martes, 24 de febrero de 2026

GALO GONZÁLEZ DÍAZ

 


Hoy se cumplen 132 años del nacimiento de Galo González Díaz. Quién fuera en su vida, dirigente obrero,  miembro del Comité Central y Secretario General del Partido Comunista de Chile.

Entregamos a nuestras lectoras y lectores del Boletín Rojo, un escrito del historiador Iván Ljubetic Vargas.

 

 

En su 132 natalicio:

 

 

                                                                 

                                                 Iván Ljubetic Vargas, historiador del                                                                              Centro de Extensión e Investigación                                                                               Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

                              

 

 


 

SUS PRIMEROS AÑOS

Galo González  Díaz  nació en Hijuelas de Nogales, provincia de Valparaíso, el 23 de febrero de 1894. Era el mayor de cuatro hijos de una familia campesina muy pobre.

En 1902, a la edad de 8 años, cuando cursaba el tercer año primario en la escuela pública de Nogales, debió abandonar los estudios. Había muerto su padre y debía trabajar para mantener la familia. Lo hacía de sol a sol, como obrero agrícola en su comuna natal de Nogales. En esos duros años fue forjando, en lo esencial, su posición ante la vida, su conciencia de clase, su identificación profunda y entrañable con el proletariado.

 

Tenía  24 años, en 1918, cuando comenzó a laborar  en el mineral de El Teniente.

Por entonces los trabajadores chilenos seguían con enorme atención los acontecimientos de la Revolución Rusa.  Fue así como los mineros obligaban a Galo y a otro obrero de apellido Meza a subirse a una plataforma de madera que estaba en la ladera de un cerro y a leerles en voz alta las noticias sobre la lucha de los maximalistas rusos. Y cuando éstas eran buenas, los mineros entusiasmados arrojaban sus gorros al aire.

 

DIRIGENTE SINDICAL

En 1920, perseguido por la empresa yanqui Braden Cooper, debió abandonar precipitadamente la mina. Se trasladó a Valparaíso. Laboró como cargador en el puerto. Participaba activamente en las asambleas sindicales. En los años iniciales como dirigente sindical, se adhirió al movimiento anarcosindicalista.

Más tarde se hizo carretonero. Luego trabajó en equipos de mudanzas. También en camiones de un empresario particular.

En 1922 viajó a Santiago, para asistir en representación del Sindicato de Conductores de Vehículos - de camiones y carretones - de Valparaíso, a una reunión de la FOCH. Allí conoció a Recabarren.

En 1924 contrajo matrimonio. Fue designado delegado ante el Consejo Provincial de la FOCH porteña por el Sindicato de Conductores.

 

SE INCORPORA AL PARTIDO COMUNISTA

En 1926 ingresó al Socorro Rojo Internacional. Ayudaba solidariamente a los perseguidos. Estudió marxismo.

En 1927, cuando tenía 33 años se incorporó al Partido Comunita. Fue durante la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo. Junto con José González realizaron un estudio sobre la Historia del Partido Comunista de Chile.

Cuando en 1930, el Comité Central se trasladó a Valparaíso, Galo González jugó en él un papel decisivo. En 1931 apoyó el alzamiento de la marinería. Después de eludir a la policía durante la dictadura de Ibáñez, fue detenido bajo el gobierno de Dávila y relegado a la Isla Mocha.

En 1932 fue candidato a senador por Valparaíso.

 

SECRETARIO GENERAL

Luego se trasladó con su esposa e hijo a Santiago. Donde residió en la población Arauco, cerca de la fábrica Yarur. En 1933, fue designado encargado nacional de Control y Cuadros. En 1937, viajó por primera vez a la URSS.

Ocupó las responsabilidades de director de la revista Principios y también de El Siglo.

En julio de 1949, a la muerte de Ricardo Fonseca,  y en plena ilegalidad del gobierno de González Videla, fue elegido secretario General del Partido Comunista.

 

 

ESCRIBE INTRODUCCIÓN AL “CANTO GENERAL”

En 1950 escribió la introducción al “Canto General” de Pablo Neruda editado clandestinamente en Chile. En ella bajo el título ‘Un llamado fervoroso al combate’,  señaló:

 “Gran parte de esta obra fue escrita en secretos lugares, teniendo muchas veces como escritorio una tabla o un tronco de árbol, mientras el poeta era buscado, con su cabeza puesta a precio.  Tiene el sello de Chile furiosamente perseguido por decir la verdad, por querer seguir siendo Chile y no factoría yanqui ni mercado de esclavos.  Y es, por tanto, un monumento a los combates heroicos de los chilenos.

“Se hace, entonces, un deber difundir este libro para que lo lean todos nuestros compañeros y conciudadanos, pues es una contribución a las glorias de Chile y a la emancipación de América Latina del yugo imperialista yanqui.  Y un llamado fervoroso a seguir día tras día el combate hasta nuestra definitiva victoria”.

 

 

                      

Elías Lafertte Gaviño  y Galo González Díaz

  

FALLECE A LOS 64 AÑOS

En febrero de 1958 se agravó de una vieja dolencia biliar. Fue internado en la Clínica Alemana bajo el nombre de Arturo Díaz. Lo operaron el viernes 21.

Falleció el sábado 8 de marzo de 1958, a las 11,30 horas.  Tenía 64 años.

 

DECLARACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA

"La Comisión Política del Comité Central del Partido Comunista comunica con profundo pesar el fallecimiento de nuestro Secretario General, camarada Galo González Díaz, ocurrido a las 11,30 horas de ayer.

"Hijo esclarecido de una modesta familia campesina, obrero del mineral El Teniente, cargador del puerto de Valparaíso, trabajador de la fábrica Hucke de la misma ciudad, dirigente del sindicato de esta industria, del gremio del rodado y del Consejo de la Federación Obrera de Chile, llegó a ocupar la más alta responsabilidad en la Dirección del Partido, manteniendo siempre su modestia, su sencillez y sobriedad ejemplares.

