jueves, 6 de agosto de 2026

FEDERICO ENGELS

 

En el día de ayer 5 de agosto, se cumplieron 131 años de la desaparición física de Federico Engels, grande revolucionario que conjuntamente con Carlos Marx, dotaron del Manifiesto Comunista al proletariado mundial. Como nos recuerda en este artículo el historiador Iván Ljubetic Vargas, que:  “Este pequeño libro – al decir de Lenin- vale por  tomos enteros: su espíritu viene dando vida y movimiento hasta hoy a todo el proletariado organizado y combatiente del mundo civilizado”.

Boletín Rojo



A 131 AÑOS DE SU PARTIDA FÍSICA:

 

 


 

                                           Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                           Centro de Extensión e Investigación

                                           Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

                                 

 

                                 “¡Memoria eterna a Federico Engels,

                                  gran luchador y maestro del proletariado!”

                                                                      (V.I. Lenin)  

 

Federico Engels nació el 28 de noviembre de 1820 en Barmen, actualmente incorporado a  Wuppertall, ciudad de la región de la Renania del  Norte-Westfalia, Alemania.

 

A  la edad de 18 años, motivos familiares le obligaron a abandonar sus estudios y entrar a trabajar como dependiente en una casa de comercio en Bremen. Ello no fue obstáculo para que continuara capacitándose tanto en las ciencias sociales como en la política. Desde muy joven, aun siendo estudiante del liceo,  sentía  un enorme  odio hacia la autocracia y la arbitrariedad.

 

SUS PRIMEROS  CONTACTOS  CON EL PROLETARIADO

En 1842 se  trasladó a  Manchester,  centro industrial de Inglaterra, como empleado de una casa comercial  de la que su padre era socio. Allí tomó contacto con el proletariado. Se dedicó a recorrer las barriadas obreras y conocer sus  miserables condiciones de vida. No se conformó con sus propias observaciones. Leyó cuanto se había escrito hasta entonces sobre la clase obrera inglesa. Fruto de sus observaciones y lecturas fue su libro “La situación de la clase obrera en Inglaterra”, publicado en 1845. Otros ya habían escrito sobre este tema, pero Engels fue el primero en afirmar que el proletariado no sólo es una clase que sufre, sino que precisamente la terrible situación  económica en que vive lo impulsa a luchar por su emancipación definitiva y que la lucha política de la clase obrera llevará a los trabajadores a comprender que su  única salida es el socialismo.

Este primer libro de Engels constituyó una terrible acusación contra el capitalismo y la burguesía y produjo una enorme impresión. A partir de ese momento, el libro de Engels comenzó a ser citado como el cuadro que mejor representaba la situación del proletariado contemporáneo.

Estando en Inglaterra Federico Engels se hizo socialista. En la ciudad de Manchester tomó contacto con los dirigentes del movimiento obrero inglés y comenzó a colaborar con las publicaciones socialistas.

 

SE CONOCEN PERSONALMENTE CON MARX

En 1844, al pasar por París de regreso a Alemania, conoció personalmente a Carlos Marx, con quien mantenía correspondencia. En la capital francesa, Marx se había hecho también socialista, bajo la influencia de los revolucionarios de ese país.

 

                          


Los dos amigos escribieron allí, en colaboración, la obra “La sagrada familia, o crítica de la crítica crítica”. Este libro aparecido en 1844 contiene las bases del socialismo materialista revolucionario. ‘La sagrada familia’ era un sobrenombre burlesco dado a los hermanos Bauer y a los adeptos a su filosofía, quienes desdeñaban al proletariado viendo en él una masa carente de todo sentido crítico. Marx y Engels se alzaron con energía contra esta tendencia absurda y nociva.

 

Federico Engels vivió en Bruselas y en París desde 1845 hasta 1847. alternando los estudios científicos con la práctica revolucionaria entre los obreros alemanes residentes en ambas ciudades.

 

EL MANIFIESTO

En la capital francesa Marx y Engels se relacionaron con una asociación clandestina alemana, la Liga de los Comunistas, la cual les encargó que expusieran los principios fundamentales del socialismo elaborado por ellos. Así surgió el “Manifiesto del Partido Comunista” de Marx y Engels, publicado en Londres el 24 de febrero de 1848.

 

                               

 


“Este pequeño libro – al decir de Lenin- vale por  tomos enteros: su espíritu viene dando vida y movimiento hasta hoy a todo el proletariado organizado y combatiente del mundo civilizado”.

Después de la revolución de 1848 ambos pudieron regresar a su patria. En Prusia renana, asumieron la dirección de la ‘Nueva Gazeta del  Rin’, periódico democrático que se publicaba en la ciudad de Colonia. Se impusieron las fuerzas reaccionarias. ‘La Nueva Gazeta del Rin’ fue suspendida. Marx fue expulsado del país; Engels participó en la insurrección armada del pueblo. Derrotados los insurgentes, Engels debió huir a Londres. Marx también se estableció allí. Engels no tardó en colocarse en la misma casa de Manchester en que había trabajado en los años 40. Vivió en esa ciudad hasta 1870, mientras que su amigo y compañero, lo hizo en la capital inglesa. Tenían correspondencia casi a diario. En esa correspondencia ambos intercambiaron ideas y conocimientos, elaborando en común la doctrina del socialismo científico. En 1870 Engels se trasladó a Londres y hasta la muerte de Marx prosiguieron su vida intelectual conjunta, plena de intenso trabajo.

