Comentario radial y escrito
El andar lejos y ajeno para
conservar la vida y continuarla, es un recuerdo que viene y va, mordiendo la
conciencia de todos los santos días.
Es un vivir como axioma escondido.
Es una porfía extraña que te
vistió de repente y te dejo inmigrante.
Es una consecuencia cruel que se
asoma en la lucha de clases.
Confrontación, que le pongo harto
color y pino.
Aunque está sea, mi consecuencia
de patria, de un solo tajo desenterrado.
Como tropecé con melgas en
geografías diferentes, y con tantos habitantes que apuntalaron y apuntalan con
él respeto de la espiga y del martillo, el existir mío y el de otros miles y
miles también…Y no es solo eso, me entrevero con los que incentivan con su
odio, mi desprecio al riquerio.
Al nacer, y al poder abrir los
ojos y distinguir, ya olfateaba y ubicaba al gringo.
Se de él, sin embargo, se más de
sus súbditos, de su fuerza de choque, de exterminio si fuese necesario, de sus
ansias locas de posesión, de invasión, de atorar y mentir.
Tengo que decir que mi arranqué
para otras geografías, no se debió tanto al demonio pardo con uniforme, mi
enemigo inmediato, el que me buscaba, era el de corbata y falda.
Lo he relatado antes, los planes
de estudios, las relaciones sociales, los textos a leer, influyen inmensamente
en el mundo del niño que se está formando.
Yo recuerdo, Barquito, un puerto
al lado de Chañaral, por donde los gringos se llevaban el cobre en bruto junto
a otras menudencias para Nueva York.
Nueva York, centro financiero y
político de una magnitud enorme; es una de las ciudades más pobladas del mundo;
ciudad, centro de muchas cosas, como la prisión de Nicolas Maduro Moro y de su
esposa Cilia Flores.
Nicolas, acusado de ser un
narcotraficante y atentar contra la salud de los estadounidenses; ciudad que
vivió el espanto y el infierno en Las Torres Gemelas, un siniestro terrorista,
que aun, la vida y la muerte, está cachua con los autores oficiales.
Allí fallecieron más de 2.700
personas, entre ellos, un primo mío.
Ciudad, que tiene hoy, un alcalde
de izquierda, progresista y musulmán.
¡Que gol más bonito!
Me fui para otro lado.
Quede en Barquito, y en los planes
de estudio.
El 21 de mayo, era más sagrado que
el mes de María.
Mi hermano mayor tocaba el pito en
la banda de guerra de los Boy scout. Desfile, fruta, percha nueva, un cuanto
hay.
Era una tradición, celebrar la
muerte heroica de Arturo Prat.
Los peruanos y bolivianos, según
los textos de estudios y de los profesores querían administrar los precios del
guano y del salitre.
De proteger intereses
anglosajones, no se decía nada.
Quedaron para siempre, más de
23.000 víctimas por el norte, no sé de sus sombras ni sudores.
Y, entre nosotros, los niños, era
un tema para agarrarnos a peñascazos para saber quiénes eran los marinos de la
Esmeralda.
Una tarde, por los cerros que
encerraban el campamento minero y de embarque, jugábamos a no sé qué.
De repente sentimos el sonido de
un clarín.
Nos miramos asombrados y gritamos
al unísono:
¡Los peruanos!
Dios mío de los coloraos, que
manera de correr.
Yo creo que estábamos como a 4/5
kilómetros de la primera corrida de casas.
El Yayo, vecino mío, llego cagado
entero.
Hoy, sucede lo mismo, la
consecuencia de los bulos en las redes es un deterioro mental, un robo sin asco
a la capacidad de discernir.
O simplemente para justificar
algo.
Donald Trump, por ejemplo, y su
manipulación en la acusación a Raúl Castro Ruz, diputado de la Asamblea Popular
de Cuba, es para escuchar mil clarines.
Cuba, anda un tanto desojada por
sufrir 60 años de un bloqueo inhumano y criminal inventado o copiado de la
Doctrina Monroe, y, de todos aquellos que forman parte de esa especie humana
que ven su mercado amenazado.
Esos que te soban la espalda, para
encontrar un punto de apoyo.
La indiferencia a esto es un
crimen de lesa humanidad.
Nos falta hablar más de Cuba
heroica, hablar de Girón.
Esa playa, no fue solo una
invasión orquestada por el yanqui, allí, se jugaba la grandeza de convertir en
verdad el sueño de José Martí.