"La preciosa vida del camarada Galo González está infinitamente ligada a la lucha por la transformación y fortalecimiento del Partido. En especial se destacó en la lucha sin cuartel contra las tendencias extrañas a sus principios, a la disciplina y a las normas regulares. Como Encargado de la Comisión de Control y Cuadros contribuyó junto a la Dirección del Partido, a velar por la integridad política y moral del Partido y de sus militantes... "

Los restos mortales de Galo González fueron velados en el Teatro Sicchel, del Sindicato de la Compañía Chilena de Electricidad, ubicado en Catedral 2789, esquina Sotomayor.

Sus funerales constituyeron una masiva expresión de dolor y combatividad. Abarcó muchas cuadras. Era una larga marcha con banderas del Partido y sus consignas; con banderas chilenas y estandartes sindicales. Las calles se vistieron de rojo. Una consigna se gritó desafiante: "Y que fue... Y que fue... Aquí estamos otra vez... "

 

En el Cementerio general hicieron uso de la palabra diez oradores: Salomón Corbalán, del Comité Central del Partido Socialista, Alejandro Serani, Presidente del FRAP; Pablo Neruda, por los intelectuales comunistas; Baltasar Castro, Presidente del Partido del Trabajo; Salvador Allende, senador socialista; Benito Marianetti, del Comité Central del Partido Comunista de Argentina; Fernando Luengo, de la Junta Ejecutiva Nacional del Partido Democrático; Clotario Blest, Presidente de la CUT; Juan Encina, obrero portuario de Valparaíso.

 

En nombre del Comité Central, habló Luis Corvalán, designado por la Dirección Secretario General. Era la primera vez que hablaba en público en esa calidad. En parte de su discurso, enfatizó: "¡Y notifiquemos desde esta tribuna, con toda la firmeza que caracterizó a Galo González, que hoy la ilegalidad del Partido Comunista ha terminado de hecho y para siempre!"

 

 

 


Peuco.

 


Comentario radial y escrito

 


 


 

Algún tiempo atrás escribía:

Y mañana, vendrán a por ti.

Lo sigo gritando, hasta con recuerdo y chiflido.

Las consecuencias inmediatas, que amontonó y desparramo el golpe fascista en Chile, fue, el levantar consciente y consecuente de compuertas, dejando salir a borbotones, como la peste negra, una suerte de individuos, carentes de principios morales, éticos, extremadamente evitativos y selectivos, fríos, mentirosos, manipulativos, acosadores, sádicos y sobre todo, aduladores a las jerarquías castrenses; pariendo de esta manera a los violadores de los Derechos humanos.

Aún, tenemos en prisión a más de 100 sujetos, acusados de crímenes de lesa humanidad, es, aparentemente y de memoria corta, los últimos andrajos que nos quedan después de 53 años habidos.

Años, que han almacenados a más de 3.400 víctimas asesinadas o desaparecidas.

Una ignominia, un esperpento, que nos seguirá pellizcando la memoria este 11 de marzo 2026.

¿Quién podrá explicarse este hilvanar de nuestra historia de país?

Yo, profesor Normalista, como le explicaría, hoy en día, si tuviera que explicarles a mis alumnos, el sentir de Marta Ugarte, el traslado de mis degollados.

¡Como lo explique!

¡Como lo explico!

¿Quién podrá explicar, el palpitar acelerado de los Mercados Financieros del mundo entero, al calcular los encofrados y ladrillos, la degradación moral en los suelos de Gaza?

¡Quien!

Quien puede, Dios mío de los coloraos, poder perpetuar el sabor de una empanada, cuando el terror de una muerte nuclear, amenaza ignorante nuestra entera humanidad.

El Tribunal Supremo de los Estados Unidos de Norte América, declara que, los aranceles aplicados por Donald Trump, en su mundo de boliche y jolgorio, son ilegales.

Y este, farsante, arrogante, con un quiebre a lo John Wayne, replica, que algunos de los jueces del Supremo gringo son ignorantes, que no son patriotas, que se avergüenza de ello.

Que su administración seguirá con sus aranceles, y, que, además, seguirá subiendo algunos otros.

Que puede hacer el habitante que anda a pie, él que anda pegándole patadas a las piedras.

Qué sentirá aquella mujer policía, cuando un colega de muy alto rango, encargado operativo de la policía nacional de España la viola sexualmente y el entorno se enconcha.

Y tanto se enconcha, que la derecha fascista ataca a la mujer musulmana por que cubre su pelo como lo hacía mi abuelita linda, cuando iba a misa los domingos

La conocida ley Montero, defendida por Irene Montero y defendida por la izquierda española fue y será un acierto en contra de ese machismo enfermizo, criminal, que nos azota:

SOLO SI, ES SI.

Ay dios mío de los coloraos, ay dios mío, mío, que será de los barrios del mundo, de las pichangas en las calles, de su infancia, que será de mi paisito este marzo.

Siento inmenso, que el vivir del mundo, conmigo en arrastre y de yapa, me lleva iracundo y leal a mi actitud política, por convicción social y de clase. 

Tengo un deje cansado, triste, es cierto; los años me empujan al suelo, sin embargo, soy un alegre por vivir estos tiempos, estas esquinas, estos ramales; me siento cantor, inconcluso poeta; experto con la escoba, también albañil.

Al sentir estas cosas, me veo atravesando tiempos muy complicados, tan claros y al mismo tiempo tan oscuros, tan cobardes, tan de nudos, tan de infancia en Gaza destrozada, que más tarde, esos niños sobrevivientes, te lo aseguro, no serán viajeros de la Alfombra Mágica.

He vivido tiempos, he conocido a gente, que me han enseñado a respetar la vida. Sin embargo, no la he respetado lo suficiente, no soy de trigo muy limpio. Tengo tres hijas que no tienen padre.

