lunes, 13 de julio de 2026

“¿Quién salvara este chiquillo, menor que un grano de avena?”

 


Comentario radial y escrito.

 

 


“¿Quién salvara este chiquillo, menor que un grano de avena?”

 

Las niñas de Minab.

 

Que viene una nueva era; que los albañiles salen con viento y marea a construirla; que otro mundo pretende asomar la cabeza, es cierto; pero, así como vamos, la siento harto lejos.

Y hablo desde las interrogantes y miedos de Lucy, hablo de ti, de mí y de ustedes.

Grito por las generaciones que aún no existen; que la tienen que traer, hacerla.

Para los vivientes de hoy, es un compromiso, un traspaso generacional, muy re grande.

Se tiene que traer, amenazados por la crueldad que existe en la lucha de clases, el recuerdo. Con el recuerdo a lo García Lorca, ponernos en bandolera, el legado de todos los héroes nuestros.

Las “mil guitarras para Víctor Jara”, en el mundo entero, fue, es y será, una forma de gritarlo, de traerlo. Y con él, son miles y miles que se nombran, que nos arropan, que nos empujan.

Se nos viene Lenin Diaz, el Choño Sanhueza, Gladys, las 4 Martas, Luis Emilio Recabarren, Nalvia Rosa, Sola Sierra…

La lucha de los pueblos, por su independencia y soberanía, nos empuja, nos urge saber y sentir que somos más, mucho más que dos.

Esos luchadores de las salitreras, por el norte, los de la Federación Obrera de Magallanes, que agrupo a peluqueros de ovejas, a ferroviarios y portuarios.

En Valparaíso, otra vez el mar y el tren, los artesanos.

Los panaderos y zapateros.

Todas estas agrupaciones, tienen nombres y apellidos; ansias y esperanzas, sueños.

¡Tienen humanidad!

En estos tiempos tan de muerte, debemos mostrar lo humano que vive en nosotros mismos.

Como decía Carlos Marx, y como lo entiendo, no es lo que dice o hace un proletario solo, aislado; lo que sirve, es ese proletario que liuda en las masas, y las masas con él; modelando en colectivo las vestimentas de lucha para conquistar la justicia social.

Si no fuera así, me falto yo solo para hacer la revolución.

Y créanme, hay muchos que lo hacen.

Me imagino cosas, me las invento; necesito oler, palpar, que tenemos la capacidad, la fuerza, el intelecto “a la pinta”, para fundir otro mundo.

Las materias primas, las tenemos.

Y así me la llevo, toda una vida, costalazo tras costalazo.

Somos seres humanos, capaces de reflexionar, de atar y guardar y enviar. Imagínense ustedes; una trilla antigua, yo no sé qué encanto le encuentran a una trilla.

El asma por ahí, no tenía cabida, pero por miseria, cabía.

Y el hacer los fardos, las gavillas, dios mío de los coloraos; ahora, un fundo de 700 hectáreas de trigo, 8 meses de trabajo, duro como él parir, de cuidados, confiando; hoy, una máquina, lo hace todo, en un solo guiño.

Me imagino cosas y me voy melgado.

Yo, sigo siendo profesor normalista; hoy, no tengo escuela física, pero la tuve. No tengo alumnos, pero los tuve, sé de escuela rural, sé, de escuela cuica.

Sé del esfuerzo de los padres por darle a sus hijos, lo que ellos no tuvieron, sé de la preocupación de los padres por las enseñanzas de sus hijos.

Se, lo que se siente, cuando alumnos te muestran su cariño.

Por esas cosas tan re mía, maldigo a los que mataron en tiempo de esperpento a 165 niñas de 7 y 12 años, en Shajare Tayebéu. Una escuela en Minab. Irán.

Minab, geografía de trigos, de mangos y dátiles; que, por desgracia, tierra abajo, esta Ormuz.

Este acto criminal y alevoso, de lesa humanidad, de la aplicación sistemática del pánico, del terror, de la mentira, de confundir, está hoy, en su plena plenitud y magnitud.

Lo vemos en nuestro sur, en Cuba, la rebelde perenne, en Venezuela, como gato de espalda, la vemos en la interrogante Colombia.

No fue un solo proyectil que mato en la escuela de Minab; fueron tres.

El primer proyectil te inmoviliza en dos parpadeos, luego corres, mientras corres, te arropa el segundo; lo que queda de ti, el polvo de ladrillo, él fuego y el humo, cientos de gritos, “en una de esas” te envolverá el tercer impacto.

No quedara ni tu sombra.

Qué clase de humanidad tendrán esos gobiernos que matan niños.

Cierro los ojos y veo a mis alumnos correr hacia mí. Siento una fuerza invisible, brutal que los desparrama, los deshuesa, quieren correr, pero no saben cómo, otra mano oscura los revuelve en alquitrán; la tercera…No hay nada.

