martes, 18 de agosto de 2026

ERNST THÄLMANN

 


Un día como hoy 18 de agosto de 1944, hace 82 años, fue fusilado por los nazis el combatiente antifascista alemán, Ernst Thälmann. Hoy  entregamos a las lectoras y lectores del Boletín Rojo, un escrito del compañero historiador Iván Ljubetic Vargas.

   

 


                                                  Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                   Centro de Extensión e Investigación

                                                  Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

                              

 



“Ser soldado de la revolución significa: guardar fidelidad infrangible a la causa, una fidelidad que se comprueba tanto en la vida, como en la muerte; significa demostrar absoluta fiabilidad, confianza, audacia y energía en cualquier situación.”

                                                                                            (Ernst Thälmann)

 

El 3 de marzo de 1933 Ernst Thälman fue detenido por la Gestapo hitleriana.

 

Había nacido en Hamburgo, Alemania, el 16 de abril de 1886. Desde los 8 años de edad trabajó en un barco  carguero. Cuando realizó su servicio militar, le dieron de baja pronto, pues ya lo veían como un peligroso agitador político.

El 14 de enero de 1915, se casó con Rosa Koch. Hacia finales de 1917 se hizo miembro del Partido Socialdemócrata Independiente, de Alemania (USPD)

 

SE INCORPORA AL PARTIDO COMUNISTA

En noviembre de 1920 se incorporó al KPD (Kommunistische Partei Deutschlands). Un mes más tarde fue elegido miembro de su comité central.

En marzo de 1921 lo despidieron de su trabajo debido a sus actividades políticas. Ese mismo año, Thälmann participó en el Tercer Congreso de la Internacional Comunista, realizado en Moscú, representando al   KPD (Partido Comunista de Alemania).

 

LA FRACASADA SUBLEVACIÓN DE 1923

El 18 de junio de 1922 miembros nacionalistas de extrema derecha intentaron asesinarlo, lanzándole  una granada de mano. Su esposa e hija resultaron heridas.

Thälmann ayudó a organizar la  Sublevación de Hamburgo del 23 al 25 de octubre de 1923.  Ésta fracasó. Thälmann.  Debió permanecer clandestino durante  un tiempo.

En febrero de 1924  fue nombrado vicepresidente del KPD y, en mayo, del Reichstag (Parlamento alemán).

 

DIRIGENTE DE LA INTERNACIONAL

Thälmann participó en  el Quinto Congreso de la Internacional Comunista, realizado en Moscú entre el 17 de junio al 8 de julio de 1924. En ese evento fue elegido miembro de su Comité Ejecutivo.

 

El 30 de octubre de ese año fue nombrado presidente del KPD y candidato a la presidencia de Alemania.

En octubre de 1926 apoyó la huelga de obreros de Hamburgo. El 22 de marzo de 1927  Thälmann participó en una manifestación en Berlín, en donde fue herido.

 

“CLASE CONTRA CLASE”

Entre el 9 de junio y el 14 de junio de 1929, tuvo lugar en Berlín el  XII Congreso del KPD. En esa ocasión,  Thälmann pronunció un discurso de clara confrontación con el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), que estaba en el gobierno. Ello por la represión llevada a cabo en las jornadas del "mayo sangriento", en los cuales la policía asesinó  a 32 personas, reprimiendo las manifestaciones. Por entonces era  Ministro del Interior, Carl Severing, militante del  SPD.

Eran los tiempos en que Thälmann y el KPD luchaban contra el SPD como su enemigo político principal, siguiendo la pauta de la Internacional Comunista, que declaró a los socialdemócratas "social-fascistas", en base a la línea ultraizquierdista de “clase contra clase”.

Esta posición se mantuvo  hasta 1935, año en  que el VII Congreso de la Internacional Comunista, acordó la línea de los amplios frentes populares contra la guerra y el fascismo.

 

CANDIDATO A LA PRESIDENCIA

En  las elecciones presidenciales del 13 de marzo de 1932 se presentaron tres candidatos: Paul von Hindenburg, Adolfo Hitler y Ernst Thälmann. El Partido Comunista Alemán (KPD) realizó su campaña con el lema: "un voto para Hindenburg es un voto para Hitler; un voto para Hitler es un voto para la guerra". 

Thälmann quedó tercero, obteniendo un 10.2% de los votos. Poco después, Thälmann propuso al SPD la formación de una coalición antifascista, un frente unido contra los nazis.

 

 


El KPD en campaña en elecciones presidenciales 

Posteriormente, el 30 de enero de 1933,  los nazis ganaron las elecciones parlamentarias. Entonces, Thälmann propuso que el SPD y KPD debían organizar una huelga general para derribar Hitler. Pero esto no se logró.

El 7 de febrero  de 1933, en una reunión del Comité Central del KPD, ya prohibido por las autoridades, Thälmann planteó la necesidad de un derrocamiento violento del gobierno de Hitler.

