jueves, 27 de enero de 2022

BENJAMÍN VICUÑA MACKENNA

 


En el 136  aniversario de su partida física:

 



 

                                       Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                       Centro de Extensión e Investigación

                                       Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

                          


 

El 25 de enero de 1886, a los 55 años de edad, falleció Benjamín Vicuña Mackenna. Había nacido  en Santiago el 25 de agosto de 1831- Estudió en el Colegio de Cueto y continuó la enseñanza secundaria en el Instituto Nacional. Los estudios superiores los realizó en la Universidad de Chile.

A los 19 años fue elegido  secretario de la  Sociedad de la Igualdad. Desempeñó un papel protagónico en la insurrección contra el gobierno reaccionario de Manuel Bulnes en 1851.

Fue ayudante de campo al mando del regimiento Valdivia, el motín liderado por el coronel Pedro Urriola,  el 20 de abril de 1851. Apresado y condenado a muerte al ser derrotados,  se fugó de la cárcel vestido de mujer. Luego de  cabalgar durante cuatro días,  junto al político y militar José Miguel Carrera Fontecilla, arribó a  La Serena. Allí se sumó a las fuerzas revolucionarias y asumió como gobernador de Illapel durante  algunos días. Sin mayores conocimientos ni experiencia militar, sus tropas sufrieron una aplastante derrota en el  valle de Aconcagua. Estuvo en el Sitio de La Serena, en la guerra civil de1851, en el bando contrario a  Manuel Montt.

Debió huir a la residencia de sus padres. Pocos meses después salió a cumplir su primer destierro político.

Publicó en la prensa sus memorias de “Tres años de viaje” y una segunda investigación histórica llamada “El ostracismo de los Carrera”, en 1857. Este mismo año completó sus estudios de Leyes y se tituló de abogado el 15 de junio de 1857.

 

 

Vicuña Mackenna junto a su esposa Victoria Subercaseaux, hacia 1870.

 

Se casó el 4 de marzo de 1867 con su prima Victoria Subercaseaux Vicuña con quien tuvo tres hijas: María Magdalena, Blanca y Eugenia.

Desde 1852 hasta 1856 permaneció fuera de Chile. Visitó Estados Unidos, gran parte de América y Francia.

Regresó a Chile gracias a una amnistía, siguió conspirando, involucrándose en la Revolución liberal  del Colihue en 1858, lo que le costó un nuevo destierro. Radicado en Europa entre ese año y 1863, volvió a Chile al advenimiento del gobierno de la Fusión Liberal-Conservadora. Fue elegido diputado por La Ligua (1864-67), Valdivia (1867-70) y Talca (1873-76).

Fue enviado a los Estados Unidos de América en 1865 como agente confidencial para promover el apoyo estadounidense a Chile durante la Guerra contra España (1864-1866). Durante su estadía creó el periódico “La Voz de América”, en Nueva York.

El presidente Federico Errázuriz Zañartu deseoso de que no lo molestara en su gobierno, lo designó Intendente de Santiago.  Se dedicó a  cambiar el rostro de la capital.

Durante su paso por la intendencia (1872-1875), realizó colectas públicas además de cuantiosos y desmedidos gastos para el hermoseamiento de la ciudad, intentando imitar tendencias europeas (en especial de Francia), siendo su obra magna, el paseo del Cerro Santa Lucía, que perdura hasta hoy.

Paralelo a su actividad política, Vicuña Mackenna realizó una importante labor como historiador, autor de importantes  libros relacionados con recopilaciones históricas; recolectó varios documentos. Su obra  constituye un aporte de primer orden a la historiografía chilena, solo superado por José Toribio Medina.

El 25 de enero de 1886, a los 55 años de edad, falleció en su hacienda de Santa Rosa de Colmo. Su tumba está ubicada en un mausoleo en el cerro Santa Lucía en Santiago.

 

 


                               

El cerro Santa Lucía se conserva prácticamente tal como él lo dejó y aún es un paseo de importancia en la capital salvo algunas remodelaciones e instalación de elementos modernos como teléfonos o iluminación.

La Avenida Vicuña Mackenna (el ex-Camino de la Cintura) lleva su nombre, además el Museo Benjamín Vicuña Mackenna,  ubicado en lo que era su propiedad, en la avenida que lleva su nombre (N. 94), alberga y exhibe sus reliquias materiales y preserva su memoria.

Luego de su fallecimiento, la Biblioteca Nacional   de Chile, adquirió su gabinete de estudio, biblioteca y archivo. En 1861, ya habían ingresado al establecimiento, 1.606 volúmenes de su colección de obras americanas.

 


Museo Benjamín Vicuña Mackenna