Ayer, miércoles 8 de julio, leía sobre la cumbre de la OTAN. Necesito creer que saben del porqué de la OTAN.

Como dijera Don Lucho Corvalan, “por si las moscas”, me aseguro y lo digo.

En abril cumplió 77 años de existencia.

Tiene dos pilares que lo sostienen, han perdurado maltratados a veces, por el qué dirán, pero vigentes y en pleno desarrollo. Se hace necesario decir, que sus ideas, su vientre, es más viejo que los años que arrastra.

A decir verdad, son más de 100 años que sufre de pesadillas y de sueños idílicos.

En la Capital de los Estados Unidos, por él 1949, se juntaron los países del Atlántico y firmaron un acuerdo.

Protegerse de la Union Soviética y de su comunismo. Hitler pensaba y sentía lo mismo. Aunque este, veía a los eslavos como fuerza de trabajo barata, como a siervos. Ansiaba sus territorios.

Si ese país, con su Ejército Rojo, liberaron del horror a los prisioneros del Campo de Exterminio en Auschwitz, y ser capaces de ir liberando del nazismo a casi toda Europa y llegar a Berlín, bien podrían llegar hasta Florida.

Como ese argumento, no tiene “punta sin hilo”, se han tomado la responsabilidad de ejecutar su misión liberadora en Iraq, en Libia, Afganistán.

La OTAN es una tortuga que devora geografías.

El país poderoso del grupo son los Estados Unidos de Norte América; ellos, solitos, sin los Ejércitos de Europa, bañaron de napalm Vietnam.

En ese encuentro OTANIANO, escuche al presidente de España, Social Demócrata, Pedro Sánchez, anunciando el compromiso militar de España en la organización, con 6.287,53 millones de euros. Es decir, el 2,1% de su PIB.

La construcción de 1000 viviendas, tipo estándar, tienen un costo de 180 millones de euros.

Yo entiendo la cuestión de lo militar. Y lo entiendo también como entiendo la producción de la papa, o la explotación del cobre, del litio. Tienes que construir como país, tu propia seguridad soberana; hoy en día, te respetan de acuerdo con los daños que puedes ocasionar si eres invadido. Tener fábricas de armamentos propios, también tiene que ver con tu soberanía.

 Si le compras a los gringos, por ejemplo, estas subvencionando la industria de la muerte. Se puede negociar con otras geografías dignas soberanas, que no contemple su hegemonía en el mercado con la muerte cobarde de seres humanos o en un mercado nacional de fácil acceso, como si fueras a comprar un ramo de perejil.

La potencialidad de las ideas desgraciadamente tiene que ver con los armamentos. Si no tienes, ni sabes cómo defender tu revolución, tu forma de organizar país, serás presa fácil para jotes y buitres.

Eso no quiere decir, que tengas que inventarte enemigos y quitarle al pueblo la participación de su trabajo, de su relación en los medios de producción.

Eso que empezó por miedo al comunismo hace 77 años viejos de la ex Union Soviética, hoy, les salen, gente muy poderosa por los caminos.

Con una esperanza linda, los dejo.

Me enteraba ayer de una película, un comic, auspiciada por la Televisión Estatal Española RTEV, tendrá su premier este mes de julio.

Se titula: “Winnipeg, El barco de la esperanza”.

Sus directores comentan qué sin Pablo Neruda, los 2.200 exiliados en Francia no habrían podido sobrevivir.

A esa humanidad del Winnipeg, le llaman “Los hijos de Neruda”.

Bonito, no es cierto.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20260711


PABLO NERUDA, MILITANTE COMUNISTA

 



En su 122º natalicio: 

  

En el día de ayer 12 de julio, se cumplieron 122 años del natalicio de Pablo Neruda, “el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma”, como lo calificó Gabriel García Márquez.  Lo recordamos en el Boletín Rojo,  a través de un escrito del siempre presente, Historiador Iván Ljubetic Vargas.

                                                        

                                                           Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                           Centro de Extensión e Investigación

                                                           Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

     

 


                                       “Hijo de un obrero ferroviario y de una maestra 

                                        primaria, Neruda sintió la necesidad de luchar,

                                        organizadamente, por el pan, la libertad,

                                        la justicia y la cultura para todos”

                                        (Luis Corvalán: “De lo vivido y lo peleado”)

 

NIÑEZ Y JUVENTUD

Nació en Parral el 12 de Julio de 1904. Tuvo por nombre Neftalí Reyes Basualto. Vivió su niñez y parte de su juventud en Temuco. En 1920, a los 16 años de edad, adoptó el seudónimo de Pablo Neruda, que más tarde será su nombre oficial.

