martes, 9 de febrero de 2021

ACTA DE SUMISIÓN

 


9 de febrero 1817.

                 ANTIPATRIOTAS


                                             Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                            Centro de Extensión e Investigación

                                            Luis Emilio Recabarren, CEILER

 


 

 Marqués de la Casa Real

 

La oligarquía creó el mito que la Independencia de Chile se conquistó el 18 de septiembre de 1810. Ello, en un intento de los latifundistas de entonces, de figurar como los forjadores de nuestra Independencia.

Por entonces existían títulos de “nobleza” en nuestro país: un duque, seis condes, siete marqueses (entre el Marqués de la Casa Real, familia García Huidobro; el Marqués de la Pica, familia Irarrázaval: Marqués de Casa Larraín) y 108 distintas órdenes de caballería. (Los requisitos para obtener un título de nobleza eran: demostrar pureza de sangre por los cuatro abuelos, saber montar a caballo y no haber ejercido oficios manuales).

La verdad es que la oligarquía fue aliada del rey español y luchó contra los intereses de Chile. Durante la Reconquista española traicionaron a la patria. Los mismos  grandes terratenientes criollos, que habían convocado el Cabildo del 18 de septiembre de 1810, firmaron el 9 de febrero de 1817, una servil Acta de Sumisión al rey Fernando VII, en la cual abjuraban de todo movimiento libertario y repudiaban a los patriotas.

En este vergonzante documento,  servilmente manifestaban “su íntima y decidida adhesión que tenemos a la sagrada causa de nuestro legítimo monarca el señor Fernando VII…”  Renegaban de los patriotas y pedían…”Castigar, como es justo, la osadía y el orgullo de los insurgentes de la otra banda”.

 

No vacilaban estos traidores de ofrendar a los enemigos de la patria “…sus vidas, y sin reserva de cosa alguna estaban prontos y  resueltos a defender los sagrados derechos del rey, a cuya obediencia vivimos gustosamente sujetos”.

Al pie de tan ignominioso documento figuraban apellidos como Larraín, Aldunate, García Huidobro.

 


                   

Pero les falló el olfato a los traidores. Aún no se secaba la tinta de esa acta infamante, cuando el Ejército Libertador, al mando de los generales José de San Martín y  Bernardo O’Higgins, luego de realizar la proeza de cruzar la cordillera de los Andes, pisaba suelo chileno. Tres días después, el 12 de febrero de 1817, derrotaba a las tropas del rey en la batalla de Chacabuco.

Herederos de esos firmantes del Acta de la traición son los que han  entregado y entregan hoy nuestras riquezas naturales a empresas extranjeras.

 

 

 


lunes, 8 de febrero de 2021

PONER FIN AL SINIESTRO CUERPO DE CARABINEROS

 


 

 

      


Iván Ljubetic Vargas, historiador del

Centro de Extensión e Investigación

Luis Emilio Recabarren, CEILER

 


 

Desde su creación el 27 de abril de 1927 hasta el 8 de julio de 1970, el siniestro Cuerpo de Carabineros tiene en su prontuario 30 masacres contra  trabajadores, pobladores y estudiantes. Entre ellas tenemos: 

El 25 de diciembre de 1931, durante el Gobierno de Juan Esteban Montero,  carabineros llevó a cabo una cacería de comunistas en la ciudad de Vallenar, asesinando a más de 30  dirigentes y militantes. 

Durante el Segundo Gobierno de Arturo Alessandri Palma,

a fines de junio de 1934 persiguieron y mataron a más de 600 campesinos en Ranquil, en el Alto Bio-Bio. 

El 5 de septiembre de 1938 asesinaron a sangre fría a 62 jóvenes nazis en el edificio del Seguro Obrero. 

El 28 de enero de 1946, durante la Vicepresidencia del radical Alfredo Duhalde Vásquez, Carabineros masacró a los participantes de una concentración en la Plaza Bulnes de Santiago. Mataron a seis obreros (uno de ellos fue la joven comunista Ramona Parra) y dejaron numerosos heridos con balas de guerra. 

En el Gobierno de Gabriel González Videla, carabineros el 12 de junio de 1947 dispararon  en la esquina de Bascuñán Guerrero y Alameda contra choferes y cobradores de micros de Santiago que estaban en huelga, con un saldo de 4 muertos y 20 heridos. 

El 5 de junio de 1949, atacaron a manifestantes que se encontraban en San Diego con Avenida Matta, dejando 19 heridos, algunos de ellos muy graves. 

En los días 16 al 20 de agosto del mismo año,  carabineros y efectivos del Ejército reprimieron a estudiantes y obreros que protestaban  en la capital contra el alza  de los pasajes de la movilización. Hubo cuatro muertos y numerosos heridos a bala. 

Durante el segundo Gobierno de Carlos Ibáñez, el 17 de septiembre de 1956, atacaron a los obreros de la Oficina salitrera Pedro de Valdivia que estaban en huelga, asesinando a tres trabajadores y dejaron otros 24 gravemente heridos. 

