lunes, 7 de septiembre de 2026

A 40 AÑOS DEL FRUSTRADO INTENTO DE TIRANICIDIO (OPERACIÓN SIGLO XX)

 

 

 

                                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                         Centro de Extensión e Investigación

                                                         Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

                      

 


La Operación Siglo XX o Patria Nueva es llevada a cabo por una veintena de miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, con elementos provenientes de la Internación de armas de Carrizal Bajo, que no alcanzan a ser decomisados por los servicios de seguridad de la dictadura

 

PLANIFICACIÓN

El General Pinochet durante los fines de semana suele dirigirse a su casa de descanso en El Melocotón (Cajón del Maipo), junto con parte de su familia y protegido por su escolta. La caravana en que se traslada el tirano siempre incluye dos automóviles blindados similares y de vidrios oscuros. Esto por dos razones: en caso de desperfecto del automóvil que lleva a Pinochet, se dispone de inmediato de otro; y que de producirse un atentado a la comitiva, tenga el enemigo como primera dificultad la imposibilidad de saber en cuál de los dos automóviles viaja Pinochet.

El Comando del FPMR decide que el  tiranicidio se realice  durante el trayecto de regreso a Santiago. Se planifica detalladamente una emboscada en la Cuesta Las Achupallas. Los frentistas César Bunster (hijo de un ex-diplomático de Salvador Allende) y Cecilia Magnise  se encargan de conseguir los vehículos necesarios, como también arrendar una casona en el sector de La Obra, donde permanece la totalidad del equipo.

 

CUIDADOSA ELECCIÓN DEL LUGAR

El lugar del operativo es minuciosamente seleccionado. Al costado norte (a la derecha del camino en el sentido Cajón del Maipo-Santiago) se encuentra un pequeño cerro donde se parapetarán los atacantes, mientras que al costado sur del camino hay  un barranco de cerca de 20 metros de altura. De esta forma, los accidentes geográficos dificultarán la retirada, la protección y la efectividad del armamento de la escolta. Simultáneamente, un vehículo con una casa rodante acoplada y una camioneta todo terreno impedirán cualquier posible salida.

 

SE DEBE POSTERGAR LA ACCIÓN

La acción está programada para el domingo 31 de agosto de 1986 en la tarde. Sin embargo, la noche anterior fallece el Ex-Presidente Jorge Alessandri Rodríguez. Debido a ello, el General Pinochet regresa a Santiago durante la madrugada, lo que no puede ser previsto. Entonces, los frentistas, caracterizados como seminaristas de una orden religiosa, se trasladan a la localidad de San Alfonso, permaneciendo ahí hasta el domingo 7 de septiembre de 1986. El armamento con que cuentan son: 16 fusiles M-16, 10 lanzacohetes|M72 LAW, 1 Fusil SIG calibre 7,62 mm, 1 subfusil P25, y un número indeterminado de granadas de mano caseras.

 

LA ESCOLTA DEL TIRANO

Por su parte, la escolta presidencial cuenta con subfusiles Uzi y Mini Uzi, granadas de mano, revólveres Rossi, y fusiles Galil.

La comitiva precedida por 2 motoristas de Carabineros está entonces conformada así:

El primer vehículo es tripulado por 4 Carabineros; en el segundo vehículo (Mercedes Benz blindado) viaja el General Pinochet con su nieto Rodrigo García, su Edecán Naval Capitán de Fragata Pedro Arrieta, y su conductor, un Cabo 2º de Ejército;  en el tercer vehículo viajan 4 escoltas de civil al mando de un Capitán de Ejército (jefe de la escolta) y 3 funcionarios de Ejército. El cuarto vehículo es un Mercedes Benz alternativo en el que va un médico. El quinto vehículo cierra  la comitiva, un Ford tripulado por 4 comandos de Ejército.

 

LOS FRENTISTAS

Los atacantes están conformados de  la siguiente manera: Unidad 501: Integrada por Rodrigo Rodríguez Otero (Jorge), Cristián Acevedo Mardones (David), Héctor Maturana Urzúa (Axel), Víctor Díaz Caro (Enzo), Héctor Luis Figueroa (Víctor) y Arnaldo Arenas Bejas (Milton). Actúan como grupo interruptor, su misión es detener a la comitiva mediante un automóvil Station Wagon con una casa rodante.

Unidad 502: Integrada por José Joaquín Valenzuela Levi (Ernesto), Julio Guerra Olivares (Guido), Lenin Peralta Véliz (Oscar) y un frentista solamente identificado como "Juan". Apostados en un cerro al costado derecho del camino, su misión es concentrar el fuego en los primeros vehículos.

Unidad 503: Integrada por Mauricio Hernández Norambuena (Ramiro), Alexis Soto (Marcos), Jorge Mario Angulo (Pedro) y un frentista solo identificado como "Rodrigo". Apostados igual que la anterior, su misión es concentrar el fuego en el vehículo del General Pinochet.

Unidad 504: Integrada por Mauricio Arenas Bejas (Joaquín), Juan Moreno Ávila (Sacha), Juan Ordenes Narváez (Daniel) y un frentista solamente identificado como "Javier". Conforman el grupo de bloqueo, a bordo de una camioneta todo terreno, su misión es impedir la fuga de cualquier vehículo de la comitiva.

