jueves, 19 de octubre de 2023

FIDEL: “LA HISTORIA ME ABSOLVERÁ”

  

 

Hace 70 años:

 

 

                                                              Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                              Centro de Extensión e Investigación

                                                              Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

 

 


 

Inmediatamente después del asalto al Cuartel Moncada del 26 de julio de 1953, la dictadura  reaccionó con una brutal represión. Batista decretó el estado de sitio en Santiago de Cuba y la suspensión de las garantías constitucionales en todo el territorio nacional; clausuró el periódico «Noticias de Hoy», órgano del partido socialista popular, y aplicó la censura a la prensa y la radio de todo el país. Creaba así las condiciones para lanzar a los cuerpos represivos con violencia y sin riesgo de publicidad contra la rebeldía popular.

 

En relación con los asaltantes del Moncada, Batista ordenó que se asesinara a diez revolucionarios por cada soldado muerto en combate. Excepto unos pocos combatientes que pudieron escapar ayudados por el pueblo, casi todos los demás fueron capturados y gran parte de ellos asesinados en los días sucesivos. Sólo seis asaltantes de los dos cuarteles habían perecido en la lucha; pero las fuerzas represivas del régimen asesinaron a 55, y a dos personas ajenas a los acontecimientos.


 

 

Fidel y el resto de sobrevivientes prisioneros

 

 

FIDEL DENUNCIA LOS CRÍMENES

Además, a diferencia del trato humano dado por los revolucionarios a los militares que cayeron en su poder, los asaltantes prisioneros fueron torturados antes de ser ultimados, y después se les presentó como caídos en combate. Más tarde, ante el tribunal que lo juzgaba, Fidel Castro denunció el crimen:

 

“No se mató durante un minuto, una hora o un día entero, sino que en una semana completa, los golpes, las torturas, los lanzamientos de azotea y los disparos no cesaron un instante como instrumento de exterminio manejados por artesanos perfectos del crimen. El cuartel Moncada se convirtió en un taller de tortura y muerte, y unos hombres indignos convirtieron el uniforme militar en delantales de carniceros". Los crímenes cometidos en esos días por el régimen los denunció Fidel Castro en su alegato de autodefensa La historia me absolverá. Allí Fidel pasó de acusado a acusador y denunció todos los males que hacían sufrir al pueblo cubano”.


 

IMPORTANCIA HISTÓRICA DEL ASALTO 

El asalto al cuartel Moncada terminó en una derrota militar; sin embargo, tuvo una trascendencia extraordinaria para el pueblo cubano y para el movimiento de liberación nacional que se iniciaba. En 1961, el entonces comandante Raúl Castro Ruz y Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), al referirse a la importancia histórica de este acontecimiento manifestó:

 

 

 




“...En primer lugar inició un período de la lucha armada que no terminó hasta la derrota de la tiranía. En segundo lugar, creó una nueva dirección y organización que repudiaba el quietismo y el reformismo, que eran combatientes y decididos y que en el propio juicio levantaban un programa con más importantes desmanes de la transformación socioeconómica y política exigida por la situación de Cuba... Como expresó Fidel: El Moncada nos enseñó a convertir los reveses en victorias”

  

 

LA HISTORIA ME ABSOLVERÁ” 

Fidel Castro dijo ante el tribunal:  “Termino mi defensa, no lo haré como hacen siempre todos los letrados, pidiendo la libertad del defendido; no puedo pedirla cuando mis compañeros están sufriendo ya en Isla de Pinos ignominiosa prisión. Enviadme junto a ellos a compartir su suerte, es inconcebible que los hombres honrados estén muertos o presos en una república donde está de presidente un criminal y un ladrón.

 


 


A los señores magistrados, mi sincera gratitud por haberme permitido expresarme libremente, sin mezquinas coacciones; no os guardo rencor, reconozco que en ciertos aspectos habéis sido humanos y sé que el presidente de este tribunal, hombre de limpia vida, no puede disimular su repugnancia por el estado de cosas reinantes que lo obliga a dictar un fallo injusto. Queda todavía a la Audiencia un problema más grave; ahí están las causas iniciadas por los setenta asesinatos, es decir, la mayor masacre que hemos conocido; los culpables siguen libres con un arma en la mano que es amenaza perenne para la vida de los ciudadanos; si no cae sobre ellos todo - 42 -el peso de la ley, por cobardía o porque se lo impidan, y no renuncien en pleno todos los magistrados, me apiado de vuestras honras y compadezco la mancha sin precedentes que caerá sobre el poder judicial.

