miércoles, 11 de noviembre de 2020

VICTOR DIAZ LOPEZ

 

 

                                                 Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                 Centro de Extensión e Investigación

                                                  Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

                                   


 

Víctor Manuel Díaz López nació en El Toco, un campamento de la oficina salitrera Ricaventura, cerca de Tocopilla, el 10 de noviembre de 1919. Su padre era minero y su madre, lavandera. Víctor era el cuarto de cinco hijos. 

Empezó a trabajar desde muy niño. De pequeño ayudaba a su madre, entregando en las casas de los clientes los bultos de la ropa recién lavada. Trabajó vendiendo diarios por las calles de Tocopilla. 

Los días 25 y 26 de diciembre de 1936 tuvo lugar el Congreso de Unidad Sindical,  al que concurrió la FOCH y otras dos organizaciones sindicales. De este evento surgió la Confederación de Trabajadores de Chile, CTCH.  Ésta ya no sólo agrupó a obreros, sino también a empleados. 

Por entonces, Víctor Díaz López, tenía 18 años y comenzó a trabajar como minero en la mina de cobre La Despreciada, en Tocopilla.

 

MILITANTE COMUNISTA 

En abril de 1940 ingresó al Partido Comunista de Chile.  Fue designado Secretario del Comité Local Tocopilla del Partido.

En 1943, Víctor Díaz asumió como secretario del Comité Regional Antofagasta. En el Décimo Tercer Congreso Nacional del Partido Comunista, efectuado en Santiago  del 8 al 15 de diciembre de 1945. Fue  elegido miembro del Comité Central.   Por entonces, ya le apodaban “Chino Díaz”. 

En 1948 se casó con Selenisa Caro. Llevaba apenas un mes de casado, cuando fue detenido y relegado a  Pisagua. 

Chile vivía  "el tiempo de la infamia", años de la represión anticomunista perpetrada por el traidor  González Videla. De Pisagua lo llevaron a Cosapilla, luego a Putre. Después a Copiapó.  Se fugó. Escapó a Santiago, donde se reunió de nuevo con Selenisa y los hijos; rehizo su hogar y se dedicó a cumplir las más diversas tareas como militante clandestino.  

En enero de 1951, Víctor Díaz López comenzó a trabajar en la imprenta Horizonte como obrero gráfico. Formado como minero, se convirtió rápidamente en un técnico de alto nivel en la industria gráfica. 

Posteriormente fue el jefe de producción de la imprenta donde se publicaba, entre otros periódicos, el diario “El Siglo”. 

Del 12 al 16 de febrero de 1953 se desarrolló el Congreso Constituyente de la Central Única de Trabajadores de Chile, CUT. Tuvo lugar en el Teatro Coliseo de Santiago y asistieron 2.355 delegados en representación de 952 organismos sindicales de todo el país. 

En 1956, durante el segundo gobierno de Carlos Ibáñez, Víctor Díaz fue relegado a Putre. En ese año, cuando por  razones de seguridad, el Décimo Cuarto Congreso  del Partido Comunista, efectuado clandestinamente en Cartagena acordó disminuir sus miembros de 45 a 22, Víctor Díaz  salió de este organismo. Pero siguió teniendo altas responsabilidades, por ejemplo, encabezando el Comité Comunal San Miguel del Partido. 

En 1957, nuevamente sufrió la pena de relegación en Putre. 

Cuando en agosto de 1958, en plena campaña presidencial, fue derogada la ley maldita, Víctor Díaz López tenía 38 años. 

En el Décimo Sexto Congreso Nacional del Partido Comunista, efectuado en Santiago entre el 13 y el 18 de marzo de 1962, Víctor Díaz fue elegido nuevamente miembro del Comité Central. 

En las elecciones municipales  de abril de 1963, postuló como candidato a regidor en la Comuna de San Miguel. Se perdió por pocos votos. 

1966 resultó un año muy importante para Víctor Díaz. Pasó a integrar la Comisión Política del Partido. Por otra parte, en el Cuarto Congreso de la CUT, efectuado del 26 al 28 de agosto de 1966, fue uno de los 12 dirigentes comunistas elegidos para el Consejo Nacional. 

En 1969, Chile vive dos sucesos relevantes: el jueves 9 de octubre se fundó la Unidad Popular. Pocos días después, el 21 de octubre, se  produjo el alzamiento militar en el Regimiento Tacna. Víctor Díaz, entonces Secretario Nacional de Organización de la CUT reaccionó rápida y enérgicamente. Planteó: “No se trata de  dar un respaldo incondicional al gobierno democratacristiano de Frei, pero sí de enfrentar abiertamente y con todas las fuerzas al intento sedicioso”. 

Y esa fue la posición del Partido Comunista y de la CUT. 

El 4 de septiembre de 1970 triunfó Allende. El 3 de noviembre se inició el Gobierno Popular, la más grande conquista hasta ahora del movimiento obrero chileno. 