Él decía que “Patria es
humanidad”.
Sepan ustedes de la humanidad de
la OTAN que participo determinante en las guerras Yugoslavas, más de 200.000
muertos, sepan ustedes de la humanidad que sufre Irán, 3.000 más de 2000 en el
Líbano, la humanidad que sufrió Irak, que sufrió Libia, que sufre Afganistán,
Siria, vean ustedes esa humanidad.
Vean ustedes, como esa humanidad
se viste apresurada de bestia parda en mi paisito lindo y flaco.
Pretenden hacernos invisibles.
Vean Ustedes.
Junten bicarbonato.
Donald Trump, el presidente
acosador y acosado colecciona 3 peculiares magnicidios fallidos.
Fidel Castro, ese que camino por
las calles de Nueva York, sin escoltas, solo las manos de esa población que lo
veía llegar, que lo quería abrazar.
Ese Fidel, fue el ojo del huracán
en más de 600 atentados para robarle la vida.
Cuba, sus campos, su ganado,
fueron contaminados por gusanos captados por la CIA.
“Hermanos al rescate” se llama la
peste negra.
Esos hermanos al rescate, como
Luis Pozada Carriles, y otros, dejaron 73 personas destrozadas al explotar un
avión en vuelo 455.
Y, no va a tener autoridad moral y
revolucionaria Raul Castro, de dar orden de fuego contra avionetas gusanas.
Hace poco, en las redes sociales
se asoma por Europa un exiliado cubano pidiendo ayuda para derrotar a los que
llevan a Fidel de escapulario.
Dice, que, si no le ayudan, él se
tendrá que ir a Cuba, para morir en su tierra.
Que andará haciendo por este
jardín de Josep Borrel, jardín tan desparramado y con tanta oportunidad de
zafarse de la locura yanki.
Y claro que podrá morir en su
tierra.
Si es que quiere.
La misma disyuntiva de esperpento
tiene Corina Machado con Venezuela.
Vivimos un desojar de Margaritas
que da miedo.
Los enfrentamientos de clases se
asoman multifacéticos por todos lados.
Siendo la lucha de clases, hasta
hoy, el único hacer, que puede cambiar las estructuras de 300.000 años
construidas, inventadas.
Ay dios mío de los coloraos, son
como 4.000 yo.
Cuando fue encontrada esa
instancia de ser libre, de ser país, cuando definieron los conceptos y la
acción de hermosear o manosear la democracia, la soberanía, los derechos, los
respetos.
La lealtad a una idea, a una
convicción me obliga a contar algo muy retriste, y al mismo tiempo, lo que
significa la lealtad, el conocimiento, la experiencia y la voluntad de vencer
del gobierno revolucionario y de su pueblo cubano.
Las Fuerzas Armadas de la
Revolución Cubana, tuvieron mucho que ver con el derrocamiento del Apartheid en
Sudáfrica, con el triunfo de Etiopia contra la invasión somalí, con el triunfo
de la independencia de Angola y de refilón la de Namibia.
El General revolucionario cubano
que dirigió esas misiones fue Arnaldo Tomás Ochoa Sánchez.
Fue un héroe de la Republica de
Cuba, dejo de serlo, al ser acusado y comprobado de su participación junto a
otros militares en el narcotráfico organizado por el Cartel de Medellin.
No perdió solamente sus medallas y
orgullo.
Fue fusilado por traición a la
patria y a la revolución, un 13 de julio de 1989, junto a otros militares,
Antonio de la Guardia, Jorge Martínez Valdés y Amado Padrón Trujillo.
El General Ochoa dijo:
“Creo que traicioné a la patria y,
se lo digo con toda honradez, la traición se paga con la vida”
Ese pueblo, juzgo a los que
abusaron de la revolución, los que se acomodaron de ella, y no va a tener razón
Miguel Diaz-Canel de enfrentar cientos de Girón.
Enfrentar la Ignorancia que la
había y que la hay.
Y en el país del norte, el poder
del dinero, de lo factico, que poseen un puñado de habitantes, abusaba y abusa
de la infancia, abusa de una juventud que la tiene muy, pero muy áspera. Y para
adornar la torta, con un mandatario acosador de mujeres, de niños y de países.
Y hablan de país, de patria, de
humanidad.
Alejandro Fischer Alquinta.
Estocolmo 20260524








