lunes, 28 de febrero de 2011

HISTORIAS REALES. (RECUERDOS DE UNA MAESTRA)


HISTORIAS REALES

(RECUERDOS DE UNA MAESTRA)


Días antes del Golpe Militar,

Nos reunimos los profesores de la escuela D247, ( afamado establecimiento playanchino, cuyos alumnos eran descendientes, en su gran mayoría, de la misma escuela, cuando ésta era la escuela superior de hombres 17, y los padres hacían largas filas, antes del horario, para matricular al niño incluso con certificados de vivir cerca del perímetro escolar ), Organizando la celebración , del ..DIA DEL MAESTRO , una colega, obtendría, la carne en el mercado negro y se haría un asado en el patio de la escuela con ensaladas traidas por cada uno de los asistentes. El director y señora ( vivían en casa estatal dentro del perímetro de la escuela), dejarían remojando huesillos para cocerlos temprano ocupando los fondos de cocina en que se daba la colación a los alumnos----

-Dia 11,Septiembre

Estupor, confusión, pese al caótico clima político, que se vivía. EL golpe empezó en Valpo, ----Salí temprano a la cola de la leche líquida, ULA ( aun nos resistíamos a la leche en polvo que daba gratuitamente el gobierno y que repartíamos en las escuelas ( medio litro de leche ). La mayoría de las familias la vendía a las fábricas de helado por cualquier mísero peso, o era empleada como tiza para rayar, canchas de fútbol )----El local de venta - cerrado- informando que no había llegado la leche. Ocho de la mañana - rumores - comentarios tormentosos en voz baja- no circulaban vehículos.. Llegué a casa. Aún no se iniciaba el golpe en Santiago, Transmitían pocas emisoras, hasta quedar sólo, la partidaria del gobierno legítimo: GOLPE MILITAR.......habla Allende... sereno... entero.... varonil.....patriota. Arenga a la paz y la justicia-----“MÁS TEMPRANO QUE TARDE.......” BOMBARDEO A LA MONEDA------Las emisoras intervenidas tocan marchas militares------Bandos exigiendo a todos los miembros del gobierno, gabinete y unidad popular, políticamente reconocidos, que se presentaran a los cuarteles militares Toque de queda. Ciudadano a deshora encarcelado o ajusticiado si no obedece, MUERTE. Recuerdo a un peruano que por ser medio sordo no escuchó que lo llamaron a no caminar, y fue muerto de un balazo-------Bandos Militares exigendo se presentase una gran cantidad de personajes, a los recintos militares.----Se solicitó que los patriotas chilenos, enemigos de la unidad popular, colocaran la bandera, en símbolo de la patria liberada del flagelo marxista---Antes del toque de queda, fui con mis hijos a casa de mis padres. La bandera flameaba en la casa paterna. Uno de mis hijos me preguntó ¿el abuelito es enemigo de nosotros?—

Después del 11 de Septiembre

La Junta Militar mandó la reanudación de clases con horario restringido, por el toque de queda. Llegué a la escuela. Allí, GABRIELA MISTRAL (pintada en el muro de entrada, con los brazos extendidos para recibir a los alumnos con un fragmento poético), brinda un apoyo a mi tristeza e impotencia. Días después su imagen protectora, sería borrada con tarros de pintura lanzados por los conscriptos del Regimiento Maipo, pues se denunció en el diario El Mercurio que fue pintada por el grupo Ramona Parra y como tal se parecía a ésta y que entre sus dedos entreabiertos, se formaba la isla de Cuba (imaginación desbordante). La pintaron, alumnos y profesor de la escuela del BELLAS ARTES de Viña del Mar.

No llegaron al trabajo 5 colegas: 3 habían sido arrestados desde su casa, 2 con problemas familiares------A pocos días cambió el Organigrama del establecimiento: ,traslados por razones de buen servicio, quema indiscriminada de los libros de una pequeña biblioteca, alumnos ausentes-----El nuevo Director, me ordena como profesora de ciencias sociales, asistir a la Reunión convocada por las autoridades militares, al liceo Eduardo De La Barra, para todos los profes de Filosofía y Ciencias Sociales de Valparaíso------ Dejé, mi cuarto año básico, con una simple tarea y dibujos, y fui a la reunión. Liceo resguardado por milicos en traje de guerra. Entramos a una sala espaciosa sin asientos. Arriba de una tarima, un capitán de ejército, en traje de campaña, pasa lista por establecimiento (hubo liceos con ausencia de profesores) En sus manos los libros de filosofia quedaron convertidos en cuadernillos. Todo el resto censurado. PROHIBIDO PENSAR,------ Ciencias Sociales.: Historiadores afamados, (con los cuales nos formamos) son vetados. Muerte a la educación cívica. Sólo los caudillos guerreros y sus triunfos...... En historia de Chile, sólo antes de Jorge Alessandri, énfasis en la Guerra del Pacífico y sus campañas militares. Los alumnos, deben romper las hojas de los libros que dio el estado, para sólo admitir, lo que decrete el estado militar----

-La atmósfera de la sala, eléctrica, turbación, incredulidad del vencido del pisoteado, también la altanera soberbia, del vencedor que se sabe ignorante y cumple órdenes--------Me siento un zombi, miedo en mi profundo dolor. En la micro que regreso a la escuela, oigo conversaciones, que no escucho,,,;de pronto, me zamarrean violentamente, estupor, es una apoderada del curso a cargo, llora fuerte, y me ingrepa,,