El 30 de marzo de 1957, reprimieron a los manifestantes que marchaban por las calles de Valparaíso. El saldo fue un muerto y varios lesionados. 

El 1 de abril de 1957, carabineros dispararon contra estudiantes que caminaban por calle Miraflores de Santiago. Mataron a una estudiante universitaria y varios fueron heridos a bala. 

Durante el Gobierno de Jorge Alessandri, el 3 de noviembre de 1960,  carabineros reprimieron a manifestantes de la CUT en el centro de Santiago, un obrero y un empleado fueron asesinados. 

Durante el Gobierno de Eduardo Frei Montalva,  el  23 de noviembre de 1967, atacaron a una manifestación de la CUT en Santiago, en los marcos de un paro nacional contra el ahorro forzoso que quería imponer el gobierno de Frei. Siete obreros fueron asesinados y varios otros heridos a bala. 

El 9 de marzo de 1969, atacaron a pobladores de Pampa Irigoin, en Puerto Montt. El saldo fue 11 muertos  y varios heridos. 

El 28 de agosto de 1969, la represión policial cayó sobre manifestantes en San Miguel, dejando un muerto y varios heridos, siete de ellos graves. 

El 11 de septiembre de 1969, carabineros asesinaron en Copiapó a un estudiante. 

En 1970, reprimieron a estudiantes en huelga, dos de los cuales fueron muertos. 

El 8 de julio de ese año, carabinero de civil asesinó a un joven comunista en un acto que se realizaba en la Plaza Tropezón de Quinta Normal, en los marcos de un paro nacional de la CUT. 

 

DURANTE LA DICTADURA 

Entre el 11 de septiembre y el 11 de marzo de 1990, carabineros jugaron un bestial rol. Algunos de sus crímenes fueron: 

El 18 de septiembre de 1973, carabineros  detuvieron a 21 personas en Laja y San Rosendo. En su mayoría eran trabajadores de la Papelera de Laja, de los ferrocarriles del Estado, también dos directores de Escuela de Laja y dos regidores. Estuvieron como detenidos desaparecidos. Sus familiares los buscaron, no dejando puerta sin golpear.

Seis años después fueron hallados en el Cementerio de Yumbel y en el fundo San Juan de Laja. 

Los días 5, 6 y 7 de octubre de 1973 carabineros, en base a una lista confeccionada previamente, detuvieron y asesinaron a 18 campesinos de los fundos El Morro, Carmen, Maitenes y Pemehue de Mulchén. Fueron encontrados en un  cementerio clandestino los 18 cadáveres con las manos atadas a la espalda y los cuerpos con impactos de armas de fuego. 

En la comunidad rural de Isla de Maipo, el 7 de octubre de 1973, quince campesinos fueron detenidos por carabineros de la Tenencia de esa localidad, al mando del teniente Lautaro Castro Mendoza.

Sólo se supo la suerte corrida por ellos  cinco años después, en 1978: estaban enterrados varios cadáveres en el sector Lonquén, 15 kilómetros al sur de la ciudad de Talagante y a 60 kilómetros de Santiago.

Los informes del Instituto Médico Legal señalaron que algunos de los campesinos fueron enterrados vivos, porque en los esqueletos y restos cadavéricos no se hallaron lesiones provocadas por proyectiles. Así de brutal fue la criminal acción perpetrada por carabineros. 

Desde 1973, carabineros participaron en terribles torturas a  detenidos. 

El 28 de marzo de 1985 fueron secuestrados, en acciones paralelas, Santiago Nattino cerca de su domicilio, cuatro dirigentes de la AGECH y una secretaria en el taller de Comunicaciones de la AGECH.

El 29, fueron secuestrados, desde el Colegio Latinoamericano, José Manuel Parada y Manuel Guerrero. En esa acción fue herido el profesor Leopoldo Muñoz de la Parra, al intentar oponerse a la detención de ambas personas. 

El 30, aparecieron los cadáveres degollados de Parada, Nattino y Guerrero, en un  sitio baldío de la Comuna de Quilicura. 

El 29 de marzo de 1985, los hermanos Eduardo y Rafel   Vergara Toledo fueron asesinados por carabineros. 

El 4 de septiembre de 1985 hubo una nueva Jornada Nacional de Protesta. Carabineros irrumpieron, como era costumbre, en la Población La Victoria, para reprimir a los pobladores. Una bala alcanzó al sacerdote francés André Jarlán que, en su  modesta habitación de madera, leía la Biblia.

 

EN EL PERÍODO  POSDICTADURA 

En el período del 11 de marzo de 1990 al 18 de octubre de 2018 carabineros siguió fiel a su siniestra tradición. 