Estudió en el liceo de hombres de Temuco, donde presidió el Ateneo Literario. Además, fue  Prosecretario de la Asociación de Estudiante de Cautín. En 1921 viajó a Santiago, a estudiar en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile.

 

UN POETA ITINERANTE

En 1927, fue designado Cónsul  chileno en Rangoon (Birmania);

En 1928, en Colombo (Ceylán); en 1930, en Betavia (Java); en 1931, en Singapur.

En 1932, regresó a Chile. En 1933, apareció su libro “El Hondero Entusiasta”.

En 1934, es nombrado Cónsul en Barcelona; en 1935, en Madrid. Fue en la capital española donde conoció a Delia del Carril, revolucionaria  de nacionalidad argentina

 

SIMPATIZARON DESDE EL PRIMER MOMENTO

Delia del Carril, aristócrata de origen, se había transformado en una militante revolucionaria, versada en todos los temas, con mucha visión y perspicacia. Era vital, inteligente y muy atractiva. Tenía 50 años.

 

Pablo, el poeta y joven cónsul chileno, por entonces tenía 30 años. Simpatizaron desde el primer momento. Delia será maestra y orientadora de un Neruda, de enorme sensibilidad ante los problemas sociales, pero  -por entonces-   bastante inexperto. Al magisterio político de Rafael Alberti se sumó el de Delia del Carril.

 

LA “HORMIGUITA”

A la “Casa de las Flores” en el barrio de Argüelles de Madrid, llegó Delia. Allí las tertulias se prolongaban y se fraguaban en versos y política hasta los amaneceres. Delia llegaba siempre con paquetes con mercaderías para los necesitados. Por esto y por mucho más, el pintor chileno Isaías Cabezón y el compositor valdiviano, Acario Cotapos, bautizaron  a Delia como “la hormiguita”, por su capacidad de ayudar a todos y en todo, por  la enorme cantidad de energía que desplegaba.

 

A partir de 1936 Delia y Pablo comenzaron a vivir juntos. Delia fue la mujer que más influencia ejerció sobre Neruda, sobre todo en su formación política.

 

ALLÍ NERUDA SE HIZO COMUNISTA

En sus Memorias: “Confieso que he vivido”, Neruda escribió: “Aunque  el  carné militante lo recibí mucho más tarde en Chile, cuando ingresé oficialmente al Partido, creo haberme definido ante mí mismo como un comunista durante la guerra de España. Muchas cosas contribuyeron a mi profunda convicción”.

Sin duda, una de  ellas  fue conocer a Delia.

 

LA GUERRA CIVIL

El 18 de Julio de 1936, Franco inició el asalto contra la República, comenzando la guerra civil.  Neruda no ocultó sus simpatías por las fuerzas democráticas. Fue destituido de su cargo consular por el  reaccionario gobierno de Arturo Alessandri Palma.

Delia huyó a Barcelona. Pablo Neruda, de acuerdo con la opinión de sus amigos españoles, se quedó en Francia, para desde allí trabajar por la solidaridad con la lucha de los republicanos. Pero no olvidó a Delia.

El poeta  trabajó en la preparación del II Congreso Internacional de Escritores, que se realizó en julio de 1937 en Madrid y Valencia.

Delia escuchó el llamado de Pablo y llegó a París, donde vivieron en un hotelucho.

 

VIAJAN A CHILE

Uno de los acuerdos del II Congreso Internacional fue constituir la Alianza de Intelectuales en todos los países. Pablo Neruda quedó  responsable de esta misión en Chile.

El 28 de agosto de 1937  Pablo con Delia,  junto al poeta argentino Raúl González Tuñón y su esposa Amparo Mom, se embarcaron en un buque de carga francés rumbo a Chile. El 10 de octubre llegaron a Valparaíso.

El 7 de noviembre de 1937, fecha deliberadamente escogida por ser el vigésimo aniversario de la Revolución de Octubre, Pablo Neruda constituyó en el Salón de Honor de  la Universidad,  la Alianza de Intelectuales de Chile.

 

El 13 de noviembre, publicó “España en el Corazón”.

 

 Allí, en su poema “Explico Algunas cosas”, escribió:

 

“Preguntaréis por qué su poesía

no nos habla del sueño, de las hojas,

de los grandes volcanes de su país natal?

Venid a ver la sangre por las calles,

venid a ver

la sangre por las calles,

venid a ver la sangre

por las calles!”

 

EL WINNIPEG

A fines de marzo de 1939 Delia y Pablo viajaron a Buenos Aires  y Montevideo, con el fin de contribuir a ayudar a los refugiados españoles.

A mediados de abril, Delia del Carril acompañó a Neruda a Francia, que viajaba en una misión de extrema urgencia con el título de Cónsul Especial para la Inmigración Española, con sede en París. Lo había  designado el Presidente de la República del Frente Popular, Pedro Aguirre Cerda. A fines de ese mes llegaron a la capital francesa.

