lunes, 27 de abril de 2026

Lenin es de esos casos humanos realmente excepcionales

 


Recordamos el nacimiento de Lenin con algunos Fragmentos de discursos del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, publicados en granma.cu, en abril de 2020.

Boletín Rojo

 

 

Lenin es de esos casos humanos realmente excepcionales

 

Hay que decir que no solo ha sido Lenin uno de los hombres más creadores, más luchadores y más geniales, sino uno de los hombres más valientes, moralmente valiente. Valentía que demostró en pruebas dificilísimas, en decisiones dificilísimas, a lo largo de su vida y a lo largo del proceso revolucionario 

Autor: Fidel Castro Ruz 

Fuente:  granma.cu 

22 de abril de 2020

 

 

 


Pocas veces en ningún proceso –y tal vez nunca en un proceso político– un pensamiento, una mente, una inteligencia haya sido capaz de hacer un aporte tan grande. Y es que Lenin fue un infatigable investigador, un incansable trabajador. Y puede decirse que desde que tuvo conciencia política no descansó un solo instante a lo largo de su vida, no descansó un solo instante de investigar, de estudiar y de trabajar en el camino de la revolución.

 

No ha habido gladiador que haya librado más combates ideológicos que los que libró Lenin. Es asombrosa la cantidad de batallas en el campo ideológico libradas por él.  Y su historia no es en este caso comparable con la historia de otros hombres que hicieron hechos extraordinarios como méritos personales.

 

Lenin es de esos casos humanos realmente excepcionales. La simple lectura de su vida, de su historia y de su obra, el análisis más objetivo de la forma en que se desenvolvió su pensamiento y su actividad a lo largo de su vida, lo hacen en realidad ante los ojos de todos los humanos un hombre verdaderamente –repito– excepcional.

 

A Lenin le tocó la posibilidad no solo de desarrollar la teoría, sino encontró el campo de acción concreto y la oportunidad de llevarla a la práctica.

 

El homenaje a Lenin se le puede brindar con el sentimiento. Pero cuando se estudia su obra y su vida, cuando se estudia su pensamiento y su doctrina, los pueblos adquieren lo que pudiera llamarse un verdadero tesoro desde el punto de vista político.

 

Cuando se haga una evaluación superior de las personalidades –repito– de la historia, Lenin, junto con Marx, descollarán entre los hombres, los pensamientos, las inteligencias, las conductas que mayor trascendencia habrán tenido en la historia de la humanidad.

 

Recordamos cuando por aquellos meses que precedieron al 26 de julio de 1953, la mayor parte del pequeño grupo de compañeros que estábamos dedicados a aquellas tareas andábamos siempre con los libros de Marx y de Lenin. Y recordamos que algunos de esos libros de Lenin –porque fueron los de Lenin– cayeron en manos de la policía, en los registros que hicieron después del Moncada. Y recordamos cómo en el proceso del Moncada, un fiscal paniaguado, entre sus más graves acusaciones, entre sus más –digamos– capciosas preguntas, hizo la pregunta de si era verdad que nosotros teníamos aquellos libros de Lenin y si eran nuestros aquellos libros de Lenin.

 

Lenin fue desde el primer instante no solo un teórico de la política, un filósofo de la política, sino un hombre de acción, un hombre de práctica revolucionaria constante e incesante, y le correspondió desarrollar aquella doctrina y aplicar aquella doctrina en condiciones tan difíciles, que resulta verdaderamente imposible imaginársela en situaciones peores.

 

De las obras de Lenin nosotros sacamos conclusiones que fueron decisivas –desde luego, cuando hablo del leninismo hablo del marxismo, de las ideas esenciales de Marx desarrolladas por Lenin–, y una muy específicamente de Lenin, que fue El Estado y la Revolución, que nos esclareció tantos conceptos, que nos dio tanta luz a la hora de elaborar la estrategia revolucionaria, la lucha por la conquista del poder revolucionario, y que tan decisiva fue para poder elaborar esa estrategia.

 

Cuando las lumbreras del pensamiento revolucionario de Europa no tomaban para nada en cuenta a los revolucionarios rusos, cuando miraban con cierto desdén incluso a aquellos revolucionarios, cuando muchos de ellos no se habrían ni siquiera dignado a tomar en cuenta para nada el pensamiento de Lenin e incluso la posibilidad de una revolución marxista en aquella Rusia de los zares, emprendía Lenin su largo peregrinar, su largo y prolongado combate por llevar adelante la revolución marxista en las condiciones de aquel país.