 

DOMINGO 7 DE SEPTIEMBRE DE 1986

Cerca de las 18,20 horas dos mujeres frentistas que se alojan en la residencial "Inesita" en San José de Maipo, comunican telefónicamente al Comandante Ernesto que la comitiva presidencial está en esos momentos pasando frente a ellas, e inmediatamente el grupo guerrillero se dirige al sitio de la emboscada, la Cuesta Las Achupallas, ubicada entre el sector de La Obra y el pueblo Las Vertientes.

Una vez en el sector, los frentistas se percatan de la presencia de una patrulla de Carabineros dirigiendo el tránsito en el cruce San Juan de Pirque. Son neutralizados con ráfagas de fusiles M-16.

 

SE INICIA LA OPERACIÓN

A las 18,35 horas, la comitiva de presidencial llega al sector del operativo. En la Cuesta Las Achupallas es interceptada por la Unidad 501, que tras dejar pasar a los dos motoristas de Carabineros, obstruye el tránsito con un automóvil que lleva acoplada una casa rodante e inmediatamente abren fuego contra el primer vehículo. Cuando la comitiva  está sobre el punto, las unidades 502 y 503, parapetadas en los faldeos de un cerro de la cuesta, empiezan el ataque.

 

                   


La escolta presidencial reacciona de inmediato respondiendo al fuego, pero los frentistas están bien parapetados, lo que hace muy difícil repeler el ataque. Además el sector, tan bien escogido, debido a sus características geográficas, se produce silencio radial, haciendo imposible comunicarse desde ahí con otras unidades policiales o militares.

 

LA AGILIDAD DE UN CHOFER

Pinochet y su nieto van en el primer Mercedes Benz blindado. Su conductor en una ágil maniobra logra hacer girar el auto para regresar a El Melocotón. Recibe el impacto de un  cohete M72 LAW, que no estalla.  Resultan con heridas leves. Pasan a escasos metros de un grupo de bloqueo, que está en ese sitio, precisamente para impedir que   el Mercedes Benz de Pinochet pueda  escapar emprendiendo rumbo de vuelta. Así se salva el dictador.

 

                  



Cinco escoltas mueren en el intento de tiranicidio, mientras que 11 resultan heridos. La acción dura entre 5 a 6 minutos. Ninguno de los miembros del FPMR es herido. Todos corren raudos hacia Santiago. El vehículo que encabeza la caravana lleva  baliza. Y como a esa hora regresa siempre el tirano, los carabineros que controlan el trayecto, creen que es la comitiva de Pinochet e incluso la saludan a su paso.

 

CONMOCIÓN MUNDIAL

La acción conmueve a Chile y al mundo. El periódico “El País”, de Madrid, en su editorial del martes 9 de septiembre de 1986 escribe:

“El atentado de que ha sido víctima el general Pinochet… indica un salto cualitativo en la capacidad del Frente…”

 

 “A pesar de que las fuerzas moderadas de la oposición, en particular la Democracia Cristiana, condenan toda utilización de métodos violentos, no se puede cerrar los ojos ante el hecho de que la influencia del Partido Comunista, que apoya al Frente, está creciendo sensiblemente, sobre en los sectores más jóvenes y radicales del país, en las universidades y en las poblaciones que rodean a la capital, en las que se concentran las capas más expoliadas y desesperadas. Ello se ha traducido en éxitos comunistas en recientes elecciones universitarias y sindicales…”

 

LAS RAZONES DEL FRACASO

Luis Corvalán, en “De lo vivido y lo peleado”, sostiene:

“La culpa del fracaso se debía, según la versión en boga, a la falla de algunos cohetes. La posibilidad  de que no explotaran dos de los cuatro cohetes es cosa que debía haber entrado en los cálculos. No se tuvo en cuenta que eso pudiera acontecer. Más aún, no se previó la vuelta en 180 grados que hizo el chofer del vehículo de Pinochet y, por lo mismo, no se cubrió la retirada, no se apostó gente para salirle al paso cuando regresaba a El Melocotón. Esto quiere decir que la jefatura militar no estuvo plenamente a la altura de la empresa que acometía. Con todo, la responsabilidad principal está en la dirección política. En primer  y último término, en dicha dirección todo debió preverse. Ello exigía de su parte conocimientos militares de los cuales carecía” (Luis Corvalán: “De lo vivido y lo peleado. Memorias”, páginas 296 y 297)

  

1986 NO FUE EL AÑO DECISIVO

Más adelante agrega Luis Corvalán:

“En la Primavera de 1986 recobró vida el Acuerdo Nacional. No había muerto. Sólo estaba en hibernación. Reflotó tras el paro del 2 y 3 de julio y dos acontecimientos que sacudieron fuertemente al país y que tuvieron gran repercusión  nacional e internacional: el atentado a Pinochet el 7 de septiembre de 1986 y el descubrimiento de una importante internación de armas del Frente Patriótico Manuel Rodríguez”. (Luis Corvalán: Obra citada, página 299)

 

La dictadura responde al intento de tiranicidio imponiendo el Estado de Sitio y asesinando  fríamente a cuatro patriotas.

Los acontecimientos de agosto y septiembre contribuyen, junto a la aguda presión del imperialismo, a que  1986 no fuese el Año Decisivo en cuanto a terminar con la dictadura,

 


Infancia.

 


Comentario radial y escrito.

 

 

 



Tengo que salir a caminar todos los días, dicen que, para mí, es oro.