-¡¡¡Srta SONIA, confiando en usted, no obedecí a mi marido (su esposo, sargento, regimiento maipo) y ud paseando!!! ¿Dónde está mi hijo?¿Qué le hicieron?-------------------- Sra CARMEN, Juanito esta en la escuela. Me ordenaron ir a una reunión docente. –Nos bajamos juntas para constatar que su niño estaba bien----y me explica,--- “La escuela está sindicada como nido marxista y el mandamás del regimiento, reunió (al perraje) a la tropa, para darle a conocer la OPERACIÓN MARIPOSA----estrategia comunista que –consistía en raptar a los niños hijos de militares para cambiarlos por presos políticos------ -----------

- Gabriela, me despidió desde el muro. Fuimos dos almas dolientes, Nos despedimos presagiando, una larga ausencia, Adios a su sensibilidad literaria, sus escritos sociales, adios incomprendida Gabriela-----, En la vereda cerca de mi hogar, dos hombres pulcramente vestidos, abrazados dejaban rodar lágrimas por sus mejillas, Mi país. Mi gente sencilla, ingenua, vulnerables a las calumnias de mis compatriotas con sed de poder.. hegemonía capitalista:, .....dolor ...., dolor-----Sentí escuché la voz varonil ,,, “MAS TEMPRANO QUE TARDE..................” NO AL OLVIDO …es la única forma de remediar errores , de crecer en buena forma por el bienestar de todos los seres que habitamos el planeta

Sonia Farías Silva.

domingo, 20 de febrero de 2011

Boletín del Exterior Nº50 - noviembre - diciembre 1981








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60 ANIVERSARIO DEL PARTIDO

LA FUNDACION DEL PARTIDO

por Hernán Ramirez Necochea



Uno de los libros que quedaron inéditos al fallecer el compañero Hernán Ramirez Necochea es su reelaboración titulada "Origen y Formación del Partido Comunista de Chile. ( Ensayo de historia política y social de Chile)". Entregamos a continuación, como una primicia, los párrafos iniciales del Capítulo V de la Primera Parte de este libro. En él, lleva el título de "Fundación del Partido Comunista de Chile".

Todo lo que acontecía en Chile y en el mundo, generó en el partido Obrero Socialista la idea de que se iniciaba una nueva etapa histórica para el movimiento obrero. Se reconoció que el régimen capitalista estaba afectado por una crisis general, que el país -por obra de condiciones internas y externas- se hallaba en una situación revolucionaria, en una especie de preludio de la "revolución social", como se decía entonces; "estamos viviendo un momento revolucionario de transición social", afirmaba el Comité Ejecutivo Nacional del Partido en su manifiesto del 20 de noviembre de 1920. Los más conscientes y avanzados proletarios veían abrirse el porvenir ante sus ojos; nuevas y más trascendentales responsabilidades aparecían en las manos de sus organizaciones de vanguardia.

Los dirigentes del partido obrero Socialista con Luis Emilio Recabarren a la cabeza, comprendieron que había llegado el momento de fijar más claramente los objetivos del movimiento obrero chileno y de reforzar y definir su conducta revolucionaria no sólo en conformidad a los principios del marxismo, sino también teniendo en cuenta las enseñanzas que impartía Lenin, y las ricas y novedosas experiencias que entregaban la Revolución rusa, el bullente movimiento obrero internacional y aun las nuevas características que empezaba a presentar el movimiento obrero chileno.

Comprendieron también que era indispensable revisar críticamente las organizaciones de lucha de que disponía el proletariado, a fin de capacitarlas para actuar revolucionariamente, con independencia y con la mayor eficacia posible.

Para encauzar la conciencia y la acción del proletariado en un sentido definitivamente revolucionario, se consideró de urgencia construir un partido político poderoso, recio y combativo; sólo así se podía agrupar a las grandes masas trabajadoras, dirigirlas y educarlas en los principios del bolchevismo, esto es, del socialismo depurado de las desviaciones en que había caído con la Segunda Internacional y de las debilidades que hasta entonces había mostrado en Chile.

Con certera apreciación de la esencia misma del movimiento revolucionario nacional, y con pleno conocimiento de los fundamentos del internacionalismo proletario, se estableció que el Partido de la clase obrera chilena, sin perder su identidad como tal, debía asociarse estrecha e indisolublemente con las fuerzas revolucionarias forjadas por los trabajadores de todo el mundo.

De acuerdo con los criterios señalados, el Partido Obrero Socialista procedió a reajustar sus principios, sus objetivos, sus métodos y sus actos, imprimiéndoles nueva orientación.

Dentro del período en que toma formas completas la idea de fundar el Partido Comunista de Chile, esto es, entre los años 1920 y 1922, tienen lugar diversos acontecimientos importantes que ayudaron en las definiciones preparatorias de tal fundación; varios de ellos importaron el planteamiento y la consiguiente solución de cuestiones que debían ser encaradas precisamente en la fase previa a la creación del Partido; otros entrañaban la fijación o definición de ciertas líneas políticas que habían de constituir el patrimonio inicial del Partido que se construyera. Entre esos asuntos está la elección presidencial de 1920, ya examinada en el capitulo anterior, y que, como se ha visto, constituyó oportunidad para que el Partido precisara una actitud inspirada -con firme rigor ideológico- en el principio da la independencia del movimiento obrero frente a toda acción política de origen burgués.

1. Congreso de Valparaíso (1920)

Cumpliendo con lo resuelto por el Congreso extraordinario realizado en junio de 1920, el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Obrero Socialista convocó al III Congreso, que se efectuaría a partir del 25 de diciembre del mismo año.

En los meses que antecedieron a diciembre, por iniciativa y a propuesta de la sección Antofagasta - ciudad en que vivía y trabajaba Recabarren- se debatió la adhesión del Partido a la Tercera Internacional (1); de tal suerte, cuando se reunió el Congreso, el tema había sido estudiado y existía en torno a él un alto grado de consenso.

