sábado, 31 de marzo de 2018

ASESINATO DE MONSEÑOR ROMERO







RETORNO CLANDESTINO A LA PATRIA DE JULIETA Y MIREYA









LA PRIMERA REVOLUCIÓN PROLETARIA DE LA HISTORIA














EN LA SENDA DE NERUDA Y ALLENDE RESTEADOS CON VENEZUELA BOLIVARIANA












Se intensifica la feroz ofensiva contra el hermano pueblo de Venezuela  cuando  las  oligarquías del Continente pugnan por restaurar su dominación y un desequilibrado Trump reedita la Doctrina Monroe, destituye a Tillerson porque sus amenazas de intervención militar y golpismo, su domesticación al Grupo de Lima, etc., son  blandas o insuficientes, requiere más acción  nombrando al  ultra conservador Mike Pompeo para subir de nivel la agresión imperialista.

Enfrentamos el  peligro  de que  América Latina  se transforme en zona de conflictos mayores  ante la persistencia de derribar al Gobierno del Presidente Maduro, las vías son intoxicación mediática, asfixia económica, maniobras como la de ayer en  la Cámara de Diputados de Chile en que un contubernio parlamentario excreta una resolución contra Cuba y Venezuela, dando insumos a la legitimación golpista, buscando el aislamiento político y diplomático según la pauta del imperio. Los chilenos sufrimos esto y las secuelas del golpe contra el gobierno del Presidente Allende y no permanecemos indiferentes, invocamos la premonición de Neruda que canto a Bolívar:

“Padre, le dije, eres o no eres o quién eres?
“Y mirando el Cuartel de la Montaña ,dijo”
“Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo”.

A lo largo de la Cordillera de los Andes escuchamos el clarín de Chávez, estamos  muy despiertos, haciendo  propia la lucha del pueblo venezolano, nos orientan además las enseñanzas de Fidel y Allende y en las particularidades de cada uno de nuestros procesos vibramos con los hijos de Bolívar porque en el éxito de su bregar está echada la suerte de América Latina. El enemigo principal es el mismo y un mínimo de racionalidad política nos señala que por sobre diferencias sobre el ritmo del proceso lo fundamental es preservar la Revolución Bolivariana, salir del neoliberalismo y avanzar hacia el socialismo con o sin apellido haciendo supremos esfuerzos para mejorar la gestión de gobierno, desarrollando el sentido autocrítico, combatiendo sin tregua la corrupción, fortalecer la unidad sin exclusiones, por cuanto perder el proceso bolivariano significaría retroceder varios decenios en la liberación de nuestro Continente.

Por tanto, el Comité Bolivariano de Solidaridad con Venezuela, COMBOL/CHILE llama a:

Rechazar la agresiva intromisión desestabilizadora del gobierno de Trump, sus despiadadas medidas de asfixia económica y financiera que afectan directamente al pueblo venezolano  apoyada en la insólita medida administrativa gringa  “Declaración de Venezuela como una amenaza inusual” al más poderoso imperio militar y económico del globo;

Rechazar las maniobras políticas y diplomáticas  emanadas desde el Grupo de Lima tendientes a aislar al Gobierno de Venezuela para hacer viable una intervención militar externa o facilitar intentonas golpistas;

Demandar  a Naciones Unidas use el mecanismo pertinente para acompañar el proceso electoral a desarrollarse el 20 de mayo en Venezuela;

Hacernos parte del clamor latinoamericano para que Venezuela no sea excluida de la Cumbre de las Américas a desarrollarse en Lima, aberración política internacional  que pavimentaría el camino para restablecer el imperio de la Doctrina Monroe, desterrando los avances de integración latinoamericana;

Apoyar  los esfuerzos  del gobierno legítimo de Venezuela  a resolver  los conflictos políticos por la vía del diálogo preservando la paz y desterrando la estrategia de la violencia y la confrontación del sector más extremista de la oposición;

