jueves, 20 de agosto de 2026

ACTO DE MEMORIA Y HOMENAJE. HÉROES Y HEROÍNAS DE LA CLASE TRABAJADORA

 





BERNARDO O’HIGGINS RIQUELME

  

 

EN EL 248 NATALICIO DE:

 

 

 

                                               Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                               Centro de Extensión e Investigación

                                               Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

 

            


 

Bernardo O’Higgins nació en Chillán Viejo el 20 de agosto de 1778. Su padre fue  Ambrosio O’Higgins, un irlandés al servicio del monarca español; su madre, Isabel Riquelme, una bella joven chillaneja de 22 años. No pudieron casarse. Las leyes españolas  prohibían a los funcionarios del rey contraer matrimonio. La llegada del niño debió  ser  ocultada. Fue arrebatado a su madre.

 

ATA SU CORAZÓN A LA LUCHA LIBERTARIA

Bernardo tenía 16 años cuando llegó a  Inglaterra en 1795 para estudiar comercio en la Academia de Richmond, cerca de Londres. Fue un buen alumno. Pronto dominó el idioma inglés. También la literatura francesa y el dibujo. Lo apasionaban la historia y la geografía. Leía mucho. Su libro predilecto era “La Araucana”  de Alonso de Ercilla. Le dolía no haber vivido la época de Lautaro para  luchar junto a los mapuches por la libertad  de su tierra.

Su profesor de matemáticas comprendió muy bien los sentimientos del joven Bernardo. Era Francisco Miranda, un patriota venezolano, desterrado en Europa que, para poder subsistir,  daba  clases en  la Academia de Richmond.

Un día, en medio de gran secreto, Miranda habló con  su alumno. Le reveló que formaba parte de una sociedad secreta cuyo objetivo era  emancipar las colonias españolas en América. Lo invitó a formar parte de ella. Bernardo, emocionado, abrazó a su maestro y le dijo: “Mirad en mí, señor, tristes restos de mi compaisano Lautaro, arde en mi pecho ese mismo espíritu que libertó Arauco, mi Patria, de sus opresores”.

Corría 1798. El nuevo miembro de la Logia secreta tenía 20 años de edad. Poco después, en 1799,  debió abandonar Inglaterra.

Se dirigió a España, a Cádiz concretamente.

Allí tomó contacto con dos curas revolucionarios: el chileno José Cortés Madariaga y el argentino Juan Pablo Fretes. Le informaron sobre la situación en Chile. Participó en una rama de la sociedad secreta “Lautaro”, que luchaba por la emancipación de las colonias españolas de América.

En 1801 se embarcó rumbo a la patria. Desembarcó en Valparaíso en septiembre de 1802, con el nombre de Bernardo O’Higgins Riquelme y convertido en  dueño de la gran hacienda de  San José de Las Canteras y de una casa en Santiago. Lo primero que hizo fue llevar a su madre y a su hermana Rosita a la hacienda.

LUCHADOR  CLANDESTINO

Era  ahora un latifundista, pero sus ideales se mantenían inamovibles. Se dedicó a organizar círculos clandestinos para luchar por la Independencia. Con toda razón pudo escribir en 1842: “Mis intereses personales son los menos que he cuidado en toda mi vida, particularmente cuando los de mi patria estaban de por medio”.

El 18 de septiembre de 1810 se creó en Santiago la Primera Junta de Gobierno, para  mantener al país bajo la dominación del rey de España.

Bernardo O’Higgins agudo observador concluyó que la lucha por independizarse del sistema colonial español iba ser largo y se definiría finalmente por las armas. Y comenzó a prepararse para ello.

DIPUTADO PATRIOTA

El 4 de julio de 1811 se inauguró el Primer Congreso Nacional. O’Higgins  formó parte de este parlamento, habiendo sido elegido diputado por Isla de La Laja. De los 42 congresistas, 24 eran los que la historia oficial llama “moderados”,   contrarios a romper los lazos con España. En toda votación se unieron a ellos los cuatro “realistas”, partidarios  del  monarca Fernando VII. Catorce diputados constituían la minoría patriota. A su cabeza estaba O’Higgins.

  

COMBATIENTE LIBERTARIO

En 1813 se iniciaron las guerras de la Independencia. O’Higgins  puso su espada al servicio de José Miguel Carrera designado comandante en jefe del Ejército patriota por la Junta de Gobierno de 1813.  Hacia fines de ese año, O’Higgins reemplazo a Carrera al mando del ejército patriota

Los días 1º y 2 de octubre de 1814 tuvo lugar la batalla de Rancagua. Durante dos días, atrincherados en la Plaza de esa ciudad, resistieron los patriotas al mando de O’Higgins, los ataques de las fuerzas realistas muy superiores en número. Cuando al segundo día, la defensa de la plaza se hizo imposible, O’Higgins ordenó a los sobrevivientes montar a caballo y se lanzaron en un audaz asalto por sobre las trincheras enemigas.  De los 600 soldados que iniciaron esa intrépida carga, sólo 300 pasaron las defensas realistas. Con estos soldados, más otras unidades que encontró en el camino, el héroe se dirigió a   Mendoza, provincia de Cuyo, para preparar la revancha. El Desastre de Rancagua marcó el fin de la Patria Vieja, período iniciado el 18 de septiembre de 1810, y el comienzo de la Reconquista realista.