 

Pero es que un estudio realmente objetivo de la historia no admite comparación posible, ¡no admite comparación posible!, no admite poner al lado de Lenin ningún otro pensamiento, porque el pensamiento de Lenin descuella desde el principio hasta el final y es la espina dorsal, el alma de ese proceso.

 

Y es precisamente en el seno de ese país, en el seno del imperio de los zares, donde surge este hombre genial, verdaderamente genial, y desarrolla allí y aplica allí, con un sentido extraordinariamente creador, la doctrina marxista.

 

Defendió la doctrina de Marx frente a todas las mistificaciones, tergiversaciones y deformaciones. La defendió y demostró cuánta razón tenía. Los hechos históricos demostraron cómo todas aquellas corrientes contra las cuales combatió Lenin condujeron, en los distintos países de Europa, a la crisis del movimiento revolucionario, al fracaso del movimiento revolucionario, a la traición al movimiento revolucionario.

 

Lenin dijo que una revolución valía cuando era capaz de defenderse. A decir verdad, nuestra Revolución ha demostrado que es capaz de defenderse. Y se defiende con poderosos instrumentos.

 

No dejaremos de admirar a Lenin, y cada día lo admiraremos más. ¡Cómo le echamos de menos!

 

¡Ni ellos se podían imaginar jamás que un país tan pequeño aquí, al lado del monstruo y por su propia cuenta, sin la mayor ayuda, ni un centavo, ni un arma, ni nada, sino por nuestras propias conclusiones, hubiese hecho una Revolución social tan radical y tan profunda como la que hicimos en nuestro país, inspirados en las ideas patrióticas tradicionales de nuestro pueblo y de nuestros grandes próceres, en Martí, pero también en Marx, Lenin, Engels y los demás que nos hicieron –a mí por lo menos– tener una idea de lo que era la sociedad y el mundo!».

 

Hay que decir que no solo ha sido Lenin uno de los hombres más creadores, más luchadores y más geniales, sino uno de los hombres más valientes, moralmente valiente. Valentía que demostró en pruebas dificilísimas, en decisiones dificilísimas, a lo largo de su vida y a lo largo del proceso revolucionario.

 

Fuentes: Fragmentos de discursos del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en los años 1970, 1981, 1992 y 2001.



LENIN UN EJEMPLO DE REVOLUCIONARIO

 

Lenin, cumplió 156 años desde su nacimiento. El gran revolucionario ruso que fundó el primer estado socialista en el mundo, dedicó su vida a la práctica y a la teoría revolucionaria. Entregamos a nuestras lectoras y lectores del Boletín Rojo un escrito del recordado Historiador Iván Ljubetic Vargas.

 

En su 156º natalicio:

 

 

                                                          Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                          Centro de Extensión e Investigación

                                                          Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

                        



 

                                       En el otoño de 1918 Máximo Gorki preguntó

           al obrero  Demetrio Pávlov  cuál  era   a su

           ver el rasgo más  sobresaliente  de   Lenin.

           Éste respondió:

           “Su sencillez. Es sencillo como la verdad”

 

 

 

SUS COMIENZOS

Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, nació en la ciudad de Simbirk el 22 de abril de 1870. Su padre, Ilya, era profesor y llegó a ser director de la enseñanza primaria de la provincia de Simbirk. Su madre se llamaba María Blank.

Eran seis hermanos. El mayor de ellos,  Alejandro, participó en un atentado terrorista contra el zar Alejandro III en marzo de 1887. El zar sobrevivió, pero los participantes en la acción fueron fusilados el 5 de mayo de ese año.  Vladimir quería mucho a su hermano Alejandro. Su muerte significó un  duro golpe para él.  Pero expresó en esos terribles momentos: “Nosotros iremos por otro camino”.

Y así fue. El 4 de  diciembre de 1887, Lenin encabezó, una huelga de estudiantes en la Universidad de Kazán. Cumplía los 17 años y ocho meses. Fue detenido, expulsado de la Universidad y relegado a la ciudad de Kokuchkino.