 

En cuanto a mí, sé que la cárcel será dura como no la ha sido nunca para nadie, preñada de amenazas, de ruin y cobarde ensañamiento, pero no la temo, como no temo la furia del tirano miserable que arrancó la vida a setenta hermanos míos. Condenadme, no importa. La historia me absolverá”, 

 

Fidel pronunció estas palabras el 16 de octubre de 1953. Han pasado 69 años de entonces.  Y no cabe duda alguna que la historia no sólo absolvió al revolucionario cubano, sino que  dio plena razón a sus pensamientos y accionar.

 


 


A 61 AÑOS DE LA CRISIS DE OCTUBRE

 


El día 15 de octubre de 1962, hace exactamente 61 años, se dió inició a la  Crisis de los Misiles o  Crisis de Octubre (llamada por Cuba), o Crisis del Caribe (bautizada así por la Unión Soviética). 

Les entregamos a nuestras lectoras y lectores un artículo del Compañero  Historiador  Iván Ljubetic Vargas. 

Boletín Rojo

 

 


Comenzó el 15 de Octubre de 1962:

 



                                                        Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                                        Centro de Extensión e Investigación

                                                        Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 


 

Estábamos en Moscú en esos días  de octubre de 1962. Éramos estudiantes de una Escuela del Partido Comunista de la Unión Soviética. Los profesores de las diferentes asignaturas nos daban detalles de la dramática situación que se vivía. Los alumnos del curso, todos de habla española, comentábamos. Estábamos preocupados, nerviosos. Entre ellos, Marta Ugarte, siempre muy seria; Inés Cornejo, sonriendo nerviosamente; Víctor Cantero, con su buen humor  y sus ingeniosas salidas. 

De estallar la amenazante guerra atómica, estaríamos en el centro de la mira de los misiles nucleares de Estados Unidos y sus aliados. 

Salíamos de clase y nos íbamos al centro de Moscú. Todo funcionaba normalmente. El Metro y sus bellas estaciones repletas de mujeres, niños, jóvenes, adultos… La gente en las calles tomando ricos helados  en pleno invierno. Muchas mujeres comprando.  

 

Eran los días de la Crisis de los Misiles o  Crisis de Octubre (llamada por Cuba), o Crisis del Caribe (bautizada así por la Unión Soviética): tres nombres para denominar el dramático conflicto político y militar que estaba en pleno desarrollo entre los Estados Unidos, la Unión Soviética y Cuba, durante ese mes de octubre de 1962.

 

Teníamos claro el origen del conflicto. Desde el triunfo de la Revolución Cubana el imperialismo estadounidense empleó todos los medios para destruir el proceso que se vivía en la Isla. Acciones de sabotaje, bloqueo, el bombardeo de aeropuertos del 15 de abril de 1961 y la frustrada invasión de gusanos con apoyo de Estados Unidos  dos días después.

 

 


Ante esta situación, el 29 de mayo de 1962 llegó a Cuba una delegación soviética que propuso al gobierno revolucionario instalar cohetes con carga nuclear, para evitar la invasión y fortalecer las posiciones del Socialismo en el mundo.

 

Hubo acuerdo. Entonces las Unión Soviética llevó a cabo la Operación Anadir. Fue una operación militar secreta, realizada por la Unión Soviética, para desplegar misiles balísticos, bombarderos y una división de infantería mecanizada hacia Cuba.

 

Entre junio y octubre de 1962 llegaron a Cuba 24 plataformas de lanzamiento, 42 cohetes R-12, unas 45 ojivas nucleares, 42 bombarderos Il-28, un regimiento de 40 aviones caza MiG-21, dos divisiones de defensa antiaérea, cuatro regimientos de infantería mecanizada y otras unidades militares.   Se movilizaron alrededor de 47.000 soldados en total. 

El 15 de octubre de 1962 un avión espía estadounidense U-2 descubrió las bases de misiles soviéticos en Cuba. Y ahí comenzó el conflicto.

 

El 22 de octubre de 1962, Kennedy se dirigió a los estadounidenses a través de la televisión y habló por primera vez en público sobre establecer una cuarentena y un cerco naval alrededor de Cuba.

 

A partir del 23 de octubre se desplegaron barcos y aviones de guerra estadounidenses en el Mar Caribe para ejercer un auténtico bloqueo aéreo-naval.

 

Por su parte Nikita Jrushchov dirigió un mensaje a Kennedy al día siguiente donde enunciaba: «La URSS ve el bloqueo como una agresión y no instruirá a los barcos que se desvíen», pero los buques soviéticos disminuyeron la velocidad hacia Cuba y así evitar algún conflicto mayor y abrir negociaciones entre las partes.

 

La paz mundial estaba amenazada. Eran momentos terribles. Las noticias informaban como los barcos soviéticos  surcaban el océano rumbo a Cuba y cada vez se acercaban más a los navíos imperialistas que bloqueaban la Isla. Y la guerra nuclear se  iniciaría al encontrarse ambas escuadras.

