Pronto el Che conoció a ambos y a otros cubanos que se preparaban para ir a luchar contra Fulgencio Batista.

El febrero de 1956, un grupo de 20 personas inició el entrenamiento en la guerra de guerrillas bajo el mando del coronel español Alberto Bayo Giraud. El Che ocultó su asma, se destacó en el entrenamiento militar y se convirtió en uno de los líderes del grupo.

 

Entre el 20 y el 24 de junio de 1956, Fidel, Raúl, el Che y la mayoría de los que se preparaban para viajar a Cuba fueron detenidos por la policía mexicana. En los interrogatorios a que fue sometido, el Che declaró abiertamente su calidad de comunista.

Posteriormente, Fidel Castro pondría esa conducta del Che como un ejemplo de su “honestidad a carta cabal”.

 

Resultó difícil lograr la libertad del grupo, especialmente la del Che por su confesión de ser comunista. Sólo se logró gracias a gestiones que Fidel  realizó antes las autoridades mexicanas,  las que se han permanecido ocultas.

 

A las 2 de la madrugada del 25 de noviembre de 1956, 82 revolucionarios se embarcaron en el yate Granma  en el puerto mexicano de Tuxpan.

 

 

El Granma

 

 

LA GUERRILLA EN CUBA 

Después de una travesía de siete días,  poco antes del amanecer del 2 de diciembre, el Granma encalló en la costa sur occidental de la Isla, cerca de la playa de Las Coloradas.

Debido a ello, debieron dejar en el yate gran parte del armamento, víveres y medicinas.

Tres días después los guerrilleros fueron emboscados por el ejército de Batista en Alegría del Pío. La mayor parte murió en el combate, fueron ejecutados o detenidos. El resto se dispersó. Volvieron a juntarse en  Sierra Maestra. Llegaron unos veinte sobrevivientes.

Hubo nuevos enfrentamientos. El Che actuaba como médico y combatiente.

El 17 de enero de 1957 participó en el primer combate victorioso de los rebeldes. Fue en La Plata. El 28 de mayo se obtuvo importante victoria en el cuartel de Uvero. Según el Che, esa acción marcó la mayoría de edad del Ejército Rebelde.

 

 

 


El 5 de junio fue nombrado jefe de la cuarta columna rebelde, que en realidad era la segunda, pero se le dio ese nombre para despistar al enemigo. Entre julio y diciembre estableció su campamento en la zona de El Hombrito. Ahí instaló una escuela, una fábrica de zapatos, una talabartería, una armería, una hojalatería, una herrería y un horno para hacer pan.

El 21 de agosto  de 1958 recibió la orden de marchar con destino a la provincia de Las Villas para ponerse al frente de las unidades que operaban en esa zona. El 31 de agosto, la columna invasora 8 “Ciro Redondo”, encabezada por el Che, partió desde El Jíbaro. El 8 de septiembre llegó a Camagüey. El 15 de octubre, después de recorrer más de 500  kilómetros, se encontraba en la sierra de El Escambray. El Che instaló su comandancia en Caballete de Casa.

El 28 de diciembre, como parte de la ofensiva final del Ejército Rebelde, inició el ataque a la ciudad de Santa Clara. El 31 de ese mes fue tomada la ciudad. El 1º de enero de 1959 triunfó la Revolución. Al día siguiente, el Che se trasladó a La Habana.

 

 



TAMBIÉN DESDE EL GOBIERNO 

El 7 de febrero de 1959 se le otorgó la ciudadanía cubana.  Desde el 13 de junio al 8 de septiembre realizó una gira como emisario de Fidel Castro por países de Asia, África. Visitó también  Yugoslavia.

El 8 de octubre fue nombrado jefe de la Sección Industrial del Instituto Nacional de Reforma Agraria.

El 26 de noviembre de 1959 asumió la presidencia del Banco  Nacional de Cuba.

El 21 de octubre  de 1960 partió en una gira por los países socialistas. Visitó Checoslovaquia, Unión Soviética, República Democrática Alemana, Hungría China y Corea del Norte. Al regresar a Cuba,  el 6 de enero de 1961 informó  por televisión de los resultados de su viaje.

El 23 de febrero fue nombrado Ministro de Industrias, puesto que desempeñó hasta 1965. Motivó y se puso al frente del trabajo voluntario. Escribió varias obras.

