sábado, 11 de julio de 2026

A 55 AÑOS DE LA NACIONALIZACIÓN DEL COBRE

 


Hoy se cumplen 55 años de la Nacionalización del Cobre, uno de los grandes objetivos alcanzados y hecho realidad por el Gobierno Popular encabezado por el compañero Presidente Salvador Allende. 

Para recordar este hecho histórico en el Boletín Rojo, lo hacemos a través de un escrito del Historiador Iván Ljubetic Vargas.

 

 

 

                                                     Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                      Centro de Extensión e Investigación

                                                       Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 


 


 

                                                  “El cobre es el sueldo de Chile,

                                                   así como la tierra es el  pan.”

                                                  (Salvador Allende, 11 de julio 1971)

 

Este 11 de julio se cumplen 51 años del día en que  el Gobierno Popular,  presidido por Salvador  Allende, nacionalizó las empresas de la gran minería del cobre. Ese paso, llevado a cabo en esa breve primavera que vivió nuestro pueblo, fue la culminación de muchas grandes y pequeñas acciones en que los comunistas y otros revolucionarios jugaron un rol relevante.

 

RECABARREN Y LA PRIMERA HUELGA EN CHUQUI 

Luis Emilio Recabarren, fundador del Partido Comunista, padre del Movimiento Obrero chileno, fue el que organizó la primera huelga en un mineral de cobre explotado por empresarios extranjeros. Ésta se llevó a cabo en el mineral de Chuquicamata el 28 de agosto de 1914.

En  carta escrita con fecha 29 de agosto de 1914, Recabarren  escribió a Carlos Alberto Martínez: “Nuestro movimiento de ayer fue el solemne exponente de nuestra insuperable cultura y de nuestra poderosa unidad. Ha quedado la burguesía sorprendida. El mineral de Chuquicamata, que ha sido el terrible feudo de los yanquis democráticos, no pudo ayer trabajar, pues el paro fue total”.

 

                           

Luis Emilio Recabarren Serrano

Luis Emilio Recabarren fue  el primero en plantear la necesidad de nacionalizar el cobre.  Habiendo sido detenido el viernes 9 de abril de 1920 en Tocopilla, acusado  sedición, por un  discurso que no había pronunciado, fue conducido a la cárcel de Santiago, donde permaneció 16 días incomunicado. En la noche del 30 de abril, se le embarcó en Valparaíso en el vapor Mapocho rumbo a Tocopilla, en cuya  cárcel permaneció hasta fines de octubre de 1920.  Más de 200 días de prisión.

Pero no perdió  el tiempo en la cárcel de Tocopilla. Escribió numerosos artículos para la prensa popular. Se conocen 46 de ellos.


RECABARREN: NACIONALICEMOS EL COBRE

De éstos,  40 fueron publicados en “El Socialista”, de Antofagasta entre el 19 de mayo y el 3 de octubre de 1920. Uno,  con fecha 11 de agosto,  se titula “Pongamos remedio al mal”.

Allí escribió: “Los problemas de la miseria y de la esclavitud no terminarán mientras tanto la clase obrera se resigne a sufrir la actual organización social. No son los burgueses los que van a remediar el mal, tenemos que ser nosotros, y para eso debemos preparar todas nuestras fuerzas. Cada región tiene su problema y su programa.

Nacionalicemos las industrias extractivas. Nacionalicemos las minas del carbón, las salitreras, los bosques, el cobre, la agricultura y procedamos a que toda la industria nacionalizada sea administrada bajo el control de comisiones nombradas por el gobierno o las municipalidades respectivas.

Nacionalizar las industrias como están nacionalizados los ferrocarriles, correos, etc., y la administración en manos  de los mismos obreros; este es el único remedio al mal  de la esclavitud y la miseria...

Si Chile es de los chilenos, que sea de verdad; que sea para todos y no para unos pocos privilegiados que se vuelven déspotas y tiranos.”


PRIMER INTENTO OFICIAL 

El 4 de junio de 1932 un golpe cívico-militar derrocó al reaccionario gobierno de Juan Esteban Montero e inició la llamada República Socialista, que si bien es cierto no tuvo nada de socialista, fue un breve gobierno de doce días que llevó a cabo importantes medidas y planteó otras que, a pesar de no poderlas realizar,  mostraron su visión de futuro.

Una de estas últimas fue dictar un decreto que declaraba no sujeto a concesión el cobre. Este constituyó el primer intento oficial en nuestro país por  nacionalizar nuestra principal riqueza básica.

 

EL PRIMER PROYECTO DE LEY

El primer Proyecto de Ley sobre la nacionalización del cobre fue presentado por los senadores del Partido Comunista de Chile, Elías Lafertte y Salvador Ocampo, con fecha 21 de junio de 1951.

En su artículo 1º decía: “Por exigirlo el interés nacional declárense de utilidad pública todos los bienes de su propiedad que tengan en el país la Chile Exploration Company, la Andes Copper Mining y la Braden Copper Company.

El Presidente de la República decretará dentro del plazo de sesenta días de la promulgación de la presente ley, la expropiación de dichos bienes”.

 

 

Elías  Lafertte y Salvador Ocampo, senadores comunistas

 

EL SEGUNDO PROYECTO DE NACIONALIZACIÓN 

En 1961, los senadores socialistas Salvador Allende, Raúl Ampuero, Salomón Corvalán, Aniceto Rodríguez, Alejandro Chelén, Adolfo Quinteros y Galvarino Palacios presentaron el segundo proyecto de nacionalización del cobre.

 


Salvador Allende Salomón Corbalán Aniceto Rodríguez

 

 

TAMBIEN RADOMIRO TOMIC

El 18 de junio de 1961, el dirigente demócrata cristiano Radomiro Tomic señaló: “Mientras pretendamos ser  un Estado soberano, el control del cobre debe estar en manos de los poderes públicos del Estado de Chile y no en las empresas extranjeras”.

En otra ocasión afirmó: “Quien controla el cobre, controla Chile”.


 

Radomiro Tomic

 

LA ESQUIVA VICTORIA 

Allende fue derrotado el 4 de septiembre de 1952. Ganó el exdictador Carlos Ibáñez, que en su campaña había prometido “El Cobre para Chile”. Nada hizo para cumplirlo. Pero si persiguió al movimiento obrero. Reabrió el campo de concentración de Pisagua, inaugurado por el “traidor”. 