 

PRINCIPALES OBRAS DE ENGELS

 

 

 



Entre las obras de Federico Engels están: el ‘Anti  Dühring’, ‘El origen de la familia, la propiedad y el Estado’, ‘Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana’, ‘El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre’, ‘Del socialismo utópico al socialismo científico’. “Dialéctica de la Naturaleza”

 


DESPIDIENDO A SU CAMARADA Y AMIGO

El 17  de marzo de 1883, en el cementerio de Highgate de Londres, Federico Engels al despedir a su amigo y camarada Carlos Marx, expuso ante su tumba, de manera genial, el enorme aporte realizado a la humanidad por quien llamó “el más grande pensador de nuestros días”:

 

                        


Tumba de Marx


“Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza  orgánica, Marx descubrió le ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto  hasta él bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse  antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.; que, por tanto la producción de los medios de vida inmediatos, materiales, y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo de un pueblo o de una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, la concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres y con arreglo a la cual deben, por tanto, explicarse, y no al revés, como hasta entonces se venía  haciendo.

 

“Pero no es esto sólo. Marx descubrió también  la ley específica que mueve el actual modo de producción capitalista y la sociedad burguesa creada por él. El descubrimiento de la plusvalía iluminó de pronto estos problemas, mientras que todas las investigaciones anteriores, tanto de los economistas burgueses como las de los críticos socialistas, habían vagado en las tinieblas.

“Dos descubrimientos como éstos debían bastar para una vida... Pero no hubo un solo campo que Marx no sometiese a investigación...”

 

EL CAPITAL                                           

Carlos Marx murió sin haber  dado remate definitivo a su grandiosa obra sobre el capital. Este trabajo estaba finalizado en borrador. Engels, después  de haber fallecido su amigo emprendió la difícil tarea de redactar y editar los tomos segundo y tercero de ‘El Capital’. En 1885 publicó el segundo tomo y en 1894 el tercero. 

El socialdemócrata austriaco Víctor Adler señaló: “Con la edición de  los tomos segundo y tercero de ‘El Capital’, Engels erigió a su genial amigo un monumento majestuoso en el que, involuntariamente, grabó con trazos indelebles su propio nombre”. Y  tenía toda la razón: estos dos tomos de ‘El Capital’ son obras de ambos.

 

UNA AMISTAD EJEMPLAR

La clase obrera puede decir que su ciencia fue creada por dos sabios y luchadores, cuyas relaciones mutuas son emocionantes muestras de la   más sincera y fructífera amistad.

 

Engels siempre, y en general con toda justicia, se posponía a  Marx. En una ocasión escribió: “Al lado de Marx  me correspondió el papel de segundo violín”. 

Su cariño hacia su amigo fue muy grande. Lo ayudó siempre en las difíciles situaciones económicas por las que atravesó a menudo Marx y su familia. Y fue infinita la veneración a la memoria del amigo muerto. 

Como subraya Lenin: “Federico Engels, luchador inflexible y pensador severo, fue un hombre de una profunda ternura”.

  

PROSIGUE LA LABOR

Después de fallecer Marx, Engels, solo, siguió siendo el consejero y dirigente de los socialistas europeos. Acudían a él en busca de consejos y orientaciones socialistas alemanes, españoles, rumanos y rusos. Todos aprovechaban el riquísimo tesoro de conocimientos y experiencias del viejo Engels. 

Entre el 14 y el 19 de junio de 1889 tuvo lugar el congreso de fundación de la Segunda Internacional o Internacional Socialdemócrata.  Engels fue su fundador y uno de los principales dirigentes de ella.

 

Federico Engels falleció en Londres el 5 de agosto de  1895.








ROLANDO ALARCÓN

 


En el día de ayer 5 de agosto, se cumplieron 97 años del nacimiento del gran artista y revolucionario chileno, Rolando Alarcón.   

Hoy lo recordamos  a través de las palabras escritas del Historiador Iván Ljubetic Vargas. 

Boletín Rojo

 

                                                          Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                          Centro de Extensión e Investigación

                                                           Luis Emilio Recabarren, CEILER

 


 


 

Rolando Alarcón Soto  nació  en Santiago el 5 de agosto  de 1929.

 

Siendo niño, su familia se trasladó desde Sewell  (ciudad minera de  la comuna de Machalí a 150 km al sur de Santiago y a 64 km de Rancagua) a  Chillán. 

En esa ciudad realizó gran parte de sus estudios, culminando ellos al  titularse de profesor  en la Escuela Normal de esa ciudad. Como era usual en esos años las escuelas normales daban importancia a la parte musical. Rolando se destacó como intérprete de piano.

  

CUNCUMÉN

Su carrera artística comenzó siendo director del  Conjunto folclórico Cuncumén. Permaneció en él  hasta 1963,  dejando un enorme aporte en materia de arreglos instrumentales y vocales. Avances que la mayor parte de los conjuntos folclóricos  adoptaron posteriormente.

 

 

 


DÚO CON SILVIA URBINA 

Habiendo abandonado el Cuncumén, Rolando Alarcón formó un dúo con Silvia Urbina. Grabaron un sencillo con canciones rusas y un medio LP.

  

VIAJES 

Entre 1963 y 1964, Rolando Alarcón realizó dos importantes viajes. Uno, como parte del elenco musical “Imagen de Chile”. Otro,  formando parte del conjunto musical de la obra  “La pérgola de las flores” 

Entre 1964 y 1965  alcanzó un gran reconocimiento como compositor al entregarle obras al conjunto Los Cuatro Cuartos (“Doña Javiera Carrera” y “El negro cachimbo”) y a las Cuatro Brujas (“Adónde vas soldado” y “Mi abuela bailó sirilla”).