Los carabineros fue y es la fuerza utilizada para reprimir al pueblo mapuche. Algunos casos.: 

En 1991, las fuerzas de carabineros llevaron a cabo dos violentos desalojos de predios ocupados por comuneros mapuches (en Lonquimay y Lumaco), con un saldo de 16 detenidos 

En 1996, desalojo en el fundo Santa Rosa de Colpi (Traiguén) Fueron detenidos 12 mapuches acusados de quemar tres camiones forestales en Lumaco, a los que se les aplicó la Ley de Seguridad Interior del Estado. Al mismo tiempo, 24  comunidades mapuches fueron ocupadas por carabineros. Represión contra tres manifestaciones (en Santiago, Temuco y Concepción) con otros 11 detenidos. 

En 1999, se efectuaron 18 desalojos, con 123 detenidos y 34 heridos entre mapuches y huilliches. 

En 2000, se produjeron 11 desalojos,  con 35 detenidos. Tres desalojos de oficinas de CONADI ocupadas por mapuches (en Temuco y Santiago) con 53 detenidos y 3 heridos. 

En 2001, hubo 16 desalojos de tierras, con 39 detenidos y un herido. Se produjeron tres violentos enfrentamientos (en Ercilla, Victoria, Purén) con 16 mapuches y 8 carabineros heridos; varios mapuches detenidos. Además de un violento allanamiento de la sede del Consejo de Todas las Tierras, en Temuco: 8 detenidos.

 

ASESINATOS DE JÓVENES 

Daniel Menco (19 de mayo de 1999);  

Alex Lemur Saavedra (12 de noviembre de 2002);

Rodrigo Alexis Cisterna (3 de mayo 2007);

Matías Catrileo Quezada (3 de enero de 2006);

Jaime Mendoza Collío (12 de agosto de 2009);

Manuel Gutiérrez (25 de agosto de 2011);

Camilo Catrillanca Marín (14 de noviembre de 2018)

  

MANIPULACIÓN DE PRUEBAS

En este período se descubrieron la falsificación de datos en sus investigaciones y operativos, lo que no quiere decir que no los hubo antes.

Una de éstas fue la Operación Huracán,  un operativo investigativo policial iniciado por Carabineros bajo el amparo de la Ley de Inteligencia, que en septiembre de 2017 condujo a la detención de ocho comuneros mapuches supuestamente involucrados en una asociación ilícita con fines terroristas en el sur de Chile, asociados con la cúpula de la  Coordinadora Arauco – Malleco (CAM) y Weichan Auka Mapu.

Ocurrió que,  en  enero de 2018, la investigación de los hechos  quedó  cargo del Ministerio Público y éste informó que había descubierto, mediante pericias técnicas,  que la Unidad de Inteligencia Operativa Especial de Carabineros había manipulado las pruebas que incriminaban a los detenidos, mediante la intervención fraudulenta de mensajes en teléfonos celulares.

Otra manipulación de pruebas ocurrió con el asesinato de Camilo Catrillanca.

 

MÁS CORRUPCIÓN EN EL CUERPO

En este período se conocieron dos casos de corrupción. Uno fue el llamado “Pacogate” el más grande desfalco en la historia del país. Ascendió a la cantidad de 28 mil 300 millones de pesos y fue perpetrado entre los años 2006 y 2017. Fueron imputados 135 carabineros, entre ellos once generales. Siendo generales directores: José Bernales (27 noviembre 2005 – 28 de mayo 2008), Eduardo Gordon (29 de mayo 2008 – 2 de septiembre 2011), Gustavo González (8 de diciembre 2011 – 8 septiembre 2015)  y Bruno Villalobos (8 de septiembre de 2015 – 12 de marzo 2018)

Entre el 2010 y el 2011 se produjo una malversación de caudales públicos en el Departamento de Relaciones Públicas de Carabineros por $ 75 millones 429 mil 839 pesos.  Dicho monto se destinó  “a fines no institucionales como son la compra de especies, regalos y obsequios, así como atenciones realizadas con motivo de cumpleaños, fiestas de navidad, enlaces, donaciones y festividades varias.

Este robo se realizó siendo general director de Carabineros Eduardo Gordon.

 

DESDE EL 18 DE OCTUBRE DE 2019



El informe del Observatorio de Derechos Humanos (Human Rights Watch)  de fecha 26 de noviembre de 2019 señala que la escopeta antidisturbios fue causante principal de las más de 220 lesiones oculares que documentó el Instituto Nacional de Derechos Humanos y determina que ciertos miembros de Carabineros golpearon “ferozmente”, atropellaron con vehículos y motocicletas y dispararon con municiones  y cartuchos de gas lacrimógeno a los manifestantes.

También detalla 341 querellas presentadas ante el INDH  y que corresponden a torturas y tratos inhumanos, con otras 74 correspondientes a abusos sexuales. De acuerdo con el informe, la desnudez forzada fue recurrente y ya ocurría antes de las manifestaciones pese a que había sido prohibida desde marzo de 2019; y observa una inclinación de esta práctica en mujeres y niñas.