Tampoco alcanzó la victoria Allende en los comicios del 4 de septiembre de 1958. Triunfó el candidato de la derecha Jorge Alessandri. Su gobierno fue tan reaccionario como los dos de su padre, Arturo Alessandri. 

La tercera no fue la vencida para Allende. El 4 de septiembre de 1964 venció Eduardo Frei Montalva, prometiendo cambios en libertad, la revolución en libertad. Pretendió ser la contrapartida al gobierno revolucionario de Fidel Castro. No hubo en su administración nada parecido a una revolución.

En todas sus campañas presidenciales Salvador Allende levantó las banderas de los cambios revolucionarios, entre ellos la nacionalización de las empresas que explotaban nuestro cobre.

 

FREI MONTALVA:  LOS NEGOCIADOS CON EL COBRE 

Si bien es cierto, que en los inicios del Gobierno de Eduardo Frei Montalva, el ala progresista de la  Democracia Cristiana logró que se llevaran a cabo algunas obras progresistas, como la ley de sindicalización campesina, la ley de reforma agraria, las organizaciones comunitarias, en los últimos tres años,  el sector reaccionario logró frenar  el proceso de la Reforma Agraria e impuso las vergonzosas negociaciones con las empresas transnacionales del cobre, que significaron mayores ganancias para éstas.

En 1967 el Gobierno de Frei Montalva  llevó a cabo la llamada “chilenización”  del cobre. Consistió en la formación de tres empresas mixtas:

Una con la Kennecott. El Estado chileno adquirió el 51% de las acciones de El Teniente en 80 millones de dólares, en circunstancias que el valor total de las instalaciones de ese mineral era de 70 millones de dólares. Quedando la administración de El Teniente en manos de la Kennecott. Esta trasnacional que en 1965, había obtenido ganancias por 8,5 millones de dólares; en 1969, teniendo sólo el 49% de las acciones, ganó 48,5 millones de dólares.

 

 

Eduardo Frei Montalva

Una segunda empresa mixta la constituyó con Chile Exploration, subsidiaria de Anaconda, para explotar la Exótica, el Estado chileno era dueño del 25% de las acciones. Una tercera, con Cerro Corporation, para explotar el mineral de Cerro Blanco. El Estado chileno poseía el 30% de las acciones.

En 1969, el Gobierno de Frei Montalva efectuó la “nacionalización pactada” del cobre. Adquirió el 51% de las acciones de Chile Exploration y de Andes Koper Mining, ambas subsidiarias de Anaconda, en 196 millones 890 mil dólares, en ese momento el valor total de las instalaciones de esa empresa no alcanzaba esa cantidad.

Anaconda en el período 1965-1967 obtuvo una ganancia de 187,8 millones de dólares. En los años 1968-70, después de la “chilenización” y la  “nacionalización pactada”,  alcanzó ganancias por 239,8 millones de dólares.

LA VICTORIA POPULAR

Y la cuarta fue la vencida. El 4 de septiembre de 1970 triunfó Salvador Allende, candidato de la Unidad Popular. En la madrugada del 5, desde el edificio de la FECH, habló Allende.

En un vibrante discurso señaló: “Hemos triunfado para derrotar definitivamente la explotación imperialista, para terminar con los monopolios, para hacer una  seria y profunda reforma agraria, para controlar el comercio de importación y exportación, para nacionalizar, en fin, el crédito, pilares todos que harán  factible el progreso de Chile, creando el capital social que impulsará nuestro desarrollo”.

Durante sesenta días al rojo, el imperialismo y la reacción interna echaron mano a todo, incluso al asesinato del Comandante en Jefe del Ejército, para impedir la llegada a La Moneda de Salvador Allende. Pero éste asumió el mando supremo de la nación el 3 de noviembre de 1970. Se iniciaba el Gobierno Popular, el más patriota y más revolucionario de la historia de Chile.

El 5 de noviembre, en un gran acto en el Estadio Nacional, el compañero Presidente dijo:

“Dijo el pueblo ‘Venceremos’ y vencimos...

“Recuperaremos para Chile sus riquezas fundamentales. Vamos a devolver a nuestro pueblo las grandes minas de cobre, de carbón, de hierro, de salitre.”.  

 


El compañero Presidente Salvador Allende



EN EL 1º DE MAYO DE 1971

En el masivo acto del Día Internacional de los Trabajadores, realizado en Santiago el 1º Mayo de 1971, el compañero Presidente dijo:

“Trabajadores de Chile: Éste no es un día de fiesta; éste es un día de recuerdo, de rememoración. Un día para mirar hacia atrás, más allá y dentro de la frontera de la patria, y rendir un homenaje a todos aquellos que, en distintas latitudes, cayeron luchando por hacer más digna la vida del hombre y conquistar la auténtica libertad”.                                                                                                                                                                                                                                                                                                     

El cobre es el sueldo de Chile. Y deben entenderlo también el Gobierno y el pueblo norteamericanos. Cuando nosotros planteamos nacionalizar nuestras minas no lo hacemos para agredir a los inversionistas de Estados Unidos. Si fueran japoneses, soviéticos, franceses o españoles, igual lo haríamos. Es que necesitamos el cobre para Chile. Necesitamos lo que sale más allá  de nuestras fronteras como utilidad de esas compañías, para poder impulsar el desarrollo de la nación, junto al hierro, al salitre y a las empresas nacionalizadas. Recuerden que en algo más de cincuenta años han salido del país, por concepto de utilidades del cobre, más de 3 mil millones de dólares”. 

 

EL PRIMER MENSAJE AL CONGRESO PLENO                                                      

El 21 de Mayo en su Primer Mensaje al Congreso Pleno, Salvador Allende se dirigió al país afirmando:  “Chile ha iniciado la recuperación definitiva de nuestra principal riqueza básica: el cobre. La nacionalización de nuetro0 cobre no es un acto de venganza o de odiosidad a grupo, gobierno o nación alguna. Estamos, por el contrario, en una actitud positiva de ejercer un derecho inalienable para un pueblo soberano: el disfrute pleno de nuestros recursos nacionales explotados con trabajo y esfuerzo nacional. Recuperar el cobre es una decisión de Chile, y exigimos el respeto de todos los países por una decisión unánime de un pueblo libre...

“En los meses  que restan de  1971 el cobre será definitivamente de los chilenos. Del empeño de los obreros, empleados y técnicos de Chuquicamata, El Teniente, Exótica, El salvador y Andina, depende en gran medida el volumen  de producción que alcancemos este año y, por lo  tanto,  nuestra capacidad de obtener divisas, y así mantener  un abastecimiento normal y realizar nuestros programas de inversión. El cobre es el sueldo de Chile.”  