  

SOLISTA.  HACIA LA NUEVA CANCIÓN

Grabó su primer LP como solista en 1965. Incluyó  grandes éxitos como «Si somos americanos» y «Mocito que vas remando». Le siguió otro disco  larga duración de bastante éxito, tras lo cual tuvo un giro más decidido hacia la Nueva Canción. Ello  le costó la censura de dos de sus canciones («Se olvidaron de la patria» y «Escuche usted general»).

  

SELLO PROPIO 

En 1968  formó su propio sello. Lo llamó Tiempo y lo inició con su exitoso trabajo “Canciones de la Guerra Civil Española”. Prosiguió con numerosos trabajos hasta “El alma de mi pueblo”, su última producción de 1972. 

En 1970 ganó el género folclórico del  Festival de Viña del Mar, junto al dúo Los Emigrantes, formado por Enrique San Martín y Carlos Valladares, con la canción “El hombre”.

 

En 1971 participó en el Festival de Cosquín.

En 1972,  fue designado como Asesor Musical del  Ministerio de Educación.

  

FUE UN CONSECUENTE SIMPATIZANTE COMUNISTA 

Rolando Alarcón nunca ocultó sus ideales comunistas. Estos quedaron reflejados en sus canciones con el amor a su tierra; sus personajes gente sencilla, los temas progresistas. 

Por eso no extrañó, que aún después de su muerte, los fascistas lo persiguieran, prohibieran sus canciones, quemaran sus obras. 

Rolando Alarcón Soto, tras una extensa gira con el elenco de la peña folclórica Chile ríe y canta, falleció el 4 de febrero de 1973, producto de un paro cardíaco, durante una operación por una úlcera.

  

HOMENAJES 

Meses después de su muerte, el  Grupo Lonqui creó la «Canción para Rolando» en homenaje al cantautor. 

En 2000, su canción “Niña, sube a la lancha” participó en el Festival de Viña, siendo interpretada por el grupo folclórico Cantamérica. 

En 2005, el Canal 13 realizó  un capítulo de la canción nacional,  donde se habló de la Nueva Canción Chilena y de Rolando Alarcón. En 2010, con motivo del  Festival de Olmué, Rolando Alarcón estuvo representado por el grupo Las Cuatro Brujas.

En los medios de comunicación  su trabajo musical ha sido en parte olvidado, pero cada año en sectores populares de Chile se realizan actividades y conciertos sobre el cantor popular.

En 2009, el profesor y músico Carlos Valladares y el periodista Manuel Vilches publicaron  en la Editora Nacional Quimantú, el libro “Rolando Alarcón, la canción en la noche”, cuyo tema es  la vida y obra del cantautor.

 

El 4 de febrero de 2013, en conmemoración del aniversario número 40 de la partida del folclorista, se realizó un concierto en el restaurante Mesón Nerudiano, donde participaron los músicos Felo, Eduardo Peralta, Marcos Acevedo, Rafael Manríquez, entre otros. En dicha ocasión se anunció también el futuro lanzamiento de un álbum de versiones de distintos artistas con las canciones de Rolando Alarcón.

 

 





martes, 4 de agosto de 2026

EN EL 89 NATALICIO DE PATRICIO MANNS

 


EN EL 89 NATALICIO DE PATRICIO MANNS

 

 

 

                                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                        Centro de Extensión e Investigación

                                                        Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

 

 


 

 

Iván Patricio Eugenio Manns de Folliot, más conocido como Patricio Manns, nació en Nacimiento el 3 de agosto de 1937.  Fue cantautor escritor y militante comunista chileno, destacado representante de la llamada Nueva canción chilena. 

De padre suizo-alemán y madre francesa, a los 14 años publicó por primera vez sus poemas en el diario El Colono de Traiguén, iniciando una carrera como escritor que se prolongaría a lo largo de su vida.

 

En 1963 escribió su primera novela, Parias en el Vedado, que reescribió años después con el título La noche sobre el rastro, ganando con ella el premio Alerce, de la Sociedad de Escritores de Chile, en 1967.

 

Durante su juventud ejerció varios oficios, como camionero y dependiente de farmacia, hasta que el año 1961 fue contratado como periodista en el diario La Patria, de Concepción.

 

Dos años más tarde se instaló en Santiago, trabajando inicialmente en Radio Balmaceda. Por esos años su labor como compositor ya se estaba manifestando. Su canción "Bandido" había ganado el festival de Cosquín, Argentina, en la interpretación de Los Trovadores del Norte; y su tema "Arriba en la cordillera" fue grabado, gracias a la iniciativa de Camilo Fernández, por el sello Demon en la voz de Los Cuatro Cuartos. Con esta canción Patricio Manns alcanzó notable popularidad en el medio nacional, reconociéndose como una de las principales figuras del neofolclor.

 

En 1965, tiempo de su canción "El cautivo de Til Til", se incorporó como artista permanente a la Peña de los Parra, intercambiando experiencias con Víctor Jara, Rolando Alarcón, la familia Parra y muchos otros artistas chilenos y extranjeros. Con todos ellos fue asumiendo paulatinamente una actitud política militante que lo llevó a incorporarse al Partido Comunista y comprometerse profundamente con el gobierno de la Unidad Popular.

