martes, 22 de marzo de 2011

DOCUMENTOS


CARTA ABIERTA DE LA IZQUIERDA A LAS FUERZAS POLITICAS OPOSITORAS

La política no debe ser el mundo de la intolerancia. Aquellos que entendemos la democracia como el gobierno del pueblo, por y para el pueblo, nos empeñamos diariamente en la tarea y esfuerzo de construir consensos. Esta ha sido nuestra práctica permanente en el seno de las organizaciones populares y sociales, como también a nivel nacional en las relaciones políticas.

Sabemos que tenemos legítimas diferencias con los partidos del Centro y la Derecha opositora. Sabemos que representamos intereses sociales y políticos distintos, pero igualmente reconocemos que nos unen valores democráticos comunes y que en su con­quista, desarrollo y protección tenemos responsabilidades también comunes.

Sin embargo, nos separa una diferencia radical e insalva­ble con la cultura, proyectos e intereses clasistas, excluyentes y profundamente deshumanizantes que inspiran la obra de los que ayer usurparon el poder y que aún lo detentan. Su ética queda retratada en la reciente calificación de "humanoides" que nos atribuye la cúpula gobernante, negando la calidad y dignidad de se­res humanos a los que, luchamos contra la dictadura y por la democracia. Aquí yace la raíz de la cultura de la muerte que azota a nuestro pueblo, que tortura, asesina, secuestra, degüella y quema, pretextando luego, impúdicamente, inocencia frente a los crímenes de sus funcionarios y protegidos.

Hoy día enfrentamos el peligro cierto de consolidación institucional de la dictadura y de prolongación de Pinochet, en el poder. Se pone hoy en escena la estrategia electoral de perpetuación del rágimen, a través de la puesta en vigencia de las llamadas "leyes políticas". Esas leyes, como la de las inscripciones electorales, la de partidos políticos y otras, tienen por objeto completar el andamiaje jurídico de un rágimen político profunda­mente antidemocrático como el que estatuye la constitución de 1980.

Con razón todos los partidos democráticos, unánimemente, no reconocemos y consideramos ilegítimo ese fraude constitucio­nal impuesto en 1980. Las llamadas "leyes políticas" sufren del mismo vicio que afecta a su fuente constitucional, son la antinomia y negación de una concepción democrática. El sistema de inscripciones electorales que se pondrá en vigencia puede ser y se­rá grotescamente falseado y manipulado por el rágimen, por falta de mecanismos de control y fiscalización democrática. Peor aún, como una manifestación más de la violencia institucionalizada, se niega el derecho de inscripción, privándoseles la calidad de ciudadanos a aquellos que caen bajo la norma de la proscripción política del Artículo 8° de la constitución de Pinochet.

La ley de partidos políticos, por otra parte, es otro engendro jurídico antidemocrático, concebido sólo como un mero canal de candidaturas electorales, sin facultad alguna sobre los electos, con complejas normas de constitución y amplias causales de disolución, con normas sobre afiliación a los partidos que coartan el derecho a participación política de los ciudadanos al hacerse públicos los registros de militancia y establecerse incompatibilidades entre cargos de dirección social o gremial con militancia política, y, en fin, al establecerse un sistema de control por la autoridad administrativa sobre los partidos y sanciones de tal naturaleza contra las organizaciones y sus dirigentes que, en verdad, podemos definirla más bien como una ley anti partidos.

El plan global del régimen es más ambicioso. Se pretende usar mañosamente mecanismos propios de la democracia para dar apariencia de legitimidad a un régimen político que no es sino una dictadura institucionalizada. Todo este despliegue fraudulento se hace ante lo proximidad de la visita de Juan Pablo II, pa­ra aprovechar la ocasión de masificar e internacionalizar este engaño. Como sepulcros blanqueados, blancos por fuera y podri­dos por dentro, estamos frente a un gran montaje pseudo-democrático, en donde podrán haber votaciones, pero jamás elecciones li­bres, expresivas de la voluntad del único soberano, el pueblo.

No podemos quedarnos entrabados por nuestras diferencias políticas, muchas de las cuales son atizadas desde el propio régimen.

Nosotros, los partidos de la Izquierda chilena firmantes, llamamos a un diálogo para definir una conducta única de todos los partidos democráticos, que tenga por resultado la denuncia y deslegitimación de las pretensiones antidemocráticas de Pinochet y su régimen.

