martes, 4 de febrero de 2025

VIOLETA PARRA, SU COMPROMISO POLÍTICO

 


Éste 5 de febrero se cumplen 58 años de la partida física de Violeta Parra. Recordamos hoy parte de su vida y  entregamos a nuestras lectoras y lectores un escrito del Historiador Iván Ljubetic Vargas.

Boletín Rojo

 



A 58 años de su partida física:

 

 

 

                                               Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                               Centro de Extensión e Investigación

                                               Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

                      

 


 

El 5 de febrero de 1967 Violeta Parra  puso fin a su existencia  con un balazo, en la Carpa de La Reina.

Cesó de latir su corazón. Pero su canto permanece, porque es nuestro propio canto, el canto del pueblo.

La excelente biografía de Violeta Parra escrita por Víctor Herrero tiene, entre muchas otras virtudes, el tratar un tema que otros autores ignoran, subestiman, silencian o tergiversan: el compromiso político de la roja flor de Chile.

 

Efectivamente, Víctor Herrero, en su libro “Después de vivir un siglo. Una biografía de Violeta Parra”, relata:

“Exactamente al día siguiente de su cumpleaños, Luis Cereceda contrajo matrimonio con violeta Parra. Fue el viernes 2 de septiembre de 1938” (página 70)

“…Las primeras semanas de la pareja estuvieron marcadas por una de las campañas presidenciales más arduas en la historia política chilena. Luis Cereceda era militante del Partido Comunista que se había fundado en 1922 (En verdad, la fecha de fundación del PC es el 4 de junio 1912). Como miembro activo de ese conglomerado, el esposo de Violeta participó en la campaña presidencial del Partido Radical en las elecciones de 1938.  Aguirre Cerda encabezaba el recién formado Frente Popular, que incluía a socialistas, comunistas y otros partidos e izquierda…

“Luis y sus compañeros comunistas del sindicato ferroviario repartían volantines y llamaban a votar por Aguirre. Y Violeta, en su papel de ama de casa, también se involucró: estaba a cargo de administrar un ‘comité popular’   en el barrio Matucana, donde se entregaba a las familias carne, pescado, mantequilla y cereales a precios asequibles. El fin apuntaba a ‘evitar las especulaciones de los grandes buitres que eran los comerciantes mayoristas’, según lo expresara Alfonso Alcalde, quien también militaba en el PC. “La Violeta -recordaría su hermano Roberto- tenía un Comité en su casa. El Partido Comunista le daba el aceite, el azúcar, el arroz, y ella lo vendía al pueblo a precio de costo.” (Página 72)

“Aun cuando Violeta se sentía asfixiada por su marido en materia artística, éste le entregaba algo que ella no dejaba de valorar: conciencia política. ‘Mi padre y sus compromisos entusiasman a mi madre’, escribió Ángel.

“Cereceda no sólo leía regularmente El Siglo, diario de tiraje nacional que había fundado el PC en agosto de 1940, sino que también  llevaba a casa folletos, volantines y libros que el partido le suministraba, según el recuerdo de su hija Isabel. El marido de Violeta celebraba reuniones partidistas en su casa y su fervor político era tal, que instaló un busto de yeso de Joseph Stalin bajo el parrón de la parcela. ‘Este el padre  de los obreros del mundo –les decía a sus hijos Isabel y Ángel en referencia al máximo líder de la Unión Soviética-. Es como tu abuelito’.”  (Página 76)

“El único pegamento que al parecer mantenía unidos a Violeta y Luis era la política.

A mediados de 1946 ambos participaron en la campaña presidencial de Gabriel González Videla… La candidatura  de González Videla contaba con el respaldo del Partido Comunista, por lo que Violeta y Luis apoyaron esa campaña. La cantante formó en su barrio un Comité de Dueñas de Casa Comunista a favor del candidato. Violeta intervino además como artista en algunos actos de proselitismo. En una fotografía se la ve sobre una tarima de unos dos metros de altura y al lado de un micrófono, frente a miles de hombres y algunas mujeres expectantes. Aunque por entonces no tenía más de tres años, Ángel haría memoria de esos momentos. ‘Guardo el recuerdo de mi madre al frente de una manifestación de fervor popular. Va llevando una enorme bandera chilena la siguen cientos de mujeres morenas, con vestidos floreados’. (Páginas 85 – 86)

La izquierda estaba ilusionada con González Videla. ‘¡El país hierve de entusiasmo!’, tituló a mediados de 1946el diario comunista  El Siglo. ‘El pueblo organiza en todos los barrios comités  para impulsar la victoria. Los actos se cuentan por miles’ se afirmaba en ese artículo. Y era cierto. La propia Violeta era parte de ello.

