Este blog tiene por finalidad dar a conocer la recopilación de algunos materiales como boletines, revistas, diarios, documentos, etc., que contribuirán en parte a mantener viva la memoria histórica del pueblo chileno, como asimismo la de algunos paises que conjuntamente a sus organizaciones han contribuido a la lucha por la liberación de la humanidad y la lucha por la conquista del socialismo y comunismo a nivel mundial. (BLOG DEDICADO A LOS 100 AÑOS DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE.1912-2012)
sábado, 31 de marzo de 2018
EN LA SENDA DE NERUDA Y ALLENDE RESTEADOS CON VENEZUELA BOLIVARIANA
Se intensifica la feroz ofensiva contra el hermano pueblo de
Venezuela cuando las
oligarquías del Continente pugnan por restaurar su dominación y un
desequilibrado Trump reedita la Doctrina Monroe, destituye a Tillerson porque
sus amenazas de intervención militar y golpismo, su domesticación al Grupo de
Lima, etc., son blandas o insuficientes,
requiere más acción nombrando al ultra conservador Mike Pompeo para subir de
nivel la agresión imperialista.
Enfrentamos el
peligro de que América Latina se transforme en zona de conflictos mayores ante la persistencia de derribar al Gobierno
del Presidente Maduro, las vías son intoxicación mediática, asfixia económica,
maniobras como la de ayer en la Cámara
de Diputados de Chile en que un contubernio parlamentario excreta una
resolución contra Cuba y Venezuela, dando insumos a la legitimación golpista,
buscando el aislamiento político y diplomático según la pauta del imperio. Los
chilenos sufrimos esto y las secuelas del golpe contra el gobierno del
Presidente Allende y no permanecemos indiferentes, invocamos la premonición de
Neruda que canto a Bolívar:
“Padre, le dije, eres o no eres o quién eres?
“Y mirando el Cuartel de la Montaña ,dijo”
“Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo”.
A lo largo de la Cordillera de los Andes escuchamos el clarín
de Chávez, estamos muy despiertos,
haciendo propia la lucha del pueblo
venezolano, nos orientan además las enseñanzas de Fidel y Allende y en las
particularidades de cada uno de nuestros procesos vibramos con los hijos de
Bolívar porque en el éxito de su bregar está echada la suerte de América
Latina. El enemigo principal es el mismo y un mínimo de racionalidad política
nos señala que por sobre diferencias sobre el ritmo del proceso lo fundamental
es preservar la Revolución Bolivariana, salir del neoliberalismo y avanzar
hacia el socialismo con o sin apellido haciendo supremos esfuerzos para mejorar
la gestión de gobierno, desarrollando el sentido autocrítico, combatiendo sin
tregua la corrupción, fortalecer la unidad sin exclusiones, por cuanto perder
el proceso bolivariano significaría retroceder varios decenios en la liberación
de nuestro Continente.
Por tanto, el Comité
Bolivariano de Solidaridad con Venezuela, COMBOL/CHILE llama a:
Rechazar la agresiva intromisión desestabilizadora del
gobierno de Trump, sus despiadadas medidas de asfixia económica y financiera
que afectan directamente al pueblo venezolano
apoyada en la insólita medida administrativa gringa “Declaración de Venezuela como una amenaza
inusual” al más poderoso imperio militar y económico del globo;
Rechazar las maniobras políticas y diplomáticas emanadas desde el Grupo de Lima tendientes a
aislar al Gobierno de Venezuela para hacer viable una intervención militar
externa o facilitar intentonas golpistas;
Demandar a Naciones
Unidas use el mecanismo pertinente para acompañar el proceso electoral a
desarrollarse el 20 de mayo en Venezuela;
Hacernos parte del clamor latinoamericano para que Venezuela
no sea excluida de la Cumbre de las Américas a desarrollarse en Lima,
aberración política internacional que
pavimentaría el camino para restablecer el imperio de la Doctrina Monroe,
desterrando los avances de integración latinoamericana;
Apoyar los
esfuerzos del gobierno legítimo de
Venezuela a resolver los conflictos políticos por la vía del diálogo
preservando la paz y desterrando la estrategia de la violencia y la
confrontación del sector más extremista de la oposición;
Valorar la realización del proceso electoral a realizarse en
Venezuela el 20 de mayo, amparado por un sistema automatizado y pleno de
garantías según ha reconocido la Fundación Carter y celebrar la participación
de varios candidatos que han resistido la presión externa con el objetivo de boicotear el proceso por
la vía de la abstención;
Proclamamos nuestra adhesión al derecho irrestricto a la
autodeterminación de cada país y
rechazamos tajantemente las maniobras y declaraciones de los herederos de
Pinochet y sus cómplices que acusan a Cuba y Venezuela mientras anuncian que mantendrán la
Constitución del tirano, callan frente a la militarización de Brasil y el
crimen de Marielle Franco, ignoran la acusación a Kuczynsky por su “incapacidad moral permanente”
o la arremetida de Macri que reprime y aplica medidas de hambre a su pueblo y
menos la colusión de Peña Nieto con el narcotráfico y los crímenes de millares
de jóvenes al igual que Santos.
