Iván Ljubetic Vargas,
historiador del
Centro de Extensión e
Investigación
Luis Emilio
Recabarren, CEILER
La Operación Siglo XX o Patria
Nueva es llevada a cabo por una veintena de miembros del Frente Patriótico
Manuel Rodríguez, con elementos provenientes de la Internación de armas
de Carrizal Bajo, que no alcanzan a ser decomisados por los servicios de seguridad
de la dictadura
PLANIFICACIÓN
El General Pinochet
durante los fines de semana suele dirigirse a su casa de descanso en El
Melocotón (Cajón del Maipo), junto con parte de su familia y protegido por su
escolta. La caravana en que se traslada el tirano siempre incluye dos
automóviles blindados similares y de vidrios oscuros. Esto por dos razones: en
caso de desperfecto del automóvil que lleva a Pinochet, se dispone de inmediato
de otro; y que de producirse un atentado a la comitiva, tenga el enemigo como
primera dificultad la imposibilidad de saber en cuál de los dos automóviles
viaja Pinochet.
El Comando del FPMR
decide que el tiranicidio se
realice durante el trayecto de regreso a
Santiago. Se planifica detalladamente una emboscada en la Cuesta Las Achupallas.
Los frentistas César Bunster (hijo de un ex-diplomático de Salvador Allende) y
Cecilia Magnise se encargan de conseguir
los vehículos necesarios, como también arrendar una casona en el sector de La Obra, donde permanece la
totalidad del equipo.
CUIDADOSA
ELECCIÓN DEL LUGAR
El lugar del operativo es
minuciosamente seleccionado. Al costado norte (a la derecha del camino en el
sentido Cajón del Maipo-Santiago) se encuentra un pequeño cerro donde se
parapetarán los atacantes, mientras que al costado sur del camino hay un barranco de cerca de 20 metros de altura.
De esta forma, los accidentes geográficos dificultarán la retirada, la
protección y la efectividad del armamento de la escolta. Simultáneamente, un vehículo
con una casa rodante acoplada y una camioneta todo terreno impedirán cualquier
posible salida.
SE
DEBE POSTERGAR LA ACCIÓN
La acción está programada
para el domingo 31 de agosto de 1986 en la tarde. Sin embargo, la noche
anterior fallece el Ex-Presidente Jorge Alessandri Rodríguez. Debido a ello, el
General Pinochet regresa a Santiago durante la madrugada, lo que no puede ser
previsto. Entonces, los frentistas, caracterizados como seminaristas de una
orden religiosa, se trasladan a la localidad de San Alfonso, permaneciendo ahí
hasta el domingo 7 de septiembre de 1986. El armamento con que cuentan son: 16
fusiles M-16, 10 lanzacohetes|M72 LAW, 1 Fusil SIG calibre 7,62 mm, 1 subfusil P25, y
un número indeterminado de granadas de mano caseras.
LA ESCOLTA
DEL TIRANO
Por su parte, la escolta
presidencial cuenta con subfusiles Uzi y Mini Uzi, granadas de mano, revólveres
Rossi, y fusiles Galil.
La comitiva precedida por
2 motoristas de Carabineros está entonces conformada así:
El primer vehículo es
tripulado por 4 Carabineros; en el segundo vehículo (Mercedes Benz blindado)
viaja el General Pinochet con su nieto Rodrigo García, su Edecán Naval Capitán
de Fragata Pedro Arrieta, y su conductor, un Cabo 2º de Ejército; en el tercer vehículo viajan 4 escoltas de
civil al mando de un Capitán de Ejército (jefe de la escolta) y 3 funcionarios
de Ejército. El cuarto vehículo es un Mercedes Benz alternativo en el que va un
médico. El quinto vehículo cierra la
comitiva, un Ford tripulado por 4 comandos de Ejército.
LOS
FRENTISTAS
Los atacantes están conformados
de la siguiente manera:
Unidad 501: Integrada por
Rodrigo Rodríguez Otero (Jorge), Cristián Acevedo Mardones (David), Héctor
Maturana Urzúa (Axel), Víctor Díaz Caro (Enzo), Héctor Luis Figueroa (Víctor) y
Arnaldo Arenas Bejas (Milton). Actúan como grupo interruptor, su misión es
detener a la comitiva mediante un automóvil Station Wagon con una casa rodante.
Unidad 502: Integrada por
José Joaquín Valenzuela Levi (Ernesto), Julio Guerra Olivares (Guido), Lenin
Peralta Véliz (Oscar) y un frentista solamente identificado como
"Juan". Apostados en un cerro al costado derecho del camino, su
misión es concentrar el fuego en los primeros vehículos.
Unidad 503: Integrada por
Mauricio Hernández Norambuena (Ramiro), Alexis Soto (Marcos), Jorge Mario
Angulo (Pedro) y un frentista solo identificado como "Rodrigo".
Apostados igual que la anterior, su misión es concentrar el fuego en el
vehículo del General Pinochet.
Unidad 504: Integrada por
Mauricio Arenas Bejas (Joaquín), Juan Moreno Ávila (Sacha), Juan Ordenes
Narváez (Daniel) y un frentista solamente identificado como "Javier".
Conforman el grupo de bloqueo, a bordo de una camioneta todo terreno, su misión
es impedir la fuga de cualquier vehículo de la comitiva.