 

 

   


 

El 2 de agosto de 1961 viajó al frente de la delegación cubana para participar en la Conferencia del Consejo Interamericano Económico  Social, a celebrarse en Punta del Este, Uruguay. El día 8 intervino en la quinta sesión plenaria fustigando la llamada Alianza para el Progreso. El 17 pronunció un discurso en la Universidad Nacional de Montevideo. El 19, habiendo terminado su visita a Uruguay, visitó Argentina y Brasil. El 23 informó por televisión al pueblo cubano sobre los resultados del evento de Punta del Este.

El 22 de octubre de 1962, al desencadenarse la Crisis de Octubre, se le designó la defensa de la parte occidental del territorio cubano. Instaló su comandancia en la cordillera de Los Órganos, en Pinar del Río.

El 27 de agosto, efectuó un nuevo viaje a la Unión Soviética.

El 30 de junio de 1963 visitó Argelia  con el fin de participar en los actos con motivo del aniversario de su Independencia.

El 17 de marzo de 1964 tomó parte en la Conferencia Mundial de Comercio y Desarrollo realizada en Ginebra, Suiza.

 

 

 

 



 

EN EL CONGO 

Hacia fines de 1964, el Che había decidido cesar sus responsabilidades de Gobierno para encabezar el envío de fuerzas cubanas para solidarizar con los movimientos revolucionarios en otros países. Especialmente, pensaba en apoyar las luchas de los rebeldes en la República Democrática del Congo, donde Patricio Lumumba había sido asesinado con participación de la CIA en 1961.

A comienzos de 1965, el Che envió una carta a Fidel Castro renunciando a todos los cargos y anunciando su partida hacia “nuevos campos de batalla”. Finalizaba la misiva con la frase “Hasta la victoria siempre”.

Fue leída por Fidel el 3 de octubre de 1965  en el acto de constitución del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. La conmoción producida por esa carta fue enrome, tanto dentro de Cuba, como fuera de ella.

El 15 de abril de 1965 el Che llegó a la ciudad de Dar es Salaam, en Tanzania, usando seudónimo de Ramón Benítez. Gobernaba ese país el anticolonialista Julius Nyerere. Desde allí se organizaría la ayuda de los 120 cubanos encabezados por el Che a los rebeldes congoleños. Se había decidido apoyar la lucha del Comité Nacional de Liberación del Congo (CNL).

Fue una empresa  muy negativa. La campaña duró nueve meses y murieron 6 guerrilleros cubanos. El 20 de noviembre de 1965 el Che debió ordenar una urgente retirada de sus hombres, pues el Comité de Nacional de Liberación del Congo decidió abandonar la lucha y Tanzania dejó de  prestar apoyo.

El Che estuvo varias semanas en la Embajada de Cuba en Tanzania. Después se trasladó a Praga, Checoslovaquia, donde estuvo cinco meses en casas de seguridad. El 21 de julio de 1966 viajó secretamente a Cuba, donde se entrevistó con  su esposa, Fidel y los guerrilleros que lo acompañarían a Bolivia.

 

EN BOLIVIA

El 3 de noviembre de 1966, el Che llegó a la Paz, Bolivia, con el nombre de Adolfo Mena González y un pasaporte uruguayo. El 7, se instaló en una zona montañosa y selvática ubicada cerca del río Ñancahuazú, en el Sur Este de Bolivia. Contaba con 47 guerrilleros: 16 cubanos, 26 bolivianos, 3 peruanos y 2 argentinos. Tomaron el nombre de Ejército de Liberación Nacional de Bolivia (ELN).

El 11 de marzo, dos desertores fueron detenidos por  del  gobierno. Entregaron informaciones claves.  Ese mismo día, el dictador general René Barrientos,  pidió ayuda a Estados Unidos.

El 23 de ese mes comenzaron los enfrentamientos armados. El ELN atacó una unidad militar y mató a siete soldados.

El 3 de abril, el Che dividió sus fuerzas en dos columnas. Ambas se perdieron y no volverían a encontrarse.

El 20 de abril, dos miembros de la red de apoyo, Regis Debray y Ciro Bustos fueron capturados. Bajo torturas, dieron importantes informaciones sobre la guerrilla.

Entre junio y julio, el ELN perdió siete combatientes.

El 31 de agosto, tropas del gobierno emboscaron la Segunda Columna en el vado del río Yeso, matando a nueve de sus diez miembros.