Gracias al abnegado trabajo del poeta, partió el Winnipeg con dos mil republicanos españoles, que desembarcaron en Valparaíso el  4 de septiembre de 1939.

Neruda y Delia del Carril viajaron a Chile a comienzos de diciembre de ese año. Llegaron el 2 de enero de 1940.

 

MACHU PICCHU

En julio de 1940 se embarcaron rumbo  a México. Neruda había sido nombrado  Cónsul general en el país azteca. El 21 de agosto estaban en Ciudad de México Desarrollaron variadas actividades.

En junio de 1941 Delia y Pablo realizaron un viaje en auto a Guatemala.

El 2 de julio de 1943 se casaron en  la patria de Pancho Villa.

El 1 de septiembre,  partieron hacia Chile, en un viaje que tuvo varias estaciones. La más importante,  la visita a Macchu Picchu,  realizada el 15 de octubre de 1943. Existe una foto en que se ve a ambos caminado por esa fortaleza enclavada en las cumbres. El poeta, en mangas de camisa, con la chaqueta al brazo.  Fue allí dónde Neruda se inspiró para escribir uno de sus más bellos poemas, “Alturas de Machu Picchu.  Allí cantó:

 

Devuélveme el esclavo que enterraste!

Sacude de las tierras el pan duro

del miserable, muéstrame los vestidos

del siervo y su ventana.

 

Sube a nacer conmigo, hermano... 

Dadme el silencio, el agua, la esperanza.

Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.

Apegadme los cuerpos como imanes.

Acudid a mis venas y a mi boca.

Hablad por mis palabras y mi sangre”

 

SENADOR

El 4 de noviembre  de 1943 llegaron a Santiago.

Pablo Neruda postuló como candidato a senador en la lista del Partido Comunista, sin ser militante de esa colectividad.  Fue elegido el 4 de marzo de 1945. Poco después se le otorgó el Premio Nacional de Literatura.

El 8 de mayo de 1945 fue el día de la victoria sobre el fascismo hitleriano. Tropas soviéticas tomaron Berlín, Hitler se suicidó en el búnker de la Cancillería y ondeó en el corazón de Alemania la bandera de la URSS. En Postdam se firmó la rendición incondicional del tercer Reich.

El 21 de mayo de 1945, los parlamentarios comunistas iniciaron – como el resto de los congresales electos en marzo – su periodo constitucional. Entre ellos estaba Pablo Neruda.

 

SU PRIMER DISCURSO EN EL  SENADO

Su primer discurso pronunciado ante el senado, el 30 de mayo, es de denuncia de las arbitrariedades y de condena del anticomunismo. En parte de su intervención señala:

“Existió, hasta pocos días, un hombre demencial que, bajo el estandarte del anticomunismo, masacró y destruyó, mancilló y profanó, invadió y asesinó seres, ciudades, campos y aldeas, pueblos y culturas. Este hombre reunió fuerzas formidables que adiestró para hacer de ellas el más inmenso torrente de odio y de violencia que haya visto la historia del hombre. Hoy, junto a las ruinas de su nación, entre millones de muertos que arrastró a la tumba, yace como una piltrafa, quemada, retorcida y anónima, bajo los escombros de su propia ciudadela, que en lo más alto sustenta ahora una bandera gloriosa, que sobre un fondo escarlata lleva una estrella, una hoz y un martillo. Y esta bandera, con los otros  emblemas victoriosos, significa la paz y la reconstrucción de la ofendida dignidad humana”.

 

MILITANTE COMUNISTA

Volodia Teitelboim, en su obra ‘Neruda’, refiriéndose a la actitud del poeta en ese tiempo, relata:

“Por eso a ninguno de los siete mil asistentes al teatro Caupolicán de Santiago, el 8 de julio de 1945, nos extraño el ingreso oficial de Pablo Neruda al Partido Comunista de Chile. No lo hacía  solo. Lo acompañaban en esa decisión una importante legión de los más conocidos artistas, intelectuales, nombres de primera magnitud en diversas disciplinas de la creación y del saber, que ese día dieron por culminado un proceso interior de convicciones revolucionarias que les había dictado la vida y al cual no era absolutamente ajeno la influencia de Neruda, ejemplo, a sus ojos, de intelectual que asumía  responsabilidades políticas como una especie de desarrollo natural de su trayectoria y personalidad”.

 

 

A MI PARTIDO

Neruda expresa, de hermosa manera, el significado que para él tiene ser militante comunista. Lo hace en el poema “A mi Partido”:

“Me has dado la fraternidad hacia el que no conozco.

Me has agregado la fuerza de todos los que viven.

Me has vuelto a dar la patria como en un nacimiento.