 

EL  PROYECTO DE NACIONALIZACIÓN   

En diciembre de 1970, el Presidente Allende envió el Proyecto de Nacionalización del Cobre al Congreso. El Ministro de Minería era Orlando Cantuarias y el Subsecretario  de Minería, Hernán Soto. Ellos, junto al Vicepresidente de CODELCO, Max Nolff y al abogado Eduardo Novoa Monreal, prepararon el Proyecto de Reforma Constitucional para la Nacionalización del cobre, y participaron activamente en el trámite parlamentario.

En el Mensaje de Allende, que acompañó a ese proyecto, señalaba que por tratarse de la principal riqueza básica del país y porque la nacionalización del cobre daba paso a la ‘Segunda Independencia Nacional’, la Nacionalización del Cobre debía estar consagrada no en una simple ley, sino en la Constitución Política Chilena.

Este Proyecto de ley  reforma constitucional fue aprobado por unanimidad por el Congreso Nacional el 11 de julio de 1971.

EL 11 DE JULIO DE 1971 

El día de la nacionalización del cobre, el Presidente Allende en un histórico discurso expresó:    

“Hoy es el día de la dignidad   nacional y de la solidaridad.  Es el día de la dignidad  porque Chile rompe con el pasado; se yergue con fe de futuro y empieza el camino definitivo de su independencia económica, que significa su plena independencia política.

Por eso, nada más significativo el que haya escogido para hablarle a la patria como Presidente de ella, Rancagua, la Plaza de los Héroes. Aquí se sienten el ayer y el pasado, el heroísmo de los que lucharon y sacrificaron sus vidas para darnos sentido y contenido de pueblo. Aquí está presente la imagen de O’Higgins y aquí podemos decirle al Padre de la Patria que somos sus legítimos herederos, y que fue el pueblo el que gana esta batalla de la independencia y la dignidad nacional... Este momento histórico no habría podido suceder si el pueblo no lo hubiera alcanzado  en la victoria del 4 de septiembre. Hoy culmina una larga lucha de las fuerzas populares, para recuperar para Chile el cobre como su riqueza esencial...                                                                                                                                                                                    Compañeros mineros, trabajadores duros del metal rojo: una vez más debo recordarles que el cobre es el sueldo de Chile, así como la tierra es su pan. El pan de Chile lo van a garantizar los campesinos con su conciencia revolucionaria”. 

 

 



DESNACIONALIZACIÓN DEL SUELDO DE CHILE

El golpe fascista del 11 de septiembre de 1973 fue una contrarrevolución. Su objetivo fue aplastar y destruir la revolución llevada adelante por el Gobierno Popular, la más grande conquista del movimiento obrero chileno.

En año 1981 Pinochet promulgó la Ley 18.097 “Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras”, que establece que “los recursos naturales pasan a ser propiedad del que obtenga la concesión de su explotación, hasta el momento en que se agote el yacimiento”.

Con esto se abrió las puertas a las inversiones privadas en la minería. Pero debido a la desconfianza que en el extranjero producía la dictadura, estas inversiones fueron escasas durante el período de la tiranía. Entre 1974 a 1989 fueron por la cantidad de 2.399 millones de dólares.

A partir de 1990, con la llegada de la Concertación al Gobierno, debido a las facilidades entregadas al capital privado, las inversiones extranjeras se dispararon en nuestro país. Ello, paralelamente a la elevación de la producción de cobre. Entre 1990 y 2005, las inversiones extranjeras en la minería fueron de una cifra de 17.578 millones de dólares.

Se produjo la desnacionalización  del cobre. En 1973, el 94% de la producción de cobre estaba en manos del Estado, en el año 2007 se redujo al 31%.

 

GANANCIAS PARA LAS TRANSNACIONALES 

Entre 1994 y 2003 las 10 mayores empresas mineras extranjeras obtuvieron ganancias por la increíble suma de 160 mil millones de dólares, pero tributaron al Estado chileno la exigua cantidad de 1.147 millones  de dólares.

Según los economistas Orlando Caputo y Graciela Galarce (“El Siglo”, 1 al 7 de julio de 2011), las ganancias de las empresas transnacionales en un año, en 2006, fueron de 20 mil

millones de dólares. Esta cantidad es superior a las inversiones extranjeras en la minería en Chile en el período de 32 años, comprendido entre 1974 y 2005.

Estos economistas sostienen que se estima para 2011 las ganancias de las empresas privadas, mayoritariamente extranjeras, será de 34.632 millones de dólares. Según cálculos realizados por ellos, estas ganancias equivalen:

-          al 79% del Presupuesto  Público Total  (fiscal);

-          a  3,3 veces el Presupuesto Total del Ministerio de Educación;

-          a 7,3 veces el Presupuesto del Ministerio de Salud;

-          a 11,5 veces el Presupuesto del Ministerio de la Vivienda;

-          duplican el Presupuesto Total de estos tres Ministerios claves de Chile:

Educación, Salud y Vivienda.

 

 

PÉRDIDAS PARA CHILE 

Las empresas privadas del cobre  no sólo tributan una miseria al Estado chileno, sino que lo perjudicaron además, debido a que la sobreproducción de ellas, dañaron a CODELCO. Sus aportes al Estado disminuyeron de 1.735  millones de dólares en 1995 a 735 millones de dólares en 2003.

En esta empresa Estatal el número de trabajadores de planta disminuyó de 28.445 en 1980 a 18.211 en 2007. En cambio aumentaron los trabajadores contratistas de 1.371 en 1989 a 26. 210 en 2007.

 

GRAN MINERÍA DEL COBRE

 

De CODELCO:    

-          EL Teniente

-          Chuquicamata

-          El Salvador

-          Río Blanco

-          Radomiro Tomic

 

Privadas:

-          Mantos Blancos

-          Sur Andes

-          Minera Escondida

-          Michilla

-          Los Pelambres

-          El Tesoro

-          Cerro Colorado

-          Quebrada Blanca

-          La Candelaria

-          El Abra

-          Doña Inés de Collahuasi

-           

 

EL MEJOR HOMENAJE A ALLENDE

Al cumplirse los 55 años del Día de la Dignidad, la obra y figura del compañero Presidente se alza mostrando el camino para sus legítimos herederos.