Ha sido un ramal cobarde con un calendario muy corto, muy corto.

Tengo una edad y un raciocinio que me arropa y me sujeta para enderezarme.

Yo cuento lo que conozco, lo que he visto, lo que comprendo, lo que me duele, lo que he querido, lo que amo.

No puedo dejar de pensar en Yasir Arafat.

Indiscutible líder de la Organización para la Liberación de Palestina. La OLP. Organización para la liberación de Palestina.

Los viejos míos, mandataron a tres militantes, yo fui, uno de ellos, a formar parte, junto a otros especialistas, de la seguridad de Yasir Arafat en su aparición y discurso en la Casa del Pueblo, Estocolmo Suecia.

Eran momentos ásperos, muy ásperos y sangrientos, y de muy fácil mal interpretación.

Arafat y su organización, ya, renunciaba a seguir dándole a la recuperación total de Palestina, es decir, contemplaban la existencia de dos Estados soberanos. El Palestino y el Israel.

El descontento entre los radicales era inmenso.

Miren ustedes hoy, el barrial de sangre y escombro que vive hoy la región; Gaza, es de una visión de terror diabólico, y que sean unos judíos los hacedores de este dolor maldito, no lo explica ni Salomón

Y la ignominia se adentra en Cisjordania.

Todavía, lo esperpento, sigue siendo actualidad.

El mundo “Socialdemócrata”, sigue mostrando a una Venezuela que no es Venezuela.

La tierra de Bolívar trata solamente de apurar los juicios de los elementos encarcelados por crear una inseguridad social, de trabajo y de pan, indecente, para argumentar un Golpe de Estado.

Nuestro país, también vivió lo mismo en los años 70/71/72.

El hacer de la derecha chilena patronal fue criminal.

Me duele Ucrania, me duele el olvido total a la VIGILANCIA REVOLUCIONARIA de la querida Unión Soviética.

La memoria corta hace estragos por el andar apurados, como locos.

Se acuerdan ustedes de Nikita Jrushchov, golpeando su mesa con un zapato en las Naciones Unidas.

Era ucraniano, como lo fue también Leónidas Brézhnev.

Hay que ubicarlos en medio de la guerra fría, una guerra tan mortífera y de hambre, como las de proyectiles, tan criminales como las de Napalm, como las de uranio.

Había que superar a un Imperio Gringo, a una Europa destruida, que contaba incrédula sus muertos y casas, un Estados Unidos, con todas sus industrias en pie y en una producción a todo nivel.

La perrita cosmonauta, Laica, fue la respuesta a Hiroshima.

Que será de Laica.

Se acuerdan de los cohetes florecidos en la Habana apuntando a Washington. Pienso que fue un error político sacarlos.

Nos clavó inmóvil a la historia.

La vida en Sudamérica, en el mundo entero, habría sido totalmente diferente.

El Plan Marshall, es hoy, una naranja pesadilla.

Aquí me quedo, si no me pongo a llorar.

Me quedo con una convicción:

El acero se puede seguir templando, Cuba, su Fidel, es una de las cosas hermosas que he vivido, la China de Mao, la entiendo y la amo.

La URS, nos jugó chueco.

Vietnam me cobija.

Nicaragua tiene mi esperanza.

México ha sido siempre mío.

China nos devuelve la alegría y la esperanza.

Venezuela es nuestro Chile de 1972.

 

Alejandro Fischer Alquinta

Estocolmo 20260222



DON AMÉRICO ZORRILLA

 



Hace 116 años nació uno de los militantes y cuadro dirigente mas destacado del Partido Comunista de Chile. Un obrero tipógrafo, que asumió la gran responsabilidad de ser Ministro de Hacienda, del Gobierno de la Unidad Popular, encabezado por el Compañero Presidente Salvador Allende.

Entregamos a nuestras lectoras y lectores del Boletín Rojo, un escrito del historiador Iván Ljubetic Vargas.

 

 

 

A  116  años de su nacimiento:

 

       DON  AMÉRICO ZORRILLA

 

                                                                                             

                                                         Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                          Centro de Extensión e Investigación

                                                           Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

                                

 


En el año 1965, siendo Encargado de Organización del Comité Regional Cautín del Partido Comunista, viajé a Santiago. Concurrí a la sede del Comité Central, ubicado en Teatinos 416. Me encontré con Don Américo, entonces Encargado Nacional de Finanzas, a quien no conocía personalmente. Junto con saludarme muy fraternalmente me dijo: “compañero, ¿puede mostrarme su carné partidario?”. Me quería pillar  con las cotizaciones. Se lo pasé con orgullo. Estaba rigurosamente al día.

Entonces le dije: “Perdón, compañero Zorrilla, ¿podría mostrarme el suyo? Sorprendido, pestañó repetidamente -como supe después- era su costumbre ante un problema. En voz baja, titubeando,  me explicó; “Es que… la encargada de finanzas de mi célula se atrasó con las últimas  estampillas”…

Así conocí a ese obrero tipógrafo, gran dirigente comunista chileno. Uno de los pocos al que sus compañeros le han llamado “Don” en señal de respeto y de enorme  cariño.

 

LOS PRIMEROS AÑOS

Américo Zorrilla Rojas nació en Santiago el 22 de febrero de 1910. Su padre, Ramón Zorrilla, era pequeño industrial gráfico; su madre, Benigna Rojas, de origen  campesino.

En 1917 ingresó a una escuela pública en Avenida Matta, entre Chiloé y San Francisco.

Estudió en los liceos Barros Borgoño y Amunátegui. A los 14 años comenzó a trabajar como tipógrafo. Primero en la imprenta de su padre, luego en otras. Ya a los 17 dominaba la profesión de linotipista.

