Comentario radial y escrito.
Esta fotito, fue tomada, dos meses
antes de la llegada del Ejército Rojo a Berlín, es decir, ya se comían el
pollo, antes de agarrar la gallina.
Por alguna razón, estos
representaban a los países vencedores de la cruenta guerra mundial.
Guerra maléfica, que, me ha tenido
toda una vida interrogante, preguntándome, que sabían ellos de humanidad, de lo
que es la paz, la fraternidad, el respeto, el trabajo, la soberanía, la
solidaridad.
Venían saliendo de una atrocidad
infame.
De un entrevero de odio, que aún perdura
y mandata.
¿Venían vacunados contra el virus
del racismo, de la avaricia, de la locura de robar, o tomar lo ajeno?
¡Sabían de integridad!
¿Sabían de la magnitud del derecho
inalienable de vivir en dignidad?
¿Sabían de soberanía?
Ando cachuo.
¡Bien Cachuo!
El día de la foto, el mundo, ya,
se había convertido en otro mundo, en otra cosa.
Como dijera Neruda “Y por las
calles la sangre de los niños corría simplemente…”
En Yalta, se planeaban los
mañanas; comenzaba la más trágica de las guerras, la guerra fría.
¿Que dejaban en el “calabaza,
calabaza cada uno pá su casa”?
Miro la foto hasta quedar turnio.
Esa fotito lleva consigo,
más/menos, 75 millones de muertos.
54 millones fueron civiles, 24
millones militares.
La cuestión de algoritmos, tan de
moda hoy por la IA, sin números tan coquetos, que no te dicen mucho, pero, sí
traslado ese montón de muertos a Tailandia, Tailandia quedaría sin tailandeses,
lo mismo seria en el Reino unido, los Beatles, Emi Winehusen, no podrían haber
tenido la oportunidad de existir. Francia quedaría sin su Gorrión de Paris.
Ucrania, Italia, serian pueblos
sin pueblo.
Los mismo seria en Argentina, en
Suecia, en España, y, mi paisito lindo de mar y cordillera, Chile, sin nadie.
Todos esos habitantes de países
están por debajo de los 70 millones muertos por la guerra.
Alemania, los perfeccionistas del
género humano, sacrificaron por su porfía, más menos, 7 millones; los Estados
Unidos aportaron 500 000 seres humanos, Japón 5 millones, con Hiroshima y
Nagasaki incluidos.
La ex Union Soviética, ofrendo 26
millones de seres humanos, China 15 millones.
¿Porque ando tan mortífero, tan re
cachuo?
La edición 81 de La Asamblea de
las naciones Unidas, sus respiros y respingos, sus decires y la altanería me
enrostra, me acorrala indefenso, vulnerable, me grita, me aúlla que, no hemos
aprendido nada.
Quizás también, la “junta
La desfachatez de algunos es para
ponerlas en un cuadro.
Ahí, en la edición 81 de las
Naciones Unidas, el alto Tribunal de la Haya, si fuera en verdad un tribunal
que protege la humanidad, se tiraría de las mechas.
Uno entiende el porqué, no le sale
ni por curado ni por pedófilo, la invasión a Venezuela.
Y no es solo la tierra de Bolívar,
que la tienen de sirvienta y a sus antojos.
El pueblo de Groenlandia queda
impávido, escondiendo sus soberanías en los bolsillos.
Sin embargo, esta vez, fueron
muchos los Gadafi, los Chaves, los Fideles, los Guevara. Se me asomo Fidel,
porque su discurso en 1960 en las Naciones Unidas encierra toda las
aspiraciones y tareas de un pais revolucionario, inmensamente humanista.
Al menos, con 4 horas y 29
minutos, algo tiene que haber quedado.
¡Y lo tuvo y lo tiene!
Se comprueba en ese odio aperrado,
no, aperrado no, que culpa tienen los perros, ese odio inhumano, ignorante, que
tiene el yanki mandamás, contra esa Isla caribeña, que tanto enseña en lo que
es, soberanía, en lo que encierra la autodeterminación de los pueblos.
