lunes, 20 de noviembre de 2023

Quieres Un Dátil

 



Comentario radial y escrito.

 



 

Ando por un infierno descontrolado; la incertidumbre, la vulnerabilidad, el sentido común es maltratado; todo es una mescolanza pestilente e inconclusa.

 

El neoliberalismo, idea contemporánea, desfigura y prostituye la identidad de la humanidad construida al paso de 200.000 años.

 

¿Somos ciegos, sordos acaso?

 

Pareciera que los dolores, los gritos, los llantos, la vida de esa infancia palestina, de ese pueblo enmagrecido a las cenizas, sencillamente no existe, no está ocurriendo nada.

 

Practican en nosotros la lobotomía en patota.

 

Y no es solo Palestina, es más de medio mundo descolonizado que lo quieren a sangre y fuego, colonizar de nuevo.

 

Vivimos una tragedia muy re grande.

 

¡Salud a aquellas ideas que quieren cambiar las reglas del juego!

 

Veo a un palestino, muleta agarrada a un muño y una ira tirando piedras; defendiendo sus orígenes, su vida y tierra.

 

Este no grita: “Al abordaje o Chusma inconsciente”

 

¿Pá qué sirvo Carajo?

 

De que sirve ser lector o escuchante, de que sirven las letras, los silabarios.

 

200.000 años para ver esta cobardía, este crimen, este suicidio manipulado y artero para la triste Babilonia.

 

Y todo, TODO, para que unos pocos puedan dominar todo, tengan todo, una hueste a sus servicios, sedientas de privilegios y de emprendedores y ladrones.

 

 

 

El Neoliberalismo calcula los abusos, están agazapados, placenteros y se mezclan entre los arrogantes que les adora ser fotografiados, vistos, ser predilectos, ser con mostradores a cuesta, alumbrados como en Belén.

 

En una revista financiera muy requeté famoso, “Forbes”, identifican, no sé porque, al riquerio más pudientes del orbe.

 

Entre ellos, se mueve esa jauría fáctica, que maneja las marionetas en guerra.

 

Riquerio de poca monta, especialmente esos nuevos ricos, generales y semidioses que se comen las uñas de envidia por matar, son de tal soberbia, que en cualquier crisis financiera, política, de parcelitas o de nuevos proyectos, se proponen ante el Gran Patrón, de resolver los problemas con un genocidio y justificarlo con otro.

 

Fueron reclutados para eso.

 

Si hay que eliminar a un pueblo, para poseer tierra y caleta, que se elimine, total, el tiempo y los andenes tienen memoria corta.

 

Tengo ansias urgentes de liberar los sueños, la porfía y dignidad de nuestros primitivos; limpiar su adaptación y evolución social, atada y acondicionada hoy, a un piñizco de ladrones.

 

Tenemos que liberar el trabajo, fuente y escalera, herramientas para construir el digno existir en el planeta entero.

 

Quiero creer, necesito creer, que una conciencia social y de clase, de identidad y de entendimiento, de razón, se viene asomando.

 

Se asoma contradictorio y muy de a poco, tan de a poco, que lo nefasto y fáctico tiene tiempo y espacio para seguir plastificando sus trincheras, nos engañan con dioses y falsos paraísos, el vitrineo y cibernética, la manejan a su antojo.

 

Emprendedores mentidos y sicarios, hacen con su suerte, demorar la vida.

 

Somos diferentes unos de otros, no todos necesitamos de lo mismo para desarrollar y satisfacer nuestro intelecto, nuestra capacidad fisiológica.

 

Pero todos, todos necesitamos vivir hermoso.

 

El planeta tiene recursos para todo, para estar a “pate con la vida”, para tener gracias al trabajo de todos y todas, decirle al pirgüín:

 

¡Gracias por orillarte!

 

Tantas conquistas que no hemos podido mantenerlas, desarrollarlas, defenderlas.

 

Cuando llegue a este paisito de agua, quizás, 45 años atrás, dos conceptos políticos, de clase, determinaban, vislumbraban el bienestar social y de conciencia que se vivía.

 

El NO a la energía nuclear, el NO a la guerra.

 

Hoy, en la casa de Olof Palme, se planea la construcción de más plantas nucleares y la fabricación más sofisticada de armas para la proliferación de genocidios.

 

Ni Rambo las sabe utilizar, Volodomir Zelensky tampoco.

 

En mi paisito, Chile, el fascismo, obligo con la muerte a granel, a detener nuestra conciencia social, cívica y política, esa sumisión selectiva nos transformó en racionales analfabetos políticos.

 

Grito esto, a “grito pelao”, por lo siguiente.

 

Me duele y me almorrana este 17 de diciembre que se viene.

 

Es como legalizar riendo y aceptando, el tango Cambalache.

 

Han pasado 50 años y vamos en fila india, con insurrección ciudadana a cuestas, a legalizar o no, una orgánica escrita por los mismos que nos mató vidas enteras. Vamos irreverentes o sumisos a validar o no, la mismita idea orgánica, que cavo y mantiene todavía, las fosas que nos ocultan.

 

Si seguimos con estos insultos al intelecto de la clase trabajadora, en los libros de estudios no se escribirá jamás él porque del degollamiento de Manuel, de Santiago, de José Manuel, de Tucapel…

 

No se discutirá las causas del golpe de estado, no se discutirá el porqué de Nixon, de Kissinger, del Mercurio, de la Caravana de la muerte, de la CIA.

 

Hay que ir a un museo para saber que, en el mismo mes de septiembre de 1973, en las elecciones parlamentarias, el gobierno de la Unidad Popular y el partido comunista, especialmente, habían aumentado sus adherencias.