 

COMIENZA SU ACCIÓN SOCIAL

En 1931 participó en la fundación de la Federación de Obreros Gráficos, de orientación comunista. Ese mismo año, sin ser aún militante del Partido Comunista, realizaba tareas de propaganda clandestina de la organización. Por ejemplo, la impresión de volantes en apoyo a la huelga de hambre que llevaban adelante marinos presos en la Penitenciaría por haber tomado parte en la insurrección de la Escuadra de comienzos de septiembre de 1931.

En octubre de 1931 se casó con Dora Álvarez, con quien tuvo dos hijos. 

 

INGRESA AL PARTIDO DE RECABARREN

En 1932 recibió su carné de militante comunista y asistió a su primera reunión de célula.

Así, lo evocaba  el compañero Américo: “Recuerdo nítidamente cuando ingresé al Partido Comunista en junio de 1932. Yo trabajaba como obrero tipógrafo. Ya tenía contacto, yo de alguna manera cooperaba con los comunistas. Pero fui en ese mes de junio de 1932 que asistí por primera vez  a una reunión de célula. Recuerdo perfectamente el lugar donde  se realizó y conservo vivos todos los aspectos de lo que fue esa reunión y de lo que ocurría entonces en el Partido”. (“Don Américo, un chileno comunista”, página 20)

Ese mismo año participó como delegado de la Federación de Obreros de Imprenta en el Soviet de Obreros, Soldados, Campesinos y marinos, que funcionaba en la Casa  Central de la Universidad de Chile, a cuya cabeza estaba Elías Lafertte Gaviño.

Por entonces Chile vivía momentos muy movidos. El 4 de junio de 1932, un golpe de Estado cívico-militar había derrocado el gobierno derechista de Juan Esteban Montero e instaurado la “República Socialista”, que duró sólo doce días.

En 1934, el nombre  de Américo Zorrilla figuraba en las listas negras de los patrones, lo que le impedía conseguir un trabajo en Santiago. Debió trasladarse a Valparaíso, donde logró un puesto de trabajo en una imprenta. Durante su estada en el puerto realizó una intensa actividad en su gremio.

 

EN LA IMPRENTA ANTARES

En 1938, el compañero Américo regresó a la Capital, llamado por el Partido para que hiciera cargo del taller de obras de la Imprenta Antares,

Volodia Teitelboim  recordaba que ese tiempo era  “muy jovencito, delgado, montando imprentas clandestinas en medio de la noche.  Ayudó a la instalación la Empresa Antares, que editó “Frente Popular” –un gran progreso para ese tiempo-, tabloide vespertino que jugó un papel decisivo en el triunfo de 1938. Funcionaba en una casona semiderruida de la cuarta cuadra de San Francisco.

“Tiempo de crisis, de real miseria y de revolucionaria alegría, vales en el restaurant ‘La Hípica’ donde mataban a medias sus hambres nuestros periodistas; meses de salarios inexistentes; días y noches junto a la abigarrada clientela formada por las prostitutas de enfrente, cartilleros, suplementeros trabajadores de amanecida”. (“El Siglo”, 22 de febrero de 1970).

 

UNA IMPRENTA PARA “EL SIGLO”

Era necesario contar con una nueva imprenta, tener una prensa popular. Ello se logró  - según relata Volodia Teitelboim- “con plata del pobre,  quien se sacó un pan de la boca para adquirir por fin lo que él nunca había tenido, una rotativa poderosa y rápida como una locomotora. Salvador Barra Woll, Víctor Cruz aportaron su experiencia en la materia, recogida a la vera de Recabarren. Pero el joven Zorrilla trajo un aliento modernizador, un ritmo dinámico y organizado indispensable para que una mañana los canillitas salieron gritando por las calles el nombre del nuevo diario”.   Fue el 31 de agosto de 1940.

Añade Volodia que la historia de El Siglo “un día dirá el papel del pueblo, del Partido, de los organizadores, de los gráficos, que participaron en ella. Necesariamente tendrá que dedicar una buena página a la labor desplegada por Zorrilla en la articulación de este engranaje complicado que permitió sacar un diario que significó una revolución y una revelación periodística para la época en que apareció” (Ibidem).

En 1940 fue nombrado administrador de “El Siglo”. En 1941 pasó a ser su gerente,  cargo que ocupó hasta 1947.

 

TESTIGO  DE UNA MASACRE

Américo Zorrilla estuvo en la Plaza Bulnes el 28 de enero de 1946, cuando  durante  gobierno del vicepresidente Alfredo Duhalde carabineros perpetraron una masacre donde fueron asesinados seis obreros, entre ellos, Ramona Parra, muchacha comunista.

El periodista y escritor José Miguel Varas lo entrevistó:

- ¿Y usted conocía a Ramona Parra?

- Sí. Se le veía mucho en el local del Partido o en la oficina del diario, a menudo con una hermana. Una morena, la otra blanca. Llamaban la atención.

Ramona era una muchacha delgada, pálida, de rostro muy agradable. Siempre con una sonrisa a flor de labios. Hay una fotografía que se ha conservado para la historia, en la que ella va detenida entre dos carabineros, a raíz de una de las manifestaciones tan frecuentes en aquellos días. Ella va sonriendo, con su gesto habitual.

- ¿Cómo y por qué se produjo la masacre?

- En mi opinión, la masacre de la Plaza Bulnes fue una acción premeditada. No fue un hecho accidental... En un momento determinado yo presencié desde muy cerca cuando un oficial dio una orden, los carabineros pusieron una rodilla en tierra –toda una hilera de carabineros- y apuntando hacia la masa de gente, empezaron a disparar. Fueron varias descargas, por orden del oficial. Quedaron muchas personas heridas, fueron seis los muertos...Recuerdo haber caminado entre los cuerpos que estaban tendidos en el pavimento. Podría indicar, en la Plaza Bulnes, el sitio exacto en que estaba Ramona Parra, muerta. Estaba en la vereda, pálida. Era la palidez de la muerte. En su sien había un círculo, una perforación nítida, sin que saliera sangre de ella. Al lado, de pie estaba su hermana y uno dos jóvenes más que la miraban.” (Varas, José Miguel: “La piedra del medio”, en “Don Américo un chileno comunista”,  páginas 41 y 42)

 

EN TIEMPOS DE LA INFAMIA

En  1947 el Presidente  González Videla, traicionó el Programa jurado al pueblo y  en octubre de ese año comenzó a perseguir a los comunistas. En 1948 dejó de aparecer “El Siglo”. Entonces,  Américo Zorrilla pasó a cumplir diversas tareas clandestinas como colaborador del Comité Central.

