viernes, 2 de octubre de 2026

FOSA CLANDESTINA EN CEMENTERIO DE YUMBEL: OTRO CRIMEN DE PINOCHET

 



                                                       

                                                         

                                                    Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                     Centro de Extensión e Investigación

                                                     Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 


A mediados de octubre de 1973, varios cuerpos humanos fueron desenterrados por unos perros al interior del Fundo San Juan, ubicado entre las localidades de Laja y Yumbel, en la región del Bio Bio. 

El mayor de Carabineros a cargo de la comisaría de Yumbel ordenó trasladar los cadáveres al cementerio de dicha ciudad, acción que se llevó a cabo en horas del toque de queda.

Casi un mes antes, el 18 de septiembre de 1973, se había perdido el rastro de 20 detenidos en Laja y San Rosendo que permanecen en la subcomisaría de Yumbel y que habían sido apresados entre el 14 y el 16 de ese mismo mes. Según versiones de los uniformados, fueron trasladados al Regimiento de Montaña N.º 17 de Los Ángeles, lugar donde no son encontrados por sus familiares. 

Como un secreto a voces, comenzaron  a circular rumores en la zona sobre la vinculación entre lo encontrado en el Fundo San Juan y la desaparición de estas personas. 

Sin embargo, sólo seis años más tarde se iniciaron acciones judiciales al respecto. El 24 de julio de 1979, familiares de las víctimas presentaron una querella por secuestro masivo y presunto homicidio calificado, causa rol Nº2770, en contra de 12 carabineros, ante el Juzgado del Crimen de Laja. La Corte de Apelaciones de Concepción designó un Ministro en Visita para la investigación. 

En agosto de 1979 el arzobispado de Concepción solicitó a la Corte de Apelaciones penquista la designación de un ministro especial para indagar este caso. El tribunal nombró a José Martínez Gaensly, quien el 2 de octubre de ese año encabezó la exhumación de los restos de las víctimas de Laja-San Rosendo. Logró identificar a los responsables de los hechos.

 

LOS AUTORES MATERIALES

Participaron en las detenciones y asesinato los carabineros 

Alberto Fernández Mitchel, Evaristo Garcés Rubilar, Pedro Rodríguez Ceballos, Juan Muñoz Cuevas, Nelson Casanova Delgado, Luis León Godoy, Carlos Fritz Gómez, Gerson Saavedra Reinike, Gabriel González Salazar, Juan Oviedo Riquelme, Anselmo San Martín Navarrete, Lisandro Martínez García, José Otárola Sanhueza, Samuel Vidal Riquelme, Florencio Olivares Dade, Pedro Parra Utreras, Sergio Castillo Basaúr e Israel Ormeño este último civil.

 

El 5 de octubre de 1979, con la colaboración de los familiares se reconocen 11 víctimas.

 

En 1980 el Ministro en Visita se declara incompetente para juzgar a los carabineros. El proceso pasa a la Fiscalía Militar con el rol N°323-80, pero la causa es sobreseída y, luego, cerrada en 1981, después que la Corte aplica la Ley de Amnistía, el 3 de diciembre de 1981.

Una vez más se impuso la impunidad para los crímenes perpetrados bajo la dictadura fascista de Pinochet.

  

LAS VÍCTIMAS

 

•        Juan Antonio Acuña Concha, 33 años, maquinista de FF.CC., militante socialista. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

•        Luis Alberto Araneda Reyes, 43 años, maquinista de FF.CC., militante socialista. Detenido en septiembre de 1973.

•        Manuel Mario Becerra Avello, 18 años, estudiante, simpatizante del MIR. Detenido el 13 de septiembre de 1973.

•        Rubén Antonio Campos López, 39 años, profesor, militante del PS. Detenido el 16 de septiembre de 1973.

•      Dagoberto Enrique Garfias Gatica, 23 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, no se le conoce militancia política. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

•        Fernando Grandón Gálvez, 34 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, militante del Partido Comunista. Detenido el 14 de septiembre de 1973.

•        Jack Eduardo Gutiérrez Rodríguez, 45 años, contratista, militante del PS. Detenido el 13 de septiembre de 1973.

•        José Juan Carlos Jara Herrera, 17 años, estudiante, no se le conoce militancia política. Detenido el 17 de septiembre de 1973.

•        Mario Jara Jara, 21 años, mueblista, sin militancia política. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

•        Jorge Andrés Lamana Abarzúa, 27 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, militante del MAPU. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

•        Alfonso Segundo Macaya Barrales, 32 años, comerciante, militante comunista. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

•      Heraldo del Carmen Muñoz Muñoz, 27 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, militante socialista. Detenido el 13 de septiembre de 1973.

•       Wuilzon Gamaniel Muñoz Rodríguez, 26 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, sin militancia política. Detenido el 14 de septiembre de 1973.

•        Federico Riquelme Concha, 38 años, empleado de la empresa Cóndor, sin militancia política. Detenido el 13 de septiembre de 1973.

•     Luis Onofre Sáez Espinoza, 37 años, obrero, militante MAPU. Se presentó voluntariamente ante las autoridades el 20 de septiembre de 1973.

•        Oscar Omar Sanhueza Contreras, 23 años, profesor, sin militancia. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

•        Luis Armando Ulloa Valenzuela, 51 años, obrero, militante del PC. Detenido el 14 de septiembre de 1973.

•        Raúl Urra Parada, 23 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, militante comunista. Detenido el 13 de septiembre de 1973.

•        Juan de Dios Villarroel Espinoza, 34 años, obrero, militante del PC. Detenido el 14 de septiembre de 1974.

