domingo, 13 de noviembre de 2022

CARLOS FONSECA AMADOR

 




El domingo  6 de noviembre de 2022  se realizaron elecciones municipales en Nicaragua. El Frente Sandinista de Liberación Nacional  obtuvo una nueva y gran victoria. De 153 alcaldías en disputa triunfó en todas.

El miércoles 9 de noviembre en un trino el presidente Boric  calificó las elecciones del hermano pueblo nicaragüense de  "Un proceso electoral que se realiza sin libertad, justicia electoral confiable y opositores presos o proscritos no es democracia en ninguna parte del mundo”.

El presidente Boric también enfatizó en la necesidad de reestablecer las libertades democráticas para Nicaragua, y las garantías que corresponden a un Estado de derecho. “Seguiremos empujando en los espacios multilaterales la necesidad de garantizar en Nicaragua el restablecimiento de las garantías y libertades democráticas propias de un Estado de derecho y fin a todo ataque en contra de personas opositoras".

Supongo que las palabras del presidente Boric no representan a todos los que forman la alianza oficialista y  a otros sectores de chilenos.. A lo menos, es lo que pude apreciar en el gran acto  convocado por la Embajada de Nicaragua, el CEILER y  artistas populares, el miércoles 9 de noviembre en el local del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz, ICAL.

En ese importante evento en homenaje al 46 aniversario desaparecimiento físico de Carlos Fonseca Amador tuve la oportunidad de intervenir junto a la señora Embajadora de Nicaragua, Lylliam Méndez.

(Adjunto el texto que leí en esta ocasión)


 

                                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                        Centro de Extensión e Investigación

                                                        Luis Emilio Recabarren, CEILER

 





                                    

Ayer 8 de noviembre los pueblos de la tierra han conmemorado el paso a la inmortalidad de uno de los nuevos héroes de la Patria Grande, el comandante sandinista Carlos Fonseca Amador. 

Fue un maestro. Tuvo como alumno multitudinario, al pueblo de Nicaragua. 

Fue  un organizador.  Fundó el Movimiento Sandinista de Liberación Nacional. 

Fue un revolucionario. Fue el padre de la Revolución nicaragüense. 

Fue un combatiente. Sembró   la roja semilla de la libertad y la  regó con su propia sangre. 

Y cuando en esta tarde de primavera, nos reunimos aquí en Santiago de Chile,  a rendir homenaje a este héroe   de nuestra época, me embarga la emoción y el agradecimiento. 

Emoción, porque me viene el recuerdo  de los  jóvenes  combatientes internacionalistas  chilenos que,  junto a sus  sus hermanos nicaragüenses,  entregaron el bien más preciado que tiene el ser humano, la vida, en aras de la revolución, de  la liberación de la tiranía somocista y luego en defensa  de la soberanía y autodeterminación de Nicaragüa.

Y a la emoción agrego mi profundo agradecimiento, por haber tenido el honor de ser invitado, en nombre del CEILER, a tan magno evento, gesto solidario que agradezco en todo lo que vale. 

Muchas gracias, señora Embajadora de Nicaragüa, querida compañera  Lylliam Méndez. 

Hablar de Carlos Fonseca  Amador es hablar de una   parte sustancial de la historia de Nicaragüa.

Carlos Fonseca nació el 23 de junio de 1936 en el barrio El Laborío de la ciudad de Matagalpa, Nicaragua.   Hijo de Agustina Fonseca Úbeda, campesina y cocinera, y de Fausto Amador Alemán, administrador de la mina La Reina, en San Ramón,  en Matagalpa.

Realizó sus estudios primarios en la Escuela Superior de Varones de esa ciudad.

A los  9 años debió ayudar al sustento de la familia.  Comenzó  vendiendo caramelos que elaboraba  su madre. Más adelante vendió periódicos.

Destacó por su capacidad para el trabajo y su responsabilidad. Era muy  aplicado. 

En 1950 comenzó los estudios secundarios en el Instituto Nacional del Norte de Matagalpa.   Fue el mejor alumno durante los seis años de estudios secundarios.

En las vacaciones trabajaba  en cualquier oficio, como bodeguero, vendedor...

En el  tercer año era el  mejor alumno de su curso.  Leyó  a Tomás Moro, John Steinbeck, Howard Fast.

Fue en  ese tiempo cuando empezó su lucha contra la dictadura somocista.

