lunes, 27 de enero de 2025

HACE 80 AÑOS: TROPAS SOVIÉTICAS LIBERAN A PRISIONEROS DE AUSCHWITZ

 



CAMPO DE EXTERMINIO DE AUSCHWITZ

 

Hoy se cumplen 80 años de la liberación por parte de los soldados del Ejercito Rojo, de miles de prisioneros del Campo de Exterminio de Auschwitz. Recordamos este hecho a través de un escrito del historiador Iván Ljubetic Vargas.


                                               Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                               Centro de Extensión e Investigación

                                               Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

 



Las tropas nazis-fascistas de Hitler  comenzaron la invasión de Polonia el 17 de septiembre de 1939. Ocho meses después, el 20 de mayo de 1940, iniciaron la construcción del complejo de campos de concentración de Auschwitz. El mayor de los establecidos durante el régimen nazi-fascista.

Estaba localizado a unos 70 kilómetros de Cracovia. Constituyó el principal centro de exterminio de la historia de la humanidad. Allí murieron asesinadas más de un millón de personas.

 

AUSCHWITZ  I

Auschwitz I, fue  construido en 1940. Los primeros en llegar a él fueron los prisioneros políticos del ejército polaco. Pero pronto  les siguieron  miembros de la resistencia,  intelectuales, homosexuales, gitanos y judíos.

La mayoría de los judíos eran engañados por los nazis, que les vendían parcelas y casas y les ofrecían llamativos puestos de trabajo para que llevaran consigo sus bienes más valiosos. Tras un largo viaje que los dejaba exhaustos llegaban al campo, donde si no eran considerados aptos para trabajar eran asesinados, y si lo eran trabajaban prácticamente hasta su muerte.

A la entrada de Auschwitz I,  los recién llegados se encontraban con la enorme y cínica  inscripción "Arbeit  macht  frei" (el trabajo hace libre).

 





El campo estaba dividido en diferentes bloques, con barracones en los que se hacinaban los prisioneros. Uno de esos bloques era el fatídico  número 11, conocido como "el bloque de la muerte". Allí se aplicaban los castigos, consistentes en encierros en celdas minúsculas en las que se dejaba a los prisioneros morir de hambre, o bien eran ejecutados o colgados.

Hoy, a lo largo de los diferentes bloques del campo de Auschwitz I, se pueden ver exposiciones en las que se muestran las condiciones en las que sobrevivían los prisioneros, además de una pequeña parte de la inmensa colección de los objetos que fueron robados a los prisioneros antes de asesinarlos. Botas, maletas, gafas, ollas… Incluso pelo, que era vendido para la fabricación de telas que en ocasiones los nazis llevaban en sus abrigos.

 

AUSCHWITZ - BIRKENAU

El segundo campo y el de mayor tamaño que se construyó. Es  el que la mayor parte de la gente conoce como Auschwitz.  Fue construido en 1941 en la localidad de Birkernau (a 3 kilómetros del campo principal),  como parte del plan de los nazis, conocido como “Solución final” en el que se pretendía aniquilar a la población judía.

El campo contaba con una extensión de 175 hectáreas y se encontraba dividido en varias secciones delimitadas con alambres de púas y verjas electrificadas.

Auschwitz – Birkenau no era un campo de trabajo igual que los demás.  Se construyó con la función de exterminar a los prisioneros que entraban en él. Para ello fue equipado con cinco cámaras de gas y hornos crematorios, cada uno de ellos con capacidad para 2.500 prisioneros.

Los prisioneros llegaban al  campo, después de un terrible viaje de varios días en vagones de carga de un tren, donde no recibían agua ni comida. Al entrar al campo de exterminio eran seleccionados.  Algunos iban a parar directamente a las cámaras de gas. Otros eran enviados a los campos de trabajo o empleados para la realización de experimentos.

Los prisioneros considerados poco aptos para trabajar eran trasladados hasta las cámaras de gas, donde se les informaba de que iban a recibir una ducha y, tras dejar sus pertenencias en una sala, eran encerrados y asesinados con Zyklon B. Cuando todos habían muerto se revisaba que no tuvieran ningún objeto de valor (dientes de oro, pendientes…) y eran llevados a los hornos crematorios.

En un primer momento no se llevó  mujeres al campo. Pero  en 1942 comenzaron a trasladarlas a Auschwitz II, donde eran asesinadas u obligadas a participar en crueles experimentos de esterilización que tenían lugar en el campo principal.

 


Crematorio


En el campo  de Auschwitz - Birkenau aún se conservan algunos barracones originales, las enormes letrinas y los restos de los hornos crematorios y las cámaras de gas que los nazis trataron de destruir antes de su precipitada huida.

 

SOLDADOS SOVIÉTICOS LIBERAN  AUSCHWITZ

En 1945 el ejército ruso avanzaba a pasos de gigante hacia Polonia, por lo que los nazis decidieron evacuar Auschwitz con duras marchas, que para muchos de los prisioneros resultaron mortales.

El 27 de enero de 1945 las tropas soviéticas liberaron a los prisioneros que quedaban en el campo.

 


 

 


 

  


Resumen

 


Comentario radial y escrito.

 

 






Salieron a la vida los acuerdos alcanzados en el XXVII Congreso de los Comunistas.

Está encabezada en un decir de Lenin. “Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños”

Han pasado dos días y todavía estoy pegado en ese pedacito de lectura: “Con la condición de creer en nuestros sueños”.

Tengo insomnio de tanto creer.

Vivimos un tiempo, en el cual, amenazan de dejar cesante a las abejas y poner en su lugar a drones altamente cualificados para la polinización.

Que pasara con los murciélagos, ni idea.

Uno, como habitante común y en las puertas del infierno, se va sintiendo sin derecho a réplica.

A cualquier mamarracho inventado, dicen que emana de la democracia practicada.

