viernes, 17 de noviembre de 2023

Recordando a Jean Genet: Estados Unidos y Palestina

 


 

 

                                             









Franklin Frederick

 



" ... porque no amo a los oprimidos. Amo a los que amo, que siempre son hermosos y a veces oprimidos, pero que siempre se rebelan".

                                                                     Jean Genet – Milagro de la Rosa

 

"Un racismo antiárabe casi enfermizo está tan presente en todos los europeos que nos preguntamos si los palestinos deben contar con nuestra ayuda, por pequeña que sea...".

 Estas palabras tan actuales fueron escritas por Jean Genet en 1971, en su primer gran texto dedicado a los palestinos. (1)

 

        Jean Genet fue uno de los escritores más originales y combativos del siglo XX. Nacido en 1910 en París, de padre desconocido, fue entregado al cuidado público por su madre a la edad de siete meses. Cabe imaginar los enormes esfuerzos que debió de hacer esta madre para conservar al niño, ya que lo tuvo durante sus primeros siete meses, abandonándolo probablemente en una institución sólo cuando la lucha por mantenerse a sí misma y a su hijo se convirtió en una tarea imposible. Genet nunca la encontró. Las autoridades lo entregaron para que lo criara una familia de artesanos del pequeño pueblo de Alligny-en-Morvan. Sin embargo, los lazos afectivos que Genet pudo desarrollar hacia su familia adoptiva también se vieron amenazados desde el principio, ya que creció sabiendo que al cumplir los trece años, por ley, sería colocado como aprendiz en otro lugar, como efectivamente ocurrió. A los quince años, Genet se escapó del centro de aprendizaje al que había sido llevado y, como castigo, fue encarcelado por primera vez. A partir de entonces, gran parte de su vida transcurriría en sucesivas prisiones.

A los dieciocho años se alistó en las fuerzas armadas para escapar de la pobreza y la cárcel. Sirvió en el ejército colonial francés en Marruecos, donde conoció de primera mano la brutal realidad del colonialismo. De regreso a Francia en 1937, fue detenido varias veces acusado de vagabundeo, deserción y, sobre todo, robo. Fue en la cárcel, en 1942 y 1943, donde Genet escribió sus primeras novelas, Santa María de las Flores y  Milagro de la Rosa. En 1949, gracias a una petición lanzada por Jean Cocteau y Jean Paul Sartre y firmada por varios escritores, Genet obtuvo el indulto del Presidente de la República y abandonó definitivamente la cárcel.

Genet nunca ocultó su homosexualidad y sus primeros libros provocaron un escándalo por la franqueza y la libertad inédita con que escribía sobre los homosexuales y sobre sí mismo.

Pero fue en sus escritos en solidaridad con el Partido de las Panteras Negras y el pueblo palestino en la lucha contra el racismo y la opresión donde Jean Genet nos dejó un legado fundamental y quizá su mensaje más importante para nuestro tiempo.

 

Jean Genet en Estados Unidos

                     

                      "Así que, esté donde esté, siempre me sentiré vinculado al movimiento que traerá la liberación de los hombres. Hoy y aquí, ese movimiento es el Partido de las Panteras Negras, y estoy al lado de  ellos porque estoy con ellos".

En 1970, dos emisarios de los Panteras Negras estadounidenses viajaron a Francia para pedir a Jean Genet, entonces una celebridad literaria mundial, que apoyara su lucha contra el racismo. La obra de Genet Los negros había tenido un gran éxito en Nueva York en los años sesenta, representándose durante cuatro años, cuando sólo unos años antes se había hecho posible por ley que afroamericanos y blancos asistieran al mismo teatro en Estados Unidos. Para gran parte del público blanco, esta obra fue un shock. Pero para los espectadores afroamericanos, el texto de Genet fue liberador y catártico. Para James Baldwin, la obra de Genet fue una revelación. De ahí el interés de los Panteras Negras por este autor blanco que comprendía tan bien la realidad de la opresión y el racismo. En respuesta al llamamiento de los Panteras Negras, Genet se ofreció inmediatamente a ir a Estados Unidos.

El contexto de esta visita de 1970 es descrito por el biógrafo estadounidense de Genet, Edmund White (2):

"El vicepresidente de Nixon, Spiro Agnew, había prometido librar una guerra sin cuartel contra los Panteras, lo que hizo con total convicción hasta que fue destituido en 1972 por evasión fiscal. En Chicago y Filadelfia, la policía se enzarzó en tiroteos con los Panteras o, más exactamente, atacó por sorpresa su cuartel general local. En Chicago, por ejemplo, el 4 de diciembre de 1969, la policía asaltó el piso de Fred Hampton, presidente de los Panteras Negras de Illinois. El líder del partido en Peoria, Mark Clark, y Fred Hampton fueron asesinados. Otros cuatro Panteras y dos policías resultaron heridos. La policía dijo que había sido un tiroteo general, pero no se encontraron agujeros de bala que probaran esta versión.

En realidad, la policía había estado librando una guerra abierta contra los Panteras desde la creación del partido y, en 1970, todos sus dirigentes (incluidos Bobby Seale y Huey Newton) estaban muertos, en la cárcel o escondidos, con la excepción de David Hilliard, el Jefe Nacional de Estado Mayor (que en 1992 estaba preparando un libro sobre la amistad de Genet con los Panteras en 1970).

El 2 de abril de 1969, veintiún Panteras fueron detenidos en Nueva York y acusados de conspirar para poner bombas en tiendas y edificios públicos. Dieciséis de ellos permanecen detenidos (bajo fianza de cien mil dólares por persona) durante diez meses, hasta su juicio en febrero de 1970. Con este telón de fondo, Jean Genet llegó a Estados Unidos. Los estadounidenses, dijo, no podían soportar 'una ideología roja sobre una piel negra' y habían masacrado a veintiocho Panteras en los dos años anteriores".

En Estados Unidos, Genet dio varias conferencias acompañado por los Panteras Negras en varias universidades americanas. Allí redactó una "Carta a los intelectuales americanos", que circuló ampliamente en esas reuniones y en la que escribió:

"Para una persona blanca, la historia, pasada y futura, es muy larga y muy imponente en su sistema de referencias. Para una persona negra, el tiempo es corto. No pueden retroceder en su historia más allá de los periodos de esclavitud. Y en Estados Unidos seguimos intentando limitar el tiempo y el espacio de los negros. No sólo están cada vez más confinados en sí mismos, sino que los encarcelamos.     Cuando es necesario, los asesinamos.