A un costado de mi vecindad, hay un parque lindo y grande.

Blåsutparken se llama.

Bonito el nombre.

¡Soplar pá fuera!

Desde allí, puedo ver el “Globen”.

Un auditórium enorme.

Allí, vi a Tina Turner dar un concierto.

Me la quería llevar al “Gallo Colorao”.

Puedo ver también, el metro de la línea verde. Su ir y su venir.

Verlo, cómo se encarama para llegar a Skarpnäck o seguir hasta Farsta strand, o, para el otro lado también, hasta Hässelby Strand.

Allí, en el parque, nos juntamos de todo.

Hay de todo.

Viejos, viejas, papas y mamas con sus retoños en coche o a lapa.

Los perros tienen su propio jardín. Lo disfrutan, mejor que nadie.

Lo pasan chancho.

Se juntan además alumnos, alumnas de secundaria y de un Liceo de arte; además, la población de un Jardin infantil.

De lunes a viernes, 30/ 50/ niños, niñas.

El griterío es bonito, me recuerda, me arropa.

El lunes 31 de agosto, vi a una chorrera de niños llegar al parque; se metieron a un bosquecito que, a la primera vista, no se ven.

Hay unos peñascos enormes que tienen unas hendiduras que las hacen ver como cavernas en un paisaje primitivo. Para la imaginación de un niño de 4/5 años, serán quizás, el hogar de dinosaurios o el rincón de la reina del hielo.

Hay manzanos y ciruelos que incitan a jugar, a no sé qué cosas.

Para su hermosa fantasía, es un lugar pan.

Ese lunes 31, último día de agosto, los niños venían mal.

Algunos amurrados se abrazaban ellos mismos, sus bracitos iban de izquierda a derecha, de derecha a izquierda; como queriendo defender sus opiniones, era su forma de protestar, de exigir sus derechos.

La mayoría venia ya llorando.

El llanterío era grande.

Anda a saber tú, el fin de semana que tuvieron.

El día estaba bonito, una brisa fría advertía del otoño, de allí, al invierno y a la nieve, era un parpadeo.

Entiendo de infancia, de sus necesidades, se de sus derechos.

Tengo tres hijas que les debo de todo.

He sido lavador de plato, aseador de servicios públicos, experto en escoba y trapero, albañil y recolector de aceitunas, de ajo y uva, soy contador de historias, cantaba, soy, profesor normalista.

Entiendo, me estremece el mirar curioso de un niño, o la sonrisa que me ofrenda y me desarma.

Tengo la cualidad, que, a la primera pasada y mirada, me vean como a un amigo.

Por más de 28 años, he sido el apoyo de sus primeros pasos, un muro para pararse, se de sus saltos y encaramados, he sido su interprete, a través de sus 9 años primeros de vida.

El llanterío que traían era una pandemia, contagiaba a otros niños que llegaban al parque.

Comenzó a dolerme el llanto.

¡Cuestionó mi responsabilidad cívica!

Me dolió brutal el mundo que le estábamos dejando.

¡Si es que le dejamos algún planeta!

Me dolió ignorante, la ausencia de mis propias hijas.

No tuve el aguante necesario, y me puse a llorar también.

¡Puta el llanto que duele!

Que crimen más grande.

¡La hipocresía me quería vestir!

Pienso en las instituciones que se han creado en tantas civilizaciones, en las que he ayudado a permanecer, pienso en tantas migraciones que fueron mi sustento, del tuyo y el del otro; pienso en las tantas que seguirán viniendo, pienso, siento, me arrugan las instituciones, en los países construidas.

Yo pienso en la ideología de la política, en su hacer, en sus objetivos deseados.

En los planes y planos de esas instituciones.

El hacer de la política para mí ha sido siempre, el arte, la herramienta para construir el bienestar de todo un pueblo.

Ese bienestar deseado, conquistado, es protegido por el hacer de la democracia, por la soberanía, por los derechos, por el trabajo, por el sentido común practicado.

Y, si no es así, para que sirve entonces lo cognitivo.

Tendrá que ser el instinto, la pura “cachativa” y arrancar, la única herramienta para existir.

En mi paisito de archipiélagos y agua, en 8 días más, hay elecciones generales.

¡Chemimare!

Las campañas electorales desbordan las necesidades y se ponen a inventar presagios. Los organismos políticos prometen el cielo y la tierra. Las cuentan no me salen, por donde sacaran la subvención para tanta abnegada pretensión.

Veo a Donald Trump con sus aranceles.

Se escapa de mi receptor radial, la melodía de Bella Ciao, una voz con presencia y convicción invita a votar socialdemócrata.

En España se dicen socialistas y en Chile también.

¡Espejito espejito, quien tiene la papa!

En los últimos treinta años, los gobiernos establecidos en mi paisito de archipiélagos han privatizados casi todos los servicios públicos, que anteriormente los costeaba en su totalidad el Estado.

Esta operación anti-Estado, ha permitido la concentración de la riqueza en muy pocas manos; permitiendo una desigualdad social que todos tratamos de esconder.

Ese escondrijo, es cobarde y cínico, invita a la población en general a tener desagrado ante la inmigración y ante el inmigrante.

Esta extraña ecuación, permite además concebir un enredo de enemigos que justifica la existencia de una mafia de guerra como la OTAN.