El dividir en la política, para mí no es democracia, es más bien desnutrir al desnutrido.

Sientan el quintal de izquierdas que brotan; “derecho a expresarse” le llaman.

Sientan esa Central Única de los trabajadores.

Denigran y estrujan a la democracia a una tan mínima expresión, que no la respeta nadie, siendo ultrajada miserablemente.

Y pienso en la ignorancia, por querer entender a los pueblos que eligen representantes y mandatarios como el escogido a presidente, Donald Trump.

“Trampuso” será.

Un franco tirador le achunta a la oreja y un parche curita se hace símbolo de la resistencia y soberanía de un pueblo más predestinado que los judíos.

Si tienen la posibilidad de leer las resoluciones del XXVII Congreso de los comunistas, léanlo; podrán soñar como yo, no hace daño, reconforta y da esperanzas.

Es comer fantasía.

Me encumbré en volantín y fui gota de agua cuidando la higuera; me encontré con Tupamaros, con Tupac, con Montoneros, con Sendero y Farabundo, me encontré un 26 de julio y un Manuel.

Se tiene tanta vida y, sin embargo, nos ensucia la ignorancia, la mentira y los escaparates nos manipulan.

Los tiempos son un parpadeo, no nos damos cuenta de lo resbaloso.

Cuando yo era cabro, no se veían tantos muertos; las ignominias que se practican hoy en día tienen otras vestimentas.

En el barrio Amunategui, en La Serena, escondiendo el “Morro de Arica” en la mano, le aplaudíamos a un cabro amigo peruano.

El momento del despojo te sufría, pero no lo veías.

Yo recuerdo Copiapó, a las casas llegaba el Atalaya, el Siglo era más bien contrabando o tenías que ir a buscarlo por donde yo lo dejaba.

No pretendo ahuyentar la historia, menos todavía, la lucha de nuestra clase obrera, de mi partido, al contrario.

Antes, creía yo, que, no le hacíamos mucha meya al enemigo.

Era normal ver a gente de Chañaral, ir a buscar agua potable a Barquitos.

Mi niñez, mi infancia, no se preguntaba del porqué de tanta ausencia.

Cuando la clase obrera, sus representantes, afinaron la puntería y la lucha de clases, herramienta indispensable para enfrentar a los imperios, empezó a hervir, los paisajes comenzaron drásticamente a cambiar.

Faltaba conciencia de clase, conciencia social.

La Revolución Francesa cambió de ropa, incluso la Revolución de Octubre fue insuficiente para continuar.

El Imperio es muy poderoso.

Hoy, se hace diferente, el mundo trabajador aprende de Cuba, isla en la que el Caimán ya no baila. Hoy, tengo espacios para soñar, es ver a Venezuela, a México, a Nicaragua, es ver Yemen, es ver China.

Él desparramo es grande, pero lo indigno está quedando desnudo.

Miren cómo tienen a mi Argentina, miren cómo tienen prisionero a Polisario en la arena, sin embargo, está rebelde, iracundo.

¡Democracia, grita el pistolero!

Hay que excavar, monte abajo.

Dos cuadrillas de veinte. Veinte con pala y chuzo; veinte con tenedor y cuchara.

El socavón no importa, lo importante es tener 80 manos en disputa, dispuestas a quedarse con pala y chuzo, importándole un carajo, la solidaridad internacional.

La democracia, es una instancia, un camino que lo construye un colectivo con derechos y obligaciones reales, concretas, solidarias, es un método de trabajo, en la que todos tengan las posibilidades reales de hacer uso de sus derechos fundamentales.

Eso no ha ocurrido nunca, menos en mi paisito.

Que se ha intentado, se ha luchado y se lucha segundo a hora, a cada día, a cada rato, eso sí, pero, por no saber mirar bajo el agua, las cosas se esfuman miserablemente.

Y yo quiero soñar.

La educación, su aprendizaje, es analizar, pensar, que se puede cambiar el mundo, se puede parir otra sociedad.

Repito, lean los acuerdos del XXVII Congreso de los comunistas.

Al menos podrán soñar.

El imperio engendra la miseria, la pobreza.

Tienen la alegría, la abundancia y el bienestar, gracias al rechinar de tripas del hambriento.

Actualmente, nada es, lo que se ve.

Yo quiero creer, que los enfrentamientos ideológicos, convertidos en materia viva, aparecen por todos lados.

La invasión a Libia no es lo mismo que la invasión a Palestina o al Líbano o a Siria, pero las causas son las mismas.

Predominar, lo dice el amigo del francotirador, el del “parche curita”

“El mundo para América y América para los americanos”.

No podemos engañarnos, llevamos en los genes la necesidad imperiosa de existir y dominar. Y, como somos los únicos seres, que podemos educarnos para razonar, para pensar, tendríamos que practicar lo expresado por Leonel Sánchez.

“Y que gane el mejor” .

En ese vivir, en las ideas y por las ideas, no cabe el andar matando a diestro y siniestro para poder existir, vivir, ser feliz.

Tenemos el derecho y el deber de seguir creyendo en nuestros sueños.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20250126



MARÍA MELÉNTIEVA, JOVEN HEROÍNA DE LA UNIÓN SOVIÉTICA

 


Recordamos a Maria Meléntieva, joven comunista soviética, combatiente contra el nazismo, asesinada en los días de la Gran Guerra Patria. Les entregamos a nuestras lectoras y lectores un escrito del Historiador Iván Ljubetic Vargas.

Boletín Rojo


                                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                        Centro de Extensión e Investigación

                                                        Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

 


María Meléntieva nació el 24 de enero de 1924 en el pequeño pueblo de Pryazha de la  República  Autónoma Socialista Soviética de Carelia, en el seno de una familia de campesinos.  Se graduó en la escuela secundaria en su pueblo. Luego  completó los cursos de enfermería, para  trabajar como enfermera en un hospital en Sequezha.

