Comentario radial y escrito.
¡Ahí está la madre del cordero!
El caminar la vida, al menos, la
generación del 38 del 40 y del 50, deberíamos sentirnos agraciados,
privilegiados al entender y sentir profundo, y de alguna manera también, de ser
cómplices en la transformación política, que nos agarra de las mechas.
Sin saber tanto, menos
entendiendo, lo que significó y significaría para tantos y tantos millones de
habitantes, la salida por el puerto de Tuxpan, al Golfo de Mexico, de una
embarcación inmortal.
Corría un 25 de noviembre de 1956.
Esa embarcación era el Granma; 8
días navegando.
Un 2 de diciembre, se enhebraba en
Las Coloradas, Cuba.
Ese navegar, me tiene todavía con
el alma en ristre.
En mi caminar la vida, a los 13
años, con el periódico semanario El siglo al hombro, supe de Camilo Cienfuegos,
Melba Hernández Rodríguez, de Frank País, Haydée Santamaría, Raul Castro, de
Fidel y Ernesto.
Supe de Mariana Grajales.
Treinta años atrás conocí y abracé
a Hugo Jaramillo.
El Chico Jaramillo, un habitante,
que, al igual a miles de otros, partió por los años
Un recuerdo que incentiva y sueña,
se multiplica.
Si, se van yendo a la chuña las
estructuras que visten la pobreza.
Cierto es, que mi Cuba heroica,
tiene que pagar el pato, de esta encarnada “lucha de clases”.
Y este parir duele.
¡Puta que duele!
Los que saben, dicen, que el
triunfo del conglomerado político que llevaba a Salvador Allende como candidato
a la presidencia, su ideología, sus objetivos a largo plazo, fueron, son, y
serán, un peligro mortal para el imperialismo gringo y de otros escondidos.
¡Es bueno recordar!
Hace bien.
Cuba, nos vio con Fidel en 1971… Ay,
dios mío de los coloraos.
Se impresiono con Lota, con
Chuquicamata.
Entendió los apremios provocados
por la oligarquía nacional, sus afines y corporaciones, sostenidas y mandatadas
por el imperio del norte.
La revolución cubana, su pueblo
por eso años, 1972/1973, nos envió 20 toneladas de azúcar.
Fidel estampo noble este decir:
“No podemos permitir que el pueblo
de Chile sea asfixiado”
Traigo estas cosas que duelen,
pero también enseñan, enrostran los tiempos cobardes, los tiempos de hoy;
geografías vivientes e ignorantes de mi paisito flaco; sin embargo, nuestro
derecho y obligación, es sacarle jugo a estas vivencias, que pueden construir
conciencia social.
Me enloquece y me enamora el vivir
de ese pueblo caribeño, tan altruista, tan digno, tan de tanta patria y tan
vulnerable como la vida misma.
Cuba, su lucha, esa de todos los
días, esa que duele, esa que agranda dignidad, respeto, respeto, será siempre
un faro.
Y el gobierno de la Unidad
Popular, con el compañero presidente, nos enseña, nos educa también, que es
posible, con entendimiento crítico, sin la avaricia del águila rapaz, construir
un caminar al socialismo.
Esta educación que llevamos a
jirones en nuestra piel me revuelve el entendimiento y el guargüero.
Si miramos y sentimos nuestra
latitud sur, se verá, como prolifera el anticomunismo, una ideología
globalizada, orientada, selectiva, manoseada y manipulada que encuentra refugio
y adherentes en la pobreza.
La ignorancia viscosa le chorrea a
la pobreza, se pega en los caminos como el polen, asfixia.
Tengo que creer, que la pobreza ya
vestía a ciertos cazadores del Mamut.
El ser humano es único, y es
exclusivamente diferente a los otros habitantes del planeta, solamente porque
puede pensar, razonar.
En lo otro, no tenemos ninguna
diferencia; todos, tenemos que comer, orinar, defecar y los que pueden,
copular.
Es ese pensar, razonar, que nos
hace para bien o para mal, algunos fueron muy de innata y perenne cachativa.
Otros, no con tanta habilidad,
pero buenos para mandar y ser mandados. Ellos llevaban y llevan, encaramados o
en brazos, a una inmensa mayoría de lerdos con diploma, pero infinitamente
necesaria.
A estos tiempos, son el petróleo
del mercado.
Los que son habilidosos, son una
fortuna y maravilla.
Gracias a ellos, después de miles
y miles de años, podemos admirar esa creatividad en las paredes del cuarto de
estar, en esas inmensas cuevas.
