viernes, 17 de septiembre de 2021

ALLENDE LATINOAMERICANO, ANTIMPERIALISTA Y SOLIDARIO

 




 


 

Primera parte

 

El imperialismo es una realidad. No es una ficción. No es una consigna política. 

El imperialismo existe y para subsistir necesita que también existan y perduren las estructuras del subdesarrollo. 

La situación del subdesarrollo no confiere a nuestros países una originalidad propia en materia económica y política. Se encuentran ligados dialécticamente a los países avanzados por lazos de explotación y de dependencia que fluyen de la esencia misma del imperialismo. 

Salvador Allende, Conferencia, Universidad de la República de Montevideo, 13 abril 1967*1                                                                      

El legado universal de Allende  ha  cristalizado en variados ámbitos, uno de ellos las manifestaciones que abren las grandes alamedas del continente pugnando por recuperar la dignidad destruida por el neoliberalismo, potenciando objetivos requiere ampliar una conciencia de masas antimperialista nutriéndose del  internacionalismo del “compañero Presidente”, más aun cuando la oligarquía continental y los laboratorios de la ideología dominante intensifican su feroz campaña anticomunista, demonizan y agreden, -como hicieron con Allende-, a  los gobiernos de Cuba, Venezuela,  Nicaragua u organismo como el Foro de Sao Paulo y cualquier expresión de soberanía desplegando  la intoxicación mediática en que  manipulan con desparpajo lo que  históricamente han atropellado, los derechos humanos, haciendo vacilar incluso a “ izquierdistas” que abrumados por el  poder comunicacional sucumben  y obstan por el  cálculo de “lo políticamente correcto”  acoplándose a la tendencia de opinión impuesta  o, se inhiben,  especialmente en periodos electorales.   

Salvador Allende en su trayectoria y aun en complejas coyunturas mantuvo consecuentemente sus concepciones internacionalistas resaltando  el valor de la solidaridad con  otros pueblos y la importancia de hermanar la lucha  liberadora de Chile  con los países del mundo potenciando así  fuerzas frente al inmenso poder del imperialismo. 

Antes de llegar a la presidencia del país, desde el Senado, foros internacionales o en mítines   populares practico  su  internacionalismo,  condeno la dictadura de Pérez Jiménez y apoyado la solidaridad con los exiliados de Venezuela viaja a Caracas trasladando los restos  de Valmore Rodríguez  fallecido en Chile;   apoyo al Movimiento de Liberación Dominicano contra tiranía de Leónidas Trujillo y al ser invadida  República  por los marines derrocado Juan Bosch demanda a Lyndon Johnson  el retiro de las tropas y respeto por su  autodeterminación y soberanía, gestiona con el general Lázaro Cárdenas de México la conformación de la Primera Conferencia Latinoamericana por la Soberanía como un ente continental antimperialista, idéntica actitud asume al ser derrocado Joao Goulart en Brasil emplazando al gobierno norteamericano por su descarado apoyo al dictador Castello Branco; denuncio el derribamiento del Gobierno de Jacobo Arbenz en Guatemala develando el maniqueo uso del “peligro comunista”  para encubrir el objetivo de mantener la expoliación de las riquezas del continente. 

Al caer el Che en Bolivia califica el  hecho como un holocausto que conmueve la conciencia revolucionaria exaltando su perfil humanista, demandó el traslado los restos del Che a Chile , no lo amilano la furiosa campaña de la derecha y El Mercurio logrando trasladar a Tahití  a Pombo, Urbano, y Benigno, compañeros sobrevivientes del Che  para que llegaran a Cuba, a sus detractores respondió, “Para un militante de la revolución latinoamericana es un deber legítimo y honroso prestar solidaridad - humana e ideológica- a los compañeros militantes de la misma revolución. Eso es algo que todo revolucionario entiende y acepta, eso es algo que ningún lacayo y mercenario comprenderá nunca.* 2 

En mayo  de 1965 frente a la invasión yankee a Santo Domingo  denuncia el fracaso del panamericanismo  instando a que Latinoamérica se libere del servilismo e inoperancia de la OEA y se dé un instrumento independiente y soberano.  Condeno ya el bloqueo contra Cuba que hoy persiste y se extiende contra Venezuela: “El bloqueo internacional, el cierre del comercio, la actitud asumida por Estados Unidos frente a Cuba, están señalando el propósito irrevocable de aquel país de impedir los movimientos emancipadores de América Latina conquisten el poder para cristalizar sus ideales”.*3 

En el mismo periodo concurre  a la Conferencia Tricontinental de la Habana  propiciando la creación de la Organización Latinoamericana de Solidaridad, OLAS iniciativa por la cual la derecha y El Mercurio  demandan su desafuero y renuncia a la presidencia del Senado propósito que no se concreta. 