•        Jorge Lautaro Zorrilla Rubio, 25 años, obrero-minero en Argentina, se encontraba de vacaciones en Chile. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

 


El pueblo rindió homenaje a los mártires y repudió a  los asesinos

 

UN TESTIMONIO:

Florinda Riquelme Concha, relató el caso de su hermano, Federico Riquelme Concha, 38 años, casado, dirigente sindical, obrero de la Papelera Laja: “El día 13 de septiembre de 1973, en el momento en que mi hermano salía de su trabajo, en la Papelera Laja, fue detenido por una patrulla de Carabineros, al mando, del sargento Pedro Rodríguez. Durante la tarde, mi cuñada Selva Valdebenito fue a avisamos de la detención de mi hermano y que se encontraba en la Tenencia de Laja, donde fue visitado por ella durante los días 14, 15 y 16 de septiembre. El día 16, el sargento Pedro Rodríguez le entregó algunas pertenencias de mi hermano porque sería trasladado al Regimiento de Los Angeles. El día 17, al ser visitado por ella, se le informó que mi hermano había sido llevado al Regimiento de Los Angeles ese día. Desde ese momento acompañé a mi cuñada a los distintos lugares donde había campos de concentración para presos políticos, sin obtener ninguna información de su paradero”. 

En el año 1986, la escritora y dramaturga comunista chilena Isidora Aguirre creó y puso en escena  el “Retablo de Yumbel”, un montaje sobre la persecución de cristianos en el siglo III, pero que hacía alusión también a la represión política de la dictadura chilena y a la ejecución de 19 personas cuyos cuerpos fueron encontrados en la localidad de Yumbel, región del Biobío.

 

 

jueves, 1 de octubre de 2026

NACE LA REPÚBLICA POPULAR CHINA

 


HACE 77 AÑOS:

  

 

                                               Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                               Centro de Extensión e Investigación

                                               Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 




  

En 1927 se había iniciado una larga guerra civil entre los nacionalistas del Kuomintang, encabezados por Chiang Kai-shek y el Partido Comunista (fundado en 1921) dirigido por Mao Zedong. 

En febrero de 1949, cuando los combatientes del Partido Comunista  habían alcanzado importantes victorias, comenzaron en Pekín las negociaciones entre nacionalistas y comunistas. 

Tras dos meses de conversaciones no se alcanzó ningún acuerdo. Entonces  los comunistas el 20 de abril reanudaron cumplieron su amenaza de que después del 20 de abril reanudarían la ofensiva. Dos días después entraban en Nankín, la antigua capital de la República China. 

En mayo  ocuparon  Shanghái y otras grandes ciudades y capitales de provincia.  Entre tato,  Chang Kai-shek preparaba la huida con sus fuerzas a la isla  de Formosa.

 

El 1 de octubre d 1949 Mao Zedong proclamó en Pekín la República Popular China.

Exactamente a las 15 horas de Beijing, después de escucharse  el himno nacional, el presidente Mao Zedong declaró a la nación desde lo alto de la puerta de Tiananmen:

 

¡Queridos camaradas! ¡Hoy, declaro el establecimiento formal de la República Popular de China y su Gobierno Popular Central! 

En diciembre de 1949 los restos de las fuerzas de Chiang Kai-shek se refugiaron en la isla de Formosa.

 






VÍCTOR JARA



El 28 de septiembre recién pasado, se cumplieron 94 años del nacimiento de Victor Jara Martinez. Le entregamos a nuestros lectores y lectoras, un artículo escrito  por el recordado compañero historiador Iván Ljubetic Vargas.



 RECORDANDO A VICTOR JARA


En su 94 natalicio:

 

       

                      

                                              Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                               Centro de Extensión e Investigación

                                               Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

                  


 

 

Nace  el 28 de septiembre de 1932 en Quiriquina, localidad ubicada cerca Chillán Viejo.  Su niñez transcurre  en el lugar campesino de Lonquén , cerca de la ciudad de Talagante, arrullado por el canto de su madre y laborando en las duras faenas campesinas, detrás del arado o en la trilla. Ayuda desde los seis años a su padre,  Manuel, que es un inquilino, que no sabe leer ni escribir. La madre, de de estatura baja y gordita, con una bella sonrisa. Son cuatro hermanos: María, Georgina, Eduardo y Víctor. Posteriormente nacería un quinto, Roberto.

 

AMANDA

La madre, el pilar de la casa, se empeña y logra que sus hijos estudien en la escuela. Víctor se destaca como buen alumno. Posteriormente, la familia se traslada a la capital, a la Población Los Nogales, cerca de la Estación Central. Víctor y su hermano Eduardo concluyen sus estudios primarios en una escuela católica de la población.

La madre consigue un puesto como cocinera en un pequeño restaurante ubicado frente a la Estación Central. Trabajando muy duro algunos años, logra reunir lo suficiente para comprar un puesto en el mercado.  

                                                                                                                             

La familia se muda a una casita en la calle Jotabeche. Como está lejos del mercado la madre debe salir a las dos de la madrugada, pues los clientes comienzan a llegar a las cuatro. Manuel ya no vive con ellos.

Víctor con la idea de poder ayudar a su madre en el negocio, entra a estudiar  contabilidad en un instituto comercial.

En marzo de 1950, muere la madre de un ataque cardíaco. Para Víctor que, por entonces,  tiene 15 años de edad es un golpe muy duro. Entra al Seminario de la Orden de los Redentoristas en San Bernardo, abandonándolo en 1952. Hace el Servicio Militar en la Escuela de Infantería de San Bernardo. Terminado éste, vuelve en mayo de 1953 a la Población Los Nogales, después de tres años de ausencia. Lo acoge la familia Morgado y un grupo de amigos. Consigue un puesto de portero en el hospital local.