Una de ella fue la  de dirigir una proeza increíble: sacar pieza por pieza la imprenta del Partido y trasladarla, sin que ello fuera descubierto por los agentes de la policía, a diversos lugares de la capital.

En 1949 fue detenido y torturado por la policía. Salió en libertad. En 1950 nuevamente apresado y relegado esta vez a Chiloé.  A su regreso de su relegación en  el sur, realizará otra acción de enorme  audacia.

 

LA EDICIÓN CLANDESTINA DEL “CANTO GENERAL”

Con su característica modestia, Américo Zorrilla relató en 1981: “Tuve conocimiento concreto de esas empresas del Partido en una reunión que a la que se me citó y en la cual participamos tres personas: José Venturelli, un compañero al que llamaré Pérez (se encuentra en Chile) y yo. Aquélla primera reunión tuvo por objeto plantear la tarea por encargo de la Dirección del Partido. Este grupo permaneció en funciones hasta que el libro salió a la circulación. A mí me tocó –agrega- ocuparme de organizar la elaboración técnica, todo lo que se llama impresión del libro. El compañero Pérez representaba, podríamos decir, el papel de editor y tuvo, entre otras, la tarea muy importante de organizar la venta clandestina del libro. José Venturelli, además de ilustrarlo con sus dibujos, dio la orientación artística en cuanto a diagramación y formato.”

Luego explica que, para llevar adelante la impresión del libro, tarea de su  responsabilidad directa, “se organizó otro que funcionaba absolutamente independiente del grupo inicial, en otro plano”.

 

TAMBIÉN PARTICIPÓ DON LUCHO

La tarea que encabezaba el compañero Zorrilla era totalmente nueva para el Partido. Antes se habían publicado periódicos, folletos, volantes, pero un libro era otra cosa y, ahora se agregaba el hecho de hacerlo toda bajo las medidas de la más estricta clandestinidad.

Se trataba ahora de cinco mil ejemplares de un impreso de 468 páginas y de formato grande. Se debían utilizar alrededor de cuatro toneladas de papel.

Luis Corvalán entrega importantes antecedentes de esa acción: “Américo Zorrilla montó un excelente aparato para mover de una parte a otra el personal especializado y material necesario. Los pliegos se doblaban en casa de un cura que tenía una pequeña parcela en Conchalí. Una vez terminado el libro, la edición se distribuyó en diferentes casas y se organizó la venta. La mayor parte se guardó en  un fundo de la cordillera de Santiago, que consiguió Víctor Bianchi. Éste trabajaba en la Sección de Bienes Nacionales del Ministerio de Tierras y había participado eficazmente en la salida clandestina de Neruda hacia territorio argentino, por el sur de Chile. Yo conocí a Bianchi, porque en un tiempo colaboró con  ‘El Siglo’ con caricaturas. Fui encargado de hablar con él  precisamente para guardar el Canto General. También me correspondió ser corrector de pruebas del libro. Junto con Rodolfo Donoso. Parte de este trabajo lo hicimos en un departamento que Olga Urtubia ocupaba en la calle Victoria Subercaseaux, frente al Santa Lucía y al lado de una Comisaría de Carabineros. Viajé, además, hasta Puerto Montt, organizando la venta del libro”. (Corvalán, Luis: “De lo vivido y lo peleado”, página 55)

Precisamente fue el trabajo previo del libro “que iba a llegar de México”, la razón del éxito de la venta de la obra de Neruda.

 

ELUDIENDO LA POLICÍA

Explica  Américo Zorrilla: “Los aparatos represivos estudian atentamente la propaganda clandestina impresa y, a través de la tipografía utilizada,  pueden localizar a menudo el lugar donde se hizo”.

Para evitar ser detectados, se echó mano para imprimir el Canto General de una colección de matrices de linotipia que el Partido tenía arrumbada, sin usar por quine años o más. Se le pudo utilizar sin mayor riesgo.

“La composición mecánica –cuenta Zorrilla- la hizo un solo linotipista... La compaginación la hizo un solo hombre. La impresión estuvo a cargo de Manuel Recabarren”. Este  obrero comunista, mencionado por don Américo, fue detenido por agentes de la dictadura fascista el 30 de abril de 1976 y desde entonces forma parte de la lista de detenidos-desaparecidos.

En varias oportunidades estuvo muy cerca de ser descubierta la Operación Canto General.

Una de esas ocasiones se produjo cuando la policía allanó la imprenta en que se imprimía el libro. Relata  Américo Zorrilla: “Buscaban propaganda clandestina. Mientras los agentes  revisaban por todos los rincones, el oficial a cargo de la pesquisa observaba atentamente, afirmado en los pliegos recién impresos del ‘Canto General’, hojas de 55 por 77 centímetros que deben haber formado un bloque de una altura de 1,40  metros más o menos. Los compañeros habían tenido la preocupación de colocar encima varios pliegos de una revista hípica y el policía no tuvo la idea de mirar más abajo”. (Varas, José Miguel: “De la piedra del medio”. Entrevista a Américo Zorrilla en “Don Américo un chileno comunista”. Italia, 1981, páginas 42 a 45).

El Canto General de Pablo Neruda se vendió en forma legal en Chile. Pero, como hemos visto, su impresión fue clandestina. Tenía por pie de imprenta “Imprenta Juárez. México DF”.