Viaja a la Unión Soviética, Asia, Corea del Norte, Laos, Camboya y solidarizando con la lucha liberadora de Viet Nam conoce  a Ho Chi Minh de quien dice “En mi vida había tenido instantes de emoción como cuando fui abrazado  por el Presidente Ho Chi Minh. Créanme  que hubo un instante, un momento largo en que no fui capaz de articular palabra. Pienso que nunca había estado más elocuente que en esa ocasión en que no fui capaz de hablar”.*4 

Verifica su  lucha antimperialista previa a su gestión presidencial mediante la  pedagogía  en manifestaciones populares, foros, acciones solidarias, exposición rechazando  la Operación UNITAS VII  CHILE en octubre de 1966, ( acto  premonitorio, el golpe fascista de 1973  se concretó bajo la cobertura de la  Operación UNITAS XIV , los oficiales de la Office of Naval Intelligence  desde los buques de la Armada gringa en las afueras de Valparaíso digitaron al Almirante  Merino encumbrado de facto en el mando), señalo Allende en el Senado : “Hemos nacido a la vida política de este país, para luchar, esencialmente, contra la penetración imperialista norteamericana, porque sabemos que ello constituye el obstáculo más fuerte y poderoso que impide nuestro desarrollo económico, social y cultural. Hemos nacido para luchar por la independencia económica  de Chile, que hoy no existe, porque somos un país estrujado por el imperialismo norteamericano, dueño de nuestra riqueza fundamental”.   *5

Y refuerza: “Por eso decimos que en los países en vías de desarrollo, subdesarrollados, sumergidos o como quiera llamárselos, no puede haber revolución liberadora si ella no es antimperialista  *6. 

Con  el mismo objetivo denuncio el contenido del tratado Interamericano de Asistencia Reciproca, los Tratados de Ayuda Militar entre Chile y Estados Unidos,  el encubierto objetivo de la  Alianza para el Progreso que imponía una brutal influencia financiera, el bloqueo a Cuba, la agresión bélica contra Viet Nam, la coincidencia en la lucha por la Paz con la Unión Soviética, el rechazo a la imposición de las fronteras ideológicas funcionales a la hegemonía de dominación imperialista, etc... 

Su liderazgo logra concitar la unidad entre fuerzas con diferentes matrices ideológicas logrando abrir camino institucional a las realizaciones por la soberanía plena recuperando las riquezas en manos foráneas aportando a la tesis de alcanzar la construcción de pueblo continente en América Latina.

 

Ivan Muñoz R. 

Coordinador COMBOL CHILE 

Santiago 11 septiembre 2021

  

*1  Archivo Salvador Allende, América Latina un Pueblo Continente, pag  87, Universidad Autónoma de México 

*2  Allende, La biografía, pag. 222 Mario Amorós 

*3 Archivo Salvador Allende América Latina un Pueblo Continente pag.  125 Universidad Autónoma de México

*4  Allende La Biografía, pag, 227 Mario Amorós 

*5,6 Archivo Salvador Allende América Latina un Pueblo Continente pag. 125,  130 Universidad Autónoma de México




miércoles, 15 de septiembre de 2021

DE LOS ESCRITOS DE DON LUCHO





DE LOS ESCRITOS DE LUIS CORVALÁN                                  




                                       Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                       Centro de Extensión e Investigación

                                       Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

 

EL MAESTRO PALMITA

“Al terminar mi primer año de normalista volví a Tomé de vacaciones. En menos de seis meses, desde el 26 de julio, una sucesión de acontecimientos había sacudido al país y conmocionado a mucha gente. En mi pueblo encontré ahora comunistas.

Hice migas con un zapatero remendón, el maestro Palmita, que era miembro  del Partido. Cada vez que me hablaba de la cesantía y la miseria, demostraba cierto Orgullo por su oficio.

-Por la casa del zapatero –me decía- pasa el hambre, pero no entra. Todos los días cae algo, aunque sólo sea para parar la olla.

Palmita era de Tomé adentro, de Guarilihue, que es una larga y profunda quebrada de suave pendiente, donde viven pequeños viñateros. El lugar constituye uno de los mejores microclimas que produce una exquisita uva ‘Italia’ y un excelente pipeño.

Cierta vez, Palmita me invitó a una reunión comunista que se llevó a cabo en una casa del cerro Estanque. En tal ocasión di el paso más importante de mi vida: ingresé al Partido. Fue en 1932, creo que en el mes de febrero.