En Mendoza, con la inmensa solidaridad del general José de San Martín, gobernador de Cuyo, se organizó el Ejército Libertador. Este ejército, según el general argentino, debía luchar contra los realistas con tres objetivos concretos: afianzar la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, contribuir a la emancipación de Chile y derrotar al  Virreinato del Perú, último bastión de dominación  española en América del Sur.

Luego de realizar la proeza del cruce de la cordillera de los Andes, el ejército libertador, el 12 de febrero de 1817, derrotó a las tropas del rey en la batalla de Chacabuco.

 

GOBERNANTE PATRIOTA Y PROGRESISTA

El 16 de febrero de 1817, O’Higgins  fue designado Director Supremo de Chile por un Cabildo Abierto en Santiago.

Entre sus obras tenemos:

Consolidación de  la Independencia. A comienzos de 1818, una nueva expedición realista invadió el país. O’Higgins  convocó en ese momento de peligro a los ciudadanos a suscribir el 12 de febrero de 1818, el  Acta de Proclamación de la Independencia de Chile.

En ella se hacía “saber a la confederación del género humano, que el territorio continental de Chile y sus islas adyacentes, forman, de hecho y por derecho, un Estado libre, independiente y soberano, y quedan para siempre separados de la Monarquía de España y de otra cualquiera dominación, con plena aptitud de adoptar la forma de Gobierno que más convenga a sus intereses”.

El 5 de abril de 1818, en la batalla de Maipú fueron derrotadas las tropas realistas.  Constituye esa fecha la culminación del proceso de siete años de la Independencia de Chile del sistema colonial español. Los patriotas perdieron un 35% de sus fuerzas entre muertos y heridos. Los realistas sufrieron más de 1.500 muertos y 2.000 prisioneros. 

Las luchas finales  por la Independencia de Chile fueron demostraciones  del consecuente internacionalismo de los patriotas latinoamericanos del siglo XIX, que luchaban por liberar a sus países del colonialismo español. Junto a José de San Martín y Bernardo O’Higgins, están, entre otros, José Martí,  Simón Bolívar, Antonio José de Sucre.

 

Otro ejemplo de ese internacionalismo   fue  la Expedición Libertadora del Perú, que zarpó de Valparaíso el 20 de agosto de 1820. San Martín venció a las tropas españolas. El 15 de julio de 1821, se firmó el Acta de la Declaración de Independencia del Perú y el 28 de julio de ese mismo año, se proclamó la Independencia en la Plaza Mayor de Lima.

 

Medidas contra la oligarquía. En 1812 había escrito: “Detesto por naturaleza la aristocracia y la adorada igualdad es mi ídolo”. Siendo Director Supremo fue consecuente con esas palabras. El 28 de noviembre suprimió los títulos de nobleza y prohibió el uso de los escudos de armas.

Obligó a los oligarcas que colaboraron con los realistas durante la Colonia a pagar fuertes contribuciones para cancelar los gastos del Ejército Libertador de los Andes y a  entregar caballos y dinero para  la Expedición Libertadora del Perú.

Con fecha 5 de junio de 1818, firmó un decreto aboliendo los mayorazgos, institución del derecho español que consistía que el hijo mayor heredaba todos los bienes, con ello se impedía la división de los grandes latifundios.  Esta medida no pudo ser aplicada porque el Senado, con mayoría  reaccionaria, la aplazó indefinidamente.

Obras de progreso: inició la educación estatal: fundó escuelas primarias y el Liceo de La Serena; además reabrió el Instituto Nacional y la Biblioteca Nacional.

En 1819 ordenó la construcción del Cementerio General, medida muy resistida por la Iglesia. Creó el mercado de abasto, el paseo de La Alameda y terminó el Canal del Maipo. Inauguró el  Teatro o Casa de Comedias; permitió el desarrollo de la prensa, hubo 15 periódicos. Fundó las ciudades de La Unión, Vicuña y San Bernardo. Aplicó la vacuna.

Estableció el servicio de diligencias y correos diarios entre Santiago y Valparaíso.

Gobernante constitucionalista. Con fecha 23 de octubre de 1818, el Director Supremo Bernardo O’Higgins  promulgó la Constitución Provisoria para el Estado de Chile que dejó de regir el 30 de octubre de 1822.

Esta Constitución consagra el principio de soberanía popular que otorga a la Nación la facultad de instalar su gobierno y dictar las leyes que lo han de regir. Reconoce así mismo la separación de poderes.

Cuatro años después, siempre durante el gobierno de O´Higgins se redactó la Constitución de 1922.  Fue obra de su ministro José Antonio Rodríguez Aldea.