 

SE INICIA EN  LA LUCHA REVOLUCIONARIA

En 1888 comenzó su labor revolucionaria. Tenía 18 años de edad. Se incorporó a un círculo marxista. Sufrió la persecución de la policía zarista.  Lo detuvieron enviaron a la cárcel y luego fue  desterrado a Siberia Oriental entre 1896 y 1899. Allí conoció a quien sería  su compañera de toda la vida Nadiezhda Krupskaia.


 

Nadiezhda Krupskaia

 

En 1900 salió al exilio. En el extranjero  trabajó organizando el Partido y creando las condiciones para la  fundación de un periódico revolucionario. El primer número de éste,  con nombre  Iskra  (La Chispa),  apareció el 24 de diciembre de 1900. Llegaba  el Iskra a muchos puntos de Rusia, gracias a una red de agentes que el propio Lenin organizó antes de salir del país. Permaneció en Zurich (Suiza) y Munich (Alemania).

 

“¿QUÉ HACER?”

A fines de 1901 y comienzos de 1902  Lenin escribió  “¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento”. Apareció en Stuttgart, a comienzos de marzo de 1902.

Tiene el siguiente  epígrafe: “… La lucha interna da al partido fuerzas y vitalidad: la prueba más grande de la debilidad de un partido es la amorfía y la ausencia de fronteras bien delimitadas; el partido se fortalece depurándose…” (De una carta de Lasalle  a Marx, 24 de junio de 1852)

Este  libro desempeñó un papel relevante en la creación de un partido marxista revolucionario de la clase obrera de Rusia.

En 1902 – 1903 fue difundido ampliamente en las organizaciones socialdemócratas En Kiev, Moscú, Petersburgo, Nizhni Nóvgorod, Kazán, Odesa y otras ciudades.

 

 “UN PASO ADELANTE, DOS PASOS ATRÁS”

En 1903 organizo y tomó parte en el II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR), que se efectuó entre el 17  julio al  10 de agosto de 1903, primero con sede en Bruselas (Bélgica) y  luego en Londres. En su desarrollo se produjo la división entre mencheviques (corriente oportunista) y bolcheviques (revolucionarios), estos últimos encabezados por Lenin. Ese año de 1903, es  la fecha fundacional del Partido Comunista de Rusia.

En febrero-mayo de 1904, escribió Lenin su obra “Un paso adelante, dos pasos atrás (una crisis en nuestro Partido)” Este libro es uno de los tesoros del marxismo-leninismo. En él  se refiere Lenin en detalle  a los hechos ocurridos en el II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR).

 

SOBRE EL ARTÍCULO 1º DE LOS ESTATUTOS

Este Congreso aprobó un Programa revolucionario y los Estatutos elaborados por Lenin, con la sola excepción del   punto o artículo  primero, en que los oportunistas en cuestiones de organización lograron que se aprobara el proyecto formulado por Martov.

El punto uno de Martov señalaba: “Se considerará perteneciente al Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia a todo el que, aceptando su Programa, trabaje activamente para llevar a la práctica sus tareas bajo el control y dirección de los órganos del partido”.

Comenta Lenin: “La idea del artículo primero de Martov sólo aparece al plantearse la cuestión de si pueden los órganos del partido llevar a la práctica su dirección respecto a aquellos miembros del mismo que no forman parte de ninguna de las organizaciones del partido”.

 

                                       

Yuli Martov

 

La proposición del artículo primero de Lenin (que fue aprobado después en el III Congreso del POSDR realizado en 1905) señala: “Se considerará miembro del Partido todo el que acepte su Programa y apoye al Partido tanto con recursos materiales, como con su participación personal en una de las organizaciones del mismo”

Refiriéndose siempre al artículo primero de los Estatutos, Lenin escribió en la obra ya citada: “Cuanto más fuertes sean nuestras organizaciones del Partido, integradas por socialdemócratas efectivos, cuanto menos vacilación  e inconstancia haya dentro del Partido, tanto más amplia y polifacética, tanto más rica y fructuosa será influencia del Partido en los elementos de las masas obreras que lo rodean y que él dirige. Porque, en verdad, no se puede confundir al Partido como destacamento de vanguardia de la clase obrera con toda la clase” (Los subrayados son de Lenin).