 

DETENIDO POR LA GESTAPO

El 3 de marzo de 1933,  la Gestapo  arrestó  a Ernst Thälmann en Berlín. No. fue juzgado. Los nazis no quisieron correr el riesgo que se repitiera lo ocurrido en el juicio de Dimitrov, cuando este dirigente comunista búlgaro  demostró que los cargos en su contra por haber incendiado el Reichstag eran falsos. 

Para su cumpleaños número 50, el 16 de abril de 1936, estando en  prisión, Thälmann   recibió saludos de todo el mundo, incluyendo los de Máximo Gorki y Heinrich Mann. Ese mismo año estalló la Guerra Civil Española, y dos batallones de las Brigadas Internacionales se nombraron en honor de Ernst Thälmann.


 




FUSILADO EN BUCHENWALD 

El 17 de agosto de 1944, luego de más de 11 años de prisión, Thälmann fue trasladado de la prisión de  Bautzen al campo de concentración de Buchenwald.

El 18 de agosto por órdenes de Hitler fue fusilado y su cuerpo  quemado inmediatamente. Poco después, las autoridades nazis cínicamente anunciaron que Thälmann había muerto en un ataque aéreo el 23 de agosto.

 

 

 Buchenwald

 

 

UN HÉROE DE NUESTRO TIEMPO  



         

Ernst Thälmann fue un consecuente luchador antifascista. En su homenaje, dos batallones de las Brigadas Internacionales que combatgieron en España contra los fascistas encabezados por Francisco Franco, llevaron su nombre. Los combatientes por un mundo mejor lo levamos en nuestras banderas. Es uno de los líderes quje señalaron la senda hacia la aurora de un futuro esplendoroso.

 

 

 


 


FEDERICO GARCÍA LORCA


Mañana se cumplen 90 años del asesinato del gran escritor Federico García Lorca, quién fuera fusilado el 19 de agosto de 1936.

Hoy lo recordamos en el Boletín Rojo a través de las palabras escritas del Historiador Iván Ljubetic Vargas.

 


En el 90º aniversario de su asesinato por los fascistas:

 

 


 

                                     Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                      Centro de Extensión e Investigación

                                      Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

             


                                                           

                                      ODA A FEDERICO GARCÍA LORCA

                                      SI pudiera llorar de miedo en una casa sola,

                                      si pudiera sacarme los ojos y comérmelos,

                                      lo haría por tu voz de naranjo enlutado

                                      y por tu poesía que sale dando gritos.

                                      Porque por ti pintan de azul los hospitales

                                      y crecen las escuelas y los barrios marítimos,

                                      y se pueblan de plumas los ángeles heridos,

                                      y se cubren de escamas los pescados nupciales,

                                      y van volando al cielo los erizos:

                                      por ti las sastrerías con sus negras membranas

                                      se llenan de cucharas y de sangre

                                      y tragan cintas rotas, y se matan a besos,

                                      y se visten de blanco...           

                                                                            (Pablo Neruda)

 

 

Federico García Lorca nació en Fuentevaqueros  el 5 de junio de 1898. En 1909, cuando tenía once años, la familia se mudó a la ciudad de Almería. En su adolescencia, se interesó más por la música que por la literatura, de hecho, estudió piano con Antonio Segura Mesa y entre sus amigos de la universidad lo conocían más como músico que por escritor novel.

 

EN LA UNIVERSIDAD

En 1915 comenzó a estudiar Filosofía y Letras, así como Derecho, en la Universidad de Granada. Formó  parte de El Rinconcillo, centro de reunión de los artistas granadinos donde conoció a Manuel de Falla. Entre 1916 y 1917 realizó una serie de viajes por España con sus compañeros de estudios, conociendo a Antonio Machado. En 1919 se trasladó a Madrid y se instaló en la Residencia de Estudiantes, coincidiendo con numerosos literatos e intelectuales. Era ésta, en aquella época, un hervidero intelectual. Acogió a figuras de la talla de Albert Einstein, John Maynard, Keynes o Madame Curie, lo que influiría enormemente en la formación intelectual de García Lorca. Entre los años 1919 y 1926, se relacionó con muchos de los escritores e intelectuales más importantes de España, como Luis Buñuel, Rafael Alberti o Salvador Dalí.

 

ESCRIBE OBRAS DE TEATRO Y POEMAS

Entre 1919 y 1921, Lorca publicó Libro de poemas, compuso sus primeras Suites, estrenó El maleficio de la mariposa (un absoluto fracaso) y desarrolló otras piezas teatrales. También durante esta etapa tuvo ocasión de conocer a Juan Ramón Jiménez, que influiría en su visión de la poesía y con el que llegaría a tener mucha amistad.