Cuando el 4 de septiembre González  Videla ganó los comicios, Violeta, su marido y millares de chilenos pusieron felices “Hubo fiestas, alegría y celebraciones en las calles, en todas partes”, recordó Roberto Parra. “Nosotros estuvimos también en una celebración y allí ella cantó y recitó un poema muy largo, dirigido al Presidente, donde le decía que al pueblo no se le puede engañar”. (Página 86)

“En los siguientes años Neruda y Parra (Nicanor) mantuvieron contacto y fue así como el 12 de julio de 1953 Neruda invitó a Nicanor su cumpleaños número 49. La celebración se realizó en una de las viviendas que el autor de ‘Crepusculario’ tenía en Santiago, una residencia llamada ‘Michoacán’…

Nicanor convidó a su hermana al evento. Y violeta que no conocía a nadie en esa fiesta, fue con su guitarra. Todos los invitados estaban en el jardín, ya que era un domingo inusualmente caluroso para ser invierno. Violeta Parra se sentó en una silla de cocina al pie de un enorme castaño. Al cabo de un rato comenzó a cantar. Interpretó viejas canciones campesinas que había recopilado recientemente uy también sus propias composiciones. Nada del repertorio habitual  del dúo con Hilda.  Los comensales, entre ellos intelectuales, poetas. periodistas y dirigentes del Partido Comunista estaban impresionados con la presencia y música de esta mujer.” (Página 129)

“A partir de ese momento se abrieron para Violeta las puertas grandes del Partido Comunista, que inclusive proscrito gozaba de excelente salud en el frente cultural e intelectual”. (Página 131)

“El cumpleaños (el cincuentenario de Neruda, 1954) se extendió por  más de una semana…En el acto de clausura, que se realizó en el  Teatro Caupolicán, participaron Margot Loyola y Violeta Parra. Con ello, Violeta entraba oficialmente a la nomenclatura cultural del Partido Comunista, que rápidamente se convertía en el conglomerado favorito de los intelectuales y artistas del país”. (Página 165)

“Violeta, claramente comulgaba con las ideas del comunismo. Y algo similar ocurría con Roberto y Lalo, así como con Isabel y Ángel, que acabarían ingresando a las filas de las Juventudes Comunistas”. (Página 166)

“En mayo junio de 1955, Violeta fue invitada a ser parte de la delegación chilena que iría al Quinto Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, a realizarse en Varsovia”. (Página 178)

“Respecto a  (Julio) Escámez y Violeta, Ángel afirmó que ‘ellos tenían una relación intelectual muy fuerte, muy cabezona’. El hijo, que en Concepción comenzó a militar en las Juventudes Comunistas, agregaría: ‘Conversaban mucho y discutían mucho porque Escámez era maoísta, entonces eso a mi mamá no le cabía en la cabeza, ya que nosotros nos sentíamos bajo las órdenes de Moscú”. (Página 254).

“En el verano de 1960 Pablo Neruda la invitó (a Violeta) a la Chascona… En esa residencia Violeta recitó por primera vez sus décimas. Para la ocasión, Neruda convocó a los integrantes de la comisión cultural del Partido Comunista, conglomerado que desde agosto de 1958 había vuelto a la legalidad después de derogarse la llamada Ley Maldita. Entre los presentes estaban Volodia Teitelboim, que pronto sería diputado y después senador; el profesor de filosofía y redactor de la revista ideológica del PC Principios, Jorge Palacios Calmann; y Yerko Moretic, crítico literario de El Siglo: Todos escucharon con tención la lectura de Violeta y quedaron impresionados” (Página 296).

Buenos Aires, 1962. “Violeta le presentó una por una a la mayoría de las personas que estaban viviendo ahí, actores, cineastas, pintores. ‘Eran todos profesionales y afiliados al Partido Comunista -escribió el suizo-. Violeta era del partido y creo que hasta tenía su carnet…” (Página 359)

“Aún en Buenos Aires, a fines de mayo recibió (Violeta) un telegrama del Partido Comunista de Chile. En este le pedían participar en el Festival de la Juventud que se iba a celebrar en Helsinki, Finlandia”. (Página 366)

En el viaje surcando el Atlántico hacia el Festival, “la Viola era implacable, teníamos que hacer una presentación de un número folklórico y todos teníamos que participar -recordó la joven militante y miembro del comité central de las Juventudes Comunistas, Gladys Marín, quien a futuro sería diputada y una conocida  dirigente de su partido-. Todos teníamos que aprender a bailar cueca y Violeta nos ponía en la cubierta y nos gritaba: ‘¡Tontos! ¡Lesos! ¡Parecen elefantes!’. Era muy fuerte y castigadora, no dejaba fumar a Ángel y era comunista del Partido”. (Página 369).

“Aún afligida por el fusilamiento (de Julián Grimau), Violeta animó a sus amigos a participar con ganas en la marcha del 1º de mayo. Tito Guisado recordó que Violeta iba por el centro de Ginebra, con el puño izquierdo en alto, entonando a viva voz ‘Arriba los pobres del mundo’, una parte del himno conocido como la Internacional Comunista… (Página 395)

“A mediados de septiembre de 1963, Violeta y sus hijos recibieron una invitación para participar en la tradicional ‘Fiesta de la Humanidad’, que el periódico comunista francés L’Humanité venía realizando de manera anual desde 1930…

“La cantautora quedó tan impresionada con este acto cultural, que le escribió una extensa carta a Luis Corvalán, senador y secretario general del Partido Comunista. Le relató ahí su experiencia y le propuso que los comunistas chilenos hicieran algo similar. ‘Recogimos su sugerencia y de ahí nacieron los encuentros festivos de la familia comunista que realizamos durante años hasta el golpe militar ´de 1973’, relató el dirigente en su autobiografía”. (Página 402)

Cuando Ángel  retorna a la Chile, Violeta “junto con desearle buen viaje, le pasó unas cintas magnéticas con varias de las canciones políticas que había grabado desde que se fuera del país en diciembre de 1961.