(...)

Ante el vigor de su acción (la de los Panteras) y el rigor de su pensamiento político, los blancos, y en particular la policía, emanación de la casta dominante en Estados Unidos, tuvieron de repente un reflejo racial: como los negros se mostraban capaces de organizarse, lo más fácil era desacreditar su organización.

De este modo, la policía consiguió ocultar el verdadero sentido de sus acciones tras pretextos inconfesables: juicios por drogas, por asesinato o por adicción. En realidad, intentaban masacrar a los dirigentes del Partido de las Panteras Negras".

En otro discurso, pronunciado el Primero de Mayo en EEUU, Genet dijo:

"Otra cosa que me preocupa es el fascismo. A menudo oímos al Partido de las Panteras Negras hablar de fascismo y a los blancos les cuesta aceptar esta palabra. Hace falta un gran esfuerzo de imaginación para que los blancos comprendan que los negros viven bajo un régimen opresivo y fascista. Para los negros, este fascismo no es sólo obra del gobierno estadounidense, sino de toda la comunidad blanca, que es realmente privilegiada.

Aquí, los blancos no están directamente oprimidos, pero los negros sí, en espíritu y a veces en cuerpo.

Los negros tienen toda la razón al culpar a la comunidad blanca de esta opresión, y tienen razón al apostar que se trata de fascismo.

Puede que vivamos en una democracia liberal, pero los negros viven bajo un régimen autoritario, imperialista y dominante. Es importante contagiarles el gusto por la libertad. Pero los blancos tienen miedo a la libertad. Es un trago muy fuerte para ellos. Tienen otro miedo, cada vez mayor, que es el de descubrir la inteligencia de los negros.

Lo que llamamos civilización americana desaparecerá. Ya está muerta porque se basa en el desprecio. Por ejemplo, el desprecio de los ricos por los pobres, el desprecio de los blancos por los negros, etcétera.      

Cualquier civilización basada en el desprecio debe necesariamente desaparecer".

Jean Genet ejerció una influencia civilizadora en el Partido de las Panteras Negras. Era habitual en el lenguaje de los Panteras de la época utilizar adjetivos referidos a la homosexualidad como insultos, lo que revelaba enormes prejuicios. La solidaridad de Jean Genet no le impidió ver y denunciar los prejuicios de los Panteras Negras y exigir un cambio de comportamiento, lo que llevó a uno de los líderes más importantes del partido, Huey Newton, a posicionarse por escrito. En un artículo escrito en la cárcel, Newton tuvo el admirable valor de confesar su propio malestar en presencia de homosexuales masculinos y reconocer que se sentía amenazado por ellos. Newton afirmó entonces que los homosexuales eran "quizá las personas más oprimidas del planeta", defendió su dignidad y exigió a los Panteras que los respetaran y dejaran de utilizar términos peyorativos y ofensivos en relación con la homosexualidad. Este texto de Huey Newton fue sumamente importante para el incipiente movimiento de liberación gay en Estados Unidos en aquella época.

 

Jean Genet y los palestinos 

Su experiencia muy temprana en el ejército francés en Marruecos despertó en Genet la conciencia de la realidad del colonialismo. Más tarde escribiría una obra que él mismo calificó de "larga meditación" sobre la guerra de liberación de Argelia, Los Biombos.

La extrema derecha francesa de la época, especialmente a través de su brazo armado, la O. A. S. (Organisation de l'Armée Secrète) llevó a cabo actos de terrorismo en Francia contra argelinos y cualquiera que apoyara el movimiento independentista argelino.  Anticipándose a los virulentos ataques de la derecha y la extrema derecha, los productores de la nueva obra de Genet decidieron celebrar cinco en lugar de un "estreno" de la obra Los Biombos en abril de 1966. De este modo, los periodistas podían elegir a cuál asistir. Pero la noche del 30 de abril, un grupo invadió el escenario de la obra lanzando botellas y una silla. A partir de entonces, todas las representaciones de la obra sufrieron ataques similares. En una ocasión, un grupo, entre los que se encontraba un joven Jean Marie Le Pen, intentó expulsar a gritos al público del teatro. Años más tarde, Jean Marie Le Pen se convertiría en el líder de la extrema derecha francesa y padre de Marine Le Pen.

Desde su compromiso con las luchas anticoloniales de los pueblos árabes, era natural que Jean Genet se dedicara, en los últimos años de su vida, a la causa palestina.

En 1971, aproximadamente un año después de su visita a Estados Unidos en apoyo de los Panteras Negras, Genet publicó Los palestinos, su primer gran texto dedicado a la causa palestina:

"En cuanto a Israel, concebido a finales del siglo XIX tal vez para ofrecer seguridad a los judíos, pronto se convirtió y siguió siendo, en esta parte de Asia, la amenaza imperialista occidental más ofensiva.

(...) Seamos claros: para los palestinos, el enemigo tiene dos caras: el colonialismo israelí y los regímenes reaccionarios del mundo árabe".

Para Jean Genet, tanto los afroamericanos representados por la lucha de los Panteras Negras como los palestinos sufrían la misma opresión colonial, de ahí la similitud de sus luchas y posiciones. De hecho, un grupo de Panteras Negras viajó a Palestina por aquella época para conocer sus estrategias de lucha y ofrecer su solidaridad y apoyo, en un movimiento que pretendía unificar todas las luchas contra el colonialismo, incluidas las que se desarrollaban dentro del territorio estadounidense. Jean Genet comprendió y expresó claramente que la lucha anticolonial, como sigue siendo hoy en Palestina, es inseparable de la lucha contra el imperialismo.