Bernardo O’Higgins fue un consecuente internacionalista. Además de la Expedición al Perú, planteó la unidad de los países americanos, desde México hasta Tierra del Fuego. Escribió: “Se  podía ser chileno, peruano o venezolano y al mismo tiempo sentirse americano y compatriota en cualquier país de Hispanoamérica”. 

El 6 de mayo de 1818, publicó un Manifiesto en que proclamaba  “instituir una Gran Federación de Pueblos Americanos”.

 

DERROCAMIENTO Y DESTIERRO 

La oligarquía y la Iglesia se unieron y utilizaron a  militares para derrocar a O’Higgins el  28 de enero de 1823. Fue detenido por el general Ramón Freire el 6 de febrero de 1823.

El 17 de julio de ese mismo año se embarcó hacia El Callao en la fragata inglesa Fly. Iban con él su madre Isabel Riquelme, su hermanastra Rosita, dos indígenas mapuches adoptadas y Pedro Demetrio, su hijo, un niño de poco más de 4 años.

Arribó a El Callao el 28 de julio de 1823. 

Al banquete que Bolívar ofreció en celebración de la victoria de  Ayacucho, en 1824, O’Higgins concurrió de civil. Extrañado, Bolívar le preguntó el porqué de su indumentaria paisana. Le respondió: “Señor, la América está libre. Desde hoy el general O’Higgins ya no existe; soy sólo el ciudadano particular Bernardo O’Higgins. Después de Ayacucho mi misión americana está concluida”.

 

MURIÓ EN EL DESTIERRO

Bernardo O’Higgins Riquelme falleció  el 24 de octubre de 1842. Sus restos fueron sepultados en suelo peruano gracias a la caridad de sus vecinos.

En Perú, vivió él y su familia con grandes privaciones. Solicitó en varias  oportunidades autorización para regresar a Chile. Se la negaron. Ni siquiera muerto  sus enemigos le perdonaron su conducta progresista y patriota. Sólo  27 años después de su fallecimiento sus restos pudieron descansar en la  Patria a la que tanto amó y  por la que tanto hizo.

Retornó a su tierra 46 años después de su salida al exilio.

Sólo el 11 de enero de 1870 llegaron a Santiago los restos mortales del revolucionario llamado Bernardo O’Higgins Riquelme.

 

 

 


 

 

 

martes, 18 de agosto de 2026

ERNST THÄLMANN

 


Un día como hoy 18 de agosto de 1944, hace 82 años, fue fusilado por los nazis el combatiente antifascista alemán, Ernst Thälmann. Hoy  entregamos a las lectoras y lectores del Boletín Rojo, un escrito del compañero historiador Iván Ljubetic Vargas.

   

 


                                                  Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                   Centro de Extensión e Investigación

                                                  Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

                              

 



“Ser soldado de la revolución significa: guardar fidelidad infrangible a la causa, una fidelidad que se comprueba tanto en la vida, como en la muerte; significa demostrar absoluta fiabilidad, confianza, audacia y energía en cualquier situación.”

                                                                                            (Ernst Thälmann)

 

El 3 de marzo de 1933 Ernst Thälman fue detenido por la Gestapo hitleriana.

 

Había nacido en Hamburgo, Alemania, el 16 de abril de 1886. Desde los 8 años de edad trabajó en un barco  carguero. Cuando realizó su servicio militar, le dieron de baja pronto, pues ya lo veían como un peligroso agitador político.

El 14 de enero de 1915, se casó con Rosa Koch. Hacia finales de 1917 se hizo miembro del Partido Socialdemócrata Independiente, de Alemania (USPD)

 

SE INCORPORA AL PARTIDO COMUNISTA

En noviembre de 1920 se incorporó al KPD (Kommunistische Partei Deutschlands). Un mes más tarde fue elegido miembro de su comité central.

En marzo de 1921 lo despidieron de su trabajo debido a sus actividades políticas. Ese mismo año, Thälmann participó en el Tercer Congreso de la Internacional Comunista, realizado en Moscú, representando al   KPD (Partido Comunista de Alemania).

 

LA FRACASADA SUBLEVACIÓN DE 1923

El 18 de junio de 1922 miembros nacionalistas de extrema derecha intentaron asesinarlo, lanzándole  una granada de mano. Su esposa e hija resultaron heridas.

Thälmann ayudó a organizar la  Sublevación de Hamburgo del 23 al 25 de octubre de 1923.  Ésta fracasó. Thälmann.  Debió permanecer clandestino durante  un tiempo.

En febrero de 1924  fue nombrado vicepresidente del KPD y, en mayo, del Reichstag (Parlamento alemán).

 

DIRIGENTE DE LA INTERNACIONAL

Thälmann participó en  el Quinto Congreso de la Internacional Comunista, realizado en Moscú entre el 17 de junio al 8 de julio de 1924. En ese evento fue elegido miembro de su Comité Ejecutivo.

 

El 30 de octubre de ese año fue nombrado presidente del KPD y candidato a la presidencia de Alemania.