-Pásale esta cinta al partido. Le puede servir para la campaña. Al llegar a Chile en abril , el hijo de veinte años se contactó con Américo Zorrilla, un viejo sindicalista que el jefe de finanzas del Partido Comunista, para entregarle el valioso material”, (Páginas 413- 414)

“Unos días después de la derrota (de Salvador Allende en 1964), Violeta asistió a una reunión del Comité Central del PC”. (Página 417)

“Un evento importante de este mes (octubre de 1965) fue el acto de clausura del (XVII) congreso comunista. En un repleto Teatro Caupolicán, Violeta fue una de las artistas encargadas del cierre. También actuaron Isabel, Ángel. Margot Loyola y el conjunto folklórico Millaray. El encargado de dirigir el acto, que culminó con un discurso del senador Luis Corvalán, fue Víctor Jara.” (Página 449)

 

Los párrafos citados de la excelente biografía de Violeta Parra, que lleva como título “Después de vivir un siglo”,  escrita por Víctor Herrero,  me hicieron recordar un hecho que me impactó hace ya 60 años.

Ejercía como profesor  en el Liceo de Nueva Imperial. Un día de abril de 1961 Gladys, una de las tres hermanas Jiménez que tenía por alumnas, me dijo:

-Don Iván, mi papá desea invitarlo a comer pasado mañana jueves, ¿puede usted? 

 

Me sorprendió mucho la invitación, pues  el padre de mis alumnas era un sargento de carabineros, que vivía frente a donde estaba mi pensión. Acepté.

La comida estuvo muy buena,  pero mejor estuvo la sobremesa. La dueña de casa fue a buscar una guitarra y con una  hermosa voz cantó una composición que no conocía:

 

                   “Cuando llegan las noches de invierno

                     los palacios de luces se llenan

                     y los pobres se mueren de pena

                     en sus casas sin lumbre ni pan .

                     Y la cruel burguesía se ensaña

                     Contra todos los trabajadores,

                     pero llegan ya tiempos mejores

                     y su crimen tendrán que pagar.

 

                     Es muy triste vivir

                     es terrible habitar

                     en la tierra de crueles burgueses

                     donde sólo se sabe explotar.

 

                     Si la plebe reclama derechos

                     los burgueses se niegan a dar

                     y los llevan con grillos a la cárcel

                     los echan al fondo del mar.

                     Yo quisiera mirar toda roja

                     una sola bandera en la tierra

                     y q’el hombre no fuera a la guerra

                     y q’el hombre no muera en prisión.

 

                     Es muy lindo vivir

                     es muy lindo habitar

                     en un lindo país socialista

                     donde saben los hombres amar”.

 

Quedé emocionado. Me pareció increíble escuchar esa canción en casa del sargento. La señora me dijo:

-Don Iván, le dedico a usted esta canción. Me la enseñó mi padre, que era obrero del salitre y,  que, según él, la cantaba un dirigente llamado  Recabarren.

 

Pasó el tiempo. No olvidé esa emocionante comida en casa del sargento, pero no recordaba bien el texto de la canción. Estando en el exilio hacia 1980 llegó a mis manos un libro titulado “Violeta Parra: Violeta del Pueblo”, editado por Visor en Madrid, en 1976. Allí encontré esa canción, “un vals popular con letra de Francisco Pegoa”, una de las canciones que cantaba Luis Emilio Recabarren en sus viajes por los pueblos mineros del norte de Chile. (Páginas 14 y 15)

 

Violeta Parra, flor roja del pueblo, recogió en forma consciente la tradición de los revolucionarios de comienzos del siglo XX que, con Luis Emilio Recabarren a la cabeza, utilizaron la canción como un arma contra los explotadores y como un medio de educar políticamente a los trabajadores.

Los viejos mineros del norte contaban que, cuando Recabarren llegaba con su palabra convincente, con sus libros y folletos, con su mensaje de lucha por cambiar el mundo de fase, él mismo interpretaba  canciones.

 

Violeta Parra, con su voz de artista excepcional, también hizo de la  canción  un medio para llegar a los explotados, a los oprimidos  y entregar, en forma sencilla, un mensaje político. 

 

Y están, entre otras, composiciones como “Según el favor del viento”, “Arriba quemando el sol”, “Me falta un guerrillero”, “Mira como sonríen”, “Porque los pobres no tienen”, “Yo canto la diferencia”, “Arauco tiene una pena”, “La Carta”.

 

Violeta Parra,  en base a su inteligencia y gracias a tener sus raíces fundidas en el alma del pueblo y  mediante  su capacidad de crear,  pudo dar  un salto cualitativo  y convertirse en una artista popular y universal.