En 1921, García Lorca escribió el Poema del cante jondo, obra que no se publicará hasta diez años después. Esos años en Granada giraron alrededor de dos focos culturales: Falla y la tertulia de "El Rinconcillo"

La etapa de 1924 a 1927 fue el momento en el que el escritor llegó a su madurez como poeta.

Junto a un grupo de intelectuales granadinos fundó en 1928 la revista Gallo, de la que sólo salen 2 ejemplares. En 1929 Y 1930 viajó a Nueva York y a Cuba.

 

CON LA REPÚBLICA ESPAÑOLA

De vuelta en España y con la instauración de la Segunda República en 1931, comenzó una nueva etapa para García Lorca. Estuvo desde los primeros momentos al lado del Gobierno del Frente Popular. Codirigió con Eduardo Ugarte La Barraca, , un grupo de teatro universitario que representó obras teatrales del Siglo de Oro (Calderón de la Barca,  Lope de Vega, Miguel de Cervantes) por ciudades y pueblos de España.

 

EN BUENOS AIRES CON NERUDA.


Federico García Lorca y Pablo Neruda en Buenos Aires “toreando” al alimón en homenaje a Rubén Darío 


En 1933 viajó a Buenos Aires, donde permaneció seis meses. Dirigió “Bodas de Sangre”, la cual fue representada más de ciento cincuenta veces, “Mariana Pineda”, “La zapatera prodigiosa”, “El Retablillo de don Cristóbal” y una adaptación de "La dama boba" de Lope de Vega. También durante este tiempo tuvo la ocasión de dar varias conferencias y de hacer nuevas amistades como Pablo Neruda, Juana de Ibarbourou y Ricardo Molinari, Salvador Novo, y Pablo Suero. 

El sábado 28 de octubre del año 1933, en el hotel Plaza de Buenos Aires, con motivo del banquete organizado por el PEN Club de Argentina, el poeta andaluz Federico García Lorca y el poeta chileno Pablo Neruda brindaron al alimón en homenaje al poeta nicaragüense Rubén Darío. La expresión “al alimón” fue explicada al principio del brindis: “Existe en la fiesta de los toros una suerte llamada ‘toreo al alimón’, en que dos toreros hurtan su cuerpo al toro cogidos de la misma capa”.

 

VUELVE A ESPAÑA

Cuando García Lorca volvió de nuevo a su país natal, en 1934, vivió intensísimamente. Terminó obras como “Yerma”, “Doña Rosita la Soltera”, “La casa de Bernarda Alba” y “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”; revisó obras como “Poeta en Nueva York”, “Diván del Tamarit” y Suites; hizo un viaje a Barcelona para dirigir algunas de sus obras, recitar sus poemas y dar conferencias; siguió representando obras con La Barraca; organizó clubes de teatro; etc.

Por entonces, el fascista Franco estaba preparando su ataque contra la República española del Frente Popular.

 

CON SU FAMILIA

Colombia y México, cuyos embajadores previeron que el poeta pudiera ser víctima de un atentado debido a su puesto de funcionario de la República, le ofrecieron el exilio.  García  Lorca  lo rechazó. Se dirigió a la Huerta de San Vicente para reunirse con su familia. Llegó allí el 14 de julio de 1936, tres días antes de que estallara en Marruecos la sublevación militar contra la República. El día 20, el centro de Granada estaba en poder de las fuerzas falangistas y el cuñado de Federico y alcalde de la ciudad, Manuel Fernández-Montesinos, fue arrestado en su despacho del ayuntamiento. Lo fusilaron un mes más tarde.

 

LA DETENCIÓN

En Granada buscó refugio en casa de la familia de su amigo el poeta Luis Rosales, , donde se sentía más seguro. El 16 de agosto de 1936, se presentó allí la Guardia Civil para detenerlo.

Según el historiador Ian Gibson,  se acusaba al poeta de «ser espía de los rusos, estar en contacto con éstos por radio, haber sido secretario de Fernando de los Ríos y ser homosexual».

Fue trasladado al Gobierno Civil, y luego al pueblo de Víznar donde pasó su última noche en una cárcel improvisada, junto a otros detenidos.

 

EL ASESINATO

Federico García Lorca fue fusilado a las 4:45 horas de la madrugada del 19 de agosto de 1936, en el camino que va de Víznar a Alfacar.  Su cuerpo permanece enterrado en una fosa común anónima en algún lugar de esos parajes, junto con el cadáver de un maestro nacional, Dióscoro Galindo, y los de los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, ejecutados con él. La fosa se encuentra en el paraje de Fuente  Grande,  en el municipio de Alfacar.

 

                       

El olivo donde podría haber sido fusilado.



UN LIBERTADOR LLAMADO JOSÉ DE SAN MARTÍN

 

En el día de ayer 17 de agosto se cumplieron 176 años del fallecimiento de José de San Martín, uno de los revolucionarios que liberaron Argentina, Chile y Perú.