El 26 de agosto, la Primera Columna, encabezada por el Che, entró en el caserío de  Higueras. Al salir la vanguardia fue sorprendida y murieron tres guerrilleros. Los 17 restantes lograron escapar trepando aún más. El 7 de octubre empezaron a bajar hacia el río.

 

 








Guerrilleros del Che en Bolivia

 



El Che escribió su Diario desde el 7 de noviembre de 1966, día en que llegó a Ñancahuazú, hasta el 7 de octubre de 1967, vísperas del combate de la Quebrada del Yuro.

Volodia Teitelboim, en su libro ‘Neruda’ relata: “El Che Guevara, en los días de la selva boliviana, subrayó en el ‘Canto para Simón Bolívar’, de Canto General, que siempre lo acompañaba, un verso clave y casi autobiográfico: ‘Tú, pequeño cadáver de capitán valiente’. Una premonición de su propio destino.” 

El  domingo 8 de octubre, a las 13 horas, en la estrecha quebrada del Yuro,  una numerosa tropa enemiga hizo contacto con el reducido grupo del Che. Éste dividió el grupo en dos. Envió a los enfermos adelante y se quedó con el resto a enfrentar las tropas del gobierno. Luego de tres horas de combate, el Che fue herido levemente en una pierna y fue capturado junto con otro combatiente, el ‘Willy’. Tres guerrilleros perdieron la vida. Otro, herido de gravedad murió al día siguiente. El 12 de octubre otros cuatro cayeron en el combate de Los Cajones. De los seis guerrilleros que el Che había enviado adelante, uno fue abatido. Los otros cinco lograron salir hacia Chile.

 

EL ASESINATO 

El Che y ‘Willy’ fueron conducidos a Higueras, seis kilómetros distantes de la quebrada donde fueron hechos prisioneros.

Pasaron la noche del domingo 8 al lunes 9, cada uno en una sala de clases de una escuelita de esa mísera aldea boliviana.

El Gobierno del general Barrientos,  al recibir la noticia de la captura del Che, decidió asesinarlo para evitar así el revuelo internacional de tenerlo prisionero, entregando la versión que había caído en combate. Dio la orden de asesinarlo en clave: ¡Saluden a Papá!

 

Poco antes del mediodía del lunes 9 de octubre, el sargento Reque Terán, metralleta en mano y con algunos tragos en el cuerpo para darse valor,  irrumpió en la sala donde estaba el Che.

Éste ya sabía el objeto de tal visita. Antes había escuchado el tabletear de la metralleta en el aula  vecina en que se encontraba ‘Willy’

 

- Usted ha venido a matarme, le dijo.

Terán recordaba posteriormente: “Yo me sentí cohibido y bajé la cabeza sin responder. No me atrevía a disparar. En ese momento vi al Che grande, muy grande. Cuando me miró fijamente me dio un mareo.

- Póngase sereno, usted va a matar a un hombre- exclamó el Che.

 

“Entonces di un paso atrás, hacia el umbral de la puerta, cerré los ojos y disparé la primera ráfaga. El Che cayó al suelo con las piernas destrozadas, se contorsionó y comenzó a regar muchísima sangre. Yo recobré el ánimo y disparé la segunda ráfaga, que lo alcanzó en un hombro, en un brazo y en el corazón.”

 

Eran las 11 de la mañana del lunes 9 de octubre de 1967. Ese mismo día, los cables entregaban la noticia: “El Presidente René Barrientos anunció hoy la muerte en combate del líder revolucionario castrista Ernesto Che’ Guevara, acaecida en Higueras”.

 

La noticia de la muerte del Che estremeció al mundo. Al dolor se sumó el repudio al dictador Barrientos cuando se conoció la noticia de su asesinato.

 

El Siglo, publicó en primera plana el miércoles 11 de octubre: “Sensacional denuncia. Guevara asesinado”.

 

 

 


SU EJEMPLO ES INMORTAL 

El 13 de diciembre de 1972, el compañero Presidente Salvador Allende en un discurso pronunciado en la Plaza de la revolución ‘José Martí’ de La Habana, dijo:

“Creo que tengo derecho que me honra de decir que fui amigo del comandante Ernesto Che Guevara. Guardo un ejemplar de su libro ‘Guerra de Guerrillas’, que me dedicara fraternalmente. Con su espíritu amplio, me decía allí con su letra dibujada por la fraternidad ¡A Salvador Allende, que por otros medios busca lo mismo. Afectuosamente, Che!’.”