  

LAS “TESIS DE ABRIL”

Entre  noviembre de 1905 y enero de 1908  permaneció en la patria, donde actuó clandestinamente. Salió de nuevo al exilio. En Ginebra (Suiza) logró que se reanudara la publicación de Iskra.

El 15 de marzo de 1917 conoció  la noticia de la Revolución  Rusa de Febrero. A fines de marzo, junto con otros 31 bolcheviques, partieron  desde Suiza hacia la patria. Llegaron  a Rusia el 3 de abril de 1917. Al día siguiente elaboró sus “Tesis de Abril”, donde planteó la transformación de Revolución Democrático-burguesa en Socialista, a través de la conquista de los soviets. O sea, por una vía pacífica.

Pero en junio, el Gobierno Provisional de Kerenski desató una sangrienta represión contra los bolcheviques. Lenin debió ocultarse en Finlandia.

 

DESDE FINLANDIA

En julio-agosto de 1917, el Sexto Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia aprobó la tesis de Lenin de la insurrección armada inmediata, pero eligió un Comité Central, en que la mayoría de sus miembros estaban  contra esa línea.

En agosto de 1917, los bolcheviques conquistaron los soviets de Petrogrado y Moscú.

En septiembre, Lenin, escribió desde Finlandia varias cartas al Comité Central, exigiendo el cumplimiento de lo acordado en el Sexto Congreso. No recibió respuesta alguna sobre el tema, pero le ordenaron que, por “razones de seguridad” debiera permanecer en Finlandia

Lenin seguía desde lejos los acontecimientos en un estado febril. El Comité Central no lo autorizaba retornar a Rusia por razones de seguridad.

Escribía cartas y documentos que enviaba al Comité Central, que ni siquiera eran discutidos. Cuando eran conocidos en las reuniones, no había pronunciamiento alguno.

Lenin insistía: “Los bolcheviques deben tomarse el poder”. “La demora se convierte absolutamente en un crimen”... “Hay que ir a la insurrección inmediatamente”.

No tenía respuesta alguna. También planteó la necesidad de retornar a  San Petersburgo. El Comité Central se lo prohibió.

 

RETORNA A RUSIA

Lenin desobedeció la arbitraria orden del Comité Central. Arriesgando ser detenido por la policía de Kerenski, ayudado por Rahia, un fiel amigo, y otro bolchevique, cruzó clandestinamente la frontera, ingresando a Rusia el 2 de octubre.

Nadezda Krupskaia, su compañera, le buscó un  refugio seguro, desde donde escribió varios documentos. En uno de ellos planteó: “La revolución está perdida si el gobierno de Kerensky no es derribado en el futuro próximo”.

Por fin se reunió con el Comité Central el 10 de octubre. Logró que se aprobara una nueva resolución sobre la insurrección armada, pero sin especificar fecha ni detalles.

Comprendió que debía  recurrir a las bases del Partido.

 

 

Lenin en la Conferencia bolchevique de San Petersburgo

 

Con ese fin participó en una Conferencia del Comité Central con representantes de las organizaciones  bolcheviques de San Petersburgo. Asistieron 24 dirigentes, de los cuales sólo 9 eran del Comité Central.

La Conferencia aprobó la preparación inmediata de la insurrección por 19 votos, contra 2 y 3 abstenciones.

El 21 de octubre se reunió con los dirigentes de  San Petersburgo. Allí planteó: “la insurrección debe llevarse a cabo el 25; el 24 sería prematuro y el 26 muy tarde”.

LA GENIALIDAD DE UN LÍDER

En el Instituto Smolny se vivían horas agitadas. Ahí estaba el centro revolucionario. Lenin planteó al Comité Central la necesidad de estar allí presente.

Se lo prohibieron. Al caer la noche del 24 de octubre,

Lenin decidió trasladarse clandestinamente al Smolny y tomar en sus manos la dirección de la insurrección.

 

Lenin disfrazado 

Disfrazado y acompañado del camarada  Rahia, luego de caminar varias horas, llegó poco antes de la medianoche al Smolny. No se dirigió a la sala donde sesionaba el Comité Central. Envió a Rahia a buscar a Stalin

Ambos se reunieron en una sala vacía y pusieron en marcha a las fuerzas insurreccionales que tenía listas el Comité Militar Revolucionario, pero que  no se atrevía a lanzar todavía a la toma del poder.