El inmenso poder del arsenal mediático ha
conformando la falsa imagen de la existencia de dictadura y crisis humanitaria en Venezuela,
-curiosa dictadura-, no concurrió el
Presidente Maduro a la ascensión de Piñera y sí estuvo Julio Borges que
continuó en Chile su campaña
conspiradora demandando: “más allá de las condenas deben adoptar
acciones concretas” , este “demócrata” sale y entra a su país como la Tintori y
otros, y en esta “dictadura” la
oposición hace esfuerzos por recomponerse y
en estruendoso acto público en Caracas crea un denominado Frente
Amplio que busca boicotear el proceso electoral para abrir paso a la violencia
y al terrorismo paramilitar acusando de
paso a los opositores que postulan a la
presidencia de traidores por ejercer un derecho constitucional todo con una
intensa cobertura comunicacional a lo largo y ancho de Venezuela.
Para los latinoamericanos cobran vigencia las palabras de
Allende en Naciones Unidas en que proclamaba tajantemente su solidaridad
latinoamericanista, el respeto
irrestricto a la no intervención y autodeterminación de los pueblos
y para renovar la solidaridad con la
Venezuela Bolivariana proclamamos su vibrante llamado:
“Son los pueblos, todos
los pueblos al sur del río Bravo que se jueguen para decir ¡basta!, ¡basta!, a
la dependencia, ¡basta!, a las presiones, ¡basta!, a las intervenciones; para afirmar el derecho soberano de todos
los países en desarrollo a disponer
libremente de sus recursos naturales”.
COMBOL/CHILE
Iván Muñoz R.
Coordinador
Santiago, 16 de marzo 2018
CAMILO HENRÍQUEZ, UN FRAILE PATRIOTA
En el 193 aniversario de un fallecimiento:
Iván Ljubetic Vargas, historiador del
Centro de Extensión e Investigación
Luis Emilio Recabarren, CEILER
“Conocemos la importancia de Camilo Henríquez
en la creación del periodismo nacional. A través
de ‘La Aurora de Chile’ dio más amplia
divulgación a sus ideas libertarias. Pero no era
sólo una especie de activista de la Independencia,
sino un hombre de amplia y seria cultura”.
(Agustín
Letelier: “Historia de la Literatura
Chilena”)
Camilo Henríquez falleció en Santiago, el 16 de marzo de 1825, a los 56
años de edad, pobre, casi en la miseria, en una casa de la calle Teatinos Nº
33. Abandonado en sus últimos días, sin embargo sus funerales se realizaron en medio de un duelo nacional dispuesto
por el Gobierno y el Parlamento. Concurrieron todos los parlamentarios y muchas
autoridades públicas. Hubo luto riguroso por tres días. En su honor se dispararon salvas desde el Cerro Santa
Lucia. Sólo pólvora.
