viernes, 3 de julio de 2026

LA MASACRE DE RANQUIL

 


      

    

                                                       Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                        Centro de Extensión e Investigación

                                                         Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 


 

 

1.- LOS ORIGENES

El Valle de Lonquimay, ubicado en el Alto Bio-Bio, pasó a formar parte del territorio nacional, en virtud del Tratado de Límites con Argentina, suscrito el 28 de julio de 1881. Fue incorporado a la comuna de Lonquimay, departamento de Victoria, provincia de Malleco. El entonces ministro de Guerra del Presidente Aníbal Pinto, Francisco Puelma López, era propietario del fundo San Ignacio de Pemehue, ubicado en el nacimiento del río Renaico y que –antes del Tratado de 1881- limitaba con Argentina- reclamó para sí el nuevo territorio. Lo ocupó como propio.

Este Tratado de 1881 estableció la repatriación de los ciudadanos de ambos países, que así lo desearan. Según el cálculo del cónsul chileno en Neuquén, 25 mil compatriotas vivían en esa región argentina. De éstos, fueron repatriados entre 8 mil y 10 mil. Los establecieron en el Valle de Lonquimay, al sur de los fundos Rahue y Chipalco, territorio que el gobierno obligó a devolver  a Francisco Puelma. Eran 4 mil hectáreas de tierra fiscal.  Allí ubicaron, además de los llegados desde Neuquén, a antiguos colonos y pobladores del valle.

Durante la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo, gran parte de las tierras apropiadas por Francisco Puelma (139.362 hectáreas) fueron entregadas a sus herederos, la Sucesión Puelma Castillo, a través del Decreto N.º 3871, del 14 de agosto de 1929. Esta injusta medida del dictador tuvo el agravante que dentro de las tierras cedidas, se encontraban las 4 mil hectáreas fiscales entregadas a los colonos.

Y éste fue el origen de los sangrientos sucesos ocurridos en Ranquil.

 

EL SINDICATO AGRÍCOLA DE LONQUIMAY

Al conocerse la noticia del decreto firmado por Ibáñez que había entregado a la Sucesión Puelma Castillo 139.362 hectáreas, incluyendo 4 mil de terrenos fiscales, que habían sido entregados a colonos, los perjudicados se movilizaron.  Papel importante en esas acciones lo jugó el Sindicato Agrícola de Lonquimay, fundado por el profesor comunista Juan Segundo Leiva Tapia, que era su presidente, y un minero de Lota de apellido Alarcón.

Una delegación del sindicato viajó a Santiago.  Después de numerosas entrevistas, logró que se anulara el Decreto 3871 y que se dictara uno nuevo, el N.º 265, de 27 de marzo de 1931. Éste dispuso que a las 139.362 hectáreas, entregadas a la Familia Puelma Castillo, se le restauran 30.000, en las cuales se radicarán definitivamente los colonos, dejando -además- una reserva fiscal como excedente.

El sindicato era muy especial. Agrupaba una heterogénea composición social: indígenas, inquilinos, colonos pobres, colonos acomodados, obreros del Túnel Las Raíces y de los lavaderos de oro, dueños y empleados de pulperías, pretendientes de tierras. Era un sindicato de hecho.

 

¿QUIEN ERA JUAN SEGUNDO LEIVA TAPIA?

Elías Lafertte Gaviño, en su libro “Vida  de un Comunista” escribió refiriéndose a la participación de Leiva Tapia en un Congreso de la FOCH, realizado en Santiago a comienzos de 1933:

“Vinieron delegados de las zonas mineras, campesinas y fabriles más importantes, y entre todos ellos se levantó con relieves impresionantes la figura de Juan Segundo Leiva Tapia, que representaba a una cooperativa de colonos agrícolas de Lonquimay. Aunque vestía como sus compañeros de trabajo, botas de montar, chaqueta corta y manta de castilla, era un hombre muy cultivado, que argumentaba admirablemente y hablaba  con lógica y al mismo tiempo con pasión. Había estudiado en el Instituto Pedagógico y según entiendo se había recibido de profesor de castellano y francés. Conmovido por la miseria de los campesinos, había dedicado a ellos su vida, a organizarlos, a levantarlos, y para esta tarea hizo lo que debe hacer un luchador: se identificó plenamente con los campesinos pobres, pasó a ser uno más de ellos”.

 

LA CRISIS DEL 29 TAMBIÉN GOLPEA AL SUR DE CHILE

La crisis del sistema capitalista, iniciada en Estados Unidos en 1929, repercutió fuertemente en Chile en los años 1930 y 1931. Fue especialmente afectada las faenas salitreras del Norte Grande. Las oficinas apagaron sus fuegos. Miles de trabajadores lanzados a la cesantía. Deambulaban por el territorio nacional. Muchos volvieron a los lugares de donde habían salido. Algunos se establecieron en el Alto Bio-Bio. El gobierno reabrió lavaderos de oro. También  inició la construcción del Túnel de Las Raíces. En esas obras las condiciones de trabajo eran inhumanas y las remuneraciones miserables. Entonces, muchos obreros optaron por un terreno donde establecerse y asegurar así el futuro para sus familias.

 

 

Túnel de las Raíces

 

UNA VEZ  MÁS,  ALESSANDRI  CONTRA EL PUEBLO

La situación cambió radicalmente con la llegada de Arturo Alessandri. Por segunda vez  a la Presidencia de la República.  Fue, como su primer gobierno, un régimen abiertamente reaccionario.  Los hacendados Puelma Castillo lograron que se derogaran los decretos que favorecían a los colonos y que les entregaran las 30.000 hectáreas de terrenos fiscales.