No estoy en contra de la defensa de las soberanías de país, pero aceptar la intromisión de la OTAN en cada conflicto entre las naciones, para comprarle armas a los Estados Unidos de Norte América, es un negocio macabro, redondo y hediondo.

En estas elecciones, como en todas en las que he participado mi sentir se arrima al SKP, sin embargo, se viene una disputa ideológica en un terreno muy complicado. Y, que ojalá, vaya madurando un vocabulario propio, diferente, nuevo, que arome un junte de clase, que pueda colocar al pueblo, muy cerca ante los medios de producción.

Y los medios de producción de este poderoso país, están en manos privadas, en el capital factico.

Esa disputa ideológica, la trae Lorena Delgado Varas, y su organización denominada “Framtidens Vänster”.

“La Izquierda del mañana”

Suena a algo maravilloso.

Tiene la esencia del Tusilago.

La pega que tienen es y será enorme.

Tienen ellos, junto al SKP, mi responsabilidad cívica en las urnas.

El gobierno del momento, hacen urgentes, “por si las moscas” sus negocios y acuerdos, para apuntalar, amarrar, desarrollar, decenios de la ideología neoliberal.

La cuestión estratégica de la soberanía se traduce en acuerdos millonarios con Francia, así se aseguran el quiebre del enemigo.

Al menos para hacer la choria.

Este sábado, representantes de Donald Trump dialogan con representantes de Vladimir Putin. Y el odio que expresa el hacer del nazismo, encuentra su guarida, en la propia Alemania.

¡Anda mundo y piérdete!

En esta disyuntiva entre paz y guerra, están casi todos de acuerdo.

El sujeto amenazador viene por Eurasia, viene por Asia.

Esta verdad inventada, para proteger al capital, al riquerio factico, reagrupa en un solo aro a la derecha, a la ultraderecha al neofascismo, al nazismo, al sionismo, cubriendo, salvo algunas salvedades, toda América, Oriente, toda Europa.

Este 13 de septiembre el sentido común, tiene una pega enorme.

Hay que saber que en Suecia 270.000 niños rasguñan el umbral de la pobreza infantil.

Saltando las diferencias lógicas, de industrialización, de poder, mi paisito de mar y cordillera, de atacama y Magallanes tiene algo de parecer con este pueblo, que tan liviano olvida a Rudolf Meidner, a Tage Erlander, a Olof Palme, a nuestro Harald Edelstam, se hacen, se amasan, liudan, cada uno a su manera y posibilidades, prisioneros del riquerio.

Mire usted, para que se abrume de espanto, un payaso, una inmoralidad que gobierna un país bueno, Argentina, se atreve y sale subiéndose el pañal, justificar 1.160 desaparecidos.

Y lo hace de tal manera, de tal infamia, elogiando a los que cortaron cuellos, a los que quemaron, a los que violaron, a los que amenazan, a los que manipulan, mienten.

El mamarracho argentino tiene el 42,4% de los niños, amarrados con hambre, en el obelisco de la pobreza.

4 de cada 10 niños, no pueden arrancar del mosquerío.

El Chile de hoy, tiene más de 1,1 millones de niños en la pobreza, tienen hambre.

Serán pasto tierno para el agresor que produce y mandata el riquerio.

El 25% de la infancia, no comerá esta tarde, mañana tampoco.

Y yo que creía que había vivido de todo, que había visto los infiernos, me ahoga, me maltrata, me arrincona.

Pero sé, que me iré contento, lleno de esperanza, confío en el que viene y en él joven que está. 

Amo a mi pueblo libro, a mi pueblo cuaderno y guitarra.

Se que los niños de Gaza, de Irán, del Líbano, volverán a ser niños, serán habitantes, serán futuros.

Se del Chavo del 8, del Chapulín Colorado. Se de Inés Fernández, la vitrolita, se de Jorge Guerra y de Valentin Trujillo.

Se, que los niños saharauis tendrán de lo bueno, todo.

Se que los niños de Cuba serán la estrella, bordada en su bandera.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20260906


domingo, 6 de septiembre de 2026

¿QUÉ OCURRIÓ EL 5 DE SEPTIEMBRE DE 1932?

 

 

                                              Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                               Centro de Extensión e Investigación

                                                Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 


El 5 de septiembre de 1932, en plena dictadura de Carlos Dávila y convocados por el Comité Central del Partido, se reunieron en Santiago 40 jóvenes comunistas. Su objetivo fue dar una estructura nacional a la Federación Juvenil Comunista. 

 

Intervino Carlos Contreras Labarca, secretario general del Partido Comunista. En un vibrante discurso explicó las razones del encuentro. Los jóvenes lo aplaudieron de pie. Luego se realizaron las elecciones para el Comité Central de las Juventudes Comunistas.  Éste designó a Rodolfo Solari como secretario general.

 

Volodia Teitelboim lo recuerda así: “Joven impulsivo, de verba particular, con aire de atleta, que ha fundido en su sangre los afluentes italiano y nicaragüense, con ingredientes africanos. Todo ello se expresa en el muchacho decidido, con carisma.” (Volodia Teitelboim: “Un muchacho del Siglo Veinte”, página 219-220)

 

Ese encuentro nacional del 5 de septiembre de 1932 ha sido considerado, erróneamente, como fecha de la fundación de las Juventudes Comunistas de Chile (JJ CC).