 

He contado esto de las elecciones parlamentarias decenas de veces.

 

Y lo repetiré hasta que entre. Como no pudimos, políticamente defender, responderle a la confianza que nos entregó el pueblo ese septiembre.

 

¿Quién entiende esto?

 

Y hoy, 50 años más tarde, con los recursos elaborados por el pueblo trabajador, por otras manos y una misma savia y calendario, se van a costear las ideas de país, que promulgan los mismos momios criminales, causantes de tanto odio.

 

Hoy, revisados y en papel biblia.

 

Gracias al Dios de los coloraos, al otro lado de la luna, está la Juana y el juan, métele pala para encaramar hierro y carbón para parir el acero.

 

¡Dan ganas de no sé qué!

 

Me llega a dar vergüenza decir, creer, esperanzar, que el poder integral de un país, su democracia, emana a través de la soberanía del pueblo organizado.

 

Estos 36 últimos meses han sido muy cobardes para mi pobrerío. usufructúan su situación para sacar dividendos.

 

Tengo en mi memoria de toda una vida, una arenga, no tengo idea, ni cómo ni cuándo se metió en mi intelecto. Le echó la culpa a mi padre; pero no. La encontré en una pieza teatral presentada en fiesta religiosa en la ciudad de Albacete/España.

 

Según la escena, es Pilatos que le dice este terrorífico parlamento a los judíos.

 

“Sucumba la Judea, que no tengan nación que propia sea, y que lleven señor eternamente, la sangre de Jesús sobre la frente”.

 

Judea no ha sucumbido, los judíos se han desparramado por el mundo por causas de guerra, de porvenir, de acoso y por donde baila la riqueza.

 

Jesús, mi viejo amigo, no tiene nada que ver con guerras ni muerte.

 

Fue víctima del calendario

 

Llego a esas tierras de Babilonia, ya ocupadas por el Imperio Romano.

 

Los compatriotas de Jesús y también de Salomé, con toda seguridad, calcularon mal y se fueron de vagabundeo.

 

Los intereses imperiales y su olfato le devolvieron en concierto, la idea de “la tierra prometida”.

 

Es una táctica y estrategia de los Imperios.

 

Así se pario la idea del sionismo.

 

En esa idea extraña pero no nueva, se almaciga el nazismo, el fascismo, el apartheid y todo al servicio del gran capital y allegados.

 

La tierra prometida no era de ellos, ya estaba ocupada y viva…

 

Nunca fue solamente de ellos, fue de varios, especialmente de esos que se quedaron, y nos enseñaron los milagros del dátil.

 

Los palestinos.

 

El Sionismo, idea inhumana y de opresión, encierra a un pueblo, como a nosotros nos encerró el fascismo, en una diversidad ajena y mortal.

 

Judío fue, es, Marx, Einstein, Oliver Stone, Trotsky, Freud, Frida Kahlo.

 

El Sionismo esta exterminando a un pueblo. El presidente de Ucrania es judío y profesa el sionismo.

 

Tu apoyo a palestina será una voz, como pan recién horneado.

 

Alejandro Fischer Alquinta

 

Estocolmo 20231119.




viernes, 17 de noviembre de 2023

Recordando a Jean Genet: Estados Unidos y Palestina

 


 

 

                                             









Franklin Frederick

 



" ... porque no amo a los oprimidos. Amo a los que amo, que siempre son hermosos y a veces oprimidos, pero que siempre se rebelan".

                                                                     Jean Genet – Milagro de la Rosa

 

"Un racismo antiárabe casi enfermizo está tan presente en todos los europeos que nos preguntamos si los palestinos deben contar con nuestra ayuda, por pequeña que sea...".

 Estas palabras tan actuales fueron escritas por Jean Genet en 1971, en su primer gran texto dedicado a los palestinos. (1)

 

        Jean Genet fue uno de los escritores más originales y combativos del siglo XX. Nacido en 1910 en París, de padre desconocido, fue entregado al cuidado público por su madre a la edad de siete meses. Cabe imaginar los enormes esfuerzos que debió de hacer esta madre para conservar al niño, ya que lo tuvo durante sus primeros siete meses, abandonándolo probablemente en una institución sólo cuando la lucha por mantenerse a sí misma y a su hijo se convirtió en una tarea imposible. Genet nunca la encontró. Las autoridades lo entregaron para que lo criara una familia de artesanos del pequeño pueblo de Alligny-en-Morvan. Sin embargo, los lazos afectivos que Genet pudo desarrollar hacia su familia adoptiva también se vieron amenazados desde el principio, ya que creció sabiendo que al cumplir los trece años, por ley, sería colocado como aprendiz en otro lugar, como efectivamente ocurrió. A los quince años, Genet se escapó del centro de aprendizaje al que había sido llevado y, como castigo, fue encarcelado por primera vez. A partir de entonces, gran parte de su vida transcurriría en sucesivas prisiones.

A los dieciocho años se alistó en las fuerzas armadas para escapar de la pobreza y la cárcel. Sirvió en el ejército colonial francés en Marruecos, donde conoció de primera mano la brutal realidad del colonialismo. De regreso a Francia en 1937, fue detenido varias veces acusado de vagabundeo, deserción y, sobre todo, robo. Fue en la cárcel, en 1942 y 1943, donde Genet escribió sus primeras novelas, Santa María de las Flores y  Milagro de la Rosa. En 1949, gracias a una petición lanzada por Jean Cocteau y Jean Paul Sartre y firmada por varios escritores, Genet obtuvo el indulto del Presidente de la República y abandonó definitivamente la cárcel.

