martes, 4 de octubre de 2022

VIOLETA PARRA: SU COMPROMISO POLÍTICO

 



En su 105 natalicio:



EL COMPROMISO POLÍTICO VIOLETA PARRA

 

 

                                                    Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                    Centro de Extensión e Investigación

                                                     Luis Emilio Recabarren, CEILER

                                                        

                        



                                     

                                                        

                                   

 

NIÑEZ Y JUVENTUD DE VIOLETA

Violeta del Carmen Parra Sandoval, nació en San Carlos de Itihue, en la calle Montaña, frente a la Plaza de Armas, el 4 de octubre de 1917. Pronto la familia se trasladó a Chillán. El padre era profesor primario. La madre, de origen campesino,  ayudaba haciendo costuras. En 1920 llegaron a Santiago, pero al poco tiempo volvieron al sur. Esta vez a Lautaro. Fue en ese viaje cuando la niña Violeta se enfermó de viruela, que le marcó la cara.

En una entrevista realizada en 1958, relató  Violeta: “Mi padre, aunque profesor primario, era el mejor folclorista de la región y lo invitaban mucho a todas las fiestas. Mi madre cantaba las hermosas canciones campesinas mientras trabajaba frente a la máquina de coser”.

El padre no quería que sus hijos cantaran. Cuando salía dejaba la guitarra bajo llave. Pero Violeta descubrió que la guardaba en el cajón de la máquina de coser de la madre. La tomaba, sacaba la guitarra y cantaba despacito. Tenía por entonces siete años de edad. Un día la madre la escuchó y no podía creer que fuera la niña que cantaba tan bonito.

En los años de la dictadura de Carlos Ibáñez (1927-1931)  la represión también alcanzó la casa de los Parra. El padre, como muchos otros profesores, fue exonerado de su puesto de trabajo. Aplastado por  la cesantía, se dedicó a beber y abandonó la familia. Entonces, la madre debió cargar con toda la responsabilidad del hogar. La situación era muy mala. Eran cinco hijos que tenía que criar.

 

SUS PRIMEROS CONTACTOS CON EL FOLCLORE 

Estando en el sur, viajaba la familia al campo a una localidad llamada Malloa. Visitaban unos parientes de apellido  Aguilera, que tenían buena situación económica.  Fue allí, con esa familia,  donde Violeta  -que  tendría unos cinco años- aprendió sus primeras canciones folclóricas auténticas. La madre, que era folclorista, también cantaba.  Entonces se completaba el grupo folclórico, con la familia, amigas, tías y las chiquillas Aguilera.

                                                 

GANÁNDOSE LA VIDA CON EL CANTO 

Hilda cuenta que la madre  se amanecía cosiendo para poder alimentar  a tanta boca y educar a Nicanor, por lo menos para educar uno bien. Con el fin de  contribuir en algo para la casa, Hilda y Violeta  conseguían una guitarra y salían a cantar. La primera que lo hizo fue Violeta. Después salían  las dos. Violeta e Hilda. Iban de pueblo en pueblo. Cantaban en las  calles, en los trenes, en cualquier lugar donde les era posible. Así juntaban unos pocos pesos.

La madre recordaba: “A la Violeta le iba muy bien, porque cantaba muy bonito, tenía una voz clarita. Y la  querían mucho. Si la invitaban a una casa y le ofrecían pan y o queso. Sí, gracias –decía- pero también tengo que llevarle a mis hermanitos. Era muy vivaracha”.

Roberto Parra (el “tío Roberto”), hermano de Violeta, folclorista, maestro de construcción y compositor de cuecas, recuerda: “Ella (Violeta) salía con su guitarra y con un canasto. El canasto lo traía  lleno... Venía de todo: chancho, toronjil, frutas, qué sé yo.”

Violeta tenía doce años cuando compuso sus primeras canciones, acompañándose de la guitarra.

 

EN SANTIAGO 

Con el fin de  contribuir en algo para la casa, Hilda y Violeta  conseguían una guitarra y salían a cantar Violeta lo evoca en una de sus décimas:

 

         “Ayer, buscando trabajo,

         llamé a una puerta de fierro,

         como si yo fuera un perro

         me miran de arrib’abajo,

         con promesas de destajo

         me han hecho volver cien veces,

         como si gusto les diese

         al verme solicitar;

         muy caro me hacen pagar

         el pan que me pertenece”.

 

Cantaban en cualquier lugar. Llegaron al sector de Matucana.  Actuaron en “La Popular”, en “El Tordo Azul”, que era un negocito chico. También  en varios boliches que estaban cerca.

SU PRIMER MATRIMONIO 

Fue en uno de esos boliches donde en 1937 Violeta conoció a Luis Cereceda, obrero ferroviario, su primer marido y padre de  Isabel y Ángel Parra.

Luis Cereceda, explica: “Si pensar que éramos bien niños... ella tenía 19 años y yo 18. Era por año 37 y ella cantaba con Hilda y el Lalo en negocios de Matucana, al llegar a Mapocho. Yo trabajaba al frente: ahí estaba la maestranza de ferrocarriles, donde yo era maquinista. Y entonces íbamos mucho ahí y por ahí nos empezamos a tratar... Al poco tiempo nos casamos... Primero estuvimos viviendo en Santiago como dos años. Ahí nació la Chabelita, por el año 38. Fue el mismo año en que subió a la Presidencia don Pedro Aguirre Cerda, con el Frente Popular”.