La descolonización de algunos
países de Asia y África, le dan un enfoque ideológico, a la determinación de
los pueblos, a su soberanía, a la práctica de los pueblos “no alienados”.
Y eso es muy bueno.
Cada época de la historia tiene
sus necesidades, tiene sus patrones y sus esclavos, tienen la dominación y la
rebelión, todo de acuerdo con los mercados.
Los pueblos invadidos, tenían en
su tiempo la pimienta, la cúrcuma, el jengibre y por supuesto sus habitantes,
que eran esclavizados y vendidos en Europa, en América.
El oro, el diamante, la plata,
también tiene su macabra historia. Macabra para sus dueños, gloria para los
invasores.
Sudáfrica, Namibia, Angola, por
ejemplo.
Hoy, con el petróleo, con el
uranio, el litio, el cobre y otras tierras raras, está la cuestión de la
geopolítica.
Hitler, aparte de su odio el
comunismo, su sueño era derrotar a la Union Soviética y mandarlos a Siberia,
territorio ya deseado inmensamente por muchos otros, a producir para la
grandeza del Tercer Reich.
Dime donde estas ubicado, te lo
compro o te lo quito.
El invento de Israel, reconocido
por las Naciones Unidas, tuvo en sus entrañas la ideología del Sionismo. Oriente
medio, fue, es, un peldaño para alcanzar Asia, mejor dicho, China.
Las infinidades de islas en
Oceania, en el pacífico, los Árticos, tienen pimienta, cúrcuma, diamantes,
litio y todo lo que pueda necesitar el desarrollo de la humanidad.
Taiwán, es una Isla estratégica,
tenemos que enseñarles a los pascuenses a ser invisibles.
Esa cuestión del Escudo de las
Americas viene contaminada con el águila.
Es, Estados Unidos, el que
necesita un escudo, y, más que un escudo, necesita de ladrillos y conciencia
social, educación cívica, para levantar una verdadera salud pública, no la que
sale en las series y películas.
Necesita escuelas, muchas
escuelas.
Necesita de oportunidades para su
propio y mismo pueblo.
La delincuencia de cuello y
corbata se encarama desde lo más alto de su burocracia, y, desparrama hasta los
confines de la deshumanización.
Es, Estados Unidos el que necesita
cambiarle el Chip al águila.
Aquí me quedo, con la esperanza
que la calidad de los seres humanos, sus representantes, que habitan en tantos
países, no sean como los de la fotito, con excepción del que viste uniforme.
Alejandro Fischer Alquinta
Estocolmo 2026 10 03
Estimado Alejandro.
Te saludo como siempre, con mucho
cariño y nostalgia del tiempo compartido cuando éramos jóvenes y hermosos,
ahora solo somos hermosos (he escuchado más de una vez en este último tiempo a
los cabros y cabras de la jota decir "puta, el viejo hermoso"), por
un lado me llena de orgullo y satisfaccion por otro me recuerda la
responsabilidad de los 114 años que hemos vivido y más me pesan estos 69 de
vivirlo todo.
Nuestra generación ha sido
privilegiada, las hemos vivido todas. Ahora si hemos estado a la altura de ese privilegio
la historia y el pueblo lo dirán en unos siglos más. Cuando halla tiempo y las
banderas "amaranto" flameen en cada rincón de Chile.
En todo caso te escribo para
agradecerte esa foto y el acertado relato que haces, es lo que necesitamos,
avanzar en la educación de nuestro pueblo tan necesario para recuperar la
conciencia de clase.
Gracias hermano y compañero, ya eres necesario para nuestras síntesis politicas y conversación cotidiana con vecinos y reuniones en los organismos de masas.
Un abrazo
Ya eres un joven del siglo xx
Como nos llamara nuestro inolvidable Volodia.
Rubén Meza
05.10.2026