En octubre de 1926 apoyó la huelga de obreros de Hamburgo. El 22 de marzo de 1927  Thälmann participó en una manifestación en Berlín, en donde fue herido.

 

“CLASE CONTRA CLASE”

Entre el 9 de junio y el 14 de junio de 1929, tuvo lugar en Berlín el  XII Congreso del KPD. En esa ocasión,  Thälmann pronunció un discurso de clara confrontación con el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), que estaba en el gobierno. Ello por la represión llevada a cabo en las jornadas del "mayo sangriento", en los cuales la policía asesinó  a 32 personas, reprimiendo las manifestaciones. Por entonces era  Ministro del Interior, Carl Severing, militante del  SPD.

Eran los tiempos en que Thälmann y el KPD luchaban contra el SPD como su enemigo político principal, siguiendo la pauta de la Internacional Comunista, que declaró a los socialdemócratas "social-fascistas", en base a la línea ultraizquierdista de “clase contra clase”.

Esta posición se mantuvo  hasta 1935, año en  que el VII Congreso de la Internacional Comunista, acordó la línea de los amplios frentes populares contra la guerra y el fascismo.

 

CANDIDATO A LA PRESIDENCIA

En  las elecciones presidenciales del 13 de marzo de 1932 se presentaron tres candidatos: Paul von Hindenburg, Adolfo Hitler y Ernst Thälmann. El Partido Comunista Alemán (KPD) realizó su campaña con el lema: "un voto para Hindenburg es un voto para Hitler; un voto para Hitler es un voto para la guerra". 

Thälmann quedó tercero, obteniendo un 10.2% de los votos. Poco después, Thälmann propuso al SPD la formación de una coalición antifascista, un frente unido contra los nazis.

 

 


El KPD en campaña en elecciones presidenciales 

Posteriormente, el 30 de enero de 1933,  los nazis ganaron las elecciones parlamentarias. Entonces, Thälmann propuso que el SPD y KPD debían organizar una huelga general para derribar Hitler. Pero esto no se logró.

El 7 de febrero  de 1933, en una reunión del Comité Central del KPD, ya prohibido por las autoridades, Thälmann planteó la necesidad de un derrocamiento violento del gobierno de Hitler.

 

DETENIDO POR LA GESTAPO

El 3 de marzo de 1933,  la Gestapo  arrestó  a Ernst Thälmann en Berlín. No. fue juzgado. Los nazis no quisieron correr el riesgo que se repitiera lo ocurrido en el juicio de Dimitrov, cuando este dirigente comunista búlgaro  demostró que los cargos en su contra por haber incendiado el Reichstag eran falsos. 

Para su cumpleaños número 50, el 16 de abril de 1936, estando en  prisión, Thälmann   recibió saludos de todo el mundo, incluyendo los de Máximo Gorki y Heinrich Mann. Ese mismo año estalló la Guerra Civil Española, y dos batallones de las Brigadas Internacionales se nombraron en honor de Ernst Thälmann.


 




FUSILADO EN BUCHENWALD 

El 17 de agosto de 1944, luego de más de 11 años de prisión, Thälmann fue trasladado de la prisión de  Bautzen al campo de concentración de Buchenwald.

El 18 de agosto por órdenes de Hitler fue fusilado y su cuerpo  quemado inmediatamente. Poco después, las autoridades nazis cínicamente anunciaron que Thälmann había muerto en un ataque aéreo el 23 de agosto.

 

 

 Buchenwald

 

 

UN HÉROE DE NUESTRO TIEMPO  



         

Ernst Thälmann fue un consecuente luchador antifascista. En su homenaje, dos batallones de las Brigadas Internacionales que combatgieron en España contra los fascistas encabezados por Francisco Franco, llevaron su nombre. Los combatientes por un mundo mejor lo levamos en nuestras banderas. Es uno de los líderes quje señalaron la senda hacia la aurora de un futuro esplendoroso.

 

 

 


 


FEDERICO GARCÍA LORCA


Mañana se cumplen 90 años del asesinato del gran escritor Federico García Lorca, quién fuera fusilado el 19 de agosto de 1936.

Hoy lo recordamos en el Boletín Rojo a través de las palabras escritas del Historiador Iván Ljubetic Vargas.

 


En el 90º aniversario de su asesinato por los fascistas:

 

 


 

                                     Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                      Centro de Extensión e Investigación

                                      Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

             


                                                           

                                      ODA A FEDERICO GARCÍA LORCA

                                      SI pudiera llorar de miedo en una casa sola,

                                      si pudiera sacarme los ojos y comérmelos,

                                      lo haría por tu voz de naranjo enlutado

                                      y por tu poesía que sale dando gritos.

                                      Porque por ti pintan de azul los hospitales

                                      y crecen las escuelas y los barrios marítimos,

                                      y se pueblan de plumas los ángeles heridos,

                                      y se cubren de escamas los pescados nupciales,

                                      y van volando al cielo los erizos:

                                      por ti las sastrerías con sus negras membranas

                                      se llenan de cucharas y de sangre

                                      y tragan cintas rotas, y se matan a besos,

                                      y se visten de blanco...           