 

Después de múltiples esfuerzos, el 28 de junio de 1997 un grupo de expertos cubanos y argentinos descubrió una fosa común en Vallegrande con los restos del Che y de otros seis guerrilleros.

Los restos del Che fueron recibidos en el aeropuerto de San Antonio de los Baños por su familia y compañeros. Ahora descansan  en el mausoleo de la Plaza Ernesto Che Guevara en la ciudad de Santa Clara.

 

Pudieron asesinar al heroico combatiente por un mañana mejor, pero su ejemplo, su obra,  sus enseñanzas no morirán jamás.

 





Viejos como este, van quedando pocos.

 


Comentario radial y escrito.

 



    


                                                                                                                              

Hay que tener coraje y esperanza para vivir como vivimos.

Como que vale la pena ser un ignorante social.

Un teflón, por donde el sentir crítico, pase sin un desvelo.

Eres inmutable, nada te sorprende, nada te encoje ni te arruga.

La angustia, el hambre, la interrogación de una niña buscando recuerdos de migas de trigo, en los escombros de Gaza; tanto, no te inmuta.

Quizás, en defensa propia, lo borraste.

Sin embargo, tu caminar entre bardanas, los medios de comunicación, las redes sociales, van golpeando y entrando a tú mollera, y te achican la vida.

Ellas, las redes sociales, la inteligencia artificial, te pueden inventar una charla con Pedro de Valdivia, el invasor engañado por su amigo Almagro, justito antes de ser ajusticiado por un lonco, por andar robando de lo ajeno

Tristes y desdichados invasores, víctimas vulnerables, ante los salvajes oriundos, sin razón ni piedad.

La Inteligencia puede incluso, inventar la cabeza guillotinada de Robespierre, guiñando al odiado Jorge Dantón, antes, tan “poto y calzón”.

 

Y más aún, se puede desparramar que el asesinado Juan Marat, litógrafo revolucionario, hilvanaba en un rosario de papel, advertencias, para impedir que la revolución no se transformase en una instancia para justificar los horrores aplicados, inhumanidad, que guillotinaba a miles y miles de obreros y campesinos que se fueron en la volá.

Igualitos a los chilenos y argentinos, 237 años más tarde.

Te la comes enterita, como quien escupe un chicle de semanas masticado.

Debo confesar que la Revolución Francesa, aunque me critiquen con alfileres, incluido el decir de Marx, que la revolución francesa, dio entrada al nacimiento de una burguesía inmensamente diversa, empujada por el clero. Dos extractos, hambrientos de poder, que más tarde, sin fronteras ni monolitos, ostentaría, hasta hoy en día, todo el poder político en manos de los nuevos y poderosos pudientes.

Eso, me cae mal.

No entiendo el dibujito de esa mujer, senos al aire, entrando a una Bastilla.

Tampoco, tanta muchedumbre celebrando el rodar de cabezas.

La Bastilla, ya no tenía olor a monarquía.

No tengo idea, porque se me asomo Francia en estos momentos tan de nitroglicerina.

Sera quizás, por lo mismo.

El cambio de una época, por otra en pañales predestinados.

Con una diferencia diabólica.

La hoja de una guillotina puede degollar de a una cabeza a la vez, hoy, una bomba nuclear, puede caer en París, en Londres, en Estocolmo, Nueva York, en Moscú, en Buenos Aires, en Puchuncaví, incluso en Miami, y no dejar nada de nada.

Solo polvo y polvo.

Quizás, un hedor extraño.

En oriente, la vida vale un carajo, y a mí, como me gusta el balompié, me voy mejor a ciudad de Mexico o me voy a Toronto, Canada.

Tengo, tienen ustedes, la alegría y la preocupación del mundial.

El jueves 11, vi el partido Mexico/Sudáfrica.

Lo encontré aburrido.

Fue más entretenido el de Canada con Bosnia.

Yo entiendo los decires negativos de algunos con respecto al futbol y a sus cosas.

La cuestión de andar corriendo detrás de una pelota, tiene más años que el alpiste.