El informe relata algunos de los testimonios   de las víctimas e incluye muestras fotográficas y cifras como prueba. También presenta sugerencias en cinco apartados, los cuales se resumen a continuación.

 

1.      “Uso indiscriminado e indebido de armas de fuego: entre las heridas más graves provocadas por armas de fuego se encuentran las lesiones oculares. Hasta el 19 de noviembre de 2019 el 77 % de estas lesiones habían sido provocadas por perdigones. La segunda causa más común de lesiones fueron los impactos por cartuchos de gas lacrimógeno.

 

2.      Amplias facultades de detención: además de detener a personas en flagrancia, Carabineros podía realizar detenciones preventivas basándose en "indicios" de que se hubiese cometido una falta, lo que el informe considera propicio para que existieran detenciones arbitrarias. Añade que no existe ningún registro de personas detenidas con el control de identidad en el contexto de las manifestaciones y que los fiscales que investigaban los delitos de carabineros no visitaban las comisarías para monitorear las condiciones en que se habían realizado las detenciones.

 

3.      Maltratos, abuso sexual y torturas durante la detención: el informe constata un número de carabineros que habían forzado el desnudamiento de personas, aunque no hubiese existido sospecha de que portaran contrabando. También denuncia la ausencia de cámaras de seguridad y la falta de almacenamiento en las dependencias de carabineros, lo que significaba un obstáculo importante en la investigación de abusos de Carabineros en las comisarías. Además, considera que las condiciones de la constatación de lesiones eran preocupantes, ya que se realizaban en cubículos sin que la persona detenida gozara de privacidad y que muchas veces el propio carabinero que había realizado la detención se encontraba presente y se resistía a abandonar el lugar.

 

4.      Insuficiente rendición de cuentas interna: el Observatorio declara que no se halló información pública sobre las 273 investigaciones administrativas contra Carabineros y afirma que el sistema de procedimiento interno del organismo carecía de independencia y transparencia. Cualquier irregularidad las investigaba una subdirección de asuntos internos y podía derivarla a un sector en el que podía estar trabajando el propio carabinero investigado. Los resultados pasaban a coroneles que no siempre contaban con una formación de abogados   y emitían una recomendación disciplinaria; para que luego la decisión la tomara el superior inmediato a la persona investigada”.


NO MÁS PACOS ASESINOS

Larga es la lista de los crímenes de la odiada policía verde. Pienso que el alevoso asesinato del joven Francisco Martínez Romero, artesano y malabarista, perpetrado por un sargento de carabineros en Panguipulli, debe significar una ofensiva a fondo por poner fin a la siniestra existencia  del Cuerpo de Carabineros.

Y no se trata de cambios cosméticos, a lo gatopardo. No se requiere de  reformas, ni cambios  de director general. Hay que enterrar este cuerpo siniestro y constituir una nueva policía, que proteja al pueblo y no lo reprima.

Desde su fundación es una policía militarizada. Ello está consagrado en la Ley Orgánica de Carabineros de fecha 23 de diciembre 1927. 

Lo primero es tener una policía no militarizada. Sin la doctrina del enemigo interno. Con la misión de cuidar la seguridad de los ciudadanos. Una policía como la que existió durante el Gobierno Popular de Salvador Allende, cuando los carros lanzagua servían para llevar agua potable a las poblaciones que carecían de ella.

Está bueno de abusos de los terroristas verdes financiados por todos nosotros.

No más pacos asesinos. No basta con repudiar sus criminales acciones, hay emprender acciones.

A pesar de la pandemia, a forjar una gran movilización por poner fin al siniestro Cuerpo de Carabineros.

 

 





LAS HERMANAS DE RECABARREN

 

 

                                               Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                               Centro de Extensión e Investigación

                                               Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

                 


 

Conocí a dos de las hermanas de Luis Emilio Recabarren, doña Mercedes y  doña Clara en Llo–Lleo en los años 50.

 

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Era fines del verano de 1950. Estábamos en la hermosa Plaza de Llo-Lleo, donde habíamos quedado de juntarnos los de la base de las Juventudes Comunistas para ir a las dunas (grandes arenales  que estaban al norte del arroyo) donde yo daría una charla política. De pronto llegó  Tutú y nos dijo, sonriente como siempre lo hacía, el Tololo manda de decir que no podrá venir porque está  muy enfermo. Creo -agregó- que es algo al pulmón. Parece que no le hizo nada de bien esa excursión al Cristo del Maipo (que está en lo alto de un cerro frente al río Maipo, donde habíamos  ido a sacar velas para hacer lápices para la propaganda mural).

 

¿Quién era la  Tutú? Una simpática muchacha de origen campesino, llamada Deidamia Varela, que trabajaba en la casa donde vivían los hermanos Cruz, el  Tololo (Teodoro) y su hermano Pedro  con dos damas de edad.