 

 


 

EN EL EXILIO 

El golpe de Estado significó su exilio. En Europa trabajó junto al grupo Inti Illimani, con quienes grabó canciones emblemáticas como "Palimpsesto", "Vuelvo" y "Sambalandó". Escribió además valiosas novelas como: Buenas noches los pastores, Violeta Parra: La guitarra indócil, Currículum Mortae y Actas de Marusia. Asimismo, su compromiso antidictatorial lo llevó a transformarse en vocero del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. A fines de los años ochenta volvió a Chile, momento desde el cual continuó con su labor musical y literaria, constituyéndose en una figura consular de la cultura chilena.

 

CONDECORADO CON LA MEDALLA LUIS EMILIO RECABARREN

El sábado 27 de octubre de 2018, en el Teatro Novedades, junto a otros 30 compañeros, Patricio Manns recibió la Medalla Luis Emilio Recabarren, la más alta distinción que otorga el Partido Comunista de Chile a sus militantes.

 

Falleció el 25 de septiembre del año 2021 en Reñaca, Región de Valparaíso.

 

COMUNICADO DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE

El Comité Central del Partido Comunista de Chile lamenta profundamente la partida de nuestro compañero Patricio Manns, una de las figuras más destacadas y relevantes en la historia cultural, política y social de nuestro país. Patricio Manns nos honró con su presencia en las filas de nuestro Partido, donde tuvo una militancia activa y una destacada labor desde su hacer cultural y su tremendo compromiso con las causas populares. 

Patricio Manns nació en Nacimiento el 3 de agosto de 1937. A la edad de 14 años publica sus primeros poemas en el diario El Colono de Traiguén, iniciando su carrera de escritor que se mantendría durante toda su vida

 

El año 1963 publica su primera novela Parias en el Vedado, la cual reescribiría años posteriores con el nombre de La noche sobre el rastro, con esta novela obtiene el premio Alerce otorgado por la Sociedad de Escritores de Chile, el año 1967.

 

Su oficio de escritor siempre estuvo acompañado con su labor de compositor, dándose a conocer con temas tan significativos para la memoria musical chilena, tales como: Bandido, Arriba en la cordillera, El cautivo de TilTil”, entre otros, que lo instalan como una de las figuras más sobresalientes del neofolclor. En 1965 se incorpora como artista a la Peña de Los Parra, compartiendo con figuras de la envergadura de: Víctor Jara, Rolando Alarcón, la familia Parra. Junto a ellos fueron construyendo un discurso político cultural que los hizo comprometerse profundamente con el gobierno de la Unidad Popular. Durante los años del golpe de estado tuvo que emigrar hacia el exterior, viviendo su exilio en Francia donde junto al grupo Inti IIIimani, grabó importantes canciones como: “Palimsesto”, “Vuelvo”, entre otras. En esos años su labor literaria nunca fue interrumpida, escribiendo las novelas: Buenas noches los pastores y Actas de Marusia, entre otras. A finales de los 80 regresa a Chile. Su tremendo compromiso social y con las causas populares lo llevó a asumir la labor de vocero del Frente Patriótico Manuel Rodríguez; entendiendo que el pueblo debía defenderse de las fuerzas golpistas que estaban masacrándolo.

 

Patricio Manns ha sido, sin duda una de las figuras más prominentes de la cultura en nuestro país. Su vasta obra literaria y musical ha calado hondo en la memoria emotiva de muchos compatriotas que ven en él un artista comprometido con su pueblo y su historia.

 

Es indudable que en su escritura descansa la memoria de los pueblos. Manns nos decía: “El que olvida prepara su futura derrota/ hay que aprender a recordar”, y es así como nos sumerge en un viaje por los territorios de nuestra América en donde cohabitan las montañas, los ríos, las trincheras, haciendo que el paisaje habite la palabra y ésta se escenifique conformando redes de significados.

 

Hoy nos embarga un profundo pesar, sin embargo con su ejemplo seguiremos luchando por construir una sociedad más justa y democrática. Gracias compañero por tu inmenso legado que continuaremos difundiendo como un caudal donde florecen las nuevas ideas y donde transitan los seres que aman la libertad, la esperanza y la dignidad de los pueblos.

 

Expresamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y compañeros de Partido.

 

Hoy lo despedimos con un fragmento de sus versos de Cantiga de la memoria rota.


“La puerta me golpea en busca de alguien 

La lágrima me enjuga en dos pañuelos 

Un espejo se mira en mis ultrajes

Y hay un libro que lee en mi desvelo 

Un celaje contempla mi caída 

El maleante comenta mi mal paso 

Un país me ha buscado sobre el mapa 

Y no ha encontrado nunca el menor trazo 

Y esta herida me venda la amargura

Y la muerte se duerme entre mis brazos”.


HONOR Y GLORIA SIEMPRE 

MIL VECES VENCEREMOS 

Partido Comunista de Chile 

Santiago, Septiembre 25 de 2021

 

 

 

DISCOGRAFÍA DE PATRICIO MANNS

  

Algunas interpretaciones personales:

  

        1965: Entre mar y cordillera

        1966: El sueño americano (con Voces Andinas).

        1967: ¡El folclore no ha muerto, mierda! (con Silvia Urbina). 

        1968: La hora final 

        1971: Patricio Manns 

        1977: Canción sin límites (con la orquesta EGREM de Cuba). 

        1986: La muerte nova conmigo (con Inti-Illimani). 

        1998: Porque te amé 

        2003: Allende: la dignidad se convierte en costumbre 

        2010: La tierra entera

 


Álbumes en directo  [1975: Karaxú Live (con Karaxú)

 

        1983: Itinerario de un retorno (en México). 