 

 

 

                                                Arturo Alessandri Palma


En los dos  gobiernos de Arturo Alessandri Palma se persiguió y masacró a los trabajadores, La masacre de Ranquil fue una de las 12 que se perpetraron durante sus mandatos.   

Este  despojo "legal" sirvió de base para el desalojo masivo y definitivo de colonos pobres, de inquilinos que también tienen derecho a esas tierras, de mapuches que aún seguían en sus reducciones, cada vez más pequeñas.

  

2.- LOS DESALOJOS

En abril de 1934 se inició en el Valle de Lonquimay, Alto Bío-Bío, el desalojo de colonos que habían trabajado por años  tierras fiscales.

El sargento primero Germán Troncoso González, de la dotación de la Quinta Comisaría de Carabineros de Curacautín1 Prefectura de MaÍleco,  afirmó que del "Intendente de la Provincia de Cautín, emanó una orden de desalojo contra los colonos del Alto Bio-Bio.  El cumplimiento de la orden estaría a cargo de la Cuarta Comisaría. de Victoria".

                               

 

 

 


 

TESTIMONIO DE UNA VÍCTIMA

Clementina Sagredo, detenida en los sucesos de Ranquil, al quedar en libre plática declaró a  "El Diario Austral" de Temuco:

“En abril fuimos lanzados junto con 63 familias desde Nitrito donde vivíamos tranquilamente cultivando nuestras tierras, pero el señor Vial consiguió lanzarnos con la fuerza pública, y nos dejó sin un palmo de terreno en medio de los riscos de la cordillera.  Lo mismo que nosotros, esas 63 familias se encuentran abandonadas y no sé cómo tienen que comer. Ninguna tiene nada de terreno y no hay esperanzas de que se les dé algo".

 

UN DIPUTADO DE DERECHA ADVIERTE

Cuando recién comenzaba la operación de expulsión de sus tierras y la quema de  viviendas de campesinos en el valle de Lonquimay, el diputado gobiernista, Arturo Huenchullán, parlamentario por Victoria, envió un telegrama al Presidente Alessandri:

"Temuco, 3 de abril de 1934.  Presidente República. Moneda - Santiago

"La orden de lanzamiento de colonos del Alto Bio-Bio que cumplen 30 carabineros, está causando alarma en la región entera.

"Los colonos pueden, pagar el fundo Guayalí con intervención de la Caja. De Colonización. Ésta circunstancia indicarme a rogarle suspender el lanzamiento y solucionar el conflicto comprando el fundo.

 

PUEDE REPETIRSE LO DE SAN GREGORIO

Agregaba el diputado: "Cincuenta y más familias quedarán en la calle pública frente al penoso invierno de esa región cordillerana.  Lamento que las peticiones de los dueños de fundos hayan podido tanto.

"Es probable que ocurran muertes como en San Gregorio, tal hecho constituirá fuente inagotable para los contrarios a vuestro Gobierno.

"Cumpliendo mi deber de diputado de esta región, ruego excusarme por hacer presente lo que V. R. puede derogar en cualquier momento.  Respetuosamente.  Diputado Huenchullán".

 

A PESAR DE LAS MENTIRAS

El Gobierno de Alessandri intentó negar la existencia de los desalojos, causa de los sucesos de Ranquil.  Pero, como afirmó "El Diario el Austral" de Temuco, “a pesar de las declaraciones  terminantes del Ministerio, el hecho es que los lanzamientos a que se refería el diputado Huenchullán se efectuaron según comunicaciones recibidas de esa región. . ."

 

3.- LA RESISTENCIA

Los lanzamientos de abril de  1934 coincidieron con una huelga de los obreros que construían el Túnel Las Raíces, en contra de los despidos que –de cien en cien- realizaba la empresa a cargo de la obra. Muchos de estos trabajadores se unieron a los que luchaban  por sus tierras. Otro tanto hicieron obreros de los lavaderos de oro.

 

 

 


Poco a poco fue creciendo la resistencia al despojo.  Era difícil para las víctimas aceptar dejar tierras y pertenencias, que quemaran lo que tanto les había costado construir, ser lanzados a los caminos o llevados a inhóspitos lugares en la Cordillera.  Y el crudo invierno, ya se acercaba. Entonces se fue forjando un movimiento por la defensa de la tierra en el valle de Lonquimay. Participaban colonos pobres, campesinos, gente de los lavaderos de oro, obreros del Túnel Las  Raíces; mapuches de Ralco, encabezados por el cacique comunista Ignacio Maripe.

El frío comenzaba a castigar a los que no tenían casa, y el hambre los atenazaba.  Desesperadas, algunas familias despojadas asaltaron las pulperías en busca de víveres.  Hubo choque con los dueños y empleados.  Cayeron algunas víctimas.

 

LA PRENSA DERECHISTA MIENTE

Esto ocurrió especialmente en los fundos Nitrito y Ranquil.  La prensa oficialista hablaba de "hechos delictuosos" y calificaba a los autores de "salteadores", "ladrones”, "gente sin Ley". Carabineros recibieron  la orden de perseguirlos y detenerlos.

Pero, hacia fines de mayo, se produjo un cambio en el tratamiento de los sucesos del Valle de Lonquimay.  Ahora, lo que allí existía era una "insurrección armada", una "resistencia armada".  Los colonos y campesinos pasaron a ser "sediciosos", "rebeldes".