(Sobre el día de su muerte se dan tres fechas distintas: 16 de marzo de 1825; 16
de mayo de 1825 y 17 de mayo de 1824. Nos quedamos con la primera)
EL PAPADO ESTUVO CONTRA LA
INDEPENDENCIA
Cada 18 de
septiembre, la Iglesia Católica chilena celebra el Te Deum, ceremonia en
que da gracias a Dios por la
emancipación de Chile. Es un acto pleno de cinismo, porque la Iglesia Católica estuvo en contra de la
Independencia de las colonias españolas de América. Dos representantes de Dios
en la tierra, los Papas Pío VII (con la Encíclica del 30 de enero de 18169 y
León XII (con la Encíclica de fecha 24
de septiembre de 1824),
estuvieron contra el proceso
libertador y condenaron las acciones de los patriotas.
SACERDOTES POR
LA EMANCIPACIÓN
La inmensa mayoría del clero siguió la
orientación reaccionaria del Papado.
Hubo, sin embargo,
una valerosa minoría que se pronunció y actuó a favor de la emancipación de las
colonias. Sobresalieron los sacerdotes Miguel Hidalgo y José María Morelos, en México; en Venezuela, el canónigo chileno José Cortés
de Madariaga; en Cuba, Félix Varela; en Argentina, el
Dean Funes y muchos otros.
En Chile, el más destacado fue
Camilo Henríquez, el fraile de la Buena Muerte. Pero no el único. Se recuerda, además, a Antonio
Orihuela, Rosauro Salas, Joaquín de la Jaraquemada, Ignacio Cienfuegos, Juan
Fariñas, Bartolomé Reyes, Miguel Ovalle, Joaquín Larraín, Rosauro Acuña y
Vicente Cantos. De los 190 sacerdotes
seculares de la Diócesis de Santiago, sólo 22 eran patriotas. De los 500
miembros del clero secular no pasaban de 70 los revolucionarios. Por
tanto, sobre el 80% del clero actuó
contra la Independencia de Chile.
El historiador Hernán Ramírez
Necochea señala que “durante las campañas militares de la Patria Vieja, fueron
muchos los ministros de Dios que con armas de fuego en la mano, lucharon contra
los ejércitos nacionales. Una buena cantidad pudo ser apresada y expulsada del
país”.
EN LAS GARRAS DE
LA INQUISICIÓN
Camilo Henríquez González, nació en Valdivia el 20 de julio de 1769. Sus padres fueron Félix
Henríquez y Rosa González. Tuvo una hermana y dos hermanos. Uno de ellos, José
Manuel, cayó combatiendo en una barricada patriota en la Plaza de Rancagua, a
comienzos de octubre de 1814.
La familia de Camilo se trasladó a Santiago cuando éste tenía 9 años de edad. A los 15,
se le envió a Lima para proseguir estudios. Ingresó al Colegio de los frailes
de la Buena Muerte (esa Congregación estaba encargada de atender a los moribundos
pobres) y profesó esa Orden, siendo ordenado sacerdote el 28 de enero de 1790,
poco antes de cumplir los 21 años.
En tres ocasiones –en 1796, 1802 y 1809-
la Inquisición o “Santo Oficio” le procesó bajo la acusación de “tener
libros prohibidos y consagrarse a la lectura de los filósofos franceses”. Ya en el primer juicio quedó en claro que
Camilo Henríquez había leído el Contrato Social
de Rousseau. La Inquisición no se
equivocaba. El fraile patriota había leído y hechos suyos los postulados
libertarios de los pensadores revolucionarios burgueses del siglo XVIII. Fue condenado a la cárcel en Lima. Una vez
liberado, la Orden lo envió a Quito, pero al pasar por Valparaíso, optó por
quedarse en Chile.
PROCLAMA LIBERTARIA
Se entregó de inmediato a la lucha
emancipadora. Escribió la Proclama de Quirino Lemáchez (anagrama de su nombre),
que comenzó a circular el 6 de enero de 1811. Su objetivo era promover la
elección de diputados al Primer Congreso Nacional. En este documento, Camilo
Henríquez planteaba que debía ser elegido como diputado “el hombre virtuoso, el
ilustrado patriota, el que más haya contribuido a romper las cadenas de la
esclavitud, éste es el que conoce mejor los derechos del hombre, el que quiere
conservarlos, el que está animado del espíritu público y el que merece la confianza
de todos los hombres”.