Tener una sola posición, sin exclusiones ni excepciones, significará una grave derrota política para Pinochet y será un signo de esperanza para nuestro pueblo, que demanda a las direcciones políticas un consenso democrático mínimo para alcanzar la libertad y la democracia.

Al hacer público este llamado lo hacemos sólo motivados por un deber patriótico y de responsabilidad democrática en la resolución de la aguda crisis nacional.

Partido Socialista de Chile (S. Gral. C. Almeyda)

Izquierda Cristiana

Partido Socialista de Chile (S.Gral. M. Mandujano)

Partido Comunista de Chile

Partido Mapu Obrero Campesino de Chile

MAPU Obrero Campesino

Partido Socialista de Chile (Unitario}

Movimiento de Izquierda Revolucionaria

Partido Socialista Histórico

Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU)

Santiago, 28 de enero de 1987.

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PARTE NOTICIOSO N°935 - Viernes 20.2.87

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lunes, 21 de marzo de 2011

PARTE NOTICIOSO 933







PARTE NOTICIOSO N°933 - Viernes 30.1.87

Departamento de Comunicaciones CHAF

Comité Chile Antifascista

Berlín - República Democrática Alemana

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CRONICA POLITICA

CRONICA POLITICA


En los precisos momentos en que el régimen otorga un aumento del 15 por ciento a las remuneraciones de los miembros de las FF.AA., el gobierno ha iniciado el más grande despido de profesores que se tenga memoria en la historia de Chile. Según antecedentes recogidos por el Colegio de Profesores y por la Asociación Gremial de Educadores de Chile, AGECH, la dictadura se propone exonerar a más de 22 mil profesores a nivel racional. Con la aplicación de esta medida, el régimen persigue cumplir oscuros objetivos políticos, sin menospreciar por ello, el trasfondo ecónomico que también existe en su aplicación.

El cesanteo masivo de profesores y su trasfondo económico

Desde el punto de vista económico y, de modo general, el masivo cesanteo de profesores -que abarca al conjunto del personal del sistema educacional chileno-, se inserta en el cuadro general de la crisis económica que afecta al régimen y a las leoninas imposiciones de reducción del gasto fiscal que impone el FMI a la dictadura. Cuando Hernán Büchi expuso el estado de la Hacienda Pública, a fines del año pasado, advirtió que "el camino por delante presenta desafíos cuya superación demanda arduos sacrificios". Se refería en específico a la reducción del gasto fiscal. De ahí que para 1987, las metas principales que persiguen los economistas del régimen para cumplir con sus ataduras externas, sea la de expandir las exportaciones y la formación de algún grado de capital. Y recalcan, al mismo tiempo, que se deben hacer todos los esfuerzos para "consolidar el ajuste" del sector público, vale decir, mantener la política de privatizaciones y reorientar los programas de gasto fiscal.

Cada alumno traspasado desde el sector fiscal al municipal le ha significado al gobierno un ahorro mensual de 5 mil pesos. Si este cálculo se multiplica por el millón 282 mil 455 estudiantes que involucra el traspaso de los 828 establecimientos fiscales, se llega a que el fisco se ahorra la no despreciable suma de 2 mil 856 millones de pesos.

Ahora, esto, corresponde sólo al ahorro inicial, debido a que al dejar los profesores de ser empleados públicos y quedar sujetos al Plan Laboral pierden automáticamente una serie de derechos históricos que se traducían en beneficios económicos, como eran los trienios y la asignación por antigüedad. El ahorro que realiza el Estado con el proceso de municipalización no será gratuito, porque no se produce a partir de un excedente presupuestario en el sector, sino sobre la base de un panorama económico ya contreñido. Es así como el costo mensual en personal en el área fiscal -para los 828 establecimientos que han ido siendo traspasados- es de 998 millones 274 mil pesos. El aporte mensual vía subvención para esos mismos establecimientos una vez completado totalmente la municipalización será de 793 millones 9 mil pesos. Superar ese déficit, supone dos alternativas; o se aumentan las subvenciones o se rebajan los costos, vía rebaja de sueldos o reducción de personal. Si el objetivo del régimen es reducir al máximo el gasto fiscal para enfrentar los compromisos con el FMI, la alternativa escogida resulta clara.