Me has dado la libertad que no tiene solitario.

Me enseñaste a encender la bondad, como el fuego.

Me diste la rectitud que necesita el árbol

Me enseñaste a ver la unidad y la diferencia de los hombres.

Me mostraste cómo el dolor de un ser ha muerto en la victoria de todos.

Me enseñaste a dormir en las camas duras de mis hermanos.

Me hiciste construir sobre la realidad como sobre una roca.

Me hiciste adversario del malvado y muro del frenético.

Me has hecho ver la claridad del mundo y la posibilidad de la alegría.

Me has hecho indestructible porque contigo no termino en mi mismo.

 

LA VOZ DE LOS PERSEGUIDOS

Fue el Encargado de Propaganda de la candidatura presidencial del radical González Videla, quien triunfó en las elecciones del 4 de septiembre de 1946 y asumió la Presidencia el 3 de noviembre de 1946. En su primer Gabinete participaron tres ministros comunistas. Traicionó el Programa que había jurado cumplir. El 21 de octubre de 1947 comenzó la represión contra los comunistas. Fueron detenidos cientos de dirigentes y militantes. Los enviaron al campo de concentración de Pisagua  y a otros lugares del país.

González Videla en septiembre de 1948 promulgó la “Ley Maldita”.

Pablo Neruda – entonces senador de la República – jugó en esos tiempos de persecución el rol de vocero, la voz irreductible  de los comunistas.

 

VOLODIA Y NERUDA

Relata Volodia Teitelboim en su libro ‘Neruda’ que, en las condiciones de la más severa clandestinidad, solía reunirse con el poeta,  “en una casa, por cuyas ventanas podía yo mirar hacia la plaza Pedro de Valdivia”.  En uno de esos encuentros – agrega – “supe que estaba preparando un documento político...  Lo concibió como un informe político hacia a la opinión pública internacional sobre la situación del país.  Por eso lo tituló originalmente ‘La crisis democrática de Chile es una advertencia dramática para nuestro continente’.  Aquí el poeta – añade Volodia Teitelboim – usa un lenguaje de franqueza total.  Piensa que Chile no será el único país de América que sufrirá los efectos de un plan que viene de afuera.  Subraya la presión extranjera.  Historia las relaciones entre el Partido Comunista y González Videla...”

 

CARTA INTIMA PARA MILLONES DE HOMBRES

Ante la imposibilidad de publicarlo en Chile – el único diario que se atrevería a hacerlo, ‘El Siglo’, está sometido a censura – lo envía a Venezuela con el título de “Carta íntima para ser leída por millones de hombres”.

El 27 de noviembre de 1947 aparece en “El Nacional”, de Caracas, causando enorme expectación mundial.  En esta carta, Neruda escribe:

“Me disponía a trenzar de nuevo el ritmo y el sonido de mi poesía, me preparaba a cantar de nuevo ensimismándome en la profundidad de mi tierra y en sus más profundas raíces, cuando el drama que os he revelado a grandes trazos comenzó a gravitar sobre todas las vidas chilenas.  Cuando la traición y estos dolores de mi pueblo me han llenado de angustia”.

 

DENUNCIA LA TRAICIÓN

En esa carta, Neruda denunciaba la traición del Presidente Gabriel González Videla.

El 6 de abril de 1947 se llevaron a cabo elecciones municipales. El Partido Comunista surgió de ellas como la tercera fuerza política nacional. Esto inquietó al imperialismo estadounidense y a la reacción criolla, los que presionaron a González Videla para que sacara del gobierno a los comunistas y lanzara por la borda el programa jurado al pueblo.

Los mineros del carbón, que habían presentado en agosto un pliego de peticiones a los patrones, al no recibir respuesta alguna, declararon una huelga legal a partir del 4 de octubre de 1947. El gobierno presentó ese movimiento reivindicativo como el inicio de un complot internacional comunista en contra suya. Desató una feroz represión contra los huelguistas, utilizando a las tres ramas de las fuerzas armadas y proclamando que esa es la primera batalla de la Tercera Guerra Mundial.

 

PERSECUCIÓN CONTRA EL POETA

González Videla inició un juicio político contra el poeta. Este respondió pronunciando,  el 6 de enero de 1948 un valiente  discurso en el Senado, publicado con el título “Yo acuso”.

En esa intervención señaló Neruda:

“Al acusarme de haber herido el prestigio de mi patria por haber publicado en el extranjero la verdad que en mi patria un régimen de facultades extraordinarias y de censura no me permite hacer saber, no me infiere una injuria a mí mismo sino a los más grandes hombres de la humanidad y a los padres de la patria”.

 

SÓLO EL PUEBLO ME DESAFUERA

Neruda como Senador de la República.  Responde: “A mí no me desafuera nadie, sino el pueblo”. El 3 de febrero de 1948, la Corte Suprema acuerda el desafuero de Neruda.