Valorar la realización del proceso electoral a realizarse en Venezuela el 20 de mayo, amparado por un sistema automatizado y pleno de garantías según ha reconocido la Fundación Carter y celebrar la participación de varios candidatos que han resistido la presión externa  con el objetivo de boicotear el proceso por la vía de la abstención;

Proclamamos nuestra adhesión al derecho irrestricto a la autodeterminación de cada país  y rechazamos tajantemente las maniobras y declaraciones de los herederos de Pinochet y sus cómplices que acusan a Cuba y Venezuela  mientras anuncian que mantendrán la Constitución del tirano, callan frente a la militarización de Brasil y el crimen de Marielle Franco, ignoran la acusación a  Kuczynsky por su “incapacidad moral permanente” o la arremetida de Macri que reprime y aplica medidas de hambre a su pueblo y menos la colusión de Peña Nieto con el narcotráfico y los crímenes de millares de jóvenes al igual que Santos.

El inmenso poder del arsenal mediático  ha  conformando la falsa imagen de la existencia de  dictadura y crisis humanitaria en Venezuela, -curiosa dictadura-,  no concurrió el Presidente Maduro a la ascensión de Piñera y sí estuvo Julio Borges que continuó en Chile  su campaña conspiradora  demandando:  “más allá de las condenas deben adoptar acciones concretas” , este “demócrata” sale y entra a su país como la Tintori y otros,  y en esta “dictadura” la oposición hace esfuerzos por recomponerse y  en  estruendoso acto  público en Caracas crea un denominado Frente Amplio que busca boicotear el proceso electoral para abrir paso a la violencia y al terrorismo paramilitar acusando  de paso a los opositores  que postulan a la presidencia de traidores por ejercer un derecho constitucional todo con una intensa cobertura comunicacional a lo largo y ancho de Venezuela.     

Para los latinoamericanos cobran vigencia las palabras de Allende en Naciones Unidas en que proclamaba tajantemente su solidaridad latinoamericanista, el respeto  irrestricto a la no intervención y autodeterminación de los pueblos y  para renovar la solidaridad con la Venezuela Bolivariana proclamamos su vibrante llamado:

“Son los pueblos, todos los pueblos al sur del río Bravo que se jueguen para decir ¡basta!, ¡basta!, a la dependencia, ¡basta!, a las presiones, ¡basta!, a las intervenciones; para afirmar el derecho soberano de todos los países  en desarrollo a disponer libremente de sus recursos naturales”.

COMBOL/CHILE
Iván Muñoz R.
Coordinador
Santiago, 16 de marzo 2018



CAMILO HENRÍQUEZ, UN FRAILE PATRIOTA




En el 193 aniversario de un fallecimiento:



                                                                      Iván Ljubetic Vargas, historiador del
                                                                      Centro de Extensión e Investigación

                                                                      Luis Emilio Recabarren,  CEILER




                                                            “Conocemos la importancia de Camilo Henríquez
                                                                    en la creación del periodismo nacional. A través
                                                                    de ‘La Aurora de Chile’ dio más amplia
                                                                    divulgación a sus ideas libertarias. Pero no era
                                                                    sólo una especie de activista de la Independencia,
                                                                    sino un hombre de amplia y seria cultura”.
                                                                    (Agustín Letelier: “Historia de la Literatura
                                                                      Chilena”)


Camilo Henríquez falleció en Santiago, el 16 de marzo de 1825, a los 56 años de edad, pobre, casi en la miseria, en una casa de la calle Teatinos Nº 33. Abandonado en sus últimos días, sin embargo sus funerales se  realizaron en medio de un duelo nacional dispuesto por el Gobierno y el Parlamento. Concurrieron todos los parlamentarios y muchas autoridades públicas. Hubo luto riguroso por tres días. En su honor  se dispararon salvas desde el Cerro Santa Lucia. Sólo pólvora.
(Sobre el día de su muerte se dan  tres fechas distintas: 16 de marzo de 1825; 16 de mayo de 1825 y 17 de mayo de 1824. Nos quedamos con la primera)