La masacre de Chatila 

El momento crucial de la experiencia de Genet en la defensa de la causa palestina tuvo lugar en Líbano. En 1982, Genet regresó a Oriente Próximo, diez años después de su primera visita, en compañía de su amiga Layla Shahid, responsable de la Revue d'études palestiniennes (Revista de estudios palestinos). Una vez más recurro a la biografía de Edmund White para contextualizar el momento histórico de la visita de Jean Genet:

 

"Cuando Genet llegó al Líbano el 12 de septiembre de 1982, tras diez años de ausencia, Beirut estaba en calma. Era un momento crucial de la guerra libanesa. Asediados durante tres meses -el ejército israelí estaba a las puertas de la ciudad-, los combatientes palestinos, que se habían refugiado en los barrios occidentales de la capital, aceptaron finalmente abandonar el país y ser evacuados a Túnez, Argelia y Yemen. Los campos palestinos fueron entonces desarmados y, el 23 de agosto, fue elegido un nuevo presidente libanés, Béchir Gemayel. A los civiles palestinos que permanecieron en Líbano se les prometió la protección de una fuerza internacional formada por soldados estadounidenses, franceses e italianos (...) El 13 de septiembre, Genet presenció la salida de la fuerza internacional desde el balcón (del piso donde se alojaba con Layla Shahid). El 14 de septiembre, en cuanto los barcos abandonaron el puerto, el nuevo presidente (que también era el líder de la Derecha Cristiana) fue asesinado. A la mañana siguiente, violando todos los acuerdos alcanzados, el ejército israelí entró en Beirut "para mantener el orden". Los israelíes empezaron a localizar a los últimos combatientes palestinos que quedaban en la ciudad y, esa misma noche, tomaron los campos de Sabra y Chatila, en las afueras de Beirut, estableciendo su cuartel general en un edificio de ocho plantas situado a doscientos metros de la entrada.

El miércoles 15 de septiembre, a las cinco de la mañana, las tropas israelíes entraron en Beirut Oeste (...). ) Decididas a barrer los últimos vestigios de los palestinos, las fuerzas israelíes, bajo el mando del general Sharon, pactaron en secreto con los falangistas, deseosos de vengar la muerte de Béchir Gemayel, que atribuían a los servicios secretos palestinos, el Estado Mayor israelí decretó, en virtud de la Orden nº 6, que "los campos de refugiados quedan interdictos, el registro y la limpieza de los campos correrán a cargo de los falangistas del ejército libanés". Una pequeña unidad de milicianos falangistas, probablemente no más de ciento cincuenta hombres, entró en Chatila y masacró a todos los ocupantes bajo los focos y las bengalas del ejército israelí.  Como concluye Thomas L. Friedmann, autor de From Beirut to Jerusalem, "(...) los oficiales de la Cruz Roja me dijeron que estimaban el número total de muertos entre ochocientos y mil. "

Jean Genet fue uno de los primeros en entrar en el campo de refugiados tras la masacre. Aquí reproduzco partes de una entrevista que Genet concedió al periodista austriaco Rüdiger Wischenbart en Viena sobre lo sucedido:

R.W. R. W.: Dicen que fue más o menos por casualidad que usted estaba en Beirut en el momento de las masacres de Sabra y Chatila. ¿Cómo llegó al campo de Chatila y qué vio?

J.G. No, no estuve allí por casualidad, me había invitado la Revista de Estudios Palestinos (...) Así que ese lunes visité Beirut. El martes, Béchir Gemayel fue asesinado (...) Al día siguiente, las tropas israelíes atravesaron el Paso de los Museos, pasaron por otros lugares del oeste de Beirut y ocuparon los campos de Sabra, Chatila y Borj el Barajneh, entre otros. Las razones que adujeron fueron evitar una masacre. Y la masacre ocurrió. Es difícil decir que los israelíes querían esta masacre. No estoy seguro. Pero dejaron que ocurriera. Se llevó a cabo bajo su protección, en cierto modo, porque iluminaron los campos de Sabra, Chatila y Borj el Barajneh. Cuando encendemos bengalas, es para que nos veamos en ellas, para ayudar a nuestros partidarios. Y los partidarios de Israel eran, obviamente, los que cometieron la masacre.

R.W.: Hubo una investigación en el parlamento israelí sobre la responsabilidad de la masacre. ¿Son sus observaciones y su investigación sobre el terreno más o menos idénticas a las de esta investigación parlamentaria?

J.G. El propósito de mi visita y el propósito de esta investigación no coinciden. No coinciden en absoluto. El objetivo de la investigación -según he leído- era salvar la imagen de Israel. Es cierto. (...) Así que la imagen me importa un bledo. Cuando Israel llevó a cabo la investigación, quería salvar una imagen. Intentaba discernir una realidad, una realidad política y una realidad humana. Así que no puedo detenerme en el objetivo de Israel con su investigación. En mi opinión, su investigación formó parte de la masacre. Me explico. Estaba la masacre, que empañó una imagen, y luego estaba la investigación, que borró la masacre. ¿Estoy siendo claro?"

Genet escribió uno de los textos más importantes de su última década de vida sobre lo que vio en Chatila: Cuatro horas en Chatila.

 

Los análisis de Jean Genet, su indignación y la contundente claridad de sus palabras pueden ayudarnos a comprender mucho más profundamente lo que ocurre hoy en Palestina. Nada empezó ahora, todo tiene una historia. Y una historia que se entrelaza con otras historias.  En Jean Genet, la lucha de los Panteras Negras está entrelazada con la lucha de los palestinos y, sobre todo, con la lucha contra el colonialismo, el imperialismo y su racismo implícito, porque la superioridad mítica de la "raza blanca" siempre ha sido la justificación central tanto de la opresión colonial como de las conquistas imperiales.

Por todo lo que vio, sintió y expresó; por su valentía y la claridad de sus posiciones, Jean Genet sigue siendo nuestro contemporáneo incómodo y necesario.

                                                                              Franklin Frederick

 

(1) El texto, como todos los demás de Jean Genet citados aquí, fue publicado en Francia por Gallimard con el título L'ennemi déclaré, 2010.

(2) Edmund White. Jean Genet - Ediciones Knopf, Nueva York, 1993.

 


jueves, 16 de noviembre de 2023

A 72 AÑOS DE LA FUNDACIÓN DEL FRENTE DEL PUEBLO

 


 

                                                                             Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                                             Centro de Extensión e Investigación

                                                                              Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 

 


Desde inicios de 1951, sectores ibañistas -intentando aprovechar el repudio contra el régimen corrupto de González Videla- levantan la candidatura del exdictador. Carlos Ibáñez del Campo tiene por entonces 74 años. Sus partidarios lo presentan como el hombre enérgico, capaz de barrer todo lo malo del gobierno que termina en 1952.

 

El PC y el Partido Socialista Popular sostienen conversaciones en que se concluye

que el movimiento popular no puede apoyar a Ibáñez y contraen el compromiso de consultarse mutuamente antes de adoptar cualquier resolución.