 

En las pantallas de la televisión veíamos avanzar majestuosos las naves soviéticas. Se acercaba la hora cero. Los responsables de la Escuela se reunieron con nosotros. Nos dijeron que estuviéramos tranquilos. Que no abandonáramos la Escuela. Que en el momento indicado nos llevarían a un lugar seguro. Nos preguntábamos ¿seguro hasta para  bombas atómicas?

 

 

 

Fidel Castro y Nikita Jruschov

 

 

La Organización de los Estados Americanos (OEA) se colocó al lado de Estados Unidos. Impuso sanciones al gobierno cubano y se unió al  bloqueo naval en una operación llamada Cuarentena, para impedir la llegada por vía marítima de recursos que propiciarían el desarrollo de las bases mencionadas. Las armadas ejecutaron una operación combinada. Participaron los destructores argentinos, Espora y Rosales, pasando a formar parte de la flota combinada estadounidense-latinoamericana Task Force 137 al mando del contraalmirante D. John A. Tyree. Se integraron también los destructores venezolanos ARV D-11 Nueva Esparta y ARV D-21 Zulia, las fragatas dominicanas Santana y Luperón, el destructor USS Mullinix.

 

La guerra nuclear estaba por estallar.  El 26 de octubre el gobierno soviético envió a Washington D.C. un mensaje personal de Jruschov a Kennedy para llegar a un acuerdo: los buques soviéticos se retirarían si el gobierno estadounidense lanzaba una declaración pública renunciando a derrocar al régimen de Fidel Castro y ofreciendo no patrocinar ningún ataque bélico con ese fin.

 

Ese mismo día Fidel Castro, desde La Habana, escribió un mensaje y solicitó a Jruschov que en caso de una invasión de EE. UU., la URSS lanzara un golpe nuclear contra los Estados Unidos,  aún al costo de desaparecer Cuba e iniciarse una guerra nuclear. 

El sábado 27 de octubre de 1962, también llamado el sábado negro, la defensa antiaérea soviética activó por primera vez sus sistemas de radares y derribaron el avión espía estadounidense tipo U-2, por un misil tierra-aire cuando espiaba el oriente de la isla de Cuba.

 

Esto aumentó más la tensión, pero ese mismo día Jrushchov propuso a Kennedy el desmantelar las bases soviéticas y así lo afirmó en la carta de respuesta el 28 de octubre, a cambio de la garantía formal y pública de que Estados Unidos no realizaría ni apoyaría una invasión al territorio cubano. Hubo acuerdo. 

Afortunadamente no tuvimos la oportunidad de comprobar si eran seguros los refugios antinucleares. Días después, por las cartas llegadas desde Chile,  supimos que en esos días terribles de octubre de 1962 hubo grandes acciones por la Paz en nuestra patria.

 

Las negociaciones secretas en Washington y en Moscú prosiguieron, excluyeron a Fidel Castro y el gobierno soviético se negó a realizar consultas sobre el tema con Cuba. 

A finales de noviembre concluyeron los patrullajes navales alrededor de Cuba. Dos días después la URSS  informó a Cuba que la presencia militar soviética continuaría pero sólo dotada de armas convencionales. La Unión Soviética retiró todo su armamento nuclear y el Misil balístico de alcance medio de la isla. 


Se creó el llamado teléfono rojo, una línea de comunicación directa entre la Casa Blanca y el Kremlin, para agilizar las conversaciones entre ambas potencias durante períodos de crisis y así evitar las demoras diplomáticas y subsanar los posibles malentendidos sobre el tema misiles nucleares. 

Los principales protagonistas no duraron mucho tiempo tras la crisis. El presidente de EE. UU., Kennedy fue asesinado el 22 de noviembre de 1963 y el líder de la Unión Soviética, Nikita Jrushchov, fue apartado de su cargo por el comité central del Partido Comunista de la Unión Soviética  el 14 de octubre de 1964. 

La historia reconoce la Crisis de Octubre  como el momento más peligroso de la historia de la humanidad. 

FUENTE: Cuba Tesoro: “La crisis de los misiles”




domingo, 15 de octubre de 2023

Exterminios para arrebatar.

 



Comentario radial y escrito

 


 



 

Como que, el decir de Maquiavelo, “dividir para gobernar”, está quedando obsoleto, es más rápido el exterminio, más barato y eficaz. 

Con los adelantos selectivos de la tecnología de hoy; lo que hacían 20.000 obreros, 1000 profesionales, lo hacen ahora, en dos minutos, una maquina con inteligencia artificial. 

¡A lo que hemos llegado!