Esta fue el inicio de su valiosa
labor como ideólogo de la emancipación chilena, uno de los escasos pensadores
que se dedicaron a teorizar sobre el nuevo
régimen. Empezaba a hacer de su pluma una espada libertaria.
DIPUTADO PATRIOTA
Resultó elegido diputado suplente
del Primer Congreso Nacional, por la circunscripción de Puchacay. En la
ceremonia en que se instaló este Parlamento, le correspondió pronunciar el
sermón inaugural, en una misa oficiada en la Catedral, el 4 de julio de 1811. En parte de su
alocución, señaló: “Como la autoridad
pública se ejerce sobre hombres libres por naturaleza, los derechos de la
soberanía, para ser legítimos, han de fundarse sobre el consentimiento libre de
los pueblos”.
En 1812 escribió “El catecismo de
los patriotas”, donde realizó una vigorosa defensa de la libertad y de la razón
frente despotismo, la superstición y la ignorancia.
PADRE DEL
PERIODISMO REVOLUCIONARIO
La Junta de Gobierno, formada por
Carrera, Cerda y Manso, lo designó el 16 de enero de 1812, redactor de La
Aurora de Chile. El primer número apareció el 13 de febrero de ese año. Inició
así su brillante obra como periodista de combate. Creó o impulsó más de doce
publicaciones y escribió en todo periódico que aceptara sus colaboraciones. Su
débil salud no fue obstáculo para que derrochara energía en la prensa patriota.
En el Nº 29 de La Aurora, de fecha
27 de agosto de 1812, Henríquez proclamó la tarea que se había echado sobre los
hombros: “Mi alma detesta la tiranía y se esforzó por trasladar a las vuestras
este odio implacable; la alienta el amor de la libertad y de la gloria, y no
omitió medio alguno para despertar en vuestros pechos esta pasión sublime,
fecunda en acciones ilustres y tan necesaria para regenerar a los pueblos y
elevar a los Estados... Emprendí el arduo designio de la ilustración pública,
descendí al campo peligroso, combatí las preocupaciones, os hablé de vuestros
intereses, de vuestra dignidad. He trabajado solo, solo me he expuesto al odio
de la tiranía y del error”.
POR LA LIBERTAD DE
PRENSA
Las fervientes proclamas de Camilo
Henríquez por una total emancipación de España, sus ataques a lo que estuvieron
con el viejo régimen, su particular manera de enfocar los asuntos religiosos,
molestaron a los vacilantes y monárquicos que aún tenían influencia. Ello
explica que en agosto de 1812, la Junta de Gobierno compuesta por Prado,
Carrera y Portales, decretara la censura de La Aurora en materias religiosas.
La que se amplió a todo tipo de temas el 12 de octubre.
Sin aviso previo ni explicación
alguna, La Aurora dejó de circular a partir del 1º de abril de 1813. Cinco días
después apareció su sucesor, El Monitor Araucano, también dirigido por Camilo
Henríquez.
Fue senador entre 1812 y 1814,
presidiendo el Senado en 1813. No es casual, por tanto, que el 23 de junio de
1813 esa Cámara estableciera la libertad
de imprenta, aunque dejó la censura previa para los escritos religiosos. Este
paso, aunque parcial, fue fruto de la acción del padre del periodismo chileno,
que mostró gran lucidez al luchar por la libertad de prensa.
CREADOR DEL TEATRO
COMPROMETIDO
Con fecha 10 de septiembre de 1812, había escrito:
“Yo considero el teatro únicamente como una gran escuela pública; y bajo este
aspecto es innegable que la musa dramática es un gran instrumento en manos de
la política”. Ese año había escrito un drama que tituló “La procesión de los
Tontos”. En esto de dar importancia al teatro como medio de educar, se hermana
con el obrero tipógrafo, que un siglo después
sería el promotor del teatro revoloucionario.