 

EN EL CORO UNIVERSITARIO

Por la prensa se impone del anuncio de una prueba para ingresar al  Coro Universitario para cantar en ‘Carmina Burana’. Postula. Es aceptado como tenor. Participa en la producción de Uthoff en el Teatro Municipal, vestido con un hábito marrón de monje.

En 1954 viaja al norte con un grupo de nuevos amigos del coro, para recoger e investigar la música popular de la zona. Al regresar a Santiago, presencia una función de un grupo de  pantomima  recién formado por  Enrique Noiswander. De inmediato habla con éste, quien lo invita a participar en una  prueba en el estudio donde ensaya el grupo. Víctor muestra su sentido de movimiento y  expresividad. Entonces le ofrecen la oportunidad de estudiar en el grupo de mimos.

 

EL TEATRO

En 1955 se matricula en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. También se incorpora al Conjunto de Cantos y Danzas Folklóricas Cuncumén.

En 1957, Víctor cursa el segundo año en la escuela de teatro. Por entonces comienza  a frecuentar el café Sao Paulo, en el centro de Santiago, donde se reúnen a mediodía artistas e intelectuales. Ahí conoce a Violeta Parra, conocida sólo por un pequeño círculo de personas en Chile, pero que acababa de regresar  de su primera visita a Europa.

Violeta vive por esa época en La Reina en un pequeño bungalow. Víctor la visita con frecuencia. Allí conoce a Ángel Parra y se convierten en grandes amigos.   


1958 es un año decisivo en la vida de Víctor Jara. Comienza a militar en las Juventudes Comunistas de Chile, ello en plena campaña presidencial, en la que el Frente de Acción Popular postula como candidato a Salvador Allende.

En 1959 vive su primera experiencia como director teatral, dirigiendo “Parecido a la Felicidad” de Alejandro Sieveking. Viaja con esa obra a Argentina, Uruguay, Venezuela y Cuba.

En 1961 realiza una gira a Europa como director artístico del Cuncumén. Ese mismo año compone “Paloma quiero contarte”, canción con que inicia su trabajo de creación musical y poética. La graba, junto a otra de sus composiciones, “La canción del minero”, en un LP del Cuncumén.

 

EN ÑUÑOA




En 1963, Gregorio de la Fuente,  director  de la Casa de la Cultura de Ñuñoa, le propone fundar una Escuela de Folklore. Con ayuda de Maruja Espinoza, una componente del Cuncumén, Víctor  organiza los cursos y enseña las danzas folklóricas que más le gustaban; Maruja se concentró en la enseñanza de la guitarra. En un par de años  un grupo numeroso y entusiasta  de alumnos  hizo posible la  formación de un conjunto, del que posteriormente, surgieron varios solistas. Víctor trabaja en Ñuñoa hasta 1968.  Desde 1963 a 1970 forma parte del equipo estable de directores del Instituto de Teatro de la Universidad de Chile,  ITUCH.

Realiza múltiples actividades artísticas, sin olvidar sus tareas políticas. En 1969 es figura principal en el Mitin Mundial de Jóvenes por Vietnam, realizado en Helsinki, Finlandia. Ese año obtiene el principal premio en el Primer Festival  de la Nueva Canción Chilena con “Plegaria a un labrador”

 

DURANTE EL GOBIERNO POPULAR

En 1970 se dedica de lleno a la campaña presidencial de la Unidad Popular,

Durante el Gobierno de Salvador Allende labora en el Departamento de Comunicaciones de la Universidad Técnica del Estado, UTE. En 1971 viaja a distintos países como embajador cultural de Chile. Se edita ese año su LP “La Población”.

Entre 1972 y 1973 compone la música de continuidad de Televisión Nacional. Viaja a la Unión Soviética y Cuba. Participa en trabajos voluntarios y en la campaña parlamentaria que culmina el 4 de marzo de 1973.

El martes 11 de septiembre de 1973 Víctor está en la UTE. Debe participar en un acto en que el Presidente de la República se dirigirá a todo el país comunicando su decisión de llamar a un plebiscito para salir de la crisis política provocada por la oposición. Se produce el golpe fascista. Soldados del ejército rodean la Universidad. Al día siguiente invaden el recinto universitario. Toman prisioneros a  los profesores, funcionarios y alumnos que se encontraban ahí. Son conducidos al Estadio Chile: Víctor va entre ellos. 

Víctor es cruelmente torturado. Luego lo acribillan con 44 balazos. Asesinan al cantor popular, pero sus canciones siguen muy vivas. 

Las masas   alzadas en rebelión popular contra el neoliberalismo  desde el  18 de octubre de 2019 cantan “El Derecho a vivir en paz”.

 

 


 

 


lunes, 28 de septiembre de 2026

La locura en la palabra.

 



Comentario radial y escrito.

 

 



                                        

Los seres humanos nacen iguales, el tiempo los desiguala.

Que ha sido un privilegio enterarse de cualquier cosa, con el solo hecho de tener un teléfono, es de una brutalidad irresponsable.

Todo se transforma en una cifra; el relato, la miseria, la pobreza, la ausencia de lo cívico, la atracción, el beso, el enamorarse, es un vivir, una cosa, que depende, de un apretar de teclas en una consola, que nos tiene los días contados.

Escuchaba los discursos que brotaban y que chorreaban en la Asamblea General de las Naciones Unidas, y, me da miedo.

Se ven unos cutis engrasados, otros, se paran y se van, muchos se dan cuenta de lo histórico del momento.

Chemimare, me da miedo.

Un miedo indignante, agresivo, colérico.