Y como lo expresó, en “El Siglo”, del 1 al 7 de julio de 2011,  la compañera Mireya Baltra, ex Ministra del Gobierno Popular: 

“El mejor tributo para el  presidente Salvador Allende es nuestro compromiso para que el cobre vuelva a ser el sueldo de Chile”.

 

 

       

 


 

En nombre del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER, saludamos fraternalmente a la Confederación de Trabajadores del Cobre, con motivo de celebrarse el 55 aniversario de la nacionalización de nuestro cobre y   le deseamos éxitos en su ejemplar lucha.

 

                               

 




martes, 7 de julio de 2026

La quiero a morir.

 


Comentario radial y escrito.

 



 

La nueva época que se va construyendo, aunque sea simplemente viviendo, puede venir machucada.

La quiero a morir.

La disuasión viene en canasta.

Se me acabaron los ramales, no hay más Pueblo Hundido, menos La Calera.

Se hace necesario cuestionarse y cuestionar; total, fuiste parte de una, u otra manera, del festín que se nos viene en patota.

Estoy a “pate con la vida”, agradecido de la gente que he conocido, sobre todo a los viejos y a las viejas que han convivido mis sentires y sueños.

En un relato decía que “viejos como este viejo, quedan pocos” y es re cierto lo que digo.

Por eso, este comentario, va para esos viejos, que siguen en la brea, picota y azadón en mano, esos viejos, están igualito a mí, sin ramales; pero con la mismita mirada y pasar de Don Elías Lafertte, de Don Lucho, de Mireya Baltra.

Por ahí, anda un trio de jota que admiro y quiero.

Menos mal que existe el recuerdo.

Mi recuerdo respetuoso, agradecido a todos y a todas que se les termino el camino.

A ellos que conocí ojo a ojo, mano en mano, a ellos que se asomaron en los libros, en la canción, en la poesía, en el teatro.

Sin ustedes, nada seria, lo que es.

“La quiero a morir”

Van 99 años que nos ideamos en torno al Centralismo Democrático; 98 años van, que somos parte de la “Internacional Comunista”.

Desde esos tiempos que nos rondamos con Lenin.

Yo tenía 15 años cuando los viejos y viejas, urgieron una vez más, la unidad de los proletarios.

Sin esa unidad de tantas cosas, la vida del pueblo será siempre una miseria selectiva.

Una miseria de hambre, una miseria indigna.

El combatir la injusticia social, venga de donde venga es de una responsabilidad política, pero también es una cuestión de sentido común, de humanidad.

Re fácil escribirlo, decirlo.

Si esa unidad proletaria fuera una realidad, al menos en mi paisito, hace tiempo que sus habitantes tendrían casa propia.

El jardín, con auto y piscina, dependería “del pino que le ponga en el hacer la vida”.

Lo que digo es más cierto que la angustia que visto.

“La quiero a morir”

Chile, peca, como todo nuestro sur y más allá también, de alimentar, de adular y proteger al Gran Capital.

Según la gente del Capital, el proletariado, es gente de segunda. Su paga por su fuerza de trabajo debe estar en desacuerdo con la ganancia y paga, de la gente de primera.

La gente de primera, no son el Capital.

El Capital viene de afuera, envuelve en papel de celofán al riquerio nacional, criollo, y lo hace creer que son gente re linda.

Cuando la gente de segunda, sus hijos, sus familias, se dan cuenta que no son de segunda y se organizan, conversan, se ponen de acuerdo, crean mutuales y otras entidades, partidos políticos, por ejemplo, el Capital no se inmuta, tiene a su gente linda para ordenar.

Esta gente, es linda, porque ha ganado casi todos los espacios de poder político del pais. Sin asco, en nombre de la democracia, clausura organizaciones, prohíbe y encarcela partidos políticos, controla sindicatos, ideologías, radios, teléfonos y tocadiscos. Compra a cierta gente de segunda, y la divide, la embrutece y se acabó el jolgorio.

Ahora, si esto no resulta y la gente de segunda, se pone chora, políticamente pudiente y va controlando los medios más importantes y estratégicos de producción, el Capital se almorrana y ordena a la gente linda y estos, mandatan a los de segunda ya comprados y comprobados, a matar.

Y matan cruel, salvajes.

Los que no han podido ser muertos, se organizan otra vez.

Es como ganarse un “vale otro”.

La democracia en mi paisito nunca ha estado en manos del proletariado.

Todos nuestros recursos naturales, la burguesía local, nacional, se los ha dado a los anglosajones, a los gringos en bandeja.

Los anglosajones, él yanqui nos han robado todo.

Ese asalto cobarde ha permitido una crueldad de vida que nunca, nunca, podrá ser olvidada.

Al menos mis viejos y viejas, la juventud de amaranto, lo sabe. Y no podemos viajar por la vida, pegándonos en el pecho.

“La quiero a morir”

Nosotros, solos, no llegamos ni a la esquina. Y no podemos obligar a nadie.

El que sabe del Caliche, de quebrarlo encontrándole la hebra, el que sabe la historia del salitre, sabrá de la muerte, de muertos por medio mundo.

Sabrá de guerras.

Sabrá que les cuidamos celosos, los privilegios al anglosajón y nos matamos entre peruanos y bolivianos.

El que sabe del salitre, sabrá de la procesión de muerte plata en Chañarcillo, sabrá de ese ir y regresar a vivir en conventillos, de edificar con cartón debajo de puentes y baldíos, entenderá el vivir entre pulgas y piojos.

Sabrá del analfabetismo, de la ignorancia, de la pobreza y del saco al hombro.

Hoy, sábado 4 de julio, veía un programa televisivo sobre Siberia. Le daban a Stalin hasta con su sombra.

¡Era un bombo leguero!

Allí llegaron los deportados, ellos construyeron a la fuerza, más menos, la Siberia de hoy, sus caminos y su vida.

Yo me susurraba “pá callao”, y, en el desierto de Atacama, el hacer la vida, era, es, una aridez que te asusta y te arruga, y más encima enganchado, mentido, te convertían en un olvidado grano de arena.

Y del caliche al cobre. Y del cobre al congrio, a los moluscos y al tomate y a la uva, a la papaya

Hoy, vuelve la fiebre antigua, el Litio nos guiña, y el cobre.

¡Ay el cobre!

“La quiero a morir”

Y tú, proletario de Lota y Coronel; habitantes del “Chiflón del Diablo”, capacho del carbón, enterrado corriente abajo, al lado del cantón de jaibas y de cangrejos, no te diferencias tanto a los de Humberstone o a los de Santa Clara.