Genet nunca ocultó su homosexualidad y sus primeros libros provocaron un escándalo por la franqueza y la libertad inédita con que escribía sobre los homosexuales y sobre sí mismo.

Pero fue en sus escritos en solidaridad con el Partido de las Panteras Negras y el pueblo palestino en la lucha contra el racismo y la opresión donde Jean Genet nos dejó un legado fundamental y quizá su mensaje más importante para nuestro tiempo.

 

Jean Genet en Estados Unidos

                     

                      "Así que, esté donde esté, siempre me sentiré vinculado al movimiento que traerá la liberación de los hombres. Hoy y aquí, ese movimiento es el Partido de las Panteras Negras, y estoy al lado de  ellos porque estoy con ellos".

En 1970, dos emisarios de los Panteras Negras estadounidenses viajaron a Francia para pedir a Jean Genet, entonces una celebridad literaria mundial, que apoyara su lucha contra el racismo. La obra de Genet Los negros había tenido un gran éxito en Nueva York en los años sesenta, representándose durante cuatro años, cuando sólo unos años antes se había hecho posible por ley que afroamericanos y blancos asistieran al mismo teatro en Estados Unidos. Para gran parte del público blanco, esta obra fue un shock. Pero para los espectadores afroamericanos, el texto de Genet fue liberador y catártico. Para James Baldwin, la obra de Genet fue una revelación. De ahí el interés de los Panteras Negras por este autor blanco que comprendía tan bien la realidad de la opresión y el racismo. En respuesta al llamamiento de los Panteras Negras, Genet se ofreció inmediatamente a ir a Estados Unidos.

El contexto de esta visita de 1970 es descrito por el biógrafo estadounidense de Genet, Edmund White (2):

"El vicepresidente de Nixon, Spiro Agnew, había prometido librar una guerra sin cuartel contra los Panteras, lo que hizo con total convicción hasta que fue destituido en 1972 por evasión fiscal. En Chicago y Filadelfia, la policía se enzarzó en tiroteos con los Panteras o, más exactamente, atacó por sorpresa su cuartel general local. En Chicago, por ejemplo, el 4 de diciembre de 1969, la policía asaltó el piso de Fred Hampton, presidente de los Panteras Negras de Illinois. El líder del partido en Peoria, Mark Clark, y Fred Hampton fueron asesinados. Otros cuatro Panteras y dos policías resultaron heridos. La policía dijo que había sido un tiroteo general, pero no se encontraron agujeros de bala que probaran esta versión.

En realidad, la policía había estado librando una guerra abierta contra los Panteras desde la creación del partido y, en 1970, todos sus dirigentes (incluidos Bobby Seale y Huey Newton) estaban muertos, en la cárcel o escondidos, con la excepción de David Hilliard, el Jefe Nacional de Estado Mayor (que en 1992 estaba preparando un libro sobre la amistad de Genet con los Panteras en 1970).

El 2 de abril de 1969, veintiún Panteras fueron detenidos en Nueva York y acusados de conspirar para poner bombas en tiendas y edificios públicos. Dieciséis de ellos permanecen detenidos (bajo fianza de cien mil dólares por persona) durante diez meses, hasta su juicio en febrero de 1970. Con este telón de fondo, Jean Genet llegó a Estados Unidos. Los estadounidenses, dijo, no podían soportar 'una ideología roja sobre una piel negra' y habían masacrado a veintiocho Panteras en los dos años anteriores".

En Estados Unidos, Genet dio varias conferencias acompañado por los Panteras Negras en varias universidades americanas. Allí redactó una "Carta a los intelectuales americanos", que circuló ampliamente en esas reuniones y en la que escribió:

"Para una persona blanca, la historia, pasada y futura, es muy larga y muy imponente en su sistema de referencias. Para una persona negra, el tiempo es corto. No pueden retroceder en su historia más allá de los periodos de esclavitud. Y en Estados Unidos seguimos intentando limitar el tiempo y el espacio de los negros. No sólo están cada vez más confinados en sí mismos, sino que los encarcelamos.     Cuando es necesario, los asesinamos.

(...)

Ante el vigor de su acción (la de los Panteras) y el rigor de su pensamiento político, los blancos, y en particular la policía, emanación de la casta dominante en Estados Unidos, tuvieron de repente un reflejo racial: como los negros se mostraban capaces de organizarse, lo más fácil era desacreditar su organización.

De este modo, la policía consiguió ocultar el verdadero sentido de sus acciones tras pretextos inconfesables: juicios por drogas, por asesinato o por adicción. En realidad, intentaban masacrar a los dirigentes del Partido de las Panteras Negras".

En otro discurso, pronunciado el Primero de Mayo en EEUU, Genet dijo:

"Otra cosa que me preocupa es el fascismo. A menudo oímos al Partido de las Panteras Negras hablar de fascismo y a los blancos les cuesta aceptar esta palabra. Hace falta un gran esfuerzo de imaginación para que los blancos comprendan que los negros viven bajo un régimen opresivo y fascista. Para los negros, este fascismo no es sólo obra del gobierno estadounidense, sino de toda la comunidad blanca, que es realmente privilegiada.

Aquí, los blancos no están directamente oprimidos, pero los negros sí, en espíritu y a veces en cuerpo.

Los negros tienen toda la razón al culpar a la comunidad blanca de esta opresión, y tienen razón al apostar que se trata de fascismo.