El III Congreso, al que asistieron delegados de diez secciones (2) tiene importancia excepcional. En él se aprobaron muy concretas resoluciones destinadas a transformar al Partido Obrero Socialista en un Partido comunista integrado al movimiento comunista internacional.

Allí se acordó una Declaración de Principios cuyo párrafo inicial establece: "El Partido Obrero Socialista declara que su aspiración es sustituir este régimen de esclavitud y de explotación por un régimen de libertad en el cual las industrias y el Gobierno sean administrados por la organización obrera, poniendo al servicio social todo el sistema industrial y gubernativo, declarando abolido el régimen capitalista en todas sus manifestaciones". Con el objeto de conseguir "la socialización de todo lo existente en el Estado", el partido desarrollará una actividad tendiente a la ampliación y perfeccionamiento "de la organización revolucionaria de la clase trabajadora, para capacitarla a que administre por si misma todo el sistema industrial y comercial" y, en una palabra, para que asuma la dirección de la sociedad.

También el Partido declaró "que su táctica debe estar sujeta a las circunstancias y necesidades del pueblo trabajador en el actual momento de transición histórica y que su acción en cuanto a la lucha de clases debe ser cada día más definida, decidida y conscientemente revolucionaria". En concordancia con este principio, se resolvió que en las filas del Partido no deben admitirse "aquellos socialistas de antigua escuela democrática, que concretan toda su táctica de acción en una transformación evolutiva y que sólo sirve para desviar a las masas obreras del recto camino de su liberación, perpetuando el régimen oprobioso e inhumano de explotación capitalista". En razón de lo dicho, se indicó que era "deber de preferente atención de todas las secciones del partido, revisar y purificar sus filas, en forma que en cada componente se cristalicen nuestras aspiraciones comunistas y del estricto cumplimiento de nuestro programa, expulsando sin contemplación de nuestras filas a quienes manifiesten dudas sobre la eficacia de nuestra acción".

El Partido, por otra parte, declaró "que la organización capitalista de la producción y su régimen de gobierno es la causa única y determinante de todas las desgracias y miserias que sufre la humanidad, sometida por ello a la más vil explotación y esclavitud; que la organización capitalista de la producción y su régimen de gobierno, aunque se reforme o perfeccione, siempre dejará subsistir una organización basada exclusivamente en el dominio y sometimiento de la humanidad; y por lo tanto, no cabe otra solución que reemplazar la organización capitalista por el régimen comunista, cuya implantación corresponde al Partido Obrero Socialista y a la clase proletaria organizada". Sobre la base de esta declaración, el Congreso acordó:

1. Expresar sus simpatías por la Revolución Rusa y el régimen soviético;

2. Adherir a la Tercera Internacional y autorizar al Comité Ejecutivo Nacional gestionar su ingreso a ella "una vez que las secciones hayan dado respuesta al voto general"; y,

3. Designar al Partido con el nombre de "Partido Comunista, el que se adoptará inmediatamente después que las secciones hayan tomado conocimiento, pronunciándose sobre esta resolución". Respecto de las Veintiuna Condiciones (3) se indicó que ellas "se irán poniendo en práctica a medida que la capacidad proletaria lo permita".

Como programa minino de acción inmediata, se declaró que el Partido hacia suyo el de la Federación Obrera de Chile.

El Congreso, finalmente, trazó algunas lineas fundamentales respecto de la acción política revolucionaria que correspondía cumplir al Partido desde el Congreso Nacional y los municipios, reconociéndose como válida la posibilidad de establecer alianzas o pactos electorales con candidatos o agrupaciones "que reflejen el mayor acercamiento a nuestra acción y quieran contribuir a asegurar los triunfos que nuestras doctrinas anhelan".

Como se puede apreciar, el Congreso de Valparaíso posee una trascendencia enorme. En él quedó expresada la voluntad de transformar al partido Obrero Socialista en el Partido Comunista de Chile. Más aún: se adoptaron resoluciones previas indispensables para llevar a cabo tal transformación. Por estos motivos, incluso es posible considerar que a partir de ese Congreso, de hecho, quedó establecido el Partido Comunista de Chile.

En el curso del año 1921, al calor de impresionantes movimientos de masas y de enérgicas luchas proletarias, las secciones del Partido Obrero Socialista debatieron las resoluciones del Congreso de Valparaíso y se estudiaron las veintiuna Condiciones señaladas por la Tercera Internacional para que una organización pudiera pertenecer a ella. Estos debates contribuyeron decisivamente a clarificar la conciencia revolucionaria de la clase obrera; entre la gran cantidad de opiniones vertidas, son altamente reveladoras las contenidas en los siguientes párrafos de un articulo publicado por "El Socialista" de Antofagasta el 21 de marzo de 1921: "Los medios de lucha puestos en práctica hasta ayer y que figuran en las avanzadas del movimiento obrero, necesitan hoy una nueva orientación... En estos momentos supremos para la humanidad toda, no hay términos medios, no puede haberlos. Sólo hay dos caminos a elegir: o estamos con nuestros hermanos rusos y por consiguiente con la revolución social, o no estamos con ella... Y quienes están contra el proletariado ruso, están por consecuencia lógica con la sociedad capitalista, con los opresores... En la nueva ruta revolucionaria a seguir, habrá necesariamente que purificar el cuerpo social obrero, tomar medidas de seguridad y revisar hombres y programas" .

Cuando la discusión interna pareció agotada, en enero del año siguiente se realizó el Congreso de Rancagua que declaró oficialmente la fundación del Partido Comunista.