 

DEFENDIENDO SU TIERRA   



      

Hubo grupos de desposeídos dispuestos a defender, con las pocas armas que poseían, la tierra y sus vidas.  Por ejemplo, el parte N.º 544, de la Primera Comisaría de Bio-Bio, se refería a un grupo "de 70 hombres más o menos, de estos 10 armados de carabinas, revólveres, escopetas, montados, y el resto a pie, armados con garrotes”.

A los defensores de sus tierras se les calificaba como un ejército revolucionario, que cumplían directivas de Moscú.  Se les inventaron terribles crímenes, que luego eran desmentidos por la  realidad.

 

CIVILES  MOMIOS EN LA REPRESIÓN

En la zona había 200 carabineros con pertrechos de guerra. Los apoyaban  civiles reaccionarios  movilizados en la zona.  Se creó la Guardia Civil de la ciudad de Lonquimay, que agrupaba a unas cien personas; se envió al lugar del conflicto a una compañía de la Milicia Republicana, con armamentos e instrucción de infantería, en Temuco se organizaron Milicias Republicanas.  También actuaba la Guardia Blanca, bajo el mando de un subdelegado.

 

SOLIDARIDAD COMUNISTA

Los sectores democráticos del país, entre ellos en forma especial los comunistas, se esforzaban por dar a conocer la verdad de lo que ocurría en el Alto Bio-Bio y, junto con esto, organizar la solidaridad con los desposeídos.  Cuando cumplía esta noble tarea en la región del Laja fue asesinado el dirigente del Partido Comunista, José Ricardo Bascuñán Zurita, quien desde los días de la dictadura de Ibáñez se había distinguido por su trabajo entre los campesinos y que en 1930 fue elegido miembro del Comité Central, en el cual ocupó la responsabilidad de Encargado Agrario.

Bascuñán Zurita fue detenido y ultimado por agentes del gobierno de Alessandri.  Hicieron desaparecer su cadáver, que jamás fue encontrado.

 

4.- LA BREVE RESISTENCIA ARMADA 

El 26 de junio de 1934 se inició la resistencia armada.  Carabineros y los destacamentos civiles ya mencionados, procedieron a reducir a los campesinos.  Estos, sin conocimientos militares, fueron atrapados entre dos fuegos por las fuerzas al mando del comandante Délano, que avanzaron simultáneamente por ambas riberas del Bio-Bio.  Tuvieron lugar algunos encuentros menores, como el de Nitrito.  El más importante se produjo en el Puente Ranquil. En ese lugar, el 2 de julio de 1934, unos 200 campesinos, se hicieron fuerte para impedir el paso de las fuerzas represivas.  Fueron derrotados.

 

MÁS TROPAS DESDE SANTIAGO

Ese mismo día 2 de Julio, el Presidente de la República Arturo Alessandri Palma, ordenó al Director General de Carabineros, Humberto Arriagada Valdivieso, trasladarse con policías de la capital a Mulchén, "con el fin de impedir el avance sobre dicha ciudad de los bandoleros".

A las 3,15 del 3 de julio, partió desde Santiago un tren especial llevando oficiales y cien hombres de tropa.  Llegó al pueblo de Santa Fe, a las 17 horas del mismo día.

Con esos refuerzos, las fuerzas de Carabineros sumaban unos 300 efectivos, armados y equipados, con la tarea de "cercar a los facciosos del Alto Bio-Bio".  "El Diario Austral" de Temuco, de fecha 3 de julio informaba que cuatro aviones de bombardeo "vienen a combatir a los rebeldes de Lonquimay".

 

5.- PERSECUSIÓN  Y MASACRE

Después de  la batalla del Puente Ranquil,  lo que vino fue el aniquilamiento de los defensores de sus tierras.

Clementina Sagredo relata: “Después vinieron una persecución, una cacería que no terminaba nunca.  Murieron ocho hombres de mi familia.  A José Rosario, mi hermano mayor, le cortaron las orejas, la nariz, lo castraron.  Y a cientos de nosotros nos llevaron amarrados hasta Temuco, a pie por la nieve.  Éramos una larga y fantasmal procesión oscura y cruel".

Según el diputado Huenchullán, esta cacería produjo más de 60 muertos entre colonos y mineros de los lavaderos de oro.

Clementina Sagredo afirmó que asesinaron a más de cien. Fue  una de las masacres más bárbaras de la historia de Chile. Pero la matanza no terminó ahí.  La persecución en el valle de Lonquimay arrojó unos 500 detenidos.  Sólo en el fundo Lolco las tropas del comandante Délano capturaron  a unos cuatrocientos o más.

 

LA MARCHA DE LA MUERTE

Fueron conducidos a Temuco, a pie, amarrados, por la nieve.  A esa ciudad sólo llegaron 55, según una lista aparecida en el "Diario Austral" del 14 de julio de 1934, y puestos a disposición del Ministro en Visita.  Sólo 55 de 500.  ¿Qué sucedió  con el resto?

Clementina Sagredo narra: “A muchos los sacaban de la columna de presos y partían con los pacos.  Se despedían de nosotros con una mirada triste.  A la hora, los pacos volvían solos.  Después de asesinarlos fríamente, los echaban al Bio-Bio"

 

DENUNCIAS  DE UN SENADOR

 

 

Senador Juan Pradenas Muñoz

 


El senador del Partido Democrático, Juan Pradenas Muñoz, dijo en la sesión del 24 de agosto de 1934 de la Cámara Alta:

“De estas 500 personas prisioneras tomadas por las fuerzas del comandante Délano Soruco, llegaron 32 detenidos a Temuco.