Hasta hace algunos años, el maestro Palmita vivió siempre en Tomé, detrás de la estación, en el cerro Alegre. Lo pasé a ver varias veces. Supe de su muerte cuando ya se le había sepultado. De haberlo sabido oportunamente habría estado en la despedida de sus restos mortales. Nunca olvidaré a ese hombre sencillo, enredado para hablar, pero claro de pensamiento, que un día del verano tomecino me abrió las puertas del Partido.” (De “De lo vivido y lo peleado”. Santiago, 1977,  páginas 19 y 20)

 

COMIENZA LA REPRESIÓN DE GGV

“El día 21 de octubre (de 1947), el Consejo de Gabinete dispuso la detención del Comité Central del Partido Comunista y de los dirigentes comunistas y obreros de provincia. En la madrugada del día 22, más de mil combatientes revolucionarios fueron detenidos. Quinientos marcharon, en una primera partida, hacia la abandonada y lejana caleta de Pisagua, donde González Videla inauguraba un campo de concentración, copiando los métodos de Hitler.  (“Ricardo Fonseca, combatiente ejemplar”. Santiago, 1952, Páginas 200- 201) 

                                                                   

LA ABSTENCIÓN NO ES POLÍTICA DE LOS COMUNISTAS

“En marzo de 1949 se realizaron las más fraudulentas elecciones que conoce la Historia de Chile. Treinta y cinco mil ciudadanos habían sido borrados de los registros electorales. Más de veinte mil estaban lanzados lejos de sus antiguos sitios de inscripción. El Partido Comunista no tenía derecho a presentar candidatos. La censura de prensa arreciaba. Fabulosas cajas electorales se habían formado a favor de los candidatos antipopulares. Los resultados podían conocerse de antemano. Sin embargo, el deber del Partido del proletariado consistía en no dejarle libre el campo al adversario y en participar en las elecciones para denunciar su carácter fraudulento... En torno a este problema, Ricardo (Fonseca) tuvo una violenta discusión con Luis Reinoso, entonces Secretario de Organización del Comité Central... Reinoso pretendió en esa época llevar al Partido al aislamiento, a la pérdida de su papel de vanguardia, planteando que debía abstenerse de participar en las elecciones. Ricardo, y junto a él la Dirección del Partido, sostuvo que la abstención no es política de los comunistas.”   (“Ricardo Fonseca combatiente ejemplar”. Santiago, 1952,  Páginas 216-217)

 

“VÍA NO ARMADA”

“Tuvimos otras opiniones diferentes, no discrepantes, de las que tenían los comunistas soviéticos. Una de ellas la expresamos en la Conferencia internacional de  75 partidos comunistas y obreros que se realizó en Moscú desde el 5 al 17 de junio de 1969. Concurrí a ese encuentro junto con Volodia Teitelboim, Gaspar Díaz y José Miguel Varas. Ya entonces Chile despertaba el interés político mundial. Las fuerzas de izquierda habían dado origen a la Unidad Popular y se proponían conquistar el gobierno en las elecciones del año siguiente, para realizar las transformaciones revolucionarias que habían madurado en el seno de la sociedad y abrir camino al socialismo por una vía no armada. Creo que como un estímulo a este esfuerzo creador me designaron presidente de una de las sesiones de la Conferencia.

En mi intervención opiné sobre los asuntos que preocupaban al movimiento comunista internacional y hablé del proceso democrático en que estábamos empeñados en el país. Los comunistas chilenos habíamos llegado a la conclusión de que no era correcta la expresión ‘vía pacífica’ con que se había nominado la posibilidad de alcanzar el poder, en determinados países y circunstancias, sin recurrir al uso generalizado de las armas. A nombre de la delegación del Partido propuse cambiarla por la de ‘vía no armada’. La expresión ‘vía pacífica’ no reflejaba el verdadero carácter de la lucha que revestía a menudo formas violentas y comprendía fuertes enfrentamientos populares con el aparato policial del poder burgués, como en los casos de ‘tomas’ de terrenos por familias sin casa o de tierras, por parte de campesinos y mapuches. ‘Para expresarnos con precisión –dije- no es lo más adecuado llamar vía pacífica a una lucha como la que se realiza en Chile, y creemos que en otros países donde los trabajadores y las masas populares recurren a menudo a huelgas de tipo nacional, ocupan fábricas y terrenos para levantar viviendas y llevan a cabo constantes manifestaciones callejeras que generalmente chocan con la policía. De este modo –agregué- muchas de las conquistas del pueblo se logran o se defienden al precio de la vida y de la sangre’.

Nuestra propuesta no prosperó, pero nosotros seguimos considerándola justa y usándola por largo tiempo. La acogieron otros partidos, entre ellos el uruguayo”.

(Luis Corvalán: “De Lo vivido y lo peleado”,    páginas 103 y 104)


“LA RUEDA DE LA HISTORIA NO SE DETENDRÁ”

“El mundo no puede seguir como está ni continuar por la pendiente de su autodestrucción. El siglo XXI será el siglo de las mayores explosiones sociales en procura de la justicia social, a favor de la supervivencia humana y en defensa de la vida terrestre.