Participó  en la huelga que exigió retirar del recinto de la Universidad de León un medallón que representaba a Somoza García.

Después, leyó a Karl Marx, Friedrich Engels. 

Se incorporó a  la UNAP (Unión Nacional de Acción Popular) en Managua, pero al caer ésta  dominada por elementos de derecha,  se retiró de ella.  Entonces   los  jóvenes  de izquierda fundaron el Partido Renovación Nacional.

A los 18 años de edad,  Carlos Fonsca, junto con otros compañeros, fundó la revista “Segovia”.   Dirigió los primeros cuatro números, de seis que lograron editar.

Se adentró en los fundamentos teóricos de la izquierda.  Empezó a vender el periódico “Unidad”,  del Partido Socialista Nicaragüense.

El 4 de marzo 1955  obtuvo el  bachillerato y recibió  la medalla al mejor bachiller del año,  la "estrella de oro".

Se marchó a Managua. Fue nombrado inspector y director de la biblioteca del Instituto “Miguel Ramírez Goyena” ". Combinó el trabajo con los estudios en la Escuela de Economía de la Universidad nacional.

Ingresó al Partido Socialista. El 14 de septiembre  de 1955 participó en un operativo patriótico en la hacienda San Jacinto como miembro del "Ramírez Goyena".

En 1956  se trasladó a León. Ingresó en la Facultad de Derecho, a la vez que trabajaba en la agencia de La Prensa.

El 3 de julio de  1957, Carlos Fonseca  viajó  a la Unión Soviética para participar en el VI Festival Mundial de la Juventud en Moscú. Luego visitó la RDA. Sobre la experiencia de esta misión, escribió el libro titulado "Un nicaragüense en Moscú".

Después de estar en  varios países europeos y americanos volvió a Nicaragua el 16 de diciembre de 1957.  Apenas llegar, fue detenido en el Aeropuerto Internacional "Las Mercedes" de Managua por la Guardia Nacional. Logró su libertad.

En marzo de 1959 fundó con otros compañeros la Juventud Democrática Nicaragüense. Desde este movimiento pintaron en las paredes leyendas contra la tiranía, encabezaron manifestaciones y señalaron los defectos de Unión Nacional Opositora (UNO) controlada por el Partido Conservador.

Por estas  acciones  el 2 de abril de 1959 fue detenido  y deportado a Guatemala. En la capital guatemalteca se relacionó con la Asociación de Estudiantes.

En 1959, Carlos Fonseca se trasladó a  Honduras, donde    se integró a la columna guerrillera “Rigoberto López Pérez”.

En una acción Carlos Fonseca  recibió una herida de bala en el pulmón. Fue hospitalizado.  Posteriormente fue trasladado a La Habana.

Después de su recuperación viajó a Costa Rica y Venezuela.

Retornó a Nicaragua. De nuevo detenido  y extraditado a Guatemala, donde fue encarcelado.  Logró evadirse y se trasladó a El Salvador.  En noviembre  regresó a Nicaragua.

En 1961 fundó el Movimiento Nueva Nicaragua (MNN), una organización armada revoloucionaria. Además, publicó el  "Ideario de Sandino".

En una reunión del Movimiento Nueva Nicaragua, celebrada en Honduras,  el 23 de julio de 1961, Carlos Fonseca propuso  el nombre de "Frente Sandinista de Liberación Nacional" (FSLN) para este movimiento. Fue aprobado.

¡Así nació el Frente Sandinista de Liberación Nacional!

En 1964  Carlos Fonseca fue  detenido y condenado a 6 meses de prisión donde escribió dos obras: "Desde la cárcel Yo acuso a la dictadura" y "Esta es la verdad", ensayo en el que refutaba un comunicado del gobierno que acusaba a los sandinistas de querer atentar contra periódicos como “La Prensa” y asesinar políticos de otras fuerzas políticas, incluyendo del Partido Comunista de Nicaragua.

En esa ocasión sufrió torturas. Ello no fue obstáculo para que realizara una  grabación, diciendo estre otras  palabras: 

“Mi saludo de hermano a los militantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (F.S.L.N.), gloriosa fuerza precursora del renacimiento patriótico del pueblo de Nicaragua.

A formar con entusiasmo el Partido Sandinista. El partido de la bandera roja y negra.

Un partido con un himno que diga como Sandino: "Nosotros marchamos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos nuestra causa seguirá viviendo, otros nos seguirán.