Más y más dinero para las FF.AA. y cada vez menos para el pueblo

El argumento central esgrimido por el gobierno a través del ministro de Educación, es que en el país existe un exceso de profesores, cuya cifra bordea los 140.000 distribuidos en todo el país. Esta afirmación ha sido respondida con antecedentes de peso por el Colegio de Profesores. "En 1973 -afirman- la tasa de atención educativa, tomando datos del Plan Nacional de Educación,fue de 64,2%, mientras en 1985 bajó al 59%. Si este año, agregan, se hubiera logrado la tasa de atención del 73, debería haberse incrementado la matrícula en 243 mil 63 alumnos, lo que hubiera permitido dar trabajo a más maestros. Si en 1985...

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PARTE NOTICIOSO N°933 - Viernes 30.1.87

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miércoles, 16 de marzo de 2011

CONFERENCIA MUNDIAL DE SOLIDARIDAD CON CHILE




POR CHILE

CONFERENCIA MUNDIAL DE SOLIDARIDAD CON CHILE
MADRID, 9 - 10 - 11 - 12 Noviembre 1978

BOLETIN N°5

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ACTA DE MADRID POR LA LIBERTAD DE CHILE


Acta de Madrid por la Libertad de Chile


Hace sólo cuatro décadas, el mundo se vio envuelto en una llamarada bélica que lo abrazó por entero. Cincuenta millones de muertos y la devastación de decenas de países, fue parte del precio pagado por impedir que la barbarie y el totalitarismo se impusieran a toda la Humanidad.

Sin embargo, la paz firmada en 1945 no trajo el descanso para quienes se han puesto como meta la construcción de un mundo en que la razón, la justicia y el respeto sean las fuentes de inspiración que orienten la convivencia entre los hombres y entre los pueblos.

En estos años y en distintos lugares de la tierra han surgido y seguirán surgiendo, una y otra vez, intentos para convertir la fuerza, el terror, la dependencia y la explotación en los instrumentos con que se sujuzguen a países y continentes. Se pretende en cada caso impedir que el genio creador de los pueblos avance hacia la construcción de sociedades más justas, más democráticas y más libres.

La lucha entre unas y otras fuerzas ha sido y será larga. Hoy alcanza una dimensión nueva y cada vez más pujante en la medida en que los pueblos van adquiriendo creciente conciencia de su derecho a ser protagonistas en la determinación de su futuro.

Este enfrentamiento no tiene fronteras, pero el objetivo central de la Conferencia nos obliga a precisar nuestra denuncia. En el Sur de América Latina, un país de 10 millones de habitantes, se ha transformado en un foco que puede convertirse, si se imponen los designios de quienes se concertaron para arrebatarle su liber­tad y sus conquistas, en un factor que impulse en otros puntos del mundo los intentos de aplastar a otras Naciones. Chile, y el drama que vive desde el 11 de septiembre de 1973, no es un caso aislado o la sola consecuencia de una crisis interna en la historia de ese país. Allí se alcanzó uno de los objetivos de la estrategia del imperialismo destinada a mantener a todo un con­tinente sometido a su dominio.

Debemos denunciar que esta política no se detiene simplemente en el marco Latinoamericano. Sobran pruebas de cómo, sacando enseñanzas del desarrollo de cada una de esas experiencias, las fuerzas regresivas y enemigas del hombre aplican sus modelos en uno y otro punto del orbe.

La lucha del pueblo de Chile y de quienes solidarizan con ella, es la de todos los pueblos del mundo que combaten por su libe­ración y por el derecho de elegir, de acuerdo a sus propias reali­dades, los caminos que les conduzcan a mejores destinos.

Hoy, aunque constreñidos por la resistencia y la solidaridad, la dictadura chilena y Pinochet siguen en el poder al servicio de los intereses de una minoría e implementan las condiciones ma­teriales y políticas para institucionalizar su régimen. En este con­texto, ahora mismo, se desatan graves acontecimientos. El Go­bierno dictatorial busca resolver el problema de los prisioneros desaparecidos preparando un nuevo asesinato bajo la ficción de declararlos presuntamente muertos; acentúa la represión a las federaciones y sindicatos disolviendo y persiguiendo a sus orga­nizaciones más representativas y que cuentan con cerca de medio millón de trabajadores afiliados; reduce a niveles inconcebibles la capacidad adquisitiva del pueblo, condenando a toda una genera­ción al hambre y sus fatales secuelas; reduce radicalmente la inversión pública en salud, educación, alimentación, transporte, vivienda e investigación científica y técnica; aumenta la desocupa­ción laboral a términos desconocidos en el mundo. En síntesis, impulsa la más implacable agresión contra el pueblo chileno, como una condición básica necesaria para desarrollar su esquema económico y político.