                                                                            (Pablo Neruda)

 

 

Federico García Lorca nació en Fuentevaqueros  el 5 de junio de 1898. En 1909, cuando tenía once años, la familia se mudó a la ciudad de Almería. En su adolescencia, se interesó más por la música que por la literatura, de hecho, estudió piano con Antonio Segura Mesa y entre sus amigos de la universidad lo conocían más como músico que por escritor novel.

 

EN LA UNIVERSIDAD

En 1915 comenzó a estudiar Filosofía y Letras, así como Derecho, en la Universidad de Granada. Formó  parte de El Rinconcillo, centro de reunión de los artistas granadinos donde conoció a Manuel de Falla. Entre 1916 y 1917 realizó una serie de viajes por España con sus compañeros de estudios, conociendo a Antonio Machado. En 1919 se trasladó a Madrid y se instaló en la Residencia de Estudiantes, coincidiendo con numerosos literatos e intelectuales. Era ésta, en aquella época, un hervidero intelectual. Acogió a figuras de la talla de Albert Einstein, John Maynard, Keynes o Madame Curie, lo que influiría enormemente en la formación intelectual de García Lorca. Entre los años 1919 y 1926, se relacionó con muchos de los escritores e intelectuales más importantes de España, como Luis Buñuel, Rafael Alberti o Salvador Dalí.

 

ESCRIBE OBRAS DE TEATRO Y POEMAS

Entre 1919 y 1921, Lorca publicó Libro de poemas, compuso sus primeras Suites, estrenó El maleficio de la mariposa (un absoluto fracaso) y desarrolló otras piezas teatrales. También durante esta etapa tuvo ocasión de conocer a Juan Ramón Jiménez, que influiría en su visión de la poesía y con el que llegaría a tener mucha amistad.

En 1921, García Lorca escribió el Poema del cante jondo, obra que no se publicará hasta diez años después. Esos años en Granada giraron alrededor de dos focos culturales: Falla y la tertulia de "El Rinconcillo"

La etapa de 1924 a 1927 fue el momento en el que el escritor llegó a su madurez como poeta.

Junto a un grupo de intelectuales granadinos fundó en 1928 la revista Gallo, de la que sólo salen 2 ejemplares. En 1929 Y 1930 viajó a Nueva York y a Cuba.

 

CON LA REPÚBLICA ESPAÑOLA

De vuelta en España y con la instauración de la Segunda República en 1931, comenzó una nueva etapa para García Lorca. Estuvo desde los primeros momentos al lado del Gobierno del Frente Popular. Codirigió con Eduardo Ugarte La Barraca, , un grupo de teatro universitario que representó obras teatrales del Siglo de Oro (Calderón de la Barca,  Lope de Vega, Miguel de Cervantes) por ciudades y pueblos de España.

 

EN BUENOS AIRES CON NERUDA.


Federico García Lorca y Pablo Neruda en Buenos Aires “toreando” al alimón en homenaje a Rubén Darío 


En 1933 viajó a Buenos Aires, donde permaneció seis meses. Dirigió “Bodas de Sangre”, la cual fue representada más de ciento cincuenta veces, “Mariana Pineda”, “La zapatera prodigiosa”, “El Retablillo de don Cristóbal” y una adaptación de "La dama boba" de Lope de Vega. También durante este tiempo tuvo la ocasión de dar varias conferencias y de hacer nuevas amistades como Pablo Neruda, Juana de Ibarbourou y Ricardo Molinari, Salvador Novo, y Pablo Suero. 

El sábado 28 de octubre del año 1933, en el hotel Plaza de Buenos Aires, con motivo del banquete organizado por el PEN Club de Argentina, el poeta andaluz Federico García Lorca y el poeta chileno Pablo Neruda brindaron al alimón en homenaje al poeta nicaragüense Rubén Darío. La expresión “al alimón” fue explicada al principio del brindis: “Existe en la fiesta de los toros una suerte llamada ‘toreo al alimón’, en que dos toreros hurtan su cuerpo al toro cogidos de la misma capa”.

 

VUELVE A ESPAÑA

Cuando García Lorca volvió de nuevo a su país natal, en 1934, vivió intensísimamente. Terminó obras como “Yerma”, “Doña Rosita la Soltera”, “La casa de Bernarda Alba” y “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”; revisó obras como “Poeta en Nueva York”, “Diván del Tamarit” y Suites; hizo un viaje a Barcelona para dirigir algunas de sus obras, recitar sus poemas y dar conferencias; siguió representando obras con La Barraca; organizó clubes de teatro; etc.

Por entonces, el fascista Franco estaba preparando su ataque contra la República española del Frente Popular.