Patria Libre o Morir.”

 

El 6 de enero de  1965 fue  deportado, por tercera vez a Guatemala. Escapó. Diez días después  llegó a México.

El 20 de marzo contrajo matrimonio civil, en León, con María Haydée Terán de quien se había enamorado en prisión. María Haydée era dos años menor que Carlos, procedía de León y su familia era una conocida familia de disidentes liberales. Su familia tenía una editorial: Editorial Antorcha, y una librería cerca de la Universidad.

María Haydée mantenía contactos con activistas estudiantiles y participaba en diferentes actos de protesta contra la dictadura. Ella conoció a Carlos Fonseca en una reunión clandestina.

El 24 de noviembre de 1966 nace en León su hijo Carlos. En este tiempo Carlos Fonseca hizo varios trabajos de investigación sobre el poeta Rubén Darío, a la vez que junto con compañeros como José Benito Escobar, Daniel y Humberto Ortega y otros más, intensifican el trabajo en los barrios de Managua y fortalecen el movimiento estudiantil a la vez que determina hacer los preparativos necesarios para implementar la lucha armada en la ciudad y en el campo.

En abril de 1967 Fonseca se trasladó a la montaña, a la zona de Quiragüe, con un grupo guerrillero y el 6 de agosto combatió en la comarca El Bijagüe.

El  17 de enero de 1968, Carlos Fonseca fue reconocido  a nivel nacional como el único y principal Jefe Político y Militar del FSLN.

El 31 de agosto fue capturado en una casa de Alajuela, en Costa Rica. En diciembre se organizó un operativo para su liberación, que fracasó.

Diferentes movimientos en Francia y El Salvador pidieron a Costa Rica la liberación de Carlos Fonseca y sus compañeros. El 21 de octubre mediante una operación de canje del FSLN fueron liberados, pasando a  Cuba vía México.

Vivió y trabajó en La Habana hasta  1975. En ese tiempo realizó una intensa labor de organización del FSLN y de publicación de diferentes comunicados y artículos. Muchos de ellos  fueron publicados en la revista Bohemia. De su pluma salieron artículos como "Reseña de la secular intervención norteamericana en Nicaragua”.

En agosto de 1975 volvió a Nicaragua. En noviembre escribió "Síntesis de algunos problemas actuales".

Luego se integró a la montaña. En 1976 escribió "Notas sobre la montaña" y "Notas sobre algunos problemas de hoy", en el mes de octubre.

En la noche del 8 de noviembre de 1976, bajo un torrencial aguacero, cayó   en combate el comandante en jefe de la Revolución sandinista Carlos Fonseca Amador, en una emboscada preparada  por una patrulla de la guardia somocista,  debido a una vil delación.

Así lo confirmaron los testimonios del campesino Matías López,  en cuya casa se alojó la guardia que, con posterioridad, preparó la emboscada, y de un integrante de la patrulla somocista, ambos en entrevista exclusiva para la revista “Juventud Rebelde”.

Al atardecer del 7 de noviembre de 1976, el  comandante en jefe Carlos Fonseca se dirigía hacia la zona montañosa de Zinica para sostener una importante reunión con varios dirigentes del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Al llegar a la zona conocida como Boca de Piedra, la reducidísima tropa que lo acompañaba fue interceptada por el fuego de una patrulla emboscada. El tiroteo fue intenso. El Comandante,  herido en las piernas, quedó inmovilizado. Aún en la madrugada del día 8 de noviembre estaba con vida, pero al amanecer había pasado a la inmortalodad.

José Dolores, exguardia somocista, reconoció haber integrado la patrulla comandada por el entonces teniente José Enrique Munguía.

Dolores señaló que un chivato, llamado El Pinto había avisado al teniente  Munguía del movimiento de los guerrilleros.

Al atardecer tomaron posiciones y entre las seis y media y las siete comenzó el tiroteo, prolongándose durante hora y media más o menos, sólo al amanecer fue que salieron de sus refugios y vieron a dos hombres muertos.

En 1979  los restos de Carlos Fonseca fueron exhumados en la montaña y depositados, durante una ceremonia solemne en la que participaron más de 100.000 personas, en el mausoleo del Parque Central, contiguo a la Plaza de la Revolución en Managua, junto a los restos del Coronel  Santos López.