Hoy lo recordamos en el Boletín Rojo a través de las palabras escritas del Historiador Iván Ljubetic Vargas.



En el 176º aniversario de su fallecimiento:

 

 

 

                                                         Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                         Centro de Extensión e Investigación  

                                                          Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

 

 


Ayer, en el siglo XIX, los revolucionarios combatieron por romper las cadenas del imperio colonial español. Para ello se unieron por encimas de las fronteras. Así liberaron la Patria Grande. Entre esos libertadores estaban Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Francisco de Miranda,  Bernardo O´Higgins, José de San Martín. Los revolucionarios del siglo XXI, fieles herederos de quienes combatieron unidos por la independencia, levantan las banderas del internacionalismo, de la solidaridad internacional.

 

SUS ORIGENES

José Francisco de San Martín nació en Yapeyú, Argentina, junto al río Uruguay, el 25 de febrero de 1778.  Sus padres, Juan de San Martín, era entonces gobernador del departamento y su madre Gregoria Matorras, sobrina de un conquistador del Chaco. José de San Martín, político y militar, es reconocido como el Libertador de Argentina, Chile y Perú. 

 

EN ESPAÑA

En 1784, José de San Martín se marchó a España junto con su familia. Estudió en el Seminario de Nobles de Madrid.  En 1789, inició su carrera militar en el Regimiento de Murcia. Combatió en las filas de España durante las guerras contra los franceses y en 1808 participó en el combate en la “Batalla de Bailén” contra los ejércitos de Napoleón que habían invadido la Península. En Cádiz, conoció a otros militares suramericanos y se enlistó en las logias que promovían la Independencia de las colonias españolas de América. En 1811 renunció a su carrera militar en España. Se embarcó desde Inglaterra hacia el Río de la Plata.

 

RETORNA A ARGENTINA

Arribó el 9 de marzo de 1812 acompañado por otros patriotas. El gobierno independiente de Buenos Aires aceptó los servicios de San Martín, tras reconocer su grado de teniente coronel y le entregó la tarea de crear un cuerpo de combate, que luego sería el glorioso Regimiento de Granaderos a Caballo.

También en 1812 hubo dos hechos importantes en su vida: contrajo matrimonio con María de los Remedios de Encalada. y se dedicó a la creación de la logia Lautaro, cuyo objetivo era liberar la Patria Grande Suramérica del yugo español.

El 3 de febrero de 1813, los Granaderos a Caballo vencieron en combate, en las barrancas de San Lorenzo, a las fuerzas de desembarco realistas que arribaron en varias naves desde el puerto de Montevideo.

En 1814, San Martín tomó el mando del ejército del Norte, de manos de Manuel Belgrano que retornó derrotado del Alto Perú; dicho encuentro, tuvo lugar en la Posta de Yatasto y desde entonces, los dos patriotas entablaron una larga y duradera amistad.

 

SU PLAN INTERNACIONALISTA

San Martín comprendió que la única forma de alcanzar y consolidar la emancipación de los países de América del Sur era destruir el poder militar del Virreinato del Perú. Concibió la idea de hacerlo avanzando por tierra hasta llegar a Lima. Encontrándose en Tucumán se dio cuenta que era imposible llegar por el camino terrestre del Alto Perú hasta Lima, ciudad que para ese entonces representaba el centro del poder realista. Entonces concibió la idea de cruzar la cordillera y, por el mar, atacar la Ciudad de los Virreyes.

Una enfermedad, lo forzó a pedir licencia y consiguió que lo nombraran Gobernador de Cuyo y se instaló en Mendoza, ubicada al pie de la cordillera de los Andes. Allí recobró su buena salud y comenzó a preparar el ejército para cruzar la cordillera.

 

EN CHILE…

Mientras tanto en Chile, los días 1º y 2 de octubre de 1814 tuvo lugar la batalla de Rancagua. Durante dos días, atrincherados en la Plaza de esa ciudad, resistieron los patriotas al mando de O’Higgins los ataques de las fuerzas realistas muy superiores en número. Cuando al segundo día, la defensa de la plaza se hizo imposible, O’Higgins ordenó a los sobrevivientes montar a caballo y se lanzaron en un audaz asalto por sobre las trincheras enemigas.  De los 600 soldados que iniciaron esa intrépida carga, sólo 300 pasaron las defensas realistas. Con estos soldados, más otras unidades que encontró en el camino, el héroe se dirigió a Mendoza, provincia de Cuyo, para preparar la revancha. El Desastre de Rancagua marcó el fin de la Patria Vieja, período iniciado el 18 de septiembre de 1810, y el comienzo de la Reconquista realista.