¿Dónde están los demás señor Presidente?

Si estas 500 personas estaban prisioneras, no pudieron huir.  Pues bien, señor Presidente, tengo algunos antecedentes para creer que la mayor parte de estos hombres fueron asesinados cobardemente, sin juicio previo, sin establecerse responsabilidades..."

 

600 ASESINADOS

La matanza de los campesinos del valle de Lonquimay se inició al finalizar la resistencia de éstos, el 2 de Julio, coincidiendo con la llegada a la zona del Director General de Carabineros Humberto Arriagada Valdivieso y sus 110 hombres.  No menos de 600 personas fueron fríamente asesinadas en la cacería y en la columna hacia Temuco.

Los carabineros y civiles que les secundaban se ensañaron contra los que se habían levantado para defender la tierra, en especial con sus líderes.  Uno de ellos fue el cacique mapuche de Ralco, Ignacio Maripe, militante comunista, asesinado en medio de horribles torturas: le sacaron los ojos, le cortaron la lengua y las orejas, hasta dejarlo exánime.  Otro fue Juan   Leiva Tapia, líder de los colonos y militante comunista.

 

6.- LA PRENSA DE DERECHA MIENTE

"El Diario Austral” de Temuco, publicó  en su edición del 10 de Julio de 1934 una crónica titulada  "Como murió Juan Leiva Tapia", en donde sostiene que fue muerto en una casa en donde se había refugiado.

Pero, al día siguiente, entregaba otra versión: “capturado Leiva Tapia y dispuesto a denunciar a sus compañeros, encabeza una columna de carabineros como guía, la que es emboscada al llegar a un puente denominado Angostura.  Allí los ‘amotinados’ dan muerte a Leiva Tapia.  El combate dura en el fondo del río Ranquil descansa ahora el ejecutor del levantamiento de Lonquimay".

 

Esta segunda versión era evidentemente falsa, un burdo intento de ocultar la verdad.

 

El periódico "Defensa", también de Temuco, en su edición del 2 de diciembre de 1935, en un artículo titulado "La represión de los campesinos de Lonquimay", afirma que a "Juan Leiva Tapia lo encontraron en su propia casa, durmiendo; lo flagelaron bárbaramente, en seguida lo ataron de un brazo al pigual de un caballo llevándolo al trote, atravesando el río Ranquil, llegando con él hasta la orilla del Llanquén, donde fue asesinado bárbaramente, torturándolo hasta que exhaló el último suspiro".

 

La prensa gobiernista y en general de toda la derecha, intentaron ocultar la verdad sobre los sucesos de Lonquimay, en que los campesinos de la región fueron diezmados por las balas de los carabineros.

Responsabilizaron de estos hechos a los comunistas.  Se fabricó un supuesto plan revolucionario, cuyo inicio era el alzamiento en Ranquil.  Por ejemplo, "El Diario Austral", de Temuco, afirmó: “Las fuerzas del orden se han impuesto contra directivas de Moscú”  y "Revolución social estaban planeando los dirigentes de extrema izquierda".

Refiriéndose a la acción de esa prensa, el senador Juan Pradenas Muñoz denunció en la sesión del 22 de agosto de 1934 de la Cámara Alta, que la opinión pública... "no había podido formarse un juicio exacto sobre los hechos ocurridos en el sur, debido a las informaciones tendenciosas de la prensa, que se empeñó en tender sobre los acontecimientos una verdadera cortina de humo para ocultar la verdad y exagerando notablemente algunos hechos. Todos los días aparecían en la prensa noticias de crímenes salvajes cometidos contra determinadas personas, y al día siguiente se sabía que esas personas estaban vivas y gozando de buena salud".

 

7.- EL REAL ROL DE LOS COMUNISTAS

Aunque militantes comunistas participaron en la defensa de las tierras usurpadas, el Partido Comunista, como tal, no tuvo responsabilidad en la preparación y desarrollo de las acciones. Menos existieron las mentadas ‘directivas de Moscú’.

Como afirmó Elías Lafertte, "el levantamiento de Ranquil fue en realidad una rebelión espontánea, no preparada, un estallido de cólera de campesinos esquilmados durante siglos y a quienes se les estaba terminando de quitar sus pobres y escasas tierras. La represión desencadenada por el gobierno de Alessandri fue simplemente salvaje: un eslabón más de la larga cadena de masacres que han ensangrentado la tierra chilena..."

 

Los comunistas estuvieron presentes  en la solidaridad con las víctimas: huérfanos, viudas, heridos, prisioneros. Tanto en Santiago como en Temuco funcionaba el Socorro Rojo Internacional, que desarrolló amplia acción de ayuda. En esta última ciudad, los comunistas encabezados por el dirigente de la CTCH y de los Pensionados, el zapatero remendón  Luis Alberto Núñez, entregaron diariamente ayuda a los sobrevivientes de la cruel masacre de Ranquil, durante los seis meses que estuvieron prisioneros en la Cárcel de Temuco.

 

8.- ALESSANDRI SE LAVA LAS MANOS, PERO…

Alessandri intentó eludir toda responsabilidad en el crimen. Aseguró que en abril de 1934 no había producido lanzamiento alguno de campesinos. Pero el propio “El Diario Austral” de Temuco lo refutó. El 31 de julio de 1934 escribió: “A pesar de las declaraciones terminantes del Ministerio, el hecho es que los lanzamientos a que se refería el diputado Huenchullán se efectuaron, según informaciones recibidas de esa región”.