DOMINGO
7 DE SEPTIEMBRE DE 1986
Cerca de las 18,20 horas
dos mujeres frentistas que se alojan en la residencial "Inesita" en
San José de Maipo, comunican telefónicamente al Comandante Ernesto que la
comitiva presidencial está en esos momentos pasando frente a ellas, e
inmediatamente el grupo guerrillero se dirige al sitio de la emboscada, la Cuesta Las Achupallas,
ubicada entre el sector de La
Obra y el pueblo Las Vertientes.
Una vez en el sector, los
frentistas se percatan de la presencia de una patrulla de Carabineros
dirigiendo el tránsito en el cruce San Juan de Pirque. Son neutralizados con
ráfagas de fusiles M-16.
SE
INICIA LA OPERACIÓN
A las 18,35 horas, la
comitiva de presidencial llega al sector del operativo. En la Cuesta Las Achupallas
es interceptada por la Unidad
501, que tras dejar pasar a los dos motoristas de Carabineros, obstruye el
tránsito con un automóvil que lleva acoplada una casa rodante e inmediatamente
abren fuego contra el primer vehículo. Cuando la comitiva está sobre el punto, las unidades 502 y 503,
parapetadas en los faldeos de un cerro de la cuesta, empiezan el ataque.
La escolta presidencial
reacciona de inmediato respondiendo al fuego, pero los frentistas están bien
parapetados, lo que hace muy difícil repeler el ataque. Además el sector, tan
bien escogido, debido a sus características geográficas, se produce silencio
radial, haciendo imposible comunicarse desde ahí con otras unidades policiales
o militares.
LA AGILIDAD
DE UN CHOFER
Pinochet y su nieto van
en el primer Mercedes Benz blindado. Su conductor en una ágil maniobra logra
hacer girar el auto para regresar a El Melocotón. Recibe el impacto de un cohete M72 LAW, que no estalla. Resultan con heridas leves. Pasan a escasos
metros de un grupo de bloqueo, que está en ese sitio, precisamente para impedir
que el Mercedes Benz de Pinochet pueda
escapar emprendiendo rumbo de vuelta. Así se salva el dictador.
Cinco escoltas mueren en
el intento de tiranicidio, mientras que 11 resultan heridos. La acción dura
entre 5 a
6 minutos. Ninguno de los miembros del FPMR es herido. Todos corren raudos
hacia Santiago. El vehículo que encabeza la caravana lleva baliza. Y como a esa hora regresa siempre el
tirano, los carabineros que controlan el trayecto, creen que es la comitiva de
Pinochet e incluso la saludan a su paso.
CONMOCIÓN
MUNDIAL
La acción conmueve a
Chile y al mundo. El periódico “El País”, de Madrid, en su editorial del martes
9 de septiembre de 1986 escribe:
“El
atentado de que ha sido víctima el general Pinochet… indica un salto
cualitativo en la capacidad del Frente…”
“A
pesar de que las fuerzas moderadas de la oposición, en particular la Democracia Cristiana,
condenan toda utilización de métodos violentos, no se puede cerrar los ojos
ante el hecho de que la influencia del Partido Comunista, que apoya al Frente,
está creciendo sensiblemente, sobre en los sectores más jóvenes y radicales del
país, en las universidades y en las poblaciones que rodean a la capital, en las
que se concentran las capas más expoliadas y desesperadas. Ello se ha traducido
en éxitos comunistas en recientes elecciones universitarias y sindicales…”
LAS
RAZONES DEL FRACASO
Luis Corvalán, en “De lo
vivido y lo peleado”, sostiene:
“La
culpa del fracaso se debía, según la versión en boga, a la falla de algunos
cohetes. La posibilidad de que no
explotaran dos de los cuatro cohetes es cosa que debía haber entrado en los
cálculos. No se tuvo en cuenta que eso pudiera acontecer. Más aún, no se previó
la vuelta en 180 grados que hizo el chofer del vehículo de Pinochet y, por lo
mismo, no se cubrió la retirada, no se apostó gente para salirle al paso cuando
regresaba a El Melocotón. Esto quiere decir que la jefatura militar no estuvo
plenamente a la altura de la empresa que acometía. Con todo, la responsabilidad
principal está en la dirección política. En primer y último término, en dicha dirección todo
debió preverse. Ello exigía de su parte conocimientos militares de los cuales
carecía” (Luis Corvalán: “De lo vivido y lo peleado. Memorias”, páginas 296 y
297)
1986
NO FUE EL AÑO DECISIVO
Más adelante agrega Luis
Corvalán:
“En
la Primavera
de 1986 recobró vida el Acuerdo Nacional. No había muerto. Sólo estaba en
hibernación. Reflotó tras el paro del 2 y 3 de julio y dos acontecimientos que
sacudieron fuertemente al país y que tuvieron gran repercusión nacional e internacional: el atentado a
Pinochet el 7 de septiembre de 1986 y el descubrimiento de una importante
internación de armas del Frente Patriótico Manuel Rodríguez”. (Luis
Corvalán: Obra citada, página 299)
La dictadura responde al
intento de tiranicidio imponiendo el Estado de Sitio y asesinando fríamente a cuatro patriotas.
Los acontecimientos de
agosto y septiembre contribuyen, junto a la aguda presión del imperialismo, a
que 1986 no fuese el Año Decisivo en
cuanto a terminar con la dictadura.