Puede que vivamos en una democracia liberal, pero los negros viven bajo un régimen autoritario, imperialista y dominante. Es importante contagiarles el gusto por la libertad. Pero los blancos tienen miedo a la libertad. Es un trago muy fuerte para ellos. Tienen otro miedo, cada vez mayor, que es el de descubrir la inteligencia de los negros.

Lo que llamamos civilización americana desaparecerá. Ya está muerta porque se basa en el desprecio. Por ejemplo, el desprecio de los ricos por los pobres, el desprecio de los blancos por los negros, etcétera.      

Cualquier civilización basada en el desprecio debe necesariamente desaparecer".

Jean Genet ejerció una influencia civilizadora en el Partido de las Panteras Negras. Era habitual en el lenguaje de los Panteras de la época utilizar adjetivos referidos a la homosexualidad como insultos, lo que revelaba enormes prejuicios. La solidaridad de Jean Genet no le impidió ver y denunciar los prejuicios de los Panteras Negras y exigir un cambio de comportamiento, lo que llevó a uno de los líderes más importantes del partido, Huey Newton, a posicionarse por escrito. En un artículo escrito en la cárcel, Newton tuvo el admirable valor de confesar su propio malestar en presencia de homosexuales masculinos y reconocer que se sentía amenazado por ellos. Newton afirmó entonces que los homosexuales eran "quizá las personas más oprimidas del planeta", defendió su dignidad y exigió a los Panteras que los respetaran y dejaran de utilizar términos peyorativos y ofensivos en relación con la homosexualidad. Este texto de Huey Newton fue sumamente importante para el incipiente movimiento de liberación gay en Estados Unidos en aquella época.

 

Jean Genet y los palestinos 

Su experiencia muy temprana en el ejército francés en Marruecos despertó en Genet la conciencia de la realidad del colonialismo. Más tarde escribiría una obra que él mismo calificó de "larga meditación" sobre la guerra de liberación de Argelia, Los Biombos.

La extrema derecha francesa de la época, especialmente a través de su brazo armado, la O. A. S. (Organisation de l'Armée Secrète) llevó a cabo actos de terrorismo en Francia contra argelinos y cualquiera que apoyara el movimiento independentista argelino.  Anticipándose a los virulentos ataques de la derecha y la extrema derecha, los productores de la nueva obra de Genet decidieron celebrar cinco en lugar de un "estreno" de la obra Los Biombos en abril de 1966. De este modo, los periodistas podían elegir a cuál asistir. Pero la noche del 30 de abril, un grupo invadió el escenario de la obra lanzando botellas y una silla. A partir de entonces, todas las representaciones de la obra sufrieron ataques similares. En una ocasión, un grupo, entre los que se encontraba un joven Jean Marie Le Pen, intentó expulsar a gritos al público del teatro. Años más tarde, Jean Marie Le Pen se convertiría en el líder de la extrema derecha francesa y padre de Marine Le Pen.

Desde su compromiso con las luchas anticoloniales de los pueblos árabes, era natural que Jean Genet se dedicara, en los últimos años de su vida, a la causa palestina.

En 1971, aproximadamente un año después de su visita a Estados Unidos en apoyo de los Panteras Negras, Genet publicó Los palestinos, su primer gran texto dedicado a la causa palestina:

"En cuanto a Israel, concebido a finales del siglo XIX tal vez para ofrecer seguridad a los judíos, pronto se convirtió y siguió siendo, en esta parte de Asia, la amenaza imperialista occidental más ofensiva.

(...) Seamos claros: para los palestinos, el enemigo tiene dos caras: el colonialismo israelí y los regímenes reaccionarios del mundo árabe".

Para Jean Genet, tanto los afroamericanos representados por la lucha de los Panteras Negras como los palestinos sufrían la misma opresión colonial, de ahí la similitud de sus luchas y posiciones. De hecho, un grupo de Panteras Negras viajó a Palestina por aquella época para conocer sus estrategias de lucha y ofrecer su solidaridad y apoyo, en un movimiento que pretendía unificar todas las luchas contra el colonialismo, incluidas las que se desarrollaban dentro del territorio estadounidense. Jean Genet comprendió y expresó claramente que la lucha anticolonial, como sigue siendo hoy en Palestina, es inseparable de la lucha contra el imperialismo.


La masacre de Chatila 

El momento crucial de la experiencia de Genet en la defensa de la causa palestina tuvo lugar en Líbano. En 1982, Genet regresó a Oriente Próximo, diez años después de su primera visita, en compañía de su amiga Layla Shahid, responsable de la Revue d'études palestiniennes (Revista de estudios palestinos). Una vez más recurro a la biografía de Edmund White para contextualizar el momento histórico de la visita de Jean Genet:

 

"Cuando Genet llegó al Líbano el 12 de septiembre de 1982, tras diez años de ausencia, Beirut estaba en calma. Era un momento crucial de la guerra libanesa. Asediados durante tres meses -el ejército israelí estaba a las puertas de la ciudad-, los combatientes palestinos, que se habían refugiado en los barrios occidentales de la capital, aceptaron finalmente abandonar el país y ser evacuados a Túnez, Argelia y Yemen. Los campos palestinos fueron entonces desarmados y, el 23 de agosto, fue elegido un nuevo presidente libanés, Béchir Gemayel. A los civiles palestinos que permanecieron en Líbano se les prometió la protección de una fuerza internacional formada por soldados estadounidenses, franceses e italianos (...) El 13 de septiembre, Genet presenció la salida de la fuerza internacional desde el balcón (del piso donde se alojaba con Layla Shahid). El 14 de septiembre, en cuanto los barcos abandonaron el puerto, el nuevo presidente (que también era el líder de la Derecha Cristiana) fue asesinado. A la mañana siguiente, violando todos los acuerdos alcanzados, el ejército israelí entró en Beirut "para mantener el orden". Los israelíes empezaron a localizar a los últimos combatientes palestinos que quedaban en la ciudad y, esa misma noche, tomaron los campos de Sabra y Chatila, en las afueras de Beirut, estableciendo su cuartel general en un edificio de ocho plantas situado a doscientos metros de la entrada.