Se distinguen si, por el color de piel, los que ofrece la negrura del carbón, y los que tienen la piel quemante arena.

Asomo una lectura de Silvio Rodríguez: “El comunismo que tu no conoces, no te ha quitado nada, el capitalismo en cambio te ha dado la más infamia de las pestes, la pobreza”.

No sé si le pongo de mi cosecha, pero así lo entiendo y así lo siento.

Traigo nuevamente a los viejos y viajas que llevare conmigo siempre.

Vaya donde vaya.

Algún ramal tendrá que haber, si no, pá que la vida.

Vean ustedes nuestro sistema planetario, tan ordenadito; que habrá por el callejón oscuro.

¿Que habrá?

Si no pasa nada, no importa, me voy gitano legítimo.

“La quiero a morir”

Tengo, siento si, un “renuncio” muy re grande.

No tenía en mis libros lo que acontece hoy en mi paisito.

No hablo de la pobreza, ni de la corrupción, ni del hambre.

Hablo, de cómo pudimos ser capaces de abandonar a un pueblo, a todo un país, en manos del fascismo.

Ustedes saben de mi saber entre nazismo y fascismo.

Chile, no tiene tanto espacio para el nazismo, pero tiene un firmamento inmenso, sembrado en 266 años para el fascismo.

El fascismo, con la gente linda, y, sobre todo, sin cierta gente de segunda, es un cero a la izquierda.

El fascismo necesita del apoyo popular.

De la gente de segunda.

Lo que sucedió en mi país era un grito anunciado.

Nuestra dignidad de pueblo, de martillo y echona, nos obliga a estudiar, nos mandata ir a las poblaciones y educar.

La injusticia social de nuestro pueblo, del mundo entero, nos obliga a rebuscar, a reencontrar, inventar las estrategias para tácticas de hoy y mañana.

La estrategia, no hay que moverla, al contrario, como dijera Gladys, hay que defenderla con la propia vida si fuera necesario 

“La quiero a morir”

Nos ayuda en parte, un nazismo ignorante y ajeno.

La gente de segunda, esa que empujo, está pagando las habas que se comió el burro.

Los dejo con un axioma de Don Elías Lafertte.

“El peligro inmediato que amenaza al mundo es la barbarie cavernaria del fascismo y la ambición expansionista del imperialismo”

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20250705



viernes, 3 de julio de 2026

LA MASACRE DE RANQUIL

 


      

    

                                                       Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                        Centro de Extensión e Investigación

                                                         Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 


 

 

1.- LOS ORIGENES

El Valle de Lonquimay, ubicado en el Alto Bio-Bio, pasó a formar parte del territorio nacional, en virtud del Tratado de Límites con Argentina, suscrito el 28 de julio de 1881. Fue incorporado a la comuna de Lonquimay, departamento de Victoria, provincia de Malleco. El entonces ministro de Guerra del Presidente Aníbal Pinto, Francisco Puelma López, era propietario del fundo San Ignacio de Pemehue, ubicado en el nacimiento del río Renaico y que –antes del Tratado de 1881- limitaba con Argentina- reclamó para sí el nuevo territorio. Lo ocupó como propio.

Este Tratado de 1881 estableció la repatriación de los ciudadanos de ambos países, que así lo desearan. Según el cálculo del cónsul chileno en Neuquén, 25 mil compatriotas vivían en esa región argentina. De éstos, fueron repatriados entre 8 mil y 10 mil. Los establecieron en el Valle de Lonquimay, al sur de los fundos Rahue y Chipalco, territorio que el gobierno obligó a devolver  a Francisco Puelma. Eran 4 mil hectáreas de tierra fiscal.  Allí ubicaron, además de los llegados desde Neuquén, a antiguos colonos y pobladores del valle.

Durante la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo, gran parte de las tierras apropiadas por Francisco Puelma (139.362 hectáreas) fueron entregadas a sus herederos, la Sucesión Puelma Castillo, a través del Decreto N.º 3871, del 14 de agosto de 1929. Esta injusta medida del dictador tuvo el agravante que dentro de las tierras cedidas, se encontraban las 4 mil hectáreas fiscales entregadas a los colonos.

Y éste fue el origen de los sangrientos sucesos ocurridos en Ranquil.

 

EL SINDICATO AGRÍCOLA DE LONQUIMAY

Al conocerse la noticia del decreto firmado por Ibáñez que había entregado a la Sucesión Puelma Castillo 139.362 hectáreas, incluyendo 4 mil de terrenos fiscales, que habían sido entregados a colonos, los perjudicados se movilizaron.  Papel importante en esas acciones lo jugó el Sindicato Agrícola de Lonquimay, fundado por el profesor comunista Juan Segundo Leiva Tapia, que era su presidente, y un minero de Lota de apellido Alarcón.

Una delegación del sindicato viajó a Santiago.  Después de numerosas entrevistas, logró que se anulara el Decreto 3871 y que se dictara uno nuevo, el N.º 265, de 27 de marzo de 1931. Éste dispuso que a las 139.362 hectáreas, entregadas a la Familia Puelma Castillo, se le restauran 30.000, en las cuales se radicarán definitivamente los colonos, dejando -además- una reserva fiscal como excedente.

El sindicato era muy especial. Agrupaba una heterogénea composición social: indígenas, inquilinos, colonos pobres, colonos acomodados, obreros del Túnel Las Raíces y de los lavaderos de oro, dueños y empleados de pulperías, pretendientes de tierras. Era un sindicato de hecho.

 

¿QUIEN ERA JUAN SEGUNDO LEIVA TAPIA?

Elías Lafertte Gaviño, en su libro “Vida  de un Comunista” escribió refiriéndose a la participación de Leiva Tapia en un Congreso de la FOCH, realizado en Santiago a comienzos de 1933:

“Vinieron delegados de las zonas mineras, campesinas y fabriles más importantes, y entre todos ellos se levantó con relieves impresionantes la figura de Juan Segundo Leiva Tapia, que representaba a una cooperativa de colonos agrícolas de Lonquimay. Aunque vestía como sus compañeros de trabajo, botas de montar, chaqueta corta y manta de castilla, era un hombre muy cultivado, que argumentaba admirablemente y hablaba  con lógica y al mismo tiempo con pasión. Había estudiado en el Instituto Pedagógico y según entiendo se había recibido de profesor de castellano y francés. Conmovido por la miseria de los campesinos, había dedicado a ellos su vida, a organizarlos, a levantarlos, y para esta tarea hizo lo que debe hacer un luchador: se identificó plenamente con los campesinos pobres, pasó a ser uno más de ellos”.