        1990: Patricio Manns en Chile (en Chile). 

        2000: América, novia mía

 

Álbumes recopilatorios

 

        1983: Cuando me acuerdo de mi país 

        1999: Arriba en la cordillera

        2015: Patricio Manns, legado de trovadores

 

Colectivos

 

        1965: La peña de los Parra 

        1966: Todo el folklore, vol. 2 

        1969: 50 años de lucha 

        1972: Chile pueblo

        1977: Canto a la revolución de octubre 

        1978: Desde Chile resistimos 

        198?: Chile ríe y canta

        1997: ¡El Che vive!

 

 


FILMOGRAFÍA

 

1965:  Por tierra ajena (Música)

1976: Actas de Marusia (basada en su libro homónimo)

 

 

LITERATURA

  

Novelas

 

        1967: De noche sobre el rastro 

        1972: Buenas noches los pastores (reeditado en 2000). 

        1974: Actas de Marusia

        1985: Actas del Alto Bío Bío 

        1988: Actas de muerteputa 

        1992: De repente los lugares desaparecen

        1996: Cavalier seul 

        1996: El corazón a contraluz (reeditado en Chile en 2012). 

        1998: Memorial de la noche

        1999: El desorden en un cuerno de niebla

        2000: Buenas noches los pastores 

        2001: La tumba del zambullidor 

        2004: La vida privada de Emile Dubois

        2006: Diversos instantes del reino 

        2010: El lento silbido de los sables 

        2013: La conjetura escita

        2014: Música prohibida

 


Poemas

 

        1995: Memorial de Bonampak. Brosquil (España): Cuarto Propio, 2003. 

        2004: Cantología (reeditado en 2005 y 2012 por Editorial Catalonia. Contiene los              textos de     todas sus canciones hasta la fecha de su edición). 

        2014: Los dolores del miembro fantasma, Editorial LOM. Reeditado.

  

 

Ensayos

 

        Las grandes masacres

        Los terremotos chilenos (1) 

        Los terremotos chilenos (2)

        Grandes deportistas 

        Breve síntesis del movimiento obrero 

        Notas sobre el patriota Manuel Rodríguez Erdoyza 

        Violeta Parra: la guitarra indócil 

        Francisco Coloane, el solitario narrador del fiordo 

        Actas del cazador en movimiento 

        Chile: una dictadura militar permanente (1811-1999) 

        La revolución de la escuadra

 

 



lunes, 3 de agosto de 2026

CARLOS CONTRERAS LABARCA

 


A  44 años de su partida física:

 

 

                                                       

                                                         Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                          Centro de Extensión e Investigación

                                                          Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

                                                         



                             

 

Fue  un verano de comienzos de los años cincuenta del siglo XX. Eran los tiempos de la infamia del traidor, con  ley maldita y la represión anticomunista. Yo iba en un micro del recorrido San Antonio- Llo-Lleo.  En un paradero de Barrancas subió el compañero Carlos Contreras Labarca. Lo reconocí por las fotografías aparecidas en la prensa. Yo militaba en las Juventudes Comunistas de Chile desde enero de 1948. 

Impulsado por el respeto al dirigente del Partido, me levanté de mi asiento (todos los demás estaban ocupados) y se lo ofrecí:  

- Tome asiento, compañero, le dije. Varios pasajeros me miraron asombrados: la palabra “compañero” no era usual por entonces.

El compañero Carlos Contreras Labarca, algo sorprendido, me dio las gracias y se sentó.  Desde luego, no me conocía. Me sentí orgulloso de mi acción.  Fue ese, el único momento de mi vida en que estuve cerca del comunista ejemplar sobre el cual escribo setenta años después.

SUS INICIOS

Nació  en Bulnes el 25 de noviembre de 1889. Se tituló de abogado el 5 de septiembre de 1924, pero  ya antes, siendo  estudiante universitario, se incorporó a las filas  comunistas y asesoraba jurídicamente a la FOCH. Fue el primer profesional militante del Partido Comunista.

 

Al respecto, Volodia Teitelboim señaló: "El Partido Comunista fue en sus inicios casi exclusivamente un Partido obrero, con la experiencia de Recabarren, la línea de Lafertte, de Galo, de Chacón -obrero del campo- y en un momento determinado, posteriormente, a partir del año 27, en tiempos de Ibáñez, se destacan en su seno muchos maestros primarios.

Profesionales universitarios había pocos, y ese es el valor de Carlos Contreras Labarca, que llegó a ser Secretario General del Partido. Carlos Contreras fue posiblemente el primer abogado que militó en el Partido”.

En 1926 fue elegido diputado por la Circunscripción Departamental de Pisagua  y Tarapacá.

 

SECRETARIO GENERAL DEL PARTIDO COMUNISTA 

Apenas caída la dictadura de  Carlos Ibáñez, el Partido Comunista realizó  una Conferencia Nacional el 28 de julio de 1931, en la cual se regularizó la constitución del Comité Central y  eligió Secretario General al abogado Carlos Contreras Labarca.

 

Al frente del Partido Comunista le correspondió vivir impactantes acontecimientos.

Apenas llevaba 33 días en ese cargo, cuando se produjo uno de los hechos más impactantes en la historia de Chile, la sublevación de la marinería, que tuvo ligar entre el 1 y 6 de septiembre de 1931. Tres meses después, el 24 de diciembre de 1931, el país fue estremecido por el asesinato de más de treinta militantes comunistas por los carabineros en Vallenar.