El miércoles 15 de septiembre, a las cinco de la mañana, las tropas israelíes entraron en Beirut Oeste (...). ) Decididas a barrer los últimos vestigios de los palestinos, las fuerzas israelíes, bajo el mando del general Sharon, pactaron en secreto con los falangistas, deseosos de vengar la muerte de Béchir Gemayel, que atribuían a los servicios secretos palestinos, el Estado Mayor israelí decretó, en virtud de la Orden nº 6, que "los campos de refugiados quedan interdictos, el registro y la limpieza de los campos correrán a cargo de los falangistas del ejército libanés". Una pequeña unidad de milicianos falangistas, probablemente no más de ciento cincuenta hombres, entró en Chatila y masacró a todos los ocupantes bajo los focos y las bengalas del ejército israelí.  Como concluye Thomas L. Friedmann, autor de From Beirut to Jerusalem, "(...) los oficiales de la Cruz Roja me dijeron que estimaban el número total de muertos entre ochocientos y mil. "

Jean Genet fue uno de los primeros en entrar en el campo de refugiados tras la masacre. Aquí reproduzco partes de una entrevista que Genet concedió al periodista austriaco Rüdiger Wischenbart en Viena sobre lo sucedido:

R.W. R. W.: Dicen que fue más o menos por casualidad que usted estaba en Beirut en el momento de las masacres de Sabra y Chatila. ¿Cómo llegó al campo de Chatila y qué vio?

J.G. No, no estuve allí por casualidad, me había invitado la Revista de Estudios Palestinos (...) Así que ese lunes visité Beirut. El martes, Béchir Gemayel fue asesinado (...) Al día siguiente, las tropas israelíes atravesaron el Paso de los Museos, pasaron por otros lugares del oeste de Beirut y ocuparon los campos de Sabra, Chatila y Borj el Barajneh, entre otros. Las razones que adujeron fueron evitar una masacre. Y la masacre ocurrió. Es difícil decir que los israelíes querían esta masacre. No estoy seguro. Pero dejaron que ocurriera. Se llevó a cabo bajo su protección, en cierto modo, porque iluminaron los campos de Sabra, Chatila y Borj el Barajneh. Cuando encendemos bengalas, es para que nos veamos en ellas, para ayudar a nuestros partidarios. Y los partidarios de Israel eran, obviamente, los que cometieron la masacre.

R.W.: Hubo una investigación en el parlamento israelí sobre la responsabilidad de la masacre. ¿Son sus observaciones y su investigación sobre el terreno más o menos idénticas a las de esta investigación parlamentaria?

J.G. El propósito de mi visita y el propósito de esta investigación no coinciden. No coinciden en absoluto. El objetivo de la investigación -según he leído- era salvar la imagen de Israel. Es cierto. (...) Así que la imagen me importa un bledo. Cuando Israel llevó a cabo la investigación, quería salvar una imagen. Intentaba discernir una realidad, una realidad política y una realidad humana. Así que no puedo detenerme en el objetivo de Israel con su investigación. En mi opinión, su investigación formó parte de la masacre. Me explico. Estaba la masacre, que empañó una imagen, y luego estaba la investigación, que borró la masacre. ¿Estoy siendo claro?"

Genet escribió uno de los textos más importantes de su última década de vida sobre lo que vio en Chatila: Cuatro horas en Chatila.

 

Los análisis de Jean Genet, su indignación y la contundente claridad de sus palabras pueden ayudarnos a comprender mucho más profundamente lo que ocurre hoy en Palestina. Nada empezó ahora, todo tiene una historia. Y una historia que se entrelaza con otras historias.  En Jean Genet, la lucha de los Panteras Negras está entrelazada con la lucha de los palestinos y, sobre todo, con la lucha contra el colonialismo, el imperialismo y su racismo implícito, porque la superioridad mítica de la "raza blanca" siempre ha sido la justificación central tanto de la opresión colonial como de las conquistas imperiales.

Por todo lo que vio, sintió y expresó; por su valentía y la claridad de sus posiciones, Jean Genet sigue siendo nuestro contemporáneo incómodo y necesario.

                                                                              Franklin Frederick

 

(1) El texto, como todos los demás de Jean Genet citados aquí, fue publicado en Francia por Gallimard con el título L'ennemi déclaré, 2010.

(2) Edmund White. Jean Genet - Ediciones Knopf, Nueva York, 1993.

 


jueves, 16 de noviembre de 2023

A 72 AÑOS DE LA FUNDACIÓN DEL FRENTE DEL PUEBLO

 


 

                                                                             Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                                             Centro de Extensión e Investigación

                                                                              Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 

 


Desde inicios de 1951, sectores ibañistas -intentando aprovechar el repudio contra el régimen corrupto de González Videla- levantan la candidatura del exdictador. Carlos Ibáñez del Campo tiene por entonces 74 años. Sus partidarios lo presentan como el hombre enérgico, capaz de barrer todo lo malo del gobierno que termina en 1952.

 

El PC y el Partido Socialista Popular sostienen conversaciones en que se concluye

que el movimiento popular no puede apoyar a Ibáñez y contraen el compromiso de consultarse mutuamente antes de adoptar cualquier resolución.