 

SU COMPROMISO POLÍTICO 

La excelente biografía de Violeta Parra escrita por Víctor Herrero tiene, entre muchas otras virtudes, el tratar un tema que otros autores ignoran, subestiman, silencian o tergiversan: el compromiso político de la roja flor de Chile. 

Efectivamente, Víctor Herrero, en su libro “Después de vivir un siglo. Una biografía de Violeta Parra”, relata:

“Exactamente al día siguiente de su cumpleaños, Luis Cereceda contrajo matrimonio con violeta Parra. Fue el viernes 2 de septiembre de 1938” (página 70)

“…Las primeras semanas de la pareja estuvieron marcadas por una de las campañas presidenciales más arduas en la historia política chilena. Luis Cereceda era militante del Partido Comunista que se había fundado en 1922 (En verdad, la fecha de fundación del PC es el 4 de junio 1912). Como miembro activo de ese conglomerado, el esposo de Violeta participó en la campaña presidencial del Partido Radical en las elecciones de 1938.  Aguirre Cerda encabezaba el recién formado Frente Popular, que incluía a socialistas, comunistas y otros partidos e izquierda…

“Luis y sus compañeros comunistas del sindicato ferroviario repartían volantines y llamaban a votar por Aguirre. Y Violeta, en su papel de ama de casa , también se involucró: estaba a cargo de administrar un ‘comité popular’   en el barrio Matucana, donde se entregaba a las familias carne, pescado, mantequilla y cereales a precios asequibles. El fin apuntaba a ‘evitar las especulaciones de los grandes buitres que eran los comerciantes mayoristas’, según lo expresara Alfonso Alcalde, quien también militaba en el PC. “La Violeta -recordaría su hermano Roberto- tenía un Comité en su casa. El Partido Comunista le daba el aceite, el azúcar, el arroz, y ella lo vendía al pueblo a precio de costo.” (Página 72)

“Aun cuando Violeta se sentía asfixiada por su marido en materia artística, éste le entregaba algo que ella no dejaba de valorar: conciencia política. ‘Mi padre y sus compromisos entusiasman a mi madre’, escribió Ángel.

“Cereceda no sólo leía regularmente El Siglo, diario de tiraje nacional que había fundado el PC en agosto de 1940, sino que también  llevaba a casa folletos, volantines y libros que el partido le suministraba, según el recuerdo de su hija Isabel. El marido de Violeta celebraba reuniones partidistas en su casa y su fervor político era tal, que instaló un busto de yeso de Joseph Stalin bajo el parrón de la parcela. ‘Este el padre  de los obreros del mundo –les decía a sus hijos Isabel y Ángel en referencia al máximo líder de la Unión Soviética-. Es como tu abuelito’.”  (Página 76)

“El único pegamento que al parecer mantenía unidos a Violeta y Luis era la política.

A mediados de 1946 ambos participaron en la campaña presidencial de Gabriel González Videla… La candidatura  de González Videla contaba con el respaldo del Partido Comunista, por lo que Violeta y Luis apoyaron esa campaña. La cantante formó en su barrio un Comité de Dueñas de Casa Comunista a favor del candidato. Violeta intervino además como artista en algunos actos de proselitismo. En una fotografía se la ve sobre una tarima de unos dos metros de altura y al lado de un micrófono, frente a miles de hombres y algunas mujeres expectantes. Aunque por entonces no tenía más de tres años, Ángel haría memoria de esos momentos. ‘Guardo el recuerdo de mi madre al frente de una manifestación de fervor popular. Va llevando una enorme bandera chilena la siguen cientos de mujeres morenas, con vestidos floreados’. (Páginas 85 – 86)

La izquierda estaba ilusionada con González Videla. ‘¡El país hierve de entusiasmo!’, tituló a mediados de 1946 el diario comunista  El Siglo. ‘El pueblo organiza en todos los barrios comités  para impulsar la victoria. Los actos se cuentan por miles’ se afirmaba en ese artículo. Y era cierto. La propia Violeta era parte de ello.

Cuando el 4 de septiembre González  Videla ganó los comicios, Violeta, su marido y millares de chilenos pusieron felices “Hubo fiestas, alegría y celebraciones en las calles, en todas partes”, recordó Roberto Parra. “Nosotros estuvimos también en una celebración y allí ella cantó y recitó un poema muy largo, dirigido al Presidente, donde le decía que al pueblo no se le puede engañar”. (Página 86)

“En los siguientes años Neruda y Parra (Nicanor) mantuvieron contacto y fue así como el 12 de julio de 1953 Neruda invitó a Nicanor su cumpleaños número 49. La celebración se realizó en una de las viviendas que el autor de ‘Crepusculario’ tenía en Santiago, una residencia llamada ‘Michoacán’…

Nicanor convidó a su hermana al evento. Y Violeta que no conocía a nadie en esa fiesta, fue con su guitarra. Todos los invitados estaban en el jardín, ya que era un domingo inusualmente caluroso para ser invierno. Violeta Parra se sentó en una silla de cocina al pie de un enorme castaño. Al cabo de un rato comenzó a cantar. Interpretó viejas canciones campesinas que había recopilado recientemente uy también sus propias composiciones. Nada del repertorio habitual  del dúo con Hilda.  Los comensales, entre ellos intelectuales, poetas. periodistas y dirigentes del Partido Comunista estaban impresionados con la presencia y música de esta mujer.” (Página 129)