Es importante subrayar que en esta trascendental discusión, los elementos reformistas trataron por todos los medios de frustrar la acción de los socialistas revolucionarios; propusieron aplazamientos en la adopción de resoluciones (lo que en gran parte se logró en el Congreso de Valparaíso), surgieron maniobras -como la proposición de fundar un partido único a base de la FOCH, del Partido Obrero Socialista y del Partido Demócrata-, destinadas a frenar el empuje revolucionario que prevalecía en el Partido Obrero Socialista.

Todos estos manejos fueron desbaratados; en estas circunstancias muchos reformistas ocultaron momentáneamente su actitud y resolvieron aceptar lo que decidia la mayoría del Partido Obrero Socialista en la esperanza de trabajar posteriormente -y en el interior del Partido Comunista- por sus planteamientos contrarrevolucionarios; ésta fue, por ejemplo, la postura adoptada por Manuel Hidalgo, quien ya tenia un largo historial como elemento perturbador del movimiento socialista y que durante cerca de diez años trabajó incansablemente por provocar el desquiciamiento y la desintegración del Partido.

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1. La Sección Antofagasta fue citada para sesionar el 25 de julio de 1926; en la circular y en las publicaciones respectivas, se indicó que en esa sesión "La sección someterá al estudio de las demás secciones del país, por intermedio del Comité Ejecutivo Nacional: adhesión a la Tercera internacional", ( "El Socialista" de Antofagasta. 23 de julio de 1920).

La misma sección debatió el tema en varias oportunidades; así por ejemplo, el 22 de octubre de 1920 tuvo una asamblea en la que el dirigente Ibsen Coe disertó sobre "El Partido Socialista ante la Tercera Internacional". La asamblea aprobó la idea de que el partido entrara a formar parte de la Internacional Comunista "en la primera ocasión que se presente" ( "El Socialista" de Antofagasta. 25 de octubre de 1920).

2. Al Congreso no fueron admitidos los representantes de la Sección de Santiago a causa de las incidencias internas que en ella tuvieron lugar, entre otras razones, por haberse descubierto que uno de sus dirigentes -Evaristo Ríos- era agente policial.

3. Las Veintiuna Condiciones constituían normas elaboradas por la Tercera Internacional con el objeto de producir una diferenciación absoluta del socialismo revolucionario o comunismo con respecto al reformismo. Sus cláusulas tendían a asegurar la unidad ideológica, de propósitos, de acción y de organización de todos los partidos comunistas en conformidad a los principios revolucionarios e internacionalistas del marxismo-leninismo.



2 DE ENERO DE 1982: 60 AÑOS DEL PARTIDO

Pablo Neruda:

"Recabarren, bajo tu mirada

juramos limpiar las heridas

mutilaciones de la patria.

Juramos que la libertad

levantará su flor desnuda

sobre la arena deshonrada.

Juramos continuar tu camino

hasta la victoria del pueblo".


Publicado en: Boletín del Exterior del Partido Comunista de Chile N° 50

noviembre - diciembre 1981

páginas 66 al 71

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"El Siglo" - N° 7652 - primera quincena de julio de 1987




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lunes, 14 de febrero de 2011

ULTIMO MENSAJE DEL PRESIDENTE DE LA CUT, LUIS FIGUEROA.


Ultimo mensaje del Presidente de la CUT, Luis Figueroa a los Trabajadores chilenos y al Movimiento Sindical Internacional de Solidaridad con Chile. Septiembre 1976.

miércoles, 2 de febrero de 2011

"El Siglo" - N° 7649 - segunda quincena de mayo de 1987



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FERVOROSO LLAMADO DE JULIETA CAMPUSANO Y MIREYA BALTRA




"NOS SUMAMOS A LA CAUSA PATRIÓTICA DE TERMINAR CON LA CRUELDAD DEL EXILIO"


La Iglesia Católica, todas las fuerzas democráticas y populares, centenares de organizaciones de base de todos los sectores sociales, sindicatos y organismos gremiales, así como gobiernos y pueblos democráticos de diferentes partes del mundo, han manifestado su enfático apoyo a la patriótica acción de las dirigentes populares y miembros del Comité Central del Partido Comunista, Julieta Campusano y Mireya Baltra, quienes al romper, el exilio impuesto por Pinochet durante trece años, han abierto aún más la brecha que acerca a los chilenos confinados y dispersos por el mundo a la Patria.

Luego de cruzar la frontera por el extremo Sur del país, y venciendo las dificultades de un trayecto dificultuoso e inseguro, con el apoyo y solidaridad de argentinos y patriotas chilenos, las dos parlamentarias hasta el golpe fascista de 1973 lograron finalmente vencer el cerco represivo impuesto por el dictador Augusto Pinochet. Fue este el intento exitoso tras varios otros realizados en los últimos años (junto a dirigentes y militantes democráticos), los cuales habían sido frustrados por la brutalidad fascista que no se detuvo en golpear a hombres y mujeres, que intentaron por pasos fronterizos o por vía aerea ejercer su legítimo derecho a vivir en la Patria.

Julieta Campusano y Mireya Baltra retornaron a la Patria el 20 de marzo. El 12 de mayo sostuvieron un encuentro con representantes de la prensa nacional e internacional, y luego se presentaron ante los tribunales para demandar justicia. Mientras el poder judicial tramitara y estudiara un recurso de amparo presentado por los abogados Jaime Castillo y Enrique Krauss, la dictadura resolvió imponer su ilegal brazo represivo y las relegó por noventa días a los extremos Norte y Sur del país. Mireya Baltra fue confinada a Puerto Aisén y Julieta Campusano a Sierra Gorda, y luego traslada a Camina para aislarla aún más de toda manifestación solidaria.

Fue la respuesta del tirano que ahora se prepara a dar nuevos golpes represivos. Sin embargo, Julieta Campusano y Mireya Baltra señalaron: "Esta es Una derrota del régimen, porque es un paso más para terminar con esta burla sangrienta que significa el exilio para los chilenos que están dentro y fuera de la Patria".