Al día siguiente los tribunales ordenan su detención.  El poeta pasa a la clandestinidad.  La tarea principal que le entrega el Partido es dar término a su “Canto General”.  Escribe oculto en distintas casas solidarias.

 

TERMINA EL “CANTO GENERAL”

Lo acompañó Delia, su fiel compañera. Pasaron a ser el tío Pedro y la tía Sara. Debieron cambiar continuamente de morada. Estuvieron en 11 casas distintas. En una ocasión fueron sacados a las tres de la madrugada para trasladarlos a una parcela de Santa Ana de Chena. Fue allí donde terminó el poeta su ‘Canto General’, en el cual estuvo trabajando todos los días de clandestinidad. Y Delia, La Hormiga, llevando a cabo las correcciones de los originales con tinta verde.

Y entre los muchos poemas allí contenidos hay uno dedicado al fundador del Partido Comunista de Chile: “Recabarren”:

 

“Y cuando tantos dolores reuní,

cuando tanta sangre

recogí en el cuenco de mi alma,

ví venir del espacio puro

de las pampas inabarcables

un hombre hecho de su misma arena,

un rostro inmóvil y extendido,

un traje con un ancho cuerpo,

unos ojos entrecerrados

como lámparas indomables.

 

Su nombre era Recabarren.

Recabarren era su nombre.

Bonachón, corpulento, espacioso,

Clara mirada, frente firme,

Su ancha compostura cubría,

Como la arena numerosa,

Los yacimientos de la fuerza”.


Recabarren era su nombre…”

El 5 de febrero, en la primera página del diario “El Imparcial”, con letras excepcionalmente grandes se anunciaba: “Se busca a Neruda en todo el país”.


CRUZA LOS ANDES

El 24 de febrero de 1949 Neruda abandonó Chile cruzando la cordillera por la    región austral. Y en los momentos en que la policía del traidor aseguraba  tenerlo rodeado y pronto a ser detenido, apareció en París, el 25 de abril de 1949, en el Primer Congreso Mundial de los Partidarios de la Paz.

En la edición clandestina del ‘Canto General’, editada en Chile, ese mismo año, aparecen dos fotos que dieron ser pegadas en cada ejemplar. Una es del poeta. En la otra, va Neruda caminando  abrazado con  Delia y  está tomada de espaldas.

 


 







La edición clandestina del   “Canto General”  fue una gran proeza de los comunistas chilenos.


POR LA PAZ MUNDIAL

Delia lo acompañó en las duras y las maduras. Llegó a reunirse con él en el destierro, en Europa.

Neruda fue designado por el Consejo Mundial de la Paz  para que lo representara en el Congreso Latinoamericano por la Paz, a celebrarse en septiembre de 1949. El domingo  28 de agosto, llegó a Ciudad de México con Delia del Carril, Paul Eluard  y Roger Garaudy.

Fue por entonces,  cuando  el poeta  inició una relación secreta con Matilde Urrutia.

En 1950 se publicaron en México  dos ediciones del Canto General con ilustraciones de David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera.

Del 16 al 22 de noviembre  asistió  en Varsovia al Segundo Congreso de Partidarios de la Paz.

 

POR EL MUNDO: PREMIO Y EDICIONES

El 22 de noviembre de 1950 junto con Picasso y otros artistas recibió el Premio Internacional de la Paz. A Neruda se lo otorgaron por su poema ‘Que despierte el leñador’.

Ediciones del Canto General  aparecieron en Estados Unidos, China, Checoslovaquia, Polonia, Unión Soviética, Suecia, Rumania, India, Palestina y Siria.

En 1951 realizó gira por Italia. Ofreció recitales en Florencia, Turín, Génova, Roma y Milán.

Del 5 al 19 de agosto participó en el Tercer Festival Mundial  de la Juventud que tuvo lugar en Berlín.

En 1952 vivió en Italia. Estando en Capri, el 16 de febrero comenzó a escribir ‘Las Uvas y el Viento’. Publica en forma anónima  “Los Versos del Capitán”.

 

RETORNO A LA PATRIA

Delia y Pablo vivieron juntos gran parte de los cuatro años de exilio del poeta. Al revocarse la orden de detención en Chile, Neruda retornó a la patria el 12 de agosto de 1952. Entró a su casa de Michoacán (la habían bautizado así  en recuerdo a los hermosos momentos vividos en México), junto con Delia, quien le había precedido en la llegada varios meses antes, para poner orden en la casa de la calle Lynch Nº 163. Allí inició sus ‘Odas Elementales’.

 En 1952 realizó un viaje a la Unión Soviética, Regresó el 22 de enero de 1953. Se dedicó a organizar el Congreso Continental  de la Cultura, que se realizó en Santiago en abril de 1953.