IMPUSOR DE LA
EDUCACIÓN PÚBLICA
Camilo Henríquez dedicó especial
atención a la educación. En noviembre de
1811 elaboró un plan de estudios con el objeto de organizar la enseñanza
pública. Fue el primer esbozo de lo que sería el Instituto Nacional. Por esa época, la educación era monopolio de
la Iglesia.
Una
vez que asumió Bernardo O’Higgins como Director Supremo en febrero de 1817, éste realizó grandes
esfuerzos por contar con el aporte del
fraile patriota, aunque éste había sido un decidido partidario de los Carrera.
Camilo Henríquez aceptó y jugó un notable rol en el desarrollo de la educación
fiscal. Por entonces se crearon las primeras escuelas públicas y se fundó el
Liceo de La Serena. Para paliar la carencia de profesores, se adoptó el sistema
lancasteriano, en el que los alumnos más aventajados hacían el papel de
monitores, ayudando a sus compañeros.
MURIÓ POBRE Y ABANDONADO
Derrocado O’Higgins en enero de
1823, Camilo Henríquez continuó actuando en
política. Ese año fue elegido
diputado suplente por Chiloé y Copiapó;
en 1824, diputado titular por Copiapó.
Falleció en Santiago el. 16 de marzo
de 1825.
EL PRIMER ARTÍCULO DE LUIS EMILIO RECABARREN
Hace 120 años:
(PERIÓDICO “LA TARDE”, SANTIAGO, 15 DE MARZO DE 1898)
Iván Ljubetic Vargas, historiador del
Centro de Extensión e Investigación
Luis Emilio Recabarren, CEILER
“CARTA
A DIRECTOR DIARIO LA TARDE…
Santiago, marzo 11 de 1898. Señor Director de la
Tarde.
He leído con detención casi todos los artículos que
han aparecido en su respetable diario, sobre el socialismo, y principalmente el
de hoy, y he visto con sorpresa que en dos de esos artículos se hayan
preocupado de Luis Olea (*)
Creo que usted no ha tratado de averiguar quién es
Luis Olea, y de ahí, que usted se preocupa tanto de él y que cree que es un
peligro para las clases trabajadoras de mi país.
Luis Olea no tiene influencia entre los obreros, y sus
ideas no surgen entre éstos. Los que de primera lo conocen, muy luego se
desilusionan y todos lo consideran como un loco.
Varias de las corporaciones socialistas que figuran,
no cuentan con más adherentes o fundadores que él. El solo hace aparecer agrupaciones
socialistas y convoca a reuniones que las constituye solamente él.
Esto es divertido.
Todo el socialismo exaltado que parece hay en Chile lo constituye
solamente él, porque casi nadie se adhiere a las ideas por el sustentadas. Para
él no hay afecciones de esposa, madre, hija o hermana. Nada. Es un parásito. Vive sin afecciones de ninguna
especie.
Yo, señor Director, y junto conmigo hay muchos que
simpatizamos con el socialismo. Pero con el socialismo bien entendido. Pensamos
en que pueden hacerse transformaciones
sociales, en la igualdad humana, en la desaparición de las injusticias, en el
alivio de las clases proletarias, en la nivelación relativa de las fortunas, en
la disminución de las grandes riquezas que deben contraerse al desarrollo
social. Y en fin, de tantos otros medios que hay para igualar las condiciones
sociales.
Somos socialistas
en este sentido y creo que no somos una
amenaza para la humanidad, porque no somos como Olea, destructores, porque no
empuñamos el puñal para clavarlo al corazón de nuestros padres, esposas o
hijos, ni encendemos la tea para quemar sus cadáveres y después sus hogares.
No. Eso no
tiene nombre.
No merece
calificativos.
Nosotros
clamamos justicia.
Nosotros
pedimos instrucción para el pueblo, como medio de emancipación social. La
instrucción general y obligatoria en el pueblo, traería, con el transcurso de
los años, una transformación social en beneficio directo para el pueblo.