“A partir de ese momento se abrieron para Violeta las puertas grandes del Partido Comunista, que inclusive proscrito gozaba de excelente salud en el frente cultural e intelectual”. (Página 131)

“El cumpleaños (el cincuentenario de Neruda, 1954) se extendió por  más de una semana…En el acto de clausura, que se realizó en el  Teatro Caupolicán, participaron Margot Loyola y Violeta Parra. Con ello, Violeta entraba oficialmente a la nomenclatura cultural del Partido Comunista, que rápidamente se convertía en el conglomerado favorito de los intelectuales y artistas del país”. (Página 165)

“Violeta, claramente comulgaba con las ideas del comunismo. Y algo similar ocurría con Roberto y Lalo, así como con Isabel y Ángel, que acabarían ingresando a las filas de las Juventudes Comunistas”. (Página 166)

“En mayo junio de 1955, Violeta fue invitada a ser parte de la delegación chilena que iría al Quinto Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, a realizarse en Varsovia”. (Página 178)

“Respecto a  (Julio) Escámez y Violeta, Ángel afirmó que ‘ellos tenían una relación intelectual muy fuerte, muy cabezona’. El hijo, que en Concepción comenzó a militar en las Juventudes Comunistas, agregaría: ‘Conversaban mucho y discutían mucho porque Escámez era maoísta, entonces eso a mi mamá no le cabía en la cabeza, ya que nosotros nos sentíamos bajo las órdenes de Moscú”. (Página 254).

“En el verano de 1960 Pablo Neruda la invitó (a Violeta) a la Chascona… En esa residencia Violeta recitó por primera vez sus décimas. Para la ocasión, Neruda convocó a los integrantes de la comisión cultural del Partido Comunista, conglomerado que desde agosto de 1958 había vuelto a la legalidad después de derogarse la llamada Ley Maldita. Entre los presentes estaban Volodia Teitelboim, que pronto sería diputado y después senador; el profesor de filosofía y redactor de la revista ideológica del PC Principios, Jorge Palacios Calmann; y Yerko Moretic, crítico literario de El Siglo: Todos escucharon con tención la lectura de Violeta y quedaron impresionados” (Página 296).

Buenos Aires, 1962. “Violeta le presentó una por una a la mayoría de las personas que estaban viviendo ahí, actores, cineastas, pintores. ‘Eran todos profesionales y afiliados al Partido Comunista -escribió el suizo-. Violeta era del partido y creo que hasta tenía su carnet…” (Página 359)

“Aún en Buenos Aires, a fines de mayo recibió (Violeta) un telegrama del Partido Comunista de Chile. En este le pedían participar en el Festival de la Juventud que se iba a celebrar en Helsinki, Finlandia”. (Página 366)

En el viaje surcando el Atlántico hacia el Festival, “la Viola era implacable, teníamos que hacer una presentación de un número folklórico y todos teníamos que participar -recordó la joven militante y miembro del comité central de las Juventudes Comunistas, Gladys Marín, quien a futuro sería diputada y una conocida  dirigente de su partido-. Todos teníamos que aprender a bailar cueca y Violeta nos ponía en la cubierta y nos gritaba: ‘¡Tontos! ¡Lesos! ¡Parecen elefantes!’. Era muy fuerte y castigadora, no dejaba fumar a Ángel y era comunista del Partido”. (Página 369).

“Aún afligida por el fusilamiento (de Julián Grimau), Violeta animó a sus amigos a participar con ganas en la marcha del 1º de mayo. Tito Guisado recordó que Violeta iba por el centro de Ginebra, con el puño izquierdo en alto, entonando a viva voz ‘Arriba los pobres del mundo’, una parte del himno conocido como la Internacional Comunista… (Página 395)

“A mediados de septiembre de 1963, Violeta y sus hijos recibieron una invitación para participar en la tradicional ‘Fiesta de la Humanidad’, que el periódico comunista francés L’Humanité venía realizando de manera anual desde 1930…

“La cantautora quedó tan impresionada con este acto cultural, que le escribió una extensa carta a Luis Corvalán, senador y secretario general del Partido Comunista. Le relató ahí su experiencia y le propuso que los comunistas chilenos hicieran algo similar. ‘Recogimos su sugerencia y de ahí nacieron los encuentros festivos de la familia comunista que realizamos durante años hasta el golpe militar ´de 1973’, relató el dirigente en su autobiografía”. (Página 402)

Cuando Ángel  retorna a la Chile, Violeta “junto con desearle buen viaje, le pasó unas cintas magnéticas con varias de las canciones políticas que había grabado desde que se fuera del país en diciembre de 1961.