María era militante del Komsomol (Juventud Comunista) y practicaba varios deportes.

 

EN LA LUCHA DE GUERRILLAS CONTRA LOS NAZIS

Los nazistas habían invadido la Unión Soviética. Estaba en pleno desarrollo la Gran Guerra Patria. Los comunistas, entre ellos los miembros del Komsomol estaban en la primera línea.

El 15 de junio de 1942, María Meléntieva, su compañera Anna Lisitsyna y otros seis  militantes del Komsomol fueron enviado al distrito de Sheltozerski, que en ese momento estaba bajo control de los invasores. Iban en misión de reconocimiento y establecer allí una organización clandestina del Komsomol. Completada su tarea se enteraron que el avión que llevaría a los ocho guerrilleros de regreso a territorio controlado por las tropas soviéticas no podía llegar. Por tanto los ocho deberían caminar a pie a través de las líneas enemigas para entregar los documentos que contenían la información que habían reunido sobre la ubicación de las tropas nazis y los nombres de los que colaboraban con los invasores.

Fue un difícil regreso. El 3 de agosto, durante el cruce del río Svir, que estaba helado, murió ahogada su amiga y camarada Anna Lisitsyna. Pero María logró recuperar los documentos que Anna llevaba en su sombrero. Ahora sola, Meléntieva prosiguió su caminar. Vagó por bosques durante cinco días. Sin ropa, zapatos ni comida, llevando el paquete con los documentos.

Al sexto día se encontró con efectivos del 272º Regimientos de Fusileros del Ejército Rojo. Así pudo entregar los documentos.

Fue la primera, pero no la última misión encomendada a María  Meléntieva.

 

UNA SEGUNDA MISIÓN

En el verano de 1943 fue enviada a otra misión dentro del territorio controlado por los nazis. Debía ponerse en contacto con el comité clandestino del  Komsomol que había ayudado a establecer en Sheltozerski y recoger de cualquier información que tuvieran. 

Se produjo un enfrentamiento de un grupo de guerrilleros, entre los que estaba María, con tropas finlandesas. Ella y otros partisanos  sobrevivientes  fueron capturados y hechos prisioneros.

Después de negarse a responder a las preguntas de los militares finlandeses, los partisanos fueron asesinados a quemarropa dentro de un sótano el 2 de julio de 1943.

 

 Condecoraciones de María Meléntieva: (25 de septiembre de 1943)

-Heroína de la Unión Soviética  

-Orden de Lenin      

-Orden de la Bandera Roja                   

 

 

Galería de los héroes de Petrozavodsk

 


 

Monumento en honor a Meléntieva en la calle Meléntieva, Petrozavodsk.

     

                         


Placa conmemorativa en el edificio de la calle Meléntieva, n.º 50 en Petrozavodsk




lunes, 20 de enero de 2025

Punto y coma.

 



Comentario radial y escrito.

 

 

 

Para calmar los nervios y sacudirme la guerra, vi una película titulada “Número 24.”

Relata acontecimientos ocurridos durante la ocupación nazi en Noruega.

De la resistencia heroica, joven, de una gran parte de su población, de su trabajo de inteligencia y desenmascaramiento de los pronazis noruegos, que denunciaban codiciosos y serviles a sus propios conciudadanos.

Una escena muestra la tortura infligida a un muchacho perteneciente a la resistencia exigiéndole denunciar a sus camaradas.

Por su silencio, le obligaron a ingerir aceite hirviendo.

Lo quemaron por dentro.

Aterrorizados se preguntaban del porqué de la existencia de seres humanos con capacidad de discernir, actuaran de esa manera tan inhumana.

Que puede transformar a seres humanos en bestias.

Mi paisito, Chile, vivió también ese tiempo vil y despreciable, denotando una ausencia total de empatía, de honradez social y cívica.

Asomo esta barbarie de ideas infernales, al ver por mi ventana, ese caminar arrogante, ese ardor de 86 años antiguo, dominante, amenazador del nazismo, del fascismo, del neoliberalismo que amenaza la vida entera.

Yo, grito desesperado:

¡Buscar al enemigo cierto!

La ultraderecha y sus derivados son perros de presa inventados para cuidar a muerte los intereses de los dueños del capital.

Y además de perros de presas, son traidores; en la Segunda Guerra Mundial le mordieron la mano al amo.

O quizás no; fueron mandatados a matar, a destruir la vida, a utilizar la guerra para empezar de nuevo.

Era necesario el caos, la miseria a gran escala.

No olvidar nunca, que los grandes beneficiarios de la muerte, es la industria de las armas y de los príncipes de la guerra.

Una cuestión tan igual, tan inmoral como lo es hoy.

Las mismas ideas con edades diferentes, otros apellidos, otra historia; otras ideas con un mismo raciocinio.

Ese razonar que salpica los caminos, carboniza los aceres, para bendecir y proteger la explotación del hombre por el hombre.

Y sobre todo, perpetuar los intereses del Imperio.

Única manera y forma, que un minúsculo grupo de personas puedan ser dueños de la vida y de la muerte de todo un planeta.

Entreabro mi portal antiguo, alcanzo a ver a un niño, asustado como un gorrión, sacando con la mano restos de comida de una olla.

Espera del mundo, de ti, de mí, que se acabe la muerte y pueda volver a Gaza, a juntar escombros.

El olvido es una epidemia muy re grande.

Es cuestión de cambiar nombre, enredar la mariposa, buscar lo bello y la mentira en lo atrayente, humear mortal los panales de abejas y estamos al otro lado.

Mi colectividad política ha salido de una experiencia complicada, complicada y maravillosa a la vez.

Es como un parto, recién comienza la vida.

La vigilancia revolucionaria cobra un papel muy relevante.