EL PAPADO ESTUVO CONTRA LA INDEPENDENCIA

Cada 18 de septiembre, la Iglesia Católica chilena celebra el Te Deum, ceremonia en que  da gracias a Dios por la emancipación de Chile. Es un acto pleno de cinismo, porque  la Iglesia Católica estuvo en contra de la Independencia de las colonias españolas de América. Dos representantes de Dios en la tierra, los Papas Pío VII (con la Encíclica del 30 de enero de 18169 y León XII (con la Encíclica de fecha 24  de septiembre de 1824),  estuvieron contra el proceso  libertador y condenaron las acciones de los patriotas.


SACERDOTES POR LA EMANCIPACIÓN

 La inmensa mayoría del clero siguió la orientación reaccionaria del Papado.
Hubo, sin embargo, una valerosa minoría que se pronunció y actuó a favor de la emancipación de las colonias. Sobresalieron los sacerdotes Miguel Hidalgo y José  María Morelos, en México;  en Venezuela, el canónigo chileno José Cortés de Madariaga; en Cuba, Félix Varela; en Argentina,  el  Dean  Funes y muchos otros.

En Chile, el más destacado fue Camilo Henríquez, el fraile de la Buena Muerte. Pero no  el único. Se recuerda, además, a Antonio Orihuela, Rosauro Salas, Joaquín de la Jaraquemada, Ignacio Cienfuegos, Juan Fariñas, Bartolomé Reyes, Miguel Ovalle, Joaquín Larraín, Rosauro Acuña y Vicente Cantos. De los 190  sacerdotes seculares de la Diócesis de Santiago, sólo 22 eran patriotas. De los 500 miembros del clero secular no pasaban de 70 los revolucionarios. Por tanto,  sobre el 80% del clero actuó contra la Independencia de Chile.
El historiador Hernán Ramírez Necochea señala que “durante las campañas militares de la Patria Vieja, fueron muchos los ministros de Dios que con armas de fuego en la mano, lucharon contra los ejércitos nacionales. Una buena cantidad pudo ser apresada y expulsada del país”.

EN LAS GARRAS DE LA INQUISICIÓN


Camilo Henríquez González, nació en Valdivia el  20 de julio de 1769. Sus padres fueron Félix Henríquez y Rosa González. Tuvo una hermana y dos hermanos. Uno de ellos, José Manuel, cayó combatiendo en una barricada patriota en la Plaza de Rancagua, a comienzos de octubre de 1814.

La familia de Camilo se trasladó a Santiago  cuando éste tenía 9 años de edad. A los 15, se le envió a Lima para proseguir estudios. Ingresó al Colegio de los frailes de la Buena Muerte (esa Congregación estaba encargada de atender a los moribundos pobres) y profesó esa Orden, siendo ordenado sacerdote el 28 de enero de 1790, poco antes de cumplir los 21 años.

En tres ocasiones –en 1796, 1802 y 1809-  la Inquisición o “Santo Oficio” le procesó bajo la acusación de “tener libros prohibidos y consagrarse a la lectura de los filósofos franceses”.  Ya en el primer juicio quedó en claro que Camilo Henríquez había leído el Contrato Social  de Rousseau.  La Inquisición no se equivocaba. El fraile patriota había leído y hechos suyos los postulados libertarios de los pensadores revolucionarios burgueses del siglo XVIII.  Fue condenado a la cárcel en Lima. Una vez liberado, la Orden lo envió a Quito, pero al pasar por Valparaíso, optó por quedarse en Chile.