Sin embargo, posteriormente, Raúl Ampuero y la mayoría del Comité Central del PSP, cambian de opinión. Sin previa conversación con el PC, deciden entregar su respaldo a la candidatura de Ibáñez. Al dar ese paso, aseguran estar en condiciones de imprimir a la campaña una orientación impersonal y francamente antiimperialista y anti feudal.

 

De esta forma, los socialistas populares pasan a ser parte de una heterogénea coalición, en que ellos -marxistas- actuarán junto a fascistas, como lo son algunos elementos agrario-laboristas.

  

NACE EL FRENTE DEL PUEBLO 

La constitución de este bloque ibañista provoca un reajuste en el campo político chileno. La actitud de la mayoría de los dirigentes del PSP conduce a la división de esa colectividad. Salvador Allende, José Tohá y otros militantes se oponen enérgicamente al paso dado. Son expulsados. Retornan al Partido Socialista de Chile, del cual han sido previamente marginados Bernardo Ibáñez y otros anticomunistas.

 

Ello crea las condiciones para que los esfuerzos comunistas por alcanzar una alianza con los socialistas se concreten. El Partido Comunista y el Partido Socialista de Chile firman un pacto político que da nacimiento al Frente del Pueblo, el 13 de noviembre de 1951.

 

Así surge el primer eslabón de la unidad de la izquierda chilena, de una coalición en que la hegemonía ya no está en manos de la burguesía, como ocurrió con el Frente Popular y la Alianza Democrática. Desde ese instante se marcha a la constitución de un conglomerado liderado por la clase obrera.

El Frente del Pueblo es el núcleo inicial del Frente de Liberación Nacional (FLN) planteado por el Partido Comunista, que propiciaba un programa de cuatro puntos fundamentales: la lucha por el pan, por la paz, por la democracia y por la independencia nacional.

 

El PC define por entonces el FLN como un amplio movimiento de liberación nacional y social... que abarque la mayoría de los chilenos y se consolide y desarrolle al calor de las luchas reivindicativas de los obreros, de los empleados, de los campesinos, de los profesionales, intelectuales, estudiantes, jóvenes, mujeres, pequeños comerciantes e industriales, en una palabra, todas las capas sociales y populares y progresistas del país."

  

ALLENDE CANDIDATO 

El Frente del Pueblo designa como su candidato presidencial a Salvador Allende Gossens, que a la fecha tiene 43 años,  pues había nacido en Valparaíso el 26 de junio de 1908.  Es médico, habiendo iniciado sus estudios de medicina en 1926. Cuando en mayo de 1927 se implanta la dictadura de Ibáñez, el joven Allende participa activamente en las luchas contra ella. Es dirigente estudiantil. Participa en el Grupo Avance.

 

Posteriormente en 1932, es detenido y procesado. Está en prisión cuando fallece su padre. Es autorizado para asistir a sus funerales. Ante la tumba paterna promete dedicar su existencia a la lucha social.

En 1933 se recibe de médico, participa en la fundación del Partido Socialista y encabeza esa organización en Valparaíso. En 1936, es uno de los creadores del Frente Popular en el puerto. En 1937 es elegido diputado socialista por la circunscripción de Valparaíso y Quillota.

 

En 1938 dirige, siempre en el puerto, la campaña presidencial de Pedro Aguirre Cerda. Es designado Subsecretario General del PS. El 28 de septiembre de 1939 asume como ministro de Salubridad del gobierno del Frente Popular. En 1940, publica el libro, "La realidad Médico-Social de Chile".

En 1942 renuncia como ministro. En 1943 es elegido secretario general del PS. En 1945 triunfa como candidato a senador por la circunscripción de Valdivia, Llanquihue, Chiloé, Aisén y Magallanes.

En 1942 es designado Presidente del Colegio Médico de Chile. 

En 1951 participa en la fundación del Frente del Pueblo e inicia su primera campaña presidencial.

Salvador Allende escribirá posteriormente:

"El Frente del Pueblo es un movimiento profundamente patriótico que lucha por la liberación política y económica de nuestro país. No se trata de la unión temporal, transitoria de las fuerzas populares. Se trata de una organización permanente en la que cada partido, conservando su independencia, ha contraído un solemne compromiso ante el pueblo chileno."

 

LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL DE 1952 

Volodia Teitelboim, uno de los Secretarios Generales del Frente del Pueblo, relata:

"Recuerdo bien esta campaña electoral. Éramos un pequeño grupo. Salvador Allende sabía que no triunfaría en aquellas elecciones, que incluso lograría pocos votos. Pero aquello era sembrar para el futuro. Entonces se manifestó con particular claridad un importantísimo rasgo de su carácter: la tenacidad en la lucha contra las dificultades, que en su vida abundaron más que las victorias."

La candidatura del Frente del Pueblo enfrenta la contienda presidencial con un Programa que plantea medidas concretas para eliminar las causas del atraso de Chile y los problemas de los chilenos: la nacionalización de las riquezas fundamentales: cobre, salitre, hierro; una profunda reforma agraria, que entregue la tierra al que la trabaja; la industrialización del país. En lo relacionado con la política internacional, señala el establecimiento de relaciones con todos los países, incluida la Unión Soviética, China Popular y las Democracias Populares de Europa del Este.

Subraya la necesidad de democratizar la vida del país, derogando la Ley de Defensa Permanente de la Democracia y otras leyes represivas, legalizando al Partido Comunista, etc.   