 

CON SU FAMILIA

Colombia y México, cuyos embajadores previeron que el poeta pudiera ser víctima de un atentado debido a su puesto de funcionario de la República, le ofrecieron el exilio.  García  Lorca  lo rechazó. Se dirigió a la Huerta de San Vicente para reunirse con su familia. Llegó allí el 14 de julio de 1936, tres días antes de que estallara en Marruecos la sublevación militar contra la República. El día 20, el centro de Granada estaba en poder de las fuerzas falangistas y el cuñado de Federico y alcalde de la ciudad, Manuel Fernández-Montesinos, fue arrestado en su despacho del ayuntamiento. Lo fusilaron un mes más tarde.

 

LA DETENCIÓN

En Granada buscó refugio en casa de la familia de su amigo el poeta Luis Rosales, , donde se sentía más seguro. El 16 de agosto de 1936, se presentó allí la Guardia Civil para detenerlo.

Según el historiador Ian Gibson,  se acusaba al poeta de «ser espía de los rusos, estar en contacto con éstos por radio, haber sido secretario de Fernando de los Ríos y ser homosexual».

Fue trasladado al Gobierno Civil, y luego al pueblo de Víznar donde pasó su última noche en una cárcel improvisada, junto a otros detenidos.

 

EL ASESINATO

Federico García Lorca fue fusilado a las 4:45 horas de la madrugada del 19 de agosto de 1936, en el camino que va de Víznar a Alfacar.  Su cuerpo permanece enterrado en una fosa común anónima en algún lugar de esos parajes, junto con el cadáver de un maestro nacional, Dióscoro Galindo, y los de los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, ejecutados con él. La fosa se encuentra en el paraje de Fuente  Grande,  en el municipio de Alfacar.

 

                       

El olivo donde podría haber sido fusilado.



UN LIBERTADOR LLAMADO JOSÉ DE SAN MARTÍN

 

En el día de ayer 17 de agosto se cumplieron 176 años del fallecimiento de José de San Martín, uno de los revolucionarios que liberaron Argentina, Chile y Perú.

Hoy lo recordamos en el Boletín Rojo a través de las palabras escritas del Historiador Iván Ljubetic Vargas.



En el 176º aniversario de su fallecimiento:

 

 

 

                                                         Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                         Centro de Extensión e Investigación  

                                                          Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

 

 


Ayer, en el siglo XIX, los revolucionarios combatieron por romper las cadenas del imperio colonial español. Para ello se unieron por encimas de las fronteras. Así liberaron la Patria Grande. Entre esos libertadores estaban Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Francisco de Miranda,  Bernardo O´Higgins, José de San Martín. Los revolucionarios del siglo XXI, fieles herederos de quienes combatieron unidos por la independencia, levantan las banderas del internacionalismo, de la solidaridad internacional.

 

SUS ORIGENES

José Francisco de San Martín nació en Yapeyú, Argentina, junto al río Uruguay, el 25 de febrero de 1778.  Sus padres, Juan de San Martín, era entonces gobernador del departamento y su madre Gregoria Matorras, sobrina de un conquistador del Chaco. José de San Martín, político y militar, es reconocido como el Libertador de Argentina, Chile y Perú. 

 

EN ESPAÑA

En 1784, José de San Martín se marchó a España junto con su familia. Estudió en el Seminario de Nobles de Madrid.  En 1789, inició su carrera militar en el Regimiento de Murcia. Combatió en las filas de España durante las guerras contra los franceses y en 1808 participó en el combate en la “Batalla de Bailén” contra los ejércitos de Napoleón que habían invadido la Península. En Cádiz, conoció a otros militares suramericanos y se enlistó en las logias que promovían la Independencia de las colonias españolas de América. En 1811 renunció a su carrera militar en España. Se embarcó desde Inglaterra hacia el Río de la Plata.

 

RETORNA A ARGENTINA

Arribó el 9 de marzo de 1812 acompañado por otros patriotas. El gobierno independiente de Buenos Aires aceptó los servicios de San Martín, tras reconocer su grado de teniente coronel y le entregó la tarea de crear un cuerpo de combate, que luego sería el glorioso Regimiento de Granaderos a Caballo.

También en 1812 hubo dos hechos importantes en su vida: contrajo matrimonio con María de los Remedios de Encalada. y se dedicó a la creación de la logia Lautaro, cuyo objetivo era liberar la Patria Grande Suramérica del yugo español.

El 3 de febrero de 1813, los Granaderos a Caballo vencieron en combate, en las barrancas de San Lorenzo, a las fuerzas de desembarco realistas que arribaron en varias naves desde el puerto de Montevideo.

En 1814, San Martín tomó el mando del ejército del Norte, de manos de Manuel Belgrano que retornó derrotado del Alto Perú; dicho encuentro, tuvo lugar en la Posta de Yatasto y desde entonces, los dos patriotas entablaron una larga y duradera amistad.

 

SU PLAN INTERNACIONALISTA

San Martín comprendió que la única forma de alcanzar y consolidar la emancipación de los países de América del Sur era destruir el poder militar del Virreinato del Perú. Concibió la idea de hacerlo avanzando por tierra hasta llegar a Lima. Encontrándose en Tucumán se dio cuenta que era imposible llegar por el camino terrestre del Alto Perú hasta Lima, ciudad que para ese entonces representaba el centro del poder realista. Entonces concibió la idea de cruzar la cordillera y, por el mar, atacar la Ciudad de los Virreyes.

