jueves, 9 de marzo de 2023

EL MENCH

 



A propósito del Día Internacional de la Mujer:



Ayer, 8 de marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer. Nuestro homenaje a las obreras textiles en huelga que murieron quemadas un 8 de mayo de 1857 en la fábrica textil Cotton de Nueva York. Pero no sólo a ellas. Nuestro homenaje a quienes llevaron y llevan adelante un femminismo revolucionario, que no confunden el enemigo, a las que luchan brazo a brazo con su compañero, contribuyendo a forjar un mundo mejor. 

Un abrazo, 

 

                                               Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                               Centro de Extensión e Investigación

                                               Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 


 

                                                       “La historia de toda sociedad

                                                         hasta nuestros días no ha

                                                         sido sino la historia de las

                                                         luchas de clases”

                                                         (K. Marx- F. Engels: “Manifiesto 

                                                          del Partido Comunista”)

 



EL MOVIMIENTO PRO-EMANCIPACIÓN DE LAS MUJERES DE CHILE, MENCH

En Chile se conmemoró por primera vez el Día Internacional de la Mujer el  8 de marzo de 1936. El homenaje fue organizado por  el Movimiento Pro-Emancipación  de la Mujer  Chilena, MENCH, que se había fundado el 11 de mayo de 1935.

Este era una organización no gubernamental, creada para contribuir a la igualdad de derechos de las mujeres en la sociedad, el fortalecimiento y articulación del movimiento de las mujeres chilenas e impulsar el ejercicio de su ciudadanía.

Pronto el MENCH  logró expandirse en distintos sectores del país como Antofagasta, Tocopilla, Valparaíso, San Antonio, Concepción, Temuco y Valdivia, entre otros puntos.

Esta capacidad para desarrollar  importantes actividades no sólo en Santiago, sino  también en diversas  provincias,  le permitió  al MENCH expandir sus ideales y proyectos a través de todo el territorio en una época caracterizada por un fuerte centralismo político. Fue ésta una de sus características  más relevantes del MEMCH y de otras organizaciones feministas de esa época. 

 

            

Elena Caffarena

 

 

El MEMCH  estuvo presente en las distintas etapas de la historia de la lucha de las mujeres chilenas por alcanzar sus derechos.

Sus fundadoras fueron mujeres avanzadas chilenas, entre ellas profesoras, otras profesionales y obreras. La mayoría comunistas (militantes o simpatizantes): Elena Caffarena, Olga Poblete, María Marchant, Gabriela Mandujano, Felisa Vergara, Marta Vergara, Eulogia Román, Domitila Ulloa, Flora Heredia, Evangelina Matte,  Aída Parada, María Ramírez, Clara Williams y Norma Contreras.

El MEMCH permaneció activo durante dieciocho años y jugó un protagónico papel en las luchas que libraron las mujeres de esa época.

 

El MENCH publicó  “La Mujer Nueva”, entre los años 1935 y 1941. Este periódico, junto con estimular campañas por derechos sociales y políticos igualitarios entre hombres y mujeres, también concentró sus esfuerzos en denunciar las deterioradas condiciones en que vivían las familias pobres urbanas, particularmente mujeres y niños, e impulsó un movimiento social en torno a demandas pacifistas.

 

 

Olga Poblete

 

El MENCH realizó Congresos Nacionales en 1937, 1940 y 1944. 

En 1944 tuvo lugar  el Primer Congreso Nacional de Mujeres. De él surgió la Federación Chilena de Instituciones Femeninas (FECHIF), presidida por Amanda Labarca y Julieta Campusano, que tenía como principal objetivo la obtención de  derechos políticos para las mujeres.

Su rechazo al fascismo como ideología política y la cercanía ideológica de sus integrantes a la izquierda chilena, en particular al Partido Comunista, vinculó estrechamente al MENCH con el Frente Popular.

