lunes, 28 de septiembre de 2026

La locura en la palabra.

 



Comentario radial y escrito.

 

 



                                        

Los seres humanos nacen iguales, el tiempo los desiguala.

Que ha sido un privilegio enterarse de cualquier cosa, con el solo hecho de tener un teléfono, es de una brutalidad irresponsable.

Todo se transforma en una cifra; el relato, la miseria, la pobreza, la ausencia de lo cívico, la atracción, el beso, el enamorarse, es un vivir, una cosa, que depende, de un apretar de teclas en una consola, que nos tiene los días contados.

Escuchaba los discursos que brotaban y que chorreaban en la Asamblea General de las Naciones Unidas, y, me da miedo.

Se ven unos cutis engrasados, otros, se paran y se van, muchos se dan cuenta de lo histórico del momento.

Chemimare, me da miedo.

Un miedo indignante, agresivo, colérico.

En mi paisito de mar y cordillera, allá por Atacama, saliendo de Pueblo Hundido (me niego a decir Diego de Almagro), cerro arriba a más de 2.600 metros de altura, vivía Potrerillos, un campamento minero de propiedad extranjera; en ese mineral existía un hospital a la pinta.

75 años atrás, en ese hospital nacía yo.

Ya, en esos años, Empresas Extranjeras, como la Anders Minnig Company, se ponían con 3 millones de dólares, para iniciar la explotación del mineral; para llevarse, 40 años más tarde, cuatro mil millones de dólares.

54 años atrás, Salvador Allende, en ese mismo recinto de las Naciones Unidas, decía:

“Señores delegados: Yo acuso ante la conciencia del mundo a la ITT, de pretender provocar en mi patria una guerra civil.

Esto es lo que nosotros calificamos, de acción imperialista.”

 

¡Los seres humanos nacen iguales, el tiempo los desiguala!

Se me asoma Muamar el Gadafi, tirando el reglamento de las Naciones Unidas, a la basura.

 Algo de su decir, se asoma:

“No podemos permitir que el Consejo de seguridad sea dirigido por super potencias; eso es terrorismo en si mismo y por si solo. Si queremos que el mundo esté unido, sea pacífico y seguro, eso es lo que debemos hacer.”

17 años más tarde, el mismo contenido se asoma valiente, honesto, critico. en la voz de Luiz Inacio Lula da Silva.

¿Se atreverá el imperialismo allí, congregado, a invadir Brasil, asesinar a Lula da Silva, como lo hicieron en Libia?

Que le sucederá a Pedro Sánchez por hablar de la crueldad, por hablar de los señores de la guerra y de su ignorancia. ¿Qué dirán los de Guernica?

Qué dirán los amos del cortejo, por pedirle al mundo, la necesidad de resguardar, arropar la Carta de las Naciones Unidas.

¿Lo mataran?

Asturias, la de Serrat, será la tumba del fascismo. Así lo dicen en el pueblo.

Se subió al podio por primera vez, José Antonio Kast. El de Hamelin. El que cierra puertas y ventanas a la migración.

El que declama sobre un país, que lo ve solamente él.

La Senadora Independiente, victima de la violencia brutal de la policía, Faviola Campillai, comento, que el Chile que hablaba el presidente Kast en la Asamblea General de las Naciones Unidas, no era el país, en el cual, ella era senadora.

Masud Pezeshkian, presidente de Irán, acusó a Estados Unidos e Israel de crímenes de guerra.

"Vengo de un Irán donde bombardearon un colegio y un polideportivo"

El representante de los Estados Unidos estaba más solo que “Toribio el Naufrago”.

Se levanto y se fue. ¿Qué les dirá a sus hijos, a su novia, a sus amigos?

¿Qué les habrán dicho a las viudas al entregarles una bandera?

¡Murieron defendiendo su patria!

¿Les habrán dicho eso?

Donald Trump, volvió a amenazar a Irán con una destrucción total.

¿Tenía razón Gadafi?

Como vivía en realidad el pueblo libio.

Como se permitió que las Naciones Unidas, diera el visto bueno a la invasión de Libia por la OTAN y otros.

¿Como esta Libia hoy?

¿Quedan algunos gritos y lamentos moribundos, en Gaza?

Esta la OTAN defendiendo Palestina, Cisjordania, El Líbano.

¡Ay, dios mío de los coloraos!

Benjamín Nethanyahu.

Decenas de delegados abandonan la sala, al aparecer Netanyahu. Como dijera El comandante Chávez, el olor a azufre era letal.

Al ver salir a los delegados, el príncipe de la guerra 2; los trata de cobardes morales, y, a los que se hacían los tontos y se quedaban, los incito a irse.

El Sionismo es una ideología política, que busca, al igual que la ideología nazi, la igualdad y la supremacía en los colores y en el porte.

Recuerdo un relato, se practicaba en algún pueblo de España en la conmemoración del nacimiento de Cristo: “Sucumba la Judea, que no tengan nación que propia sea, y que lleven señor eternamente, la sangre de Jesús sobre la frente”.

En el mundo actual, hay más de 1.423 millones de feligreses.

Imagínense ustedes que se asome “un Urbano II”, y, convenza a esos 1.400 millones y algo, a invadir Israel, que tome, por la fuerza de las armas, Jerusalén; para vengar así a Jesús, a los Juanes y a Magdalena.

Es una cuestión de locos.

¡Pero, en una de esas, alguien agarre papa!

¡Los seres humanos nacen iguales, el tiempo los desigualas!

Estoy en contra de cualquier guerra. Mi ideología me mandata a confiar en la humanidad, en su desarrollo intelectual, en la práctica del pensamiento crítico.

Sin embargo, vivimos genocidios todos los días.

El solo hecho de permitir que el tesoro más grande para un niño sea, tener un teléfono celular, que tenga acceso a la IA, sin tener la capacidad de discernir a lo virtual, que se le incentive a comprar esto, y aquello, a utilizar modalidades en contra de la integridad de la humanidad, de otras personas, de otros vivientes, es un crimen.

Que, a estas alturas del partido, la diversidad de género, por ejemplo, tenga que hacer carnavales, marchas, espectáculos, para tener ventanas y puertas abiertas, es un esperpento.

Los seres humanos nacen iguales, el tiempo los desigualas.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20260925.