El historiador Aldo Díaz Lacayo, se refiere al comandante Carlos Fonseca Amador diciendo:

"Carlos es sobre todo: el estratega y constructor de una fuerza, de un contingente revolucionario que fue capaz de luchar de manera sostenida hasta conseguir la masiva incorporación del pueblo a la lucha y el triunfo revolucionario. 

Los que lo conocieron -agrega Aldo Díaz-  definen a Carlos como: Humilde,  comunicativo, preocupado por los problemas de los demás, cuidadoso de los valores y del respeto a los seres humanos, incapaz de permitir privilegios para sí e intolerante con vicios que empañaban la conducta del militante sandinista." 

A 46 años de la partida física del heroico revolucionario sandinista, desde Santiago, capital de Chile, proclamamos: 

¡Honor y gloria eterna a Carlos Fonseca Amador, combatiente de la Patria Grande! 

¡Viva el heroico pueblo nicaragüense! 

¡Viva el Frente Sandinista de Libreración Nacional! 

¡Viva la solidaridad internacional!

 

 


Embajadora de Nicaragüa, compañera  Lylliam Méndez y 
compañero Iván Ljubetic.





CUATRO MÁRTIRES DE CHICAGO MUEREN EN LA HORCA

 



Hace 135 años:

 

 

                                                               Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                               Centro de Extensión e Investigación

                                                               Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 


 

El 11 de noviembre de 1887 fueron llevados al patíbulo Augusto Spies, George Engel, Alberto Parson y Adolfo Fischer. Los cuatro enfrentaron la muerte valiente y serenamente. Sabían que eran inocentes y que se les ahorcaba como una forma  de atemorizar a los obreros estadounidenses. Cada uno pronunció unas palabras antes de ser colgado.   Por ejemplo, Augusto Spies   proclamó: “Salud tiempo, en que nuestro silencio será más poderoso que nuestras voces hoy sofocadas por la muerte”.

 

EL TESTIMONIO DE JOSÉ MARTÍ

 


José  Martí

 

El patriota y poeta cubano José Martí fue testigo presencial de lo acontecido ese 11 de noviembre de 1886 en Chicago. En un reportaje enviado al periódico “La Nación”, de Buenos Aires, escribió:

 

“... Salen de sus celdas. Se dan las manos, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el de Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha... Les bajan las capuchas, luego una señal, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable...”

                 

 

 


LA HISTORIA COMENZÓ UN 1º DE MAYO

 

El 1º  de Mayo de 1886 se iniciaron en Estados Unidos cinco mil huelgas. En Chicago donde ese movimiento alcanzó gran fuerza.

El 4 de mayo se convocó a un mitin de protesta en la Plaza Haymarket de Chicago contra una masacre perpetrada por la policía el día anterior, Se estaba reuniendo una impresionante cantidad de trabajadores, cuando la policía procedió  a dispersarlos violentamente. Estalló una bomba en medio de los agentes, muriendo ocho de ellos. La fuerza represiva abrió fuego: cayeron 50 obreros.

Se decretó el Estado de Sitio. Fueron detenidos 31 dirigentes y periodistas proletarios. Se les responsabilizó del lanzamiento de la bomba.

 

El 21 de junio de 1886 comenzó el proceso contra los 31 trabajadores. Ocho de ellos fueron condenados a morir en la horca. La solidaridad internacional salvó a tres de la muerte. A Michael Schwab y  Samuel Fielden, se les conmutó la pena de muerte por cadena perpetua; a  Oscar Neebe, por 15 años de cárcel.

Se fijó como día para cumplir la condena de los otros cinco, el 11 de noviembre de 1887. Pero en la víspera, en la noche del 10 de noviembre, Louis Lingg, el más joven de los dirigentes, se suicidó haciendo estallar un cartucho de dinamita en la boca.

 

¡ERAN INOCENTES!

En 1893, el fiscal que había llevado la causa contra los 8 dirigentes, confesó, en su lecho de muerte, que fueron falsos todos los cargos contra  ellos. Entonces la “justicia” burguesa sin sentir vergüenza alguna, decretó la libertad de los tres detenidos y “reivindicó públicamente” a los otros cinco.

El crimen de Chicago no sólo costó la vida de esos cinco. Fueron asesinados y heridos cientos de trabajadores. También otros miles perdieron sus puestos de trabajo, sufrieron arresto, encarcelamiento, torturas. La mayoría eran inmigrantes: alemanes, italianos, españoles, rusos irlandeses, judíos, polacos...