 

Por eso pudo, con pleno derecho,  proclamar:

“Yo canto a la chillaneja

si tengo que decir algo,

y no tomo la guitarra

por conseguir un aplauso

yo canto a la diferencia

que hay de lo cierto a lo falso

de lo contrario, no canto”.

 







lunes, 3 de febrero de 2025

ROLANDO ALARCÓN

 


Mañana 4 de febrero se cumplen 52 años del fallecimiento de Rolando Alarcón, grande cantautor de la Nueva Canción. Lo recordamos en estas páginas a través de un escrito del Historiador Iván Ljubetic Vargas.

 

                                                       

                                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                        Centro de Extensión e Investigación

                                                        Luis Emilio Recabarren, CEILER

                                                       

  

 



Rolando Alarcón Soto falleció el 4 de febrero de 1973. Había nacido en Santiago el 5 de agosto  de 1929.

Siendo niño, su familia se trasladó desde Sewell  (ciudad minera de  la comuna de Machalí a 150 km al sur de Santiago y a 64 km de Rancagua) a  Chillán. En esa ciudad realizó gran parte de sus estudios, culminando ellos al  titularse de profesor  en la Escuela Normal de esa ciudad. Como era usual en esos años las escuelas normales daban importancia a la parte musical. Rolando se destacó como intérprete de piano.

 

EL CUNCUMÉN

Su carrera artística comenzó siendo director del  Conjunto folclórico Cuncumén. Permaneció en él  hasta 1963,  dejando un enorme aporte en materia de arreglos instrumentales y vocales. Avances que la mayor parte de los conjuntos folclóricos  adoptaron posteriormente

 





DÚO CON SILVIA URBINA

Habiendo abandonado el Cuncumén, Rolando Alarcón formó un dúo con Silvia Urbina. Grabaron un sencillo con canciones rusas y un medio LP.

VIAJES

Entre 1963 y 1964.Rolando Alarcón realizó dos importantes viajes. Uno como parte del elenco musical “Imagen de Chile”. Otro,  formando parte del conjunto musical de la obra  “La pérgola de las flores”

Entre 1964 y 1965  alcanzó un gran reconocimiento como compositor al entregarle obras al conjunto Los Cuatro Cuartos (“Doña Javiera Carrera” y “El negro cachimbo”) y a las Cuatro Brujas (“Adónde vas soldado” y “Mi abuela bailó sirilla”).

 

SOLISTA.  HACIA LA NUEVA CANCIÓN

Grabó su primer LP como solista en 1965. Incluyó  grandes éxitos como «Si somos americanos» y «Mocito que vas remando». Le siguió otro disco larga duración de bastante éxito, tras lo cual tuvo un giro más decidido hacia la Nueva Canción. Ello  le costó la censura de dos de sus canciones («Se olvidaron de la patria» y «Escuche usted general»).

 

SELLO PROPIO

En 1968  formó su propio sello. Lo llamó Tiempo y lo inició con su exitoso trabajo “Canciones de la Guerra Civil Española”. Prosiguió con numerosos trabajos hasta “El alma de mi pueblo”, su última producción de 1972.

En 1970 ganó el género folclórico del  Festival de Viña del Mar, junto al dúo Los Emigrantes, formado por Enrique San Martín y Carlos Valladares, con la canción “El hombre”.

En 1971 participó en el Festival de Cosquín.

En 1972,  fue designado como Asesor Musical del  Ministerio de Educación.

 

FALLECE

Tras una extensa gira con el elenco de la peña folclórica Chile Ríe y Canta, falleció el 4 de febrero de 1973, producto de un paro cardíaco durante una operación por una úlcera.

  

FUE UN CONSECUENTE SIMPATIZANTE COMUNISTA

Rolando Alarcón nunca ocultó sus ideales comunistas. Estos quedaron reflejados en sus canciones con el amor a su tierra; sus personajes gente sencilla, los temas progresistas.

Por eso no extrañó, que aún después de su muerte, los fascistas lo persiguieran, prohibieran sus canciones, quemaran sus obras.

 

HOMENAJES

Meses después de su muerte, el  Grupo Lonqui creó la «Canción para Rolando» en homenaje al cantautor.

En 2000, su canción “Niña, sube a la lancha” participó en el Festival de Viña, siendo interpretada por el grupo folclórico Cantamérica.

En 2005, el Canal 13 realizó  un capítulo de la canción nacional,  donde se habló de la Nueva Canción Chilena y de Rolando Alarcón. En 2010, con motivo del  Festival de Olmué, Rolando Alarcón estuvo representado por el grupo Las Cuatro Brujas.

En los medios de comunicación  su trabajo musical ha sido en parte olvidado, pero cada año en sectores populares de Chile se realizan actividades y conciertos sobre el cantor popular.

En 2009, el profesor y músico Carlos Valladares y el periodista Manuel Vilches publicaron  en la Editora Nacional Quimantú, el libro “Rolando Alarcón, la canción en la noche”, cuyo tema es  la vida y obra del cantautor.