 

Por otra parte, los hechos de Ranquil  marcaron el inicio de una ofensiva represiva llevada a delante por el gobierno de Arturo Alessandri Palma contra las fuerzas democráticas, especialmente contra el movimiento obrero, a través de todo el país.

 

9.- UN HISTÓRICO TESTIMONIO

La revista Zig-Zag entregó en 1980 un interesante material gráfico donde aparece el puente de Ranquil, donde se libró el único combate de importancia y  algunos personajes ligados a la masacre de 1934.

 

 


Histórico material gráfico (publicado por Zig-Zag en 1980) sobre la Masacre de Ranquil.

 

1)Arriba aparece el Puente de Ranquil, donde se libró el principal y último combate de los colonos contra fuerzas de carabineros.

2) A la izquierda  arriba aparece Clementina Sagredo, de 29 años, uno de los pocos sobrevivientes,  que entregó valiosos testimonios de esa criminal acción de los carabineros.

3) A la derecha arriba, su hermano mayor, José Rosario Sagredo, asesinado a puñaladas por los policías, luego de cortarle las orejas, la nariz y castrarlo.

4) Más abajo: José M. Figueroa, uno de los dirigentes de los colonos;

5) Margarita Astroza, acompañó a los combatientes, con su canto y guitarra;

6) Manuel Astroza, otro de los dirigentes.

7) Sofía Cisterna, también acompañaba a los colonos en sus combates cantando.

 

 

RECORDANDO A SOLA SIERRA, UNA IMPRESCINDIBLE

 

A 27 años de su partida física, recordamos a Sola Sierra, una imprescindible y lo hacemos en estas páginas a través de un escrito del Historiador del CEILER, Iván Ljubetic Vargas.

 

 

A 27 años de su partida física:

 

 

 

                                                   Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                   Centro de Extensión e Investigación

                                                   Luis Emilio Recabarren,   CEILER

 

 

 

 


Su salud estaba muy desmejorada. Consultó varios facultativos y se hizo muchos exámenes. El diagnóstico fue se operaba o quedaba inválida. La intervención, calificada como de rutina, se fijó para el 1º de julio de 1999.

Pero ese  jueves 1º de julio de 1999, su corazón –lo más grande que tenía Sola Sierra- no resistió. Dejó de latir cuando faltaban 25 minutos para las 3 de la tarde.

La sorpresiva  noticia golpeó a muchos, en Chile y en el mundo.

Sus funerales, efectuados el sábado 3, fueron masivos, donde participaron no sólo sus compañeros del Partido Comunistas, los familiares de la AFDD, sino que gente de todos los sectores. Sola, se había ganado el cariño y el respeto de millones de personas.

Era un ejemplo de honestidad, de valor, de entrega a los altos ideales del ser humano.

 

¿CÓMO CONOCÍ A SOLA SIERRA?               

Lunes 22 de junio de 1959. Volábamos cerca de 50 chilenos hacia Buenos Aires, donde nos embarcaríamos rumbo a Europa. Éramos parte de la delegación que viajaba para  participar en el VII Festival de la Juventud y los Estudiantes, a efectuarse en Viena, capital de Austria. El grupo estaba formado jóvenes comunistas-entre otros Rosendo Rojas, Heriberto Medina-, socialistas, radicales –entre ellos Camilo Salvo-, independientes, el diputado demócrata cristiano por Cautín, Constantino Suárez.

 

Decidí iniciar mi misión como  Enviado Especial de “El Siglo”, entrevistando a  la muchacha que iba sentada a mi derecha junto  a la ventanilla. Algo extrañada, pero amablemente, respondió a mis preguntas: Mi nombre es Sola Sierra Henríquez, tengo 23 años, soy dueña de casa, viajo al Festival enviada por las Juventudes Comunistas de San Miguel.  (Ese primer reportaje fue publicado en la edición de “El Siglo” del martes 30 de junio de 1959, página 2)

Así conocí a Sola, a 12 mil metros de altura.

 

¿POR QUÉ LA LLAMARON SOLA?

Sola Sierra Henríquez nació el 1º de diciembre de 1935, en un hogar ubicado en calle Dolores, del barrio Estación Central, Santiago.

Cuando su madre, doña Ángela Henríquez sintió ese día las contracciones previas al parto, el padre, don Marcial Sierra, salió a buscar la matrona. Al regresar con ella, la niña ya había nacido. Entonces éste exclamó:

-¡Ay, si nació solita! Por ello, don Marcial decidió llamarla así. En el Registro Civil  le exigieron que le agregara otro nombre. Entonces quedó como Sola  Ángela.

 

RAÍCES PROLETARIAS

El 10 de diciembre de 1907 comenzó la gran huelga de los obreros salitreros de Tarapacá. El 13, se inició la heroica marcha hacia Iquique. En la caravana que partió desde la oficina salitrera Alianza, caminaba una mujer llamada Águeda Muñoz llevando a sus tres pequeños hijos.

El sábado 21 de diciembre, los pampinos, mujeres y niños estaban en la Escuela Santa María y en la plaza que se encuentra delante de ésta. En las primeras filas se encontraba doña Águeda. Soldados y marinos con ametralladoras rodeaban la multitud. Se acercó  el General Silva Renard  y, luego de un toque de clarín, gritó una orden.