Sin embargo, posteriormente, Raúl Ampuero y la mayoría del Comité Central del PSP, cambian de opinión. Sin previa conversación con el PC, deciden entregar su respaldo a la candidatura de Ibáñez. Al dar ese paso, aseguran estar en condiciones de imprimir a la campaña una orientación impersonal y francamente antiimperialista y anti feudal.

 

De esta forma, los socialistas populares pasan a ser parte de una heterogénea coalición, en que ellos -marxistas- actuarán junto a fascistas, como lo son algunos elementos agrario-laboristas.

  

NACE EL FRENTE DEL PUEBLO 

La constitución de este bloque ibañista provoca un reajuste en el campo político chileno. La actitud de la mayoría de los dirigentes del PSP conduce a la división de esa colectividad. Salvador Allende, José Tohá y otros militantes se oponen enérgicamente al paso dado. Son expulsados. Retornan al Partido Socialista de Chile, del cual han sido previamente marginados Bernardo Ibáñez y otros anticomunistas.

 

Ello crea las condiciones para que los esfuerzos comunistas por alcanzar una alianza con los socialistas se concreten. El Partido Comunista y el Partido Socialista de Chile firman un pacto político que da nacimiento al Frente del Pueblo, el 13 de noviembre de 1951.

 

Así surge el primer eslabón de la unidad de la izquierda chilena, de una coalición en que la hegemonía ya no está en manos de la burguesía, como ocurrió con el Frente Popular y la Alianza Democrática. Desde ese instante se marcha a la constitución de un conglomerado liderado por la clase obrera.

El Frente del Pueblo es el núcleo inicial del Frente de Liberación Nacional (FLN) planteado por el Partido Comunista, que propiciaba un programa de cuatro puntos fundamentales: la lucha por el pan, por la paz, por la democracia y por la independencia nacional.

 

El PC define por entonces el FLN como un amplio movimiento de liberación nacional y social... que abarque la mayoría de los chilenos y se consolide y desarrolle al calor de las luchas reivindicativas de los obreros, de los empleados, de los campesinos, de los profesionales, intelectuales, estudiantes, jóvenes, mujeres, pequeños comerciantes e industriales, en una palabra, todas las capas sociales y populares y progresistas del país."

  

ALLENDE CANDIDATO 

El Frente del Pueblo designa como su candidato presidencial a Salvador Allende Gossens, que a la fecha tiene 43 años,  pues había nacido en Valparaíso el 26 de junio de 1908.  Es médico, habiendo iniciado sus estudios de medicina en 1926. Cuando en mayo de 1927 se implanta la dictadura de Ibáñez, el joven Allende participa activamente en las luchas contra ella. Es dirigente estudiantil. Participa en el Grupo Avance.

 

Posteriormente en 1932, es detenido y procesado. Está en prisión cuando fallece su padre. Es autorizado para asistir a sus funerales. Ante la tumba paterna promete dedicar su existencia a la lucha social.

En 1933 se recibe de médico, participa en la fundación del Partido Socialista y encabeza esa organización en Valparaíso. En 1936, es uno de los creadores del Frente Popular en el puerto. En 1937 es elegido diputado socialista por la circunscripción de Valparaíso y Quillota.

 

En 1938 dirige, siempre en el puerto, la campaña presidencial de Pedro Aguirre Cerda. Es designado Subsecretario General del PS. El 28 de septiembre de 1939 asume como ministro de Salubridad del gobierno del Frente Popular. En 1940, publica el libro, "La realidad Médico-Social de Chile".

En 1942 renuncia como ministro. En 1943 es elegido secretario general del PS. En 1945 triunfa como candidato a senador por la circunscripción de Valdivia, Llanquihue, Chiloé, Aisén y Magallanes.

En 1942 es designado Presidente del Colegio Médico de Chile. 

En 1951 participa en la fundación del Frente del Pueblo e inicia su primera campaña presidencial.

Salvador Allende escribirá posteriormente:

"El Frente del Pueblo es un movimiento profundamente patriótico que lucha por la liberación política y económica de nuestro país. No se trata de la unión temporal, transitoria de las fuerzas populares. Se trata de una organización permanente en la que cada partido, conservando su independencia, ha contraído un solemne compromiso ante el pueblo chileno."

 

LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL DE 1952 

Volodia Teitelboim, uno de los Secretarios Generales del Frente del Pueblo, relata:

"Recuerdo bien esta campaña electoral. Éramos un pequeño grupo. Salvador Allende sabía que no triunfaría en aquellas elecciones, que incluso lograría pocos votos. Pero aquello era sembrar para el futuro. Entonces se manifestó con particular claridad un importantísimo rasgo de su carácter: la tenacidad en la lucha contra las dificultades, que en su vida abundaron más que las victorias."

La candidatura del Frente del Pueblo enfrenta la contienda presidencial con un Programa que plantea medidas concretas para eliminar las causas del atraso de Chile y los problemas de los chilenos: la nacionalización de las riquezas fundamentales: cobre, salitre, hierro; una profunda reforma agraria, que entregue la tierra al que la trabaja; la industrialización del país. En lo relacionado con la política internacional, señala el establecimiento de relaciones con todos los países, incluida la Unión Soviética, China Popular y las Democracias Populares de Europa del Este.

Subraya la necesidad de democratizar la vida del país, derogando la Ley de Defensa Permanente de la Democracia y otras leyes represivas, legalizando al Partido Comunista, etc.   

La candidatura de Ibáñez, por su parte, se lleva adelante en base a una propaganda efectista y demagógica. Al abanderado lo llaman el "General de la Esperanza". Levantan como símbolo una escoba, para barrer la politiquería y lo malo del gobierno de González Videla. Los socialistas populares difunden consignas como: "Que paguen los poderosos", "El cobre para Chile", "Reforma Agraria", etc.

 

NO AL SECTARISMO 

En la revista “Principios” correspondiente a los meses de abril y mayo de 1952, aparece un artículo de Galo González,  Secretario General del PC, en que señala su preocupación por el hecho que el Frente del Pueblo todavía no ha logrado ampliar sus filas. Afirma:

“El sectarismo que reina en algunos dirigentes y militantes tanto comunistas como socialistas, no permite ampliar el movimiento a otras capas de la población. Por consiguiente, es necesario barrer con el sectarismo y hacer comprender a cada militante del Frente del Pueblo que éste debe tener una amplitud muy grande, haciendo que participen en él los más vastos sectores de la población cualquiera que sea su ideología política y su credo religioso, desde los obreros hasta los grupos patrióticos de la burguesía nacional”.