 

LA LUCHA POR EL SUFRAGIO UNIVERSAL PARA LA MUJER

Las abogadas Elena Caffarena y Flor Heredia presentaron un proyecto al presidente Pedro Aguirre Cerda en 1941. Fue rechazado por el Senado con mayoría de derecha. Ello no detuvo las acciones de las  organizaciones feministas. La presión de ellas siguió  creciendo. En la vanguardia estaban el Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH) y  la Federación Chilena de Instituciones Femeninas (FECHIF), con la radical Amanda Labarca y la comunista  Julieta Campusano  a la cabeza.

 

El MENCH  en la lucha callejera


La muerte de Pedro Aguirre Cerda, uno de los partidarios de la lucha de las mujeres por sus derechos políticos, postergó el debate y tuvieron que pasar otros cuatro años para retomar la discusión.

A partir de 1946, las campañas por el sufragio femenino se intensificaron y se volvieron una tarea de educación a la sociedad sobre las ventajas que implicaba la obtención de este derecho.



 

La llegada de Gabriel González Videla a la presidencia de la República y la traición perpetrada a un año de asumir el mandato complicó las cosas. Levantando la bandera pirata del anticomunismo persiguió con saña a los militantes comunistas o sospechosos de serlo. Ello significó un duro golpe para  la FECHIF.

Pero, a pesar de la represión la lucha de las feministas continuó. Fue así como  el 8 de enero de 1949 se firmó el proyecto de ley N.º 9.292, que concedió derechos políticos plenos a las mujeres de nuestro país, en un acto público celebrado en el Teatro Municipal de Santiago. El proyecto había dormido por casi una década en el Congreso.

El anticomunismo de González Videla llegó al extremo de no invitar al acto del Municipal a la feminista Elena Caffarena, figura trascendental de la lucha por el sufragio femenino,  debido a sus ideas políticas y cercanía con el PC.

Años más tarde, ella misma recordó ese día: “Los miles de mujeres que habíamos propuesto la promulgación de esa ley y que habíamos luchado dos décadas por ella, no fuimos invitadas. Celebramos cada una en su casa, con nuestros hijos y nuestros maridos, trabajando como todos los días y soñando con un futuro más justo”

        




Las mujeres chilenas  lograrían votar por primera vez en la elección presidencial de 1952, donde resultó electo Carlos Ibáñez del Campo. Desde entonces, la participación se iría ampliando hasta alcanzar la paridad con los votantes masculinos en 1970.

El MENCH se disolvió en 1953.

 

MENCH 83

En julio de 1983 renació el MEMCH como instancia de coordinación de organizaciones de mujeres. Participaron en su refundación dos importantes dirigentas y fundadoras del antiguo MEMCH, Elena Caffarena y Olga Poblete, junto a Julieta Kirkwood.  El nacimiento de este nuevo MEMCH, se dio en plena dictadura, como culminación de un proceso de búsqueda por parte de las mujeres para encontrar caminos de unidad y convergencia que les permitieran enfrentar los difíciles momentos que se vivían en Chile.

Esta instancia se originó en el marco de la presentación de una “Antología del MEMCH”, escrita precisamente por Olga Poblete y Elena Caffarena y para diferenciarla de MEMCH de los años 1930, se le denomina MEMCH 83. Por largo tiempo el MEMCH 83 articuló a más de catorce organizaciones de mujeres en torno a los siguientes objetivos y principios:

•        La lucha por la democracia y el respeto a los derechos humanos.

•        La eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.

•      La solidaridad con el movimiento femenino internacional y la preservación medio ambiente.

•        Consecuente con su declaración de principios, una parte importante de su accionar en esta etapa se centró en la lucha antidictatorial.

 

En ese negro período de la dictadura fascista, el drama más doloroso vivido por miles de mujeres fue el asesinato de sus seres queridos, en especial el siniestro método aprendido de Hitler, de los detenidos-desaparecidos. Entonces valientes mujeres enfrentaron al terrorismo de estado de la tiranía. Entre ellas destacó una comunista, que, con el apoyo de su Partido, se convirtió en el símbolo de la lucha por la Verdad y la Justicia: Sola Sierra Henríquez. Reconocida como una de las mujeres más importantes a nivel mundial en la lucha por los Derechos Humanos.