El trabajo
incesante para combatir la embriaguez y el juego, acarrearía magníficos
resultados.
La propaganda
en este sentido es sana.
Luis Olea no
piensa que el obrero que gana 20 o 30 pesos por semana y lo deja entre sábado o
domingo en poder del tabernero, no podrá así jamás, salir de la inmundicia y de
la miseria, y así gritarán siempre la desigualdad de las fortunas.
Y así hay
muchos que botan el dinero y lo desperdician, y pretenden tener lo mismo que el
obrero que ahorca.
Así es Luis
Olea.
Habiéndolo
tratado varias veces, creo cumplir con un deber el dirigirle la presente, para
darle a conocer quién es él, entre los
obreros.
En la campaña
electoral última fue candidato independiente para municipal por la octava
comuna, pretendiendo el triunfo para ir a sustentar sus ideas de destrucción al
municipio.
Después de su
derrota, se ha hecho más socialista que lo que era.
Por fin, señor
Director, por la presente he pretendido sólo disipar los temores que se
abrigan respecto de la propaganda que
pueda hacer Olea. Al menos, a mi juicio, es así como se lo he expresado.
Soy de usted,
señor Director.
Luis E. Recabarren S.
Tipógrafo”
(*) Luis Olea, dirigente
anarquista.
EL HUNDIMIENTO DEL VAPOR “TOLTÉN”
Hace 76 años:
Iván Ljubetic Vargas, historiador del
Centro
de Extensión e Investigación
Luis
Emilio Recabarren, CEILER
El 5 de febrero de 1942 zarpó desde
Valparaíso el vapor “Toltén” (ex Lotta), motonave de 1.574 toneladas y 29 tripulantes. Llevaba
salitre. Su destino era la ciudad de Baltimore, en Estados Unidos.
El 21 de marzo de 1942 descargó el
salitre en Baltimore, puerto estadounidense, donde se quedó uno de sus
tripulantes. Su nombre, Guillermo Ortega Flores. El “Toltén”, ya sin carga, siguió navegando
rumbo a Nueva York.
Era la noche del viernes 12 de marzo de 1942. Estaba en pleno desarrollo
Segunda Guerra Mundial. Submarinos
nazis atacaban con éxito la costa este
de Estados Unidos hundiendo más de 25
buques enemigos en unas semanas.
¿Cómo pasaría el Toltén en medio del fuego cruzado? Las instrucciones eran claras y reconocidas por los beligerantes: tener a la vista la bandera de su país neutral y navegar con las luces encendidas durante la noche.
¿Cómo pasaría el Toltén en medio del fuego cruzado? Las instrucciones eran claras y reconocidas por los beligerantes: tener a la vista la bandera de su país neutral y navegar con las luces encendidas durante la noche.
Sin embargo, el capitán Aquiles Ramírez aquella noche dio la orden
de apagar las luces, convirtiendo el navío comercial en sospechoso y en un
blanco de los alemanes.
Un par de
horas más tarde, entre las 2 y las 4 de la madrugada del viernes 13 de marzo,
una explosión en el costado de babor interrumpía para siempre el trabajo del
navío mercante chileno, que se encontraba a unos 27 kilómetros de la
costa de Nueva York.
El Toltén había sido torpedeado por
el submarino nazi U-404, al mando del entonces Kaptleutnant Otto von Bulow. La
nave chilena se partió en dos con la fuerza de la explosión. Ésta lanzó al mar
a Julio Faust Rivera, fogonero del vapor, que logró subirse a una balsa. Fue el único sobreviviente. El “Toltén” se
hundió en menos de seis minutos, no dando tiempo a sacar los botes salvavidas.
Murieron los otros 27 tripulantes, entre ellos el capitán Aquiles Ramírez. El
hundimiento del vapor “Toltén” se produjo cuando Chile era un país neutral.
¿Por qué navegaba el vapor chileno
con las luces apagadas?
Kenneth Puig Gilmore, oficial del
Estado Mayor de la Armada de Chile, se dedicó a investigar lo ocurrido con el
Toltén, pues su medio hermano, Norman Puig Cook, murió en el hundimiento siendo oficial de guardia de
esta embarcación.