PROCLAMA LIBERTARIA

Se entregó de inmediato a la lucha emancipadora. Escribió la Proclama de Quirino Lemáchez (anagrama de su nombre), que comenzó a circular el 6 de enero de 1811. Su objetivo era promover la elección de diputados al Primer Congreso Nacional. En este documento, Camilo Henríquez planteaba que debía ser elegido como diputado “el hombre virtuoso, el ilustrado patriota, el que más haya contribuido a romper las cadenas de la esclavitud, éste es el que conoce mejor los derechos del hombre, el que quiere conservarlos, el que está animado del espíritu público y el que merece la confianza de todos los hombres”.
Esta fue el inicio de su valiosa labor como ideólogo de la emancipación chilena, uno de los escasos pensadores que se dedicaron a teorizar sobre el nuevo  régimen. Empezaba a hacer de su pluma una espada libertaria.

DIPUTADO PATRIOTA

Resultó elegido diputado suplente del Primer Congreso Nacional, por la circunscripción de Puchacay. En la ceremonia en que se instaló este Parlamento, le correspondió pronunciar el sermón inaugural,  en una misa  oficiada en la Catedral,  el 4 de julio de 1811. En parte de su alocución,  señaló: “Como la autoridad pública se ejerce sobre hombres libres por naturaleza, los derechos de la soberanía, para ser legítimos, han de fundarse sobre el consentimiento libre de los pueblos”.
En 1812 escribió “El catecismo de los patriotas”, donde realizó una vigorosa defensa de la libertad y de la razón frente despotismo, la superstición y la ignorancia.

PADRE DEL PERIODISMO REVOLUCIONARIO


La Junta de Gobierno, formada por Carrera, Cerda y Manso, lo designó el 16 de enero de 1812, redactor de La Aurora de Chile. El primer número apareció el 13 de febrero de ese año. Inició así su brillante obra como periodista de combate. Creó o impulsó más de doce publicaciones y escribió en todo periódico que aceptara sus colaboraciones. Su débil salud no fue obstáculo para que derrochara energía en la prensa patriota.

En el Nº 29 de La Aurora, de fecha 27 de agosto de 1812, Henríquez proclamó la tarea que se había echado sobre los hombros: “Mi alma detesta la tiranía y se esforzó por trasladar a las vuestras este odio implacable; la alienta el amor de la libertad y de la gloria, y no omitió medio alguno para despertar en vuestros pechos esta pasión sublime, fecunda en acciones ilustres y tan necesaria para regenerar a los pueblos y elevar a los Estados... Emprendí el arduo designio de la ilustración pública, descendí al campo peligroso, combatí las preocupaciones, os hablé de vuestros intereses, de vuestra dignidad. He trabajado solo, solo me he expuesto al odio de la tiranía y del error”.

POR LA LIBERTAD DE PRENSA


Las fervientes proclamas de Camilo Henríquez por una total emancipación de España, sus ataques a lo que estuvieron con el viejo régimen, su particular manera de enfocar los asuntos religiosos, molestaron a los vacilantes y monárquicos que aún tenían influencia. Ello explica que en agosto de 1812, la Junta de Gobierno compuesta por Prado, Carrera y Portales, decretara la censura de La Aurora en materias religiosas. La que se amplió a todo tipo de temas el 12 de octubre.
Sin aviso previo ni explicación alguna, La Aurora dejó de circular a partir del 1º de abril de 1813. Cinco días después apareció su sucesor, El Monitor Araucano, también dirigido por Camilo Henríquez.
Fue senador entre 1812 y 1814, presidiendo el Senado en 1813. No es casual, por tanto, que el 23 de junio de 1813  esa Cámara estableciera la libertad de imprenta, aunque dejó la censura previa para los escritos religiosos. Este paso, aunque parcial, fue fruto de la acción del padre del periodismo chileno, que mostró gran lucidez al luchar por la libertad de prensa.

CREADOR DEL TEATRO COMPROMETIDO

Con fecha 10 de septiembre de 1812, había escrito: “Yo considero el teatro únicamente como una gran escuela pública; y bajo este aspecto es innegable que la musa dramática es un gran instrumento en manos de la política”. Ese año había escrito un drama que tituló “La procesión de los Tontos”. En esto de dar importancia al teatro como medio de educar, se hermana con el obrero tipógrafo, que un siglo después  sería el promotor del teatro revoloucionario.