Los ingleses, perfeccionaron la forma de correr detrás de la pelota, y este correr, fue evolucionando de tal manera que se convirtió en un deporte que habita en cada rincón de un pueblo, de un villorrio, de una ciudad, de una capital, en cualquier país del mundo.

Todas las civilizaciones, han tenido esa costumbre del hacer de la pelota, una cuestión que tiene la posibilidad de arreglar moralmente desavenencias.

Por supuesto, que también, puede empeorarlas.

Nuestros oriundos, los mapuches, jugaban al Palin, una cuestión parecida al hockey.

Con ese juego, resolvían las ofensas.

Esa evolución del balompié esta inmensamente ligada a las matemáticas, a la geometría, a la actitud cívica, a la salud integral, al instinto y a la estrategia, al compañerismo, a la lealtad de aquellos que la practican, aunque sea gritando como loco en la galería; tiene además la posibilidad de desarrollar hábitos colectivos de respeto y admiración.

Si, esto que digo, que el perseguir una pelota, eludir al contrario y achuntarle a una puerta, fuera una bendición, sería maravilloso, pero no lo es.

El mercado, mandata en este juego de perseguir pelotas.

Y el petróleo, como en Ormuz o en un rectángulo de 55X36.5 metros de tierra, juega un papel de muerte o de ganancias.

Yo no sé, cuando el negocio, el olfato del gran capital, metió sus narices en algo tan re bonito.

En alguna época de nuestra historia, pueblitos enteros, disputaban sus diferencias jugando a la pelota.

Por donde y como se metió la usura, los bancos, la corrupción, las trasnacionales para dirigir y poner en juego la pelota, es para mí una incógnita, una maldición.

Me arrincono con la “Polla Gol de beneficencia” y me abofeteo con este anuncio.

“Polla gol de beneficencia premiara con 3 millones de pesos a personas que cumplan 90 años este 2024.

Las entidades bancarias y financieras son las grandes corporaciones que mantienen el correr de la pelota y a los que la persiguen, a un nivel que ni Donald Trump tiene acceso.

Y saber sus movimientos, sus capitales, sus orígenes, es un desnudar de inmundicias.

Los orígenes del capital que sostienen el mundo bancario, a las grandes financieras, tienen que ser un secreto.

Es más fácil, apresar a Netanyahu por genocida o encarcelar a Trump por proxeneta o pedófilo, que el saber la identidad del cliente.

Por allí, se cuecen las habas.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20260614



domingo, 7 de junio de 2026

Se arranco contento el jueves 4 de junio.

 



Comentario radial y escrito

 




Estimados lectores y escuchantes; parte de este comentario ha tenido un aparecer temprano.

 

Se arranco contento el jueves 4 de junio.

Fue un saludo a los 114 años cumplidos del Partido Comunista de Chile y un contento al decimotercer aniversario de Radio Víctor Jara/ Estocolmo Suecia.

Parte del relato decía:

“El existir, el hacer, el desarrollo y evolución de nuestro cerebro, es un misterio maravilloso, y, en sus incógnitas neuronas, se arrinconan no sé qué cosas.

Hoy, por ejemplo, jueves 4 de junio, mi hogar político y social, mi razón de ser, esta de aniversario.

Son 114 años de vida política.

Y como si fuera poco, la Radio Víctor Jara, Estocolmo Suecia, en la que me siento en casa, cumple,13 años comprometida con la lucha inalienable de los derechos humanos, y de todo lo que bulle en el planeta.”

¡Chemimare que bonito!

Estos 114 años, todos juntos, con los 33 años clandestinos en capacho y en ristre, con una población de 44.658, es de por sí, un hecho histórico.

En ellos, se poblaron y se tendrán que poblar, todas las vivencias de los asalariados de Chile exigiendo justicia social.

La radio Víctor Jara, junto a otras emisoras, como Radio Magallanes de Norrköping, por ejemplo, emisora, que se viste con una historia valiente, de resistencia y compromiso.

Radio Tiempo Nuevo, emisora, que nos incita a pertrecharnos para enfrentar y construir en patota, una nueva forma de vivir, que, sin lugar a duda, se tendrá el coraje de transformarlo al servicio de la dignidad humana.

Por ahí se asoman otras emisoras de cercanías, que contribuyen al conocimiento y sentido, del “andar lejos”.

Los tiempos que vive el paisito flaco, de cordillera y mar, son muy entreverados.