 

Volodia Teitelboim escribe al respecto: “La Juventud Comunista ha sido reorganizada en términos tan pretenciosos e irreverentes con su propia historia que se declaró fundada el cinco de septiembre de 1932, en circunstancias que nació veinte años antes, junto al partido que creó Recabarren y un grupo de obreros de Iquique, con el nombre de Partido Obrero Socialista”. (Ibidem, página 219)

 

Tiene toda la razón Volodia Teitelboim, uno de los dirigentes comunistas dedicados a estudiar la historia del Partido y las Juventudes Comunistas.

 

Como lo estoy  escribiendo  desde hace más de veinte años:

 

UNA ROJA FLOR NACIÓ EN EL DESIERTO

 

La camanchaca –esa espesa neblina que viene desde el mar- iba desapareciendo. El sol ganaba lentamente la batalla e iluminaba Antofagasta, ciudad que no estaba dormida.

 

Como surgidos de la camanchaca, fueron llegando 21 jóvenes en esa mañana del 1º de abril de 1923. Eran hijos de Recabarren, el obrero tipógrafo comunista. Habían nacido a la vida social inspirados por su palabra tranquila y apasionada, por su ejemplar existencia de constructor de la alborada, empresa en la que ellos también querían participar. Eran jóvenes alegres, buenos para las bromas, pero serios al mismo tiempo.

Los unía un bello objetivo; dar vida a una organización revolucionaria, la Federación Juvenil Comunista, la FJC.

Existe el acta de ese histórico evento, publicada en la revista ‘La Llamarada’ N.º 11, editada en Antofagasta en la primera quincena de abril de 1924, página 3. (Citada por Manuel Loyola y Jorge Rojas: “La Juventud Comunista en los años 20”. Inédito, 1996). Allí están los nombres de los 21 fundadores. Ellos son:

Juan Guerra, Salvador Ocampo, Trujillo, M. Luan, Julio del Campo,

A. Cuellar, F. Prado, C. Díaz, P. Blaguett, J. Barrera, H. Villar,

J. Rivera, R. Fernández, A. Araya, A. Flores, Armando Moya, Carlos Devia, P. Ossandón, H. Saldívar, J. Berríos y O. Latorre.

 

En ese mismo documento encontramos los principales acuerdos de la reunión del 1 de abril de 1923:

1.      Establecer como edad para participar en la FJC desde los 12 a los 30 años.

2.      Llamar a las organizaciones de trabajadores a eliminar de sus filas al  reformismo amarillo de los socialdemócratas.

3.      Invitar a los jóvenes residentes en Antofagasta, chilenos y extranjeros, a integrarse a la nueva entidad.

4.      Llamar a ‘atacar al militarismo capitalista mundial.

                                      

El periódico “El Comunista”, también de Antofagasta, en su edición de 11 de abril de 1923, página 3, (citado por Loyola y Rojas: Ibidem), informaba que en la reunión fundacional se eligió un delegado a la Junta Federativa del Partido Comunista; otros dos para integrar el Comité del 1º de mayo de 1923 y tres militantes para elaborar las bases de los Principios y Estatutos que regirán a la Juventud Comunista.

Se encargaba, además, al secretario general elegido en esa oportunidad –del cual no se consigna el nombre- para que traduzca un libro del dirigente soviético Zinoviev, el que servirá para ‘sentar los Principios del Partido y sus orígenes’.

 

Luego, se dio lectura a una carta recibida desde Berlín, que se acordó responder señalando la decisión de la Juventud Comunista chilena de ‘adherirse con toda energía a la Internacional Comunista de Juventudes’, con sede en la capital alemana.

Finalmente, como anotaba “El Comunista”, se resolvió que “guiados por nuestro régimen igualitario” acuérdase “la entrada a nuestra institución de jóvenes de sexo femenino.”

 


Luis Corvalán: Texto del discurso pronunciado en el acto central realizado en Moscú el día 3 de septiembre de 1980.

 


A 10 años de la Revolución Chilena

 

SE GESTA LA ACCION COMUN CONTRA LA TIRANIA

 

 

 

                                                        por Luis Corvalán

 

                                                         Texto del discurso pronunciado

                                                           en el acto central realizado en Moscú

                                                           el día 3 de septiembre de 1980.

 

 

Queridos camaradas soviéticos,

queridos compañeros chilenos:

 

 

En estos días, Chile vive momentos de gran tensión política. Está en vísperas de un acto que implica una burla a sus sentimientos democráticos. Soberbia y provocadoramente, Pinochet ha elegido el próximo 11 de septiembre -el séptimo aniversario del golpe militar para llevar a cabo una nueva farsa plebiscitaria, destinada a ratificar una Constitución fascista que él y su Junta ya dictaron sin más ni más.

 

Todas las fuerzas populares y progresistas del país y el millón de chilenos que está en el exilio rechazan ese engendro constitucional y declaran, con plena razón, que el plebiscito ad portas no tiene validez jurídica ni moral.

 

Vigorosos contingentes populares desafían la represión y se pronuncian en contra del fascismo y por la libertad. Resuenan vibrantes los gritos “¡Fuera Pinochet!" "Democracia ahora" y "El pueblo unido jamás será vencido” .

 

Ante el enemigo común, se avanza por el camino del consenso, del reencuentro de todos los chilenos antifascistas y no fascistas. Se gesta la acción común contra la tiranía y su fraude del día 11.