Ninguno de ellos fue reivindicado.

 

EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES

En julio de 1889 tuvo lugar en París un Congreso de la Segunda Internacional. En éste se resolvió conmemorar cada 1º de Mayo el Día Internacional de los Trabajadores homenaje a los Mártires de Chicago.

 




EN EL 103 NATALICIO DE VÍCTOR DÍAZ LÓPEZ

 

 

 

 

 

                                                                   Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                                   Centro de Extensión e Investigación

                                                                   Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 




Víctor Manuel Díaz López nació en El Toco, un campamento de la oficina salitrera Ricaventura, cerca de Tocopilla, el 10 de noviembre de 1919. Su padre era minero y su madre, lavandera. Víctor era el cuarto de cinco hijos.

Empezó a trabajar desde muy niño. De pequeño ayudaba a su madre, entregando en las casas de los clientes los bultos de la ropa recién lavada. Trabajó vendiendo diarios por las calles de Tocopilla.

 

Los días 25 y 26 de diciembre de 1936 tuvo lugar el Congreso de Unidad Sindical,  al que concurrió la FOCH y otras dos organizaciones sindicales. De este evento surgió la Confederación de Trabajadores de Chile, CTCH.  Ésta ya no sólo agrupó a obreros, sino también a empleados.

Por entonces, Víctor Díaz López, tenía 18 años y comenzó a trabajar como minero en la mina de cobre La Despreciada, en Tocopilla.

En abril de 1940 ingresó al Partido Comunista de Chile.  Fue designado Secretario del Comité Local Tocopilla del Partido.

En 1943, Víctor Díaz asumió como secretario del Comité Regional Antofagasta. En el Décimo Tercer Congreso Nacional del Partido Comunista, efectuado en Santiago  del 8 al 15 de diciembre de 1945. Fue  elegido miembro del Comité Central.   Por entonces, ya le apodaban “Chino Díaz”.

 

En 1948 se casó con Selenisa Caro. Llevaba apenas un mes de casado, cuando fue detenido y relegado a  Pisagua.

Chile vivía  "el tiempo de la infamia", años de la represión anticomunista perpetrada por el traidor  González Videla. De Pisagua lo llevaron a Cosapilla, luego a Putre. Después a Copiapó.  Se fugó. Escapó a Santiago, donde se reunió de nuevo con Selenisa y los hijos; rehízo su hogar y se dedicó a cumplir las más diversas tareas como militante clandestino. 

En enero de 1951, Víctor Díaz López comenzó a trabajar en la imprenta Horizonte como obrero gráfico. Formado como minero, se convirtió rápidamente en un técnico de alto nivel en la industria gráfica.

Posteriormente fue el jefe de producción de la imprenta donde se publicaba, entre otros periódicos, el diario “El Siglo”.

Del 12 al 16 de febrero de 1953 se desarrolló el Congreso Constituyente de la Central Única de Trabajadores de Chile, CUT. Tuvo lugar en el Teatro Coliseo de Santiago y asistieron 2.355 delegados en representación de 952 organismos sindicales de todo el país.

En 1956, durante el segundo gobierno de Carlos Ibáñez, Víctor Díaz fue relegado a Putre. En ese año, cuando por  razones de seguridad, el Décimo Cuarto Congreso  del Partido Comunista, efectuado clandestinamente en Cartagena acordó disminuir sus miembros de 45 a 22, Víctor Díaz  salió de este organismo. Pero siguió teniendo altas responsabilidades, por ejemplo, encabezando el Comité Comunal San Miguel del Partido.

En 1957, nuevamente sufrió la pena de relegación en Putre.

Cuando en agosto de 1958, en plena campaña presidencial, fue derogada la ley maldita, Víctor Díaz López tenía 38 años.

En el Décimo Sexto Congreso Nacional del Partido Comunista, efectuado en Santiago entre el 13 y el 18 de marzo de 1962, Víctor Díaz fue elegido nuevamente miembro del Comité Central.

En las elecciones municipales  de abril de 1963, postuló como candidato a regidor en la Comuna de San Miguel. Se perdió por pocos votos.

1966 resultó un año muy importante para Víctor Díaz. Pasó a integrar la Comisión Política del Partido.

Por otra parte, en el Cuarto Congreso de la CUT, efectuado del 26 al 28 de agosto de1966, fue uno de los 12 dirigentes comunistas elegidos para el Consejo Nacional.