 

Lenin y Stalin

 

Lenin convocó a los jefes militares de fábricas y regimientos. Decenas de motociclistas se lanzaron hacia los suburbios...

A partir de la una de la madrugada del 25 de octubre, destacamentos de soldados salieron de los cuarteles; grupos de obreros armados abandonaron las fábricas. Iban a apoderarse de los puentes, las estaciones ferroviarias, los edificios públicos...

 

                     

 


“LA REVOLUCIÓN SE HA REALIZADO...”

Eran las 14 horas y 35 minutos del 25 de octubre de 1917. Se inició la sesión extraordinaria del Soviet de San Petersburgo. Presidía León Trotski, que anunció a Lenin. Cuando la tempestuosa ovación se calmó, éste dijo:

 

“Camaradas: la revolución obrera y campesina, de cuya necesidad han hablado los bolcheviques, se ha realizado...”

 

                

Lenin: “la revolución se ha realizado”

 

A las 22,45 de ese mismo día 25 de octubre, se inició el Segundo Congreso de los Soviets de toda Rusia. Hubo acaloradas discusiones. Se eligió un nuevo comité ejecutivo para reemplazar al elegido en el  Primer Congreso, efectuado en junio, en que tenían mayoría los eseristas (social-revolucionarios) y los mencheviques. Ahora ganaron los bolcheviques. Obtuvieron 14 miembros del consejo contra 11.

 

Eran las 3 horas y 10 minutos de la madrugada del 26 de octubre, cuando el presidente del Congreso anunció que el Palacio de Invierno acababa de ser tomado por los revolucionarios. 

Había triunfado la revolución socialista en Rusia.  Según el moderno calendario, esa gloriosa fecha corresponde al 7 de noviembre de 1917.

 

A LA CABEZA DEL PRIMER ESTADO SOCIALISTA

En medio de difíciles condiciones, el Gobierno de obreros y campesinos, dirigido por Lenin logró vencer la contrarrevolución interna y la intervención de 14 países.

El  Séptimo Congreso, 26 de marzo de 1918, cambió el nombre del partido por Partido Comunista de Rusia, reconociendo 1903 como su año de fundación.

 

El viernes 30 de agosto de 1918, Lenin habló en un mitin en una fábrica de Moscú. Finalizado el acto se dirigió al auto que lo esperaba para conducirlo a la  reunión del Consejo de Comisarios del Pueblo, que debía iniciarse a las 21 horas. Caminaba rodeado por una multitud. De pronto una mujer -miembro de un grupo terrorista de los eseristas- le disparó tres balazos, dos de los cuales lo hirieron gravemente. Una le penetró en el tórax comprometiendo la parte superior del pulmón izquierdo; la otra, se le alojó en el cuello muy cerca de la espina dorsal.

 

                    

Atentado contra Lenin: viernes 26 de marzo de 1918

 

Se recuperó. El 18 de septiembre participó en la reunión del Consejo de Comisarios del Pueblo. Pero su salud comenzó a empeorar.

Desde 1922  la salud de Lenin era muy precaria. El intolerable estrés de encabezar la revolución, la guerra civil y la construcción de una nueva sociedad, le afectó seriamente. A esto hay agregar las secuelas del atentado de 1918,  pues debió vivir con una bala en el cuello, peligrosamente cerca de la espina dorsal.

 

GRAVEMENTE ENFERMO

 

                           

 


En mayo de 1922, sufrió un primer infarto cerebral, que lo dejó parcialmente paralizado en su lado derecho. Debió disminuir  su papel en el Gobierno.

En diciembre de 1922, le sobrevino un segundo infarto. A pesar de ello, siguió trabajando teóricamente. Lo hizo hasta febrero de 1923.

Durante este período dictó una serie de importantes artículos que se  conocen como su “testamento político”. En estos trató  diferentes temas como el de la  dirección colectiva en el Partido. En uno, dictado el 24 de diciembre de 1922, advertía sobre los peligros que involucraría poner a la cabeza del Partido  y del gobierno soviético a Stalin o Trotski.

En mayo de 1923, luego de tener el tercer infarto, quedó postrado en cama, imposibilitado de hablar.