Más adelante agrega:

“Cada militante y dirigente debe tener plena claridad y comprensión del profundo significado del movimiento del Frente del Pueblo, que no sólo es una continuación de los movimientos de 1938, 1942 y 1946, sino, al mismo tiempo, una superación de ellos. Esos movimientos fueron dirigidos por la burguesía y la pequeña burguesía, que son vacilantes, y que en momentos difíciles retroceden, acobardan y se entregan al enemigo. Ahora, en el movimiento popular antiimperialista y anti oligárquico, el peso específico está y debe estar cada vez más en manos de la clase obrera, que es y debe ser la fuerza matriz en la movilización de todas las fuerzas patrióticas por la liberación nacional y social”

 

LUCHA ANTIIMPERIALISTA 

Cuando faltan siete meses para finalizar su administración, González Videla da otro golpe contra la soberanía nacional. El 9 de abril de 1952 firma un pacto militar bilateral con Estados Unidos, que -en una de sus cláusulas- impide a Chile vender "materiales estratégicos" a las naciones calificadas por el imperialismo como "enemigas de la democracia". Entran en este rubro de "materiales estratégicos" el cobre, el hierro y el salitre. Es decir, coloca el comercio exterior de nuestras principales riquezas bajo el control extranjero.

En junio de 1952, toman cuerpo las protestas contra el pacto militar suscrito por González Videla. Tienen lugar grandes desfiles, donde se unen los sectores más avanzados del ibañismo con los militantes del Frente del Pueblo. Son atacados, al toque de clarín, por fuerzas de Carabineros; disueltos, se vuelven a reorganizar a la hora y lugar señalados. Los jóvenes comunistas están en una primera línea. Su Secretario General juega un activo rol dirigente. Es Fernando Ortiz, que precisamente que el día de esas audaces acciones alcanzan su momento culminante – el 24 de junio – está de cumpleaños. Ha nacido el 24 de junio de 1922, en Talca. Tiene 30 años. Siendo estudiante de Historia y Geografía en el Instituto Pedagógico de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile, es elegido dirigente de la FECH. Es el General de las Juventudes Comunistas.

 

EL RETORNO DEL POETA 

El 12 de agosto de 1952 regresa del exilio Pablo Neruda. Volodia Teitelboim relata:

“Aquel martes bajó del avión acompañado por Adolfo Tapia, Carlos Vicuña Fuentes y Sergio Insunza, que habían ido a esperarlo a Montevideo...

“Cuando la gente lo vio, comenzó a cantar la Canción Nacional. Según la legalidad del sistema, Neruda podía haber sido detenido en los Cerrillos porque estaba declarado reo en rebeldía. No pasó nada...

 “Al día siguiente hubo un mitin en la Plaza Bulnes, de bienvenida a Neruda. En su discurso llamó a los chilenos, separados ante la proximidad de las elecciones a trabajar por la paz del mundo y por la felicidad de la patria”.

Aquella gigantesca concentración tiene lugar frente a La Moneda, donde aun permanece el “pinganilla” como lo ha bautizado el poeta.

Neruda se incorpora de inmediato a la primera campaña presidencial de Allende. Forma parte de la comitiva que está recorriendo el país, sembrando la roja semilla en la conciencia del pueblo.

 

LA NOVENA CONFERENCIA DEL PC 

En los últimos días de agosto de 1952 se efectúa en Santiago la IX Conferencia Nacional del Partido Comunista. Se realiza en momentos de grandes batallas reivindicativas de las masas y en vísperas de las elecciones presidenciales.

El Informe del Comité Central es rendido por Galo González, secretario general del Partido. En él dice:

"La primera palabra del Partido Comunista es un llamado al combate, a la organización y a la unidad de los trabajadores y de todas las capas laboriosas. ¡Que ningún patriota esté al margen de la organización que le corresponde, de su sindicato, su asociación, su comité de lucha! Hay que fortalecer estas organizaciones y crearlas allí donde no existan..."

Agrega: "El Partido Comunista considera que el país se halla ante el imperativo histórico de producir cambios fundamentales en su estructura económica, nacionalizando las riquezas en manos de monopolios imperialistas, ampliando nuestras relaciones comerciales a todos los países y realizando una profunda reforma agraria".

Más adelante, señala:

"El Frente del Pueblo que es, por así decirlo, el núcleo inicial de este amplio movimiento de liberación nacional va a las elecciones con la decidida voluntad de librar una batalla por el pan de los chilenos, por la libertad, por la independencia nacional y por la paz.

 

En otra de sus partes, el Informe a la IX Conferencia subraya:

"El Partido Comunista considera indispensable la vuelta al régimen democrático. Repudia cualquier maniobra y tentativa, de cualquier lado que provenga, que tenga como fin crear una situación poselectoral de golpes y contragolpes de Estado. Nuestro Partido es enemigo de los golpes de Estado. Somos partidarios de la unión de todos los chilenos democráticos, y de que las masas, y no los cuartelazos, determinen los rumbos políticos del país. Somos el Partido de la revolución democrática, de una revolución nacional liberadora que será obra de la organización, la unidad y la lucha de la inmensa mayoría ciudadana.

"Declaramos de la forma más categórica posible - añade el Informe - que estamos decididos a llevar adelante esta revolución, el movimiento nacional antiimperialista y anti feudal que organiza e impulsa el Frente del Pueblo. A este movimiento, antes y después de las elecciones pueden y deben sumarse nuevas fuerzas sociales y políticas".

 

Galo González concluye en su Informe:

"Existe, pues, la necesidad de que el proletariado conquiste la hegemonía en el movimiento antiimperialista, anti feudal y pro-paz y que, con tal fin, alcance cuanto antes a sellar su unidad en una sola central de obreros y empleados".

En un comunicado emitido por el Comité Central, en septiembre de 1952, se señala que en la IX Conferencia queda de manifiesto la necesidad de "agrandar más al Partido, reclutar nuevos militantes, fortalecer las direcciones y prestar una mayor atención a la actividad de las células, que deben jugar un papel dirigente en la lucha de masas".

El Comunicado del Comité Central informa que: "La Conferencia valorizó ampliamente el hecho de que nuestro Partido tenga como aliado al Partido Socialista y de que, en diversos movimientos y organismos de masas, se trabaje a través de la unidad de acción en las luchas reivindicativas con elementos de otros sectores políticos y de otras capas sociales progresistas. Consideró necesario cuidar este trabajo, mejorar nuestro trato con los aliados y esforzarnos por conquistar más y más aliados".