Y tan relevante que, para continuar, se hace necesario ajustar, pienso yo, el método científico, es decir, la DIALECTICA.

Pero para eso, debemos tener la película muy clara.

La cuestión ideológica es el arco, el yunque, el acorde fino, vigilante.

Decimos, que, a través de la lucha de clases, hay que barrer con el oponente e implantar la dictadura del proletariado.

Se implanta de la misma forma que la ha implantado la oligarquía terrateniente, con el martillazo de fondo de Toro y Zambrano.

Desde esos tiempos, que los olvidados han estado en litigio con el riquerio.

Los tiempos que hemos vividos, que han sido de vacas gordas y vacas flacas, nos dejan un tanto cínicos.

Más bien vulnerables, muy vulnerables, muy solos.

Las desilusiones dañan, sacuden el espíritu, matan.

El Conservadurismo, los momios, han sido unos bellacos, unos socialmente ignorantes, unos tardíos. Con lo que se sabe del abogado del diablo, hay que ser badulaque querer levantar una “Estatua para Piñera”

No tienen idea lo que ha sufrido el pueblo, no sienten, ni por cachativa, la metamorfosis brutal de nuestra sociedad, su desapego del azadón.

Lo digo también por mí.

Solito me subí al tren de Don Lucho, todavía sigo, sabiendo que sería un continuo movimiento, que lo tuyo no es solo tuyo, si te quedas con sus aromas y sueños, eres privilegiado.

La cuestión para mí es una búsqueda como la de México.

Hacer cosas para el pueblo y con el pueblo; eso POR el pueblo me suena extraño.

“No vamos a regresar al modelo neoliberal, no vamos a regresar al régimen de corrupción y de privilegios, no dejaremos que regrese la decadencia del pasado donde se gobernaba para unos cuantos”.

Eso dijo su mandataria la semana pasada.

Y no es poca cosa, está en la ira del huracán.

Mire usted, un encargado de seguridad del país mexicano salió más tímido que Pablo Escobar.

Tengo fe en que irán paso a paso siendo Emiliano Zapata.

La ignorancia y la pobreza son las causas de estas plagas que corroen la dignidad humana.

Hablaba recién de la dialéctica como método científico para intercambiar ideas, propuestas para dignificar la vida de los pueblos.

Yo creo, que hubo un destello de esto en el gobierno Popular de Salvador Allende. Pero las ansias de poder y protagonismo severo de cierto sector de centro y derecha y de izquierda también, obligo al Imperio a soltar sus esbirros y conservar identidades.

Cualquier hacer político que se haga en nombre de la clase y vaya en desmedro de las esperanzas real del pueblo, es una desviación ideológica trágica.

La Vigilancia revolucionaria tiene que cambiar pañal.

 

Alejandro Fischer Alquinta

Estocolmo20250119




RECORDANDO A RICARDO FONSECA, UN COMBATIENTE EJEMPLAR

 


 

Se cumplieron 119 años del nacimiento de Ricardo Fonseca Aguayo, educador y Secretario General del Partido Comunista de Chile. Lo recordamos en estas páginas a través de un escrito del Historiador Iván Ljubetic Vargas. 

 

 

En su 119 natalicio:

 


                                                Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                Centro de Extensión  e Investigación

                                                Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 

 

 

 


 

                                “Veníamos los dos de las desamparadas

                                  regiones de la Frontera,

                                  y entre una racha y otra del tiempo tempestuoso

                                  nos encontramos bajo el mismo techo

                                  junto al fuego que el hombre ha levantado

                                  sacándoselo del pecho”

 

                                  (Pablo Neruda)

 

 

 

Ricardo Fonseca Aguayo, educador y Secretario General del Partido Comunista de Chile,  nació en  el sur, en la Araucanía, en una modesta casa de la calle 18 de Septiembre de Puerto Saavedra, el 17 de enero de 1906, pueblo en donde pasó su niñez. 

Sus padres, Santiago Fonseca y Clorinda Aguayo, eran campesinos pobres de un lugar llamado Pichico (“Poca agua”). Además de Ricardo, tenían otros cuatro hijos: Santiago, Elcira, Lisardo y Abraham. 

Ricardo no había cumplido los seis años, cuando falleció su padre. La madre mostrando valor y mucho espíritu de sacrificio, apechugó con sus cinco hijos. 

Ayudada por el mayor de ellos, llamado Santiago (quien fue el primer comunista de la familia), la madre daba pensión en la casa donde vivía.    Por  ello, pudo Ricardo estudiar en la Escuela Primaria de Puerto Saavedra.


ESTUDIANTE RESPONSABLE

Estudió con responsabilidad, llegando a ser el mejor alumno de su curso. Tenía gran amor por la lectura. Fue el lector más asiduo de la biblioteca de Puerto Saavedra. 

El maestro de Ricardo  de la Escuela le aconsejó a su madre (que era analfabeta) que lo matriculara en la Escuela Normal de Victoria. Tenía 12 años y hubo que aumentarle la edad para que pudiera ser admitido. 

En esa escuela se destacó por ser un estudiante aplicado, por su firme personalidad, su espíritu de fraternidad  y de camaradería hacia todos sus compañeros. 

Cuando Ricardo se fue a estudiar a la Normal y  su hermano Santiago a Valdivia, a trabajar como obrero, la madre se fue a vivir al campo,  a Pichico, distante 4 kilómetros de Puerto Saavedra.


CONOCE A RECABARREN

Ricardo finalizó sus estudios en Victoria cuando tenía 17 años de edad. Viajó a Santiago. Allí se encontró, por casualidad, con un mitin obrero en la antigua Plaza Argentina, frente a la Estación Central. Le llamó la atención un orador. Era Luis Emilio Recabarren. 

Comenzó a trabajar como profesor en la Escuela Nº 3 de Valdivia. Por las  noches iba a los locales sindicales donde hacía clases de alfabetización y de cultura general. Allí tomó contacto con dirigentes obreros. 