 

EL EJÉCITO LIBERTADOR

La llegada de O’Higgins y sus huestes dio nuevo impulso al plan de San Martín. Los recursos eran escasos, pero todo el pueblo, decidió contribuir tanto con trabajo como con sus bienes para emprender la peligrosa expedición. Fue así como se formó el Ejército Libertador.  Éste  se componía de  3 generales, 28 jefes, 207 oficiales, 15 empleados civiles, 3.778 soldados de tropa (formado por una mayoría de soldados  negros y mulatos, más de la mitad esclavos  libertos, y por soldados chilenos); 1.200 milicianos  montados (para conducción de víveres y artillería), 120 barreteros de minas (para facilitar el tránsito por los pasos), 25  baquianos, 47 miembros de sanidad (para conformar el hospital de campaña), 16 piezas de artillería (10 cañones de 6 pulgadas, 2 obuses de 4 y 1/2 pulgadas y 4 piezas de montaña de 4 pulgadas), 1.600 caballos extras (para caballería y artillería) y 9.281 mulas (7.359 de silla y 1.922 de carga).

La proeza del cruce de los Andes, que duró cerca de un mes, fue el momento más memorable del Ejército de los Andes.

Éste se dividió principalmente en dos gruesas columnas, la primera comandada por el propio San Martín, atravesó la cordillera de los Andes por el paso de los Patos. La segunda, comandada por el brigadier argentino Juan Gregorio Las Heras, marchó por el paso de Uspallata, conduciendo todo el parque y la artillería, cuyo transporte era imposible por el más escabroso paso de Los Patos. La gran dificultad del cruce de la cordillera de los Andes generó que sólo 4.300 del total de mulas y 510 del total de caballos lograran cruzar al otro lado de las montañas.

 

CHACABUCO 

El 12 de febrero de 1817 el Ejército Libertador, al mando de los generales José de San Martín y Bernardo O’Higgins, luego de realizar la proeza de cruzar la cordillera de los Andes, derrotó a las tropas del rey en la batalla de Chacabuco.

Pocos días después, el Libertador José de San Martín entró en la ciudad de Santiago.  Allí, el Cabildo se reunió y tomó la decisión de designar a San Martín como Director Supremo, pero él renunció al honor y en su lugar, fue electo para el cargo el General Bernardo O’Higgins.

 

CONQUISTADA LA INDEPENDENCIA DE CHILE

En los primeros días del año 1818, un ejército realista desembarcó avanzando hacia la capital de Chile. El 19 de marzo de ese mismo año, en un ataque nocturno, los realistas derrotaran a los patriotas en la “Batalla de Cancha rayada“. O’Higgins fue gravemente herido en batalla. Sin embargo, el Ejército Unido argentino – chileno se reagrupó, y el 5 de abril, consiguió derrotar completamente a los Realistas en la “Batalla de Maipú”, que significó el fin de los esfuerzos españoles por mantener la dominación del país.

 

LA ESCUADRA LIBERTADORA DEL PERÚ

Para culminar el Plan de San Martín se preparó La Escuadra Libertadora del Perú, que zarpó de Valparaíso el 20 de agosto de 1820.

 

La flota al mando del almirante inglés lord Thomas Cochrane contaba con siete buques de guerra y varias lanchas cañoneras, y transportó a casi cinco mil hombres entre oficiales y tropa. Además, cargaba ochocientos caballos, miles de cajones de municiones y balas de artillería, agua y víveres para toda la tripulación, A su desembarco en Lima debía armar con sables, fusiles y municiones al pueblo peruano que se volcara a favor de la revolución emancipadora.

La organización de la escuadra chilena-argentina contó con todo el apoyo de O`Higgins. El Director Supremo de Chile no mezquinó ningún tipo de ayuda para el compañero de armas en la gesta libertadora, y proveyó a San Martín de lo necesario para emprender la expedición naval. Además de brindarle el apoyo de su gobierno, lo hizo efectivo mediante una orden que ratificaba por escrito la autoridad de San Martín, previendo las actitudes destempladas del almirante inglés, O’Higgins escribió: "V.E. es el único jefe a quien se le ha confiado la dirección y ejecución de esta grande empresa, le autorizo plenamente con toda la amplitud de sus facultades para que en el caso de que el vicealmirante Lord Cochrane no cumpla las instrucciones y órdenes de V.E., le exonere del mando de la escuadra”.

 

LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ

El 8 de septiembre de 1820, desembarcó la escuadra del Ejército Libertador del Perú en las bahías arenosas del sur de Lima. San Martín se proponía hostigar desde las costas al ejército español, cerrándole los puertos y obligándolo a negociar. Para ello, envió a las costas del Callao, al mirante Cochrane. Ante la falta de decisión del virrey Pezuela, el descontento de los generales españoles, obligó a su renuncia y su reemplazo por el general del Ejército José de la Serna.

El sitio de la ciudad de Lima se hizo insostenible para las tropas españolas. El lugar convenido para continuar las negociaciones fue la hacienda de Punchauca, al sur de Lima. Estas fracasaron.