 

En estas condiciones nos reunimos hoy a 10 años del triunfo de la Unidad Popular, de la elección de Salvador Allende como Presidente de Chile.

 

E1 4 de septiembre es el día en que cada seis años los chilenos renovaban al Presidente de la República mediante el sufragio universal. Por lo tanto es también una fecha que congrega a todos los demócratas de nuestro país.

 

La victoria de la Unidad Popular, que hoy recordamos, fue un acontecimiento de dimensión internacional. Las profundas transformaciones antimperialistas y antioligárquicas que se llevaron a cabo en los tres años del gobierno del Presidente Allende constituyeron en su conjunto una revolución de hondo contenido democrático y patriótico.

 

El golpe fascista del 11 de septiembre de 1973 representó el triunfo de la contrarrevolución. Ese día se encaramó al poder una camarilla militar al servicio de las multinacionales y de los clanes financieros internos.

 

De la importancia de la revolución chilena da testimonio el hecho de que constituye una fuente de estudio de los revolucionarios de muchos países y un frecuente punto de referencia, tanto en lo relativo a sus aciertos como a sus insuficiencias y errores. Su análisis no está agotado. Sin embargo, nos parece necesario subrayar en este momento algunas de nuestras conclusiones:

 

1°. En nuestra época, la revolución no solo es seguida por los propósitos de contrarrevolución de las clases reaccionarias internas, sino también por la intervención del imperialismo. Esto ya está comprobado en el caso de Chile. Ocurrió en Cuba con la invasión de Playa Girón que terminó en un fracaso mayúsculo. Lo hemos visto en los constantes intentos de echar abajo todas las revoluciones, comprendida la de Afganistán, donde los imperialistas norteamericanos, con la ayuda de Pekín, organizaron y siguen organizando la introducción de bandas contrarrevolucionarias desde Pakistán.

 

2°.  Para sostenerse, desarrollarse y vencer, la revolución debe contar con la mayoría activa, con una correlación de fuerzas que le sea favorable y ha de basarse, por lo tanto, en una amplia política de alianzas que pueda incluir el acuerdo y el compromiso entre los más vastos sectores partidarios del progreso social.

 

3°.  Las fuerzas revolucionarias deben marchar estrechamente unidas, operando bajo una dirección única que emane de la máxima coincidencia en el carácter del proceso de transformaciones sociales, en la aplicación de una táctica firme y flexible y en la determinación de los objetivos estratégicos, y

 

4°.     La revolución debe resolver el problema del poder en su plenitud. Esto significa que no basta, como ocurrió en nuestro caso, conquistar el Gobierno -una parte del poder político- ni llevar a cabo transformaciones sólo en la estructura económica, sino ser capаces de cambiar, también, y de modo profundo, toda la estructura del estado. La subsistencia de un aparato aparato estatal cuya misión es la de sostener y defender los intereses reaccionarios termina por transformarse en instrumento de la contrarrevolución. Tal fue, en particular, el caso del Poder Judicial y sobre todo el de las Fuerzas Armadas.

 

El fascismo se ha dedicado a deshacer los cambios que llevó a efecto el gobierno de la Unidad Popular. Pero ellos correspondían a necesidades y aspiraciones reales del pueblo chileno y, mañana, aunque no en la misma forma, con las correcciones debidas, tendrán que retomarse.

 

Quisiéramos hacer una mención especial. El Presidente Allende está sepultado en una tumba familiar en el cementerio de Santa Inés, a orillas del Pacífico. El 26 de junio último. cuando se cumplían los 72 años de su natalicio, fue a ese lugar -donde no hay siquiera una lápida con su nombre- un grupo de jóvenes para depositar algunas flores en su memoria. Los esbirros de la policía los detuvieron. Este hecho muestra no sólo la barbarie fascista sino que Allende le pena a la tiranía. Su ejemplo está vivo y se le teme.

 

Pinochet tiene la pretensión de eternizarse en el poder, de atornillarse en el cargo que usurpó hasta 1997, o sea, de mantenerse como dictador, impuesto y sostenido por las bayonetas, por un total de 23 años y medio. La Constitución que va a someter a plebiscito así lo establece. Le otorga también a la Junta el derecho de seguir reformandola durante el período de transición, y entre otras disposiciones tan  "democráticas" -democráticas entre comillas- como las citadas, proscribe los partidos y organizaciones que luchan contra el sistema.

 

El tirano se ha permitido decir que será la Constitución de la libertad. ¡Flor de Constitución y flor de libertad! La ha redactado un grupo de sus amanuenses y de conspicuos personeros de los clanes, sin que el pueblo o representantes suyos hayan podido decir ni chus ni mus.

 

El llamado plebiscito se llevará a cabo bajo el imperio del estado de emergencia, con proscripción de los partidos, sin prensa verdaderamente libre, sin acceso de los opositores a los medios de publicidad, sin registros electorales, sin tribunal calificador de elecciones, con presos y relegados, en medio de una nueva oleada de terror y con un millón de chilenos en el exilio.. El mentado plebiscito no ofrece alternativas. Es como una carrera de un solo caballo. En cuanto al resultado, el mundo lo conoce de antemano. Será el que Pinochet diga. De seguro que ya lo tiene en un cajón de su escritorio.