Según lo indagado por el capitán Kenneth Pugh, un patrullero estadounidense
interceptó al Toltén en la noche del jueves 12 de marzo de 1942 y le conminó a
navegar a oscuras. La versión estadounidense, intentando eludir la
responsabilidad en el hundimiento,
señaló que fue solo una “recomendación”. Pero el único sobreviviente del
naufragio, el fogonero Julio Faust Rivera, aseguró que fue una “orden” perentoria del patrullero yanqui, que incluso señaló que
de no cumplirse, el Toltén corría el riesgo de ser atacados por los aliados.
¿Para qué ordenar
a un mercante intentar navegar desapercibido? Esta
es una pregunta sin respuesta, que dio lugar para atrevidas elucubraciones. Por
ejemplo el periódico New York Times, llegó a sugerir que se había
tratado de una maniobra para que Chile
entrara en la guerra. Escribió cuatro días después del hundimiento:
“Se piensa que nosotros (Estados Unidos) necesitamos sólo una voz resuelta
entre los líderes chilenos para denunciar el hundimiento del Toltén, que
declare que es inútil apaciguar al Eje y demandar una cooperación total con los
Estados Unidos. Sin embargo, desafortunadamente nadie ha adoptado tal actitud”.
Hoy los restos del Toltén son visitados por aficionados al buceo frente a
las costas de Nueva Jersey.
Lo concreto es que más allá del recuerdo, no se conoce a los verdaderos
responsables de la muerte de 27 chilenos. Otro crimen que quedó impune. Las
huellas nos conducen a dos gestores de guerra, agresiones y muerte: la
ayer Alemania nazi de Hitler y el aún vigente imperialismo
estadounidense.
lunes, 12 de marzo de 2018
MASACRE DE EL SALVADOR: 11 DE MARZO DE 1966
Querida compañera, querido
compañero:
Mañana 11 de marzo, se
cumplen 52 años de la masacre perpetrada contra los trabajadores, y sus
familiares, en el mineral de cobre de El Salvador.
Una vez más, soldados del
ejército chileno utilizaron las armas, que el pueblo les ha proporcionado, para
matar al mismo pueblo.
Un abrazo,
Iván Ljubetic Vargas
Hace 52 años:
MASACRE DE EL
SALVADOR: 11 DE MARZO DE 1966
Iván Ljubetic Vargas, historiador del
Centro
de Extensión e Investigación
Luis
Emilio Recabarren, CEILER
El 1º de enero de 1966, los mineros
de El Teniente declararon una huelga exigiendo aumento de sus
remuneraciones. La Braden Mining Cooper,
filial de la Kennecott, explotadora de ese mineral, rechazó las peticiones de
los obreros. El movimiento se
prolongaba. No se vislumbraba una
solución. Entonces, a comienzos de
marzo, la Confederación de Trabajadores del Cobre, CTC, convocó a un paro
solidario. Los mineros de Chuquicamata
desoyeron el llamado. Sólo paralizaron
sus labores los de El Salvador. El
gobierno reaccionó declarando zonas de emergencia las provincias de O’Higgins y
Atacama y entregando el control de los centros mineros en huelga a las fuerzas
armadas. En El Salvador se designó jefe
de plaza al Coronel Manuel Pinochet Sepúlveda.
PARO SOLIDARIO
En el mineral de El Salvador el paro fue total. Los trabajadores actuaron con disciplina y responsabilidad. Un Comando de Huelga dirigía las
actividades. Diversas comisiones tenían
a su cargo tareas concretas: la olla
común para los huelguistas y familiares, competencias deportivas, actos
artísticos - culturales, cuidado de los niños, disciplina, etc. El centro de todas estas acciones era la sede
del Sindicato.
El entonces ministro de Defensa de
Eduardo Frei Montalva, Juan de Dios Carmona, ordenó la ocupación militar de El
Salvador. No había razón alguna para
ello: allí reinaba la tranquilidad y el
orden. El operativo tuvo lugar el 11 de marzo de 1966. Fue realizado por
efectivos del Ejército.