 

¿Quién era el Tololo? Un joven comunista. Uno de los cuatro hijos de Luis Víctor Cruz, que junto con Recabarren fueron los dos primeros diputados del Partido Comunista, que ocupó diferentes cargos partidarios y públicos, entre ellos regidor de la Municipalidad de San Antonio. Además de Teodoro y Pedro tenía otros dos hijos: Germán y Emilio. 

Pedro y el Tololo vivían en una casa en la breve calle Francia, una sola cuadra en el costado sur de la Plaza de Llo-Lleo, con dos  damas de edad.

 

¿Quiénes eran esas señoras? Eran  Mercedes y Clara Recabarren dos de las cinco hermanas del Padre del Movimiento Obrero chileno y fundador del Partido Comunista. Las otras tres eran Juana, María y Lidia. También tuvo un medio hermano llamado Néstor, que fue uno de los fundadores del Partido Comunista.

 

¿Por qué vivían con ellas el Tololo y Pedro?

Porque, y este es un  hecho muy poco conocido o totalmente desconocido, Luis Víctor Cruz y Luis Emilio Recabarren eran familiares.

Esto lo vine a saber, setenta años después. Un nieto de Luis Víctor Cruz,  llamado Orlando Cruz G, hijo de Germán Cruz, (el hijo mayor de Luis Víctor Cruz), me  informó, con fecha 13 de diciembre de 2019,  que su abuelo Luis Víctor Cruz estaba casado con  una sobrina de Luis Emilio Recabarren, Marta del Canto, hija de Mercedes Recabarren, hermana de Luis Emilio . Entonces, Pedro y el Tololo eran nietos de doña Mercedes Recabarren. 

Resulta que las hermanas  Recabarren tenían una pastelería llamada “La Hormiguita, en calle Inmaculada Concepción, al lado este de la Plaza, a una media cuadra de  la esquina de esa calle con Del Canelo, donde nosotros vivíamos. Allí compré y gocé los dulces más ricos de mi vida.

 

                                      *******

Cinco años después de la enfermedad del Tololo de la cual afortunadamente sanó pronto, cuando en septiembre de 1955 nos casamos con Marcia en Llo-Lleo, la torta de matrimonio, una torta bella y riquísima, la hicieron las hermanas de Luis Emilio Recabarren. Ni más ni menos.

 

                       

   Madre de Luis Emilio Recabarren




sábado, 6 de febrero de 2021

Usurpar

 


Comentario radial y escrito

 




 

Si como pueblo tenemos memoria y no aprendimos de ella, mejor no tenerla.  

Así sufrimos menos. 

Esto es muy delicado; es reafirmar y aceptar nuestra desgracia de identidad arrodillada... 

Somos los únicos animales del planeta que tropezamos dos, tres veces con la misma piedra.  

Esto nos tiene hasta ahora, condenado a vivir perenne agradeciendo al gran capital. 

Soy de esas personas que siente que de alguna manera todo está correlacionado... 

Nada es fortuito 

Cuando era un estudiante y las abejas fueron nuestro centro de investigación, quedé maravillado...  

Su existencia es unos de los pirales fundamentales de la vida y transformación en el planeta.  

Una noche escondido y ajeno, soñé que me convertía en una abeja y como andaba de “arrancao”  era abeja obrera...Revoloteaba en la uva.  

El frio de la alborada me despertó, no era una abeja, triste comprobé que no me alcanzaba ni para zángano.  

Tiempo después tomé conocimiento que el murciélago, bicho tan diferente y feo, hacían sin saber el mismo trabajo que la abeja... 

No se me ocurrió ser Batman. 

Tierra, flor, polen, miel, insectos, árbol, oxigeno, bosques, agua.

¡¡Inmensa relación!! 

La madre vida, le dio al pirgüín la facultad de ir segundo a segundo sobreviviendo, adecuándose, luchando para no olvidar lo vivido, ninguna experiencia. 

Cada una de ella era un peldaño que podría darle dientes.  

La vida le iba en ello, no olvidar jamás. 

Al comienzo sin pies ni mano, medio gelatinoso, tiene que haber sido una pega inmensa, una proeza mayúscula. 

Un agradecer a nuestros originarios por saber existir.

No creo que le ponga, fueron unos 245 millones de años atrás. 

El recorrido hasta hoy es requete largo... 

Sin pensar en creencias religiosas me atrevo a pensar que somos un milagro. 

Un milagro dentro de los milagros. 

Me explico. 

Los que caminan con el día haciendo los mañanas, tienen que saber de los ayeres... Los que sueñan, los que llevan cicatrices, los que luchan por la dignidad del planeta, los testigos, los que llevan la bitácora, necesitan de la “Memoria histórica " 

Histórica, porque ha sido la instancia, la experiencia, el hecho que hizo cambiar, transformar el vivir, el soñar, el rosario de la gente que hace las cosas. 