Mientras el hombre pueble la Tierra, la rueda de la historia no se detendrá. Y hasta se puede sostener  que no gira ni girará hacia atrás, si tenemos presente que el progreso humano no se desenvuelve en línea recta, sino  avanza resolviendo las contradicciones que surgen incesantemente en la sociedad y el homo sapiens jamás dejará de  pensar, soñar y luchar por una vida siempre mejor”. (Luis Corvalán:

“El derrumbe del poder soviético”, página 150)

 

“COMISIÓN DE CUADROS”

“Desde aquel tiempo viene la anécdota siguiente:

Una persona llega hasta un local del Partido a solicitar su ingreso a las filas. El dirigente que lo recibe lo felicita por esta decisión y le expresa que el Partido se caracteriza por su disciplina, que es imperativo ser puntuales, asistir con regularidad  a las reuniones, y constituirse en el mejor ejemplo en todo para su familia, vecinos y compañeros de trabajo. Le advierte que los comunistas no son abstemios, pero que los borrachos no se toleran en sus filas. Y lo interroga seriamente:

-          ¿Está de acuerdo?

-          Sí, contesta el solicitante.

A continuación, le habla de la vida familiar del comunista y de la lealtad  que debe demostrar permanentemente a su compañera.

-          El comunista –le dice- no puede llevar una doble vida familiar. Ni siquiera debe andar coqueteando con otras mujeres.

Y le pregunta mirándolo directamente a los ojos:

-          ¿Está de acuerdo?

-          Sí, responde otra vez, aunque con menos entusiasmo.

Y por último le hace  presente los riesgos que presupone ser comunista. Con voz pausada, le habla de que los compañeros suelen perder el empleo, ser detenidos, sufrir persecuciones, etc., para terminar haciéndole la pregunta más peliaguda, la de si está dispuesto incluso a morir por el Partido.

-          Sí, contesta firme el interpelado, y bajando la voz agrega para su propio coleto:

-          ¡Chis! ¡para la perra vida que voy a llevar...!

 

Se trata, obviamente, de una historia donde el humor se basa en la exageración, porque la vida del comunista no está asociada  sólo a los riesgos que se mencionan, sino también a la felicidad de encontrar un camino que le permita luchar por un ideal noble, ser útil a su pueblo y darle un sentido a la vida más allá del querido pero reducido círculo de la familia. Pero también la anécdota refleja la forma con que a veces se han tratado los problemas como si el Partido Comunista fuese un monasterio y el Santo Oficio la Comisión de Control y Cuadros”. (Luis Corvalán: “De lo vivido y lo peleado. Memorias”,  página 103)

 

 


EL GOLPE FASCISTA EN DESARROLLO

 


  

                                       Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                       Centro de Extensión e Investigación

                                       Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

Recuerda Carlos Toro: “Alrededor de las 5,30 horas sonó el teléfono. Atendí. Me llamaban los compañeros ferroviarios de Valparaíso para informar que: ‘la escuadra había regresado en la madrugada a Valparaíso y que en ese momento la marinería se estaba tomando las instalaciones ferroviarias del puerto’. Con esta nueva noticia, llamé inmediatamente a Tomás Moro. Me atendió Joan Garcés. Mira, le dije, se está dando un conato subversivo de la marina en Valparaíso. 

Tengo la impresión de que fue la primera alerta que él llegó al Presidente. Aunque no estoy seguro de ello. También pudo recibirla por otros conductos.

En seguida llamé a Mario Zamorano y le relaté los hechos y me respondió: ‘yo me voy a encargar de avisarle a los  miembros de la Comisión Política, para que se dirijan de inmediato al local del Partido en calle Vergara. Nos vemos allá’.” (Carlos Toro: “La Guardia muere , pero no se rinde…Mierda. Memorias”, página 81) 

A las 6,20 de la mañana del 11 de septiembre de 1973, el presidente Allende recibió un llamado telefónico en su residencia de Tomás Moro. Se trasladó a La Moneda. A las 8,30 las tropas golpistas se apoderaron de las calles de la capital. 

Los fascistas instaron a rendirse al Presidente.  Les respondió: “Como generales traidores que son no conocen a los hombres de honor”.

Numerosos ministros, hombres de gobierno, dirigentes de la UP, sus hijas Beatriz e Isabel, llegaron a reunirse con Allende.

Éste  ordenó salir a las mujeres y a los hombres que no tienen armas: “Vivos serán más  útiles para la lucha revolucionaria”. 