IMPUSOR DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA


Camilo Henríquez dedicó especial atención a la educación. En noviembre  de 1811 elaboró un plan de estudios con el objeto de organizar la enseñanza pública. Fue el primer esbozo de lo que sería el Instituto Nacional.  Por esa época, la educación era monopolio de la Iglesia.
Una vez que asumió Bernardo O’Higgins como Director Supremo en  febrero de 1817, éste realizó grandes esfuerzos por contar con el  aporte del fraile patriota, aunque éste había sido un decidido partidario de los Carrera. Camilo Henríquez aceptó y jugó un notable rol en el desarrollo de la educación fiscal. Por entonces se crearon las primeras escuelas públicas y se fundó el Liceo de La Serena. Para paliar la carencia de profesores, se adoptó el sistema lancasteriano, en el que los alumnos más aventajados hacían el papel de monitores, ayudando a sus compañeros.

MURIÓ POBRE Y ABANDONADO

Derrocado O’Higgins en enero de 1823, Camilo Henríquez continuó actuando en  política. Ese año  fue elegido diputado  suplente por Chiloé y Copiapó; en 1824,  diputado titular por Copiapó.
Falleció en Santiago el. 16 de marzo de 1825.



EL PRIMER ARTÍCULO DE LUIS EMILIO RECABARREN





Hace 120 años:



  (PERIÓDICO “LA TARDE”, SANTIAGO, 15 DE MARZO DE 1898)

                                  

                                  Iván Ljubetic Vargas, historiador del
                                              Centro de Extensión e Investigación
                                              Luis Emilio Recabarren, CEILER

       


“CARTA A DIRECTOR DIARIO LA TARDE…

Santiago, marzo 11 de 1898. Señor Director de la Tarde.

He leído con detención casi todos los artículos que han aparecido en su respetable diario, sobre el socialismo, y principalmente el de hoy, y he visto con sorpresa que en dos de esos artículos se hayan preocupado de Luis Olea (*)

Creo que usted no ha tratado de averiguar quién es Luis Olea, y de ahí, que usted se preocupa tanto de él y que cree que es un peligro para las clases trabajadoras de mi país.

Luis Olea no tiene influencia entre los obreros, y sus ideas no surgen entre éstos. Los que de primera lo conocen, muy luego se desilusionan y todos lo consideran como un loco.

Varias de las corporaciones socialistas que figuran, no cuentan con más adherentes o fundadores que él.  El solo hace aparecer agrupaciones socialistas  y convoca a reuniones  que las constituye solamente  él.

Esto es divertido.  Todo el socialismo exaltado que parece hay en Chile lo constituye solamente él, porque casi nadie se adhiere a las ideas por el sustentadas. Para él no hay afecciones de esposa, madre, hija o hermana. Nada.  Es un parásito. Vive sin afecciones de ninguna especie.

Yo, señor Director, y junto conmigo hay muchos que simpatizamos con el socialismo. Pero con el socialismo bien entendido. Pensamos en que pueden  hacerse transformaciones sociales, en la igualdad humana, en la desaparición de las injusticias, en el alivio de las clases proletarias, en la nivelación relativa de las fortunas, en la disminución de las grandes riquezas que deben contraerse al desarrollo social. Y en fin, de tantos otros medios que hay para igualar las condiciones sociales.