Esta cuestión de la “memoria histórica” es una cuestión de clase… 

Es decir, la podemos interpretar, entenderla, vivirla, de acuerdo a nuestro origen y existencia, de tener hambre o de no tenerlo. 

Para mí, el poder despertar todos los días, como abeja, murciélago o como Alejandro, es una batalla ganada.  

No es bueno decirlo, pero necesito decirlo, es mi forma de reaccionar ante ese anticomunismo ignorante, pacotillero, de libre lengua y albedrio. 

He entregado mi vida y mis quehaceres, a esa estructura partidaria que arropa una idea maravillosa...El derecho inalienable del ser humano a ser integralmente digno. 

Y por esta idea han sido asesinados millones y millones de seres humanos. 

Para no seguir muriendo se hace necesario el sentido común, la observancia política, orgánica, de nuestra memoria histórica.

Esto es válido para todos los países del mundo que luchan por la libertad y soberanía.

Nuestra memoria es fundamental para entender los fenómenos que surgen y adecuarlos a una verdad o a una maleza. 

La interpretación de las masas en rebeldía, su estructura, la lectura de la lucha de clases, es un arte...Y el arte que no sabe, ni quiere juntar, que no puede transformar, que no influye objetivamente, positivamente, no es un arte. 

No tiene nada que ver con las enseñanzas justas del “Flamita”. 

La rectitud política descansa en lo colectivo, en el estudio real del vivir y sentir de las masas.  

Recuerdo una discusión fuerte, más bien un encontrón de silabarios.  

En la aplicación de la Política de Rebelión Popular del partido comunista, algunos miembros del C. Central postulaban que nadábamos en una “Situación Revolucionaria”.  

Otros no estaban de acuerdo a ese análisis. 

Que querían decir: 

Que los de arriba (El fascismo cívico militar)no podía controlar la rebeldía de los de abajo (el pueblo) y tampoco seguir viviendo como lo hacía. 

Fueron momentos muy difíciles... 

En la discusión había cuadros políticos que traían en su maleta el desarrollo integral de la clase obrera... y a pesar de calabozos tenían hasta la tusa de esperanzas.  

Pasaron por sus vidas los gobiernos de Gonzales Videla, Alessandri, Frei, los 1000 días de la Unidad Popular y 48 años buscando la hebra. 

Y entre gitanos no se puede sacar la suerte. 

Un decir así podría dar la posibilidad de una desobediencia en las instancias humanistas y de izquierda...Sobre todo en la unidad de criterios, en la unidad de acción de las diferentes organizaciones del pueblo, principalmente las partidarias. 

Y esto de lo partidario es esencial, no se trata del que llega primero gana, se trata de emplear la experiencia orgánica política de la clase trabajadora, especialmente el segmento obrero. 

Ahí está el silabario de la lucha de clases, de la rebelión, de las conquistas de calles y plazas, enfrentando todas las contradicciones que se presenten, como muestra ineludible que vamos avanzando.

Digo estas cosas porque quedo “anonadado” al escuchar comentarios descalificando más de 107 años de lucha contra la clase dominante. 

Sobajean el concepto “La clase política” ... Por principio, no puedo quedarme callado... 

Sería como negar a la Marta mi madre, a Gaspar Diaz, a Julieta, a Raúl Romero, al Guatón, a Teresa Flores...A Olegario García, al Pato Weiber, al Negro Atilio, al viejo Andrés Chávez.

Lo que somos políticamente hoy, en lo moral, en la madurez política, se lo debemos a estos miles que lucharon por las mismas cosas que luchamos ahora...El enemigo está más disfrazado, pero la libertad, la identidad y soberanía que perseguimos está ahí, nos espera sola…

Lo que cambia es la táctica y la estrategia...Y cambia, porque el enemigo también cambia, se transforma, puede incluso ser hasta tu aliado y tu aliado tu enemigo.

Nada es blanco o negro, por eso la orgánica...

Y esa orgánica no se consigue después de un mes, de dos, tres años de movilizaciones sociales, populares... 

Esa orgánica está en el intelecto, en el colectivo, necesita tiempo, mucho tiempo para madurar. 

Esa orgánica se alimenta en cada rincón que implica a la lucha de clases…Y al revés también... 

Las movilizaciones sociales necesitan de la orgánica partidaria.

La soberbia en el hacer política es un daño grande...no te deja ver bajo el agua, te confunde, te da metrallas de palo, no te deja leer la revolución.

Como dije al comienzo la memoria nos orienta en el hacer política, sino fuera así Lenin tendría que borrar los “dos pasos para atrás y uno para adelante”. 

El Pleno del Comité Central del Partido Comunista año 1977 nos enrostro un vacío histórico.  

Hicimos revolución sin saber, sin tener como defenderla... 

Dirán los politólogos de hoy, que sigo arrastrando la misma carreta...claro que la arrastro y tengo que seguir arrastrándola, adecuándola a los caminos, a la lucha de clases.  