A las 9,15 se inició el ataque contra La Moneda, defendida apenas por menos de 40 combatientes. Los asaltantes del poder embistieron con infantería, blindados, artillería. A las 12 horas, aviones rasantes bombardearon el Palacio de Gobierno.

 

Allende se dirigió al pueblo en cuatro oportunidades por radio. En su último discurso transmitido por Radio Magallanes del Partido Comunista, dijo: 

“…  La historia no se detiene ni con represión ni con el crimen.  Esta es una etapa que será superada, éste es un momento duro y difícil.”

“Ante estos hechos sólo me cabe decirles a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser cegada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen, ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos”. 

“¡Trabajadores de mi patria! Tengo fe en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. 

Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. 

¡Viva Chile, viva el pueblo, vivan los trabajadores! 

Estas son mis últimas palabras, teniendo la certeza que mi sacrificio no será en vano. 

Tengo la certeza que por lo menos, habrá una sanción moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición. 

Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa. Me seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes, por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la patria…”

  

LA DICTADURA FASCISTA 

Durante 16 años y seis meses, del 11 de septiembre de 1973 al 11 de marzo de 1990, el pueblo chileno sufrió una de las tiranías más sanguinarias de la historia de la humanidad. 

El Partido Comunista fue perseguido con saña: dos Comités Centrales y uno de las Juventudes Comunistas fueron detenidos, y asesinados. Forman parte de la lista de detenidos desaparecidos. José Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino son horriblemente degollados. 

El régimen fascista barrió con todo elemento democrático: quemó los Registros Electorales; prohibió los partidos políticos y las organizaciones sindicales; disolvió el Congreso, que fue reemplazado por un nuevo poder legislativo: los comandantes en jefe de las tres ramas de las FF AA y el Director de Carabineros. 

La dictadura se "institucionalizó" a través de la Constitución de 1980; del Plan Laboral, que entró en vigor el 1 de julio de 1979; la Ley Electoral, etc.

 

EL GENOCIDIO

La base teórica  de los crímenes perpetrados por la dictadura fue la Doctrina de Seguridad Nacional: la guerra de exterminio contra el enemigo interno, calificado genéricamente como comunismo.

 

CIFRAS OFICIALES DE VÍCTIMAS DE LA DICTADURA FASCISTA 

Hubo cinco instancias oficiales  para estudiar los atropellos a los derechos humanos bajo la dictadura: la Comisión Nacional  de Verdad y Reconciliación o Comisión Rettig (marzo de 1991), la Comisión Rettig II,  la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación (febrero 1992, La Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura  o Comisión Valech (2004) y la Comisión Valech II (2010). Las cinco, luego de recibir miles de testimonios, evacuaron un informe. 

De la suma de todos estos informes, las cifras oficiales entregan un   total final  de 3.227 víctimas 2.125 asesinados y 1.102 detenidos- desaparecidos. 

Además, los agentes de la dictadura detuvieron y torturaron a 31.831 patriotas. Más de 200  mil personas fueron lanzados al exilio, repartidos en 50 países.

 


CEILER SOLIDARIZA CON CUBA

 







¿POR QUÉ EL IMPERIALISMO ECHÓ MANO AL GOLPE FASCISTA EN CHILE?

 


                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                       Centro de Extensión e Investigación

                                       Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

Ocurrió en Chile el 11 de septiembre de 1973. El imperialismo y la reacción criolla emplearon  la forma más violenta y cruel de golpe de estado, un golpe fascista. El violento asalto del gobierno; la destrucción de toda forma  de democracia, el exterminio físico de los revolucionarios, comenzando por el heroico compañero Presidente. Esto,  con el objetivo de paralizar por  el terror al pueblo. Un ejemplo concreto de ello fue el bombardeo de La Moneda. Inútil desde un punto de vista militar, pero efectivo para infundir el miedo a la población. 

El golpe fue la respuesta de la burguesía más reaccionaria a los avances logrados por el movimiento obrero. No fue sólo la “inspiración” de un grupo de milicos antipatriotas y traidores. 

Fue la respuesta a los avances alcanzados por un poderoso movimiento obrero, creado por Luis Emilio Recabarren en la segunda década del siglo XX, cuya conquista más importante hasta ahora, ha sido el Gobierno Popular. 

Fue la respuesta contrarrevolucionaria llevada a cabo  por parte de la burguesía  chilena,  de sus partidos, como el Partido Nacional (los actuales UDI), la Democracia Cristiana y otros grupúsculos. Pero, lo determinante fue la acción  de la burguesía más poderosa y reaccionaria del mundo, el imperialismo estadounidense. Ella encabezó la conjura contra el Gobierno de Allende. 

Fue su reacción ante la fuerza que el ejemplo chileno ejercía en los pueblos del mundo y en especial de América Latina. 