El 20 de diciembre recibió el Premio Stalin por la Paz. Por entonces comenzó a construir la Chascona.

 

SUS 50 AÑOS

En 1954 Neruda dio cinco conferencias sobre la poesía en la Universidad de Chile.

Ese año  se publicó ‘Odas Elementales’. También “Las   Uvas y el Viento”, que entre sus poemas traía  “El Cuándo de Chile“, donde el poeta recuerda el duro exilio:

 

“Ay cuándo

encontraré tu primavera dura,

y entre tus hijos

andaré por tus campos y tus calles

con mis zapatos viejos.

Ay cuándo

iré con Elías Lafertte

por toda la pampa dorada.

Ay cuándo a ti te apretaré la boca

chilena que me esperas,

con mis labios errantes?

Ay cuando

podré entrar en la sala del Partido

a sentarme con Pedro Fogonero,

con el que no conozco y sin embargo

es más hermano mío que mi hermano.”

 

El 12 de julio se realizaron grandes actos con motivo de los 50  años del poeta. De todas partes del mundo llegaron escritores y artistas para saludarlo.       

 

DELIA SE FUE...

Neruda y Delia viajaron juntos a Brasil para participar en el Primer Congreso de la Cultura realizado en la ciudad de Goiania. Con ellos fueron Baltazar Castro, Joaquín Gutiérrez y Margot Loyola.

Regresaron al país. Delia solía hacer viajes por su cuenta. Casi no iba a Isla Negra, quien la visitaba era Matilde Urrutia...

La separación definitiva se produjo un caluroso día de febrero de 1955 en la casa de Michoacán. Se intentó evitarla, interviniendo incluso el secretario general del Partido Comunista, Galo González. La Hormiga no cedió y  ese mismo día  se fue.

 

COMPAÑERA EJEMPLAR

La Hormiga voló a París .

Delia del Carril, falleció en Santiago, el 26 de julio de 1989, a la edad de 105 años.

En sus ‘Memorias’ escribió Neruda: “Delia del Carril, pasajera suavísima, hilo de acero y miel que ató mis manos en los años sonoros fue para mí durante dieciocho años una compañera ejemplar”

  

NUEVAS PUBLICACIONES

En 1955 se  terminó  de construir la Chascona, a donde  Neruda se fue a vivir con Matilde Urrutia. Ese año viajó por Europa y América, ofreciendo recitales.

En enero de 1956 se publicaron sus ‘Nuevas Odas Elementales’. En enero regreso a Chile. En 1957 Editorial Losada  editó sus ‘Obras Completas’.

Incansable el poeta inició sus ‘Cien Sonetos de Amor’.

El 1 de abril viajó a Argentina. Fue detenido en Buenos Aires, permaneciendo un día y medio en la Penitenciaría Nacional. Abandonó ese país sin realizar el recital programado. Donde ofreció varios fue en Montevideo.

En diciembre publicó el ‘Tercer  Libros de las Odas’.

 

 

EN LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL DEL 58

Pablo Neruda, como todos los comunistas chilenos, tomó parte activa en la campaña del Frente de Acción Popular, que llevaba como candidato a Salvador Allende a la Presidencia de la República.

El 18 de agosto Losada publicó su obra ‘Estravagario’.

El 4 de septiembre de 1958 Salvador Allende sufrió su segunda derrota en una campaña presidencial. Triunfó el candidato de la derecha Jorge Alessandri Rodríguez. El 3 de noviembre se inició el reaccionario gobierno de los gerentes.

 

MÁS VIAJES Y PUBLICACIONES

En 1959 realizó una gira de cinco meses por Venezuela. El 5 de noviembre apareció su libro ‘Navegaciones y Regresos’; el 5 de diciembre, ‘Cien Sonetos de Amor’.

En 1960 finalizó su ‘Canción de Gesta’. Permaneció en París varios meses. Viajó a Italia y de allí a Cuba. Regresó a Chile en febrero de 1961.

El 26 de julio apareció un nuevo libro: ‘Las Piedras de Chile’.

Se publicó el millonésimo ejemplar de ‘Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada’.

 

LAURELES PARA EL POETA

El 30 de marzo de 1962 fue nombrado miembro académico de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile. En abril viajó a la Unión Soviética y otros países de Europa.

En 1963 apareció una segunda edición de sus ‘Obras Completas’.

En 1964 se publicaron una serie de trabajos y se dictaron conferencias sobre Neruda y su obra. Tres revistas sacaron ediciones dedicadas a él: Alerce, Aurora y Mapocho.

 

Para su cumpleaños, el 12 de julio de 1964, apareció su ‘Memorial de Isla Negra’; el 9 de septiembre, su traducción de ‘Romeo y Julieta’. Obra que será estrenada el 10 de octubre por el Instituto de Teatro de la Universidad de Chile.