Somos socialistas en  este sentido y creo que no somos una amenaza para la humanidad, porque no somos como Olea, destructores, porque no empuñamos el puñal para clavarlo al corazón de nuestros padres, esposas o hijos, ni encendemos la tea para quemar sus cadáveres y después sus hogares.
No. Eso no tiene nombre.
No merece calificativos.
Nosotros clamamos justicia.
Nosotros pedimos instrucción para el pueblo, como medio de emancipación social. La instrucción general y obligatoria en el pueblo, traería, con el transcurso de los años, una transformación social en beneficio directo para el pueblo.
El trabajo incesante para combatir la embriaguez y el juego, acarrearía magníficos resultados.
La propaganda en este sentido es sana.
Luis Olea no piensa que el obrero que gana 20 o 30 pesos por semana y lo deja entre sábado o domingo en poder del tabernero, no podrá así jamás, salir de la inmundicia y de la miseria, y así gritarán siempre la desigualdad de las fortunas.
Y así hay muchos que botan el dinero y lo desperdician, y pretenden tener lo mismo que el obrero que ahorca.
Así es Luis Olea.
Habiéndolo tratado varias veces, creo cumplir con un deber el dirigirle la presente, para darle a conocer  quién es él, entre los obreros.
En la campaña electoral última fue candidato independiente para municipal por la octava comuna, pretendiendo el triunfo para ir a sustentar sus ideas de destrucción al municipio.
Después de su derrota, se ha hecho más socialista que lo que era.
Por fin, señor Director, por la presente he pretendido sólo disipar los temores que se abrigan  respecto de la propaganda que pueda hacer Olea. Al menos, a mi juicio, es así como se lo he expresado.
Soy de usted, señor Director.

                                                          Luis E. Recabarren S.
                                                                  Tipógrafo”

(*) Luis Olea, dirigente anarquista.





A 90 años del nacimiento de José Miguel Varas










EL HUNDIMIENTO DEL VAPOR “TOLTÉN”



Hace 76 años:




                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del
                                         Centro de Extensión e Investigación
                                          Luis Emilio Recabarren,  CEILER





El 5 de febrero de 1942 zarpó desde Valparaíso el vapor “Toltén” (ex Lotta), motonave  de 1.574 toneladas y 29 tripulantes. Llevaba salitre. Su destino era la ciudad de Baltimore, en Estados Unidos.

El 21 de marzo de 1942 descargó el salitre en Baltimore, puerto estadounidense, donde se quedó uno de sus tripulantes. Su nombre, Guillermo Ortega Flores.  El “Toltén”, ya sin carga, siguió navegando rumbo a Nueva York.

Era la noche del viernes 12 de marzo de 1942. Estaba en pleno desarrollo Segunda Guerra Mundial.  Submarinos nazis  atacaban con éxito la costa este de Estados Unidos  hundiendo más de 25 buques enemigos en unas semanas. 

¿Cómo pasaría el Toltén en medio del fuego cruzado? Las instrucciones eran claras y reconocidas por los beligerantes: tener a la vista la bandera de su país neutral y navegar con las luces encendidas durante la noche.
Sin embargo, el capitán Aquiles Ramírez aquella noche dio la orden de apagar las luces, convirtiendo el navío comercial en sospechoso y en un blanco de los alemanes.
Un par de horas más tarde, entre las 2 y las 4 de la madrugada del viernes 13 de marzo, una explosión en el costado de babor interrumpía para siempre el trabajo del navío mercante chileno, que se encontraba a unos 27 kilómetros de la costa de Nueva York.

El Toltén había sido torpedeado por el submarino nazi U-404, al mando del entonces Kaptleutnant Otto von Bulow. La nave chilena se partió en dos con la fuerza de la explosión. Ésta lanzó al mar a Julio Faust Rivera, fogonero del vapor, que logró subirse a una balsa.  Fue el único sobreviviente. El “Toltén” se hundió en menos de seis minutos, no dando tiempo a sacar los botes salvavidas. Murieron los otros 27 tripulantes, entre ellos el capitán Aquiles Ramírez. El hundimiento del vapor “Toltén” se produjo cuando Chile era un país neutral.

¿Por qué navegaba el vapor chileno con las luces apagadas?

Kenneth Puig Gilmore, oficial del Estado Mayor de la Armada de Chile, se dedicó a investigar lo ocurrido con el Toltén, pues su medio hermano, Norman Puig Cook, murió en  el hundimiento siendo oficial de guardia de esta embarcación.