El 12 de julio de 1821 se produjo la gloriosa entrada del libertador San Martín a Lima. Al ingresar a la ciudad, rechazando todo tipo de homenajes y solemnidades, dio a conocer sus propósitos: "Mi intención es dar al pueblo los medios de proclamar su independencia y establecer el gobierno que le convenga, hecho esto consideraría terminada mi misión y me retiraré".

 

El 15 de julio de 1821, se firmó el Acta de la Declaración de Independencia del Perú y el 28 de ese mismo mes, se proclamó la Independencia en la Plaza Mayor de Lima.

 

LA ENTREVISTA DE GUAYAQUIL

La última etapa de su Plan Continental estaba cerca. San Martín sabía que su destino dependía en gran parte de la actitud que tomara el vencedor de Carabobo y libertador de los pueblos del Norte, el general Simón Bolívar.

El 26 de julio de 1822, tuvo lugar un encuentro memorable para la Historia de América del Sur, José de San Martín se reunió con Simón Bolívar en la ciudad de Guayaquil, hoy Ecuador. Los dos libertadores de Sudamérica, del norte y del sur, conversaron en secreto por más de cuatro horas.  San Martín retornó a Lima la noche del mismo día.

Meses después, el 20 de septiembre de ese mismo año, se reunió en Lima con el primer Congreso del Perú, y San Martín, el Protector del Perú, decidió renunciar a su cargo. El mismo día, se embarcó rumbo a Chile y breve tiempo después, cruzó hasta Mendoza.

 

MOMENTOS DIFÍCILES

Un año más tarde, el 3 de agosto de 1823 falleció su esposa en Buenos Aires. En febrero de 1824, sumamente disgustado por las guerras civiles en las que estaban envueltas las Provincias Unidas del Río de la Plata, decidió partir nuevamente, embarcando con destino a Francia junto con su hija Mercedes. En 1829, tuvo su última tentativa de regreso a Buenos Aires, movido por la intención de mediar en el devastador conflicto entre Federalistas y Centralistas. Pero, al llegar allí, se dio cuenta de que su patria estaba en un grado demasiado alto de descomposición a causa de tales luchas fratricidas, que, profundamente decepcionado, desistió de dicho intento. Y, pese a la insistencia de varios amigos, no quiso volver a poner un pie en la Costa argentina, nunca más.

 

EN EUROPA

Partió entonces rumbo al continente europeo junto a su hija Mercedes, ocupándose exclusivamente de la educación de ésta y escribiendo para ella las “Máximas” que son un reflejo de su filosofía de vida. Vivió en Bélgica, luego en París, donde residió junto al Sena, y gracias a su amigo don Alejandro Aguado, compañero de armas en España, le fue posible pasar sus últimos años sin penurias de carácter económico.

 

Los países que liberó José de San Martín son Argentina, Chile y Perú. Además, tuvo un papel fundamental en la independencia de Bolivia debido a que formaba parte de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que posteriormente se convirtieron en lo que hoy se conoce como Argentina.

Permaneció en Francia, específicamente en la ciudad de Boulogne Sur Mer. Fue testigo del estallido de la Revolución de 1848 en una habitación alquilada en la ciudad costera. Falleció el día 17 de agosto de 1850, a la edad de 72 años, en compañía de sus familiares. Antes de morir escribió su testamento el 23 de enero de 1844, la única heredera fue su hija.

 

 

 

Mausoleo de San Martín en la Catedral de Buenos Aires

 

 

 


¡Por si las moscas!

 


Comentario radial y escrito:

 




 

Los que saben, dicen que la historia, tiene entre otras cosas, el privilegio de darnos las herramientas, para construir un mundo nuevo. Sobre todo, de prevenirnos de la violencia permanente.

Violencia con apellido, que mantiene a los de arriba, siempre arriba, y a los de abajo, en un crucigrama inconcluso; condenando a la pobreza, a ser su compañero incansable de vida y viaje.

¿Podría ella, la historia, por su misma historia, por su vivir, enseñarnos a ser un habitante empático?

La cuestión, desgraciadamente, no viene así.

La historia nuestra, al menos, para los que “hacen las cosas”, tienen a vuelo e pájaro, 300.000 años con problemas de aprendizaje.

Me machaca el alma el fatídico 11 de septiembre de 1973 en las palabras del presidente heroico, Salvador Allende, a través de Radio Magallanes.

 “La Historia es nuestra y la hacen los pueblos”.

Yo, ya no tengo ramal, voy llegando al último anden, pero pongo con lo que me queda, para el rescate de esa historia.

La juventud de hoy en día y la que viene, la que vendrá después, tienen una responsabilidad cívica, caballa de grande.

Los invito a un andén para juntar empujones.

Me gustan los trenes.

Lleguemos, y nos salimos al tiro de la oficina salitrera San José; de ahí, a la buenaventura, a la Catalina y a la Mapocho; a la Constancia y a la Victoria.