Pero Chile no está de rodillas ni derrotado.

A pesar de sus miles de muertos y de seres humanos hechos desaparecer, y los millares de presos políticos que la solidaridad a debido salvar y de los que aún permanecen encarcelados o son apremiados por el aparato represivo y terrorista más siniestro de su historia, la lucha crece en contenido y amplitud. Los trabaja­dores levantan con fuerza sus reivindicaciones; juristas y profe­sionales enfrentan en el debate público la mascarada de una constitución fascista; las mujeres y el conjunto del pueblo se organizan en defensa de la vida de sus familiares desaparecidos; la juventud manifiesta cada vez más claramente su rebeldía.

Toda esta lucha exige del mundo y de los demócratas una respuesta.

Una respuesta coherente y concreta expresada en hechos y no en declamaciones que no se correspondan a las conductas objetivas. La lucha por el restablecimiento de la democracia, por una parte, y el sostenimiento económico de las dictadura, por la otra, son conductas irreconciliables y contradictorias. La defensa de los Derechos Humanos debe comprender necesariamente la de los derechos políticos, sociales y económicos. Ellos son la base imprescindible de la autodeterminación de los pueblos y de su posibilidad de acceder a una vida libre y digna.

Frente a esto, hay una pregunta que no podemos callar: ¿en qué ha utilizado la Junta fascista los 3.000 millones de dólares en­tregados en estos cinco años por Gobiernos, Organismos interna­cionales de Crédito y la Banca privada? La respuesta es una sola: se han invertido en la compra de armas, sofisticados elementos para la represión y han sido absorbidos por dos o tres grupos financieros criollos y las todo poderosas transnacionales.

Denunciamos enérgicamente aquellos Gobiernos e Instituciones que con esos recursos sostienen el régimen de Pinochet, lo convierten en una amenaza para la Paz del Continente y hacen más larga y difícil la lucha de los demócratas chilenos.

Por eso, junto con reclamar el término de la entrega de armas y recursos a la Junta Militar, exigimos el mantenimiento de los Instrumentos de fiscalización y protección de los derechos humanos en Chile creados por la comunidad internacional, particularmente el grupo de Trabajo ad-hoc de la comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas; el esclarecimiento inmediato de la situa­ción de los desaparecidos y la sanción de los culpables del ase­sinato del ex canciller chileno Orlando Letelier.

Esta Conferencia Mundial tiene el deber de asumir un compromiso de acción concreto para impulsar todas las iniciativas que en su seno se han acordado. De esta manera responderemos adecua­damente al combate de las fuerzas políticas y sociales, de las organizaciones sindicales, de la juventud, de las mujeres y de la propia Iglesia Chilena.

Se encuentran aquí presentes fuerzas que deben impulsar activamente el cumplimiento de las resoluciones adoptadas en las Naciones Unidas y en las numerosas reuniones internacionales.

Hemos acogido en nuestros países a cientos de miles de perseguidos por la dictadura. En la mayoría de los casos los hemos...

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viernes, 11 de marzo de 2011

PARTE NOTICIOSO 932



PARTE NOTICIOSO N°932 - Lunes 26.1.87

Departamento de Comunicaciones CHAF

Comité Chile Antifascista

Berlín - República Democrática Alemana

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CRONICA POLITICA desde Santiago


El gobierno y en general los sectores cercanos a él están con el acelerador a fondo, tanto en el plano político como en el de la propaganda de los medios de comunicación e incluso en el área de la coerción y de la represión a los sectores opositores, en un claro objetivo de dar pasos grandes en el proyecto de institucionalización del régimen dictatorial.