El 4 de febrero de 2013, en conmemoración del aniversario número 40 de la partida del folclorista, se realizó un concierto en el restaurante Mesón Nerudiano, donde participaron los músicos Felo, Eduardo Peralta, Marcos Acevedo, Rafael Manríquez, entre otros. En dicha ocasión se anunció también el futuro lanzamiento de un álbum de versiones de distintos artistas con las canciones de Rolando Alarcón

 

 

 






Lo orgánico.

 



Comentario radial y escrito.

 

 

 

 


 

Por algunos rincones y esquinas que sobresalen en las resoluciones del Congreso de los comunistas, ando ansioso; se me asoma, sin saber porque, los sentires de cabro chico, esperando que me salieran los vellos púdicos.

Los cabros de mi edad, allá en Barquitos, se pasaban conjuros.

¡Hay que echarse grasa!

Menos mal que mi mama, falleció en tiempo de mi pañal, no lavo mis calzoncillos.

Que tiene que ver los vellos púdicos con los tiempos de hacer caminos nuevos.

Dentro de nuestra organización, en sus eventos, se puede decir de todo, se exige solamente el tener tino y criterio. Y no es el partido que te exige ese criterio, es tu propia formación de clase, tú conciencia de clase que te lo recuerda y pellizca.

La democracia, su conquista, su estructura y su hacer, es el camino al socialismo.

Esa cuestión de la grasa, para que salga lo púdico, también trae vivencias tristes.

Al interior nuestro, nada es fácil, al contrario, es un enjambre de ideas que se visten de mil maneras. Por eso, es importante la educación política, entenderla y practicarla. De allí, la importancia de las Escuelas de formación política y de cuadros.

En una oportunidad fui designado para exponer y explicar los “Estatutos del Partido”

En esos días, los criterios y el sentido común andaban de vacaciones.

Yo, siempre he sentido que los Estatutos, son normas, marcos de juicio político y moral que recomiendan seguir, son puntales, son brújulas, son experiencias de 112 años de vida.

El auditorio de ese momento era más o menos de mi edad, muy pocos eran de 30/40 años. Al subirme a la tarima comencé a arrepentirme de lo preparado.

Era de lo mismo.

Como un rezo de cuerpo malo

Seguíamos existiendo, más menos, gracias a nuestra adaptación. Hablo de lo que había preparado o hablo de lo que siento y veo a través de nuestros estatutos.

La desviación ideológica, va minando la esencia y el porqué de los estatutos. Por esos tiempos yo hablaba del SINDROME DE BERLIN.

En resumidas cuentas, quería hablar del pisoteo a nuestros estatutos.

El hacer y el decir se andaban mintiendo.

Me demoré mucho en decidirme y tuve que bajar del podio.

Lo que siguió, son otra historia, otros caminos.

Uno se quiere subir al tren y partir, no tiene idea, no se imagina lo que les espera en la esquina.

Cuando uno ha vivido los 7 primeros meses, es una esponja, todo lo absorba, lo archiva. Dando los primeros pasos, hablas por teléfono desesperado, aunque sea de mentira

Como cambian los tiempos y los intereses.

El hacer de la política es una herramienta, una práctica al servicio de satisfacer las dignidades y necesidades de los que pueblan el planeta.

Analizar crítico tu hacer y tu no hacer es difícil, complicado.

Eso de: Cada uno mata su toro”, nos hace descuidar la vigilancia revolucionaria, más tarde, es lo que nos lleva a pegarnos a granel peñascazos en el pecho.

Uno se cuestiona, se recorren los calendarios.

La importancia de cuidar, proteger lo conseguido, es vital, por eso, lo explicado por Lenin, de los dos pasos para atrás y uno para adelante, cobra hoy, un significado inmenso.

Los gringos, el jardín de Borrell, andan soplando las hogueras como locos. Roban, incitando a la muerte a pueblos que aún les duele las cruces. 

Al ir asomándose nuevas formas de hacer negocios, los del BRICS por ejemplo, provoca que “la teta” del Imperio se vaya esfumando.

Para impedir su derrumbe, inventan cualquier canallada.

Tenemos que entender los tiempos recorridos, estos se han realizados en una intensa lucha de clases.

Se trata de impedir que la economía de un pais, sea mandatada mayoritariamente por las grandes trasnacionales, por la propiedad privada,

Antes de explicarme me urge gritar un encono.

Decimos nosotros que la mayoría de los medios de comunicación están en manos del imperio, y, cierto es, que, más encima, por la libertad de expresión, cooperamos para traer al conocimiento de los pueblos, las gracias de Donald Trump. Y no falta, ese ignorante de todo, que lo encuentra choro.

Eso de subir los aranceles a un 25% para castigar a México y Canadá; que los suba, está en su derecho, como, también están los del Sur en su derecho de vender y comprar por otros lados.

Ellos, el gringo oligarca, ya no son los dueños absolutos de las pilastras fruteras del sur de América.

Sin embargo, nosotros le damos “como caja”, a cada ronquido amenazante del riquerio gringo.

Un país que le debe a China hasta la manera de caminar. tanto, que lo obliga a moverse amenazante para confundir, y, ruegan, que la gente de azul, no le cobre tantos intereses.