 

Si el preparar la tierra, ararla, melgarla, sembrarla, cuidarla, atento al regadío, cosecharla, y al mercado, lo pueden hacer los parientes de una tuerca, de un tornillo, de un escupo de litio y de otros elementos de la tierra, tiene que ver con el desarrollo social, cognitivo del ser humano, iríamos a la pinta. 

¡Si señor, a la pinta! 

Imaginémonos que, más de 20.000 trabajadores, los asalariados del mundo entero, por cada dos minutos, quedan libres de ese trabajo específico realizado y se meten en otro que les ha llamado siempre la atención, lo ha estudiado por gusto; como hacer una guitarra, un contrabajo, el buscar otras formas de reciclar; ahora tiene tiempo de crear, de contribuir al desarrollo social, intelectual, cultural.

 

Al fin y al cabo, hemos sido construidos para poder trabajar, es el quehacer que nos mantiene con vida y dignidad.

 

El trabajo dignifica la vida de todos. 

Al menos fueron las ideas que traían los pirgüines al orillar; contaban con la evolución y adaptación de esa maravillosa creatura. 

Ahora, en un pestañeo monstruoso ordenan a degüello. 

¡Dios mío de los coloraos, pá onde nos fuimos!

 

Que traición más abominable, más horrorosa al intelecto venido del mar. 

Los argumentos para matar en Gaza, en Israel, son los mismos que incitan al genocidio en Yemen, en Afganistán, en Sudan, en Ucrania…Y esos argumentos caben y sobran en Níger, en Burkina faso, en Siria.

 

Y tanto sobran, que estos tratan de infectar los procesos de justicia social que se desarrollan en nuestra tierra del sur de américa, del caribe y México. 

Esos argumentos son como el crónico cuesco de la breva. 

Desde el tiempo de recogida de la baya, de raíces, con justicia y razón, y sin ella también, nos hemos matado a granel. 

Ninguna existencia o civilización se escapa a esa visión.

 

Se ha tratado de justificar o explicarse conductas horribles, inventando como malos de la cabeza divinidades protectoras o de cadalsos. 

Los dioses del olimpo explicaban justificando canalladas.

 

Shiva arranca de la Diosa Kali, le tiene miedo. 

Los sacrificios humanos servían entre otras cosas para mantener la sumisión del pueblo y para conservar ascendente los privilegios.

 

En nuestro sur, sucedía lo mismo. Los Mayas, los aztecas, los Incas. 

Es como si el matar al semejante, el resto de vida que le quedaba se sumaba al tuyo. O el solo hecho de haber sobrevivido en la reyerta, te daba una euforia incontrolable. 

Y eso de matar, de herir se da por todo el libro de la vida.

 

La ternura o sabiduría que pueden dar las religiones, el saber, las civilizaciones, todo, todo vale un carajo. 

Por no creer en Noe y en su barca, en el Espíritu Santo, te podía costar un brazo, la vida de tu hijo, el despojo de tu hija.

 

Un originario que no supiera persignarse estaba condenado a sufrir los estertores del infierno. 

Mirar para atrás, por sapa, te convertía en terrón de sal.

 

Si sabias, sin mucho esfuerzo el misterio de la palabra escrita, lo bello de los colores, de la planta y de sus cualidades, el poner en duda la superioridad de la testosterona, te acusaban de bruja y te quemaban viva. 

La reacción de pavor y curiosidad de los habitantes de Guanahani fue la misma que vivieron los habitantes de África de Asia, de Oceanía. 

Antes de la llegada de los anglosajones a Australia, vivía pueblo que se expresaba en más de 200 lenguas diferentes. Tienen que haber sido re muchos. Hoy se expresan en dos lenguas solamente, son como el 3.6% de la población y se le niega constitucionalmente el derecho de ser habitante australiano. 

Lo que pasa hoy en Palestina, en los pueblos árabes y judíos y en toda Europa occidental y oriental, no es nuevo. 

Antes de dominar el fuego se vivía agachado para morir violento. Al saber de la rueda, se seguía matando.

 

Como mestizo latinoamericano, se me asoma Jesús para explicarme las Cruzadas; en su nombre se mataba hasta por casualidad. 

Pero era más lento, se necesitaba más tiempo. 

El hierro mataba de a uno, no en patota.

 

La pólvora era un secreto escondido en la muralla. 

Los que saben, dicen, que, en el siglo VII, más menos, los turcos, un pueblo nómade y de mechas cortas, invadió y se apodero de Constantinopla, ciudad, que, por esos años era floreciente de mercado y vasallaje.

 

Dicen también, que lo feudal de occidente tuvo miedo del poderío turco, y, por arte de magia, se acordaron de Jesús y de su aldea e inventaron las Cruzadas. 

Fueron 196 años de muerte.