 

DIRIGENTE DEL PARTIDO

El 25 de octubre de 1952, una semana antes que el traidor abandone La Moneda, reapareció “El Siglo” y Américo Zorrilla reasumió el cargo de gerente de la empresa.  

El 3 de noviembre de ese año se inició el gobierno del exdictador Carlos Ibáñez del Campo. Hubo algunos meses con cierto clima de democracia en el país. Pero pronto Ibáñez comenzó la represión contra el movimiento obrero. Fue así, como llevó adelante un proceso contra el Partido Comunista. Con motivo de éste, Américo Zorrilla sufrió una breve detención en 1955. Ese mismo año, la Dirección del Partido lo designó Encargado Nacional de Finanzas.

 

RELEGADO EN PISAGUA

En 1956, durante el segundo gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, Américo Zorrilla fue detenido y relegado a Pisagua por algunos meses, junto con Luis Corvalán y otros dirigentes comunistas, del Partido Socialista y otros sectores de oposición.

El escritor y periodista José Miguel Varas, escribe en ’La misma Piedra del Medio’ que otro de los dirigentes comunistas enviados a la caleta convertida en campo de concentración,  Américo Zorrilla, narró algunas de sus experiencias allí:

 

"Eso fue en 1956, un período no muy largo, de algunos meses. Fue una relegación diferente de las del período de González Videla, esta vez no sólo había comunistas, sino también socialistas y militantes de otros partidos de izquierda. Fue una situación que ayudó al proceso unitario... 

 

"Allí en Pisagua –continúa Américo Zorrilla-  nosotros estábamos bajo el control del Ejército. Todas las semanas iba una avioneta desde Iquique y llevaba un médico. A la semana, el médico se iba y venía otro. En eso apareció un médico italiano, que había peleado en la 'División Azul' de Mussolini contra la Unión Soviética. Incluso había estado prisionero de los soviéticos. Hablaba con mucho odio de los comunistas. Buscaba la conversación con la actitud de un verdadero provocador. Al principio varios prisioneros tuvieron violentas discusiones con él, pero al poco tiempo nos dimos cuenta de que era un hombre lleno de contradicciones. Y surgió, extrañamente, una corriente de comunicación. Se llegó a hablar con él con mucha confianza...

 

           

Américo Zorrilla y Luis Corvalán en Pisagua en 1956

 

"Un día este hombre nos dijo: 'Miren, ustedes están aquí de puros huevones que son'. Le contestamos con aspereza. Pero él insistió: 'Si ustedes quieren salir, yo los saco a todos'. Entonces le entró una especie de locura a este hombre y empezó a declarar enfermos graves a todos los compañeros. Se puso a trabajar como animal, catorce o dieciséis horas diarias... Empezó a despachar informes a Iquique...

"Parece que se dieron cuenta, o a lo menos sospecharon que había algo anormal, porque llegó otro médico en actitud muy dura, que comenzó a llamar a los 'enfermos', entre ellos a mí, para verificar la cosa...

"Yo alcancé a salir por este mismo conducto".

 

UN GRAN ORGANIZADOR REVOLUCIONARIO

Volodia Tetelboim escribió refiriéndose al compañero Américo Zorrilla: “Con todo, pienso que tal vez él pasó demasiado tiempo entre la tinta, linotipias, las prensas y las fresadoras. Nos demoramos quizás demasiado en descubrirlo como un gran organizador de la actividad revolucionaria aplicada en cualquier campo. Cuando el descubrimiento se hizo, contribuyó como nadie a desarrollar en el Partido el concepto de finanzas de masas, a estructurar las entusiastas y bien concebidas campañas económicas anuales. En que cada milita te asume el compromiso personal de hacer conciencia en el pueblo de la necesidad de ayudar al combate, contribuyendo a subvenir los gastos de una gran batalla que le interesa a él y a toda la izquierda.

“Ha colaborado sin regatear nunca, en ningún momento, su esfuerzo para dar al mecanismo total del Partido un impulso renovador, más a tono con los tiempos que corren y con las responsabilidades futuras.” (Teitelboim, Volodia, en “El Siglo” del 22 de febrero de 1970)

 

MIEMBRO DEL COMITÉ CENTRAL

En el decimoquinto Congreso Nacional del Partido Comunista, efectuado en Santiago del 18 al 23 de noviembre de 1958, Américo Zorrilla fue elegido miembro del Comité Central y fue ratificado en su cargo de Encargado Nacional de Finanzas. Después del decimosexto Congreso Nacional, que tuvo lugar en Santiago del 13 al 18 de marzo de 1962,  asumió un puesto en el secretariado y en el decimoséptimo Congreso  Nacional celebrado en Santiago del 10 al 17 de octubre de  1965, fue designado  miembro de la Comisión Política del Comité Central.

Volodia Teitelboim se refiere a él, diciendo: “En la Comisión Política y en el secretariado del Comité Central del Partido Comunista, sus intervenciones son breves, exactas. Siempre dice lo estrictamente indispensable. Sin pretensiones, da en el blanco, descubre el ángulo preciso, pone en movimiento el eslabón que llevará la idea sin demora a la práctica

Es absolutamente sencillo. Pero como emana de él un natural señorío de pueblo, muchos .compañeros lo llaman ‘Don Américo’.” (Ibidem.)

 

EN EL GOBIERNO POPULAR

Durante la campaña presidencial que culminó con el triunfo del candidato de la Unidad Popular,  Américo Zorrilla tuvo a su cargo el trabajo de propaganda del Partido Comunista.

En el acto solemne del 3 de noviembre de 1970, en que asumió Salvador Allende la Presidencia de la República, Américo Zorrilla juró como uno de los catorce ministros que constituyeron el  primer Gabinete del Gobierno Popular.

En esa oportunidad, Allende designó a cuatro ministros obreros. Tres de ellos comunistas:

Américo Zorrilla, en la cartera de Hacienda; Pascual Barraza, Obras Públicas, y José Oyarce, Trabajo y Previsión Social. El cuarto fue el socialista Carlos Cortés, en Vivienda.

