Hoy es el 114° Aniversario de la Fundación del Partido Comunista de
Chile, recordamos este gran acontecimiento para nuestro país y lo hacemos a
través de las palabras escritas del también recordado historiador del CEILER, Iván
Ljubetic Vargas.
Iván
Ljubetic Vargas, historiador del
Centro
de Extensión e Investigación
Luis Emilio Recabarren, CEILER
El Partido Comunista de Chile fue uno de los primeros partidos revolucionarios surgidos en el mundo. En Chile, es el segundo más antiguo. Sólo el Partido Radical se fundó antes.
Fue necesario que se conjugaran
dos factores para que naciera el partido revolucionario de la clase
trabajadora.
Uno objetivo: la existencia de una combativa clase obrera. Otro subjetivo: las ideas revolucionarias del marxismo.
Ambos factores, maduraron en un período que el historiador
Hernán Ramírez Necochea
denominó “Una especie de Prehistoria del Partido Comunista de Chile”.
EL FACTOR OBJETIVO
Esta Prehistoria se inició en los años 20 del siglo XIX, con el
surgimiento de los primeros destacamentos obreros. Estos nacieron en la Región
de Atacama, al aparecer formas
capitalistas de producción en las faenas mineras y otras actividades, como obras públicas, fundiciones, fábricas,
transporte.
La clase trabajadora nació
combatiendo. Ya en el año 1834 estalló la primera huelga obrera de la historia
de Chile, en el mineral de plata de Chañarcillo, ubicado cerca de Copiapó, en
la provincia de Atacama.
En el siglo XIX contabilizamos 110 huelgas obreras en Chile.
En 1883 finalizó la Guerra del
Salitre, que Recabarren, con toda razón, llamó “guerra de conquista de 1879, en que la clase
gobernante de Chile se anexó la región
salitrera”.
A partir de ese momento fueron incorporadas al territorio nacional las provincias de Tarapacá y Antofagasta, pasando a formar parte del proletariado chileno los trabajadores que laboraban en ellas.
En 1890, asalariados de la
provincia de Tarapacá fundaron la primera organización obrera, llamada “La Unión es Fuerza”.
EL FACTOR SUBJETIVO
En 1982 llegaron a Chile las ideas
revolucionarias del “Manifiesto del Partido Comunista”, escrito por Carlos Marx
y Federico Engels en 1848.
En 1894, Luis Emilio Recabarren,
el más grande líder de los trabajadores y la más importante personalidad de la
historia de Chile, se inició en la lucha social. Por entonces tenía 18 años y
se incorporó al Partido Demócrata.
Recabarren había nacido en
Valparaíso, el 6 de julio 1876.
Sólo pudo estudiar tres años en
una escuela de ese puerto. En 1890, su familia se trasladó a Santiago,
donde comenzó a trabajar, a la edad de
14 años, como obrero tipógrafo en una Imprenta.
A pesar de ser duramente
explotado, tuvo el valor de leer, de estudiar por su cuenta. Fue un
autodidacta. Y lo más importante, es que puso sus conocimientos al servicio de
sus hermanos de clase.
Luis Emilio Recabarren Serrano
SURGEN LAS SECCIONES SOCIALISTAS
En la edición del 21 de mayo de
1912 de ‘El Despertar de los Trabajadores’, de Iquique, escribió Recabarren un
artículo titulado “Vamos al Socialismo”, donde relata: “Desde que se inició la reorganización del
Partido Demócrata en esta provincia, se inició
también una tendencia bien marcada para que nuestra organización fuera
envuelta en la idea socialista y tomando su propio nombre.
Tan es así que un buen número de
las nuevas agrupaciones de la pampa, tomaron el nombre de socialistas,
manifestando con ello querer avanzar en las ideas y en la acción”.
Recabarren finalizaba su artículo
diciendo: “Alcemos bien nuestra frente y sin vacilaciones fundemos aquí el
formidable pedestal del Partido Socialista de Chile”.
TAMBIÉN EN MAGALLANES
‘El Despertar de los Trabajadores’
publicó el 27 de agosto de 1912 una carta enviada por el Partido Socialista
chileno de Punta Arenas, de fecha 11 de
julio de 1912, donde se decía:
“Señores
Miembros del Partido Socialista
Obrero.
Iquique.
Apreciados compañeros:
Por el importante órgano del
proletariado de esa ciudad, ‘El Despertar’, hemos podido informarnos de que con
fecha 23 de mayo del año en curso se ha formado en esa el Partido Socialista.
El 21 de ese mismo mes quedaba
organizado en este otro extremo de la República ese mismo gran partido que
esperamos y deseamos eche hondas raíces en nuestra nación y sea el salvador de
nuestra patria.
Cúmplenos, pues, ofrecerles
nuestra más franca adhesión...
Por los compañeros, Luis E. Mart.”
En el extremo sur del país había
surgido la clase obrera en las faenas de la ganadería e industrias derivadas de
ella, en los años 80 del siglo XIX. En
1896 se fundó la primera organización obrera y el 17 de abril de 1897 estalló
la primera huelga de trabajadores.
LA FUNDACIÓN
OFICIAL
Así se fueron creando las
condiciones para la fundación del Partido Comunista de Chile.