En mi paisito de mar y cordillera, allá por Atacama, saliendo de Pueblo Hundido (me niego a decir Diego de Almagro), cerro arriba a más de 2.600 metros de altura, vivía Potrerillos, un campamento minero de propiedad extranjera; en ese mineral existía un hospital a la pinta.

75 años atrás, en ese hospital nacía yo.

Ya, en esos años, Empresas Extranjeras, como la Anders Minnig Company, se ponían con 3 millones de dólares, para iniciar la explotación del mineral; para llevarse, 40 años más tarde, cuatro mil millones de dólares.

54 años atrás, Salvador Allende, en ese mismo recinto de las Naciones Unidas, decía:

“Señores delegados: Yo acuso ante la conciencia del mundo a la ITT, de pretender provocar en mi patria una guerra civil.

Esto es lo que nosotros calificamos, de acción imperialista.”

 

¡Los seres humanos nacen iguales, el tiempo los desiguala!

Se me asoma Muamar el Gadafi, tirando el reglamento de las Naciones Unidas, a la basura.

 Algo de su decir, se asoma:

“No podemos permitir que el Consejo de seguridad sea dirigido por super potencias; eso es terrorismo en si mismo y por si solo. Si queremos que el mundo esté unido, sea pacífico y seguro, eso es lo que debemos hacer.”

17 años más tarde, el mismo contenido se asoma valiente, honesto, critico. en la voz de Luiz Inacio Lula da Silva.

¿Se atreverá el imperialismo allí, congregado, a invadir Brasil, asesinar a Lula da Silva, como lo hicieron en Libia?

Que le sucederá a Pedro Sánchez por hablar de la crueldad, por hablar de los señores de la guerra y de su ignorancia. ¿Qué dirán los de Guernica?

Qué dirán los amos del cortejo, por pedirle al mundo, la necesidad de resguardar, arropar la Carta de las Naciones Unidas.

¿Lo mataran?

Asturias, la de Serrat, será la tumba del fascismo. Así lo dicen en el pueblo.

Se subió al podio por primera vez, José Antonio Kast. El de Hamelin. El que cierra puertas y ventanas a la migración.

El que declama sobre un país, que lo ve solamente él.

La Senadora Independiente, victima de la violencia brutal de la policía, Faviola Campillai, comento, que el Chile que hablaba el presidente Kast en la Asamblea General de las Naciones Unidas, no era el país, en el cual, ella era senadora.

Masud Pezeshkian, presidente de Irán, acusó a Estados Unidos e Israel de crímenes de guerra.

"Vengo de un Irán donde bombardearon un colegio y un polideportivo"

El representante de los Estados Unidos estaba más solo que “Toribio el Naufrago”.

Se levanto y se fue. ¿Qué les dirá a sus hijos, a su novia, a sus amigos?

¿Qué les habrán dicho a las viudas al entregarles una bandera?

¡Murieron defendiendo su patria!

¿Les habrán dicho eso?

Donald Trump, volvió a amenazar a Irán con una destrucción total.

¿Tenía razón Gadafi?

Como vivía en realidad el pueblo libio.

Como se permitió que las Naciones Unidas, diera el visto bueno a la invasión de Libia por la OTAN y otros.

¿Como esta Libia hoy?

¿Quedan algunos gritos y lamentos moribundos, en Gaza?

Esta la OTAN defendiendo Palestina, Cisjordania, El Líbano.

¡Ay, dios mío de los coloraos!

Benjamín Nethanyahu.

Decenas de delegados abandonan la sala, al aparecer Netanyahu. Como dijera El comandante Chávez, el olor a azufre era letal.

Al ver salir a los delegados, el príncipe de la guerra 2; los trata de cobardes morales, y, a los que se hacían los tontos y se quedaban, los incito a irse.

El Sionismo es una ideología política, que busca, al igual que la ideología nazi, la igualdad y la supremacía en los colores y en el porte.

Recuerdo un relato, se practicaba en algún pueblo de España en la conmemoración del nacimiento de Cristo: “Sucumba la Judea, que no tengan nación que propia sea, y que lleven señor eternamente, la sangre de Jesús sobre la frente”.

En el mundo actual, hay más de 1.423 millones de feligreses.

Imagínense ustedes que se asome “un Urbano II”, y, convenza a esos 1.400 millones y algo, a invadir Israel, que tome, por la fuerza de las armas, Jerusalén; para vengar así a Jesús, a los Juanes y a Magdalena.

Es una cuestión de locos.

¡Pero, en una de esas, alguien agarre papa!

¡Los seres humanos nacen iguales, el tiempo los desigualas!

Estoy en contra de cualquier guerra. Mi ideología me mandata a confiar en la humanidad, en su desarrollo intelectual, en la práctica del pensamiento crítico.

Sin embargo, vivimos genocidios todos los días.

El solo hecho de permitir que el tesoro más grande para un niño sea, tener un teléfono celular, que tenga acceso a la IA, sin tener la capacidad de discernir a lo virtual, que se le incentive a comprar esto, y aquello, a utilizar modalidades en contra de la integridad de la humanidad, de otras personas, de otros vivientes, es un crimen.

Que, a estas alturas del partido, la diversidad de género, por ejemplo, tenga que hacer carnavales, marchas, espectáculos, para tener ventanas y puertas abiertas, es un esperpento.

Los seres humanos nacen iguales, el tiempo los desigualas.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20260925.



viernes, 25 de septiembre de 2026

JOSÉ –CHECHO- WEIBEL NAVARRETE

 

Hace 84 años nació José – Checho – Weibel Navarrete, quién fuera uno de los máximos dirigentes de las Juventudes Comunistas de Chile, secuestrado y asesinado bajo la dictadura fascista de Pinochet. Hoy lo recordamos a través de un artículo escrito  por el compañero historiador Iván Ljubetic Vargas


En su 84 natalicio:

 

  


 

                                                          Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                          Centro de Extensión e Investigación

                                                          Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 


              

 

José Arturo Weibel Navarrete nació el 25 de septiembre de 1942. A los 13 años era dirigente de la Juventud Obrera Católica en Conchalí.