 

Morían en atrocidades, para mantener tanto terror e ignorancia en los campos de batalla, pregonaban que los que defendían La Tierra Santa, los pecados serian condonados. 

En esos tiempos la Empresa multinacional que mantenía a sangre y fuego esa masacre inaudita, era la monarquía de la Iglesia católica apostólica romana.

 

Creen ustedes que el Papa Urbano II y sus cardenales se fueron entreverados con los soldados de Cristo, paupérrimos campesinos y artesanos a liberar Jerusalén, tierra santa en manos de los musulmanes, “raza salvaje y subhumana”. 

¿Creen ustedes?

 

Con tanta publicidad, a quien se le habría ocurrido pensar en China. 

Chemimare, toda nuestra existencia humana, toda nuestra ubicación social, nuestro estado de hambre y de asombro, de mirar “mana” en el vivir, de ser visto desde arriba con caridad y desprecio, ese vivir de todos los días, se ha sostenido en toda la historia, gracias a la “pega maldita” de vivir como sea, a lo que dé la pirinola, al servicio y dependiente de la fuerza y razón de un recontra pequeño grupo de avispados.

 

Toda la existencia de los trabajadores ha estado al servicio de resguardar los privilegios del riquerio. 

Y de este engranaje del vivir brotan las ideas, hacer de la ideología para encontrar sistemas de organización.

 

A lo largo de la historia la ideología tiene vestidos que podrían identificar calendarios. 

El Sistema Feudal se fue a las pailas con la Revolución Francesa y la Revolución Industrial; por ahí se asomo el sistema de acumulación capitalista; Marx, aparece con su fantasma y en Palestina se viene él Sionismo. 

Ideología totalitaria y nacionalista.

 

Palestina para los judíos. 

En los campos de Concentración nazi, era muy difícil encontrar un judío Sionista.

 

El Imperialismo, el sistema del gran capital ha cambiado por los tiempos, solamente el envase, la etiqueta; el contenido ha quedado intacto y dialectico. 

Se me asoma mi paisito para argumentar este decir.

 

Luis Emilio Recabarren y otros revolucionarios y revolucionarias como Teresa Flores, se asomaron por la pampa con la idea que otro mundo es posible, no mejor, sino, otro mundo, otro sistema, sistema basado en lo que dijera Emiliano Zapata: “La tierra para quien la trabaja” 

Nuestra propia independencia, se dio con fuerza, pues la oligarquía terrateniente y militar de la época no quería hablar francés. Y por ahí nos fuimos.

 

Los “Viejos Estandartes” cantados por nuestro Ejército, relata la hazaña triste de matarnos entre hermanos, defendiendo los capitales e intereses de un país extranjero. 

País, que aparece envuelto en la memoria y en la historia de masacres por todo el mundo.

 

Las Malvinas duele. 

Lo que sucede hoy en Gaza o en Jerusalén lleva su firma.

 

La Masacre en la Escuela Santa María, allá en Iquique, en Chañarcillo, las guerras civiles, Las huelgas y mítines llamados “de la carne”, la huelga de ferrocarriles, la de El Teniente, del El Salvador y Potrerillos, la ley maldita…Y así puedo nombrar desgracias hasta el día del níspero. 

Hoy, tenemos una ultraderecha, fascista, circunstancial, dicen algunos, decidiendo el vestir de país.

 

No es circunstancial, no, no lo es, en mi paisito de cordillera ha vivido más de 213 años. Ha estado al interior del envase, en una metamorfosis continuada. 

Y que pregonaba Luis Emilio; lo mismo que Lenin.

 

La propiedad Privada en los medios estratégicos de producción son la causante de la pobreza. 

El Capital, los recursos tiene que ser administrados por el Estado.

 

El Estado, es una instancia política, una estructura orgánica al servicio pleno del pueblo, los gobiernos que pueblan el Estado, tiene que velar aplicando ese sublime concepto. 

Le llaman democracia, soberanía.

 

Si hay un país que “produce” alguien con hambre, que no sepa leer, que viva y sostenga porque “dios es grande”, es una infamia. 

El pueblo tiene que salir de los enrejados y proteger la vida.

 

La muerte desparramada, la pobreza y la ignorancia que estamos, estoy, hoy viviendo, es la caída del sistema imperialista que se desmorona por sí solo. 

Alejandro Fischer Alquinta. 

Estocolmo 2023101 16

 

 


A 51 AÑOS DEL PARO PATRONAL DE OCTUBRE

 



El Paro Patronal de Octubre de 1972

  

Estimados compañeros y compañeras

Un día 13 de octubre, hace 51 años, se inició el paro patronal de octubre de 1972 con el objetivo de derrocar el Gobierno Popular de Salvador Allende.

Para recordar este hecho, enviamos este escrito que realizara el compañero Iván Ljubetic Vargas, un aporte a la memoria y a la historia.