Los sentimientos se atropellan y dejan un tendal de fenómenos y realidades, que reafirman la necesidad del saber, y del hacer de la lucha de clases.

Este enfrentamiento, da la posibilidad real de abrir las puertas a la humanidad entera, para disfrutar digno, a todo trapo, algo tan maravilloso, como lo es, la vida.

El problema es cómo hacerlo.

Quien nos ubicó por los caminos.

Porque tengo frio, porque tengo hambre, recelos, quien viste mi envidia, mis rencores.

¿Qué es lo que hace trizas los respetos?

Pá que miro a los cielos, buscando los porques.

Porque agarro lo que no es mío, porque elijo a los verdugos para que alumbre mi caminar de vida.

Y, el otro, en yate, y, coleteando de contento.

Y hablo de 5.000 años caminando.

Al menos, hablando de la cachativa.

En las civilizaciones antiguas y en las de ahora también, se cumplen lo dicho por Maquiavelo.

Si quieres ser obedecido y mantenerte en el poder, tienes que actuar con dureza y estricto con tus gobernados, separar con un raciocinio de clase, de objetos, de relaciones.

Es lo que pasa actualmente en la inmensa mayoría de los países del mundo.

La interrogante que me muerde y me almorrana, es porque, si, los comunistas hablamos de la Dictadura del Proletariado, nos miran como a bestias.

Menos mal que se asomó Karl Marx, Federico Engels, que nos explica, el meollo de la distancia que te encuentras, ante cualquier medio de producción.

Con tu forma de ser, con tu forma de vivir.

En esa distancia, en ese lapso, se cocina la dignidad o la vileza.

Quien iba a pensar o quien piensa hoy en día, que la plusvalía, consecuencia del hacer del mercado que nos ahora, del trabajo; el kilo de papa, sus orígenes y cuidado, un ramo de azucenas, el cobre y el litio, el jurel y la centolla, todas las industrias afines, tienen que ver determinante, con quien organiza y manda en tu país, en tu tierra, en tus cerros, en tu intelecto.

Desgraciadamente no somos hormigas, y no me refiero a las obreras o a las exploradoras, sino a la “feromonas” una cuestión química que esparcen, para ubicar sin distinción el sustento.

Los perros también la utilizan al olfatear el poto del otro. Buena forma de saber con quién te encuentras.

Lo que sucede actualmente en mi paisito no es algo nuevo.

No es como ganarse una botella de vino, “achuntándole” a los patos, en un parque de entretenciones.

Pareciera un enredo, pero son los procesos tácticos para un objetivo a largo alcance.

La historia es la misma, los estudiantes y la población obrera organizada desde los años veinte, sin claudicar en sus luchas, para impedir, a costa de su propia vida y libertad, que la población más vulnerable no page por la ignorancia del no saber, ni razonar que el riquerio, el cuiquerio, está obligado a reprimir con todo el poder del Estado, que este les ofrece, si es que quieren, mantenerse en el poder.

La Unidad Popular, no supo, no quiso, no pudo, utilizar la alternativa.

Y, el pueblo asalariado, y el otro también, para salir de este formato cuántico de opresión, tiene que exigir, por razón, sus derechos, por donde los pille la injusticia social.

Si no hay espacios ni voluntad para entenderse; son las calles, un excelente campo de concentración y exigencia.

En mi paisito lindo y flaco nacen las dignidades.

Con lo criminal que sucede en Gaza, en Irán, en esa Ucrania gobernada por el nazismo a la europea, y en otras tantas partes del mundo, que la esconden, y no poder reaccionar a tiempo de canon; estamos desafinados y más perdido que “el teniente bello”.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20160606.




viernes, 5 de junio de 2026

LA MASACRE DE LA OFICINA SALITRERA MAROUSSIA

 



El día 5 de junio de 1925 se perpetró bajo el gobierno de Arturo Alessandri Palma, la Masacre de la Oficina Salitrera Maroussia. Al cumplirse 101 años, de otra de las matanzas más grandes de trabajadores que junto a sus familias han sido asesinados en Chile por exigir sus derechos.

Entregamos a nuestras lectoras y lectores del Boletín Rojo un escrito del recordado Historiador Iván Ljubetic Vargas.