Era la época de oro del salitre.
Funcionaban 170 oficinas salitreras, en las que laboraban cerca de 50 mil
pampinos. La provincia de Tarapacá
bullía en actividad.
En Iquique, corazón palpitante de
esa región, treinta revolucionarios, encabezados por Recabarren, se reunieron
el 4 de junio de 1912, en una casona ubicada en calle Barros Arana Nº 9 de ese
puerto.
Otros participantes en esa sesión
fueron Elías Lafertte; Teresa Flores, única mujer fundadora de un partido en
Chile; el ecuatoriano David Barnes; el español, Nicolás Aguirre Bretón; Néstor
Recabarren, Ruperto Gil, Enrique Salas, Salvador Barra Woll.
Allí se fundó el Partido Comunista
de Chile. Nació con el nombre de Partido Obrero Socialista, porque en esa época
todos los partidos revolucionarios de la tierra se llamaban socialista o
socialdemócrata.
Durante casi tres años el Partido
careció de una estructura nacional. Las diversas secciones del país tenían por
centro de orientación e información a Recabarren.
CON ESTRUCTURA NACIONAL
Esta situación se superó con la realización del Primer
Congreso, el 1 y 2 de mayo de 1915.
Lo presidió Luis Emilio
Recabarren, quien con fecha 26 de mayo de 1915, escribió en ‘El Despertar de
los Trabajadores’ de Iquique:
“Con la realización del Congreso
el naciente Partido Socialista, que sólo cuenta con 18 secciones desde Pisagua
a Punta Arenas ha afirmado su unidad nacional, porque todas las secciones se
han dado un programa y un reglamento general, por el cual se regirán en el
desarrollo de su labor interna.
“El Congreso ha creado también el
Comité Ejecutivo Nacional del Partido, que residirá en Valparaíso hasta
septiembre de
PADRE DEL MOVIMIENTO OBRERO CHILENO
Al adquirir conciencia de clase
amplios sectores de trabajadores, al fundarse el Partido Comunista y surgir el
sindicalismo clasista, nació el Movimiento Obrero chileno. Ello ocurrió en el
segundo decenio del siglo XX y fue fruto, en parte decisiva, de la obra de Luis
Emilio Recabarren.
El Movimiento Obrero jugará un rol
cada vez más influyente en la Historia de Chile y su mayor conquista la
constituirá el Gobierno de Salvador Allende.
EL PC DE CHILE Y LA CRISIS DE LA II INTERNACIONAL
Al estallar en julio de 1914 la
Primera Guerra Mundial, los dirigentes de la Segunda Internacional traicionaron
los principios del internacionalismo proletario, al llamar a los obreros de los
países involucrados en ese conflicto
bélico, a defender sus patrias, es decir, a
matarse entre ellos, en aras de los intereses de sus patrones.
Se produjo lo que Lenin llamó la
“bancarrota de la Segunda Internacional”.
Esta traición de los dirigentes de
la Segunda Internacional produjo una profunda crisis en los partidos obreros.
Estos se dividieron, surgiendo colectividades
revolucionarias, que fueron adoptando el nombre de comunistas.
En el mundo, sólo dos partidos
obreros no sufrieron esa crisis y se mantuvieron como un todo con las
posiciones revolucionarias. Fueron el Partido de Lenin en Rusia y el Partido de
Recabarren en Chile.
El 7 de noviembre de 1917, los
comunistas rusos llevaron a cabo la Revolución Socialista, uno de los
acontecimientos más importantes de la historia de la humanidad.
Convocados por Lenin, se reunieron
en Moscú representantes de numerosos partidos revolucionarios. De ese
encuentro surgió, el 6 de marzo de 1919,
la Tercera Internacional, también llamada Internacional Comunista o Komintern.
LA ADHESIÓN DE LOS COMUNISTAS CHILENOS
Los días 25 y 26 de diciembre de 1920 se realizó en
Valparaíso el Tercer Congreso Nacional del Partido Comunista de Chile.
Este evento aprobó la proposición
de Recabarren de adherirse a la Internacional Comunista, luego que todas las
secciones del país aprobaran este importante paso. El debate en las secciones
tuvo lugar en 1921. Todas estuvieron de
acuerdo con incorporarse a la Internacional.
El Cuarto Congreso Nacional,
efectuado en Rancagua el 1 y 2 de enero de 1922, ratificó la adhesión a la
Internacional Comunista. Y, cumpliendo con
una de las 21 condiciones para ingresarse a ella, cambió el nombre por el de Partido Comunista de Chile.
Cambió sólo el nombre, pues se
mantuvieron los dos mil militantes, siguieron los mismos dirigentes, el
Programa, los Estatutos y una estructura orgánica en base a secciones que
funcionaban como asambleas y un débil Comité Ejecutivo Nacional.
Por tanto, en 1922 no hubo
fundación ni refundación del Partido Comunista de Chile.
Al cumplir los comunistas chilenos
108 años de historia, renuevan sus ideales marxistas-leninistas y continúan,
fieles a la herencia de Luis Emilio Recabarren y otros fundadores, su inclaudicable lucha por
un Chile mejor.