En 1969, Chile vive dos sucesos relevantes: el jueves 9 de octubre se fundó la Unidad Popular. Pocos días después, el 21 de octubre, se  produjo el alzamiento militar en el Regimiento Tacna. Víctor Díaz, entonces Secretario Nacional de Organización de la CUT reaccionó rápida y enérgicamente. Planteó: “No se trata de  dar un respaldo incondicional al gobierno democratacristiano de Frei, pero sí de enfrentar abiertamente y con todas las fuerzas al intento sedicioso”.

Y esa fue la posición del Partido Comunista y de la CUT.

 

El 4 de septiembre de 1970 triunfó Allende. El 3 de noviembre se inició el Gobierno Popular, la más grande conquista hasta ahora del movimiento obrero chileno.

El 1º de Mayo de 1971, en un gran acto de masas convocado por la CUT,  con la presencia del Presidente Salvador Allende, el Cardenal  Silva Henríquez, entre otras personalidades,  Víctor Díaz intervino en nombre de la Central.

Comenzó su discurso diciendo: “Por primera vez en la historia del movimiento sindical  chileno conmemoramos  el Primero de Mayo con un gobierno esencialmente democrático, pluripartidista, revolucionario y antiimperialista”.

El 21 de  agosto de 1971, Víctor Díaz  fue elegido por el Comité Central como  Subsecretario general del Partido Comunista. Ello fue anunciado públicamente por Luis Corvalán en gran acto realizado  al día siguiente, en el teatro Caupolicán.

 

El 4 de septiembre de 1973 casi un millón de personas desfilaron en Santiago apoyando al Gobierno Popular. En el estrado, junto al Presidente Allende,  estaba Víctor Díaz y otros dirigentes de la Unidad Popular.

En el año 1973 era Vicepresidente de la CUT.

 

Después del golpe del 11 de septiembre de 1973, encabezó la primera dirección clandestina del Partido Comunista.    Fue buscado febrilmente  por los agentes de la dictadura, encabezó la primera dirección clandestina del Partido Comunista. Durante dos años y medio dirigió acertadamente lucha antifascista, eludiendo a sus perseguidores.

Pero los agentes de Pinochet, ayudados por unos traidores, fueron cerrando  el cerco a la dirección comunista.

La Brigada Lautaro de la DINA montó la ratonera de la calle Conferencia 1587 de Santiago.

Allí fueron detenidos el 4 de mayo de 1976 los dirigentes Mario Zamorano y Jorge Muñoz;  el 5 de mayo, Jaime Donato y Uldarico Donaire ; el 6, Elisa  Escobar.

 

El  12 de mayo de 1976, las dos de la madrugada, agentes de la DINA, , irrumpieron en un domicilio en calle Bello Horizonte N°979, de la Comuna de Las Condes en Santiago. Allanaron el inmueble. Cuando encontraron a Víctor Díaz, que por entonces tenía 56 años, los agentes  gritaron: "¡Chino Díaz!, ¡al fin te pillamos comunista!  Lo tendieron  en el suelo de su pieza,  con los brazos atados  a su espalda, siendo  interrogado por dos agentes. Cada pregunta iba acompañada de un golpe de puño o puntapié en la cara o el cuerpo. Le preguntaban cuánto tiempo había estado en la casa, de dónde llegó, dónde tenía escondido los papeles y documentos, dónde guardaba la plata, también le preguntaban por otros dirigentes del Partido Comunista. Al no recibir respuesta, los agentes lo golpeaban cada vez con mayor violencia. Los golpes le hacían imposible hablar al dirigente comunista.

 

Víctor Díaz fue llevado a  Villa Grimaldi. A igual que los otros miembros de la primera dirección clandestina,   había sido  detenido por la Brigada Lautaro de la DINA. Lo condujeron a un recinto ubicado en calle Simón Bolívar 8800, Comuna de Las Condes, Santiago. Este era un cuartel de exterminio: Ningún preso que entraba salía vivo.

Allí los heroicos miembros de la primera dirección clandestina del Partido Comunista (Víctor Díaz, Mario Zamorano, Jorge Muñoz, Jaime Donato, Uldarico Donaire y Elisa Escobar)   fueron cruelmente torturados y asesinados. Luego lanzados al océano.