En 1922 se fundó la Asociación General de Profesores de Chile, que se  puso a la cabeza de las luchas del Magisterio. Ricardo se  incorporó a ella y participó activamente en sus campañas. 

En Valdivia escuchó por segunda vez a Recabarren en una charla sobre “Rusia Obrera y Campesina”.


EN LA LUCHA CLANDESTINA

El 4 de junio de 1925, durante el gobierno de  Arturo Alessandri Palma, se perpetró la masacre de La Coruña. Dos años después se inició la dictadura del general Carlos Ibáñez del Campo, que reprimió al Partido Comunista  y a la FOCH. Decenas de dirigentes fueron detenidos y deportados a Isla de Pascua, de Juan Fernández y otros lugares inhóspitos. 

Ricardo tomó parte en grupos clandestinos para luchar contra la dictadura, formados por los profesores  más consecuentes.


DIRIGENTE DEL MAGISTERIO

En 1928 Ricardo Fonseca trabajó por unos meses en la ciudad de Molina, para trasladarse luego a Santiago, donde ejerció como profesor en la Escuela Nº 63 de Recoleta. Pronto fue elegido dirigente de la Sección Santiago de la Asociación General de Profesores. 

Junto a otros maestros, con los cuales venía luchando, fundó el Grupo ITE, adherido a la Internacional de los Trabajadores de la Enseñanza. 

La ITE, de la cual rápidamente se constituyeron filiales en Antofagasta, Valparaíso, Talca, Chillán, Concepción y otras ciudades, enarbolaba la bandera de la lucha contra la dictadura, por las reivindicaciones de los maestros y por el desarrollo de la educación.

 

INGRESA AL  PARTIDO COMUNISTA

Hacia fines de 1929 ingresó a las filas comunistas. En una carta enviada a compañeros y amigos, en febrero de  1930,  explicó las razones del trascendental paso dado: “La tarea del profesor es noble, y enseñar es una de las cosas más grandes que existen. Pero la acción de la escuela es restringida y los frutos que obtiene un maestro  en su vida son demasiados pequeños. Es preciso servir a una escuela más grande, cuya acción englobe a miles de alumnos. Esta escuela es el Partido Comunista y este alumnado innumerable es el pueblo”. 

(Citada por Luis Corvalán en “Ricardo Fonseca Combatiente Ejemplar”, página 66).

 

Por entonces, ya hacía años que su hermano Santiago se había incorporado a las filas comunistas. Lo hizo  cuando llegó a laborar como obrero en Valdivia.

Ricardo Fonseca militó en la Sexta Comuna de la capital.


LA ASOCIACIÓN GENERAL DE PROFESORES

El 26 de julio de 1931 un poderoso movimiento democrático derribó la dictadura de Ibáñez. Ese día, Ricardo pronunció su primer discurso público en un mitin en la Casa Central de la Universidad de Chile.

El 25 de agosto se constituyó la Asociación General de Profesores, eligiendo una Junta Directiva  de la cual formaba parte Fonseca. 

Había asumido el gobierno, en calidad de Vicepresidente,  el reaccionario Juan Esteban Montero, pero pronto entregó el mando a su ministro del Interior Manuel Trucco, quien también gobernó como Vicepresidente. Durante su breve mandato estalló, el 1 de septiembre de 1931, la sublevación de la marinería de la flota de guerra, aplastada el 5 de ese mes. 

En las elecciones de octubre  triunfó Juan Esteban Montero, quien asumió la Presidencia de la República el 3 de diciembre de 1931.

 

SU PREOCUPACIÓN POR LA EDUCACIÓN IDEOLÓGICA

El 11 de enero de 1932 los portuarios de San Antonio iniciaron un paro nacional. 

En la Sexta Convención Nacional  de la Asociación General de Profesores,  realizada en Chillán en enero de 1932, chocaron dos corrientes: una revolucionaria y otra reformista, entre las cuales las contradicciones eran insalvables. Entonces,  el 20 de ese mes, Fonseca y otros profesores revolucionarios fundaron la Federación de Maestros, una combativa entidad del Magisterio, que luchó por la democracia, el mejoramiento de las condiciones de los profesores y planteó por primera vez una educación con bases científicas.

 

El 4 de junio un golpe cívico-militar derrocó el gobierno de Montero e instauró la “República Socialista”, que no adoptó ninguna medida socialista, pero fue un gobierno democrático, que llevó adelante algunas reformas destinadas a mejorar las condiciones de vida de los trabajadores. Duró sólo doce días. Fue  aplastada por un golpe de Estado  reaccionario, que dio paso a la dictadura de  Carlos Dávila, que reprimió al pueblo durante cien días. En diciembre de 1932 se inició la segunda administración de Arturo Alessandri Palma.

 

EN EL COMITÉ REGIONAL SANTIAGO DEL PARTIDO COMUNISTA

El abril de 1933, Ricardo Fonseca fue promovido al Comité Regional Santiago del Partido Comunista. Desde ese organismo se dedicó con mucha fuerza a elevar el nivel ideológico de la militancia. Fue un activo promotor de la educación partidaria. 

En una Conferencia contra la Guerra, realizada en la Universidad de Chile, conoció a Elena Pedraza, delegada de los estudiantes de educación física,  con quien formó pronto un modelo de hogar comunista y  sería su compañera de toda la vida.


RELEGADO EN AYSÉN

En enero de 1934 el gobierno de Alessandri lo relegó  a Aysén. Estando allí recibió un regalo de Elena Pedraza: el Capital de  Karl Marx.   Dedicó su tiempo como relegado  a hacer algunas clases particulares  para  mantenerse,  conversar con  los trabajadores del pueblo y, sobre todo,  a estudiar la obra de Marx. 