El 17 de junio de  1972, Américo Zorrilla fue reemplazado en la cartera de Hacienda  por Orlando Millas. Entonces volvió a retomar sus responsabilidades como miembro de la Comisión Política del Comité Central.

 

EN LA LUCHA CLANDESTINA BAJO LA DICTADURA

Inmediatamente ocurrido el golpe fascista del 11 de septiembre de 1973, el compañero Américo Zorrilla  pasó al trabajo clandestino y se dedicó a restablecer y desarrollar el trabajo de propaganda en las difíciles condiciones del terrorismo de Estado.

En una entrevista, el periodista y escritor  José Miguel Varas,  le pide:

- “Hábleme de Víctor Díaz. ¿Tuvo contacto, reuniones con él?

-“Muchas. Yo trabajé  como encargado de propaganda hasta los  primeros meses de 1974.

-Poco después pasé a ser encargado de organización. Yo era miembro de la Comisión Política. A principios del 74, en condiciones muy riesgosas, tuvimos una primera reunión de la Comisión Política. Desde abril me hice cargo del frente de organización y pasé a formar parte del Secretariado, constituido entonces por Víctor Díaz, Rafael Cortés, Mario Zamorano, Inés Cornejo y yo. Habitualmente nos reuníamos tres. Estuve muchas veces con Víctor Díaz en los años 74 y 75. Aparte de las reuniones a veces nos juntábamos para discutir determinados problemas. En ese tiempo se hicieron algunas reuniones de Comisión Política y regularmente las del Secretariado. Después de la última reunión de Secretariado a la que me tocó asistir, Víctor Díaz me pidió que me quedara con él en la casa, porque quería conversar conmigo una serie de asuntos del Partido antes que yo saliera del país, hecho que estaba en conocimiento de muy pocos compañeros. Llegué a Moscú en los primeros días de febrero de 1976”.

 

EXILIO Y RETORNO

Por razones de seguridad la Dirección del Partido decidió la salida clandestina del país del compañero América Zorrilla. Se estableció en Moscú, donde  asumió la responsabilidad de dirigir las grandes campañas de finanzas llevadas a cabo por los comunistas chilenos repartidos por más de treinta países destinadas a  contribuir a las luchas que en Chile se libraba contra de la dictadura fascista.

Retornó a la patria en 1986. Participó en el XIX Congreso Nacional del Partido Comunista, erróneamente llamado “XV Congreso”, efectuado en mayo de 1989. En éste dejó de pertenecer al Comité Central. Pero siguió militando activamente en la célula Pablo Neruda de San Miguel.

Sin ser miembro de la dirección y habiendo dejado de ser funcionario del Partido iba todos los días, con esa responsabilidad y sencillez  que le fue proverbial, a la sede del Comité Central para   ayudar en lo que fuera  necesario en las tareas partidarias.

Una de sus preocupaciones era cuidar de la tumba de Luis Emilio Recabarren en el Cementerio General.

 

UN CAMARADA EJEMPLAR

Durante el exilio, varias veces estuve con Don Américo. Siempre fraternal, de un especial sentido del humor, alegre, optimista.

Ya de regreso en Chile, tuve un contacto más estrecho con él. Cuando le conté en 1991 que estaba trabajando en un libro sobre Recabarren, me aportó materiales, testimonios y me llevó a conversar con compañeros que habían conocido al fundador del Partido. Entre ellos al exdiputado José Vega Díaz.  Su ayuda fue fundamental para que en junio de 1992 apareciera “Don Reca”.

 

UN MERECIDO HOMENAJE

Don Américo,  militante comunista por 61 años, murió el  20 de agosto de 1992.

El 22 de agosto de 1992 concurrí al edificio Gabriela Mistral. Allí tuvo lugar  la clausura pública del XXVII Pleno del Comité Central del Partido Comunista, realizado bajo la consigna: “Tierra, Vida, Humanidad. 500 años de dependencia”. Informó Volodia Teitelboim, que inició sus palabras diciendo:

 

“Hace poco más de 26 años un hombre grande, de físico pequeño, como Ministro de Hacienda del Gobierno presidido por Salvador Allende, proponía el financiamiento para la construcción del edificio donde hoy estamos reunidos. Hace poco más de 20 días ese mismo hombre grande, de físico pequeño, en nombre del Partido Comunista de Chile  inició las gestiones para que el XXVII Pleno se celebrara en este edificio que él, anónimamente, había contribuido a erigir.

Por los tristes simbolismos de la vida y de la muerte,  una vez que termine esta reunión partiremos a sus funerales.  Permanecerá en nuestras memorias el ejemplo de este obrero de imprenta, de este constructor del futuro que dedicó su existencia entera a la causa del pueblo, del Partido, del socialismo. Nuestro es el dolor de sus familiares. Adiós, querido camarada Américo Zorrilla”. (Citado en Ljubetic Vargas, Iván: “De la Historia del PC de Chile: La crisis que comenzó en los años ochenta”. Santiago, 2002, páginas 133 y 134)

 

UN IMPRESCINDIBLE

Finalizada la sesión nos dirigimos al Cementerio General. Allí, cientos de comunistas, familiares y amigos, lo despedimos en una emotiva ceremonia. Hablaron para rendirle homenaje Luis Corvalán, Clodomiro Almeyda, Jaime Durán, Luis Salinas, Rodrigo Rojas y su sobrino René Zorrilla.

 

Con La Internacional, cantada con honda emoción, dijimos hasta siempre al comunista ejemplar, al imprescindible, a Don Américo, que luchó toda su vida por un mañana mejor.