A los 14, ingresó a las Juventudes Comunistas, llegando a ser secretario político del Comité Local  de Conchalí. Desde entonces le decían “Checho”. De profesión artesano mueblista, se casó con María Teresa Barahona, con quien tuvo tres hijos.

Fue elegido Subsecretario General de las Juventudes Comunistas.

 

Después del golpe fascista del 11 de septiembre de 1973 pasó a ocupar  la máxima responsabilidad de la organización juvenil.

Era uno de los comunistas más buscados por el Comando Conjunto. Desde el 5 de julio de 1975, José Arturo fue perseguido  por los organismos represivos. Precisamente, en esa fecha, fue requerido en casa de su suegra y entre enero y febrero de 1976, su casa fue sometida a vigilancia.

El 26 de octubre de 1975 agentes de la dictadura detuvieron a su hermano Ricardo, quien también está desaparecido.

Poco a poco los agentes de la dictadura fueron cerrando el cerco en torno a él.

 

PREGUNTAN POR UNA LAVADORA

El domingo 28 de marzo de 1976, estando José ausente, llegó a su hogar un individuo joven, que le preguntó a su compañera, María Teresa Barahona, si ella vendía una lavadora. Le respondió que no. A ella le pareció muy sospechosa la actitud de ese tipo, pues al observarlo, comprobó que no había consultado en ninguna otra casa sobre la venta de tal lavadora. Al llegar el Checho, le relató lo ocurrido, diciéndole que a lo mejor era un agente de la DINA. Pensativo, el compañero le respondió que era muy probable.

 

María Teresa tenía razón. Sus sospechas eran fundadas. El individuo que preguntó por la lavadora era un agente del Comando Conjunto. Su operación consistió en comprobar el domicilio del dirigente juvenil, dando los toques finales al operativo para secuestrarlo, que se llevó cabo a la mañana siguiente.

 

SECUESTRADO EN UN MICRO

Lunes 29 de marzo de 1976. Checho y Teresa, acompañados de  dos de sus hijos, Mauricio y Álvaro,  salieron temprano, alrededor de las 7,40 horas, como lo hacían todos los días, para ir a dejarlos al Colegio Latinoamericano, donde estudiaban.

Una vez cumplida esta tarea, José Weibel debía dirigirse a su trabajo.

 

Acompañado de su esposa, tomaron a la altura del paradero 19 de La Florida, el bus N.º 9046, patente SL 45 del recorrido Circunvalación Américo Vespucio. El bus había avanzado unas diez cuadras, cuando una mujer gritó en el bus: “Me robaron la cartera”. Todos los pasajeros se miraron sorprendidos.

 

De pronto, un automóvil negro, hizo detener al bus. Del auto se bajaron seis individuos. Abordaron el bus, tanto por la puerta delantera como por la trasera. De inmediato acusaron  a José Weibel de haber robado la cartera.

A ese grupo de  seis hombres, se unieron otros seis que iban en el bus, quienes acusaron al dirigente comunista del robo de la cartera. Entre todos lo bajaron a golpes y puntapiés. Lo introdujeron en el auto negro, que partió con  rumbo desconocido.

 

Según testimonio de María Teresa, “las personas que viajaban en el bus y ayudaron a la detención de José, no eran precisamente gente de trabajo, puesto que algunos se subieron al auto negro y otros quedaron tranquilamente en la calle”.

 

Al momento de su detención, José Weibel tenía 33 años, trabajaba como artesano mueblista.

  

ALLANAN Y SAQUEAN SU HOGAR

El mismo día que lo detuvieron, entre las 10 y las 12 horas, José Weibel, con la vista vendada, fue llevado por sus captores hasta su domicilio -en los instantes en que su esposa no se encontraba en allí- procediendo a allanarlo y saquearlo. Testigos de estos hechos fueron los vecinos del barrio.

En abril de 1976, por segunda vez fue allanada la vivienda, en ausencia de sus moradores. En esta ocasión, vecinos del lugar impidieron la sustracción de especies, las que fueron abandonadas en las afueras de la casa. Las mismas fueron hechas llegar a Carabineros de Macul los que, a pesar de devolverlas, no dejaron constancia de lo ocurrido.

 

EL INFORME RETTIG: EN “LA FIRMA”

Según lo estableció el Informe Rettig, José Weibel “permaneció recluido en el recinto denominado La Firma y de acuerdo con los antecedentes que obran en poder de la Comisión, habría sido posteriormente ejecutado por sus captores”.

Desde el sitio de su detención, José Weibel Navarrete, fue trasladado por sus captores hasta el edificio del expropiado y clausurado diario "El Clarín", ubicado en calle Dieciocho N.º 229, Santiago. Recinto utilizado, eventualmente, por el Comando Conjunto Antisubversivo como lugar de detención clandestina, denominado "La Firma" por los propios agentes.

Otros detenidos recluidos en ese recinto eran, los también militantes del Partido Comunista, Luciano Mallea, Adrián Saravia, Alfredo Vargas, Carlos Paredes, Blanca Allende, Marta Ester Moreno, Víctor Cárdenas Valderrama, (desaparecido) Juan René Orellana Catalán, (desaparecido) Luis Maturana González, (desaparecido) Juan Gianelli Company (desaparecido) y Manuel Guerrero Ceballos (ejecutado).