Saludos fraternales 

Carlota Espina

CEILER




Se inicia el 13 de octubre de 1972:


 

                                          Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                         Centro de Extensión e Investigación

                                         Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 



 



En Chile, octubre de 1972 se inicia tenso. La acción sediciosa frenada en septiembre vuelve a ponerse en marcha. La CIA ayuda generosamente a los fascistas. Los dólares invaden de tal manera el mercado negro, que incluso llega a bajar las cotizaciones de esa moneda extranjera.

El imperialismo y la reacción criolla no descansan en sus intentos de derribar el Gobierno Popular. El Comité 40, encabezado por Kissinger, planifica, dirige y financia múltiples acciones contrarrevolucionarias.

 

Una de éstas es el paro sedicioso de Octubre de 1972, que tiene sus prólogos: El 3 de octubre, la FESES lanza otro paro por 24 horas y los estudiantes salen a la calle a provocar desórdenes, quemando neumáticos, apedreando vehículos y peatones. El 8, en clara coordinación con las acciones de la oposición en Chile, la Kennecott Corporation requiere ante el Tribunal de Gran Instancia de París el embargo de una carga de 1.250 toneladas de cobre chileno.

 

PARO DE CAMIONEROS

En la noche del 10 de octubre, el Sindicato de Dueños de Camiones acuerda un paro. Es un nuevo y serio golpe contra la economía del país. Ese gremio controla 30 mil de los 50 mil vehículos que sirven para el transporte a través del largo territorio nacional, donde el 80% de los medios de transporte está en manos de privados. Así comienza el Paro de Octubre. Se pone en marcha el plan largamente estudiado y que fue concebido el 6 de marzo de 1972 en una chacra de Chiñigue, en torno a un pastel de choclo.

De inmediato se lanza al paro el gremio de los comerciantes controlado por el Partido Nacional, a través de las Cámaras de Comercio provinciales; por la DC, por medio del Presidente del Comercio Detallista, Rafael Cumsille; por ‘Patria y Libertad’ por su influencia en el Frente Nacional de la Actividad Privada, FRENAP.

 

LA CUT LE PARA EL CARRO A LA SOFOFA

El 13 de octubre, los empresarios, agrupados en la Sociedad de Fomento Fabril, SOFOFA, deciden paralizar la producción; esto, unido a la huelga de los camioneros y colegios profesionales.

Ese mismo día que SOFOFA llama a cerrar las industrias,  la CUT instruye a los trabajadores a tomar los puestos de trabajo y hacerse responsable de la producción.

De los 35 000 talleres y fábricas existentes en el país, paralizan menos de 20; de los 5 mil asentamientos lo hacen sólo 63.  En esa ocasión, responde al llamado de la CUT, independientemente de sus posiciones ideológicas, toda la clase trabajadora. El Ejército, encabezado por el Comandante en Jefe, el general Carlos Prats, sale al paso a los intentos de crear el caos en ciudades y caminos. La acción del sector constitucionalista logra evitar que los militares fascistas, que desde el interior de las FF AA actúan de acuerdo con la ultraderecha, puedan controlar los institutos castrenses y llevar adelante los planes subversivos. El Colegio Médico, que no ha efectuado huelga desde 1931, llama a sus asociados a abandonar sus puestos de trabajo en hospitales y postas, bajo la amenaza de la cancelación de sus títulos. Otro tanto efectúa el Colegio de Abogados.  Llamado por la DC se inicia el boicot en la administración pública, donde paraliza gran cantidad de técnicos y profesionales.

 

LUIS CORVALÁN OPINA





A una semana de haberse iniciado el Paro patronal, Luis Corvalán realiza declaraciones. Dice:  “Esta es una escalada sediciosa, es un golpe de Estado en marcha. No es un golpe al viejo estilo, un golpe militar, porque las Fuerzas Armadas son fieles al Gobierno legítimamente constituido y que en el fondo es lo que disgusta profundamente a los reaccionarios. Como no pueden derribar al Gobierno en vista de la posición constitucionalista de las FF AA, se orientan a entrar más o menos por el mismo camino con que fue derribado Ibáñez en 1931, con la paralización del país… En esta oportunidad se han paralizado los transportes, parte del comercio y hacen esfuerzos por incluir a los colegios profesionales. Quieren darnos la batalla de esa manera, pero nosotros contamos con la mayor fuerza que es el pueblo… Los llamados de la SOFOFA a paralizar industrias fracasaron porque los trabajadores han estado en sus labores”.[1]

 

EL GABINETE CÍVICO-MILITAR

Forman parte de él los tres altos jefes de las Fuerzas Armadas:  el general Carlos Prat del Ejército, como Ministro del Interior; el general Claudio Sepúlveda de la FACH, como Ministro de Minería; el contraalmirante Ismael Huerta de la Armada, como Ministro de Obras Públicas y Transporte.