Ahora es cierto, el Imperio gringo es enormemente poderoso, siniestro, tiene a sus aliados europeos, atados con un miedo mentiroso y vil contra Rusia.

Ellos, utilizan el dolor de Gaza, de Damasco, de Kiev como víctimas del martillo… y, ellos se van para África, se juntan con la pobre Ruanda, la del genocidio, en busca de oro, diamantes y tierras raras.

El Capital financiero de las grandes trasnacionales y alguna parte del pueblo chileno vivieron el nacimiento de una orgánica de los obreros, el POS, Partido Obrero Socialista, 1912, que más tarde cambiara nombre y peinado para llamarse PC de Chile.

Antes de estos nacimientos, el sentido de clase, el instinto de clase había organizado cientos de huelgas y marchas. Fueron tiempos de una hermandad proletaria enorme. Huelgas enormes en Valparaíso, en Santiago y la escalofriante matanza en Iquique.

La orgánica de estos movimientos la ponían los artesanos, ferroviarios, obreros del salitre, zapateros. Apoyados estos por la FECH, federación de estudiantes de la universidad de Chile.

La juventud, como dijera Salvador Allende es rebelde por biología y entendimiento.

El PC, tiene 112 años y algo, las ansias de levantar democracia vienen aún de más lejos, en esos 112 años, ha estado más de 30 años fuera de la ley, proscrito por él Imperio, por el fascismo.

Sin embargo, no ha podido ser quebrado. Lo han intentado con todo, por fuera y también por dentro.

Quiero decir que, tan mal no le ha ido a ese organismo de paz, ese conjunto de pueblo que tiene herramientas que sirven para labrar, no para matar.

Están incrustado en este gobierno de hoy, gobierno que es el producto de una revuelta social generalizada…Y tan revuelta fue, que nadie pudo entender, ni saber ocupar su puesto de guaripola, de compuerta, en ese enfrentamiento de clase, que solamente quería y quiere vivir digno.

Se tiene que construir un nuevo país, el liberalismo y sus huevos traídos por los Chicagos Boys, aun golpean la mesa.

Están agarrados como larvas en la institución y en la mente de algunos progresistas confundidos por los recovecos clase.

Este Chile de tantas cosas, busca ser más fuerte, pero la  busca sin la fantasía, ni la audacia de una Recoleta.

Hay que buscar por ahí el equilibrio.

Alejandro Fischer Alquinta

Estocolmo20250203

 

 


domingo, 2 de febrero de 2025

STALINGRADO

 


Hoy se cumplen 82 años, de la batalla de Stalingrado, donde fueron derrotadas las tropas hitlerianas.  Batalla decisiva que cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial. Recordamos estos hechos a través de un escrito del Historiador Iván Ljubetic Vargas.



2 de Febrero de 1943:  victoria soviética en

 

STALINGRADO

 

 

LA BATALLA QUE DECIDIÓ EL CURSO DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

 

 

 

                                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                        Centro de Extensión e Investigación

                                                        Luis Emilio Recabarren, CEILER


 

 


El General nazi Friedrich Paulus avanzó hacia la ciudad de Stalingrado con 250.000 hombres, 500 tanques, 7000 morteros y ametralladoras, y 25.000 caballos. 

Durante el transcurso de las siguientes  semanas, sus tropas mataron o capturaron a 50.000 rusos. El 18 de agosto, Paulus,  se encontraba ya a tan solo 55 kilómetros  de la simbólica ciudad de Stalingrado. La  defensa encabezaba el general Semión Timoshenko.

  

SE INICIA LA BATALLA DE STALINGRADO

El 23 de agosto de 1942 se inició la batalla de Stalingrado. Paulus decidió ahorrar combustible y optó por avanzar solo con su XIV Cuerpo Panzer. El Ejército Rojo atacó y se produjo la detención del  avance nazi junto a las afueras de Stalingrado. 

El resto de las fuerzas nazis  retomaron el avance. Paulus tenía rodeada la ciudad. Su flanco norte fue atacado. Paulus decidió retrasar el ataque sobre Stalingrado hasta el 7 de septiembre de 1942. Mientras esperaba, la Luftwaffe alemana bombardeó la ciudad sin piedad, acabando con la vida de miles de civiles. 

Una vez iniciada la ofensiva terrestre, los alemanes pudieron comprobar que los soviéticos estaban dispuestos a sacrificarse en la ciudad cuyo nombre honraba a Stalin. Cuanto más se adentraban los alemanes en la ciudad, mayores dificultades experimentaban al tener que enfrentarse a luchas callejeras interminables que se saldaban con elevados números de bajas.

 

 

 

Francotiradores soviéticos en Stalingrado.

 

 

LUCHA CASA POR CASA

Los tanques alemanes eran menos eficaces en un área urbana fortificada como la de Stalingrado, ya que aquí era más bien cuestión de luchar casa por casa con rifles, pistolas, ametralladoras y granadas de mano. Los nazis tuvieron graves problemas con las posiciones de artillería y los nidos de ametralladora, hábilmente camuflados por el Ejército Rojo a lo largo de toda la ciudad. 