Por eso se unieron en una “santa alianza” Nixon, Kissinger, la ITT, la Pepsi cola, la Anaconda, la Kennecott, Frei Montalva, Patricio Aylwin, Onofre Jarpa, Sergio Diez, Francisco Bulnes, Pedro Ibáñez, Jaime Guzmán, El Mercurio, La Tercera y otros medios de comunicación. Todos representantes de los intereses del imperialismo, los latifundistas y la burguesía monopolista criolla. 

El golpe del  11 de septiembre de 1973 fue un golpe fascista. 

Fascista por la violencia física y sicológica que se empleó y, porque su objetivo no era reemplazar a un gobierno por otro, sino cambiar de raíz el proyecto revolucionario y popular impulsado por la Unidad Popular, por otro contrarrevolucionario, que impuso a sangre y fuego: el neoliberalismo, el capitalismo más salvaje. Para lograrlo emplearon el terrorismo de estado, perpetrando el genocidio del pueblo chileno. Primero empleó  la represión masiva, después creó organismos para detener, torturar, hacer desaparecer y asesinar  en forma selectiva. Entre estos estaban la DINA, CNI, el Comando Conjunto, etc. Fueron miles las víctimas de la violencia fascista. 

Su objetivo era cambiar a Chile en todos sus aspectos. Y, desgraciadamente, en 17 años lo lograron.

 



EL FASCISMO HIJO LEGÍTIMO DEL IMPERIALISMO

 

 

 

                                       Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                       Centro de Extensión e Investigación

                                       Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

La sociedad capitalista es un régimen en que existen dos clases antagónicas: la burguesía, dueña de los medios de producción, y los trabajadores que, para poder subsistir, deben vender su fuerza de trabajo a los poseedores de los medios de producción.

Como en toda sociedad dividida en clases antagónicas, en el capitalismo existe un Estado, que es un instrumento de dominación de la minoría (los capitalistas) sobre la mayoría (los trabajadores).

En todo régimen con clases antagónicas, existen las luchas de clases. A veces oculta, subterránea, otras abierta.  Para los trabajadores esta lucha contra la burguesía tiene tres aspectos: lucha económica, lucha ideológica y lucha política. 

La burguesía ejerce su dictadura sobre la mayoría de la población en la forma más sutil posible.  La clase dominante cubre su dictadura con una capa cosmética de democracia. Se celebran elecciones. Se realizan cambios  siempre que no perjudican los intereses de la burguesía. Cambios a lo gatopardo. 

Pero cuando los trabajadores llevan adelante la lucha económica, exigiendo reivindicaciones socioeconómicas, como, por ejemplo, aumento de salarios,  y  esas luchas adquieren fuerza, entonces las clases dominantes convierten esas luchas económicas en conflictos políticos. Intervienen los gobiernos burgueses a favor de los patrones, emplean la violencia reaccionaria utilizando militares y policías. Masacran. Ello ocurrió alrededor de 50 veces en el Chile del siglo XX. 

Y cuando los trabajadores, utilizando los mismos medios de la burguesía, logran ganar parte del poder, el Ejecutivo, y desde ahí realizan cambios revolucionarios en dirección al socialismo y, si a eso se agrega, un poderoso movimiento obrero, un Partido Comunista con doscientos mil militantes, fuertes organizaciones sindicales, trabajadores con firme conciencia de clase y con un irrestricto apoyo a su gobierno,  entonces la burguesía, que ve peligrar  su poder, lanza por la borda todo el aparataje democrático, que ya no le sirve, y echa manos al fascismo, la forma más violenta y cruel de sus métodos de dominación.

 


A 35 AÑOS DEL FRUSTRADO INTENTO DE TIRANICIDIO (OPERACIÓN SIGLO XX)

 

 

                                                 Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                Centro de Extensión e Investigación

                                                Luis Emilio Recabarren,  CEILER





La Operación Siglo XX o Patria Nueva es llevada a cabo por una veintena de miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, con elementos provenientes de la Internación de armas de Carrizal Bajo, que no alcanzan a ser decomisados por los servicios de seguridad de la dictadura

 

PLANIFICACIÓN 

El General Pinochet durante los fines de semana suele dirigirse a su casa de descanso en El Melocotón (Cajón del Maipo), junto con parte de su familia y protegido por su escolta. La caravana en que se traslada el tirano siempre incluye dos automóviles blindados similares y de vidrios oscuros. Esto por dos razones: en caso de desperfecto del automóvil que lleva a Pinochet, se dispone de inmediato de otro; y que de producirse un atentado a la comitiva, tenga el enemigo como primera dificultad la imposibilidad de saber en cuál de los dos automóviles viaja Pinochet.