 

 

 

Hace 101 años:

 

 

                                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                         Centro de Extensión e Investigación

                                                         Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 

 


La masacre de Maroussia no es sólo una matanza olvidada. Además, sobre ella hay versiones encontradas. Hay quienes, dando una serie de argumentos y señalando diversas fuentes, niegan rotundamente su existencia. Otros sostienen que en ella se libró una enconada batalla entre los pampinos y sus mujeres contra las fuerzas represivas (Siguiendo esta versión, Patricio Manns escribió la excelente novela “Actas de Marusia” en 1974; al año siguiente, el cineasta Miguel Littin basado en esa obra rodó el film del mismo nombre).

 

NOSOTROS NOS QUEDAMOS CON DOS TESTIMONIOS

El poeta y escritor antofagastino, Andrés Sabella, en su libro “Norte Grande” editado el año 1945 señala sobre Maroussia: “Y en su derredor el lápiz de la muerte dibujaba las circulares de la venganza : En la oficina Maroussia morían los obreros protegiendo las puertas del local de la Federación Obrera de Chile. Mirad hacía el Cementerio de Huara. Los federados aguardan en filas con los torsos morenos desnudos y las pupilas como granos de hombría. Mientras unos cavan sus fosas , otros a las orillas de las suyas, ya terminada son baleados y caen, como barcas, trágicamente, silenciosas…”

 

Existe además el valioso testimonio de un pampino, el obrero Miguel López Rojas, uno de los sobrevivientes  de la masacre de Maroussia, que conocemos gracias a la entrevista realizada por la periodista de “El Siglo”, Adriana Searle,  publicada por ese periódico en 1965.

 

La masacre de Maroussia existió y fue perpetrada en forma paralela a la de La Coruña, el 5 de junio de 1925.

 

VIDA DE UN PAMPINO

Miguel López Rojas nació en San Clemente de Talca. A los 14 años llegó a la pampa salitrera. Corría el año 1915. Su primer trabajo fue lavar platos en la fonda de la Oficina Araucana del Cantón Pampa Unión, en Antofagasta. Al poco tiempo, comenzó a  laborar en una chancadora. A los 17 años, fue “carretero” en la Oficina Santa Anita. Luego trabajó como “particular” en la Oficina Ausonia. Por entonces conoció a Recabarren.

Estuvo en la Oficina Constanza donde fue “arrenquín”. Después se trasladó a la Oficina Maroussia.

 

HUELGA EN LA OFICINA MAROUSSIA

Relata el pampino Miguel López: “La situación era insostenible en 1925. Los abusos de los empresarios y administraciones se pasaban de la raya. Los obreros del salitre querían, a cambio de su trabajo, ‘dinero constante’ y no vulgares fichas de bronce, que los obligaba a comprar en las pulperías de las Oficinas, donde el empresario aumentaba más sus ganancias... Ante la irreductibilidad de los obreros cuyas huelgas se extendían como reguero de pólvora, fue declarado el estado de sitio para la zona norte bajo el mando del jefe militar, Ascanio Rodríguez. Se suspendieron  todos los derechos, hasta el de reunión, con clausura de diarios, allanamientos y relegaciones sin sumarios. Los obreros respondieron  con la huelga total del salitre. Los trabajadores de Maroussia se reunieron para estudiar la situación.

 

LA MASACRE

“Era el 5 de junio de 1925. Habíamos sido citados  los delegados de la Oficina ante el Consejo de Huara. Estábamos en el local de la FOCH, que se encontraba lleno. No habíamos comenzado a discutir la cuenta, cuando a las 8 de la noche sentimos fuertes golpes en la puerta, que habíamos cerrado. Eran carabineros. El secretario dio orden de no abrir. No volvieron a golpear sino que emplazaron una ametralladora y, antes que nos diéramos cuenta de lo que pasaba, lanzaron una descarga cerrada contra el local. Cayeron heridos y muertos en una algarabía horrible. La descarga fue hecha a la altura del pecho y fueron segados todos los trabajadores que estaban de pie. Yo alcancé a atender a Lorenzo Vargas, encargado de finanzas de la FOCH, y lo arrastré hasta una pieza donde lo dejé escondido. Volví al local a reunirme con los míos, cuando sentí que alguien gritaba ‘¡tenderse!’, no sé quien sería, pero me tiré de bruces bajo una banca. En ese momento se produjo una segunda descarga. Ahora más baja, a la altura del estómago...