El mayor mérito de la IX Conferencia Nacional del PC es haber trazado de manera integral la política del Frente de Liberación Nacional. Esta es sostenida por el PC desde antes de 1950, está contenida en el llamado "Plan de Emergencia" de comienzos de ese año, pero es - en el curso de este evento - cuando se desarrolla en mejor forma.

Este proyecto tiene notables diferencias con el del Frente Popular. En el del FLN se agrega a la revolución antiimperialista y anti feudal de aquel, la necesidad de liquidar los monopolios nacionales.

Otro cambio decisivo es la incorporación en el proyecto del Frente de Liberación Nacional de una perspectiva mucho más clara y precisa del socialismo.

 

TRIUNFA EL EXDICTADOR

Durante la campaña electoral, los partidarios del Frente del Pueblo corean la consigna "Con Allende y con Neruda, la victoria está segura". De correcto ritmo y rima, pero sin asidero alguno en la realidad. Esto lo demuestra el recuento de los votos de los comicios del 4 de septiembre de 1952.

En estas elecciones postulan, además de Allende e Ibáñez, Arturo Matte, por la derecha. Y Pedro Enrique Alfonso, por el Partido Radical. Los resultados son los siguientes:

 

Carlos Ibáñez                                  446.000 votos

Arturo Matte                                     265.000

Pedro E. Alfonso                            190.000 y

Salvador Allende                            51.000

 

Vence el General de la escoba, que lo único que barre son las promesas electorales y la esperanza puesta en él por casi medio millón de electores.

 

PC LLAMA A LA UNIDAD 

Con fecha 8 de septiembre de 1952, la Comisión Política del Partido Comunista emite un Manifiesto en que plantea su opinión sobre los resultados de las elecciones presidenciales. En algunas de sus partes señala:

"La ciudadanía ha expresado su profundo y justificado repudio al régimen del señor González Videla... El señor Carlos Ibáñez del Campo triunfó en la elección del 4 de septiembre, porque la mayoría del electorado creyó que al votar por él votaba contra el régimen imperante y contra su política al servicio del imperialismo yanqui y de la oligarquía... El Partido Comunista considera que, al elegir al señor Ibáñez, la mayoría de los electores siguió un camino equivocado. El tiempo nos dará la razón..."

"Pasadas ya las elecciones, deben superarse divisiones transitorias. En la lucha por el pan de los chilenos, por la paz, la democracia y la independencia nacional, debemos unirnos todos los hombres, mujeres y jóvenes patriotas, constituyendo un amplio frente democrático de liberación nacional, del cual deben formar parte de los comunistas, los socialistas, los socialistas populares, los agrariolaboristas, los democráticos del pueblo, todas las fuerzas y corrientes progresistas de la nación. En este frente también tienen cabida las bases radicales...

“Es necesario intensificar la unidad de acción de todos los trabajadores en las luchas por sus reivindicaciones inmediatas y constituir, cuanto antes, una sola central de obreros y empleados...”

A pocos días de haber sido elegido Ibáñez, relata Julieta Campusano, "el Partido hizo un documento -en realidad gran parte de ese documento fue obra de Corvalán-, en que decía que nosotros debíamos vivir junto a las masas ibañistas su experiencia. Era en el sentido de atraerlas hacia el frente antiimperialista. Ellas habían ido equivocadamente tras Ibáñez. Entonces se trataba de que ellas no vivieran solas su experiencia, sino que nosotros ayudáramos a que fuera más rápida la experiencia de esas masas que habían estado al lado de Ibáñez".




Las escrituras y las semillas.

 


Comentario radial y escrito.

 

 

 



Nuestro maldito saber, los conocimientos selectivos y mortíferos, nuestra arrogante adaptación a lo que no es nuestro y a nuestra sumisa obediencia nos tiene con petrolífero arestín.

¡Ay, mi dios de los coloraos, me estai dejando cachuo!

Soy de una generación que perdimos la palabra, la memoria, el dolor que provoca la injusticia social, esta verdad me enloquece, manoteo pa todos lados, busco el sentido común.

He visto con mis ojos de niño la muerte saltando, buscando, mintiendo, traicionando.

Necesito gritar las cosas que he visto, que se, que hambrean, que ríen, que cantan de esperanza.

Pertenezco a una generación que maduraba en las melgas, nuevos tiempos.

Nos cortaron de cuajo, sin derecho a nada.

De ausencias tenemos las vestimentas. Somos achicorias amargas, siempre mirando al sur. De ausencias, de ignorancias; de desamores son las vestimentas.

¿Y tú, que has hecho Palestina?

Yo te he sentido, he vivido tus ansias de vivir, de existir en tus raíces sedentarias.

Dime tu, pueblo antiguo, que clase de latir tiene el mundo, que tu andar, tu palpitar no lo quieren ver, quien quema maldito tus olivos, tus sueños.

¿Qué has hecho Palestina que el mundo justifica la muerte de tus hijos?

¿Que se engendra en Gaza, que el canalla provoca dolores y muerte en tu vientre de mar y arena?

Que dice el hombre común al ver tanta infancia pedacito a pedacito descuartizada, sin generación alguna venidera.

Te confieso Gaza, estoy al borde de la ira, quiero irme insurgente al monte; no sé a cuál monte; “A la sierra Maestra”, al Sinaí, tengo la esperanza que baje Carlos Marx, el judío, con el Manifiesto bajo el brazo.

Quizás me agrupo en Afganistán, en Siberia, en Damasco, en Bagdad, en Beirut.

El alma la tengo en pena y me va quedando como poncho.

En algún instante de los 200.000 años de sobrevivencia, fuimos infectados por un sentir desenfrenado de querer poseerlo todo.

Vivimos calendarios capaces de traer piedras del planeta Marte, desafiamos las profundidades del océano, nos incitan a mas centímetros en el pene y ensanchar cachetes y bustos; la promiscuidad tiene pasaporte al libre albedrio; la cibernética es como jugar a la payaya, la arveja, legumbre maravillosa y tierna, parece zapallo con tanto fertilizante.

Mi pirgüín amado, esta desolado, triste, se siente traicionado.

¡Pá onde te fuiste, nos grita desesperado!

Y tanto que ha costado ser.