Además, los soviéticos hicieron un gran uso de sus francotiradores, agazapados en los ruinosos edificios que ahora conformaban el paisaje de la otrora gloriosa ciudad de Stalingrado. El 26 de septiembre, el 6.º Ejército fue capaz de izar la bandera con la esvástica en los edificios gubernamentales de la Plaza Roja de Stalingrado, pero ello no significó, ni mucho menos, que los combates callejeros habían terminado.

  

HITLER: TOMAR STALINGRADO A CUALQUIER PRECIO

Llegados a este punto, un furibundo Hitler le ordenó a Paulus conquistar Stalingrado al precio que fuera. Ahora bien, Paulus, que había perdido a 40.000 soldados desde su entrada en Stalingrado, estaba quedándose sin combatientes y el 4 de octubre le hizo  llegar a Adolf Hitler una petición desesperada de refuerzos. 

Al cabo de unos días, recibió cinco batallones de ingenieros y una división panzer. Con una estrategia de guerra de desgaste en mente, Stalin respondió a estos refuerzos ordenando la entrada de tres ejércitos más en la ciudad. Las bajas soviéticas fueron mucho más elevadas que las de los alemanes. 

Las fuertes lluvias de octubre convirtieron  las carreteras en lodazales y los convoyes de suministros del 6.º Ejército nazi  comenzaron a verse atrapados en el barro. Y la situación iba de mal en peor: el 19 de octubre la lluvia se convertía ya en nieve. Paulus siguió, pese a todo, avanzando, y a comienzos de noviembre de 1942 ya controlaba el 90 % de la ciudad de Stalingrado.


NUEVA POTENTE OFENSIVA NAZI 

Sin embargo, sus hombres se enfrentaban ahora a problemas de munición y comida. A pesar de estos problemas, Paulus decidió ordenar de nuevo otra potente ofensiva el 10 de noviembre. El Ejército Alemán sufrió graves pérdidas durante los dos días siguientes y entonces el Ejército Rojo inició un contraataque.

 

Paulus se vio obligado a retroceder hacia el sur, pero tras llegar al aeródromo de Gumrak, Adolf Hitler le ordenó detenerse y oponer resistencia, pese al gran riesgo de ser rodeados en una bolsa por el enemigo. Hitler le aseguró que Hermann Goering había prometido que la Luftwaffe le facilitaría vía área los suministros necesarios.

 

Los oficiales de Paulus plantearon sus serias dudas sobre si una operación aérea de dicha envergadura podría llevarse a cabo con un clima invernal como el que estaban soportando. Hubo un acuerdo sobre la necesidad de una retirada antes de que el Ejército Rojo lograse consolidar sus posiciones. El propio General Hans Hube le dijo a Paulus que una retirada era su única posibilidad de salvación. Paulus respondió diciendo que no le quedaba más remedio que acatar las órdenes del Führer.

 

 

 

Soldado alemán en una trinchera durante la Batalla de Stalingrado.

 

 

APOYO AÉREO NAZI

Durante el mes de diciembre de 1942, la Lufwaffe lanzó una media de 70 toneladas de suministros al día. Pero lo cierto es que era una cantidad a todas luces insuficiente: la Wehrmacht necesitaba un mínimo de 300 toneladas de suministros diarios. Los soldados vieron sus raciones reducidas a un tercio de lo normal y comenzaron a matar y a comerse a sus propios caballos. A 7 de diciembre de 1942, el 6.º Ejército vivía con una ración de pan por cada 5 hombres.

  

FRACASA OPERACIÓN DE RESCATE ALEMÁN

Adolf Hitler,  ante la posibilidad de que el 6.º Ejército se rindiera, ordenó al Mariscal de Campo Erich von Manstein y al 4.º Ejército Panzer el inicio de una operación de rescate. Los refuerzos logaron  llegar a 50 km de Stalingrado. Su avance fue   frenado por el  Ejército Rojo. El 27 de diciembre de 1942, Manstein decidió retirase ya que estaba en peligro de verse rodeado por tropas soviéticas.

  

En Stalingrado, perdieron la vida 28.000 soldados  nazis en solo un mes. Con apenas comida, Paulus dio la difícil orden de no alimentar a los 12.000 soldados heridos que no podían combatir. Erich von Manstein le dio entonces a Paulus la orden de realizar una retirada masiva de tropas. Paulus rechazó la orden y argumentó que sus hombres estaban demasiado débiles para realizar un movimiento como el que se les exigía.

 

RENDICIÓN DE TROPAS INVASORAS

El 30 de enero de 1943, Adolf Hitler ascendió a Paulus a Mariscal de Campo y le envió un mensaje recordándole que nunca se había apresado a un Mariscal de Campo alemán. De esta manera, Adolf Hitler le sugería a Paulus de manera clara el suicidio, pero Paulus decidió hacer caso omiso y al día siguiente se rindió al Ejército Rojo. Las últimas fuerzas alemanas en territorio ruso se rindieron el 2 de febrero de 1943.

 

La Batalla de Stalingrado había terminado. Más de 91.000 nazis habían sido capturados y otros 150.000 habían muerto durante el sitio de la ciudad.