 

LA “REPÚBLICA SOCIALISTA” 

Seis meses después, el   3 de junio de 1932, un avión sobrevoló Santiago a baja altura y lanzó volantes, que eran ávidamente leídos  por miles de personas. SE trataba de  una invitación a participar en “una gran revolución que tendrá lugar hoy 3 de junio a las 5 de la tarde”.

Este insólito acto, quizás único en el mundo, fue una invitación frustrada. Ese día no ocurrió revolución alguna. Pero, en la mañana siguiente, aviones militares aumentaron la tensión y la expectación de los santiaguinos con su ruidoso volar.

 

Con un día de atraso tuvo lugar el golpe de Estado anunciado en el volante lanzado por el avión rebelde. Unidades militares, que se habían pasado al lado de Grove,  rodearon La Moneda. Los líderes del movimiento se presentaron ante Montero y le exigieron que se marchara del Palacio Presidencial; éste les obedeció sin la menor objeción.

A las 20 horas del 4 de junio de 1932, se extendió en La Moneda la partida de nacimiento de la República Socialista.

 

EL FRENTE POPULAR 

Del 25 de julio al 20 de agosto de 1935 se realizó en Moscú el VII Congreso de la Internacional Comunista. Concurrieron 513 delegados de 65 partidos comunistas y organizaciones afines. Estuvieron presentes personalidades como Dolores Ibarruri, Ho Chi Ming, Palmiro Togliatti, Jorge Dimitrov. También Carlos Contreras Labarca, Secretario General del Partido Comunista de Chile.

 

Ese importante evento mundial llamó a constituir amplios frentes antifascistas en todos los países, los frentes populares, y crear gobiernos de frente único antifascista.

 

En Chile, los comunistas invitaron  a los partidos del Block  de Izquierda a formar el Frente Popular. No hubo respuesta.

 

El 3 de febrero de 1936 estalló una huelga ferroviaria. Los trabajadores protestaban contra la arbitraria medida del go¬bierno de Alessandri de negarse a pagar una gratificación que obreros y empleados de esos servicios habían conquistado dos años atrás.

Arturo Alessandri, entonces Presidente de la República, reprimió a los huelguistas. 

En la solidaridad con la huelga y las luchas por las libertades se fue forjando la unidad por la base. Allí estaban juntos comunistas, socialistas, radicales-socialistas, radicales, demócratas, independientes. Los hechos, las acciones comunes, fueron mostrando la necesidad y la posibilidad del Frente Popular.

 

LOS COMUNISTAS Y EL FRENTE POPULAR 

En febrero de 1936, Carlos Contreras Labarca expuso el pensamiento comunista sobre el Frente Popular:

 

"...Es un bloque de partidos, es un frente de clases para la lucha por el Programa de Liberación Nacional. Cada Partido y organización que ingresa en él conserva su fisonomía y estructura propia. Ninguno renuncia a sus principios doctrinarios ni a su organización interna. Se comprometen a no atacarse recíprocamente, siempre que se cumplan las decisiones, el programa y las bases del Frente Popular, conservando plenamente la libertad de crítica; se someten a las decisiones democráticamente aprobadas y respetan la disciplina del Frente Popular. El Frente Popular es la unidad de acción, pero no la disolución de los partidos”.

 

                        


 

Carlos Contreras Labarca jugó un rol relevante en la formación del Frente Popular en Chile.

Se logró romper las posiciones anticomunistas de algunas colectividades de izquierda y se constituyó el Frente Popular el 26 de marzo de 1936.

 

EL X CONGRESO NACIONAL 

Un año más tarde, el domingo 7 de marzo de 1937, tuvieron lugar elecciones parlamentarias. El Partido Comunista eligió senador a Elías Lafertte y a siete diputados, entre ellos a Carlos Contreras.

 

El 10 de abril de 1938  se inició el Décimo Congreso Nacional del PC. En su informe, Carlos Contreras planteó:

 

“Este Congreso, a mi juicio, debe ratificar plenamente la política de conquistar y asegurar a la clase obrera toda clase de aliados a condición de que cumplan  las exigencias siguientes: a) que sean aliados de masa; b) que acepten el Programa del Frente Popular y luchen por él; y c) que no mutilen la independencia del proletariado y de su Partido, el Partido Comunista”. Agregaba que: “Los temores de una tan vasta  alianza  revela sólo falta de confianza en la fuerza y capacidad revolucionaria de la clase obrera y conducen, no a la independencia, sino al aislamiento de ésta, es decir a su derrota.”

 

TRES SENADORES Y 17 DIPUTADOS 

En las elecciones presidenciales del 25 de octubre de 1938 triunfó el candidato del Frente Popular, el radical Pedro Aguirre Cerda. El 24 de diciembre se inició su Gobierno, que se caracterizó por ser democrático, progresista y que echó las bases del desarrollo  de una economía en manos del Estado.

 

El Frente Popular se disolvió en diciembre de 1940, al renunciar a él el Partido Socialista, siguiendo instrucciones del imperialismo estadounidense.

 

Comunistas y radicales continuaron unidos y de esta forma enfrentaron las elecciones parlamentarias  del domingo 2 de marzo de 1941. En esa oportunidad los comunistas eligieron tres senadores, uno fue Carlos Contreras Labarca, y 17 diputados.