 

LA CRISIS DEL 29 TAMBIÉN GOLPEA AL SUR DE CHILE

La crisis del sistema capitalista, iniciada en Estados Unidos en 1929, repercutió fuertemente en Chile en los años 1930 y 1931. Fue especialmente afectada las faenas salitreras del Norte Grande. Las oficinas apagaron sus fuegos. Miles de trabajadores lanzados a la cesantía. Deambulaban por el territorio nacional. Muchos volvieron a los lugares de donde habían salido. Algunos se establecieron en el Alto Bio-Bio. El gobierno reabrió lavaderos de oro. También  inició la construcción del Túnel de Las Raíces. En esas obras las condiciones de trabajo eran inhumanas y las remuneraciones miserables. Entonces, muchos obreros optaron por un terreno donde establecerse y asegurar así el futuro para sus familias.

 

 

Túnel de las Raíces

 

UNA VEZ  MÁS,  ALESSANDRI  CONTRA EL PUEBLO

La situación cambió radicalmente con la llegada de Arturo Alessandri. Por segunda vez  a la Presidencia de la República.  Fue, como su primer gobierno, un régimen abiertamente reaccionario.  Los hacendados Puelma Castillo lograron que se derogaran los decretos que favorecían a los colonos y que les entregaran las 30.000 hectáreas de terrenos fiscales.

 

 

 

                                                Arturo Alessandri Palma


En los dos  gobiernos de Arturo Alessandri Palma se persiguió y masacró a los trabajadores, La masacre de Ranquil fue una de las 12 que se perpetraron durante sus mandatos.   

Este  despojo "legal" sirvió de base para el desalojo masivo y definitivo de colonos pobres, de inquilinos que también tienen derecho a esas tierras, de mapuches que aún seguían en sus reducciones, cada vez más pequeñas.

  

2.- LOS DESALOJOS

En abril de 1934 se inició en el Valle de Lonquimay, Alto Bío-Bío, el desalojo de colonos que habían trabajado por años  tierras fiscales.

El sargento primero Germán Troncoso González, de la dotación de la Quinta Comisaría de Carabineros de Curacautín1 Prefectura de MaÍleco,  afirmó que del "Intendente de la Provincia de Cautín, emanó una orden de desalojo contra los colonos del Alto Bio-Bio.  El cumplimiento de la orden estaría a cargo de la Cuarta Comisaría. de Victoria".

                               

 

 

 


 

TESTIMONIO DE UNA VÍCTIMA

Clementina Sagredo, detenida en los sucesos de Ranquil, al quedar en libre plática declaró a  "El Diario Austral" de Temuco:

“En abril fuimos lanzados junto con 63 familias desde Nitrito donde vivíamos tranquilamente cultivando nuestras tierras, pero el señor Vial consiguió lanzarnos con la fuerza pública, y nos dejó sin un palmo de terreno en medio de los riscos de la cordillera.  Lo mismo que nosotros, esas 63 familias se encuentran abandonadas y no sé cómo tienen que comer. Ninguna tiene nada de terreno y no hay esperanzas de que se les dé algo".

 

UN DIPUTADO DE DERECHA ADVIERTE

Cuando recién comenzaba la operación de expulsión de sus tierras y la quema de  viviendas de campesinos en el valle de Lonquimay, el diputado gobiernista, Arturo Huenchullán, parlamentario por Victoria, envió un telegrama al Presidente Alessandri:

"Temuco, 3 de abril de 1934.  Presidente República. Moneda - Santiago

"La orden de lanzamiento de colonos del Alto Bio-Bio que cumplen 30 carabineros, está causando alarma en la región entera.

"Los colonos pueden, pagar el fundo Guayalí con intervención de la Caja. De Colonización. Ésta circunstancia indicarme a rogarle suspender el lanzamiento y solucionar el conflicto comprando el fundo.

 

PUEDE REPETIRSE LO DE SAN GREGORIO

Agregaba el diputado: "Cincuenta y más familias quedarán en la calle pública frente al penoso invierno de esa región cordillerana.  Lamento que las peticiones de los dueños de fundos hayan podido tanto.

"Es probable que ocurran muertes como en San Gregorio, tal hecho constituirá fuente inagotable para los contrarios a vuestro Gobierno.

"Cumpliendo mi deber de diputado de esta región, ruego excusarme por hacer presente lo que V. R. puede derogar en cualquier momento.  Respetuosamente.  Diputado Huenchullán".

 

A PESAR DE LAS MENTIRAS

El Gobierno de Alessandri intentó negar la existencia de los desalojos, causa de los sucesos de Ranquil.  Pero, como afirmó "El Diario el Austral" de Temuco, “a pesar de las declaraciones  terminantes del Ministerio, el hecho es que los lanzamientos a que se refería el diputado Huenchullán se efectuaron según comunicaciones recibidas de esa región. . ."

 

3.- LA RESISTENCIA

Los lanzamientos de abril de  1934 coincidieron con una huelga de los obreros que construían el Túnel Las Raíces, en contra de los despidos que –de cien en cien- realizaba la empresa a cargo de la obra. Muchos de estos trabajadores se unieron a los que luchaban  por sus tierras. Otro tanto hicieron obreros de los lavaderos de oro.

 

 

 


Poco a poco fue creciendo la resistencia al despojo.  Era difícil para las víctimas aceptar dejar tierras y pertenencias, que quemaran lo que tanto les había costado construir, ser lanzados a los caminos o llevados a inhóspitos lugares en la Cordillera.  Y el crudo invierno, ya se acercaba. Entonces se fue forjando un movimiento por la defensa de la tierra en el valle de Lonquimay. Participaban colonos pobres, campesinos, gente de los lavaderos de oro, obreros del Túnel Las  Raíces; mapuches de Ralco, encabezados por el cacique comunista Ignacio Maripe.

El frío comenzaba a castigar a los que no tenían casa, y el hambre los atenazaba.  Desesperadas, algunas familias despojadas asaltaron las pulperías en busca de víveres.  Hubo choque con los dueños y empleados.  Cayeron algunas víctimas.