 

LOS PACOS ENTRARON POR  UN PROSTÍBULO

“Todos los trabajadores se dispersaron hacia el interior del local. Yo, con dos obreros, nos escondimos en un water, donde echamos todos los papeles de propaganda. En ese momento, por el lado  Este, por un prostíbulo, le dieron entrada a los carabineros y los obreros comprendimos que no teníamos escapatoria. Estábamos rodeados. Llegaron carabineros y nos sacaron y nos juntaron con otros detenidos. El cuadro en aquel momento era horroroso, como para no olvidarlo jamás. A la vista nuestra, muertos y heridos eran lanzados a un camión, todos revueltos, camión que partió hacia un rumbo desconocido y del cual nunca más supimos. De pronto, estábamos todos alineados, unos gemidos nos hicieron ver al compañero Hidalgo que era sacado a la rastra, desangrándose. Y se lo llevaron. Hasta el día de hoy no se ha vuelto a saber más de él…

 

NOS AMARRARON CON ALAMBRES

“Acto seguido, todos fuimos amarrados con cordeles, las manos atrás. Cuando faltó el cordel fuimos amarrados con alambre sacados de los fardos de pasto. Cuando yo era sacado,  tropecé y caí al suelo. Un carabinero me lanzó un puntapié que me partió el cráneo y me hizo perder la visión de un ojo. Otro me pegó un culatazo que me quebró la clavícula, y un tercero, otro puntapié que provocó un tumor en la ingle.

“Atropellados, vejados y flagelados, nos trasladaron al cuartel de Carabineros de Huara, donde fuimos lanzados al patio de las caballadas y después a los calabozos...

 

ÉRAMOS CIENTOS LOS PRISIONEROS

“En estos calabozos nos encontrábamos cientos de trabajadores  de diferentes Oficinas que habían sido concentrados juntos con los de la Oficina Constanza... Noche a noche eran sacados uno o dos de nuestros compañeros. Nosotros los seguíamos con el oído alerta. A los pocos momentos sentíamos los disparos. Y todos prorrumpíamos en insultos contra los carajos que habían llevado a nuestros compañeros al cementerio de Huara, a la entrada a mano izquierda, frente a una fosa cavada especialmente, eran fusilados... La tragedia que empezara el 5 de junio nos tuvo seis días presos en Huara. Al cabo de ese tiempo, llegó la orden de traslado a Iquique, lo que hicieron en carros para animales de ferrocarriles. Fuimos echados sin consideración alguna, siempre amarrados con las manos atrás, como los peores delincuentes.

 

CANTANDO LA INTERNACIONAL

“En Iquique fuimos llevados al Velódromo, donde la única comida que recibimos fueron porotos. Después, sesenta de nosotros fuimos llevados a la cárcel pública... Y sólo el 18 de septiembre de 1925 salimos en libertad, custodiados por los cuatro costados para que no tuviéramos contacto con nadie y trasladados directamente al muelle, al lanchón que nos esperaba. En estos momentos un obrero gritó:

-Ya que no han permitido a nadie que se acerque a nosotros, hablemos nosotros en nuestro idioma: cantemos ‘La Internacional’. Y todos lo hicimos  llorando, a pulmón lleno. Un marino comentó:

-Si después de tantos sufrimientos lo rebelde no se les quita, es que no hay nada que hacer. No hay remedio...”

(Testimonio recogido por la periodista Adriana Searle y publicado en “El Siglo”, el viernes 30 de abril de 1965, páginas 20 y 21)

 

HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DE MAROUSSIA

Con la señalización de la fosa en el Cementerio de Huara donde estarían sepultados los mártires de la Masacre de la Oficina Maroussia , las organizaciones  comunales  culturales  de este pueblo iniciaron el programa “Los Cien Años de Maroussia”.

La ceremonia se realizó este 1 de Noviembre de 2021 a las 12 horas, en el lugar donde los antiguos residentes reconocieron el lugar donde está la fosa de los mártires. Las organizaciones pretenden con ello rescatar la memoria histórica de los hechos, ocurridos en la ex oficina  Maroussia  y agradecen  el apoyo del Departamento de Aseo y ornato de la Municipalidad de Huara.

Son siete kilómetros los que unen Huara y la ex oficina Maroussia.  

                

      


Huara hacia 1925

 

 


Cementerio de Huara,  señalizando fosa de los mártires de Maroussia