La candidatura de Ibáñez, por su parte, se lleva adelante en base a una propaganda efectista y demagógica. Al abanderado lo llaman el "General de la Esperanza". Levantan como símbolo una escoba, para barrer la politiquería y lo malo del gobierno de González Videla. Los socialistas populares difunden consignas como: "Que paguen los poderosos", "El cobre para Chile", "Reforma Agraria", etc.

 

NO AL SECTARISMO 

En la revista “Principios” correspondiente a los meses de abril y mayo de 1952, aparece un artículo de Galo González,  Secretario General del PC, en que señala su preocupación por el hecho que el Frente del Pueblo todavía no ha logrado ampliar sus filas. Afirma:

“El sectarismo que reina en algunos dirigentes y militantes tanto comunistas como socialistas, no permite ampliar el movimiento a otras capas de la población. Por consiguiente, es necesario barrer con el sectarismo y hacer comprender a cada militante del Frente del Pueblo que éste debe tener una amplitud muy grande, haciendo que participen en él los más vastos sectores de la población cualquiera que sea su ideología política y su credo religioso, desde los obreros hasta los grupos patrióticos de la burguesía nacional”.

Más adelante agrega:

“Cada militante y dirigente debe tener plena claridad y comprensión del profundo significado del movimiento del Frente del Pueblo, que no sólo es una continuación de los movimientos de 1938, 1942 y 1946, sino, al mismo tiempo, una superación de ellos. Esos movimientos fueron dirigidos por la burguesía y la pequeña burguesía, que son vacilantes, y que en momentos difíciles retroceden, acobardan y se entregan al enemigo. Ahora, en el movimiento popular antiimperialista y anti oligárquico, el peso específico está y debe estar cada vez más en manos de la clase obrera, que es y debe ser la fuerza matriz en la movilización de todas las fuerzas patrióticas por la liberación nacional y social”

 

LUCHA ANTIIMPERIALISTA 

Cuando faltan siete meses para finalizar su administración, González Videla da otro golpe contra la soberanía nacional. El 9 de abril de 1952 firma un pacto militar bilateral con Estados Unidos, que -en una de sus cláusulas- impide a Chile vender "materiales estratégicos" a las naciones calificadas por el imperialismo como "enemigas de la democracia". Entran en este rubro de "materiales estratégicos" el cobre, el hierro y el salitre. Es decir, coloca el comercio exterior de nuestras principales riquezas bajo el control extranjero.

En junio de 1952, toman cuerpo las protestas contra el pacto militar suscrito por González Videla. Tienen lugar grandes desfiles, donde se unen los sectores más avanzados del ibañismo con los militantes del Frente del Pueblo. Son atacados, al toque de clarín, por fuerzas de Carabineros; disueltos, se vuelven a reorganizar a la hora y lugar señalados. Los jóvenes comunistas están en una primera línea. Su Secretario General juega un activo rol dirigente. Es Fernando Ortiz, que precisamente que el día de esas audaces acciones alcanzan su momento culminante – el 24 de junio – está de cumpleaños. Ha nacido el 24 de junio de 1922, en Talca. Tiene 30 años. Siendo estudiante de Historia y Geografía en el Instituto Pedagógico de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile, es elegido dirigente de la FECH. Es el General de las Juventudes Comunistas.

 

EL RETORNO DEL POETA 

El 12 de agosto de 1952 regresa del exilio Pablo Neruda. Volodia Teitelboim relata:

“Aquel martes bajó del avión acompañado por Adolfo Tapia, Carlos Vicuña Fuentes y Sergio Insunza, que habían ido a esperarlo a Montevideo...

“Cuando la gente lo vio, comenzó a cantar la Canción Nacional. Según la legalidad del sistema, Neruda podía haber sido detenido en los Cerrillos porque estaba declarado reo en rebeldía. No pasó nada...

 “Al día siguiente hubo un mitin en la Plaza Bulnes, de bienvenida a Neruda. En su discurso llamó a los chilenos, separados ante la proximidad de las elecciones a trabajar por la paz del mundo y por la felicidad de la patria”.

Aquella gigantesca concentración tiene lugar frente a La Moneda, donde aun permanece el “pinganilla” como lo ha bautizado el poeta.

Neruda se incorpora de inmediato a la primera campaña presidencial de Allende. Forma parte de la comitiva que está recorriendo el país, sembrando la roja semilla en la conciencia del pueblo.

 

LA NOVENA CONFERENCIA DEL PC 

En los últimos días de agosto de 1952 se efectúa en Santiago la IX Conferencia Nacional del Partido Comunista. Se realiza en momentos de grandes batallas reivindicativas de las masas y en vísperas de las elecciones presidenciales.

El Informe del Comité Central es rendido por Galo González, secretario general del Partido. En él dice:

"La primera palabra del Partido Comunista es un llamado al combate, a la organización y a la unidad de los trabajadores y de todas las capas laboriosas. ¡Que ningún patriota esté al margen de la organización que le corresponde, de su sindicato, su asociación, su comité de lucha! Hay que fortalecer estas organizaciones y crearlas allí donde no existan..."

Agrega: "El Partido Comunista considera que el país se halla ante el imperativo histórico de producir cambios fundamentales en su estructura económica, nacionalizando las riquezas en manos de monopolios imperialistas, ampliando nuestras relaciones comerciales a todos los países y realizando una profunda reforma agraria".

Más adelante, señala:

"El Frente del Pueblo que es, por así decirlo, el núcleo inicial de este amplio movimiento de liberación nacional va a las elecciones con la decidida voluntad de librar una batalla por el pan de los chilenos, por la libertad, por la independencia nacional y por la paz.