El 21 de enero de 1924, a las 18,50 horas, en el pueblo de Gorki, a10 kilómetros al sur de Moscú, dejó de latir el corazón de Vladimir Ilich Ulianov, Lenin. La causa de su fallecimiento fue un infarto cerebral

 

 

LA HERENCIA TEÓRICA  LENINISTA

En los 35 años de labor teórica y práctica, entre 1888 y 1923, Lenin escribió más de 30 mil libros, folletos, cartas y documentos. Unos 9 mil de ellos figuran en los 55 tomos de su Obras Completas, editadas entre 1958 y 1965.

Citamos sólo algunas de sus obras:

“Sobre la cuestión de los mercados” (1893),

“El desarrollo del capitalismo en Rusia” (1899), “Anarquismo y socialismo” (1901),

 “¿Qué hacer?” (1902),

“Las tareas de la juventud revolucionaria” (1903),

“Un paso adelante, dos atrás” (1904),

“Dos tácticas de la socialdemocracia en la Revolución Democrática” (1905),

“Materialismo y empiriocriticismo” (1908),

“Carlos Marx” (1914), 

“La quiebra de la Segunda Internacional” (1915),

“El imperialismo, etapa superior del capitalismo” (1915),

“El programa militar de la revolución proletaria” (1916),

“El Estado y la Revolución” (1917),

“La revolución proletaria y el renegado Kautsky” (1918),

“La Tercera Internacional y su lugar en la historia” (1919),

“El ‘izquierdismo’ enfermedad infantil del comunismo” (1920),

“La crisis del Partido” (1921),

“Carta al Congreso” (1922),

“Sobre las Cooperativas” (1923),

“Nuestra Revolución” (1923),

“Más vale poco y bueno” (1923).

 

 

                      

 


LENIN EL DIRIGENTE

Quienes militaron y trabajaron con él coinciden en señalar varias cualidades del líder ruso.

A Lenin siempre le eran propios el realismo político y la capacidad de apreciar objetivamente la situación, ver todas las posibilidades que se ofrecían en tal o cual momento. El realismo político de Lenin permitía evitar el falso optimismo o pesimismo en los bruscos virajes de la historia.  Al sufrir derrotas no se dejaba llevar por el pesimismo e infundía confianza en los otros. Sabía extraer lecciones hasta de las batallas perdidas.

En base al análisis científico de la realidad, Lenin elaboraba planes audaces de construcción de una nueva sociedad. Una gran eficacia caracterizaba también su actividad como estadista. Determinaba con extraordinaria rapidez las tareas más importantes del momento, pero  no olvidaba las secundarias.

Lenin consideraba de enorme  trascendencia  la oportuna reacción del Partido ante los cambios de la situación política.

El estilo leninista de trabajo y la propia personalidad de Lenin ha dejado una profunda huella en la conciencia de la humanidad y en la cultura.

 

LENIN, EL SER HUMANO

Todos los que conocieron de cerca a Lenin destacan su excepcional modestia en los asuntos concernientes a su persona.  Después de ser herido en agosto de 1918 criticó el tono de las publicaciones aparecidas en los periódicos. Escribió: “Soy como los demás... Toda la vida luchamos, en el plano ideológico, contra la admiración excesiva de las virtudes de una sola persona, resolvimos ya hace mucho la cuestión de los héroes, ¡y he aquí otra vez el culto a la personalidad!”

El modo de vida de Lenin no se diferenciaba de la vida espartana de sus contemporáneos.

“Lenin compartía todas las privaciones de aquellos días cuando escaseaba el combustible, las viviendas y hasta los alimentos”, recuerda G. Lausbury, uno de los dirigentes del partido laborista inglés que visitó la Rusia soviética.

Lenin siempre se preocupaba de los demás. A pesar de sus muchas actividades diarias como estadista, encontraba tiempo para escribir centenares de recados, dar órdenes verbales para ayudar a unos y otros camaradas, de mandarles a descansar, a curarse, de proporcionarles viviendas, etc.

Lenin odiaba a las clases explotadoras, pero no tenía enemigos personales.