Una enfermedad, lo forzó a pedir licencia y consiguió que lo nombraran Gobernador de Cuyo y se instaló en Mendoza, ubicada al pie de la cordillera de los Andes. Allí recobró su buena salud y comenzó a preparar el ejército para cruzar la cordillera.

 

EN CHILE…

Mientras tanto en Chile, los días 1º y 2 de octubre de 1814 tuvo lugar la batalla de Rancagua. Durante dos días, atrincherados en la Plaza de esa ciudad, resistieron los patriotas al mando de O’Higgins los ataques de las fuerzas realistas muy superiores en número. Cuando al segundo día, la defensa de la plaza se hizo imposible, O’Higgins ordenó a los sobrevivientes montar a caballo y se lanzaron en un audaz asalto por sobre las trincheras enemigas.  De los 600 soldados que iniciaron esa intrépida carga, sólo 300 pasaron las defensas realistas. Con estos soldados, más otras unidades que encontró en el camino, el héroe se dirigió a Mendoza, provincia de Cuyo, para preparar la revancha. El Desastre de Rancagua marcó el fin de la Patria Vieja, período iniciado el 18 de septiembre de 1810, y el comienzo de la Reconquista realista.

 

EL EJÉCITO LIBERTADOR

La llegada de O’Higgins y sus huestes dio nuevo impulso al plan de San Martín. Los recursos eran escasos, pero todo el pueblo, decidió contribuir tanto con trabajo como con sus bienes para emprender la peligrosa expedición. Fue así como se formó el Ejército Libertador.  Éste  se componía de  3 generales, 28 jefes, 207 oficiales, 15 empleados civiles, 3.778 soldados de tropa (formado por una mayoría de soldados  negros y mulatos, más de la mitad esclavos  libertos, y por soldados chilenos); 1.200 milicianos  montados (para conducción de víveres y artillería), 120 barreteros de minas (para facilitar el tránsito por los pasos), 25  baquianos, 47 miembros de sanidad (para conformar el hospital de campaña), 16 piezas de artillería (10 cañones de 6 pulgadas, 2 obuses de 4 y 1/2 pulgadas y 4 piezas de montaña de 4 pulgadas), 1.600 caballos extras (para caballería y artillería) y 9.281 mulas (7.359 de silla y 1.922 de carga).

La proeza del cruce de los Andes, que duró cerca de un mes, fue el momento más memorable del Ejército de los Andes.

Éste se dividió principalmente en dos gruesas columnas, la primera comandada por el propio San Martín, atravesó la cordillera de los Andes por el paso de los Patos. La segunda, comandada por el brigadier argentino Juan Gregorio Las Heras, marchó por el paso de Uspallata, conduciendo todo el parque y la artillería, cuyo transporte era imposible por el más escabroso paso de Los Patos. La gran dificultad del cruce de la cordillera de los Andes generó que sólo 4.300 del total de mulas y 510 del total de caballos lograran cruzar al otro lado de las montañas.

 

CHACABUCO 

El 12 de febrero de 1817 el Ejército Libertador, al mando de los generales José de San Martín y Bernardo O’Higgins, luego de realizar la proeza de cruzar la cordillera de los Andes, derrotó a las tropas del rey en la batalla de Chacabuco.

Pocos días después, el Libertador José de San Martín entró en la ciudad de Santiago.  Allí, el Cabildo se reunió y tomó la decisión de designar a San Martín como Director Supremo, pero él renunció al honor y en su lugar, fue electo para el cargo el General Bernardo O’Higgins.

 

CONQUISTADA LA INDEPENDENCIA DE CHILE

En los primeros días del año 1818, un ejército realista desembarcó avanzando hacia la capital de Chile. El 19 de marzo de ese mismo año, en un ataque nocturno, los realistas derrotaran a los patriotas en la “Batalla de Cancha rayada“. O’Higgins fue gravemente herido en batalla. Sin embargo, el Ejército Unido argentino – chileno se reagrupó, y el 5 de abril, consiguió derrotar completamente a los Realistas en la “Batalla de Maipú”, que significó el fin de los esfuerzos españoles por mantener la dominación del país.

 

LA ESCUADRA LIBERTADORA DEL PERÚ

Para culminar el Plan de San Martín se preparó La Escuadra Libertadora del Perú, que zarpó de Valparaíso el 20 de agosto de 1820.

 

La flota al mando del almirante inglés lord Thomas Cochrane contaba con siete buques de guerra y varias lanchas cañoneras, y transportó a casi cinco mil hombres entre oficiales y tropa. Además, cargaba ochocientos caballos, miles de cajones de municiones y balas de artillería, agua y víveres para toda la tripulación, A su desembarco en Lima debía armar con sables, fusiles y municiones al pueblo peruano que se volcara a favor de la revolución emancipadora.