Millones de años arrastrándote, deformando extremidades, percibiendo todo, con miedo atroz mirar pá arriba; no entender las uñas que van saliendo en los escalofriantes alargamientos de tu cuerpo.

No puedo imaginarme los sentidos provocados por las primeras neuronas, o el de empinarse sobre protuberancias extrañas y caminar; caminar para empezar recién, los 200.000 años que llevamos de existencia…

Y hoy, acervos de la chingana y de cruces, se dedican a exterminar millones de generaciones.

Gaza, franja enana sufriente, es el ruedo, el coliseo, en que los medios de difusión, los casinos y los mercados se pelean a rempujones las primeras posaderas.

Chemimare.

Y para redondear, sale en Chile un diputado de extrema derecha y le echa la culpa a Stalin.

Los Estados Unidos, su parlamento, determino enviar millones de dólares al paupérrimo gobierno Sionista.

Lo mismo hacen los ingleses y toda Europa, se pone de costado para que no le vean la cara.

Últimamente, en contubernios y discusiones políticas a nivel mundial se exponen ideas, metodologías, sus didácticas, para mejorar integral la vida.

Sin embargo, esas ideas que van desmembrando los caminos, vislumbrando realidades, lo sepultan porque dicen, que es ideológico.

Proscriben por picaos y cobardes la ideología.

Cuando no es más que un vientre lleno de ideas, de ansias de explicarse “los porqués” nos hacen en la mesa, en la escuela tan diferentes unos de otros.

Yo siento que las religiones, son ideas inventadas por las civilizaciones para justificar el modo de existir, bendecir la caridad en la cruel desigualdad. Única forma del sistema de mantener y desarrollar los privilegios.

En lo ideológico están también las ideas políticas, por donde habitan los métodos y formas de existir, de organizarnos.

La idea, por ejemplo, del viejo vestido de rojo, fue genial para el mercado, pudiendo vender todo lo acumulado y creado.

Para mejorar la idea, le ponen villancicos, luces y la Coca Cola reparte los regalos.

¡Genial!

Son ideas, que tiene su razón y raciocinio.

Las ideas de reyes, reinas, Imperios, monarquías, esclavitud, tiranía, dictadores y militares.

En este caso, la del viejo y los regalos, se las atribuyen a unos reyes que venían de oriente.

Quien puede imaginar que los regalitos de oriente, sus causas, podrían transformar un nacimiento en genocidios por el mundo entero.

Vayan ustedes a saber cómo esas ideas se fueron afincando en nuestro hacer.

De esos extremos se asoman peligrosas ideas, como las del Opus Dei, que se quieren expresar en las escrituras del proyecto constitucional, que se votara en mi paisito en diciembre.

El Opus Dei, es la rama extrema conservadora de la Iglesia Católica Apostólica Romana, ella adora impresionar con la humildad, con la sencillez. Ahí tenemos la parroquia construida en Barcelona/ España “La Sagrada Familia.”

Si una idea religiosa, se entrelaza con una ideología de un partido político y este, se hace inmensamente fuerte con las ayudas de instituciones foráneas concordantes, la paz, el sentido común se va a las pailas.

Irán por ejemplo, Afganistán, Arabia Saudita, que tienen que ver con el vivir del mundo de la mujer y de los otros, otras.

El ser judío permitió, lo mismo que a gitanos, a comunistas y a los homosexuales, fueran salvajemente asesinados, en los campos de exterminios de la Alemania nazi.

Serán esos judíos, esa etnia hebrea que anda matando a Palestinos y en su propia casa.

No, no lo son.

Los que provocan la muerte es una ideología política nacionalista, creada en el siglo XIX, denominada Sionismo.

Quieren tenerlo todo, manejar etnia y razón para encontrar y regir una tierra propia.

Cosa loable.

Los judíos hebreos por culpa de andar por aquí y por allá y en distintas formas de existencias, incluida la esclavitud y las guerras, algunos se fueron a otros países, a otros continentes y otros se quedaron.

Esos judíos que emigraron forman parte en la actualidad de las familias más ricas e influyentes del mundo entero, decir Rockefeller, Soros, basta y sobra.

El Sionismo es avalado por estos personajes, son nacionalistas extremos, me atrevo a decir que son más nefastos que el fascismo.

Dicen ser el pueblo escogido por su dios y no reconocen a Jesús como el enviado, un compatriota venerado por más de 2.300 millones de seres humanos.

Sin embargo, el islam, le tiene a Jesús y a sus cosas un gran respeto.

Si nos damos un tiempo y buscamos las causas y protagonistas de las matanzas entre los seres humanos, nos encontraremos que, en todas, reinan las grandes potencias imperialistas y coloniales.

Estas potencias utilizan la ley de los judíos.

No mezclar manzanas con peras.

Vean ustedes como bombardean un hospital con centenas de pacientes o una escuela porque creen saber o saben, que hay dos milicianos de Hamas escondidos allí.

Ahí no vale la empatía, el juicio. Son negocios.

Así lo afirma una convención de Ginebra.

Convención de muerte.

Como hemos podido llegar a estos crímenes inhumanos por el solo hecho de creernos superiores, diferentes.

Para que algunos lo tengan todo, lo inimaginable, se hace necesario que otros no tengan nada de nada, quizás, casi nada, un poquito, otro poquitito.

Y al final, la cuestión no es ser judío, árabe, mapuche o del Orinoco.

El nudo, es la necesidad inviolable de dominarlo todo.

No compartir la supremacía con nadie.

Hoy es la geopolítica y el petróleo, mañana, serán los tubos de oxígeno.

Y el árbol será un lujo inalcanzable para el pobrerío.

 

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20231106

 


miércoles, 15 de noviembre de 2023

NO TE OLVIDO.

 


Comentario radial y escrito.

 

  


Las inmensas tragedias y barbaridades que vamos creando y dejando a la infancia de ayer, de hoy y venidera, me tienen con todo mi intelecto en patota y estampida, deseando creer en Satanás. 

Necesito creer, que, todos los días, los jardineros de la muerte, tendrán que encontrarse con el caballero con cachos, para ser agasajados por él, con azufre al odio y asado de carroñas a la bayoneta. 

Yo no creo en brujos, pero que los hay, los hay. 

Lo que pasa en Gaza, no tiene nombre, ni tampoco lo ha tenido la etnia Herero en Namibia, tampoco la ciudad Nankin en China, ni en Ruanda, ni en Camboya, ni en Hiroshima, menos en Vietnam. 