 

EL HEROÍSMO DE LENIN

Máximo Gorki, el  gran intelectual ruso, tiene una obra llamada “Lenin en 1922”. En ella  escribió:

“Su heroísmo, casi enteramente desprovisto de relumbrón exterior, la abnegación modesta, ascética, frecuente en el intelectual ruso, en el revolucionario que cree sinceramente en la posibilidad de la justicia sobre la tierra; era el heroísmo del hombre que ha renunciado a todas las alegrías del universo para trabajar duramente por la felicidad de los hombres”.

“Cuando murió Lenin, reconocieron lealmente hasta sus más encarnizados enemigos que con él había perdido el mundo al hombre ‘que era la más viva encarnación del genio entre los grandes hombres contemporáneos’.

 “Para mí, Lenin, es un héroe de leyenda; es un hombre que ha arrancado de su pecho el corazón ardiente para alumbrar con su llama el camino que conducirá a los hombres lejos del abyecto caos contemporáneo.”   

 

 

             

Vivirá por siempre  a través de sus obras





! Cuando aparezca la laucha, avisai !

 


Comentario radial y escrito.

 

 



 

Uno llega a una edad, a una situación muy individual, en la que el movimiento, el tiempo, la próstata, el cantar, el arengar, el empujar, se transforma en un escollo muy re grande, es, como ponerse a jugar al luche.

Al no poder participar en presencia física, en los combates sociales, en el contraataque, uno, para informarse, se va a los medios de comunicación; si tu identidad ideológica, tu alma, anda floja, coja, “quedai” más perdido que almorrana en el tobillo.

En la lucha de clases, y en las clases también, las fuerzas progresistas en el mundo van despertando.

¡Si no pá qué!

Los caminos por seguir, dentro de lo más complicado, se van simplificando, dando posibilidades, al hacer, del humanismo científico.

El continuar es una guaraca imparable.

Ahí, para mí, entra en juego el recuerdo a lo Federico García Lorca.

El recuerdo no tiene memoria corta, ni larga tampoco; está en cada pedacito de tu propia humanidad.

La memoria corta falla. Y lo sé, por eso escondo el teléfono temprano en la mañana.

Con decir que, para asegurarme que soy yo, tengo que mirarme dos veces al espejo.

Y por ahí, me voy a un recuerdo.

Se edificaban en la ciudad de Mendoza/ Argentina, algunas casitas.

Un boliviano, me había iniciado y enseñado el oficio de la albañilería 

Ahí yo, ayudante de albañil me vestí.

Estábamos poniendo las estructuras por donde irían los cables eléctricos.

Para limpiar más tarde los conductos y poder pasar el cablerío; se introducía una guía de acero, con un trapo terminado en una punta robusta que pudiera romper los posibles desechos que obstaculizarían el paso del cablerío.

Esa era la pega del momento.

Teníamos una guía de unos 7 metros de largo.

Llego un momento que fue necesario ocupar a un ayudante; para que avisara por el otro lado de la pared o muero, la salida de cable.

Recién había llegado un obligado migrante chileno; cabro joven.

Mira, ándate para el otro lado del muro, vamos a tirar esa cinta de acero para limpiar los conductos, cuando se asome la laucha, avisa.

El muchacho se fue pal otro lado re entusiasmado.

Nosotros comenzamos a introducir el cable, algo andaba mal, el cable pasaba con mucha facilidad, nos quedaban unos 40 centímetros, y el otro no gritaba.

Fuimos a ver.

Ahí estaba el muchacho, hacha en mano.

El alambre amontonado a su lado.

“Todavía no se asoma”, dijo.

Apenas saque la cabeza, la hago pebre.

Ese recuerdo, me agarra de las mechas y me lleva a las violencias de los imperios y del gran capital, me arrastra a las ignorancias, a las sobrevivencias, a las migraciones, me invita a, y a como contraatacar, me invita a entender.

Me invita, sobre todo, a ponerle ojo, a la política de alianzas.

Ir solo, es muy complicado. No es recomendable; pero tampoco se puede ir haciendo rondas con cualquiera.

Tenemos por delante una tarea determinante: Desarrollar mucho más nuestra fuerza propia.

 Una fuerza, que, al momento de las alianzas, signifique que se empujen para estar contigo.

Y, no estamos tan lejos de esa realidad.

Lo demuestra el anticomunismo cerval que nos tiene la extrema derecha.

Somos, el enemigo más próximo y principal del fascismo, democráticamente instaurado

Se siente bien y también vergüenza ajena.