A su regreso a la capital, fue elegido Secretario General de la Federación de Maestros. Eran tiempos de dura represión. Se produjo la masacre  de Ranquil contra los campesinos, en el Alto Bio-Bío.

 

HUELGA DE HAMBRE EN LA CÁRCEL

La policía irrumpió en un Congreso de la Federación Obrera de Chile, que se efectuaba en Santiago, detuvo a  Ricardo y otros delegados. Conducidos a la cárcel, llevaron a cabo una huelga de hambre, que  a través de la cual, después de 17 días, conquistaron la libertad. 

El 23 de febrero de 1936 se inició una huelga de los obreros ferroviarios que fue violentamente reprimida por el gobierno de Alessandri. Dirigentes políticos y sindicales fueron  detenidos.  Uno de ellos, Ricardo Fonseca.

 

RELEGADO A MAULLÍN

Por entonces,  trabajaba como vendedor de bencina en una bomba de Copec.  Se dirigía al Hospital San Borja a ver a su compañera Elena, que recién había dado a luz a su hijo Leonardo, cuando fue detenido por la policía y relegado a Maullín, una pequeña aldea, situada a varios kilómetros de Puerto Montt  No pudo ver a su esposa ni  conocer a su hijo. 

El movimiento de solidaridad  con los ferroviarios produjo un acercamiento entre los partidos de izquierda. Ello creó las condiciones para que el 26 de marzo de 1936 naciera el Frente Popular. Lo constituyeron los partidos Radical, Socialista, Democrático y Comunista.


LA REVISTA PEDAGÓGICA

Estando relegado en Maullín concibió la idea de  editar una revista pedagógica que barriera, en el campo de la educación, con el reformismo y el idealismo, y echara las bases de una pedagogía avanzada y de un plan orgánico destinado a terminar con el 42% de analfabetos, a elevar el nivel cultural del pueblo y a preparar a la juventud para la nueva época de transformaciones económicas, sociales y políticas por las cuales venía luchando el Frente Popular. 

De regreso a Santiago, junto Rodolfo Guzmán, Crisólogo Gatica y otros destacados maestros comunistas, editó la Revista Pedagógica. En septiembre de 1936 participó en la asamblea pedagógica organizada por la Unión de Profesores de Chile, donde planteó sus ideas sobre una educación orientada a la formación de una conciencia democrática.


SECRETARIO GENERAL DE LA JUVENTUD COMUNISTA

El Partido decidió que Ricardo pasara a las filas de las Juventudes Comunistas, en las cuales fue elegido su secretario general en 1937. Esta designación marcó un hito en la vida de la Jota. Gracias al aporte de Fonseca, experimentó un gran desarrollo, comenzó a utilizar métodos audaces, atractivos; adquirió personalidad, mayor combatividad y dinamismo. 

En enero de 1937, a iniciativa de Ricardo, se realizó un Pleno clandestino del Comité Central de las Juventudes Comunistas en las faldas de la Cordillera de los Andes. En esa reunión se trazó el objetivo de constituir un amplio frente juvenil patriótico y antifascista.


LA ALIANZA LIBERTADORA DE LA JUVENTUD 

Esto se logró en septiembre de ese año, al nacer la Alianza Libertadora de la Juventud, constituida por jóvenes comunistas, socialistas, radicales, democráticos, evangélicos, deportistas de clubes de barrio. Una especie de versión juvenil, pero ampliada, del Frente Popular. Sus actividades eran deportivas, culturales, artísticas, de acuerdo a las características propias de los jóvenes. 

La Alianza Libertadora de la Juventud se transformó en una de las barreras más firmes para enfrentar el fascismo, en especial al Movimiento Nacional Socialista, dirigido por González von Marees. En uno de los encuentros,  entre  comunistas y nazistas, fue asesinada en Valparaíso la joven comunista  Eliana Miranda. 

La política de las JJ CC era de  gran amplitud. En el Informe a la Segunda Conferencia Nacional, celebrado en abril de 1938, Ricardo Fonseca señaló: “Nosotros queremos trabajar unidos con los elementos democráticos de la Falange Nacional, enemigos de Ross y del fascismo, en la realización de las tareas que el momento actual plantea a  nuestra generación.” 

En las elecciones presidenciales del 25 de octubre de 1938 triunfó Pedro Aguirre Cerda, candidato del Frente Popular, que inició  su gobierno el 24 de diciembre de ese año. 

La Alianza Libertadora de la Juventud jugó un importante rol en la solidaridad con el pueblo español que luchaba contra las fuerzas fascistas de Franco, que habían desencadenado la cruel guerra civil  el 18 de julio de 1936. 

Durante el Gobierno de Pedro Aguirre Cerda, Ricardo Fonseca volvió al Magisterio por algunos meses, pero renunció para dedicar todos sus esfuerzos al trabajo partidario.


DIRECTOR DE “EL SIGLO”

En septiembre de 1940 tuvo lugar el Segundo Congreso Nacional de las Juventudes Comunistas. En este torneo Ricardo dejó el frente juvenil. Retornó al Partido y fue incorporado a la Comisión Política del Comité Central. Asumió la dirección de El Siglo, fundado poco antes, el 31 de agosto de 1940. En él  formó periodistas obreros, les enseñó a escribir en un lenguaje sencillo, comprensible para las masas. Transformó al diario en  una verdadera escuela de cuadros. 

Evoca su hijo Leo Fonseca: “·En los años 41-42, él era Director de “El Siglo”, es decir llegaba a casa muy tarde debido al cierre del diario, además era diputado por la Provincia de Tarapacá, lugar muy lejano en esos tiempos aunque se viajara en avión. Entre Santiago e Iquique se demoraba unas 9 horas en unos aviones pequeños anteriores a los DC3.  En tren eran tres días y tres noches entre Santiago e Iquique y en barco unos 5 a 6 días desde Valparaíso. Recuerdo que permanecía un mes o más en su distrito en el trabajo político”.