Lo que pasa en Gaza, sobrepasa inmenso, los marcos de crimen de guerra y de lesa humanidad establecidos por la razón. 

Y esa razón, no reacciona, no arranca, no se esconde. 

En tiempos de invasión y conquista, las etnias de américa del norte fueron margaritas sangrientas para los anglosajones y franceses: 

Este si, esta no, este menos, esa tampoco. 

Un genocidio ahumado y sacramentado. 

Para que nombrar mayas, aztecas, incas, onas; ellas no necesitaban margaritas. 

Con tanta televisión, información y cibernética, uno se pregunta a que le llaman terrorismo. 

¿Quién lo trajo, quien fue él tímido que lo invento, como se pone en marcha? 

¿Se come, se contagia? 

Para mí, viviente de todo, es una instancia insana, macabra y razonable, en la que muere la población civil más vulnerable, creyendo que, con ese infierno, se logre conseguir los objetivos, que el “hacer de la política” no ha podido resolver. 

El pensar así, es infame. 

El terrorismo no tiene otro nombre ni apellido. 

Actualmente, el odio en que se desgrana el terrorismo está siendo vestido por cientos de sastres diferentes. 

Para tener una idea, la invasión de Europa Occidental a nuestra américa extermino a más del 80%de su población originaria. 

¿Que nos lleva a comportarnos tan sin razón? 

¿Es una psicosis colectiva, nos vamos en “la volá”? 

Se viene a mi memoria una vivencia. 

Yo estudie mis humanidades en el Seminario Conciliar de La Serena; si, antiguos compañeros de curso leen lo que cuento, se acordarán y reirán. 

El Seminario Conciliar, era ya, un edificio antiguo, tenía sus años.

Algunas de las paredes de sus salas de clase, sus costados se desmejoraban lentamente, pequeños cascotes caían al suelo. Al entrar a la sala, con el pie uno los arrinconaba y listo. 

Mi clase era el sexto año de humanidades. 

Éramos como 40. 

El único inspector que mantenía el orden en todo el colegio era el reverendo padre Visigalli. 

Pedro Visigalli. Un cura barnabita que ame y amare. 

Fue un puntal enorme en mi formación crítica y social. 

Todos lo veíamos inmenso, poderoso. Se contaba que antes de ordenarse sacerdote había sido boxeador. 

Nos comunican que un profesor estaría ausente. 

Una hora seria nuestra. 

Alguien, agarro un pequeño cascote y se lo tiro a alguien, ese alguien, agarro otro cascote y se lo tiro a otro, ese otro a otro, y así se fue el casquerio; en no más de 5 minutos los 40 estábamos en una guerrilla a cascote limpio, brutal.

Las “patá” en la pared para armarse de cascotes eran para ponerlas en un cuadro. 

De repente un grito gutural nos deja paralizados, era el cura Visigalli, cascote en mano.

Reunión de apoderados, no recuerdo cuanto se tuvo que pagar por reparación de la pared. 

¿Como puede un ser humano llegar a perder toda razón, toda perspectiva? 

En esos tiempos no había teléfonos celulares, ni Gran Hermano tampoco, menos Netflix. 

Pero pasó, como pasa actualmente, que, un alumno lleva un arma de fuego a su escuela y se pone como contratado a disparar contra todo lo que ve. 

O, que, un gracioso, corre la voz que hay una bomba en él establecimiento y se tiene que cerrar la escuela.

Cuando el SIDA azoto nuestra población, “la caza de brujas” fue infernal, bestial, ignorante. 

A través de los medios de comunicación le “dan como caja” a la infamia, al odio, al racismo, a lo homofóbico; con la inmigración son ignorantes y crueles, con la miseria y pobreza se sacuden y miran para otro lado; y, así, cuando llega , “no la agarras ni para el tandeo”, aunque no tengas ni pal pan. 

Y por ahí pasa y por ahí se queda.

El sistema en la que hemos tanto vivido, tanto construido, nos muestra y muerde una vez más, nuestra pobreza sumisa y permanente. 

De Lota me voy pá Coronel, hoy, prisionera y humeante por llamas y desgracias. 

En esa población minera y obligada se me asoma Romilio Garcés, asesinado por la Dictadura fascista; lo arropo y me abrigo. 

Solamente ese abrigar, me protege de la ignominia del odio y me impide olvidar; el abrigar me protege la memoria y la conciencia. Me traigo a Marta Ugarte, a Víctor; asesinatos bestiales, calificado por los medios escuchantes de crimen pasional. 

Ay, la memoria de mi pueblo y de los pueblos. 

El olvido es colectivo, “sana, sana potito e rana”. 

Tengo presente “las palabrerías” de los 50 años. 

50 años que sonaban en los medios privados de comunicación, como amortiguando el golpe fascista y sus crímenes de lesa humanidad. 

Lo justificaban, lo discutían, era analizado, sospesado; toda una tragedia, dolores infernales, cambios de infiernos y de fosas comunes. El operativo enfermo de los asesinos en serie, “Retiro de Televisores” no impresionaban a nadie. 

50 años para olvidar. 

¡Grito agrietado, con canto y guitarra en ristre, indignado, vulnerable, medio morir saltando, políticamente insatisfecho! 

Más de 40.000 son las victimas olvidadas, sin generación alguna o de generación robada; más de un millón en el exilio, 40/50 años de retroceso en la conciencia social de la población…

Y hoy, los que sustentan las mismas ideas y calendarios de muerte artera, le entregan al presidente de la República, un proyecto constitucional elaborado por cómplices de los sepultureros, para que sea en diciembre, aprobado o rechazado por el pueblo. 

Y a esta infamia, las opiniones en el mundo entero le llaman democracia, estado de derecho, derecho a la libre expresión y soberanía. 

Las Malvinas, las Torres Gemelas, Iraq, Afganistán, Yemen, Libia, Perú, Siria, Venezuela, Cuba, el pueblo saharaui, Palestina, son víctimas de un mismo fusil y mercado. 

El rechazar en diciembre el proyecto constitucional no necesita argumentos, es solamente un acto de justicia, de inteligencia, de necesidad, de humanidad, de esperanza. 

Alejandro Fischer Alquinta 

Estocolmo 20231112




DECLARACIÓN PÚBLICA SOBRE EL PROCESO CONSTITUCIONAL Y EL PLEBISCITO DEL 17 DE DICIEMBRE 2023