Según lo indagado por el capitán Kenneth Pugh, un patrullero estadounidense interceptó al Toltén en la noche del jueves 12 de marzo de 1942 y le conminó a navegar a oscuras. La versión estadounidense, intentando eludir la responsabilidad en el hundimiento,  señaló que fue solo una “recomendación”. Pero el único sobreviviente del naufragio, el fogonero Julio Faust Rivera, aseguró que fue una “orden” perentoria  del patrullero yanqui, que incluso señaló que de no cumplirse, el Toltén corría el riesgo de ser atacados por los aliados.

¿Para qué ordenar  a un mercante intentar navegar desapercibido?  Esta es una pregunta sin respuesta, que dio lugar para atrevidas elucubraciones. Por ejemplo el  periódico  New York Times, llegó a sugerir que se había tratado de una maniobra  para que Chile entrara en la guerra. Escribió cuatro días después del hundimiento:
“Se piensa que nosotros (Estados Unidos) necesitamos sólo una voz resuelta entre los líderes chilenos para denunciar el hundimiento del Toltén, que declare que es inútil apaciguar al Eje y demandar una cooperación total con los Estados Unidos. Sin embargo, desafortunadamente nadie ha adoptado tal actitud”.
Hoy los restos del Toltén son visitados por aficionados al buceo frente a las costas de Nueva Jersey.
Lo concreto es que más allá del recuerdo, no se conoce a los verdaderos responsables de la muerte de 27 chilenos. Otro crimen que quedó impune. Las huellas nos conducen a dos gestores de guerra, agresiones  y muerte: la  ayer Alemania nazi de Hitler y el aún vigente imperialismo estadounidense.



lunes, 12 de marzo de 2018

170 AÑOS DEL MANIFIESTO DEL PARTIDO COMUNISTA









MASACRE DE EL SALVADOR: 11 DE MARZO DE 1966




Querida compañera, querido compañero:

Mañana 11 de marzo, se cumplen 52 años de la masacre perpetrada contra los trabajadores, y sus familiares, en el mineral de cobre de El Salvador.
Una vez más, soldados del ejército chileno utilizaron las armas, que el pueblo les ha proporcionado, para matar al mismo  pueblo.

Un abrazo,


Iván Ljubetic Vargas



Hace 52 años:

MASACRE DE EL SALVADOR: 11 DE  MARZO DE 1966

                                                              Iván Ljubetic Vargas, historiador del
                                                               Centro de Extensión e Investigación
                                                               Luis Emilio Recabarren,  CEILER


El 1º de enero de 1966, los mineros de El Teniente declararon una huelga exigiendo aumento de sus remuneraciones.  La Braden Mining Cooper, filial de la Kennecott, explotadora de ese mineral, rechazó las peticiones de los obreros.  El movimiento se prolongaba.  No se vislumbraba una solución.  Entonces, a comienzos de marzo, la Confederación de Trabajadores del Cobre, CTC, convocó a un paro solidario.  Los mineros de Chuquicamata desoyeron el llamado.  Sólo paralizaron sus labores los de El Salvador.  El gobierno reaccionó declarando zonas de emergencia las provincias de O’Higgins y Atacama y entregando el control de los centros mineros en huelga a las fuerzas armadas.  En El Salvador se designó jefe de plaza al Coronel Manuel Pinochet Sepúlveda.

PARO SOLIDARIO
En el mineral  de El Salvador el  paro fue total.  Los trabajadores actuaron con  disciplina y responsabilidad.  Un Comando de Huelga dirigía las actividades.  Diversas comisiones tenían a su cargo tareas concretas:  la olla común para los huelguistas y familiares, competencias deportivas, actos artísticos - culturales, cuidado de los niños, disciplina, etc.  El centro de todas estas acciones era la sede del Sindicato.
El entonces ministro de Defensa de Eduardo Frei Montalva, Juan de Dios Carmona, ordenó la ocupación militar de El Salvador.  No había razón alguna para ello:  allí reinaba la tranquilidad y el orden. El operativo tuvo lugar el 11 de marzo de 1966. Fue realizado por efectivos del Ejército. 