-Pásale esta cinta al partido. Le puede servir para la campaña. Al llegar a Chile en abril , el hijo de veinte años se contactó con Américo Zorrilla, un viejo sindicalista que era el jefe de finanzas del Partido Comunista, para entregarle el valioso material”, (Páginas 413- 414)

“Unos días después de la derrota (de Salvador Allende en 1964), Violeta asistió a una reunión del Comité Central del PC”. (Página 417)

“Un evento importante de este mes (octubre de 1965) fue el acto de clausura del (XVII) congreso comunista. En un repleto Teatro Caupolicán, Violeta fue una de las artistas encargadas del cierre. También actuaron Isabel, Ángel. Margot Loyola y el conjunto folklórico Millaray. El encargado de dirigir el acto, que culminó con un discurso del senador Luis Corvalán, fue Víctor Jara.” (Página 449)

CUANDO UNA CANCIÓN ME IMPACTÓ EN EL SUR

Los párrafos citados de la excelente biografía de Violeta Parra, que lleva como  título “Después de vivir un siglo”,  escrita por Víctor Herrero,  me hicieron recordar un hecho que me impactó hace ya 61 años.

Ejercía como profesor  en el Liceo de Nueva Imperial. Un día de abril de 1961 Gladys, una de las tres hermanas Jiménez que tenía por alumnas, me dijo:

-Don Iván, mi papá desea invitarlo a comer pasado mañana jueves, ¿puede usted? 

 

Me sorprendió mucho la invitación, pues  el padre de mis alumnas era un sargento de carabineros, que vivía frente a donde estaba mi pensión. Acepté.

La comida estuvo muy buena,  pero mejor estuvo la sobremesa. La dueña de casa fue a buscar una guitarra y con una  hermosa voz cantó una composición que no conocía:

 

                   “Cuando llegan las noches de invierno

                     los palacios de luces se llenan

                     y los pobres se mueren de pena

                     en sus casas sin lumbre ni pan .

                     Y la cruel burguesía se ensaña

                     Contra todos los trabajadores,

                     pero llegan ya tiempos mejores

                     y su crimen tendrán que pagar.

 

                     Es muy triste vivir

                     es terrible habitar

                     en la tierra de crueles burgueses

                     donde sólo se sabe explotar.

 

                     Si la plebe reclama derechos

                     los burgueses se niegan a dar

                     y los llevan con grillos a la cárcel

                     los echan al fondo del mar.

                     Yo quisiera mirar toda roja

                     una sola bandera en la tierra

                    y q’el hombre no fuera a la guerra

                     y q’el hombre no muera en prisión.

 

                    Es muy lindo vivir

                     es muy lindo habitar

                     en un lindo país socialista

                     donde saben los hombres amar”.

 

Quedé emocionado. Me pareció increíble escuchar esa canción en casa del sargento. La señora me dijo:

-Don Iván, le dedico a usted esta canción. Me la enseñó mi padre, que era obrero del salitre y,  que ,según él, la cantaba un dirigente llamado  Recabarren. 

Pasó el tiempo. No olvidé esa emocionante comida en casa del sargento, pero no recordaba bien el texto de la canción. Estando en el exilio hacia 1980 llegó a mis manos un libro titulado “Violeta Parra: Violeta del Pueblo”, editado por Visor en Madrid, en 1976. Allí encontré esa canción, “un vals popular con letra de Francisco Pegoa, una de las canciones que cantaba Luis Emilio Recabarren en sus viajes por los pueblos mineros del norte de Chile”. (Páginas 14 y 15)

 

RECOGE LA TRADICIÓN DE RECABARREN 

Violeta Parra, flor roja del pueblo, recogió en forma consciente la tradición de los revolucionarios de comienzos del siglo XX que, con Luis Emilio Recabarren a la cabeza, utilizaron la canción como un arma contra los explotadores y como un medio de educar políticamente a los trabajadores.

Los viejos mineros del norte contaban que, cuando Recabarren llegaba con su palabra convincente, con sus libros y folletos, con su mensaje de lucha por cambiar el mundo de fase, él mismo interpretaba  canciones. 

Violeta Parra, con su voz de artista excepcional, también hizo de la  canción  un medio para llegar a los explotados, a los oprimidos  y entregar, en forma sencilla, un mensaje político.  

Y están, entre otras, composiciones como “Según el favor del viento”, “Arriba quemando el sol”, “Me falta un guerrillero”, “Mira como sonríen”, “Porque los pobres no tienen”, “Yo canto la diferencia”, “Arauco tiene una pena”, “La Carta”. 

Violeta Parra,  en base a su inteligencia y gracias a tener sus raíces fundidas en el alma del pueblo y  mediante  su capacidad de crear,  pudo dar  un salto cualitativo  y convertirse en una artista popular y universal. 

Por eso pudo, con pleno derecho,  proclamar:

“Yo canto a la chillaneja

si tengo que decir algo,

y no tomo la guitarra

por conseguir un aplauso

yo canto a la diferencia

que hay de lo cierto a lo falso

de lo contrario, no canto”.

 

 



Medio

 





Comentario radial y escrito.

 

 

 


 

Necesito hablar de amor, de vivir, de encontrar un equilibrio y me mandan a reconocer los refugios. me preparan para la guerra. Y tengo miedo, no se trata de ganar como dice el comediante, se trata de morir. 

Es una locura decirlo, sin embargo, cierto es, que entiendo la muerte en Palestina, la muerte en Kabul. 

Es una locura decir que entiendo lo ocurrido en Yugoslavia, es cierto, lo entiendo, me espanta, me duela Serbia, Kosovo; Yo abrigue en mi soledad ignorante, a una anciana que no paraba de llorar pensando en sus hijos viviendo en Pristina. 

Son guerras de despojos. 

Cognitivo maldigo a la OTAN, sin embargo, lo entiendo. “Dios mío de los coloraos”, lo entiendo. 