 

Pero habrá otro resultado. Se hacen humo las ilusiones respecto de una presunta liberalización del régimen. Se cierran los caminos para la evolución gradual con que algunos han soñado. En estas circunstancias, no tenemos dudas de que el pueblo de Chile sabrá encontrar el modo de sacudirse del yugo de la tiranía. Las masas irrumpirán de una una u otra manera hasta echar abajo al fascismo. Pinochet no podrá mantenerse en el poder por el tiempo que pretende. El derecho del pueblo a la rebelión pasa a ser cada vez más indiscutible.

 

Todos los opositores están en contra del fraude plebiscitario. El abanico de la resistencia es muy amplio. Representa a la abrumadora  mayoría del país. La decisión y firmeza con que se enfrenta estos días a la tiranía tendrá una marcada incidencia en la moral de combate y la fuerza con que el pueblo saldrá de esta prueba.

 

El retorno a un régimen de democracia se ha venido transformando en exigencia nacional. Esta, más el creciente ánimo de pelea de las masas, el avance de la unidad en la base social, el repudio la dictadura en el ámbito internacional y la agudización de los problemas económicos, han repercutido en el seno mismo del régimen. Al promulgar su Constitución fascista y convocar a su faramalla de consulta plebiscitaria, Pinochet trata de tapar las grietas de su edificio, de imponer silencio a los críticos de su propia trinchera y de obligar a las Fuerzas Armadas a seguir marchando tras su carro.

 

Pero, los logros que pueda alcanzar a este respecto serán pasajeros. Día tras día la llave de la situación estará en la unidad y en la lucha de la clase obrera y del pueblo, en su indomable espíritu de combate, en el entendimiento de todas las fuerzas democráticas. No hay tiranía que pueda resistir la avalancha de las masas.

 

Entre los más preciados legados de Salvador Allende está el de su voluntad unitaria. Fue un consecuente luchador por la unidad de los trabajadores y por la más estrecha alianza de los partidos de izquierda. Además, siempre estuvo abierto al acuerdo con otras fuerzas políticas cada vez que ello era necesario y conveniente para los intereses populares.

 

El legado de Allende se convierte hoy en un deber imperativo para la Unidad Popular. Esta ha resistido duras pruebas. Respondiendo a una necesidad se ha abocado al análisis de si misma. Colectiva y separadamente, sus partidos han considerado, sobre todo en los últimos tiempos, las causas de la derrota de 1973, los cambios que el  régimen fascista ha introducido en la economía y en la sociedad y los objetivos presentes y futuros del movimiento popular.

 

Coincidimos en cosas fundamentales. Concordamos en la necesidad de fortalecer la Unidad Popular, de que ésta le ofrezca al país su propio proyecto histórico renovado, centrado en las tareas antifascistas, antimperialistas y antimonopólicas de hoy y que muestre también la perspectiva del avance democrático hacia el socialismo. Además, todos estamos en favor del acuerdo con otras fuerzas opositoras para terminar con el fascismo. Compartimos el criterio de que ese acuerdo será más efectivo mientras más se fortalezca y desarrolle la Unidad Popular y los partidos que la integran, entre los cuales caben, a su vez, otras concordancias y entendimientos que, lejos de afectar, fortalezcan su cohesión. Nos parece que ha llegado el momento de apretar más nuestras filas.

 

El primer deber de los antifascistas es luchar contra el fascismo y plasmar la unidad contra la dictadura.

 

Son las fuerzas sociales y políticas que allá combaten las que, en primer lugar, están llamadas a determinar qué es y qué no es procedente hacer en estos días.

 

Según vemos las cosas, la tiranía fascista no ha podido ni podrá hacer de los chilenos un pueblo de borregos. Los días que vienen son de luchas arduas, difíciles e inevitables. Para imponer su pоlítica Pinochet sequirá reprimiendo. Y el pueblo, para defender sus derechos, seguirá combatiendo. Este sabrá descubrir en la lucha las formas específicas de expresión de su proceso democrático y revolucionario, dandо paso, seguramente a los más variados métodos que ayuden a desarrollar el movimiento de masas, aislar a la dictadura, aunar fuerzas, abrir perspectivas de victoria. Es el fascismo el que que crea una situación frente a la cual el pueblo no tendrá  otro camino que recurrir a todos los medios a su alcance, a todas las formas de combate que lo ayuden, incluso de violencia aguda, para defender su derecho al pan, a la libertad y a la vida. O vencer o morir; tal fue la disyuntiva de los patriotas que lucharon por la independencia. "O vivir con honor o morir con gloria", tal fue el lema de O'Higgins. Los pueblos suelen verse enfrentados a situaciones cruciales que no permiten otras opciones. Así ocurrió en Cuba frente a la dictadura de Batista. Así ocurrió en Nicaragua ante la tiranía de Somoza. Como van las cosas, así ocurrirá en Chile frente al régimen fascista de Pinochet.