 


 

Así quedó el centro de Stalingrado




FARABUNDO MARTÍ

 

Se cumplieron 93 años del vil asesinato de Farabundo Martí, comunista salvadoreño, fusilado el 1 de febrero de 1932. Recordamos al gran revolucionario, a través de un escrito del Historiador Iván Ljubetic Vargas.



A 93 años de su asesinato:

 

   

 

                                                          Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                           Centro de Extensión e Investigación

                                                           Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

                          

 



El 1 de febrero de 1932 fue fusilado Farabundo Martí. Había nacido en Teotepeque, departamento de La Libertad (El Salvador), el 5 de mayo de 1893. Su padre, Pedro Martí; fue alcalde en Teotepeque, y su madre, Socorro Rodríguez, dueña de casa.  Fue el sexto de catorce hermanos; cinco de ellos murieron en la infancia.

Estudió en el Colegio Salesiano Santa Cecilia de Santa Tecla y, luego, Derecho en la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad de El Salvador.

 

EL PRIMER EXILIO

En los primeros meses de 1920, Martí fue detenido por participar en una manifestación durante el gobierno de Jorge Meléndez. Esta acción  fue organizada para protestar contra del gobierno guatemalteco del presidente Manuel Estrada Cabrera  y en apoyo a los exiliados guatemaltecos.

Lanzado al exilio, Farabundo Martí viajó a Guatemala, México, Cuba, Jamaica, Esta-dos Unidos y Nicaragua. Al estar Martí Estando exiliado en Guatemala, en 1925, participó en la fundación del Partido Comunista Centroamericano.

 

DELEGADO DE LA INTERNACIONAL

Ese mismo año regresó a El Salvador como delegado del Socorro Rojo Internacional y colaboró en la organización de la Federación Regional de Trabajadores Salvadoreños. Fue detenido y expulsado del país en varias ocasiones y, desde el exterior, continuó con su trabajo de organización y propaganda, como delegado de la Internacional Comunista.

 

SECRETARIO DE SANDINO

En 1928 viajó a Estados Unidos, donde entró en la Liga Antiimperialista de las Américas, agrupación que lo envió como representante a Nicaragua. Durante una temporada desempeñó las funciones de secretario del dirigente antiimperialista nicaragüense Augusto César Sandino.  El 4 de mayo de 1929 fue nombrado coronel efectivo del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua.

 

DIRIGENTE DEL PC SALVADOREÑO

Fue dirigente del Partido Comunista Salvadoreño (PCS), fundado en 1930. Conocido ya por sus actividades comunistas, fue exiliado por el presidente

Pío Romero Bosque  antes de las elecciones presidenciales de fines de 1930.  En esos comicios electorales triunfó  Arturo Araujo. Entonces, Martí regresó a El Salvador clandestinamente.

 

FARABUNDO  MARTÍ  ES  DETENIDO

El 2 de diciembre de 1931, fue derrocado el presidente Araujo. Tomó el poder el general Maximiliano Hernández Martínez. Ante el descarado fraude en las elecciones municipales y legislativas de enero de 1932, el Partido Comunista Salvadoreño decidió preparar un levantamiento popular contra el gobierno de Hernández Martínez.

Farabundo Martí fue detenido el 19 de enero de 1932 en una casa del barrio San Miguelito de San Salvador, junto a los estudiantes universitarios Alfonso Luna y Mario Zapata.

 

LEVANTAMIENTO Y REPRESIÓN

El levantamiento se inició el 22 de enero de 1932, y se extendió por la zona occidental del país. Los campesinos lograron tomar algunos cuarteles pero estaban mal armados y carecían de un plan estructurado. La insurrección fue aplastada por el ejército del presidente Martínez. Siguió una salvaje represión. En pocas semanas, fueron asesinados entre 15 000 y 30 000 campesinos. Nunca se supo la cifra exacta de la matanza.

  

FARABUNDO MARTÍ ES FUSILADO

Martí y sus compañeros Luna y Zapata fueron juzgados y condenados por un tribunal militar. Marti aceptó su responsabilidad de máximo líder del levantamiento, como representante del Socorro Rojo Internacional. Asimismo, defendió a los estudiantes Luna y Zapata, diciendo que ellos no habían estado involucrados en los hechos. Los tres fueron fusilados el 1 de febrero de 1932. También perecieron otros dirigentes del levantamiento, como Feliciano Ama  (líder indígena de Izalco) y Francisco Sánchez (que dirigió el levantamiento de Juayúa).

 

EL LEGADO DE FARABUNDO MARTÍ

Su figura fue tomada por los revolucionarios salvadoreños, en las décadas siguientes, como símbolo de resistencia frente a los gobiernos militares.

Entre 1980 y 1992 El Salvador vivió una guerra civil. Una serie de organizaciones guerrilleras combatieron contra la dictadura militar. La más poderosa llevaba el nombre de Fuerzas Populares de Liberación "Farabundo Martí"

De la unión de esas organizaciones guerrilleras  nació en 1980 el  Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

 

                 

    


Finalizada la guerra civil, el FMLN se transformó en partido político que triunfó en las elecciones presidenciales del 2009 y de 2014.