Seis 6 oficinas más se sumarán.

Tenemos que juntar los arenales de Atacama.

El junte será en la Escuela Domingo Santa María, allá por Iquique.

Tenemos que atar 3.600 cadáveres; 3.600 preguntándonos por qué.

Seguimos al sur; aperchamos a otros de Indio Muerto, un tanto más abajo que Potrerillos.

Nos santiguamos en Puerto Montt y nos arrinconan todavía, las 32.000 vidas, victimas; memorias abandonadas, hoy, a su suerte, al ultraje, en las garras de un fascismo extraño.

Fascismo extraño, acuñado por barriales

Quien tiene el pulso para escribir, o leer tanta infamia.

Estuvo de moda el aguaite al eclipse.

El solo saber que ese aguaite, le dio el poder político, sagrado, divino, a los Mayas, a los Incas, y a los aztecas, atrinca mi sentir.

Los Mapuches de la Araucanía, fueron y son, un anden de migraciones.

Los que nacieron por el 60, tienen su propio aguaite…

Y es el inmenso mercado cibernético pilastrero, que te obliga, te mandata a leer su “Pato Donald” y acatar lo que dictan los poderosos.

Los poderosos tienen a su haber a los nuevos príncipes de la guerra, jotes de presa, desesperados por entrar a degüello.

Lo cibernético encierra en terciopelo la espada de Damocles.

Que las independencias de los países del mundo, hay que celebrarlas, se celebran.

Por lo menos, en mi paisito, algún heroico grita: “que aún tenemos patria”, ese aún, me llena de una inquietud bonita.

¡Si no pá qué!

¿Qué sentido y razón tendrá el vivir lejano, ajeno?

Bajándome en el andén de mi país; por esos tiempos, de Simón Bolívar, de José Miguel, él poseer esclavos era una cuestión de poder, de clase.

Cobarde sí, pero de clase.

A Bernardo O´Higgins y a su padre, don Ambrosio, los abolengos y la esclavitud no eran de su encanto, y prohibió en parte su propagación.

La esclavitud con tanto mestizo suelto se vestiría más tarde diferente, con todo el derecho inalienable a preguntarse del porqué de su hambre y cobija.

Las encomiendas, a Bernardo, no le daban arcadas, a sus semejantes de armas y sueños, tampoco.

Traigo esto de los esclavos, de la escritura y lectura de la historia, por algo más al callo con nuestro origen.

La revolución haitiana. Año 1791.

Fue el segundo país de América en independizarse. Y el primero conquistado por esclavos negros traídos de áfrica.

No eran inmigrantes, menos migrantes, eran esclavos amarrados con  cadenas, como un rosario.

Derrotaron a los colonialistas europeos, pero no pudieron, al igual que nosotros, los chilenos, hasta hoy, saber leer su propia historia y escribirla.

Su grito libertario y el de espanto, sonaron como el canto de paloma destrozado.

No es fácil aprender de una historia, si no sabes, no puedes ni siquiera escribir la propia.

En una marcha, 1972, por el aumento de la producción, única arma nuestra para mantener viva nuestra revolución, un obrero le pregunta a Salvador Allende, “para cuando presidente la nueva constitución”.

Allende le contesto, “Todavía no, tenemos que ser, políticamente más fuerte.”

Él lo sabía, y Luis Corvalan también.

Sentir nuestro sur de américa, es un triste muy re grande, es una irresponsabilidad de clase, de analfabetismo social cruel y de espanto.

El riquerio gringo y otros riquerios han hecho con nosotros, lo que han querido.

Se meten en Caracas, agarran al presidente y esposa, se lo llevan a tribunales de Nueva York y lo acusan de narcotráfico. Nueva York, ciudad emblemática del poder factico, cuyo alcalde es de izquierda, musulmán y medio negro.

¿Ni el más letrado, entiende este entuerto?

El nuevo mandatario de Colombia se presenta ante su pueblo que está aterrorizado por el terremoto y tira sonrisas y besos como si fuera Javier Milei en un escenario.

O mejor aún, al mandatario del Norte, enviando papel higiénico para las víctimas del terremoto del 2020 en Puerto Rico.

Y el mismito, después de un encuentro con la OTAN, se cambia de avión a lo Harry Houdini, porque teme que los persas, atenten contra su vida.

Mientras tanto, el mundanal mundo, sutilmente documenta los escombros de Gaza, y los barcos que se acercan por el estrecho de Ormuz. Ve la desesperanza de los que se atreven a ser inmigrantes, y digo se atreven, porque, si tiene que regresar, su continuar, será algo obscuro, bestial.

Recuerdo a gobernante europeo ofrecer su geografía, para levantar un campamento gigante para almacenar a los miles y miles de inmigrantes que llegaban a las playas y costas de Italia; y de otras playas también..

Y esto que digo, fue antes que apareciera la triste figura de Nayib Bukele.