El 1º de Mayo de 1971, en un gran acto de masas convocado por la CUT,  con la presencia del Presidente Salvador Allende, el Cardenal  Silva Henríquez, entre otras personalidades,  Víctor Díaz intervino en nombre de la Central. 

Comenzó su discurso diciendo: “Por primera vez en la historia del movimiento sindical  chileno conmemoramos  el Primero de Mayo con un gobierno esencialmente democrático, pluripartidista, revolucionario y antiimperialista”. 

El 21 de  agosto de 1971, Víctor Díaz  fue elegido por el Comité Central como  Subsecretario general del Partido Comunista. Ello fue anunciado públicamente por Luis Corvalán en gran acto realizado  al día siguiente, en el teatro Caupolicán. 

El 4 de septiembre de 1973 casi un millón de personas desfilaron en Santiago apoyando al Gobierno Popular. En el estrado, junto al Presidente Allende,  estaba Víctor Díaz y otros dirigentes de la Unidad Popular. 

En el año 1973 era Vicepresidente de la CUT.

 


Víctor Díaz junto al Cardenal Silva Henríquez en Acto del 1º de Mayo de 1972

 

DURANTE LA DICTADURA 

Después del golpe del 11 de septiembre de 1973, encabezó la primera dirección clandestina del Partido Comunista.  Fue buscado febrilmente  por los agentes de la dictadura, encabezó la primera dirección clandestina del Partido Comunista. Durante dos años y medio dirigió acertadamente lucha antifascista, eludiendo a sus perseguidores. 

Pero los agentes de Pinochet, ayudados por unos traidores, fueron cerrando  el cerco a la dirección comunista. 

La Brigada Lautaro de la DINA montó la ratonera de la calle Conferencia 1587 de Santiago. 

Allí fueron detenidos el 4 de mayo de 1976 los dirigentes Mario Zamorano y Jorge Muñoz;  el 5 de mayo, Jaime Donato y Uldarico Donaire ; el 6, Elisa  Escobar. 

El  12 de mayo de 1976, las dos de la madrugada, agentes de la DINA, irrumpieron en un domicilio en calle Bello Horizonte N°979, de la Comuna de Las Condes en Santiago. Allanaron el inmueble. Cuando encontraron a Víctor Díaz, que por entonces tenía 56 años, los agentes  gritaron: "¡Chino Díaz!, ¡al fin te pillamos comunista! 

Lo tendieron  en el suelo de su pieza,  con los brazos atados  a su espalda, siendo  interrogado por dos agentes. Cada pregunta iba acompañada de un golpe de puño o puntapié en la cara o el cuerpo. Le preguntaban cuánto tiempo había estado en la casa, de dónde llegó, dónde tenía escondido los papeles y documentos, dónde guardaba la plata, también le preguntaban por otros dirigentes del Partido Comunista. Al no recibir respuesta, los agentes lo golpeaban cada vez con mayor violencia. Los golpes le hacían imposible hablar al dirigente comunista. 

Víctor Díaz fue llevado a  Villa Grimaldi. A igual que los otros miembros de la primera dirección clandestina,   había sido  detenido por la Brigada Lautaro de la DINA. Lo condujeron a un recinto ubicado en calle Simón Bolívar 8800, Comuna de Las Condes, Santiago. Este era un cuartel de exterminio: Ningún preso que entraba salía vivo. 

Allí los heroicos miembros de la primera dirección clandestina del Partido Comunista (Víctor Díaz, Mario Zamorano, Jorge Muñoz, Jaime Donato, Uldarico Donaire y Elisa Escobar)   fueron cruelmente torturados y asesinados. Luego lanzados al océano. 

INFORME RETTIG 

Sobre el caso de Víctor Díaz López, el Informe Rettig   señaló que:

“En la madrugada del 12 de mayo de 1976 fue detenido por varios agentes de la DINA, el Subsecretario General del PC Víctor Manuel DIAZ LOPEZ, quien fue trasladado a Villa Grimaldi, lugar en el que permaneció recluido en el sector denominado La Torre. 

Al momento de su detención, Víctor Díaz portaba una cédula de identidad con el nombre de José Santos Garrido Retamal. Requerido por el tribunal, el Ministerio del Interior informó que efectivamente el ciudadano Garrido había sido detenido por Decreto Exento N. 2052 de fecha 12 de mayo de 1976, pero que había sido puesto en libertad por D.E. N. 2054 de fecha 13 de mayo de 1976. 

Sin embargo, llamada a declarar una hermana del verdadero José Garrido, informó al tribunal que su hermano no había sido detenido y que ninguno de los hechos que le expuso el tribunal se relacionaba con él. 

Víctor Díaz se encuentra desaparecido hasta la fecha. La Comisión está convencida de que su desaparición fue obra de agentes del Estado, quienes violaron así sus derechos humanos”.

 

 


 

¡Honor y gloria a los héroes de la primera dirección clandestina del Partido Comunista de Chile y a todos los combatientes antifascistas!