El Secretario General de la Conferencia Episcopal, obispo Sergio Contreras, y el Encargado de la Pastoral para el Exilio del Comité Permanente del Episcopado, obispo Tomás González, respaldaron la acción de las dos dirigentes populares, destacando que su determinación de romper la sanción dictatorial "es un signo positivo frente al derecho inalienable de vivir en la Patria. Todo chileno tiene el derecho a vivir en su Patria y a ejercer esa facultad", remarcaron los prelados, recordando que el Papa Juan Pablo Segundo en su visita al país pidió el término del exilio cuando se dirigió a todos los chilenos desde el Cerro San Cristóbal.

También desde todos los sectores democráticos han surgido manifestaciones de apoyo y de legitimación a la acción de las dirigentes populares. El presidente de la Comisión Chilena de los Derechos Humanos, Jaime Castillo, demandó a la dictadura terminar con la injusticia de la relegación y liberar a las dos parlamentarias. Tal exigencia es asumida ahora por todas las fuerzas democráticas y populares que se movilizan por la libertad y la permanencia en Chile de Julieta Campusano, Mireya Baltra y Clodomiro Almeyda.


Publicado en "El Siglo" - N° 7649 - segunda quincena de mayo de 1987 - páginas 8 al 11.


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"El Siglo" - N° 7629 - segunda quincena de mayo de 1986




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DICE VOLODIA TEITEILBOIM

LA UNIDAD

ES IMPERIOSA


El dirigente del PC de Chile, Volodia Teitelboim fue entrevistado telefónicamente el 23 de abril último por Radio Chilena que, para estos efectos, lo llamó a Moscú, donde está exiliado.

El siguiente es el texto de su declaración:


"Acabo de leer la información según la cual el Consejo Nacional de la Democracia Cristiana rechazó el chantaje en la campaña orquestada que se desarrolla a propósito de supuestas conversaciones entre Gabriel Valdés con Luis Corvalán o quien habla. Se confirmó, según lo que se informa, el derecho del partido para mantener diálogo con todos los sectores de la oposición. Rechazó así una maniobra, un invento interesado y muy malévolo. Recuérdese por los chilenos que esos mismos elementos en 1973, recurrieron a todo para impedir en Chile un entendimiento que salvara al país de la catástrofe. Presionaron para ello a la Democracia Cristiana y Chile todavía no ha salido de su peor tragedia. Ahora, cuando sube la marea por todos lados, recurren al viejo consejo de Maquiavelo: divide e impera. Aparte del gran inspector de Washigton, el dictador en persona, los que comercian con la tiranía y quienes a lo sumo quieren como reemplazo un pinochetismo sin Pinochet, están muy inquietos y muy asustados por la magnitud que cobra la acción opositora. Tratan de paralizar la concertación social y la lucha unida de trabajadores y estudiantes, pobladores, mujeres, profesionales, intelectuales, en una palabra, de toda la vida nacional que se va desatando en cascadas, cada vez más imperiosa, a pesar de la feroz represión. Pugnan por dividir a la oposición a fin de impedir la concertación social de todos los sectores que están en pro de una salida democrática.

Nosotros creemos que en Chile no se puede prescindir de ninguna fuerza que quiera una salida democrática. Nadie puede excluir ni al Movimiento Democrático Popular, ni a la Alianza Democrática, ni al Bloque Socialista y tampoco a la Democracia Cristiana y al Partido Comunista. Desde luego, porque se necesita el esfuerzo mancomunado de todos, y lo decimos precisamente como miembro del Partido Comunista que defendió el gobierno de Pedro Aguirre Cerda contra el levantamiento del general Ariosto Herrera, al de Frei contra el cuartelazo del general Viaux en el Regimiento Tacna, Partido que acompañó al Gobierno Constitucional legítimo de Salvador Allende, que ha afrontado todos los rigores de la represión desde el primer momento, con muchos muertos, desaparecidos, incluso degollados. Se trata de un Partido que toda la historia de nuestra patria nunca ha apoyado ni siquiera por un minuto, por un segundo, a un dictador. Por el contrario, siempre sin vacilación y ni un desmayo, jugándose entero por la democracia, por la libertad de Chile y por el respeto de los derechos humanos. La Democracia Cristiana piensa que no tiene que pedir permiso a nadie para conversar con quien estime conveniente. Nosotros siempre hemos sido de idéntico parecer. No estamos dispuestos a hacerle el juego al enemigo. Nunca jugaremos en la cancha rayada por la tiranía. No nos interesa la venia de Pinochet ni del Departamento de Estado. El problema de Chile deben resorverlo los chilenos.

¿Acaso el diálogo entre los partidos de oposición es un acto pecaminoso? Por el contrario. Responde a una conducta muy limpia y a una necesidad absoluta e imperiosa para el pueblo.

Gabriel Valdés no se entrevistó con Luis Corvalán ni conmigo, ni en Estocolmo, ni en Dinamarca, ni en ninguna parte. Hace muchos años que no lo veo. Si algún día, lo más pronto posible, esa conversación que hasta ahora no se ha realizado entre Gabriel Valdés y Luis Corvalán o el suscrito, se celebrará y llegará a resultados positivos, contribuiría -estamos seguros- a acortar los días la dictadura y aproximar la llegada de la libertad al país que tanto necesita.

Por ello lucha ahora sobre todo con un empuje y coraje que está asombrando al mundo y que pone en jaque a la tiranía. Y eso es muy malo para el dictador, pero es también muy bueno para Chile. No hay donde perderse".