 

EL PC Y EL GOBIERNO DE AGUIRRE CERDA

En un artículo aparecido en la revista ‘Principios’, de julio-agosto de 1967, Carlos Contreras escribió refiriéndose a las relaciones entre los comunistas y el Gobierno de Aguirre Cerda:

 

“Nuestro Partido se singularizó por su apoyo decidido  a las medidas progresistas adoptadas por el Gobierno y defendió a este ante la tentativa de golpe de Estado del 25 de agosto de 1939. Pero no renunció a  su derecho a expresar disconformidad y criticar las medidas que se apartaban del programa que, en consecuencia, ponían en peligro la estabilidad del Gobierno y la integridad del Frente Popular”.

 

EN LA DELEGACIÓN A LA ONU

En junio de 1945, Carlos Contreras Labarca formó parte de una amplia delegación chilena que concurrió a la Conferencia de San Francisco, donde se firmó la Carta de las Naciones Unidas. La encabezada el Ministro de Relaciones del Gobierno de Juan Antonio Ríos, Joaquín Fernández. Éste, en nombre de la delegación chilena, y sin consultar previamente al resto de sus miembros, apoyó la moción presentada por Estados Unidos en el sentido de admitir en esa sesión y en la ONU a la delegación de Argentina, gobernada en ese momento por una dictadura fascista.

 

Carlos Contreras protestó por la actitud del canciller Fernández en el seno de la delegación chilena. Pero no lo hizo públicamente.

 

A su regreso a Chile, fue duramente criticado por el Comité Central del PC. Reconoció su error y, debió explicar su actuación en un acto  público del Partido Comunista efectuado en el Teatro Carrera.

  

EL XIII CONGRESO DEL PC 

Se realizó en Santiago del  8 al 15 de diciembre de 1945. Entregó el Informe del Comité Central, Carlos Contreras Labarca.  En parte de su intervención dijo:

“Aquí venimos a trazar las líneas de la Revolución Democrático-Burguesa que, a través de un combativo movimiento de Unión Nacional, conduzca a Chile por el camino del progreso, para transformarlo en un país moderno, desarrollado y progresista, capaz de dar sustento, libertad y democracia a sus hijos”.

 

Más adelante planteó los cambios que es necesario llevar a cabo:

“1.- Profunda  Reforma Agraria que libere a Chile de la maldición del latifundio, entregando la tierra a los campesinos y obreros agrícolas;

 2.- Industrialización del país que le permita emanciparse de la dominación imperialista;

 3.-  Mejorar el nivel de vida y asegurar el bienestar y las conquistas de la clase obrera y del pueblo; y

  4.- Convocar a una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución Política del Estado”.

 

Estos cambios –afirmó el senador Contreras Labarca- transformarán a Chile en un país moderno, avanzado y democrático, por cuanto permiten resolver los problemas fundamentales y más apremiantes de la etapa actual y abren posibilidad de asegurar a la clase obrera y al pueblo, trabajo, tierra, bienestar y libertad”.

 

CRITICAS A CONTRERAS LABARCA 

En el XIII Congreso las discusiones se caracterizaron por ser amplias y democráticas, algunas polémicas, no pocas con acentuado espíritu crítico y autocrítico.

Un ejemplo de intervención crítica fue la de Galo González se refirió a un tema discutido en la XVI sesión plenaria del Comité Central de junio de 1945.  Dijo: Se  criticó  al “camarada Secretario General por su actuación en la Conferencia de San Francisco, al no hacer pública su disconformidad con la actitud del canciller Fernández, cuando admitió a la Argentina en la Conferencia y en la Organización de las Naciones Unidas, llegando al país convencido de que había actuado bien con sólo haber criticado a Fernández en el interior de la Comisión, dentro de cuatro paredes teniendo condiciones y facilidades para hacerlo públicamente”.

 

 

 


 

CLAUSURA DEL XIII CONGRESO 

El sábado 15, tuvo lugar la sesión plenaria de clausura.  En nombre de la Comisión de Resolución, el diputado Humberto Abarca sometió a consideración del Congreso el Proyecto de conclusiones.  Fue aprobado por unanimidad.

 

Según informó ‘El Siglo’ en su edición del domingo 16 de diciembre de 1945, en un aplaudido discurso, Carlos Contreras Labarca se refirió a las conclusiones.  Destacó “la necesidad de constituir un partido de masas, capaz de desempeñar con éxito su papel de vanguardia del movimiento obrero, de llevar adelante victoriosamente la política de unión nacional, desterrando las vacilaciones y debilidades”.  Llamó “la atención hacia la necesidad de luchar por la reforma agraria y la industrialización del país y la Asamblea Constituyente, a fin de resolver los importantes problemas que plantea la revolución democrático – burguesa”.

 

En esa misma sesión se aprobaron los nuevos Estatutos del Partido Comunista y se eligió el nuevo Comité Central. Constituido éste, reeligió como Secretario General a Carlos Contreras Labarca.

 

MINISTRO DE ESTADO 

En las elecciones  presidenciales del  4 de septiembre de 1946 triunfó Gabriel González Videla. Al asumir el gobierno el 3 de noviembre, el PC por primera vez en su historia participa con tres ministros de Estado.

El  Comité Central estimó que era necesario participar en el gobierno con mucha fuerza política, por lo cual decidió que uno de los tres ministros debía ser Carlos Contreras Labarca, quien ocuparía la cartera de Vías y Obras; Víctor Contreras Tapia, la de Tierra y Colonización, y Miguel Concha, la de Agricultura.