 

LA PRENSA DERECHISTA MIENTE

Esto ocurrió especialmente en los fundos Nitrito y Ranquil.  La prensa oficialista hablaba de "hechos delictuosos" y calificaba a los autores de "salteadores", "ladrones”, "gente sin Ley". Carabineros recibieron  la orden de perseguirlos y detenerlos.

Pero, hacia fines de mayo, se produjo un cambio en el tratamiento de los sucesos del Valle de Lonquimay.  Ahora, lo que allí existía era una "insurrección armada", una "resistencia armada".  Los colonos y campesinos pasaron a ser "sediciosos", "rebeldes".

 

DEFENDIENDO SU TIERRA   



      

Hubo grupos de desposeídos dispuestos a defender, con las pocas armas que poseían, la tierra y sus vidas.  Por ejemplo, el parte N.º 544, de la Primera Comisaría de Bio-Bio, se refería a un grupo "de 70 hombres más o menos, de estos 10 armados de carabinas, revólveres, escopetas, montados, y el resto a pie, armados con garrotes”.

A los defensores de sus tierras se les calificaba como un ejército revolucionario, que cumplían directivas de Moscú.  Se les inventaron terribles crímenes, que luego eran desmentidos por la  realidad.

 

CIVILES  MOMIOS EN LA REPRESIÓN

En la zona había 200 carabineros con pertrechos de guerra. Los apoyaban  civiles reaccionarios  movilizados en la zona.  Se creó la Guardia Civil de la ciudad de Lonquimay, que agrupaba a unas cien personas; se envió al lugar del conflicto a una compañía de la Milicia Republicana, con armamentos e instrucción de infantería, en Temuco se organizaron Milicias Republicanas.  También actuaba la Guardia Blanca, bajo el mando de un subdelegado.

 

SOLIDARIDAD COMUNISTA

Los sectores democráticos del país, entre ellos en forma especial los comunistas, se esforzaban por dar a conocer la verdad de lo que ocurría en el Alto Bio-Bio y, junto con esto, organizar la solidaridad con los desposeídos.  Cuando cumplía esta noble tarea en la región del Laja fue asesinado el dirigente del Partido Comunista, José Ricardo Bascuñán Zurita, quien desde los días de la dictadura de Ibáñez se había distinguido por su trabajo entre los campesinos y que en 1930 fue elegido miembro del Comité Central, en el cual ocupó la responsabilidad de Encargado Agrario.

Bascuñán Zurita fue detenido y ultimado por agentes del gobierno de Alessandri.  Hicieron desaparecer su cadáver, que jamás fue encontrado.

 

4.- LA BREVE RESISTENCIA ARMADA 

El 26 de junio de 1934 se inició la resistencia armada.  Carabineros y los destacamentos civiles ya mencionados, procedieron a reducir a los campesinos.  Estos, sin conocimientos militares, fueron atrapados entre dos fuegos por las fuerzas al mando del comandante Délano, que avanzaron simultáneamente por ambas riberas del Bio-Bio.  Tuvieron lugar algunos encuentros menores, como el de Nitrito.  El más importante se produjo en el Puente Ranquil. En ese lugar, el 2 de julio de 1934, unos 200 campesinos, se hicieron fuerte para impedir el paso de las fuerzas represivas.  Fueron derrotados.

 

MÁS TROPAS DESDE SANTIAGO

Ese mismo día 2 de Julio, el Presidente de la República Arturo Alessandri Palma, ordenó al Director General de Carabineros, Humberto Arriagada Valdivieso, trasladarse con policías de la capital a Mulchén, "con el fin de impedir el avance sobre dicha ciudad de los bandoleros".

A las 3,15 del 3 de julio, partió desde Santiago un tren especial llevando oficiales y cien hombres de tropa.  Llegó al pueblo de Santa Fe, a las 17 horas del mismo día.

Con esos refuerzos, las fuerzas de Carabineros sumaban unos 300 efectivos, armados y equipados, con la tarea de "cercar a los facciosos del Alto Bio-Bio".  "El Diario Austral" de Temuco, de fecha 3 de julio informaba que cuatro aviones de bombardeo "vienen a combatir a los rebeldes de Lonquimay".

 

5.- PERSECUSIÓN  Y MASACRE

Después de  la batalla del Puente Ranquil,  lo que vino fue el aniquilamiento de los defensores de sus tierras.

Clementina Sagredo relata: “Después vinieron una persecución, una cacería que no terminaba nunca.  Murieron ocho hombres de mi familia.  A José Rosario, mi hermano mayor, le cortaron las orejas, la nariz, lo castraron.  Y a cientos de nosotros nos llevaron amarrados hasta Temuco, a pie por la nieve.  Éramos una larga y fantasmal procesión oscura y cruel".

Según el diputado Huenchullán, esta cacería produjo más de 60 muertos entre colonos y mineros de los lavaderos de oro.

Clementina Sagredo afirmó que asesinaron a más de cien. Fue  una de las masacres más bárbaras de la historia de Chile. Pero la matanza no terminó ahí.  La persecución en el valle de Lonquimay arrojó unos 500 detenidos.  Sólo en el fundo Lolco las tropas del comandante Délano capturaron  a unos cuatrocientos o más.

 

LA MARCHA DE LA MUERTE

Fueron conducidos a Temuco, a pie, amarrados, por la nieve.  A esa ciudad sólo llegaron 55, según una lista aparecida en el "Diario Austral" del 14 de julio de 1934, y puestos a disposición del Ministro en Visita.  Sólo 55 de 500.  ¿Qué sucedió  con el resto?

Clementina Sagredo narra: “A muchos los sacaban de la columna de presos y partían con los pacos.  Se despedían de nosotros con una mirada triste.  A la hora, los pacos volvían solos.  Después de asesinarlos fríamente, los echaban al Bio-Bio"

 

DENUNCIAS  DE UN SENADOR

 

 

Senador Juan Pradenas Muñoz

 


El senador del Partido Democrático, Juan Pradenas Muñoz, dijo en la sesión del 24 de agosto de 1934 de la Cámara Alta:

“De estas 500 personas prisioneras tomadas por las fuerzas del comandante Délano Soruco, llegaron 32 detenidos a Temuco.

¿Dónde están los demás señor Presidente?

Si estas 500 personas estaban prisioneras, no pudieron huir.  Pues bien, señor Presidente, tengo algunos antecedentes para creer que la mayor parte de estos hombres fueron asesinados cobardemente, sin juicio previo, sin establecerse responsabilidades..."