El Comando del FPMR decide que el  tiranicidio se realice  durante el trayecto de regreso a Santiago. Se planifica detalladamente una emboscada en la Cuesta Las Achupallas. Los frentistas César Bunster (hijo de un ex-diplomático de Salvador Allende) y Cecilia Magnise  se encargan de conseguir los vehículos necesarios, como también arrendar una casona en el sector de La Obra, donde permanece la totalidad del equipo.

 

CUIDADOSA ELECCIÓN DEL LUGAR 

El lugar del operativo es minuciosamente seleccionado. Al costado norte (a la derecha del camino en el sentido Cajón del Maipo-Santiago) se encuentra un pequeño cerro donde se parapetarán los atacantes, mientras que al costado sur del camino hay  un barranco de cerca de 20 metros de altura. De esta forma, los accidentes geográficos dificultarán la retirada, la protección y la efectividad del armamento de la escolta. Simultáneamente, un vehículo con una casa rodante acoplada y una camioneta todo terreno impedirán cualquier posible salida.

 

SE DEBE POSTERGAR LA ACCIÓN 

La acción está programada para el domingo 31 de agosto de 1986 en la tarde. Sin embargo, la noche anterior fallece el Ex-Presidente Jorge Alessandri Rodríguez. Debido a ello, el General Pinochet regresa a Santiago durante la madrugada, lo que no puede ser previsto. Entonces, los frentistas, caracterizados como seminaristas de una orden religiosa, se trasladan a la localidad de San Alfonso, permaneciendo ahí hasta el domingo 7 de septiembre de 1986. El armamento con que cuentan son: 16 fusiles M-16, 10 lanzacohetes|M72 LAW, 1 Fusil SIG calibre 7,62 mm, 1 subfusil P25, y un número indeterminado de granadas de mano caseras.

 

LA ESCOLTA DEL TIRANO 

Por su parte, la escolta presidencial cuenta con subfusiles Uzi y Mini Uzi, granadas de mano, revólveres Rossi, y fusiles Galil.

La comitiva precedida por 2 motoristas de Carabineros está entonces conformada así:

El primer vehículo es tripulado por 4 Carabineros; en el segundo vehículo (Mercedes Benz blindado) viaja el General Pinochet con su nieto Rodrigo García, su Edecán Naval Capitán de Fragata Pedro Arrieta, y su conductor, un Cabo 2º de Ejército;  en el tercer vehículo viajan 4 escoltas de civil al mando de un Capitán de Ejército (jefe de la escolta) y 3 funcionarios de Ejército. El cuarto vehículo es un Mercedes Benz alternativo en el que va un médico. El quinto vehículo cierra  la comitiva, un Ford tripulado por 4 comandos de Ejército.

 

LOS FRENTISTAS 

Los atacantes están conformados de  la siguiente manera: 

Unidad 501: Integrada por Rodrigo Rodríguez Otero (Jorge), Cristián Acevedo Mardones (David), Héctor Maturana Urzúa (Axel), Víctor Díaz Caro (Enzo), Héctor Luis Figueroa (Víctor) y Arnaldo Arenas Bejas (Milton). Actúan como grupo interruptor, su misión es detener a la comitiva mediante un automóvil Station Wagon con una casa rodante. 

Unidad 502: Integrada por José Joaquín Valenzuela Levi (Ernesto), Julio Guerra Olivares (Guido), Lenin Peralta Véliz (Oscar) y un frentista solamente identificado como "Juan". Apostados en un cerro al costado derecho del camino, su misión es concentrar el fuego en los primeros vehículos. 

Unidad 503: Integrada por Mauricio Hernández Norambuena (Ramiro), Alexis Soto (Marcos), Jorge Mario Angulo (Pedro) y un frentista solo identificado como "Rodrigo". Apostados igual que la anterior, su misión es concentrar el fuego en el vehículo del General Pinochet. 

Unidad 504: Integrada por Mauricio Arenas Bejas (Joaquín), Juan Moreno Ávila (Sacha), Juan Ordenes Narváez (Daniel) y un frentista solamente identificado como "Javier". Conforman el grupo de bloqueo, a bordo de una camioneta todo terreno, su misión es impedir la fuga de cualquier vehículo de la comitiva.

 

DOMINGO 7 DE SEPTIEMBRE DE 1986 

Cerca de las 18,20 horas dos mujeres frentistas que se alojan en la residencial "Inesita" en San José de Maipo, comunican telefónicamente al Comandante Ernesto que la comitiva presidencial está en esos momentos pasando frente a ellas, e inmediatamente el grupo guerrillero se dirige al sitio de la emboscada, la Cuesta Las Achupallas, ubicada entre el sector de La Obra y el pueblo Las Vertientes.