 

En otra de sus partes, el Informe a la IX Conferencia subraya:

"El Partido Comunista considera indispensable la vuelta al régimen democrático. Repudia cualquier maniobra y tentativa, de cualquier lado que provenga, que tenga como fin crear una situación poselectoral de golpes y contragolpes de Estado. Nuestro Partido es enemigo de los golpes de Estado. Somos partidarios de la unión de todos los chilenos democráticos, y de que las masas, y no los cuartelazos, determinen los rumbos políticos del país. Somos el Partido de la revolución democrática, de una revolución nacional liberadora que será obra de la organización, la unidad y la lucha de la inmensa mayoría ciudadana.

"Declaramos de la forma más categórica posible - añade el Informe - que estamos decididos a llevar adelante esta revolución, el movimiento nacional antiimperialista y anti feudal que organiza e impulsa el Frente del Pueblo. A este movimiento, antes y después de las elecciones pueden y deben sumarse nuevas fuerzas sociales y políticas".

 

Galo González concluye en su Informe:

"Existe, pues, la necesidad de que el proletariado conquiste la hegemonía en el movimiento antiimperialista, anti feudal y pro-paz y que, con tal fin, alcance cuanto antes a sellar su unidad en una sola central de obreros y empleados".

En un comunicado emitido por el Comité Central, en septiembre de 1952, se señala que en la IX Conferencia queda de manifiesto la necesidad de "agrandar más al Partido, reclutar nuevos militantes, fortalecer las direcciones y prestar una mayor atención a la actividad de las células, que deben jugar un papel dirigente en la lucha de masas".

El Comunicado del Comité Central informa que: "La Conferencia valorizó ampliamente el hecho de que nuestro Partido tenga como aliado al Partido Socialista y de que, en diversos movimientos y organismos de masas, se trabaje a través de la unidad de acción en las luchas reivindicativas con elementos de otros sectores políticos y de otras capas sociales progresistas. Consideró necesario cuidar este trabajo, mejorar nuestro trato con los aliados y esforzarnos por conquistar más y más aliados".

El mayor mérito de la IX Conferencia Nacional del PC es haber trazado de manera integral la política del Frente de Liberación Nacional. Esta es sostenida por el PC desde antes de 1950, está contenida en el llamado "Plan de Emergencia" de comienzos de ese año, pero es - en el curso de este evento - cuando se desarrolla en mejor forma.

Este proyecto tiene notables diferencias con el del Frente Popular. En el del FLN se agrega a la revolución antiimperialista y anti feudal de aquel, la necesidad de liquidar los monopolios nacionales.

Otro cambio decisivo es la incorporación en el proyecto del Frente de Liberación Nacional de una perspectiva mucho más clara y precisa del socialismo.

 

TRIUNFA EL EXDICTADOR

Durante la campaña electoral, los partidarios del Frente del Pueblo corean la consigna "Con Allende y con Neruda, la victoria está segura". De correcto ritmo y rima, pero sin asidero alguno en la realidad. Esto lo demuestra el recuento de los votos de los comicios del 4 de septiembre de 1952.

En estas elecciones postulan, además de Allende e Ibáñez, Arturo Matte, por la derecha. Y Pedro Enrique Alfonso, por el Partido Radical. Los resultados son los siguientes:

 

Carlos Ibáñez                                  446.000 votos

Arturo Matte                                     265.000

Pedro E. Alfonso                            190.000 y

Salvador Allende                            51.000

 

Vence el General de la escoba, que lo único que barre son las promesas electorales y la esperanza puesta en él por casi medio millón de electores.

 

PC LLAMA A LA UNIDAD 

Con fecha 8 de septiembre de 1952, la Comisión Política del Partido Comunista emite un Manifiesto en que plantea su opinión sobre los resultados de las elecciones presidenciales. En algunas de sus partes señala:

"La ciudadanía ha expresado su profundo y justificado repudio al régimen del señor González Videla... El señor Carlos Ibáñez del Campo triunfó en la elección del 4 de septiembre, porque la mayoría del electorado creyó que al votar por él votaba contra el régimen imperante y contra su política al servicio del imperialismo yanqui y de la oligarquía... El Partido Comunista considera que, al elegir al señor Ibáñez, la mayoría de los electores siguió un camino equivocado. El tiempo nos dará la razón..."

"Pasadas ya las elecciones, deben superarse divisiones transitorias. En la lucha por el pan de los chilenos, por la paz, la democracia y la independencia nacional, debemos unirnos todos los hombres, mujeres y jóvenes patriotas, constituyendo un amplio frente democrático de liberación nacional, del cual deben formar parte de los comunistas, los socialistas, los socialistas populares, los agrariolaboristas, los democráticos del pueblo, todas las fuerzas y corrientes progresistas de la nación. En este frente también tienen cabida las bases radicales...

“Es necesario intensificar la unidad de acción de todos los trabajadores en las luchas por sus reivindicaciones inmediatas y constituir, cuanto antes, una sola central de obreros y empleados...”

A pocos días de haber sido elegido Ibáñez, relata Julieta Campusano, "el Partido hizo un documento -en realidad gran parte de ese documento fue obra de Corvalán-, en que decía que nosotros debíamos vivir junto a las masas ibañistas su experiencia. Era en el sentido de atraerlas hacia el frente antiimperialista. Ellas habían ido equivocadamente tras Ibáñez. Entonces se trataba de que ellas no vivieran solas su experiencia, sino que nosotros ayudáramos a que fuera más rápida la experiencia de esas masas que habían estado al lado de Ibáñez".