Hoy, con los acontecimientos de muerte que provoca indecente el poder fáctico; uno queda, más menos, como ese muchacho compañero.

El conflicto Ucrania- Rusia, es hasta ahora, el mayor empuje a una mentira que se desova por Europa.

Rusia, no podía tolerar a la OTAN, al lado del neonazismo ucraniano que se apoderaba cada vez más, de las instancias de poder político.

Nada más que eso.

Europa, ay, Europa, empujada para demorar el fenecer del gran capital, incentiva a Ucrania a morir.

Y más aún, las amenazas de la utilización de armas nucleares contra Irán denotan una desesperación brutal.

Se hace menester entender, saber, de crear una fuerza de tal magnitud que pueda, controlar los coletazos de una bestia moribunda.

La semana pasada escribía yo:

Ay, Europa.

Hoy veo, algunos cambios que me visten esperanzas:

La derrota de Urban en Hungría, el triunfo de la izquierda en Bulgaria, el mitin de veteranos del ejercito gringo en la Casa Blanca.

La actitud de Mexico, Colombia y Brasil.

El ahogo en el estrecho de Ormuz de Donald Trum en una jaula de oro, rodeado de pirañas y a Netanyahu invitándolo a jugar al “corre la llave corre el candado”

Las geografías, con la intensidad de la lucha de clases, están cambiando y se acaricia un leve dejo de racionalidad.

Nuestro presidente, Lautaro Carmona Soto, nos habla del Pleno del Comité Central; del volver a los barrios, ganarnos los espacios dirigentes, sindicatos, gravitar poderoso en la Central única de Trabajadores, participar, crear manifestaciones defendiendo lo conseguido por la aplicación real de la democracia.

Que hacer, cuando el Plan de Reconstrucción presentado por el gobierno de Kast, tiene, ideológicamente, un parecido por el programa de la derecha y de la extrema derecha en Extremadura.  España: “Prioridad Nacional”

Las dos intenciones van en contra de la institucionalidad de país.

Explicar, que el pueblo, tiene todo el derecho y deber, de ser partícipe en la pega, del hacer de la política, sea esta, en el barrio, en los círculos de la cultura, de lo social, en todos los centros comunitarios.

Política, es el artefacto que nos permite construir, un mundo digno para vivir.

Estando en ello, la diversidad en todo, debería ser un ente aglutinador.

Mexico, sus cosas, han sido para mí, elementos de formación ideológica.

El siete leguas, corrido, compuesto por una soldadera de la Revolución Mexicana, dedicado a la yegua de Francisco Villa; lo aprendí y lo canté antes que el himno de Yungay.

Francisco Villa, ha sido el único general mexicano que ha invadido los Estados Unidos de Norte America.

Y fue un ratito no más.

La del picao.

Los mercados, como los pueblos, son los que determinan el curso de la guerra.

El hacer de la política es también, una cuestión pragmática, de poder.

Por ejemplo, en mi paisito de agua, Suecia, el partido de izquierda, (Vänster), declara que, para apoyar una coalición de gobierno, exige ser parte de él; es decir, manejar algún ministerio.

Y, a como están los tiempos de hoy, se hace menester, que una colectividad política, tenga un poder de influencia, emanado desde el mismito pueblo social en el que habita, ese pueblo, mayoritario, que se espanta con el genocidio en Gaza.

En este exigir, nos salta la interrogante; que personifica la actitud de la dirección del “vänster” para con Lorena Delgado y otros ex militantes de este conglomerado político.

En otras palabras, la política de alianzas se orienta y se trenza a través del poder social y popular.

Es una cuestión ideológica muy re grande.

Esto que digo, de lo ideológico, lo de la laucha, se me asoma de costado, un alto dirigente mexicano, Alejandro Moreno Cardenas, conocido por ALITO, presidente del Partido Revolucionario Constitucional.

El PRI, partido que actualmente no viste ninguno de sus acrónimos.

Este revolucionario 2026, dijo:

“Anteponen la ideología antes los intereses de la nación.”

¿Qué comerá?

Entenderá lo que ha dicho Benito Juarez:

¡EL RESPETO AL DERECHO AJENO, ES LA PAZ!

¿Lo entenderá?

Cachuo estoy.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20260421