viernes, 20 de diciembre de 2019

A 95 AÑOS DE LA PARTIDA FÍSICA DE RECABARREN






Hace 98 años, Luis Emilio Recabarren  elaboró un “Proyecto de Constitución Política para la República Federal Socialista de  Chille”. Fue publicado en Antofagasta en 1921.
En su Introducción,  Recabarren explicaba:
“¿Qué es lo que queremos?
Queremos vivir bien; eso es todo. La organización industrial capitalista no nos permite poder vivir bien, porque nos obliga a soportar un régimen de esclavitud, de explotación y de opresión.
Nosotros sabemos que los pobres somos la mayoría del mundo, la mayoría de cada pueblo y sabemos que tenemos derecho a disponer, a ordenar, a organizar el mundo en cada pueblo, como sea nuestro deseo para vivir mejor la  vida.
Entonces eso es lo que queremos; organizar la vida industrial a nuestro gusto, quieran o no quieran los capitalistas y gobernantes, para darnos el bienestar que queremos y que necesitamos”.

Hoy, 98 años después, millones de chilenos exigimos una nueva Constitución porque,  como escribió el padre del movimiento obrero , “queremos vivir bien; eso es todo”.
Por eso y para eso, desde el 18 de octubre de 2019 estalló la rebeldía popular. Calles y plazas de Chile se han llenado de manifestaciones. El pueblo  movilizado vocea y escribe en las paredes  “Asamblea Constituyente” …“Nueva Constitución”.

El pueblo exige terminar con el neoliberalismo. Exige pensiones que superen la línea de la pobreza, salario mínimo de 500 mil pesos, salud, educación de calidad y gratuita, fin del patriarcado, menos desigualdad.

La protesta popular ha tomado variadas formas. Muchas acciones en calles y plazas de nuestra hoy agitada geografía; conciertos;  emotivas acciones de  mujeres; paros y marchas convocados por la Mesa de Unidad Social; cabildos etc.

Y la respuesta del gobierno ha sido la represión, estado de emergencia, militares en las calles, carabineros violando los derechos humanos, asesinando, dejando ojos ciegos, torturando, violando, ultrajando  sexualmente  a niñas y jóvenes.
Cuatro informes de organizaciones de Derechos Humanos han denunciado “graves violaciones a los derechos humanos en Chile, el uso excesivo de la fuerza en las calles, abusos en  detenciones”.

El repudio a Piñera es enorme. La aprobación a su gestión es el más bajo en la historia de Chile.
Piñera forma parte del 1% de los potentados más ricos, que reciben el 22,6% de los ingresos del país. En contraste, el 30,8% de los chilenos viven en la extrema  pobreza.

Es la desigualdad creada por el capitalismo, por el  neoliberalismo. Y contra ella, se ha rebelado el pueblo.

Un  importante capítulo del Despertar de Octubre se vivió el domingo recién pasado. Más de dos millones de ciudadanos participaron en la consulta organizada por la Asociación Chilena de Municipalidades. Más del 80%  votó apoyando una nueva Constitución y que ella sea elaborada por una asamblea constituyente.

Este despertar de león de hoy de  los chilenos,  es un capítulo de la  lucha de los trabajadores contra el régimen capitalista que, desde que surgió en Chile en los años 20 del siglo XIX, lo hizo explotando.

La  respuesta  de   los explotados fue  luchar.  Hace 185 años estalló la primera huelga obrera en nuestro país; fue en el mineral de plata de Chañarcillo, en 1834.

En el siglo XIX hubo 120 huelgas.

Pero, fue en el siglo XX, cuando Recabarren les dio sentido y razón a las luchas de los trabajadores.

Luis Emilio Recabarren  nació en Valparaíso el 6 de julio de 1876. Desde los 14 años laboró como obrero en una imprenta. A los 18, se incorporó a la lucha social. Estudió por su cuenta, para  educar a sus hermanos de clase.

Se transformó en el más grande educador de masas de la historia de Chile. Fundó 11 periódicos y escribió en otros 50, publicó libros y folletos, pronunció discursos, conferencias, polémicas públicas; utilizó el teatro, las canciones para instruir y educó con sus conversaciones personales.

Fue también  un  extraordinario organizador y  líder obrero.

Entregó a los trabajadores chilenos los tres elementos que le han permitido  jugar rol importante en los acontecimientos nacionales:

Forjó  conciencia de clase  en amplios sectores  obreros, a través de la educación y de su ejemplo.

Fundó, el 4 de junio de 1912, el Partido Comunista de Chile.

Reconstruyó el movimiento sindical clasista, tarea que culminó al surgir  la FOCH, el 25 de diciembre de 1919.

Fueron las tres grandes obras de   Recabarren y son las tareas que debemos continuar quienes nos consideramos sus  herederos.

El Despertar de Octubre incorporó a las acciones a variados sectores. Muchos de éstos no tienen experiencia en la complicada lucha de clases.
Porque, lo que hay en fondo del actual conflicto social es la lucha de clases.

Lucha entre la burguesía y la inmensa mayoría que constituyen los trabajadores, todos los que venden su fuerza de trabajo a las grandes empresas industriales, financieras y comerciales.

Muchos de los que participan en las protestas están influidos por la propaganda de la burguesía.
Se autodefinen apolíticos, poseen posiciones anticomunistas, están llenos de prejuicios.

Por ello, debemos desarrollar, como lo hizo Recabarren, una diaria e incansable lucha ideológica.
Y como dijo Fidel, “derrotar la mentira es el primer deber de un revolucionario”.

En la lucha de clases, cada partido defiende los intereses de la clase a que pertenece. Recabarren fundó el partido revolucionario de los trabajadores.

Debemos fortalecer este armamento del pueblo.

Recabarren nos enseñó que el poder de los trabajadores está en su unidad y organización. Por ello, tenemos la tarea de fortalecer las entidades sindicales clasistas.

Por todo esto, porque la rebelión popular de hoy  está ligada a la lucha que inició Luis Emilio Recabarren, porque sus obras y enseñanzas tienen palpitante  actualidad, es que, en este  19 de diciembre de 2019, cuando se cumplen 95  de su partida física, hemos  llegado hasta su tumba, a rendirle emocionado homenaje de admiración, gratitud y respeto.

Y reafirmando nuestra certeza en el triunfo final, con Pablo Neruda decimos:

“Recabarren, hijo de Chile,
padre de Chile, padre nuestro,
en tu construcción, en tu línea
fraguada en tierras y tormentos,
nace la fuerza de los días

venideros y vencedores”.