TODO ESTABA TRANQUILO
Eran alrededor de las 14 horas. En la sede social, trabajadores, mujeres y
niños habían almorzado recién. Algunos
jugaban a las cartas, otros leían o conversaban. También hubo quienes dormitaban. Una comisión lavaba platos y servicios; otra,
ordenaba mesas y bancas. Los niños,
incansables, correteaban alegremente.
PROVOCACIÓN
De pronto alguien dio la voz de
alarma: soldados habían rodeado el local.
Los pequeños, asustados, corrieron a donde estaban sus padres. Hombres y mujeres se inquietaron.
El oficial a cargo de la tropa,
prepotente y altanero, ordenó desalojar la sede. La gente se negó. No había motivo para ello: estaban en su
local y no molestaban a nadie. Los trabajadores intentaron dialogar. La respuesta fue brutal. Los uniformados rompieron los vidrios de las
ventanas y arrojaron bombas lacrimógenas al interior. El aire se hizo irrespirable. Gritos de desesperación y de ira.
CON BALAS DE GUERRA
Todos salieron corriendo. Unas mujeres se envolvieron con banderas
chilenas, como buscando en el pabellón patrio una protección.
El capitán Alejandro Alvarado Gamboa
dio una orden. Y el estrépito de una
descarga se elevó por encima de los gritos y el ruido de las carreras.
Los soldados dispararon contra la
gente indefensa. Cayeron algunos. Otros siguieron corriendo. Una nueva descarga. Gritos y quejidos.
DOS MUJERES ASESINADAS
Una mujer, que llevaba una bandera
chilena fue asesinada. Se llamaba
Leopoldina Chaparro Castillo. Tenía 36
años y estaba en avanzado estado de embarazo.
Cerca de ella cayó otra: Marta Egurrola de Miles, madre de tres hijos y
otro por nacer.
Estas dos mujeres proletarias eran
igual a esa que utilizó la propaganda
democratacristiana en la Campaña de 1964: una mujer embarazada en un bello y
costoso afiche azul, con la leyenda “Por mi hijo, votaré por Frei”.
Y SEIS OBREROS
También cayeron asesinados seis
obreros. Entre ellos dos
comunistas: Ramón Santos Contreras y
Raúl Monardes.
Ocho muertos y cuarenta heridos fue
el saldo de la masacre. Y, como siempre,
después de una matanza se pretendió culpar a las víctimas.
UNA VEZ MÁS AL
CRIMEN SE UNE LA MENTIRA
El gobierno de Frei Montalva, a
través de un comunicado oficial, suscrito por el Ministro de Defensa Carmona y
el Subsecretario del Interior, Juan Hamilton, sostuvo que:
“Elementos especialmente
adiestrados, a las 14 horas de hoy, realizaron un ataque masivo con armas de
fuego y otros medios de agresión en contra de la fuerza pública”.
Esta falsedad fue desmentida por el
propio oficial a cargo del operativo, el capitán de ejército Alejandro Alvarado
Gamboa. Este declaró haber dicho al
coronel Pinochet:
“Si usted quiere que yo cumpla la
orden que usted me dio de tomarme el Sindicato, tengo que disparar a matar y
ahí va a quedar la carnicería...”
CON PREMEDITACIÓN
Por lo demás, la masacre del 11 de
marzo de 1966 fue la culminación de una serie de provocaciones llevadas a cabo
por el coronel Pinochet. Días antes,
había prohibido la entrada al mineral de comerciantes ambulantes. A los establecidos, les ordenó no otorgar
créditos a los huelguistas amenazándoles que si desobedecían lo dispuesto,
serían detenidos, cancelados sus permisos y expulsados del campamento. Su plan era cercar por el hambre a los
trabajadores y sus familias. Cuando
comprobó que esas maniobras no surtían efecto, ordenó la detención y traslado
de dirigentes y algunos obreros. Aisló
el Mineral y luego vino la masacre.
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