El hecho más importante en este sentido es la promulgación por la Junta, de la ley de partidos politicos, el día 15 de enero. Unas semanas antes se había aprobado la ley de registro electoral con lo que se van completando los requisitos formales que ha planteado el gobierno y que conducirían a la realización de un plebiscito en el año 89, para ratifificar o rechazar el candidato a la presidencia de la república que propondrá la Junta y que durará hasta el año 1997. Todas estas nuevas leyes se inscriben, naturalmente, en el marco de la "constitución" del 80 con referencia muy especial al artículo 8 de dicho cuerpo legal que prescribe y excluye a las fuerzas progresistas en general y sin atenuantes.


La ley, una efectiva "militarización de la política"


Algunas características especiales de la ley divulgadas o conocidas marginalmente por el público, son la exigencia para la inscripción inicial de los partidos.. Se requiere de 100 firmantes pero que en el termino de 210 días cada agrupación que pretenda llegar a ser partido legal deberá juntar como militantes el 0,5% del electorado correspondiente a por lo menos tres regiones del país continuas o a 8 discontinuas. La lista de militantes afiliados es pública es decir, de conocimiento de todo el mundo; igualmente son públicas todas las formas de financiamiento con importantes reglamentaciones restrictivas, al respecto. También la ley reglamenta en forma bastante minuciosa y condicionante la manera en que deberán constituirse e integrarse las directivas de los partidos políticos. Entre algunas de las exigencias se determina la cantidad y la forma para integrar la directiva con personas representantes de las diversas regiones del país. Otro aspecto, es que no pueden pertenecer a partidos políticos funcionarios del Poder Judicial y de otras entidades del Estado, y tampoco dirigentes sindicales o gremiales.


Opiniones y vacilaciones


Tanto esta ley como la de Registro Electoral han sido públicamente cuestionadas en su efectividad técnica y transparencia democrática por muchos técnicos, fundamentalmente de la democracia cristiana que han puesto en evidencia las grandes posibilidades de control y de fraude por parte del gobierno. Este maneja los instrumentos estatales que tienen que ver con el contro1 de los partidos, con la propaganda, con los procesos electorales y los escrutinios. La ley, por lo poco que se conoce de ella, crea una muy difícil situación para los sectores de centro, ya que su aceptación los acoplaría al sistema político que garantiza realmente el triunfo del gobierno de 1989.

Los partidos de centro no han tenido pronunciamiento sobre esta ley, en parte porque hay diferentes apreciaciones en su interior y, también, porque gran parte de sus dirigentes piensa que para ellos es una verdadera encerrona.

La revista Hoy en su editoria1, por ejemplo, ha adoptado una posición esencialmente pragmática e insinúa la conveniencia de que a pesar de que estas leyes tienen muchos elementos negativos, habría que aceptar que estamos en un momento de ofensiva del régimen y que hay que adaptarse a estas situaciones para salir desde adentro con una posición, en una perspectiva de largo plazo para cambiar las cosas. Otros sectores de la DC señalan que es realmente imposible aceptar los términos en que ha sido hecha esta ley.

Las reacciones en la derecha son en general de aceptación, incluso de aprobación, aunque con críticas de diverso tono...


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Publicado en: PARTE NOTICIOSO N°932 - Lunes 26.1.87

Departamento de Comunicaciones CHAF

Comité Chileno Antifascista

Berlín - República Democrática Alemana

PARTE NOTICIOSO 931




PARTE NOTICIOSO N°931 - Martes 20.1.87

Departamento de Comunicaciones CHAF

Comité Chile Antifascista

Berlín - República Democrática Alemana

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CRONICA CULTURAL



Por Luis Alberto Mansilla

Casi todo ya está dicho sobre los 65 años del Partido Comunista de Chile. Está claro que en realidad son 75 porque no se pueden olvidar los 10 años del Partido Obrero Socialista, fué dado por Recábarren en Iquique en 1912 que cambió de nombre y de estructura orgánica en el segundo congreso de Rancagua en 1922. Lo qua talvez no haya sido tan subrayado en este aniversario es la importancia que tiene el Partido Comunista de Chile en la historia cultural del país. Cualquier referencia honesta a la cultura nacional no puede omitir la influencia, el impulso, las realizaciones, los nombres, las obras que de uno u otro mo­do tienen que ver con un partido profundamente enraízado en la historia del país, en su desarrollo, en su realidad, en susesencias espirituales e ideológicas.