El Imperio nos sigue azotando con las mismas armas que les concede el poder por siempre obtenido, poder que lo mantiene incrustado no tanto por su fuerza, sino por nuestra enorme capacidad de desunirnos, de descalificar.

El tener en la Cámara 8 diputados tiene su historia, un aprendizaje, un silabario político.  

Es un triunfo de la clase obrera y trabajadora. 

No podemos olvidar que la fuerza y el poder factico, no ha dado media vuelta a los cuarteles, a los bancos, solamente ha retrocedido de espalda, mirándonos irónico, siempre de frente...  

A pesar de tener entre la UDI y Renovación Nacional 16 senadores,45 diputados, más vienen por otros lados. Y de yapa, más del 90% de los medios de comunicación...Igual tienen miedo...

Los partidos políticos están y son donde los pone su clase

El partido de Gladys, de Cipriano Pontigo lo encontraran siempre en el vientre de la clase obrera, en el intelecto de los trabajadores.

Hablaba yo del pleno del Comité Central año 1977. Los viejos heroicos se pegaron la palma, del hueco enorme del hacer política de nuestra institución.  

Y no solamente esa ausencia, sino que concluyo que habíamos sido políticamente derrotados. 

Es decir, al gobierno de la Unidad Popular le falto unidad de acción, entendimiento en el hacer de un nuevo país.  

Discusión “sin arrancarse con los tarros”. Le fallamos al pueblo de Chile....

Y estaba tan recontento. 

En 1980, en Estocolmo Suecia, el Compañero Luis Corvalán le da inicio a la política de Rebelión Popular y de Masas.  

Es decir, el pueblo tiene el deber y el derecho a defenderse. 

Recuerdo lo antiguo, lo tengo tan actual como mañana.  

El hacer político de nuestra actividad en Suecia, lo que conozco y viví  fue inmenso...Mesas redondas, conferencias, foros, aulas, barrios, peñas...Todo el partido para explicar por qué y fundamentos de la Política de Rebelión popular.  

Diciembre 1983...El Frente Patriótico Manuel Rodríguez cabalga por el Flaco país.  

Han pasado 6 años desde el pleno.  

No existía, no existe en Chile una fuerza en rebeldía que deja en un solo cuaderno y en la misma hoja, a todo el país sin luz...

Fue su carta de presentación.

En lo personal siento...: Dos acciones y una consecuencia. 

Por falta de organización dos tareas fueron descubiertas y duelen todavía. 

Carrizal y Cajón del Maipo.  

El cabalgar del Frente, con todo su accionar, éxito o no éxito, sin lugar a duda nos tiene hoy ensimismado sacándole punta al lápiz para achuntarle justo a la escritura de la Nueva Carta Magna. 

La dictadura interpreto con justa razón que el Frente Patriótico Manuel Rodríguez tenía una injerencia, una influencia determinante en la población chilena...

Y eso amenazaba seriamente los privilegios. 

Había que hacer algo...Y lo hicieron. 

Cambiaron el estilo y las banderas, acuerdos secretos, chuecos, que tenían un hacer y un objetivo.  

El volver a una supuesta democracia y el aislamiento del Partido Comunista de Chile. 

Esta movida hedionda, obliga al partido a buscar otra forma de enfrentarse al fascismo. 

” El uso de todas las formas de lucha.” No se podía usar metralla contra los hermanastros del hacha. 

1987...4/5 años pasaron y parte del Frente abandona su militancia y sigue en la lucha armada. Para diferenciar le agregan “Autónomo”. 

Nuevamente el Sentido Común, la experiencia, la memoria tiene una incidencia que duele. 

Un saludo Raúl Pellegrini, un honor y un entendido. 

Desearía con toda mi alma, con todo lo que me enseña la memoria de mi clase, que la gente que está por levantar un Chile nuevo entienda que la práctica del hacer político tiene tiempo en su maduración y conciencia. 

El desarrollo político orgánico de la clase trabajadora ha enseñado que, en tiempos muy críticos, cobardes, de huelgas y persecución, el poder que oprime, el capital, se preocupa solamente de su alcurnia; La clase trabajadora se organiza, nacen las ollas comunes, la solidaridad, la fraternidad son las armas que se tienen...

En los paros y huelgas obreras en Valparaíso, en Santiago, en las salitreras, en Atacama, las ollas comunes, la entretención, la cultura eran parte logística del trabajo en rebelión...

En las cámaras legislativas no había, ni hay ollas comunes, la lucha es diferente pero no menos cruenta... 

No hay que usurpar lo ajeno, menos a los que tienen las manos de escofina. 

Hagan oposición, es necesaria una fuerte oposición, pero no se confundan de oponente.


Alejandro Fischer Alquinta 

Estocolmo 20210206 

Con el piojo hasta la coronilla.