Si los fabricantes de armas no hacen la guerra de que vivirán los que no mueren. 

Como estaré de chalado, desesperado, me obligo a contar los campos de exterminios del Holocausto nazi. 

Quizás, un arrepentimiento cobarde… 

Pa na, Italia esta gozosa. 

Que entiendo el día D en Normandía... 

¡Claro que lo entiendo!! 

Forma parte con Pearl Harbour de la hipocresía, de las falsedades, de avaricias y despojos que escapan a todo sentido común. 

Y claro que entiendo los 20 millones de soviéticos muertos en combate en la segunda guerra mundial. 

Lo que no entiendo es Hiroshima...Alli no hay despojos, hay irracionalidad. 

No entiendo el napalm en Vietnam…fue un infierno. 

Lo que no entiendo es el criminal bloqueo a la Cuba soberana. 

Necesito hablar de amor y me “escriben patriotismo en el cerebro” Me acuerdo de las Escuelas de las Américas/ del enemigo interno 

La guerra, sus príncipes con camellos y todo, me invita a morir, a lo musulmán. El águila me espera para saludarme en su gloria de aguiluchos. 

No entiendo a la vieja Europa, a la de millones y millones de muertos olvidados, trepando hoy por un cadalso. 

Que será de la Campiña Francesa...volverá a ser oscura su tierra, sus casas de humo y muerte...Volverá un “Blitz diabólico” a teñir las aguas del Támesis... 

¿Que pasara en Etiopia, en Roma? 

¿Abran judíos en Varsovia...? 

Berlín, pobre Berlín. 

Aquí no se salva ni el piojo. 

Europa quedara parejita, Asia, no se…América, de esta no se salva…La muerte será pareja…no quedara ni la piedra… 

Necesito hablar de amor y escucho el bombardeo a La Moneda. 

Ando borracho de miedo, chalado, perturbado. 

Se me ocurre endemoniar el pensar del gringo. 

Los escenarios de fuego mortal nuclear serán en Europa, en Eurasia. 

La Torre en Paris, se convertirá en lava y mi Leningrado será, nada. 

Haciendo mi historia, muchas veces olvide la sensatez, la cordura, me olvide del aroma del damasco, de la blancura de la chirimoya, del ruido oscuro y claro del pacífico, he guardado en “siempre vivas”, abrazos y besos, sangre de mi sangre...Quedaron chemimare como pétalos de cartón. 

Me miro al espejo y “pa onde tiro”. 

Quien fue el criminal que dividió el planeta con alambres de púas. 

Yo nací bajo el amparo del desinterés de los imperios, me cobijo solidario…Y no solamente a mí; a millones, miles de generaciones. Todas viviendo para mantener el Pentágono y sus sucursales de muerte en mas 1000 bases que mantienen a 180.000 soldados. 

La avaricia es gusano que va comiendo por dentro…Y me desarma, me levanta iracundo. 

Son los pueblos del mundo, tú y yo, trabajadores, los que obtienen un salario que le permite vivir regular y a otros mejor. Siempre y cuando tu pais tenga los recursos y deje que compañías extranjeras exploten esos bienes. 

Y como eres un pais, entre pobre y emergente, socialmente injusto, lleno de politólogos y abogados, se asomará un crimen añejo. 

Como eres un pais pobre, la educación es pobre…y si por ahí, por milagro, sale un genio, que podría con otros genios y empeñosos, contribuir a la industrialización del país y otorgarle mucha más renta al Estado, hospitales, escuelas, carreteras, bienestar social, se les ocurre al Imperio otorgarles becas a los genios y lavarles la cabeza. 

Años más tarde regresas a tu país y serás responsable ante tu empresa anglosajona la industrialización del Litio. 

Con la problemática actual del TPP11 es pura coincidencia. 

Por todos lados, mires por donde mires, destrozan la política, la democracia, tratan de ensuciarla. 

Si el hacer de la política logra conquistar el poder político.  El ejecutivo y mayoría en el legislativo, se podía tener esperanzas, pero, si aparece un niño con hambre…Eso no es política, es solo una forma de despojar al  pueblo y beneficiar al riquerio…Lo de siempre. 

Si vas a encumbrar volantines, no te olvides del viento, del  papel, de la altura, del coligue, la cola y la otra cola….Y la cañuela. 

Estoy chiflado, pero siento, que, si todo el pueblo asalariado sale a las calles a impedir la guerra, sin violencia, desobediencia civil, volverá la vida. 

Este sábado 8 se viene raudo. Se asomará orgullosa, digna, consecuente “1000 GUITARRAS PARA VICTOR JARA” 

Sollentuna/Amorina sala.

Nos enfrentaremos en tiempos de cultura y de hilvanar. 

Viva la Paz./Sino pa que.