El fundador del Partido, Luis Emilio Recabarren, era un poco poeta, un poco autor teatral, un poco director de coros y bastante un periodista que conocía hasta los últimos resquicios de ese oficio. Siempre se dio cuenta que no bastaba la fundación, de una organización política revolucionaria, de los obreros sino que además, había que educar y formar la conciencia de sus militantes. No era posible entonces hacer academia ni dictar complejas conferencias sobre los clásicos del socialismo científico. Los mejores vehículos eran el teatro y las canciones. El teatro obrero, impulsado por Recabarren, adquirió un desarrollo que ahora nos parece casi increíble. Los actores, los autores, los decorados se improvisaban sobre la marcha. Era un teatro que debía emocionar e impulsar a la acción. Sus escenarios es­taban en los sindicatos y locales sociales o simplemente al ai­re libre de una plaza o de la pampa. Fue todo un movimiento que hizo escuela, que produjo autores notables como Acevedo Hernández y hasta el propio Recabarren contribuyó con obras que eran celebradas y exigidas por un sencillo auditorio de multitudes. Los múltiples periódicos proletarios de Recabarren jamás se olvidaban de la poesía o de recomendar las buenas expansio­nes del teatro o de la música.

Hasta entonces los intelectuales de izquierda eran anarquistas o de un lírico redentorismo. Los comunistas impusieron la idea de la lucha organizada como una fuerza de clase. La clase obrera fue protagonista de hechos capitales en la histo­ria del país e hizo sentir su influencia a pesar de las repre­siones y de los feroces enemigos que le salieron al camino. Era natural que en torno a tal proceso surgieran también creadores artísticos que adherían a él, que lo asimilaban a sus obras y que en algunos casos adoptaban resueltamente la militancia en el PC.

Talvez el más ilustrativo de tales adherentes en la primera época sea el novelista Carlos Sepúlveda Leyton, ahora in­justamente olvidado. Escribió novelas proletarias de gran colorido y contenido revolucionario como "Hijuna", "La Fábrica", "Camarada". Fué un antecesor de Nicomedes Guzmán y de la generación del 38 donde el núcleo de "la cuestión social" eran el Frente Popular y la resuelta batalla contra el fascismo.

Los mejores autores de otras generaciones no tardaron en reconocer en el PC al destacamento político que mejor los interpretaba, aunque no pertenecieran a sus filas. Así ocurrió con figuras ilustres como Angel Cruchaga Santa María, Augusto Dal mar, Alberto Romero, Pablo de Rockha. El PC atrajo incluso a poetas de procedencia burguesa y de sensibilidad europea como Vicente Huidobro. La militancia de escritores como volodia Teitelboim, Juvencio Valle, Luis Enrique Délano, Francisco Coloane, Gerardo Seguel, de músicos como Armando Carvajal, de grandes científicos como Alejandro Lipschutz, significó un foco de atracción del PC para otros artistas de las más variadas disci­plinas, estilos, sensibilidades. El ingreso a sus filas de Pa­blo Neruda en 1943 culminó un hecho indiscutible: alrededor del Partido Comunista de Chile reconocían bandera los creadores ar­tísticos que estaban interesados en las transformaciones funda­mentales dei país, en el destino de su pueblo, en su progreso y desarrollo.

Nunca hubo imposiciones de ningún orden de parte del PC a los creadores culturales. Bajo su alero florecieron cien o más flores. Hubo realistas y surrealistas, castos y eróticos, clásicos y vanguardistas, abstractos y figurativos. Sus dirigentes con sabiduría popular han entendido siempre que los caminos de la creación son tan múltiples como autores, músicos o pinto­res existen y que el llamado de "las voces misteriosas" no es contradictorio con una firme adhesión al pueblo, al socialismo y a un humanismo revolucionario, Y en sus grandes líneas los intelectuales y artistas que han militado o simpatizado con el PC de Chile han sido consecuentes -hasta el heroísmo a veces- a la razón de ser de un partido proletario.

Habría que hablar mucho sobre el estímulo decisivo de los comunistas a la nueva canción de Chile, fenómeno que sigue interesando al mundo y a la obra prodigiosa de Violeta Parra o de Víctor Jara. ¿Quién puede negar la influencia del PC en el teatro, las artes plásticas, el cine nacional? Bastaría comprobar este hecho para señalar el carácter profundamente nacional, po­pular, creador de un partido que la dictadura fascista señala como un engendro del infierno y como "foráneo". Los comunistas chilenos son -al final de cuentas- tan indestructibles y chilenos como la cordillera o la pampa del norte. Es inútil cual­quier guerra criminal para destruirlos. No serán jamás derrotados. Vencerán siempre.