Al mismo tiempo uno de los hijos de doña Águeda se puso a llorar. Quería  hacer pichí. Tanto escándalo hizo que la mamá, abriéndose paso en medio de la apretada masa, fue a los baños de la escuela. Estaban  allí cuando se produjo la salvaje masacre. Quizás el chiquillo con sus gritos les salvó la vida. Entre los tres hijos había una niña. Se llamaba Ángela Henríquez. Tenía tres años.

Con el correr del tiempo, Ángela a igual que su madre, que trabajó con Luis Emilio Recabarren, se incorporó a la causa comunista. En Iquique conoció a don Marcial Sierra, viejo pampino, autodidacta y simpatizante del partido de Recabarren. Se casaron. Tuvieron siete hijos. Se trasladaron a Santiago. Instalaron su hogar en el barrio Estación Central. Y allí nació Sola, hija de aquella niña que 28 años atrás se había salvado de morir en la masacre de la Escuela Santa María.

 

INGRESA A LAS JUVENTUDES COMUNISTAS

En junio de 1957 Sola, que tenía 22 años, y  su hermana Adriana se incorporaron a las Juventudes Comunistas de Chile. Desde el inicio de su militancia tomó con gran responsabilidad las tareas partidarias.

Cuando se debió designar a una delegada al VII Festival de la Juventud y de los Estudiantes todos coincidieron que debía viajar Sola Sierra.

 

UN VIAJE INOLVIDABLE

El viernes 22 de junio de 1959, Sola,  y otros 47 chilenos volaban rumbo a Buenos Aires. Dos días más tarde se embarcaron en la motonave argentina Yapeyú con destino a Hamburgo, Alemania., a donde llegaron el martes 16 de julio.

La delegación fue invitada a la República Democrática Alemana, donde sus miembros pasaron diez maravillosos días en un castillo en Schwerin.

En Viena vivieron otros diez días  inolvidables junto a miles de jóvenes de toda la tierra, participando en desfiles, actos artísticos, encuentros con otras delegaciones. En el mitin de clausura, realizado en la plaza Heldenplatz, entre los artistas tuvieron  la oportunidad de escuchar al cantante negro estadounidense Paul Robeson.

 

La delegación chilena recibió invitaciones de varios países socialistas. Se hizo un sorteo. Sola cumplió su sueño de visitar la Unión Soviética. Estuvo en Moscú y en Bakú y otras ciudades de la República de Azerbaiján.

En Ámsterdam, Holanda, la delegación se embarcó en la motonave Alberto Dodero, llegando a Buenos Aires y de ahí en avión a Santiago.

 

SU MATRIMONIO CON WALDO

A comienzos de 1961, Sola fue nominada para una Escuela Nacional de Cuadros del Partido. Entre los alumnos estaba Waldo Pizarro, enviado por el Partido Comunista de Coquimbo. Se enamoraron y se casaron en San Miguel el 22 de diciembre de 1962. Se instalaron en La Serena. Tuvieron tres hijos: Lenia, Lorena y Waldo.

 

EN LA PRIMAVERA DE LOS MIL DÍAS

Ambos se jugaron por entero en la campaña presidencial que culminó con el triunfo de Salvador Allende el 4 de septiembre de 1970.

Vinieron los sesenta días al rojo. El 3 de noviembre,  Salvador Allende ingresó a La Moneda.

Sola se desempeñó como secretaria de Leontina Toro, designada por Allende delegada del Desarrollo Social en el área sur de Santiago, dependiente del Ministerio del Interior.

Durante esos mil días, el Gobierno Popular realizó cambios revolucionarios en la economía, que redundaron en el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores y  del pueblo en general.

 

FASCISMO

El 11 de septiembre de 1973 generales traidores encabezados por Pinochet, con el apoyo de la CIA, derrocaron el Gobierno Popular. Allende, tal como lo había dicho, murió en La Moneda  defendiendo la Revolución chilena.

Se inició la oscura noche de la dictadura. Sola y Waldo, como cientos de heroicos luchadores por la democracia, pasaron a la clandestinidad. Se entregaron al difícil combate, a pesar del terrorismo de Estado.

Waldo Pizarro, junto con el profesor Fernando Ortiz, que encabezaban la segunda dirección clandestina del Partido Comunista, fueron secuestrados por agentes de la dictadura el miércoles 15 de diciembre de 1976.

 

EL CASO DE LOS TRECE

Para Sola fue un golpe terrible. Primero, como cientos y cientos de familiares de detenidos desaparecidos, buscó a su compañero por todas partes, con la ayuda de la Vicaría de la Solidaridad.

Después, al comprender que su caso no  era algo aislado, sino  que formaba parte de una operación llevada a cabo por  la dictadura, con el objetivo de  detener y hacer desaparecer  a  dirigentes comunistas, se unió a los otros familiares de esos compañeros,  secuestrados por  agentes de Pinochet.

Este método copiado a los nazis de Hitler se venía aplicando desde mucho antes y eran ya cientos los patriotas que habían sido secuestrados.

Ya había surgido la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD). A ella se incorporó Sola.

 

LA PRIMERA HUELGA DE HAMBRE

Uno de los hechos más importante en la lucha contra la dictadura lo constituyó la primera huelga de hambre de familiares de detenidos desaparecidos, a cuya cabeza estuvo Sola Sierra. Se llevó a cabo en la sede de la Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas (CEPAL). Se inició el 14 de junio de 1977 y tomaron parte en ella 26 familiares: 24 mujeres y dos hombres.