 

Alejandro Fischer Alquinta 

Estocolmo, mi hermoso Estocolmo 20221002

 

 


EL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA Y LA CARTA DEL CHE A FIDEL

 


 

                                               Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                               Centro de Extensión e Investigación

                                               Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

               

 


 

Cuando el 3 de octubre de 1965, en su reunión constitutiva surgió el nuevo Partido Comunista de Cuba, muchos de los militantes del antiguo Partido Comunista (Partido Socialista Popular) integraron el nuevo Comité Central (de 114 miembros), el buró político y el Secretariado, ocupando importantes cargos y/o puestos dentro de la dirección política, administrativa, sindical y masiva del pueblo cubano, convirtiéndose muchos de ellos en figuras claves de la nueva dirección del país y del nuevo Partido Comunista. Entre ellos Blas Roca, Carlos Rafael Rodríguez, Lázaro Peña, Juan Marinello, Zoilo Marinello, Flavio Bravo, Ursino Rojas, Juan Taquechel, Severo Aguirre, Agapito Figueroa, y muchos otros.

Desde muy joven Raúl Castro militó en la Juventud del antiguo Partido Comunista, (P. Socialista Popular), mucho antes del asalto al  Cuartel Moncada y la lucha guerrillera de Sierra Maestra.

 

CARTA DE DESPEDIDA DEL CHE GUEVARA

En esa reunión del 3 de octubre, Fidel Castro leyó la carta de despedida de Ernesto Che Guevara. Su texto es el siguiente:

 

      


                                  

“Habana

"Año de la Agricultura"

Fidel:

Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos. Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.

Hoy todo tiene un tono menos dramático porque somos más maduros, pero el hecho se repite. Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la revolución cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo, que ya es mío.

Hago formal renuncia de mis cargos en la dirección del partido, de mi puesto de ministro, de mi grado de comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden   romper como los nombramientos.

Haciendo un recuento de mi vida pasada creo haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario. Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario. He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la crisis del Caribe. Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios. Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.

Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor; aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos... y dejo un pueblo que me admitió como su hijo: eso lacera una parte de mi espíritu. En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes: luchar contra el imperialismo dondequiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.

Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento, será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo y que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra revolución y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano y como tal actuaré. Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena; me alegro que así sea. Que no pido nada para ellos, pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse.

Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas. Hasta la victoria siempre. ¡Patria o Muerte! 

Te abraza con todo fervor revolucionario    Che”.

 

 


                                          




domingo, 2 de octubre de 2022

INVITACIÓN DEL CEILER: HOMENAJE AL 90 NATALICO DE GABRIELA PIZARRO

 






Una de las grandes folklorista de nuestra patria es Gabriela Pizarro Soto.  Nació en Lebu el 14 de octubre de 1932. 

El CEILER te invita a conocer más sobre ella, a gozar de sus canciones interpretadas por su hijo Héctor Pavez Pizarro y a rendirle homenaje el próximo MARTES 18 DE OCTUBRE,  a las 20 horas, vía zoom. 

Será una fiesta de auténtica chilenidad con tres figuras estelares que rendirán merecido homenaje a Gabriela Pizarro: 

Héctor Pavez Pizarro es hijo de los destacados músicos y folkloristas nacionales Gabriela Pizarro y Héctor Pavez Casanova.

La cueca y la música de Chiloé han sido campos destacados en su repertorio como cantante, guitarrista y compositor, dedicado al folclor chileno en general. El músico ha descrito su propia trayectoria señalando que, si su padre fue conocido como “El indio Pavez”, él es “El gitano”. 

Nelly Lemus, nacida en la oficina salitrera Bellavista el 26 de agosto de 1938. Es una destacada profesora, poetisa, maestra de danza, escritora e investigadora. En el año 2000 fue galardonada con el Ancla de Oro otorgada por la ciudad de Antofagasta y con la Medalla del Centenario de Neruda por el gobierno chileno. 

Patricia Chavarría en su triple condición de investigadora, cantautora y gestora cultural es una referencia para la cultura tradicional y el folclor campesino. Un trabajo de cuatro décadas se ha plasmado en discos, libros, artículos y videos. 

CEILER espera tu compañía en este homenaje a una gran artista del pueblo.








FOSA CLANDESTINA EN CEMENTERIO DE YUMBEL: OTRO CRIMEN DE PINOCHET

 



                                                          Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                           Centro de Extensión e Investigación

                                                           Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 


A mediados de octubre de 1973, varios cuerpos humanos fueron desenterrados por unos perros al interior del Fundo San Juan, ubicado entre las localidades de Laja y Yumbel, en la región del Bio Bio.

El mayor de Carabineros a cargo de la comisaría de Yumbel ordenó trasladar los cadáveres al cementerio de dicha ciudad, acción que se llevó a cabo en horas del toque de queda.

Casi un mes antes, el 18 de septiembre de 1973, se había perdido el rastro de 20 detenidos en Laja y San Rosendo que permanecen en la subcomisaría de Yumbel y que habían sido apresados entre el 14 y el 16 de ese mismo mes. Según versiones de los uniformados, fueron trasladados al Regimiento de Montaña N.º 17 de Los Ángeles, lugar donde no son encontrados por sus familiares.

Como un secreto a voces, comenzaron  a circular rumores en la zona sobre la vinculación entre lo encontrado en el Fundo San Juan y la desaparición de estas personas.

Sin embargo, sólo seis años más tarde se iniciaron acciones judiciales al respecto. El 24 de julio de 1979, familiares de las víctimas presentaron una querella por secuestro masivo y presunto homicidio calificado, causa rol Nº2770, en contra de 12 carabineros, ante el Juzgado del Crimen de Laja. La Corte de Apelaciones de Concepción designó un Ministro en Visita para la investigación.