TODO ESTABA TRANQUILO
Eran alrededor de las 14 horas.  En la sede social, trabajadores, mujeres y niños habían almorzado recién.  Algunos jugaban a las cartas, otros leían o conversaban.  También hubo quienes dormitaban.  Una comisión lavaba platos y servicios; otra, ordenaba mesas y bancas.  Los niños, incansables, correteaban alegremente.

PROVOCACIÓN
De pronto alguien dio la voz de alarma: soldados habían rodeado el local.  Los pequeños, asustados, corrieron a donde estaban sus padres.  Hombres y mujeres se inquietaron.
El oficial a cargo de la tropa, prepotente y altanero, ordenó desalojar la sede.  La gente se negó.  No había motivo para ello: estaban en su local y no molestaban a nadie. Los trabajadores intentaron dialogar.  La respuesta fue brutal.  Los uniformados rompieron los vidrios de las ventanas y arrojaron bombas lacrimógenas al interior.  El aire se hizo irrespirable.  Gritos de desesperación y de ira.

CON BALAS DE GUERRA
Todos salieron corriendo.  Unas mujeres se envolvieron con banderas chilenas, como buscando en el pabellón patrio una protección.
El capitán Alejandro Alvarado Gamboa dio una orden.  Y el estrépito de una descarga se elevó por encima de los gritos y el ruido de las carreras.
Los soldados dispararon contra la gente indefensa.  Cayeron algunos.  Otros siguieron corriendo.  Una nueva descarga.  Gritos y quejidos.

DOS MUJERES ASESINADAS
Una mujer, que llevaba una bandera chilena fue asesinada.  Se llamaba Leopoldina Chaparro Castillo.  Tenía 36 años y estaba en avanzado estado de embarazo.  Cerca de ella cayó otra: Marta Egurrola de Miles, madre de tres hijos y otro por nacer. 
Estas dos mujeres proletarias eran igual    a esa que utilizó la propaganda democratacristiana en la Campaña de 1964: una mujer embarazada en un bello y costoso afiche azul, con la leyenda “Por mi hijo, votaré por Frei”.

Y SEIS OBREROS
También cayeron asesinados seis obreros.  Entre ellos dos comunistas:  Ramón Santos Contreras y Raúl Monardes.
Ocho muertos y cuarenta heridos fue el saldo de la masacre.  Y, como siempre, después de una matanza se pretendió culpar a las víctimas.

UNA VEZ MÁS  AL CRIMEN SE UNE LA MENTIRA
El gobierno de Frei Montalva, a través de un comunicado oficial, suscrito por el Ministro de Defensa Carmona y el Subsecretario del Interior, Juan Hamilton, sostuvo que:
“Elementos especialmente adiestrados, a las 14 horas de hoy, realizaron un ataque masivo con armas de fuego y otros medios de agresión en contra de la fuerza pública”.
Esta falsedad fue desmentida por el propio oficial a cargo del operativo, el capitán de ejército Alejandro Alvarado Gamboa.  Este declaró haber dicho al coronel Pinochet:
“Si usted quiere que yo cumpla la orden que usted me dio de tomarme el Sindicato, tengo que disparar a matar y ahí va a quedar la carnicería...”

CON PREMEDITACIÓN
Por lo demás, la masacre del 11 de marzo de 1966 fue la culminación de una serie de provocaciones llevadas a cabo por el coronel Pinochet.  Días antes, había prohibido la entrada al mineral de comerciantes ambulantes.  A los establecidos, les ordenó no otorgar créditos a los huelguistas amenazándoles que si desobedecían lo dispuesto, serían detenidos, cancelados sus permisos y expulsados del campamento.  Su plan era cercar por el hambre a los trabajadores y sus familias.  Cuando comprobó que esas maniobras no surtían efecto, ordenó la detención y traslado de dirigentes y algunos obreros.  Aisló el Mineral y luego vino la masacre.