SENADOR

En las elecciones parlamentarias de marzo de 1941 el PC eligió 3 senadores y 15 diputados. 

Uno de estos fue Fonseca, por la provincia de Tarapacá. 

Al Gobierno de Pedro Aguirre Cerda le sucedió el de Juan Antonio Ríos. A éste, gravemente enfermo, lo reemplazó -en calidad de Vicepresidente- el radical derechista Alfredo Duhalde. Apenas llegado a La Moneda se lanzó contra los trabajadores del salitre y el 28 de enero de 1946 perpetró la masacre de la Plaza Bulnes, donde carabineros asesinaron a seis obreros, entre ellos la joven comunista  Ramona Parra. 

En 1946, Ricardo Fonseca fue promovido al secretariado del Comité Central y Encargado de Educación, Prensa y Propaganda. Su primera medida  consistió en montar una escuela  central de cuadros y varias escuelas regionales. Fue un consecuente heredero de Recabarren.


GONZÁLEZ VIDELA: LOS PRIMEROS MINISTROS

El 12 de enero de 1946, el PC proclamó la candidatura presidencial de Elías Lafertte. En una Convención Nacional de la Izquierda, presidida por Fonseca, se aprobó un Programa de Gobierno y  designó como abanderado al radical  Gabriel González Videla. Ganó en las elecciones del 4 de septiembre de 1946 e inició su mandato el 3 de noviembre de ese año. En su primer Gabinete hubo tres ministros comunistas. Uno de ellos era Carlos Contreras Labarca, que ocupaba por entonces el cargo de Secretario General del Partido. El Comité Central consideró inconveniente que desempeñara simultáneamente ambas responsabilidades. Se decidió reemplazarlo en sus funciones de Secretario General. En ese momento surgió el nombre de Ricardo Fonseca, que se venía destacando por su aporte en la Dirección del Partido. Luis Corvalán escribió: 

“A partir de 1945, la figura de Ricardo adquiere relieves de gigante. Da un aporte extraordinario en la lucha por la línea del Partido, por la independencia política del proletariado y de su partido, por la formación de un Partido Comunista de tipo bolchevique”. (Luis Corvalán: “Ricardo Fonseca. Combatiente ejemplar”. Editora Austral, Santiago, 1971, página 160)


SECRETARIO GENERAL DEL PARTIDO COMUNISTA

Asumió el cargo de Secretario General del PC el 31 de octubre de 1946. 

Cuando fue promovido a Secretario General del Partido –recuerda su hijo  Leo Fonseca-  sus tareas fueron más complejas aunque siempre destinó tiempo y atención a su familia y al hogar. Por ello, sin haber sido un padre permanentemente presente como en la mayoría de las familias tampoco puede calificarse como uno ausente. 

Mi madre, Elena Pedraza, también era activa trabajadora al ser la sostenedora principal del hogar, además de militante y dirigente sindical. Ricardo ganaba como los diputados y senadores comunistas es decir un sueldo de obrero especializado pagado por el Partido, la “dieta” de todos los parlamentarios las cobraba Finanzas y se destinaba al  funcionamiento de la organización. 

En casa él debió atender diferentes tareas domésticas como comprarme zapatos y ropa, matricularme en la escuela todos los años, en 1942  se dio tiempo para enseñarme a leer y escribir y las operaciones de suma y resta reactivando sus conocimientos de profesor primario. Por lo tanto ingresé a segundo año, en 1943, estando bien preparado para el curso al cual llegaba.

 

GRAN AVANCE ELECTORAL COMUNISTA

En las elecciones municipales de abril de 1947, el PC elevó su votación de 32.219 sufragios, obtenidos en 1944, a 91.282, convirtiéndose en el partido más fuerte  del país. 

En junio, González Videla pidió la renuncia a los ministros comunistas. El 21 de  octubre, inició la represión. Detuvo a dirigentes comunistas, los envió al campo de concentración de Pisagua, exoneró a profesores, ferroviarios y funcionarios de las reparticiones públicas por ser militantes comunistas o sospechosos de serlos. 


NUEVAMENTE EN LA LUCHA CLANDESTINA

Ricardo Fonseca supo hacer pasar al Partido a la ilegalidad. Fue una retirada peleando. Solidarizando con los obreros del carbón y protestando por las medidas represivas del gobierno, efectuando combativos en las principales industrias del país. En el parlamento, en la prensa, utilizando cualquier tribuna pública, se denunciaban los planes del traidor. 

Se montó un Secretariado ilegal, relacionando y combinando la lucha legal con la ilegal. 

Se preocupó de la protección de los compañeros más amenazados por la policía. 

Pablo Neruda, uno de los perseguidos por González Videla, escribió: “El secretario general de mi Partido había sido hasta entonces Ricardo Fonseca. Era un hombre muy firme y sonriente, sureño como yo, de los climas fríos de Carahue. Fonseca había cuidado de mi vida ilegal, mis escondites, mis incursiones clandestinas, la edición de mis folletos, pero, sobre todo, había cuidado celosamente el secreto de mis domicilios. El único que verdaderamente sabía, durante un año y medio de mis escondites, dónde iba a comer y dormir cada noche, era mi joven y resplandeciente jefe y secretario general, Ricardo Fonseca”. (Pablo Neruda: “Confieso que he vivido. Memorias. Seis Barral, Barcelona, 1974, página 248).