 

UBICACIÓN GEOGRÁFICA DE “LA FIRMA”

Informaciones recogidas de detenidos que posteriormente recobraron su libertad, señalan que "La Firma" estaba ubicada en la parte posterior del edificio que ocupaba la Dirección de Comunicaciones de Carabineros -DICOMCAR- donde funcionaba la Escuela de Inteligencia de esa Institución. Se trataba de dos edificaciones comunicadas por un hoyo que existía en el muro divisorio entre ambos inmuebles.

En la sala de "interrogatorios" de ese local existían organigramas que contenían la estructura orgánica del Partido Comunista, señalando los nombres de sus integrantes, cargos, y otras especificaciones. Cuando uno de ellos era detenido se hacía una cruz sobre su nombre y se colocaba el de su posible reemplazante. Asimismo, existía un archivador con fotografías y los datos personales de los militantes.

 

JOSÉ WEIBEL TORTURADO Y ASESINADO

Allí, José Weibel Navarrete fue torturado e interrogado y, días después, trasladado junto a otros detenidos a una casa en Bellavista N°122, frente a unas canchas de tenis, lugar que los agentes solteros utilizaban como alojamiento. Esa casa había sido habitada por otro militante comunista, Sergio Buschmann, hasta fines de diciembre de 1975 y la DIFA (Dirección de Inteligencia de la Fuerza Aérea) la había ocupado ilegalmente.

En la casa de Bellavista, José Arturo permaneció por espacio de una semana, siendo llevado posteriormente hasta el Cajón del Maipo donde, según el agente Luis Palma Ramírez, fue ejecutado y abandonado su cuerpo, sin que hasta la fecha se haya logrado ubicar sus restos.

En ese sector y cercano a la fecha de la ocurrencia de los hechos reseñados, fueron descubiertos tres cadáveres, razón por la cual su cónyuge fue hasta el Instituto Médico Legal con la intención de reconocer entre ellos su cuerpo. Sin embargo, debido al estado de deterioro, fue imposible su identificación.

Luego, María Teresa Barahona, acudió al Instituto con la ficha dental de José Weibel, ocasión en que el médico legista le informó que no se trataba de su esposo. Posteriormente, se encontraron otros siete cuerpos en el Cajón del Maipo, sin que se lograra establecer si alguno de ellos correspondía a José Arturo. Estos cadáveres en la mayoría se encontraban sin ropas y con sus extremidades amarradas con alambres.

De igual forma, la cónyuge de José Arturo, posterior a la detención de éste, fue sometida a seguimientos personales, y el domicilio de su suegra fue objeto de continua vigilancia por parte de personal civil e, incluso, ella recibió amenazas de muerte.

 

UNA VEZ MÁS LA “JUSTICIA” ES COMPLICE

El mismo  29 de marzo de 1976, se interpuso ante la Corte de Apelaciones de Santiago el Recurso de Amparo Rol Nº251-76 en favor de José Arturo Weibel Navarrete, el que fue rechazado el 3 de junio de 1976, con el sólo informe del Ministerio del Interior, el que negaba la detención por orden de esa Secretaría de Estado. Los antecedentes fueron remitidos al Octavo Juzgado del Crimen de Santiago para investigar posible comisión de delito.

El 18 de junio de 1976, se presentó un nuevo Recurso de Amparo, rolado con el N.º 539-76, el que fue rechazado -el 21 de julio de 1976- desechando la indicación del Ministro señor Paillás, quien estuvo por oficiar al Ministerio del Interior y a la DINA, para que informaran respecto al amparado. Dicha resolución fue confirmada por la Corte Suprema el 27 de julio de 1976.

A pesar de ello, el 22 de julio de 1976, se interpuso ante la Corte de Apelaciones de Santiago un tercer Recurso de Amparo rol 635-76, en favor de José Arturo Weibel Navarrete, el que fue rechazado con fecha 30 de julio de 1976, por "no existir antecedentes que demuestren que el amparado está detenido, se investiga posible delito en el respectivo Tribunal". El 3 de noviembre de 1976 la Corte Suprema confirmó la resolución.

 

MARÍA TERESA BARAHONA SE QUERELLA

El 2 de abril de 1976, María Teresa Barahona interpuso querella criminal, rol Nº5832-3 ante el 11º Juzgado del Crimen de Santiago, por el secuestro de su cónyuge, violación de domicilio y robo. Se acumuló a ella la denuncia de Oficio iniciada ante el Octavo Juzgado del Crimen. En el proceso declararon testigos presenciales de la detención, incluyendo al chofer del bus, e igualmente atestiguaron ante el Tribunal quienes presenciaron el allanamiento de la vivienda de la víctima, por parte de agentes del Estado. Tanto la DINA como el Ministerio del Interior respondieron no registrar la detención de Weibel. A la Dirección Nacional de Comunicación Social -DINACOS- el Tribunal le solicitó y le reiteró en varias oportunidades el envío del texto oficial de sus declaraciones acerca de las "casas buzones", relacionándole los nombres de los dirigentes comunistas detenidos en esa oportunidad, sin que esa repartición haya respondido al respecto.

El 23 de febrero de 1977 se solicitaron tres importantes diligencias: constitución del Tribunal en el lugar de la detención; interrogatorio a testigos y la constitución del Tribunal en los locales de la DINA. Todos fueron denegados.

 

INTENTAN APLICAR LA LEY DE AMNISTÍA

El 4 de mayo de 1978 se sobreseyó definitivamente esta causa en virtud del D.L. 2191 (Ley de Amnistía). El 16 de junio la Corte de Apelaciones de Santiago revocó el sobreseimiento, ordenando proseguir la investigación. El 4 de abril de 1979, el Ministro en Visita Servando Jordán solicitó seguir conociendo la causa, la que le fue remitida. El 23 de mayo de 1980, nuevamente se cerró el sumario y el 29 de septiembre de ese mismo año se confirmó la resolución por la Corte de Apelaciones.