 

Sobre el caso de Víctor Díaz López, el Informe Rettig   señaló que:

“En la madrugada del 12 de mayo de 1976 fue detenido por varios agentes de la DINA, el Subsecretario General del PC Víctor Manuel DIAZ LOPEZ, quien fue trasladado a Villa Grimaldi, lugar en el que permaneció recluido en el sector denominado La Torre.  Al momento de su detención, Víctor Díaz portaba una cédula de identidad con el nombre de José Santos Garrido Retamal. Requerido por el tribunal, el Ministerio del Interior informó que efectivamente el ciudadano Garrido había sido detenido por Decreto Exento N. 2052 de fecha 12 de mayo de 1976, pero que había sido puesto en libertad por D.E. N. 2054 de fecha 13 de mayo de 1976.

Sin embargo, llamada a declarar una hermana del verdadero José Garrido, informó al tribunal que su hermano no había sido detenido y que ninguno de los hechos que le expuso el tribunal se relacionaba con él.

Víctor Díaz se encuentra desaparecido hasta la fecha. La Comisión está convencida de que su desaparición fue obra de agentes del Estado, quienes violaron así sus derechos humanos”.

 

¡Honor y gloria a los héroes de la primera dirección clandestina del Partido Comunista de Chile y a todos los combatientes antifascistas!

 

 

 

 

 

 


jueves, 10 de noviembre de 2022

EL FASCISMO ES UN PELIGRO VIVO + UNA INVITACIÓN DEL CEILER

 





 

 

El 6 de mayo de 1945, día en que fue derrotado el ejército nazi por las tropas soviéticas, el poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht, dijo: “Señores, no estén tan contentos con la derrota de Hitler. Porque, aunque el mundo se haya puesto de pie y haya destruido al bastardo, la puta que lo parió está de nuevo en celo.”  Agregando: 

“Estar contra el fascismo sin estar contra el capitalismo, equivale a  reclamar parte del ternero y oponerse a sacrificarlo.” 

¡Cuánta razón tenía y tiene Bertolt Brecht!  El fascismo sigue avanzado. Contemplad lo que ocurre en Italia, Suecia. En Brasil ganó Lula, pero cuantos millones apoyaron al fascista de Bolsonaro. Y en Chile, también crece el fascismo. 

A propósito de ello, deseo contar lo siguiente: 

Recuerdo que, mientras estuvimos en el exilio en la ciudad de Marburg, en Alemania Federal, todos   los días, como hoy,  9 de noviembre participábamos en una marcha junto al Chile Komitee, a los expresos políticos del nazismo (muchos de estos con el uniforme que usaron en la prisión) al Partido Comunista (DKP),  a las Juventudes Comunistas alemanas y otras organizaciones democráticas. 

La manifestación era para conmemorar la llamada “Noche de los Cristales Rotos”, que consistió en  una serie de linchamientos  y ataques combinados ocurridos en la Alemania nazi, comprendiendo también Austria, durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938. 

Feroz acción  llevado a cabo contra ciudadanos judíos por las tropas de asalto, junto con la población civil, mientras las autoridades nazis observaban sin intervenir. 

Este ha sido el mayor pogromo en la historia. Fueron destruidas las propiedades de más de 35 mil judíos, además de muchas Sinagogas. Precisamente la marcha finalizaba en una explanada donde hay  un monumento con la leyenda que indica que allí se levantaba  la Sinagoga de Marburg, que fue quemada el 9 de noviembre de 1938.

Una nueva muestra de la bestialidad del fascismo.


¡Alerta ciudadanos! Aún está fértil el vientre  del que repta  el fascismo. Es el capitalismo.

 

                                                                 Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                                 Centro de Extensión e Investigación

                                                                 Luis Emilio Recabarren, CEILER







INVITACIÓN DEL CEILER

 

Teresa Carvajal, fue una destacada dirigente de los obreros textiles y recordada líder de los pensionados. El CEILER le rinde homenaje al cumplirse su  106 natalicio. 

Te invitamos a participar en  este acto el   JUEVES 10 de noviembre de 2022,

a las 20 horas, vía Zoom.

  

El    CEILER, les invita a rendir homenaje a la gran dirigente comunista Teresa Carvajal.

El jueves 10 de noviembre a las 20 horas, via zoom:

unirse al siguiente enlace: 

https://us02web.zoom.us/j/85680420515...