 

 

 

Dirigentes comunistas, entre ellos: Américo Zorrilla (arriba cuarto desde la izquierda). Abajo, desde el segundo lugar Juan Chacón Corona, Juan Vargas Puebla, Ricardo Fonseca. Volodia Teitelboim (arriba, sexto desde la derecha)

 

 

 


En menos de lo que cante un gallo.

 



Comentario radial y escrito.

 

 


 


 

Ay, dios mío de los coloraos; está oscuro como el silencio, hace frío; mi intelecto se rompe en mil pedazos.

Por fuera, crujen las aspas de un helicóptero.

Ese crujir, me trae mísero, la “Caravana de la Muerte”; me trae, el tiritar de espanto de la vida en Gaza, y, hoy, escalofriante, me atormenta doliente, el griterío de las osamentas de la Cuesta Barriga.

Me acorrala, el poder siniestro de Colonia Dignidad

Hay que ser infame, inhumano, ignorar cobarde, bestial; el hacer del fascismo en mi paisito, que será en marzo, un triste; invadido hoy en día de infortunios climáticos, como campanarios en desbandada; y, como si nada, el fascismo en moda, replicando iracundo por el manoseado Jardín de Europa. 

¿Cómo sobrevivir en algún lugar del suelo, tanta tragedia amontona?

Como concebir, que la riqueza de algunos pocos dependa del transcurso de la guerra, que precise ineludible del hambre y miedo de tantos y tantos.

Me asomo “cilicio”, la tecnología de muerte de los Estados Unidos de norte América, tecnología que arrebato y arrebata impune, como águila rapaz, con alma de jote agónico, la construcción de un país con un ideario diferente, como lo es, el gobierno bolivariano de Venezuela.

El vivir del mundo, nuestro silencio y memoria enmudecida, nos hace cómplices de los que contratan al “Flautista de Hamelin”.

Y yo, que avigoré a un Bukele.

En verdad, al mundo de hoy en día, la cuestión de la lucha de clases, la democracia, la soberanía que fabrica el pueblo, no la veo ni de mentira, y, me va quedando como poncho.

Si no fuera por mi creencia y su Centralismo Democrático, no sabría pá adonde tirar.

El concepto, los derechos humanos, lo ensucian, lo utilizan y lo desvirtúan, lo encarcelan, para vestir inescrupulosos a los criminales de lesa humanidad.

Para qué sirve, chemimare, China, Rusia.

Digan lo que me digan, que me escupan si quieren; pero no puedo dejar de insultar, a los que dejan empelota, y pateada por la espalda, a la heroica Cuba.

Cuba, la que personifica la dignidad revolucionaria; la que quedara en la historia, como el significado de la soberanía de los pueblos

Se ha ganado la gratitud del mundo, o creen ustedes que la “Brigada Médica Cubana” floreció de un níspero.

Cuba, necesita hoy, petróleo, y que lo diabólico del Imperio Gringo, la deje en paz. Al igual que a Venezuela, a Nicaragua, a Colombia; que las dejen gobernar con sus pueblos y mostradores propios.

Un saludo, lacre, a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, por su abrazo inmenso al pueblo cubano.

Un abrazo lacre, a los partidos comunistas del mundo entero, a las organizaciones progresistas, por el apoyo al pueblo de Fidel.

Sí, en el mundo entero, lo progresista es mayoría … Por qué entonces tanta bestialidad.

¿Qué hacemos mal?

Eso de la bestialidad y de lo fuera de lo común, de lo insurgente, se me asoma, 5/6 años atrás, Puerto Rico, Donald Trump. Solamente a un empresario se le ocurre, enviar papel higiénico a los damnificados de un temporal.

Benito Antonio Martínez Ocasio, le mostró al ahuyentador del emigrante, la fraternidad entre los pueblos.

Sintiendo estas cosas raras, pregunto:

Que hace Luis Rodríguez Zapatero, ex primer ministro de España, en Caracas.

No puedo dejar de pensar, menos callarme, la actitud de Zapatero en la XVII cumbre Iberoamericano, Santiago/ Chile, 2007; al llamarle la atención a Hugo Chávez, presidente de Venezuela, por la interrupción reiterada a la intervención de José María Aznar, primer ministro de España.

No olvidar que, hasta el mismito Rey de España, el de “marrueco fácil,” Juan Carlos de Borbón, hoy, con residencia en Arabia Saudita para no imponer en su propio país, le grito, a callarse al Bolivariano.

Pero, cuál era el motivo que obligaba a Hugo Chávez, a interrumpir la intervención de José María Aznar.

Este nazista hasta con bigote, entre 2003/2011, junto a George Busch, Tony Blair y otros bellacos más, mintiendo a los pueblos del mundo, asesinaron en Iraq, más menos, 1.300.000 habitantes.

¿Qué hace Zapatero en Caracas?

Es un político decente, quizás, sea necesaria su presencia en Venezuela, pero lo cierto es, que, el gobierno Bolivariano, con Delcy Rodríguez, presidenta soberana del país, necesitan que, de acuerdo a los postulados ganados en las urnas, los dejen organizar a su país.

Tienen el apoyo social necesario para hacerlo.

A no ser, que, los demócratas del mundo ahuyenten las jaurías imperiales que ahogan.

Pá que sirve chemimare, Rusia y China.

Dentro de este desajuste de vida, y, pegándole a la perra, han pasado 534 años, y, recién, el Reino de España, con un gobierno socialdemócrata, reconoce, que el arribo a Guanahani, concebía, el genocidio más grande de la historia de la humanidad.

El tiempo no se detiene, es parte inseparable de la vida y de  la muerte, el 11 de marzo, tendrá mi complicado pueblo, que pagar su ignorancia política.

Este esperpento de nuestra historia de país, que nos ha hecho retroceder intelectualmente más de 50 años, al igual que un bando militar, permite, de costado, sacarse el antifaz.

Anoche, con el ruido de las aspas de un helicóptero me dormí; soñé, con faluchos nucleares, chinos y rusos, reposando por el mar de México y del Caribe.

 

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20260212