Importantes antecedentes de las circunstancias de la detención de José Weibel, fueron acumulados a raíz de una acción judicial por otros detenidos desaparecidos.

 

EL TESTIMONIO DE UN EX AGENTE

También se contó con la declaración del soldado primero de la Fuerza Aérea de Chile, Andrés Valenzuela Morales -que en 1984 desertó de esta institución- quien mediante su declaración, dio cuenta y datos que, a mediados de la década del 70, comenzó a operar un llamado Comando Conjunto o Comando Conjunto Antisubversivo, integrado por miembros de las distintas ramas de las Fuerzas Armadas y de Orden, más algunos civiles que pertenecieron a partidos de izquierda y que luego de ser detenidos por los Servicios de Inteligencia, sometidos a presiones y/o extorsiones, se transformaron en colaboradores. Dicho Comando disponía de medios materiales, como vehículos, armamento, aparatos de transmisión y lugares clandestinos de detención.

 

DECLARACIÓN DE EX INTEGRANTE DEL COMANDO CONJUNTO ANDRÉS VALENZUELA

La de fs.7.233, que corresponde a una declaración jurada suscrita en el extranjero por el exmiembro de la FACH e integrante del llamado Comando Conjunto, Andrés Antonio Valenzuela Morales, la que fue agregada al proceso.

En ella, el declarante entrega descripciones detalladas del tipo de armamento, vehículos y recintos clandestinos utilizados por el Comando Conjunto.

Respecto de estos últimos: un hangar ubicado al interior del Aeropuerto Cerrillos; un inmueble situado en calle Santa Teresa N°037, Paradero 20 de la Gran Avenida, conocido como "Nido 20"; un inmueble ubicado en calle Perú N°9.053, Paradero 18 de Vicuña Mackenna, llamado "Nido 18"; un recinto al interior del Regimiento de Artillería Antiaérea de Colina, conocido como "Remo Cero"; un inmueble ubicado en calle Dieciocho de la capital, en las antiguas oficinas del Diario "El Clarín", llamado "La Firma"; y una casa para el alojamiento del personal soltero, ubicada en Bellavista.

 

Respecto a los secuestros, Valenzuela Morales expresó que en el año 1975, los agentes concurrían a detener a los domicilios o lugares de trabajo de los afectados, manifestando pertenecer a Investigaciones. Ya en 1976, las detenciones se practicaron fundamentalmente en la calle, sin testigos. José Weibel Navarrete fue uno de los últimos detenidos desaparecidos detenido en presencia de familiares.

Finalmente, el testigo entregó las señas físicas de varios agentes del Comando Conjunto conocidos por los siguientes apodos o indicados por sus nombres o apellidos: "Larry" (Suboficial Mayor de Carabineros); "Tito" y "Jano" (Carabineros); "Pochi" (agente mujer); "Alex" (marino); "Yerko" y "Patán" (civiles que habían pertenecido a Patria y Libertad); "Yoyopulus" y "Zambra" (de Investigaciones, que sólo operaron en la Academia de Guerra Aérea); Guimper (Teniente de la Marina); Forero (médico); Otto Trujillo (empleado civil de la FACH); "Fifo" Palma Ramírez (civil que había pertenecido a Patria y Libertad); "Wally" (Roberto Fuentes Morrison); y los ex militantes comunistas, que luego de haber sido detenidos por el Comando, colaboraron con la agrupación, entre ellos Miguel Estay (el "Fanta").

Del documento de fs.2.426, que corresponde a las declaraciones juradas, prestadas ante Notario Público, por el ex miembro de la FACH, Andrés Antonio Valenzuela Morales, en los meses de agosto y octubre de 1984, las que fueron acompañadas al proceso.

 

MINISTRO CARLOS CERDA REÚNE DATOS VALIOSOS

En este grado de investigación, el Ministro Carlos Cerda llegó a establecer datos valiosos y esclarecedores respecto de otros casos de violaciones de derechos humanos, algunos de ellos de desaparecimiento de personas, disponiendo incluso la remisión de algunas piezas del "proceso de los trece" a otros Tribunales que conocían de causas criminales por ellos. Entre estos últimos se encuentra el caso de José Arturo Weibel Navarrete.

Ante la negativa de la Ecxma. Corte Suprema a la petición del Ministro Cerda, en orden a que se extendiera su Visita Extraordinaria al conocimiento del presente ilícito, el señor magistrado dispuso el 14 de agosto de 1986, se remitieran al Undécimo Juzgado del Crimen de Santiago, por incidir en su rol N°5.832, sustanciado por el delito de secuestro del afectado y a la fecha sobreseído temporalmente, copias debidamente autorizadas de las siguientes piezas del proceso.

 

OTROS TESTIMONIOS POR CASO DE JOSÉ WEIBEL

Las de fs. 3.255 y 3.256, que contiene las declaraciones judiciales prestadas el 17 y 28 de junio de 1985, por Emilio Pozo Avila y Julio César Berríos, conductor y pasajero, respectivamente del microbus de la locomoción colectiva del recorrido Centro-La Florida, desde cuyo interior fue bajado José Weibel Navarrete, por agentes de civil que expresaron ser "policías".

 

DECLARACIÓN DE MARÍA TERESA BARAHONA

La de fs.4.393, que corresponde a la declaración prestada ante el Ministro Cerda, con fecha 16 de noviembre de 1985, por la cónyuge del afectado, María Teresa Barahona Muñoz.