A 115 AÑOS DE LA MASACRE DE LA PLAZA COLÓN

 

 

                                               Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                               Centro de Extensión e Investigación

                                               Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 


 

“Hacia las siete y diez, el cielo de Antofagasta fue incendiado por un infame baleo de tres minutos: los comerciantes bajaron los ojos de Cristo en la Iglesia, cambiando su gesto meloso por el ceño de las armas. Surgió una “Guardia de Orden” que, unida a los marinos del “Blanco Encalada”, permitió a la muerte devorar, tranquilamente, un espléndido racimo de corazones…”(Andrés Sabella en Norte Grande).

  

La Mancomunal Obrera de Antofagasta se había fundado en 1903 y agrupaba a los lancheros, jornaleros de tierra y marítimos, carpinteros, mecánicos, herreros, caldereros y carpinteros de ribera.

El 29 de enero de 1906 los obreros de las principales empresas y compañías de la ciudad, dirigidos por el Comité de huelga y la Mancomunal Obrera de Antofagasta, presentaron un petitorio para que se otorgase una hora y media para almorzar. Todas las empresas accedieron, excepto el F.C.A.B. (Empresa del ferrocarril Antofagasta a Bolivia), que se opuso a prolongar el tiempo para almorzar. La terquedad de la empresa inglesa ante tan justa demanda despertó una gran solidaridad obrera principalmente por parte de los lancheros y los operarios de la Fundición Orchard.

Luis Emilio Recabarren que, por entonces, participaba en la Mancomunal de Antofagasta  propuso apoyar la huelga que los trabajadores de la construcción  del ferrocarril habían acordado para el 6 de febrero.

El día 5 de febrero el gobierno trasladó el crucero “Blanco Encalada” a Antofagasta y el gobierno provincial permitió la formación de la “Guardia Blanca” formada  por dueños de tiendas, clubes y colonias extranjeras. El gerente general de F.C.A.B. adquirió rifles y armó a los extranjeros para enfrentar la huelga.

Y se inició un gran paro regional. En él Luis Emilio Recabarren jugó un rol fundamental.

El comité de huelga fijó un Mitin para el 6 de febrero de 1906 en la Plaza Colón, una plaza que simbolizaba los poderes políticos y eclesiásticos, también centraliza los bancos y en la época los clubes sociales de la burguesía. Se reunieron 3.000 huelguistas, el 10% de la población Antofagastina de la época.

Las y los manifestantes estaban rodeados por una fuerte presencia militar: la marinería del Blanco Encalada, un destacamento del “Esmeralda”, la Guardia Blanca; la policía resguardaba la intendencia. Los manifestantes  escucharon atentos los discursos. Luis Emilio Recabarren también con sus palabras fortaleció la moral de los manifestantes.

De pronto, la “Guardia Blanca” disparó contra la multitud. También lo hicieron los soldados del Regimiento Esmeralda y marinos del Blanco Encalada.

Las autoridades decretaron el estado de sitio y la censura  en Antofagasta, Coloso y la pampa salitrera. Ocultó el número de víctimas por miedo a la indignación pública. Pero, se habló de un centenar de muertos y miles de heridos.

Luis Emilio Recabarren escribió en la editorial de La Vanguardia, de ese puerto, con fecha 7 de febrero de 1906: “Pocas veces Antofagasta ha presenciado actos de unión y compañerismo como el de ayer. Los obreros en huelga han mantenido sus exigencias a la altura de la justicia que les  asiste para exigir esas mejoras en el trabajo. El simpático acto que se desarrolló ayer en las últimas horas de la tarde ha sido marcado con sangre del pueblo, por culpa exclusiva de la autoridad complaciente y poco previsora.

Un grupo de comerciantes armados, con el permiso de la autoridad, se paseaba en presencia del pueblo en actitud provocadora. El gentío que en esos momentos ocupaba la plaza y que estaba oyendo alegre a sus oradores y esperando la respuesta que debía traer una comisión, al ver las fanfarronadas de esos comerciantes, los silbaron y sólo este hecho fue suficiente para que éstos con premeditación y con una intención criminal, dispararan sus armas con furia de salvajes, sobre toda la multitud, produciendo muertos, heridos y el desconcierto que es de suponerse.” 

Algunas de las balas de los agresores fueron a dar a la Intendencia, donde se encontraba destacado un piquete del Regimiento Esmeralda. Los soldados,  creyendo que los disparos provenían de la plaza, abrieron fuego contra los manifestantes.  Según se denunció en la Cámara de Diputados los muertos llegaron a 58 y los heridos a 300. 

El 4 de marzo de 1906, hubo elecciones parlamentarias. Los trabajadores de Antofagasta utilizaron su voto como un arma para repudiar a los masacradores.  Uno de los dos diputados elegidos resultó ser Luis Emilio Recabarren,    candidato del Partido Demócrata. 

Fue el primer parlamentario obrero de América. La reacción lo despojó del cargo,  en una maniobra inmoral.