La organización de la escuadra chilena-argentina contó con todo el apoyo de O`Higgins. El Director Supremo de Chile no mezquinó ningún tipo de ayuda para el compañero de armas en la gesta libertadora, y proveyó a San Martín de lo necesario para emprender la expedición naval. Además de brindarle el apoyo de su gobierno, lo hizo efectivo mediante una orden que ratificaba por escrito la autoridad de San Martín, previendo las actitudes destempladas del almirante inglés, O’Higgins escribió: "V.E. es el único jefe a quien se le ha confiado la dirección y ejecución de esta grande empresa, le autorizo plenamente con toda la amplitud de sus facultades para que en el caso de que el vicealmirante Lord Cochrane no cumpla las instrucciones y órdenes de V.E., le exonere del mando de la escuadra”.

 

LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ

El 8 de septiembre de 1820, desembarcó la escuadra del Ejército Libertador del Perú en las bahías arenosas del sur de Lima. San Martín se proponía hostigar desde las costas al ejército español, cerrándole los puertos y obligándolo a negociar. Para ello, envió a las costas del Callao, al mirante Cochrane. Ante la falta de decisión del virrey Pezuela, el descontento de los generales españoles, obligó a su renuncia y su reemplazo por el general del Ejército José de la Serna.

El sitio de la ciudad de Lima se hizo insostenible para las tropas españolas. El lugar convenido para continuar las negociaciones fue la hacienda de Punchauca, al sur de Lima. Estas fracasaron.

El 12 de julio de 1821 se produjo la gloriosa entrada del libertador San Martín a Lima. Al ingresar a la ciudad, rechazando todo tipo de homenajes y solemnidades, dio a conocer sus propósitos: "Mi intención es dar al pueblo los medios de proclamar su independencia y establecer el gobierno que le convenga, hecho esto consideraría terminada mi misión y me retiraré".

 

El 15 de julio de 1821, se firmó el Acta de la Declaración de Independencia del Perú y el 28 de ese mismo mes, se proclamó la Independencia en la Plaza Mayor de Lima.

 

LA ENTREVISTA DE GUAYAQUIL

La última etapa de su Plan Continental estaba cerca. San Martín sabía que su destino dependía en gran parte de la actitud que tomara el vencedor de Carabobo y libertador de los pueblos del Norte, el general Simón Bolívar.

El 26 de julio de 1822, tuvo lugar un encuentro memorable para la Historia de América del Sur, José de San Martín se reunió con Simón Bolívar en la ciudad de Guayaquil, hoy Ecuador. Los dos libertadores de Sudamérica, del norte y del sur, conversaron en secreto por más de cuatro horas.  San Martín retornó a Lima la noche del mismo día.

Meses después, el 20 de septiembre de ese mismo año, se reunió en Lima con el primer Congreso del Perú, y San Martín, el Protector del Perú, decidió renunciar a su cargo. El mismo día, se embarcó rumbo a Chile y breve tiempo después, cruzó hasta Mendoza.

 

MOMENTOS DIFÍCILES

Un año más tarde, el 3 de agosto de 1823 falleció su esposa en Buenos Aires. En febrero de 1824, sumamente disgustado por las guerras civiles en las que estaban envueltas las Provincias Unidas del Río de la Plata, decidió partir nuevamente, embarcando con destino a Francia junto con su hija Mercedes. En 1829, tuvo su última tentativa de regreso a Buenos Aires, movido por la intención de mediar en el devastador conflicto entre Federalistas y Centralistas. Pero, al llegar allí, se dio cuenta de que su patria estaba en un grado demasiado alto de descomposición a causa de tales luchas fratricidas, que, profundamente decepcionado, desistió de dicho intento. Y, pese a la insistencia de varios amigos, no quiso volver a poner un pie en la Costa argentina, nunca más.

 

EN EUROPA

Partió entonces rumbo al continente europeo junto a su hija Mercedes, ocupándose exclusivamente de la educación de ésta y escribiendo para ella las “Máximas” que son un reflejo de su filosofía de vida. Vivió en Bélgica, luego en París, donde residió junto al Sena, y gracias a su amigo don Alejandro Aguado, compañero de armas en España, le fue posible pasar sus últimos años sin penurias de carácter económico.

 

Los países que liberó José de San Martín son Argentina, Chile y Perú. Además, tuvo un papel fundamental en la independencia de Bolivia debido a que formaba parte de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que posteriormente se convirtieron en lo que hoy se conoce como Argentina.

Permaneció en Francia, específicamente en la ciudad de Boulogne Sur Mer. Fue testigo del estallido de la Revolución de 1848 en una habitación alquilada en la ciudad costera. Falleció el día 17 de agosto de 1850, a la edad de 72 años, en compañía de sus familiares. Antes de morir escribió su testamento el 23 de enero de 1844, la única heredera fue su hija.

 

 

 

Mausoleo de San Martín en la Catedral de Buenos Aires