EL CASO
PENTA – UDI ( VI )
Iván Ljubetic Vargas, historiador del
Centro de Extensión e
Investigación
Luis Emilio Recabarren, CEILER
¿ESTÁ EN
CRISIS LA POLÍTICA EN CHILE?
El diario español “El País” bajo el título "El ‘caso Penta’ destapa la
corrupción política en Chile”, publica un artículo enviado desde Santiago por Rosa Montes con fecha 9 de enero
de 2015. Lleva por subtítulo: “La financiación ilegal de campañas electorales
afecta sobre todo a la derecha”.
Tanto el título, como el subtítulo siguen la línea de la UDI: la corrupción
política es algo generalizado.
Esto no es extraño en un periódico como El País.
El texto de la información se inicia así:
“Los antecedentes que se han conocido en las últimas semanas a través de la
prensa, filtraciones de una investigación que lleva adelante la Fiscalía, son
inéditos en la política chilena. Parlamentarios y ex candidatos a la
Presidencia pidiendo dinero por email para sus campañas a unos de los grupos
empresariales más importantes del país, Penta, a cambio de honorarios por
trabajos no realizados. El presidente del partido de derecha Unión Demócrata
Independiente (UDI), Ernesto Silva, informando por correo electrónico sobre el
avance de un proyecto de ley a uno de los controladores de la compañía. El
subsecretario de Minería del ex presidente Sebastián Piñera, Pablo Wagner,
recibiendo un sueldo extra de la firma mientras trabajaba para el Gobierno.
La trama cuyos antecedentes se van desvelando a diario, conocida como caso
Penta, ha producido un profundo impacto. De paso, ha dejado al descubierto la
precaria institucionalidad y legislación que regula el financiamiento político
en Chile.”
¿TODOS SOMOS CORRUPTOS?
La UDI intenta arrastrar a todos los partidos en su caída. Insisten sus
dirigentes en que los ilícitos en que ellos perpetraron es algo habitual en la
política chilena.
Ello no es así. El Partido Comunista, por ejemplo, nunca ha cometido “irregularidades”
de éste o cualquier otro tipo. Más aún. Es la única colectividad política que
no ha recibido aportes de alguna empresa
para sus campañas electorales.
No está en crisis toda la política en Chile. La escandalosa conducta de la UDI contribuye a
desprestigiarla. Ayuda a la campaña de su líder Pinochet, que se dedicó a
destruir, a exterminar a los “señores políticos”. Les da oxígeno a las
posiciones de sectores que intentan aprovechar para sus fines -igual que el
tirano- el apoliticismo.
Lo que está en crisis es el sistema político heredado de la dictadura. Un
sistema creado con el fin de que los grandes patrones, los Penta y otros
poderosos consorcios, sigan obteniendo enormes ganancias en base a la fusión de
la política con las empresas económico-financieras. Un ejemplo de esta unión lo
da el caso Penta-UDI. Porque las ayudas “irregulares”, ilícitas, fraudulentas,
bajo la manga, de los magnates del Penta no fueron basadas en la generosidad, sino en el objetivo de tener un equipo que defienda sus intereses en
el Parlamento.
ESTÁ EN CRISIS LA
INSTITUCIONALIDAD HEREDADA POR LA DICTADURA
Lo que está en crisis es el sistema representativo y participativo,
impuesto a través del terrorismo de estado por la tiranía, en la que participó la UDI y otros próceres que hoy
posan de democráticos.
Esto lo debemos tener claro para contribuir, de manera activa a
desenmascarar a los fariseos que pretender enlodar a quienes desde hace muchos
años llevan cabo una limpia y consecuente política en nuestro país.
A BARRER CON LOS AMARRES
PINOCHETISTAS
Grandes pasos para construir un sistema realmente representativo y
participativo lo está dando el Gobierno de la Nueva Mayoría, al sepultar el antidemocrático binominalismo que
permitió a los partidos reaccionarios, que
representan al gran capital una cuota parlamentaria que sobrepasaba su
real peso electoral. También con los proyectos de ley que impiden que se repita
el viejo cuento de las ayudas “desinteresadas” de los grandes patrones, Y el
paso definitivo para borrar la perniciosa herencia pinochetista será tener una
nueva Constitución Política.
A LA CALLE COMPAÑEROS
No son tareas fáciles. Los conocidos de siempre utilizarán todos los medios
para frenar la rueda de la historia.
Por eso no podemos mirar desde el balcón los acontecimientos. Debemos
actuar con decisión. Debemos apoyar desde las calles la lucha que los sectores
democráticos libran y libraran en el Parlamento.
La crisis que sufren los hijos de Pinochet debe servir para barrer de una
vez por todas con el pesado lastre antidemocráticos que nos dejó la dictadura
cívico-miliitar.
Por otra parte, a seguir con atención este proceso contra los políticos
corruptos. Que sean formalizados y se les castigue como merecen.