CONTRA LA LEY MALDITA

En 1948 el ejecutivo envió al Parlamento el proyecto de  Ley de Defensa de la Democracia, bautizada por el pueblo como “Ley Maldita”. Durante su discusión en la Cámara de Diputados, Ricardo Fonseca pronunció un discurso en donde dijo refiriéndose al  Partido Comunista: “Lo fundaron obreros chilenos y siempre han militado en él los mejores hijos de la clase obrera... Hoy se trata de fusilar la idea del marxismo, como prólogo al descuartizamiento de todas las ideas de justicia y progreso social, de libertad y de democracia. Pero se equivocan. El marxismo, en este año, ha cumplido un siglo. Ha conocido todas las persecuciones, todo el rigor de las ilegalidades, de los pelotones de ejecución y, sin embargo, ha emergido de la cárcel, más fuerte, más joven y luminoso que nunca.... es el comunismo una idea que no puede ser destruida, y hay que recordar que Hitler comenzó muy alegremente con las fanfarrias de Munich y el nazismo terminó muy lúgubremente en las horcas de Nuremberg... así pasará... El Partido de Recabarren, que nació de la entraña misma de la auténtica chilenidad, permanecerá invariablemente fiel a sus orígenes, a su pasado de lucha, a la causa de la libertad humana y de los valores de la civilización. Sabe que el pueblo lo acompaña y que nadie podrá legítimamente poner fuera de la ley al pueblo chileno”. (Citado por Luis Corvalán: obra citada, páginas 212-213-214)


COMBATIENDO A PESAR DE SU PRECARIA SALUD

En septiembre de 1948 fue aprobada la Ley Maldita. El Partido Comunista fue ilegalizado y perseguido con fiereza. Fueron borrados 40 mil ciudadanos de los Registros Electorales. 

A fines de diciembre de 1948, Ricardo Fonseca comenzó a enflaquecer y a tener fuerte dolores intestinales. 

Fue sometido a una intervención quirúrgica. Sufría de cáncer terminal. 

En el verano de 1949 planteó al Comité Central la necesidad de designara a un nuevo Secretario General. El mismo propuso al obrero Galo González. 

El mal avanzaba, pero Ricardo deseaba seguir en la lucha.


“LA ABSTENCIÓN NO ES POLÍTICA DE LOS COMUNISTAS”

En  marzo de 1949 tuvieron lugar elecciones parlamentarias, en que todo estaba dado para un gran fraude. Ricardo  planteó aprovechar la coyuntura electoral para denunciar tanto a la dictadura del traidor como la mascarada electoral Frente a este tema tuvo una violenta discusión con  Luis Reinoso, entonces Sectario de Organización del Comité Central., quien planteaba la abstención del Partido en las elecciones. Ricardo, y la Dirección del Partido, sostuvo que  “la abstención no es política de los comunistas”. Este fue otro de los grandes aportes de Fonseca. 

Enfermo como estaba pidió a la Dirección que se le permitiera realizar algún trabajo. Grabó un discurso que fue transmitido por radio. Fue su última actuación pública. 

Continuaba estudiando, seguía con atención los acontecimientos. Dirigentes del Partido llegaban hasta su casa y les conversaba y entregaba su experiencia.


DESPEDIDAS

A pesar de que sus compañeros le habían ocultado la gravedad de su enfermedad, pocos días antes de su muerte  Ricardo se dio cuenta de que se le escapaba la vida. No se desesperó. Decidió realizar sus últimas recomendaciones al Partido. Llamó uno por uno a los cuadros la Dirección, que llegaron a conversar con él. 

A su compañera le dijo: “Nena, hemos llegado a la etapa final de mi enfermedad. Los esfuerzos del Partido, tuyos y míos ya son inútiles. Me voy a morir. Tú no vas a quedar sola. Hay una gran familia, el Partido, que te ayudará a ti y a mis hijos, siempre y cuando sean dignos de él, como creo que serán. Has sido una compañera admirable...” 

Llamó a su hija Mireya, que vivía en Temuco, para darle sus últimos consejos. 

Llamó a su hijo Leo de 13 años de edad, y con su actitud cariñosa y su entereza de siempre, le habló así: “He seguido el camino del comunismo, porque esta doctrina  es la causa justa, noble y honrada… Hay que ser fuertes y no temer al enemigo. No vacilar jamás. Tu tienes una gran responsabilidad hacia tu madre y tus hermanas,  Margarita y Eugenia...”


“VOY A MORIR. COMPAÑEROS, PERO ME VOY CONTENTO”

Estando muy enfermo, Ricardo Fonseca pidió hablar con la Dirección del Partido. El Secretariado, burlando la vigilancia policial llegó hasta su hogar. Era el viernes 15 de julio de 1949. A Ricardo le costaba ya hablar. Pero mantenía, como siempre el pensamiento lúcido. Habló con calma, con imperturbable serenidad, deteniéndose a veces sólo por la fatiga o por la emoción. Dijo:

 

“Voy a morir, compañeros. Pero me voy contento, porque el Partido es grande y está unido. Nada ha podido el terror. Y esto es lo principal, porque el Partido es la columna vertebral de la clase obrera y del pueblo y es indispensable su existencia para la liberación de Chile. Me voy contento porque el Partido ha cumplido con su deber. El camino de la traición y la entrega era fácil y cómodo. Pero el Partido prefirió el camino del combate, que era el de mayor sacrificio, antes de volver las espaldas al pueblo, porque es parte de él, es su corazón combatiente, su cabeza directiva. El Partido no negó al pueblo y el pueblo no negó al Partido.

 

Me voy contento porque el Partido cuenta con una dirección política firme, de  raíz proletaria, intransigente en los principios y flexible en su aplicación, forjada en la dura escuela del comunismo. Me voy contento porque entreveo el amanecer de un nuevo día, en que el pueblo reconquistará con sus propias manos su libertad y sus derechos arrebatados...” (Luis Corvalán:”‘Ricardo Fonseca, combatiente ejemplar’” página 222 y siguientes)

 

Seis  días después, el 21 de julio de 1949,  fallecía Ricardo  Fonseca Aguayo. Tenía 43 años de edad.