Ese que nació en el medio oriente,
en Persia, en Mesopotamia y se le ocurrió la rueda; hay que hacerle un
monumento, no tirarle muerte, como amenaza la barbarie.
Escribo esto y me traigo como un
recuerdo a lo García Lorca, al ruso Makarenko, me gusta Antón Makárenko.
Su observación a esa infancia
consecuencia de la guerra civil rusa, de la construcción de la Rusia
bolchevique, buscando, identificando los atributos naturales de cada niño, de
cada niña y desarrollarlos, incentivarlos; fue y será, un trabajo pedagógico
extraordinario.
La pobreza, es el candado que
impide todo tu saber, tu derecho a la dignidad de vivir.
Tu vivir digno, que se conquista
en los frentes de una complicada lucha de clases, es para el riquerio, un
encogimiento de sus privilegios, que sus méritos de amo y señor dejen de serlo.
Para impedir este desbarajuste,
son capaces de hacer lo que hicieron en Hiroshima. Y no le estoy poniendo.
Este parir de era, me deja
estupefacto, arrinconado, vulnerable, inconcluso; sin embargo, me siento
privilegiado de sentirlo y verlo.
La pobreza, es una táctica maligna
del imperialismo para mantenerte paupérrimo en todo.
Y la pobreza no quiere decir
solamente que no llegues a fin de mes.
Pá ná.
Es un todo; es una negación
nefasta a tu vivir noble y de acuerdo con el avance y desarrollo integral de
las sociedades respectivas.
Estados Unidos de Norte America,
el país de las oportunidades, por ser el país más rico del mundo, el programa
de evaluación internacional del aprendizaje, a los educandos de 15/17 años, en
ciencia, matemática y comprensión de lectura, los ubica en el puesto 19 en el
mundo entero.
La juventud que logre postular a
una educación superior, universitaria, tiene que endeudarse de por vida.
En liceos o institutos similares,
no son los rectores o profesores, menos los planes de estudios, los que
mandatan el vivir de los educandos. Es el sistema capitalismo brutal,
enajenante que manda en los pasillos.
La pobreza infantil del país más valiente
y rico del mundo castiga a 10 millones de niños.
En nuestra sur, sucede algo
parecido.
En Chile, 1 de cada 4 niños, tiene
hambre todos los santos días.
Es decir, 175 mil de infancia, son
obligados a ser parte del ejército de la pobreza.
En los países en los cuales
gobierna la derecha o sus perros de presa, como en Chile, Argentina, Ecuador,
se perfila una decadencia sistemática en el sistema educacional, es una
degradación que manifiesta una indiferencia social planificada.
En mi pais de agua, Suecia, 270
mil niños los arrincona la pobreza.
Tengo una esperanza grande al
saber, que, el caudal vuelve a fluir en la Federación de Estudiantes de la
Universidad de Chile.
Esta noticia me trae el grito de
Manuel Rodríguez.
18.000 estudiantes universitarios votaron
para elegir a sus dirigentes.
El 60% eligió a Laura Mlynarz,
militante de la Jota.
10.800 estudiantes, son, para los
tiempos que nos aquejan, una avalancha imparable.
Hoy, con la visita de Donald Trump
a China, urge un relato.
El triunfo del Ejercito Comunista
Chino, liderado por Mao Zedong contra el Ejercito Nacionalista chino liderado
por Chiang Kai-Shek, tuvo episodios, antes y después brutales, inhumanos; pero,
ineludibles en una guerra que se pretendía, en esos tiempos convulsos,
amenazantes, crueles, de hambruna, de búsqueda, para darle dignidad al
continuar la vida a 806 mil millones de habitantes, no se la cree nadie.
Pero si, creen, que las victimas
en esos tiempos, fueron millones.
Esos miles de millones, con 56
etnias en su geografía, tenían que comer, el país no estaba preparado para
satisfacer esas necesidades esenciales.
Además, el asedio del Imperialismo
era voraz.
Por eso se asomó la Revolución
Cultural ideada por Mao Zedong.
Una acción táctica, para lograr a
largo plazo una estrategia, para continuar la vida.
Han pasado 60 años de aquello.
Lyndon Johnson gobernaba los
Estados Unidos de Norte America, el mismito que bombardeo Vietnam y salió con
la cola entre las piernas.
En 6 décadas, China Comunista a su
manera, se ha convertido en una potencia mundial.
De ella depende, de Rusia, de
Mexico, y de todos los trabajadores del mundo entero, que encontremos la paz,
la solidaridad, el respeto y la dignidad.
Y como dice Daniel Jadue por allá
abajo.
¡Y será hermoso!
Alejandro Fischer Alquinta.
Estocolmo 20260517