En agosto de 1979 el arzobispado de Concepción solicitó a la Corte de Apelaciones penquista la designación de un ministro especial para indagar este caso. El tribunal nombró a José Martínez Gaensly, quien el 2 de octubre de ese año encabezó la exhumación de los restos de las víctimas de Laja-San Rosendo. Logró identificar a los responsables de los hechos.

 

LOS AUTORES MATERIALES

Participaron en las detenciones y asesinato los carabineros

Alberto Fernández Mitchel, Evaristo Garcés Rubilar, Pedro Rodríguez Ceballos, Juan Muñoz Cuevas, Nelson Casanova Delgado, Luis León Godoy, Carlos Fritz Gómez, Gerson Saavedra Reinike, Gabriel González Salazar, Juan Oviedo Riquelme, Anselmo San Martín Navarrete, Lisandro Martínez García, José Otárola Sanhueza, Samuel Vidal Riquelme, Florencio Olivares Dade, Pedro Parra Utreras, Sergio Castillo Basaúr e Israel Ormeño este último civil.

El 5 de octubre de 1979, con la colaboración de los familiares se reconocen 11 víctimas.

En 1980 el Ministro en Visita se declara incompetente para juzgar a los carabineros. El proceso pasa a la Fiscalía Militar con el rol N°323-80, pero la causa es sobreseída y, luego, cerrada en 1981, después que la Corte aplica la Ley de Amnistía, el 3 de diciembre de 1981.

Una vez más se impuso la impunidad para los crímenes perpetrados bajo la dictadura fascista de Pinochet.

  

LAS VÍCTIMAS

 

        Juan Antonio Acuña Concha, 33 años, maquinista de FF.CC., militante socialista. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

        Luis Alberto Araneda Reyes, 43 años, maquinista de FF.CC., militante socialista. Detenido en septiembre de 1973.

        Manuel Mario Becerra Avello, 18 años, estudiante, simpatizante del MIR. Detenido el 13 de septiembre de 1973.

        Rubén Antonio Campos López, 39 años, profesor, militante del PS. Detenido el 16 de septiembre de 1973.

        Dagoberto Enrique Garfias Gatica, 23 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, no se le conoce militancia política. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

        Fernando Grandón Gálvez, 34 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, militante del Partido Comunista. Detenido el 14 de septiembre de 1973.

        Jack Eduardo Gutiérrez Rodríguez, 45 años, contratista, militante del PS. Detenido el 13 de septiembre de 1973.

        José Juan Carlos Jara Herrera, 17 años, estudiante, no se le conoce militancia política. Detenido el 17 de septiembre de 1973.

        Mario Jara Jara, 21 años, mueblista, sin militancia política. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

        Jorge Andrés Lamana Abarzúa, 27 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, militante del MAPU. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

        Alfonso Segundo Macaya Barrales, 32 años, comerciante, militante comunista. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

        Heraldo del Carmen Muñoz Muñoz, 27 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, militante socialista. Detenido el 13 de septiembre de 1973.

        Wuilzon Gamaniel Muñoz Rodríguez, 26 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, sin militancia política. Detenido el 14 de septiembre de 1973.

        Federico Riquelme Concha, 38 años, empleado de la empresa Cóndor, sin militancia política. Detenido el 13 de septiembre de 1973.

        Luis Onofre Sáez Espinoza, 37 años, obrero, militante MAPU. Se presentó voluntariamente ante las autoridades el 20 de septiembre de 1973.

        Oscar Omar Sanhueza Contreras, 23 años, profesor, sin militancia. Detenido el 15 de septiembre de 1973.

        Luis Armando Ulloa Valenzuela, 51 años, obrero, militante del PC. Detenido el 14 de septiembre de 1973.

        Raúl Urra Parada, 23 años, empleado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, militante comunista. Detenido el 13 de septiembre de 1973.

        Juan de Dios Villarroel Espinoza, 34 años, obrero, militante del PC. Detenido el 14 de septiembre de 1974.

        Jorge Lautaro Zorrilla Rubio, 25 años, obrero-minero en Argentina, se encontraba de vacaciones en Chile. Detenido el 15 de septiembre de 1973.



El pueblo rindió homenaje a los mártires y repudió a  los asesinos

 

UN TESTIMONIO:

Florinda Riquelme Concha, relató el caso de su hermano, Federico Riquelme Concha, 38 años, casado, dirigente sindical, obrero de la Papelera Laja: “El día 13 de septiembre de 1973, en el momento en que mi hermano salía de su trabajo, en la Papelera Laja, fue detenido por una patrulla de Carabineros, al mando, del sargento Pedro Rodríguez. Durante la tarde, mi cuñada Selva Valdebenito fue a avisamos de la detención de mi hermano y que se encontraba en la Tenencia de Laja, donde fue visitado por ella durante los días 14, 15 y 16 de septiembre. El día 16, el sargento Pedro Rodríguez le entregó algunas pertenencias de mi hermano porque sería trasladado al Regimiento de Los Angeles. El día 17, al ser visitado por ella, se le informó que mi hermano había sido llevado al Regimiento de Los Angeles ese día. Desde ese momento acompañé a mi cuñada a los distintos lugares donde había campos de concentración para presos políticos, sin obtener ninguna información de su paradero”.