Una vez en el sector, los frentistas se percatan de la presencia de una patrulla de Carabineros dirigiendo el tránsito en el cruce San Juan de Pirque. Son neutralizados con ráfagas de fusiles M-16.

 

SE INICIA LA OPERACIÓN 

A las 18,35 horas, la comitiva de presidencial llega al sector del operativo. En la Cuesta Las Achupallas es interceptada por la Unidad 501, que tras dejar pasar a los dos motoristas de Carabineros, obstruye el tránsito con un automóvil que lleva acoplada una casa rodante e inmediatamente abren fuego contra el primer vehículo. Cuando la comitiva  está sobre el punto, las unidades 502 y 503, parapetadas en los faldeos de un cerro de la cuesta, empiezan el ataque.              


     

La escolta presidencial reacciona de inmediato respondiendo al fuego, pero los frentistas están bien parapetados, lo que hace muy difícil repeler el ataque. Además el sector, tan bien escogido, debido a sus características geográficas, se produce silencio radial, haciendo imposible comunicarse desde ahí con otras unidades policiales o militares.

 

LA AGILIDAD DE UN CHOFER 

Pinochet y su nieto van en el primer Mercedes Benz blindado. Su conductor en una ágil maniobra logra hacer girar el auto para regresar a El Melocotón. Recibe el impacto de un  cohete M72 LAW, que no estalla.  Resultan con heridas leves. Pasan a escasos metros de un grupo de bloqueo, que está en ese sitio, precisamente para impedir que   el Mercedes Benz de Pinochet pueda escapar emprendiendo rumbo de vuelta. Así se salva el dictador. 



                 

Cinco escoltas mueren en el intento de tiranicidio, mientras que 11 resultan heridos. La acción dura entre 5 a 6 minutos. Ninguno de los miembros del FPMR es herido. Todos corren raudos hacia Santiago. El vehículo que encabeza la caravana lleva  baliza. Y como a esa hora regresa siempre el tirano, los carabineros que controlan el trayecto, creen que es la comitiva de Pinochet e incluso la saludan a su paso.

 

CONMOCIÓN MUNDIAL

La acción conmueve a Chile y al mundo. El periódico “El País”, de Madrid, en su editorial del martes 9 de septiembre de 1986 escribe: 

“El atentado de que ha sido víctima el general Pinochet… indica un salto cualitativo en la capacidad del Frente…” 

“A pesar de que las fuerzas moderadas de la oposición, en particular la Democracia Cristiana, condenan toda utilización de métodos violentos, no se puede cerrar los ojos ante el hecho de que la influencia del Partido Comunista, que apoya al Frente, está creciendo sensiblemente, sobre en los sectores más jóvenes y radicales del país, en las universidades y en las poblaciones que rodean a la capital, en las que se concentran las capas más expoliadas y desesperadas. Ello se ha traducido en éxitos comunistas en recientes elecciones universitarias y sindicales…”

  

LAS RAZONES DEL FRACASO 

Luis Corvalán, en “De lo vivido y lo peleado”, sostiene: 

“La culpa del fracaso se debía, según la versión en boga, a la falla de algunos cohetes. La posibilidad  de que no explotaran dos de los cuatro cohetes es cosa que debía haber entrado en los cálculos. No se tuvo en cuenta que eso pudiera acontecer. Más aún, no se previó la vuelta en 180 grados que hizo el chofer del vehículo de Pinochet y, por lo mismo, no se cubrió la retirada, no se apostó gente para salirle al paso cuando regresaba a El Melocotón. Esto quiere decir que la jefatura militar no estuvo plenamente a la altura de la empresa que acometía. Con todo, la responsabilidad principal está en la dirección política. En primer  y último término, en dicha dirección todo debió preverse. Ello exigía de su parte conocimientos militares de los cuales carecía” (Luis Corvalán: “De lo vivido y lo peleado. Memorias”, páginas 296 y 297)

 

1986 NO FUE EL AÑO DECISIVO

Más adelante agrega Luis Corvalán: 

“En la Primavera de 1986 recobró vida el Acuerdo Nacional. No había muerto. Sólo estaba en hibernación. Reflotó tras el paro del 2 y 3 de julio y dos acontecimientos que sacudieron fuertemente al país y que tuvieron gran repercusión  nacional e internacional: el atentado a Pinochet el 7 de septiembre de 1986 y el descubrimiento de una importante internación de armas del Frente Patriótico Manuel Rodríguez”. (Luis Corvalán: Obra citada, página 299) 

La dictadura responde al intento de tiranicidio imponiendo el Estado de Sitio y asesinando  fríamente a cuatro patriotas.

Los acontecimientos de agosto y septiembre contribuyen, junto a la aguda presión del imperialismo, a que  1986 no fuese el Año Decisivo en cuanto a terminar con la dictadura.