En ella ratifica los hechos que culminaron con el arresto de su cónyuge, el 29 de marzo de 1976, en su calidad de testigo presencial de los mismos, agregando que tanto el afectado como su familia había sido objeto de seguimientos y vigilancias ostensibles, con anterioridad a la detención.

 

DECLARACIÓN DE MANUEL GUERRERO CEBALLOS

Del documento de fs.3.278, que contiene copia autorizada de declaración jurada prestada con fecha 31 de diciembre de 1976, por Manuel Leonidas Guerrero Ceballos, en la que expresó haber sido detenido por agentes de seguridad, en la ciudad de Santiago, con fecha 14 de junio de 1976, siendo conducido a un recinto clandestino que no pudo identificar, en cuyo interior fue torturado e interrogado. Durante el curso de sus interrogatorios -agregó- le fue mencionado José Arturo Weibel Navarrete, mientras sus aprehensores se ufanaban de haber detenido al afectado y de las circunstancias de su arresto, que indicaron con detalles.

Del documento de fs.3.986, que contiene los retratos hablados, confeccionados por la Policía de Investigaciones, de dos de los sujetos que participaron en la detención del afectado, el día 29 de marzo de 1976.

 

QUERELLA DE FAMILIARES DE 70 DETENIDOS DESAPARECIDOS

El 1° de agosto de 1978, familiares de 70 desaparecidos, entre los que se contaban los de José Weibel Navarrete, interpusieron ante el 10° Juzgado del Crimen de Santiago, una querella criminal por el delito de secuestro agravado en contra del General (R) Manuel Contreras Sepúlveda, del Coronel de Ejército Marcelo Luis Moren Brito y del Teniente Coronel de Ejército Rolf Gonzalo Wenderoth Pozo. Al Tribunal se entregaron además las identidades de otros agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), los antecedentes de recintos secretos de detención del mencionado organismo y otros datos relativos a su estructura y medios con que contaba la DINA.

Sin realizar ninguna diligencia, el 10 de agosto de ese año la Jueza del Décimo. Juzgado se declaró incompetente y remitió los antecedentes a la Justicia Militar, después de varias apelaciones en mayo de 1979 la causa se radicó en la 2a. Fiscalía Militar de Santiago, bajo el rol N.° 553-78.

 

NI VERDAD NI JUSTICIA: SÓLO IMPUNIDAD

En 1983 el Tribunal tuvo a la vista los cuatro cuadernos de instalación de la Visita Extraordinaria por casos de detenidos desaparecidos de la Región Metropolitana, que sustanció el Ministro Servando Jordán, en ellos se contenía importante información respecto al actuar de la DINA y a la responsabilidad de ese organismo de seguridad en cientos de detenidos desaparecidos. Sin que se realizaran diligencias durante cuatro años, el 20 de noviembre de 1989, el Teniente Coronel de Ejército Enrique Ibarra Chamorro, Fiscal General Militar, solicitó para esta causa la aplicación del Decreto Ley de Amnistía (D.L. 2.191), porque el proceso había tenido como finalidad exclusiva la investigación de presuntos delitos ocurridos durante el período comprendido entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1978 y porque, durante los 10 años de tramitación, no se había logrado "determinar responsabilidad de persona alguna".

El 30 de noviembre de 1989, la solicitud fue acogida por el 2do. Juzgado Militar, el que sobreseyó total y definitivamente la causa -la que aún se encontraba en etapa de sumario- por "encontrarse extinguida la responsabilidad penal de las personas presuntamente inculpadas en los hechos denunciados". Las partes querellantes apelaron de dicha resolución a la Corte Marcial, la que confirmó el fallo en enero de 1992. Se interpuso entonces un Recurso de Queja ante la Corte Suprema de Justicia, la que, al mes de diciembre de 1992, aún no evacuaba su resolución.

 

POR FIN: SEIS UNIFORMADOS PROCESADOS

Según informó “la Nación del 30 de enero de 2002, seis ex uniformados fueron procesados por casos de

violación de derechos humanos.

La titular del Tercer Juzgado del Crimen de Santiago, Graciela Gómez, sometió a proceso a seis ex uniformados por su participación en el secuestro del exdirigente comunista José Weibel y la detención de Carlos Sánchez Cornejo.

El encausamiento afectó a los ex miembros de la FACH Enrique Ruiz Bunger, Juan Francisco Saavedra Loyola, Jorge Rodrigo Combos y Daniel Luis Guimpert; al ex carabinero Manuel Muñoz Gamboa; y al civil César Luis Palma Ramírez.

También fueron procesados en calidad de autores, junto a Alejandro Sáez Mardones, actualmente recluido en la cárcel de Punta Peuco, por el secuestro de José Weibel.

IDENTIFICADOS LOS SECUESTRADORES

El grupo de agentes que participó en el operativo del 26  de marzo  de 1976 estaba integrado, entre otros, por "Alex"; el "Huaso" Flores; Raúl Horacio González Fernández, alias "Rodrigo"; "Jano"; "Nano"; "Lolo"; "Wally"; Daniel Guimpert Corvalán; Viviana Ugarte Sandoval, alias la "Pochi" y dos agentes mujeres de la Marina, además del agente Andrés Antonio Valenzuela Morales, quien posteriormente testificó respecto a estos hechos.

Señaló además Andrés Valenzuela que, "esa operación fue seguida por radio, desde un vehículo, por el Director de Inteligencia, General Enrique Ruiz Bunger, ya que deseaba saber la forma en que operaba el grupo del "Fifo" Palma. Me consta porque estaba presente cuando el "Fifo" comentó que el General mandaba a felicitar al grupo por la actuación en el operativo.