Publicado en "El Siglo" - N° 7629 - segunda quincena de mayo de 1986 - página 2

sábado, 15 de enero de 2011

RICARDO FONSECA combatiente ejemplar

Luis Corvalán


INTRODUCCIÓN NECESARIA

Este libro apareció en 1952., como elaborado por la Comisión de Estudios Históricos del Comité Central. El Partido se hallaba todavía en la ilegalidad y el compañero Corvalán tenia entonces a su cargo el aparato de propaganda, razón por la cual se estimó conveniente que no apareciera la firma del autor. Su nombre se dio a conocer por primera vez en El Siglo del día 10 de enero de 1956.

Han transcurrido casi 20 años desde que se publicó la primera edición de "Ricardo Fonseca, combatiente ejemplar". En este período se han producido significativos cambios en la situación social y política del país, en la gravitación de las clases y capas sociales, en la composición y la linea de los partidos populares. Por esto, algunas referencias y apreciaciones que se hacen en estas páginas no corresponden a la situación de hoy.

El mismo Partido Comunista ha tenido no pocos cambios cualitativos. Por ejemplo, hace ya algunos años no enfoca la revolución chilena, tal cual lo hacía en 1952, como un proceso revolucionario "democrático burgués" y tiene una opinión distinta a la expresada en ese tiempo respecto del papel de Stalin. No obstante, se ha considerado preferible mantener en todo el texto primitivo de este libro, salvo en unas pocas frases que se han eliminado o han tenido correcciones de detalle.

La reedición de este libro se venia haciendo necesaria porque a través de la vida y de la lucha de Ricardo Fonseca aparece un buen trozo de la historia del Partido Comunista y en estas páginas se ha recogido gran parte de la experiencia revolucionaria chilena.


Los Editores.


Prólogo de

GALO GONZALEZ DIAZ

A la Primera Edición


El presente libro corresponde a la vida y la lucha de un gran revolucionario, de un combatiente de primera línea de la vanguardia de la clase obrera y el pueblo, el Partido Comunista. En sus páginas surgen los rangos esenciales de la personalidad del inolvidable camarada Ricardo Fonseca, su afición por el estudio, su perseverancia, su firmeza revolucionaria, su carácter cordial con sus compañeros de Partido, su profundo odio hacia los enemigos del pueblo, su inconmovible fe en las fuerzas de la paz, de la democracia y del socialismo, que encabeza la gran Unión Soviética.

En 1932, después de salir en libertad los que asistimos al "Congreso de Lo Ovalle" -Congreso que cayó íntegro en poder de la policía debido a una delación de elementos trotskistas-, estuve algunos días hospedado en la casa del camarada Fonseca. Fue entonces cuando lo conocí, habiendo seguido desde esa época paso a paso su vida revolucionaria de combatiente verdaderamente ejemplar. De esta vida surgen valiosas enseñanzas para todos los militantes de nuestro partido, enseñanzas que se consignan en esta obra que ha sido redactada, bajo la dirección del Secretariado, por la Comisión de Estudios Históricos Anexa al Comité Central.

La vida de Ricardo Fonseca es un ejemplo de amor y perseverancia en el estudio. Desde sus primeros años de escolar se distinguió por su anhelo de aprender y su constancia para estudiar. Asi logró formarse una vasta cultura, ampliando inmensamente sus conocimientos generales que había recibido en la Escuela Normal. Cuando se incorporó a la lucha social y llegaron a sus manos los primeros textos marxistas, este afán por el estudio se transformó en él en una verdadera pasión. El camarada Fonseca comprendió en toda su profundidad el valor de la teoría como un guía para la acción. Comprendió ampliamente la verdad del axioma leninista de que "no hay práctica revolucionaria sin teoría revolucionaria". Por eso, cuanto más aumentaban sus responsabilidades en el Partido, más tiempo le dedicaba al estudio para cumplir mejor esas responsabilidades. Por eso, fue siempre un adversario irreconciliable del practicismo e hizo una aportación histórica a la gran tarea de elevar el nivel ideológico y político de nuestro Partido, encabezando las iniciativas prácticas que permitieran poner a disposición de nuestros militantes los medios para capacitarse: diarios, revistas, escuelas centrales y regionales, editorial, etc. Especial importancia asignó, en este sentido, a la "Historia del Partido Comunista (b) de la URSS", organizando múltiples cursos especiales, incluso en la Dirección Central para estudiar este genial compendio staliniano de la teoría y la práctica del marxismo -leninismo.

El camarada Fonseca poseía una inteligencia extraordinaria. Pero fue, sin duda, su estudio profundo, serio y constante del marxismo, lo que le permitió desarrollar ampliamente esa inteligencia e ir más lejos que todos los demás dirigentes del Partido que fuimos sus compañeros de lucha.

Con ser importante y decisivo, no fue sin embargo el estudio el único factor que le permitió al camarada Fonseca escalar peldaño a peldaño las diversas responsabilidades dirigentes del Partido hasta llegar a la Secretaría General. Junto a su devoción por el estudio, otras magníficas cualidades de revolucionario le permitieron forjarse como un gran cuadro de tipo bolchevique. Entre esas cualidades está su permanente e incansable actividad práctica, su perseverancia en el cumplimiento de las tareas, su responsabilidad en el cumplimiento de sus deberes de militante del Partido. Como se señala en esta obra, el camarada Fonseca cumplió siempre, con abnegación y entusiasmo, todas las tareas partidarias, desde cuando era simple militante del Partido y tenia que salir, en las noches, bajo la dictadura de Ibáñez, a distribuir volantes, pegar carteles o hacer rayado mural, hasta cuando, como Secretario General, cumplía ejemplarmente sus funciones de tal y, al mismo tiempo, sus deberes de militante en su respectiva célula.