 

Les esperamos 

ID de reunión: 856 8042 0515

Código de acceso: 520610

 

 


martes, 8 de noviembre de 2022

A 99 AÑOS DEL FRACASADO PUTSCH DE MUNICH

 

 

 

                                                         Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                         Centro de Extensión e Investigación

                                                         Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

 

 


 

En septiembre de 1919  Adolfo Hitler se unió  al Partido Obrero Alemán (Deutsche Arbeiterpartei, DAP), un partido político poco conocido, que  en 1920 cambió su nombre. Se llamó Partido Nacional Socialista Obrero Alemán. (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP),  comúnmente denominado Partido Nazi.

 Este partido político se formó y se desarrolló durante la posguerra de la Primera Guerra Mundial, como una entidad anticomunista, opuesto al Tratado de Versalles y al  gobierno de la República de Weimar. Era un partido chovinista, ultranacionalista y antisemita.

Ya en los primeros años de existencia del partido Adolfo Hitler ascendió a un lugar prominente. Era  uno de sus mejores oradores. Exigió a los otros miembros que lo hicieran líder, con la amenaza de abandonarlo. Contribuyó a ello que utilizó métodos violentos para alcanzar sus objetivos políticos. Esto ayudó también a reclutar nuevos miembros.

 

EL PUTSCH DE MÜNICH

También llamado Putsch de la Cervecería. Fue  un fallido golpe de Estado, llevado a cabo por miembros del Partido Nazi alemán (NSDAP). 

Comenzó en la tarde del 8 de noviembre de 1923 y fue desarticulado a la mañana siguiente.

Los hechos arrancaron a las 20:30 con la llegada a la cervecería Bürgerbräukeller –una de las más grandes y populosas de Múnich–, en la que el gobernador de Baviera, Gustav von Kahr, pronunciaba un discurso ante tres mil personas. A ella llegó  Adolfo Hitler, acompañado de unos seiscientos miembros de las SA (los "camisas pardas").

Los nazis bloquearon todas las salidas. 

Hitler, rodeado por  Göring, Hess y Rosenberg, disparó un tiro al techo del local, se encaramó en una silla y proclamó a gritos: "¡La revolución nacional ha comenzado!".

El gobernador y dos de sus hombres fueron tomados como rehenes y se declaró un gobierno provisional en la misma cervecería, al tiempo que partidarios del golpe ocupaban cuarteles del ejército y la policía.

Al amanecer del 9 de noviembre hubo combates en el Ministerio de Defensa bávaro, que causaron dos bajas mortales.

El  fracasado  Putsch de Múnich  en noviembre de 1923, y la posterior publicación de su libro  Mein Kampf («Mi  lucha»)  dieron a Hitler gran popularidad.

A mediados de la década de 1920, el partido entró en una lucha electoral en la que Hitler participó como orador y organizador. Hubo acciones violentas y reyertas callejeras entre militantes de izquierda y los nazis.

A finales de los años 20 y principios de los 30, los nazis consiguieron suficiente apoyo electoral para convertirse en el mayor partido político del Reichstag. Tuvo una mayoría simple en el parlamento, que convirtieron al partido de Hitler  en un efectivo poder de gobierno en la debilitada República de Weimar de 1933.

  

LA NOCHE DE LOS CRISTALES ROTOS 

Recuerdo que, mientras estuvimos en el exilio en la ciudad de Marburg, los días 9 de noviembre participábamos en una marcha junto al Chile Komitee, a los expresos políticos del nazismo (muchos de estos con el uniforme que usaron en la prisión) al Partido Comunista (DKP),  a las Juventudes Comunistas y otras organizaciones democráticas. 

La manifestación no era en recuerdo del fracasado putsch  de Múnich, sino para conmemorar la llamada “Noche de los Cristales Rotos”, que consistió  una serie de linchamientos y ataques combinados ocurridos en la Alemania nazi, comprendiendo también Austria, durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938. Feroz acción  llevado a cabo contra ciudadanos judíos por las tropas de asalto de la SA, junto con la población civil, mientras las autoridades alemanas observaban sin intervenir. Este ha sido el mayor pogromo en la historia. Fueron destruidas las propiedades de más 35 mil judíos, además de muchas Sinagogas. Precisamente la marcha finalizaba en una explanada con un monumento con la leyenda que indicaba que allí se levantaba  la Sinagoga de Marburg, que fue quemada el 9 de noviembre de 1938.

Una nueva muestra de la bestialidad del fascismo.