 

DEJA DE SER SECRETARIO GENERAL

Se consideró inconveniente que Contreras Labarca ocupara dos cargos simultáneamente y se resuelve relevarle de sus funciones de Secretario General.  En su reemplazo fue designado, el 31 de octubre de 1946, el profesor normalista Ricardo Fonseca Aguayo.

Pero la verdadera razón de la salida de Contreras Labarca del cargo de Secretario General era otra.  Ella viene de más atrás, del año anterior.

 

LA VERDADERA RAZÓN 

Como lo expresó Volodia Teitelboim, en una conversación con el autor,  realizada el 13 de enero de 1994,  “la remoción de Carlos Contreras Labarca fue una resolución en donde el factor internacional tuvo mucha importancia. Y se refirió concretamente al derecho a veto en las Naciones Unidas que favorecía a la URSS.  Estados Unidos y los otros países occidentales no querían veto.  En la Conferencia de San Francisco la delegación chilena votó contra el derecho a veto.  En esta delegación figuraban senadores de todos los partidos.  Por el PC iba su Secretario General, senador Carlos Contreras Labarca.  Este, dentro de la delegación chilena expuso de inmediato su posición a favor del veto, pero no lo hizo en la Asamblea General de la ONU, donde el único con derecho a voz – por parte – era el Canciller, que presidía la representación.

“Esto desató en Chile – agregó Volodia Teitelboim – una tormenta muy avivada por aquellos que creyeron que se había cometido un atentado contra la línea del Partido, que se ponía en duda una posición de la Unión Soviética, la del veto”

 “A Contreras, claro, le dolió muchísimo.  Pero siempre adoptó una actitud muy digna, muy militante”.

Refiriéndose a la remoción misma del cargo de Secretario General, Volodia Teitelboim afirmó:

“Fue un cambio conveniente.  Lo que a mí no me pareció fue el método, pero yo creo que el reemplazo por Ricardo Fonseca significó también una especie de sangre nueva en la Dirección del Partido”.

 

CORVALÁN: ACTUÓ COMO UN COMUNISTA 

Luis Corvalán en su libro ‘Ricardo Fonseca, combatiente ejemplar’, escribió  sobre la actitud de Contreras Labarca luego de su remoción:

“Cuando fue reemplazado en la Secretaria General del Partido, rechazó invariablemente las insinuaciones y requerimientos de aquellos elementos oportunistas que soñaban arrastrarlo a posiciones anti-partido y con aprovecharse así de su prestigio. El camarada Carlos Contreras Labarca siempre se mantuvo y se ha mantenido en las posiciones del Partido como un disciplinado y activo luchador comunista. Esta actitud suya le ha valido el respeto y el aprecio de todo el Partido. En razón de ello y de su capacidad política, ha sido reelegido miembro del Comité Central en todos los Congresos celebrados en los últimos cuarenta años”.

 

EMBAJADOR EN LA RDA 

En octubre de 1947 inició González Videla la represión contra el PC. Contreras Labarca pasó a trabajar en la clandestinidad. Volvió al Senado en 1961 representando esta vez a la Novena Agrupación Provincial de Valdivia, Osorno, Llanquihue, Chiloé, Aysén  y Magallanes.

Durante el Gobierno de Salvador Allende fue designado Embajador en la República Democrática Alemana. Allí lo sorprendió el golpe fascista.  Encabezó el trabajo de la solidaridad con los que en  Chile luchaban contra la dictadura.

Luis Corvalán escribe en sus Memorias:  “Cuando el Comité Central tomó la decisión de promover el retorno de los compañeros que tuvieran su pasaporte sin la letra ‘L’ (letra indicativa de los que estaban en la lista de los que no podían volver), se habló en primer término con Carlos Contreras Labarca. Éste había sido embajador de Chile en Berlín, designado por el Presiente Allende con la aprobación del Senado de la República, como se estilaba en esos tiempos. Producido el golpe del 11 de septiembre, Carlos se quedó, obviamente, en la capital de la RDA, donde presidió durante años el Comité Antifascista de Solidaridad con el Pueblo Chileno. Se le dijo que se estimaba muy importante su regreso legal al país, pues ayudaría a marcar abiertamente la presencia del Partido en la actividad pública que rebrotaba con fuerzas esos días.

-Agradezco profundamente al Partido que haya encomendado esta misión- dijo Carlos Contreras cuando se le habló del asunto.

A todos y a mí, personalmente, que había sido su secretario y compartido con él y otros compañeros la representación del Partido en el Senado, sus palabras nos llegaron al alma”. (Corvalán, Luis: “De lo vivido y lo peleado. Memorias”, páginas 216 y 217)

No obstante, sus debilitadas capacidades físicas, asumió  la tarea de enfrentar al fascismo y regresó a Chile en 1979. Su sola presencia en las calles fue un enorme estímulo para quienes luchaban heroicamente en la clandestinidad por derrotar la dictadura cívico-militar que encabezaba Pinochet.

 

Falleció en Santiago el 2 de agosto de 1982. Una larga y penosa enfermedad le afectaba el corazón. La arterioesclerosis lo minó implacablemente.

 

Era el más antiguo miembro del Comité Central del Partido Comunista de Chile, en el cual militó por sesenta años, no finalizó su vida en el exilio. Murió en su patria, pero sin  alcanzar a ver el fin del fascismo.

 

Fue sepultado en el Cementerio General, en medio del dolor contenido de sus camaradas, del respeto de sus amigos, de la admiración de multitud de sus compatriotas.

 

                        

Carlos Contreras Labarca con Elías Lafertte