 

Los revolucionarios debemos mirar siempre de cara a la realidad. El pueblo de Chile sufre ya siete años de un régimen fascista. Miles de nuestros compatriotas han muerto salvajemente asesinados. Miles han desaparecido. Decenas de miles han pasado por las cárceles, los campos de concentración y las cámaras de tortura. Miles y miles han sido expulsados de su propia patria. La dictadura ha modificado la estructura económica de Chile para ponerla al servicio de los Pirañas y otros clanes y de los grandes trusts multinacionales. Un reducido grupo de oligarcas y nuevos ricos se ha dedicado a la especulación usufructuando del crédito interno e internacional; lo que lleva este año la deuda externa a la astronómica cifra de 10 mil millones de dólares, con el consiguiente aumento de la dependencia del país. Todo ello se ha hecho sobre la base de enajenar riquezas, de privatizar empresas y servicios

nacionales, de liquidar y afectar industrias montadas por el estado o por particulares a lo largo de decenios, de crear un gran ejército de cesantes, de liquidar las conquistas más preciadas de la clase obrera y de acentuar su explotación.

 

El régimen demolió los hornos de Lonquén, pero la imagen de esos hornos, donde se descubrió uno de sus horrendos crímenes, no podrá arrancarla de la memoria de los chilenos, Los asesinatos del General Prats y de su esposa, de Orlando Letelier, de Marta Ugarte, de Isidoro Carrillo y sus compañeros, de Miguel Henriquez, de David Miranda, del profesor Jorge Peña, de Daniel Acuña, de Victor Jara, de Gaston Lobos, de Eduardo Jara, no serán olvidados, como no son ni serán jamás olvidados los prisioneros políticos desaparecidos.

 

Los negociados en que se han embarcado conocidos hombres del régimen, los pitutos de que usufructúan numerosos oficiales de las Fuerzas Armadas en servicio activo o en retiro y la proliferación de los prostíbulos elegantes, de los clubes nocturnos y de las discoteques de lujo -en todo lo cual aparecen familiares del dictador-, ponen en evidencia la corrupción y la vida licenciosa a que han llegado los círculos que más se han enriquecido con el régimen y que son sus favoritos y sostenes. Esta es la sociedad que quiere prolongar el fascismo mediante la represión y a costa de la miseria del pueblo.

 

Ahora el aumento a veinte días de incomunicación de los detenidos en manos de la CNI, el recrudecimiento de las flagelaciones, la aparición de comandos terroristas del propio régimen, los secuestros como nueva forma de represión e intimidación y el engendro constitucional que ya aprobó el tirano, muestran que el fascismo se ha visto obligado a renunciar en buena parte a la operación cosmética con la que pretendía encubrir su verdadera faz.

 

La dictadura fascista, en su afán de servir a los clanes financieros y a las multinacionales imperialistas, no ha vacilado en atacar los intereses de sectores sociales que contribuyeron a su generación. Más aún, le niega a algunos de ellos, como a los agricultores del sur y a los taxistas de la capital, hasta el derecho de reunirse y los trata con la punta del pie. Al mismo tiempo, las emprende contra la Iglesia Católica sin ninguna consideración.

 

Estos hechos son elocuentes de por sí. De una parte, muestran el verdadero carácter del régimen fascista y, de la otra, las posibilidades de unir en contra de él a la abrumadora mayoría de la nación.

 

Los acuerdos entre los sectores de oposición y las valerosas acciones que despliegan, principalmente obreros y estudiantes; indican el rumbo que llevarán los acontecimientos.

 

Todas las fuerzas progresistas, por imperativo de la vida misma, están llamadas a unirse en la lucha por la libertad. La erradicación de las ideas democráticas y la destrucción de los partidos, son objetivos que el fascismo no ha podido ni podrá lograr.

 

La experiencia histórica demuestra que los luchadores por la libertad son, en definitiva, imbatibles, porque cada vez que cae uno de ellos, hay otros que siguen su camino y aprenden a moverse como pez en el agua, aún en las más difíciles condiciones de la clandestinidad.

 

Nuestra lucha antifascista forma parte del combate de los pueblos de América Latina que se alzan contra el imperialismo y las oligarquías; combate que ha alcanzado éxitos históricos en Cuba, Nicaragua y Granada y cuenta con el respaldo de todas las fuerzas progresistas del mundo. Se inserta en la lucha por la paz mundial, cuya fuerza principal está en la Unión Soviêtica y sus aliados más cercanos, pеro que abarca también a otras naciones, pueblos, gobiernos, movimientos, partidos y personalidades de diversos signos ideológicos y políticos. 


El significado internacional del combate de cada pueblo lo demuestra el resuelto apoyo que en el mundo despiertan las luchas nacionales que tienen lugar hasta en los más apartados rincones de la tierra. Nosotros, los chilenos, contamos con una impresionante solidanidad intemacional y ella se mantiene en un alto nivel, no obstante que ya han transcurrido 7 años del golpe. Un fenómeno semejante ocurre con relación a Uruguay, cuyo pueblo es también víctima de una tiranía fascista; en cuanto a Bolivia, donde una facción militar ahoga en sangre un proceso democrático; en lo tocante a El Salvador, donde otra dictadura al servicio del imperialismo mata diariamente a decenas de personas, o en relación a Guatemala, Haití y Paraguay, donde imperan oprobiosos despotismos. 


En ocasión de esta farsa plebiscitaria fraguada por Pinochet, las fuerzas democráticas de todos los continentes han vuelto a expresar su decidida condena a la tiranía y su apoyo a nuestra causa antifascista. El pueblo de Chile recibe esta solidaridad como un gran estímulo a sus heroicas luchas que inevitablemente culminarán con su victoria.

 

 

Publicado en: 

Partido Comunista de Chile

Boletín del Exterior N°43

Paginas 12 > 18

Septiembre – octubre 1980