De la CUT el Presidente Luis Figueroa, como Ministro del Trabajo; el Secretario General, Rolando Calderón, como Ministro de Agricultura

El viernes 2 de noviembre de 1972 jura el nuevo Gabinete.

 

PARTIDO COMUNISTA DE ACUERDO CON GABINETE CÍVICO-MILITAR

Luis Corvalán refiriéndose a los motivos que movieron al PC para apoyar la idea de un Gabinete UP-FF AA-CUT, afirma:

“Para dar un sí definitivo se necesitaba analizar más la cuestión. Y lo dimos en el momento en que la necesidad del Gabinete Cívico-Militar surgió del hecho que el enemigo pasó de la desobediencia civil, al desacato a la autoridad militar, empezó a ‘descolgar’ sus radios de la cadena obligatoria, acentuó sus actos de terrorismo, el Partido Nacional amenazó con acusar constitucionalmente a Ministros de Estado, al Presidente de la República y al Comandante en Jefe del Ejército. La derecha y algunos democratacristianos se lanzaron en picada contra las FF AA, lograron un pronunciamiento del Ministro Erbeta de la Corte de Apelaciones, en contra de la cadena radial obligatoria y el Pleno de la Corte Suprema también entró en el baile, tratando de cuestionar la acción del Gobierno. El conjunto de estos hechos tuvo la virtud de producir un cambio de mentalidad, tanto en el pueblo como en las Fuerzas Armadas. Se vio clara la necesidad de poner mano más firme. La clase obrera había sido la fuerza fundamental que impidió la paralización del país. Pero al mismo tiempo las fuerzas armadas habían constituido y constituían un factor esencial en la defensa del orden interno. Era entonces, lógico que esto tuviera una proyección ministerial”.[2]

 

FIN DEL PARO PATRONAL

El paro termina después de 27 días de haberse iniciado y le significa al país una pérdida de más de cien millones de dólares. La firme actitud del Ejecutivo y las incansables gestiones del Ministro del Interior, dan sus frutos. El lunes 6 de noviembre finaliza el Paro sedicioso de Octubre.

 

     OPINIONES SOBRE EL NUEVO GABINETE

Al MIR no le gusta el nuevo Gabinete. En Declaración citada por “El Mercurio” señala:   “La incorporación de algunos generales en el Gabinete ha cambiado en una importante medida el carácter que el Gobierno hasta aquí tenía… ya que los partidos populares tradicionales dejan de ser el eje político del Gobierno y deben ceder parte importante de este papel a las fuerzas armadas y así el Gobierno debilita más aún su relación con los trabajadores”.[3]

 

Luis Corvalán se refiere al nuevo Gabinete diciendo: “Yo diría que constituye un avance, un signo de fuerza, más que de la UP, del Gobierno constitucional, de la democracia chilena. Con la formación de este Gabinete se ha producido un cambio cualitativo muy importante, cierta modificación en la correlación de fuerzas. Sin duda de que el Gabinete en el cual están las tres ramas de la FF AA y la clase obrera tiene una presencia relevante, constituye un dique insalvable contra la sedición. Baste recordar que el paro politiquero iniciado por los camioneros recibió con ello un golpe mortal”.[4]

 

 



[1] “El Mercurio”, edición internacional, del 16 al 22 de octubre de 1972

[2]  Eduardo Labarca, obra citada, página 14

[3] “El Mercurio”, edición internacional, del 16 al 22 de octubre de 1972

[4]  Eduardo Labarca: obra citada, páginas 13 y 14




PRIMERA DECLARACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DESPUÉS DEL GOLPE

 

 

Se cumplieron 50 años de esta importante declaración difundida por el Partido Comunista de Chile, al cumplirse en Octubre de 1973 el primer mes del golpe fascista, los comunistas estuvimos en condiciones a pesar de la cruenta represión, la muerte y la tortura que se hicieron presente cada día, de distribuir este importante documento, conocido como “El Manifiesto de Octubre”. Algunos jovenes comunistas tuvimos que asumir tareas y responsabilidades que no nos imaginabamos los meses anteriores al golpe, tal fué mi caso y el de algunos compañeros y compañeras de los distintos Comites Locales, que componían ese entonces, el Comité Regional Cordillera de las Juventudes Comunistas. Quién edita éste Blog asumió en ese entonces, junto a otras y otros militantes comunistas, responsablemente esa tarea. 

Para recordar la importancia de ese documento las y los invito a leer el presente artículo que nos entregó el Historiador Iván Ljubetic Vargas. 