Como poder leer la historia y aprender.

Poder aplicar el conocimiento de las grandes metrópolis del mundo, y, decirles en un susurro ensordecedor a sus gobernantes, a sus insatisfechas ansias de poder, que existimos, exclusivamente gracias a las inmigraciones, a su integración y a sus saberes encuadernados y traidos en un bagayo maravilloso.

Las metrópolis del mundo, sus campos, sus ríos, sus selvas y volcanes, sus vivires, han tenidos transformaciones traídas de otras geografías; en un intercambio por sobrevivir brutal, cognitivo, de derecho, entre las etnias de cualquier país moderno.

China, por ejemplo, como país, está compuesto por 65 etnias, cada una de ellas con sus cosas y tradiciones, es un firmamento de culturas e identidades; todos juntos suman 1.400 millones de habitantes.

Han logrado construir, conquistar un país sin pobreza extrema. Han logrado sacar de la pobreza común, a millones y millones de personas.

Puedo decir que, cuando yo era cabro, con alpargatas y camisas Mao, se decía: “Si vez algún niño durmiendo en la calle, y con hambre, no estas en Cuba”.

Solamente ese decir, era para mí, un empujón de clase.

Lo que hace el Imperialismo yanki y sus secuaces con Cuba, es un crimen cobarde, alevoso y de harto miedo.

Digo harto miedo, porque el riquerio patriarcal, no puede concebir que Cuba, con su sistema de gobierno, construya una sociedad correcta, humanista.

La tienen que destruir, no pueden tragarse otro Vietnam, con Laos y con Corear del Norte, se desesperan.

Con Rusia, es un invento antiguo, desde Napoleon vienen los insomnios.

Desde ese punto de vista, se comprende el genocidio en mi paisito, para el Imperio es mortal que un territorio, económicamente de su pertenencia, pueda llegar democráticamente al poder y construir sin guerra, por una vía cognitiva, Socialismo.

Nosotros, los ilusos, creíamos, y seguimos creyendo, que se puede construir una población país, en dignidad, sin saber ni tener, como protegerla.

Que nadie tenga que poner el lomo, para que otros puedan comer lomo.

Así de simple es la interrogante de tanta muerte, así de simple es la explicación de la muerte en el medio oriente.

Un enfrentamiento infernal de dos formas de ver la vida.

Hoy, tenemos a mí  flaco y largo país, como en un rosario de 36 años de canicas construidas, sumando la ignorancia de los barriales, allanaron los caminos para que el fascismo, vuelva a chile, sin pegar un solo tiro.

¡Anda mundo y piérdete!

Quiero contarle una historia.

Los Sionistas de Israel no quieren la paz, no la necesitan, ellos son príncipes de la guerra. No acatan los puntos ideados por Trump en su guerra con Irán.

Exigen que todos abandonen sus armas. Y no en palabras. Netanyahu quiere, personalmente supervisar la entrega.

Qué futuro tendrán esas ideas libertarias que viven en Palestina, en El Líbano, en Cisjordania si no pueden defenderse.

Defenderse en un mundo construido por ti y por mí, por ellos, donde manda el que tenga el garrote más grande.

Esa actitud y quimeras del poder fáctico, le da un valor político inmenso, al decir de Luis Corvalan Lepe.

¡Por si las moscas!

Trabajaba yo en un parvulario ubicado en los suburbios de Estocolmo. También vivía por ahí. Extraño esos tiempos, esa geografía.

La cuestión política, nuestro hacer político, era la solidaridad con el Chile masacrado. Con todos los elementos que alberga una solidaridad política, un trabajo político.

Esa realidad, esa actitud de nuestro pueblo flaco y largo, se abrigaba por casi toda Suecia.

No era difícil encontrar un local para hacer nuestros mítines.

Estaban los griegos, los turcos, los finlandeses, los persas y los yugoslavos.

Por esos tiempos se decía en esos suburbios:

¡Sin los inmigrantes, se detiene Suecia!

En una corrida de edificios cualquiera, fácil vivían 40/50 familias. Turcos, griegos, persas, yugoslavos, chilenos eran un todo. El revoltijo de niños en el patio era bonito.

Un julio de 1995, Yugoslavia se transformó, se mataron entre ellos, los odios y las diferencias se vistieron. 8000 muertos por aquí, 7000 por allá. Los yugoslavos musulmanes morían, todos morían.

Los niños bosnianos, las mujeres, los hombres eran en Sarajevo cuerpos mutiladas, destrozados.

El odio se desparramo como por encanto, y mato.

Esos vecinos de algún edificio de mi suburbio se mataban.

Yo soy del pueblo ruso, ese que nos salvó de la inmundicia del nazismo y del fascismo.

El derrumbe de la Union Soviética, arrastro a la infamia a un pueblo construido con diferentes etnias al infierno.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20260817