Y fue precisamente esta constancia revolucionaria en el cumplimiento de todas las tareas y deberes de miembro del Partido lo que, unido al estudio y a su labor de masas, le permitió irse modelando, dejando de lado los prejuicios pequeñoburgueses provenientes del medio del cual surgió y del medio en que vivió antes de llegar al Partido, hasta identificarse plenamente con la clase obrera, hasta transformarse en un combatiente proletario, activo y abnegado, en un gran dirigente del comunismo.

Otro de los grandes méritos del camarada Fonseca fue su preocupación por los cuadros. En el campo del magisterio, en la Juventud Comunista, en el periodismo, en todos los frentes en que le correspondió actuar, supo formar valiosos cuadros del Partido. El camarada Ricardo Fonseca, sin atolondramientos pequeño-burgueses, sin suficiencia personal, jamás acaparó para si la realización de las tareas creyendo -como suelen creer muchos de nuestros cuadros dirigentes- que son mejores y más pronto realizadas cuando uno, que tiene más experiencias y capacidad, las realiza personalmente. Convencido de que la más grande obra que puede realizar un dirigente es formar nuevos dirigentes, darle al Partido nuevos cuadros, formar un gran Partido verdaderamente comunista, el camarada Fonseca sabia repartir las tareas, formar amplios equipos de activistas, incorporar al trabajo a numerosos cuadros y, pacientemente, enseñarles y ayudarles a vencer las dificultades, a progresar en su formación. La clase obrera, el Partido, eran para el camarada Fonseca fuentes inagotables de nuevos y nuevos dirigentes. El sabía buscarlos, descubrir a los más activos y abnegados, a los que enseñaba y estimulaba a cada momento. Sabía ver en los cuadros los lados fuertes y los lados flacos, ayudando a los más débiles a superarse en el trabajo, corrigiendo fraternalmente a los nuevos, a los que cometían errores por inexperiencia. Cuando algún militante joven o inexperto hacía un planteamiento equivocado por falta de capacidad política, el camarada Fonseca, fraternalmente, animosamente, le decía: "¡A ver, a ver, cómo es la cosa, camarada!". Inducía al compañero a pensar dos veces en lo que estaba afirmando, para lograr que comprendiera que su planteamiento era equivocado y que, por si solo, casi sin darse cuenta de la ayuda recibida, procediera a corregirlo. ¡Cómo cambiaba, sin embargo, cuando no se trataba de cuadros jóvenes e inexpertos, sino de viejos dirigentes del Partido, si éstos caían en errores que evidenciaban en ellos influencias extrañas al proletariado! Entonces el camarada Fonseca era como un martillo que golpeaba inertemente la conciencia de esos camaradas para tratar de corregirlos y evitar que sus desviaciones hicieran escuela. Así Ricardo Fonseca fue siempre un adversario tenaz de los oportunistas, tanto de derecha como de izquierda, que han surgido en la vida del Partido. Así durante toda su vida dio una gran contribución personal a la, vigilancia revolucionaria -y a la lucha por la línea del Partido. Este aporte fue especialmente valioso en la Décima Sexta Sesión Plenaria de nuestro Comité Central y en el Trece Congreso, en el cual el camarada Fonseca encabezó una enérgica lucha contra el oportunismo de derecha que entonces, bajo la influencia del browderismo y de los sectores burgueses con los cuáles se marchaba en aquellos años, atentó contra la línea independiente del Partido y trató de llevar a éste por el camino de la conciliación con los enemigos y el seguidismo respecto a la burguesía.

Esta lucha por la línea independiente del Partido -lucha que llevó más tarde, con ejemplar energía, frente a las tentativas del Presidente González Videla, por arrastrarnos a una colaboración incondicional a su gobierno y, luego, a la pasividad y la conciliación ante su política pro-yanqui y pro-oligárquica- sería suficiente, si no hubiera otros motivos, para que el nombre de Ricardo Fonseca figure en las páginas de oro de la historia de nuestro Partido.

Estas cualidades y aportes del camarada Fonseca están desarrollados en el présente libro, lo que hace de éste una fuente de estudio de primer orden para todos nuestros militantes.

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http://www.salvador-allende.cl/Biblioteca/Luis%20Corvalan/Ricardo_Fonseca_combatiente_ejemplar.pdf

viernes, 7 de enero de 2011

NOTAS SOBRE RICARDO FONSECA AGUAYO



Ricardo Fonseca Aguayo.

Por Leo Fonseca

Introducción.

Sobre Ricardo Fonseca se ha escrito una biografía y muchos artículos, especialmente en los años posteriores a su desaparición el 21 de julio de 1949. Con el tiempo el ritmo de recuerdos disminuyó de tal manera que cuando se cumplieron 100 años de su nacimiento en el 2006 no se escribió nada y tres años después al cumplirse 60 años de su muerte, fue recordado por dos artículos que circularon en internet, uno del historiador Iván Ljuvetic y otro del “Colectivo Antiimperialista Mauricio Arenas”.

Por ello me decidí a escribir algo que tomara algunos aspectos no dichos de su vida, tal vez presentarlo un tanto menos el dirigente que fue y más la persona con la cual me tocó compartir un corto tramo de mi vida. Corto pues falleció cuando yo había cumplido 13 años, por lo tanto los recuerdos son escasos si descontamos la primera infancia, o sea los primeros 5 ó 6 años de vida donde se tienen conceptos difusos sobre los padres.

Otro problema. Posterior a esa primera infancia, hablamos de los años 41-42, él era Director de El Siglo, es decir llegaba a casa muy tarde debido al cierre del diario, además era diputado por la Provincia de Tarapacá, lugar muy lejano en esos tiempos aunque se viajara en avión. Entre Santiago e Iquique se demoraba unas 9 horas en unos aviones pequeños anteriores a los DC3. En tren eran tres días y tres noches entre Santiago e Iquique y en barco unos 5 a 6 días desde Valparaíso. Recuerdo que permanecía un mes o más en su distrito en el trabajo político.