Finalizó el 23 de  junio, cuando el dictador de vio obligado a reconocer la existencia de detenidos desaparecidos.

Esta acción marcó el comienzo de una nueva etapa en la lucha antifascista, caracterizada por los primeros movimientos masivos de protesta.

Sola fue ganando experiencia en este nuevo  tipo de lucha. Al mismo tiempo, adquirió prestigio  por su capacidad y valentía.

 

HACIA EL EXTERIOR

A comienzos de 1978, la AFDD estudió la posibilidad de enviar una delegación al extranjero, con la finalidad de denunciar lo que ocurría en Chile. Pero no había recursos. Se reunió el dinero para un pasaje y se decidió que viajara Sola. En Europa consiguió dinero para otro pasaje y lo envió a Santiago. Con éste viajó Pamela Pereira. Posteriormente partieron otras tres dirigentes, entre ellas Carmen Vivanco.

Sola cumplió responsablemente las tareas encomendada por la AFDD.

 

Sola Sierra formó parte de la delegación de la AFDD que viajó a Centro América, con el fin de participar en el Primer Congreso de Familiares de Detenidos Desaparecidos de América Latina, efectuado en San José de Costa Rica.

Sola y otras dos delegadas prosiguieron viaje a Europa. Realizaron actividades en París (Francia) Ginebra (Suiza), Ámsterdam (Holanda) y  Marburg (Alemania Federal).

Hacia fines de 1981, Sola realizó nuevo viaje al extranjero. Esta vez su destino fue Caracas (Venezuela). Allí participó en el Segundo Congreso Latinoamericano de Familiares de Detenidos Desaparecidos, efectuado entre el 24 y el 28 de noviembre.

El 11 de mayo de 1983, se realizó en Chile la Primera Jornada Nacional de Protesta contra la dictadura. Los familiares de detenidos desaparecidos tomaron activa parte en ella. Esta acción abrió una nueva etapa en la lucha contra la tiranía.

 

PRESIDENTA DE LA  AFDD

En 1984 se efectuó la primera elección para designar cargos en la directiva de la Agrupación. Sola Sierra fue elegida  Presidenta, responsabilidad que ocupó hasta su muerte.

Prosiguieron las acciones de la AFDD.

El 26 de abril de 1986, se constituyó en Santiago la Asamblea Nacional de la Civilidad, formada por  18 organizaciones sociales. Una de éstas fue la AFDD, representada por Sola.

La Asamblea convocó y dirigió la Jornada Nacional de Protesta del 2 y 3 de julio de 1986, la más masiva y combativa de todas las realizadas desde el 11 de mayo de 1983.

Entre el 1 y 6 de abril de 1987, visitó Chile el papa Juan Pablo II. Una de sus actividades fue un encuentro con Sola Sierra.

 

LA SALIDA PACTADA

En el plebiscito convocado por el dictador para el 5 de octubre de 1988, triunfó el NO.

En noviembre  Sola Sierra se dirigió  a Bogotá, Colombia, donde tomó parte en el VIII Congreso de FEDEFAM. Sola fue  elegida miembro del Comité Ejecutivo de la Federación, como encargada de Relaciones Internacionales. En esa calidad participó en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que funcionaba en Ginebra, Suiza. También declaró ante el grupo de trabajo sobre Desapariciones Forzadas de Personas, en Nueva York, Estados Unidos.

 

En abril, Sola viajó a Vancouver, Canadá, donde participó en un Encuentro sobre    Derechos Humanos, entre el 26 y 28 de ese mes.

En las elecciones presidenciales del 14 de diciembre de 1989  triunfó Patricio Aylwin, candidato de la Concertación  con el apoyo del Partido Comunista, que asumió  la Presidencia de la República el 11 de marzo de 1990. La Concertación recibió el gobierno con fuertes ataduras pinochetistas, con las que siguió actuando.

En septiembre, los miembros de la AFDD, encabezados por Sola, participaron en dos de los hechos más significativos de ese año: el traslado de los restos de Salvador Allende a su tumba en el Cementerio General  y la colocación de la primera piedra del Memorial en homenaje a los Detenidos Desaparecidos y a los Ejecutados Políticos, en ese mismo cementerio.

 

CONFIRMANDO PARTE DE LA VERDAD

El 4 de marzo de 1991, el Presidente Patricio Aylwin entregó oficialmente al país el Informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación, conocido como Informe Rettig, donde se confirmó parte de los crímenes de la dictadura. Se refirió sólo a las víctimas asesinadas

Entre el 3 y 11 de  noviembre Chile fue sede del XI Congreso de FEDEFAM. En su preparación y desarrollo, Sola Sierra mostró en plenitud sus grandes cualidades: audacia, optimismo, capacidad organizadora, además de la  enorme confianza depositada en ella por amplios sectores. El Congreso fue todo un éxito y su clausura, que tuvo lugar el 9 de ese mes  en el Estadio Santa Laura, se constituyó en  un acto inolvidable. Entre otros artistas, estuvo presente el solidario Grupo Illapu.

 

COMO EN LA DICTADURA

El 11 de septiembre de 1993, una columna que marchaba fue violentamente reprimida por carabineros, siendo atropellado y muerto un trabajador en plena Alameda.   En la plazoleta del Cementerio General habló Sola Sierra. Luego, cuando  intervenía Gladys Marín, secretaria general del PC de Chile, inesperados y mortales balazos de carabineros asesinaron a Octavio Araya Ortiz, militante de las Juventudes Comunistas de Chile.