 

VIAJERO INCANSABLE

En 1965 Neruda emprendió nuevo viaje a Europa. Con Miguel Ángel Asturias escribió ‘Comiendo en Hungría’.

En 1966 visitó Estados Unidos, México y Perú realizando recitales.

Ese año escribió ‘Fulgor y Muerte de Joaquín Murieta’.

En abril de 1967 otro viaje al viejo continente. El 22 de mayo participó en el Congreso de Escritores Soviéticos. Después se dirigió a Italia, Francia e Inglaterra.

El 14 de octubre se estrenó ‘Fulgor y Muerte de Joaquín Murieta’.

Ese año, Hernán Loyola publicó su libro ‘Ser y Morir en Pablo Neruda’.

 

CANDIDATO PRESIDENCIAL

En 1968 Losada  sacó la tercera edición de sus ‘Obras Completas’.

En 1969 apareció su libro ‘Fin del Mundo y Aún’.

El 30 de septiembre de 1969 el Comité Central del Partido Comunista lo proclamó candidato a la Presidencia de la República.

Pablo Neruda participó activamente en la Campaña Electoral. Lo que no le impidió seguir publicando. Aparecieron ‘La Espada Encendida’ y ‘Las piedras del Cielo’

El 9 de octubre de 1969 se constituyó la Unidad Popular, la más amplia coalición de Izquierda en la historia del país.

 

El 4 de septiembre de 1970 triunfó Allende en las urnas. Después de 60 días al rojo en que el imperialismo y la reacción criolla hicieron todo por impedirlo, Allende asumió el 3 de noviembre de 1970 la Presidencia de la República.

 

 

 

EMBAJADOR Y PREMIO NOBEL

Salvador Allende designó a Pablo Neruda, Embajador en Francia.

Estando en París, el 21 de octubre de 1971 Neruda conoció  la noticia de haberle sido otorgado el Premio Nobel de Literatura.

 

 

 


Lo recibió  en Estocolmo el 10 de diciembre de 1971. En esa ocasión dijo en su discurso: 

“Yo escogí el difícil camino de una responsabilidad compartida y, antes de reiterar la adoración hacia el individuo como sol central del sistema, preferí entregar con humildad mi servicio a un considerable ejército que a trechos puede equivocarse, pero que camina sin descanso y avanza cada día enfrentándose tanto a los anacrónicos recalcitrantes como a los infatuados impacientes. Porque creo que mis deberes de poeta no sólo me indicaban la fraternidad con la rosa y la simetría, con el exaltado amor y con la nostalgia infinita, sino también con las ásperas tareas humanas que incorporé a mi poesía”…

“En conclusión, debo decir a todos los hombres de buena voluntad, a los trabajadores, a los poetas, que el entero porvenir fue expresado en esa frase de Rimbaud: sólo con ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano”.

 

Neruda recibió una sorpresa. Fue de varios escritores famosos que lo admiraban por sus obras y además por su vida ejemplar. Entre los escritores estaba  Gabriel García Márquez. Éste lo había calificado como “el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma”.

 

EL RETORNO

El 21 de noviembre de 1972 regresó a Chile, luego de renunciar a su cargo de Embajador en París.

El 5 de diciembre de 1972 se le rindió un multitudinario homenaje en el Estadio Nacional. 

En nombre del Gobierno le saludo el Vicepresidente de la República, el general Carlos Prats: “Bienvenido sea el poeta que regresa y que hoy recibe el homenaje conmovido de la Patria”

Intervino el poeta, que fue aplaudido largamente por la multitud que repletaba el principal coliseo deportivo de Chile.

 

Pablo Neruda estaba en Isla Negra cuando se produjo el golpe fascista de1973. Su casa fue allanada.

Trasladado a Santiago su corazón de poeta comunista dejó de latir el 23 de septiembre de 1973 en la Clínica Santa María. (Existen antecedentes que permiten sospechar que el poeta comunista fue asesinado)

 

ESTÁ MI CORAZÓN EN ESTA LUCHA

 

“Está mi corazón en esta lucha.

Mi pueblo vencerá. Todos los pueblos

vencerán, uno a uno.

Estos dolores

se exprimirán como pañuelos hasta

estrujar tantas lágrimas vertidas

en socavones del desierto, en tumbas,

en escalones del martirio humano.

Pero está cerca el tiempo victorioso.

Que sirva el odio para que tiemblen

las manos del castigo,

que la hora

llegue a su horario en el instante puro,

y el pueblo llene las calles vacías

con sus frescas y firmes dimensiones.

Aquí está mi ternura para entonces.

La conocéis. No tengo otra bandera”.

 

(De  “El Pueblo  victorioso”.  Canto General”)