 

600 ASESINADOS

La matanza de los campesinos del valle de Lonquimay se inició al finalizar la resistencia de éstos, el 2 de Julio, coincidiendo con la llegada a la zona del Director General de Carabineros Humberto Arriagada Valdivieso y sus 110 hombres.  No menos de 600 personas fueron fríamente asesinadas en la cacería y en la columna hacia Temuco.

Los carabineros y civiles que les secundaban se ensañaron contra los que se habían levantado para defender la tierra, en especial con sus líderes.  Uno de ellos fue el cacique mapuche de Ralco, Ignacio Maripe, militante comunista, asesinado en medio de horribles torturas: le sacaron los ojos, le cortaron la lengua y las orejas, hasta dejarlo exánime.  Otro fue Juan   Leiva Tapia, líder de los colonos y militante comunista.

 

6.- LA PRENSA DE DERECHA MIENTE

"El Diario Austral” de Temuco, publicó  en su edición del 10 de Julio de 1934 una crónica titulada  "Como murió Juan Leiva Tapia", en donde sostiene que fue muerto en una casa en donde se había refugiado.

Pero, al día siguiente, entregaba otra versión: “capturado Leiva Tapia y dispuesto a denunciar a sus compañeros, encabeza una columna de carabineros como guía, la que es emboscada al llegar a un puente denominado Angostura.  Allí los ‘amotinados’ dan muerte a Leiva Tapia.  El combate dura en el fondo del río Ranquil descansa ahora el ejecutor del levantamiento de Lonquimay".

 

Esta segunda versión era evidentemente falsa, un burdo intento de ocultar la verdad.

 

El periódico "Defensa", también de Temuco, en su edición del 2 de diciembre de 1935, en un artículo titulado "La represión de los campesinos de Lonquimay", afirma que a "Juan Leiva Tapia lo encontraron en su propia casa, durmiendo; lo flagelaron bárbaramente, en seguida lo ataron de un brazo al pigual de un caballo llevándolo al trote, atravesando el río Ranquil, llegando con él hasta la orilla del Llanquén, donde fue asesinado bárbaramente, torturándolo hasta que exhaló el último suspiro".

 

La prensa gobiernista y en general de toda la derecha, intentaron ocultar la verdad sobre los sucesos de Lonquimay, en que los campesinos de la región fueron diezmados por las balas de los carabineros.

Responsabilizaron de estos hechos a los comunistas.  Se fabricó un supuesto plan revolucionario, cuyo inicio era el alzamiento en Ranquil.  Por ejemplo, "El Diario Austral", de Temuco, afirmó: “Las fuerzas del orden se han impuesto contra directivas de Moscú”  y "Revolución social estaban planeando los dirigentes de extrema izquierda".

Refiriéndose a la acción de esa prensa, el senador Juan Pradenas Muñoz denunció en la sesión del 22 de agosto de 1934 de la Cámara Alta, que la opinión pública... "no había podido formarse un juicio exacto sobre los hechos ocurridos en el sur, debido a las informaciones tendenciosas de la prensa, que se empeñó en tender sobre los acontecimientos una verdadera cortina de humo para ocultar la verdad y exagerando notablemente algunos hechos. Todos los días aparecían en la prensa noticias de crímenes salvajes cometidos contra determinadas personas, y al día siguiente se sabía que esas personas estaban vivas y gozando de buena salud".

 

7.- EL REAL ROL DE LOS COMUNISTAS

Aunque militantes comunistas participaron en la defensa de las tierras usurpadas, el Partido Comunista, como tal, no tuvo responsabilidad en la preparación y desarrollo de las acciones. Menos existieron las mentadas ‘directivas de Moscú’.

Como afirmó Elías Lafertte, "el levantamiento de Ranquil fue en realidad una rebelión espontánea, no preparada, un estallido de cólera de campesinos esquilmados durante siglos y a quienes se les estaba terminando de quitar sus pobres y escasas tierras. La represión desencadenada por el gobierno de Alessandri fue simplemente salvaje: un eslabón más de la larga cadena de masacres que han ensangrentado la tierra chilena..."

 

Los comunistas estuvieron presentes  en la solidaridad con las víctimas: huérfanos, viudas, heridos, prisioneros. Tanto en Santiago como en Temuco funcionaba el Socorro Rojo Internacional, que desarrolló amplia acción de ayuda. En esta última ciudad, los comunistas encabezados por el dirigente de la CTCH y de los Pensionados, el zapatero remendón  Luis Alberto Núñez, entregaron diariamente ayuda a los sobrevivientes de la cruel masacre de Ranquil, durante los seis meses que estuvieron prisioneros en la Cárcel de Temuco.

 

8.- ALESSANDRI SE LAVA LAS MANOS, PERO…

Alessandri intentó eludir toda responsabilidad en el crimen. Aseguró que en abril de 1934 no había producido lanzamiento alguno de campesinos. Pero el propio “El Diario Austral” de Temuco lo refutó. El 31 de julio de 1934 escribió: “A pesar de las declaraciones terminantes del Ministerio, el hecho es que los lanzamientos a que se refería el diputado Huenchullán se efectuaron, según informaciones recibidas de esa región”.

 

Por otra parte, los hechos de Ranquil  marcaron el inicio de una ofensiva represiva llevada a delante por el gobierno de Arturo Alessandri Palma contra las fuerzas democráticas, especialmente contra el movimiento obrero, a través de todo el país.

 

9.- UN HISTÓRICO TESTIMONIO

La revista Zig-Zag entregó en 1980 un interesante material gráfico donde aparece el puente de Ranquil, donde se libró el único combate de importancia y  algunos personajes ligados a la masacre de 1934.

 

 


Histórico material gráfico (publicado por Zig-Zag en 1980) sobre la Masacre de Ranquil.

 

1)Arriba aparece el Puente de Ranquil, donde se libró el principal y último combate de los colonos contra fuerzas de carabineros.

2) A la izquierda  arriba aparece Clementina Sagredo, de 29 años, uno de los pocos sobrevivientes,  que entregó valiosos testimonios de esa criminal acción de los carabineros.

3) A la derecha arriba, su hermano mayor, José Rosario Sagredo, asesinado a puñaladas por los policías, luego de cortarle las orejas, la nariz y castrarlo.

4) Más abajo: José M. Figueroa, uno de los dirigentes de los colonos;

5) Margarita Astroza, acompañó a los combatientes, con su canto y guitarra;

6) Manuel Astroza, otro de los dirigentes.

7) Sofía Cisterna, también acompañaba a los colonos en sus combates cantando.