En el año 1986, la escritora y dramaturga comunista chilena Isidora Aguirre creó y puso en escena  el “Retablo de Yumbel”, un montaje sobre la persecución de cristianos en el siglo III, pero que hacía alusión también a la represión política de la dictadura chilena y a la ejecución de 19 personas cuyos cuerpos fueron encontrados en la localidad de Yumbel, región del Biobío.

 

 

 

sábado, 1 de octubre de 2022

NACE LA REPÚBLICA POPULAR CHINA

 



Hace 73 años:

 


 

                                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                        Centro de Extensión e Investigación

                                                        Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

 




 

En 1927 se había iniciado una larga guerra civil entre los nacionalistas del Kuomintang, encabezados por Chiang Kai-shek y el Partido Comunista (fundado en 1921) dirigido por Mao Zedong.

En febrero de 1949, cuando los combatientes del Partido Comunista  habían alcanzado importantes victorias, comenzaron en Pekín las negociaciones entre nacionalistas y comunistas.

Tras dos meses de conversaciones no se alcanzó ningún acuerdo. Entonces  los comunistas el 20 de abril reanudaron cumplieron su advertencia  que a partir  del 20 de abril reanudarían la ofensiva. Dos días después entraban en Nankín, la antigua capital de la República China.

En mayo  ocuparon  Shanghái y otras grandes ciudades y capitales de provincia.  Entre tato,  Chang Kai-shek preparaba la huida con sus fuerzas a la isla  de Formosa.

 

 

 


El 1 de octubre d 1949 Mao Zedong proclamó en Pekín la República Popular China.

Exactamente a las 15 horas de Beijing, después de escucharse  el himno nacional, el presidente Mao Zedong declaró a la nación desde lo alto de la puerta de Tiananmen:

¡Queridos camaradas! ¡Hoy, declaro el establecimiento formal de la República Popular de China y su Gobierno Popular Central! 

En diciembre de 1949 los restos de las fuerzas de Chiang Kai-shek se refugiaron en la isla de Formosa.

  

 


La llegada al poder de los comunistas puso fin a décadas de guerras y conflictos. El nuevo Gobierno de la República Popular hubo de asumir una costosa y difícil tarea de reconstrucción nacional.

La estructura del nuevo Estado había sido decidida durante la Conferencia Consultiva Política Popular convocada por Mao el 12 de septiembre de aquel año. Además de la ley orgánica que establecía los poderes del Estado, durante la conferencia se redactó un Programa Común, que enumeraba una serie de objetivos inmediatos, y se decidió la adopción de la nueva bandera del país, roja con una gran estrella amarilla en representación del Partido Comunista, en torno a la cual se sitúan otras cuatro estrellas más pequeñas, que simbolizan la unión de las cuatro clases sociales: los campesinos, los trabajadores, la pequeña burguesía y la gran burguesía urbana.

Una de las principales prioridades del nuevo Gobierno fue la reconstrucción económica. Para ello, China buscó la colaboración de la Unión Soviética, el único aliado poderoso con el que podía contar. Mao Tse Tung visitó Moscú en diciembre de 1949, donde se entrevistó con el líder soviético Stalin. La Unión Soviética ofreció a China diversos programas de cooperación económica y tecnológica, así como préstamos, para afrontar la industrialización del país.

Una de las principales políticas acometidas desde un principio fue la reforma agraria, que supuso la redistribución de tierras confiscadas a los mayores terratenientes. También se acometieron reformas sociales, como la nueva ley del matrimonio, que daba mayores derechos a las mujeres. Asimismo, se llevaron a cabo planes de erradicación de la prostitución y de la adicción al opio.

Junto a las reformas sociales y económicas, la otra prioridad nacional para los comunistas era el restablecimiento de la integridad territorial china.

En 1949, el Partido Comunista impulsó una política de alfabetización (sólo el 20 % de la población podía leer en 1949, comparado con el 80 % treinta años después).

 

73 AÑOS DESPUÉS 

73 años después de su fundación como el país comunista más grande del mundo, la nación asiática se encamina a convertirse en la principal superpotencia económica del planeta.

Su Producto Interno Bruto (PIB) solo es superado por el de Estados Unidos, pero en términos de paridad del poder adquisitivo (PPA) ya es la nación más rica del mundo. 

También tiene el sector bancario más acaudalado y la entidad con mayores activos: el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC). 

Y es el principal gigante comercial del globo: produce y exporta más que nadie, con 119 de sus empresas en la lista de las 500 corporaciones más grandes del mundo, según el listado de 2019 de la revista Fortune. 

Todo esto fue posible gracias a los cambios que introdujo a partir de 1978 -dos años después de la muerte de Mao- Deng Xiaoping, quien impulsó un programa económico que se conoció como "Reforma y apertura".

Con "Reforma y apertura" China pasó en solo 40 años de ser un país pobre y rural a una superpotencia mundial

Deng hizo todo lo contrario a lo que pregonaba Mao: liberalizó la economía, permitiendo el resurgimiento del sector privado y descentralizó el poder, dejando la toma de decisiones en manos de las autoridades locales.

Desmanteló progresivamente las comunas y les empezó a dar mayores libertades a los campesinos para que pudieran administrar las tierras que cultivaban y vender los productos que cosechaban. 

También se abrió al exterior: viajó a EE.UU. y selló los lazos con Washington, tras el histórico primer paso que dio Richard Nixon al visitar China en los últimos años de Mao, en plena Guerra Fría.