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Departamento de Comunicaciones CHAF

Comité Chileno Antifascista

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lunes, 28 de febrero de 2011

MI DEUDA DE AMOR



MI DEUDA DE AMOR

Desde un muro del camino Cintura de Valparaíso, se desprende suavemente mi antiguo alumno. Su rostro diáfamo, risueño, con el bigotillo que adorna su labio superior. Sus ojos negros, límpidos, transparentes, agudos, afectuosos me acogen como un cálido abrazo fraterno.

No puedo detener mis lágrimas, sollozos ahogados en mi pecho. Un nudo atorándome la garganta. Impotencia, recuerdos, recuerdos..

Años atrás, noche otoñal, miraba la vitrina de una zapatería, cuando una voz infantil le dice a su madre “ ¡Mamá, mamá…mi señorita de la Escuela….¡está aquí en la calle! El niño, al llegar a la escuela, me encontraba adentro y al despedirse al término de la jornada con un besito de despedida, yo seguía allí.

Si, si – respondió la madre amablemente- también ella sale de compras - y nos despedimos con un efusivo abrazo hasta el día siguiente.

Alejandro, el menor de siete u ocho hermanos. Su madre había sido distinguida como la mejor madre del sector por su dedicación y entrega a la familia. Su padre un esforzado hombre de bien. Niño bien cuidado, inteligente. Cuando cursaba segundo básico su madre muere de cáncer. Yo acompaño a la familia en el sepelio. Terminada la ceremonia en el cementerio, el niño le dice a su padre y hermanos –“ Ahora yo me voy con mi señorita Sonia, ella es mi segunda mamá” Yo turbada, emocionada, no supe qué hacer. El chico había cogido mi mano. No recuerdo los argumentos que le dieron los familiares para desprenderse de mí, mas fue sin llanto ni coacción imprudente.

Evoco el vínculo maestra- alumno, fraternal, sin problemas. En cuarto año básico, enseñé los primeros movimientos de ajedrez. Alejandro ya los sabía por sus hermanos con los cuales practicaba, convirtiéndose en un experto.

En séptimo año fue campeón comunal y provincial de ajedrez. El Director de la Escuela, ufano de su alumno, lo llevaba en su auto a las competencias. Fotos en el diario La Estrella del puerto. Las fotos de Alejandro, pegadas a un mural, servían de publicidad al establecimiento.

Pasaron los años. Dejé de saber de esa camada de alumnos, los que ya jóvenes, me saludaban en la calle.

Un día de agosto ¿1988? Caminando por el centro de Valparaíso, un joven alto, buen mozo, me alza en un abrazo dejándome en el primer escalón de acceso a una tienda, para quedar a su altura. “Míreme, míreme señorita Sonia” . reconozco sus límpidos ojos, alegres. -¡Alejandro Pinochet!. –“Sí señorita Sonia. Seré profesor de Ciencias Sociales como usted. Me falta poco. ¡Seremos colegas!”

Nos despedimos contentos. Yo, agradecida de mi profesión que me daba esa satisfacción moral de gratitud.

En octubre, otro ex alumno, viene a mi casa a darme la noticia: “Alejandro fue secuestrado por la CNI en Santiago”. Nadie sabe lo que lo ocurrió, nadie más que los captores.

Cuando difundí la noticia en la Escuela, baje al sub mundo de la cobardía. El Director no lo recordaba. Todos mis colegas se excusaban de no reconocerlo como un alumno regular. Sólo una colega amiga, me consoló y lo reconoció.

¡Alejandro Pinochet Arenas! Detenido desaparecido….he asistido a manifestaciones de familiares de detenidos desaparecidos. He visto a tu padre, añoso luchando por encontrarte. Fuiste de los últimos mártires del gobierno militar.

En el Cerro Mesilla, Camino Cintura, encontré tu cara mirándome desde un muro.

Escribo estas letras con los ojos húmedos.

Espero que me abraces cuando marche a tu dimensión.

Sonia Farías Silva.