El 26 de febrero de 1994, fue inaugurado el Memorial del Detenido Desaparecido y del Ejecutado Político.  

 

SIN DARSE DESCANSO

Sola Sierra no se daba descanso.  Sólo recordemos algunas de sus muchas actividades.

Fue uno de los oradores en un acto de la CUT realizado el 9 de noviembre en la Alameda.

El 20 de agosto de 1997 viajó a España a entregar su testimonio ante el juez Manuel García Castellón.

Luego, emprendió una gira por Bélgica, Francia, Inglaterra, Alemania y Holanda, denunciando los intentos por imponer la impunidad en Chile. Regresó al país el 31 de octubre.

 

UN ACCIDENTE EN SU DOMICILIO

Jueves 14 de mayo de 1998. Sola estaba en cama con neumonitis. Era mediodía y almorzaba. Sintió náuseas. Se levantó para ir al baño. Caminó unos pasos y cayó desplomada, sin conocimiento. Su hermana Adriana sintió el golpe y corrió a verla. Intentó reanimarla. Lo logró después de algunos segundos. Llamó a la Unidad Coronaria. La llevaron a la Posta de Maipú. La cosa era seria, pues estaba comprometida la columna. La trasladaron a la Posta Central. El diagnóstico señaló que debía operarse. Fue enviada a la casa. La operación, tan temida por todos, tuvo lugar en la Posta Central el  jueves 6 de junio y fue exitosa.

 

EN EL XXI CONGRESO DEL PC DE CHILE

Aún convaleciente, Sola Sierra participó en el XXI Congreso Nacional del Partido Comunista, realizado entre el 15 y 18 de octubre de 1998 en Santiago.

El sábado 17, en pleno desarrollo de  ese evento, se conoció  la inesperada y gran  noticia: ¡Pinochet estaba detenido en Londres!

 

VIAJANDO A LONDRES 

La noticia de la detención del tirano dio nuevas fuerzas a la convaleciente Sola Sierra.

Fue la principal oradora de un gran mitin realizado en el Parque O’Higgins, la “Fiesta de la Justicia”, al que concurrieron unas 30 mil personas.

De inmediato decidió  viajar a Londres. Su médico le recomendó que no lo hiciera.

Voló el 1º de noviembre de 1998. Apenas llegó a la capital inglesa, participó en variadas actividades: pronunció discursos, bailó la “Cueca Sola”, asistió a una audiencia en la Cámara de los Comunes, donde entregó su testimonio.

Viajó a España el 14 de noviembre, donde recibió el Premio Alfonso Comín. Volvió a Londres el 21 de ese mes, participando en más acciones, hasta que regresó a Chile el  30 noviembre.  Estaba agotada, las manos adormecidas, con dolores en la columna. Debía darse algún reposo. Llegó a Santiago el 1º de diciembre, el día de su cumpleaños.

 

DE NUEVO EN EUROPA

El sábado 5 de diciembre de 1998 Sola Sierra viajó a París, invitada por la UNESCO para participar en la Cumbre  de Defensores de los Derechos Humanos, a celebrarse entre el 8 y 11 de ese mes. Este evento tenía por objeto conmemorar los 50 años de la Declaración de los Derechos Humanos. Al cierre de la jornada, Sola fue invitada al escenario a cantar el “Venceremos”, mientras todos los asistentes la escuchaban de pie.

Regresó a Santiago el martes 22 de diciembre.

 

El martes 19 de enero de 1999, Sola Sierra emprendió su tercer y más prolongado viaje a Europa. En Londres participó en diferentes acciones. Fue invitada a París a un acto de solidaridad en la Universidad de La Sorbonne.

Retornó a Chile el domingo 7 de diciembre de 1999.

 

“JUSTICIA NADA MÁS...”

Bajo la convocatoria “Justicia nada más, pero nada menos” se desarrolló en Santiago, entre el 23 de mayo y el 3 de junio de 1999, la XIX Semana Internacional del Detenido Desaparecido. Culminó con un multitudinario acto en el Estadio Nacional. Más de 50 mil personas, la mayoría jóvenes, concurrieron al llamado de la AFDD.

Hubo un desfile de artistas y grupos musicales. La única oradora fue Sola. Habló acompañada en el escenario por un elevado número de  personalidades del mundo cultural, político y artístico. Dijo en parte de su discurso:

“El arresto de Pinochet  es nuestro logro y el de todos aquellos que –en Chile y en cualquier parte del mundo- han contribuido a esta gesta titánica de impedir la impunidad y abrir los caminos de la justicia. Pero hoy el peligro más grave lo representan quienes intentan, en medio de las  sombras del secreto y del silencio, imponer en nuestro país pactos espurios que sellen la impunidad... Queremos decir con claridad una vez más,  que en Chile  sólo habrá verdadera democracia cuando haya verdad y justicia...”

 

Falleció el 1 de julio de 1999.

 

“HAY QUIENES LUCHAN TODA  LA VIDA...” 

Como escribió el poeta alemán Bertolt Brecht:

 

“Hay hombres que luchan un día

y son buenos.

Hay otros que luchan un año

y son mejores.

Hay quienes luchan muchos años

y son muy buenos.

Pero hay quienes luchan toda la vida,

Esos son los imprescindibles”

 

 

              

                          


Sola Ángela Sierra Henríquez es uno de ellos.  Merece ser llamada una imprescindible.