Oscar Dante Conejeros

Editor Boletín Rojo

 



 PRIMERA DECLARACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DESPUÉS DEL GOLPE

 


                                               Iván Ljubetic Vargas, historiador del

                                               Centro de Extensión e Investigación

                                               Luis Emilio Recabarren, CEILER

 

 

 



                                              

Ante la gran cantidad de crímenes perpetrados por los fascistas y por iniciativa del Cardenal Raúl Silva Henríquez, se creó el 6 de octubre de 1973 el Comité Pro-Paz, constituido por la todas las Iglesias existentes en país. Su  objetivo: auxiliar a los perseguidos, en defensa de los Derechos Humanos.

 

El 10 de octubre de 1973, el expresidente demócrata cristiano realizó infames declaraciones al periódico ABC de Madrid (ver detalles en el artículo enviado ayer). 

El 11 de octubre de 1973, justamente al mes de haberse consumado el golpe,  en momentos en que imperaba el feroz terrorismo de Estado, el Partido Comunista emite su primera declaración con el título “La Voz de Orden es la Unidad”. En partes de ella se dice: 

“El golpe militar del 11 de septiembre ha sumido al país en un clima de terror y brutalidad sin precedentes en la historia. La saña, la crueldad con que se ha reprimido a todo el movimiento democrático y, en especial, al movimiento obrero, no tiene antecedentes en nuestro país, tampoco en América Latina. Si se ha de elegir un punto de referencia tal es la masacre que desató el golpe de Estado en Indonesia…

  

“En pocas palabras: 

“Se ha instalado en el país una dictadura fascista con la secuela de crímenes y abusos que caracteriza a estos regímenes… La Junta fascista no representa ningún espíritu nacional o patriótico. Su esencia es antipatriótica, atenta contra los intereses de Chile como nación independiente. Trabaja como un apéndice fascista al servicio del imperialismo y la reacción interna…

 

“Todas las libertades públicas han sido liquidadas. No hay libertad de reunión, de asociación ni de expresión oral o escrita…  Frente a este cúmulo de hechos que revelan la instauración de una dictadura de tipo fascista ¿qué dice la Democracia Cristiana? ¿Dónde está su posición   de otrora en contra de toda salida antidemocrática? ¿Qué ha sucedido con su concepción favorable al pluralismo ideológico y político? 

Hemos conocido la opinión disidente de parlamentarios y dirigentes que encabezan personalidades como Radomiro Tomic, Bernardo Leighton, Renán Fuentealba y otros que se han mantenido fieles a sus principios y han repudiado en declaración pública el golpe y sus secuelas…  


“La junta Militar, con la ayuda de todos los medios de publicidad reaccionarios, se ha lanzado en una campaña miserable en filada a denigrar la figura de Salvador Allende. Los cuervos se han lanzado a picotear  el cadáver del Presidente. Pero cuán equivocados están. Nunca arrancarán del corazón del pueblo la memoria de un hombre que, como Allende, amó a su patria por sobre todas las cosas de la vida, luchó decenas de años por la liberación de los oprimidos y explotados y cayó combatiendo como un héroe.

  

“Pasarán estos días negros y la figura de Salvador Allende, del Presidente que rescató el cobre para Chile, que se enfrentó al imperialismo y la oligarquía, que no se doblegó ante el halago ni las amenazas de los enemigos, que fue leal hasta la muerte, quedará inscrito en la historia de nuestro país y de América Latina junto a O’Higgins, Balmaceda, Recabarren, Pedro Aguirre Cerda y tantos otros chilenos que lo dieron todo por la Patria y por el pueblo. Sus detractores, en cambio, no aparecerán ni siquiera como pigmeos.”

  

“Pero el actual estado de cosas no será eterno. No prevalecerá la mentira sobre la verdad, ni la opresión sobre la libertad, ni el fascismo sobre la democracia… Los trabajadores y las masas populares se recuperarán del golpe recibido y volverán, sin duda, a regir los destinos de la Patria. Como siempre, pondremos el acento en la organización, la unidad y la lucha de las masas y en el desarrollo creciente de su conciencia política…

 

“Debemos poner término al terror ejercido contra el pueblo y abrir paso a nuevos horizontes revolucionarios. Para ello, la voz de orden de la hora presente es la de la unidad más amplia del pueblo. 

Unidad para defender el derecho a la vida y poner fin a la represión y a la muerte…” 

(“Desde Chile hablan los comunistas”. Ediciones Colo-Colo, 1976, páginas 23, 24, 25, 27 y 31)

  

Este documento fue sacado en condiciones muy precarias. Decenas y decenas de anónimos comunistas sacaron copias en máquinas de escribir y la distribuyeron clandestinamente. Con orgullo revolucionario puedo decir que uno de ellos fue un hermano mío.