sábado, 22 de septiembre de 2018

Canción por Palestina y un beso para Victor.

















Hay que apagarles los ojos a Jazmín,

juntar el cuerpo de Samir...

Desenterrar el día, sacar las heridas asombradas,

lluviosas de lágrimas negras.


Escombros malditos, ayer fueron cilantro o berenjenas.

Hay que recoger entre piedra y piedra, los sueños escondidos,

quizás, algún dolor, un silencio, un beso truncado, un abrazo

podra jugar mañana.


Bandadas de azahares oscuros,

se asomaran sobre esperanzas blancas


Para Victor vendrán arpegios

vendran del granito que no olvida…peldaños inmortales, silabarios...

Los traen los escuchantes de huesos rotos, de  gemidos humedos.

Lo trae el llanto frio del granito obrero.

Grada triste, luciérnaga oscura, pedazo destrozado de amaranto.

La piedra que beso tu cuerpo, amarro tus manos azules, tu esperanza destrozada…

Hoy, te traen los canteros del agua… vienen de estaciones y tiempos diferentes, vienen como el petalo de la Jota

Carne de una misma agonía.

Victor, eres un manojo de cilantro, de guitarras y escenarios... siempre tierno, enamorado como un niño...hinchado de esperanzas, de regresos.


Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo Septiembre.