Ricardo Fonseca, director del diario El Siglo, junto al personal en 1942.



Cuando fue promovido a Secretario General del Partido sus tareas fueron más complejas aunque siempre destinó tiempo y atención a su familia y al hogar. Por ello, sin haber sido un padre permanentemente presente como en la mayoría de las familias tampoco puede calificarse como uno ausente.

Mi madre, Elena Pedraza, también era activa trabajadora al ser la sostenedora principal del hogar, además de militante y dirigente sindical. Ricardo ganaba como los diputados y senadores comunistas es decir un sueldo de obrero especializado pagado por el Partido, la “dieta” de todos los parlamentarios las cobraba Finanzas y se destinaba al funcionamiento de la organización.

En casa él debió atender diferentes tareas domésticas como comprarme zapatos y ropa, matricularme en la escuela todos los años, en 1942 se dio tiempo para enseñarme a leer y escribir y las operaciones de suma y resta reactivando sus conocimientos de profesor primario. Por lo tanto ingresé a segundo año, en 1943, estando bien preparado para el curso al cual llegaba.

La casa y la fraternidad comunista

El primer recuerdo de casa era la de un cité en la calle Dardignac, nº 191 casi esquina de Loreto, ocupábamos la casa Nº 4. A ese hogar llegaron muchos compañeros del Partido. Algunos de visita y otros a pasar días con nosotros. Tenía tres piezas y un pequeño patio. Los que llegaban era básicamente comunistas tanto chilenos como de otros países. Uno que pasó un tiempo largo con nosotros fue un camarada boliviano, militante del PIR antecesor del PC de ese país. También llegaban profesores ya que Ricardo fue dirigente del magisterio. Vivieron con nosotros compañeros obreros del norte quienes después fueron destacados dirigentes. Recuerdo que permanecieron con nosotros por años las dos hijas de un camarada profesor, viudo, que estaba enfermo de tuberculosis y debió partir al sanatorio, creo que era de apellido Ibáñez.

En esta primera casa llegaban compañeros como Ulriksen, conocido como “el gringo” y su esposa Tola, amiga de mi madre. También Bernardo Ibáñez Aguila, condiscípulo en la Escuela Normal de Victoria y dirigente socialista. Este traicionó en enero de 1946, después de la masacre de la Plaza Bulnes donde murió Ramona Parra, incorporándose al gobierno de Duhalde (Vicepresidente de la República) el masacrador; además, dividió a la Confederación de Trabajadores de Chile (CTCH). Después Bernardo Ibáñez fue recompensado con cargos internacionales en la OIT y Washington.

Entre las amigas de mi madre recuerdo a Saray Cortés, destacada agitadora de masas y miembro del Comité Central de esa época (figura en la foto que está en la sala del CC); a la “Pollo” que le decían así por ser chica; a Carmen Guerrero proveniente del “clan” de viejos luchadores que llevan ese apellido y su esposo el “negro” Alvarez obrero ferroviario, etc.

El compartir lo que había era también una tradición en el Partido. La comida en la mesa y lo que hubiera para comer, una cama donde descansar cuando llegaban de provincias, la solidaridad con los enfermos, el buscar soluciones a problemas familiares. Los comunistas se consideraban una familia grande y muy solidaria.

Cuando nos mudamos a una casa mejor en el mismo barrio, Purísima nº 305 esquina Santa Filomena, segundo piso, siguieron viniendo a vivir con nosotros compañeros o visitas. En una oportunidad se realizó allí una reunión importante, me parece que de la Comisión Política con Vitorio Codovilla, el hombre de la Tercera Internacional, dirigente italo-argentino que en ese momento estaba exiliado en Chile. Sólo sé que hubo un gran revuelo doméstico.

Era un hogar bastante elástico en cuanto a visitas prolongadas, incluso después de que Ricardo falleciera, entonces se transformó en una casa donde venían jotosos de otros países y dirigentes femeninas desde Argentina las cuales debían salir por Chile hacia Europa por la persecución a los comunistas argentinos en tiempos de Perón.

La moral y el dinero.

Económicamente no andábamos mal recuerdo que no nos faltó nada básico. A mi me mandaron varias veces al Comité Central en Moneda 712 esquina Mac Iver, en los altos de El Siglo, a buscar un adelanto del sueldo de Ricardo. Subía al segundo piso e iba a la oficina del encargado de finanzas, creo que era Arnulfo Rubilar. El abría una gran caja de fondos que tenía detrás de su escritorio y sacaba un billete rojo de $100.- que me entregaba. Al volver a la casa me mandaban a comprar mantequilla para las onces.

El sueldo de un diputado comunista era, como señalé, el de un obrero especializado, correspondía a una tradición de los funcionarios de la revolución pero que no era comprendida por los no comunistas. Un día en mi escuela primaria, la Nº 162 del barrio Bellavista, la profesora preguntó por las remuneraciones de los padres, yo le dije que creía que $ 800, algo así había escuchado; ella me rebatió, los diputados reciben $4.000 de sueldo, me dijo, lo cual en realidad no era verídico para nosotros pero de difícil comprensión para otros.

Los fondos del Partido y de las organizaciones donde participaban los comunistas eran sagrados, supe de compañeros que fueron expulsados públicamente, sin remedio, cuando se apropiaron de pocos o muchos recursos de la organización o del sindicato. Ese Partido era inflexible en ese aspecto, tal vez era una de las causas del respeto que gozaba en su base social.

Puedes ver o descargar documento completo en pdf:

http://www.scribd.com/doc/46499179