En el 247 aniversario de su natalicio (8):
Iván Ljubetic Vargas, historiador del
Centro de Extensión e Investigación
Luis Emilio Recabarren, CEILER
En
Santiago te sientes mal, te miran
el
traje negro que te queda largo,
y
al cruzarte la banda, la bandera
de
la patria que nos hiciste,
tenía
olor de yuyo matutino
para
tu pecho de estatua campestre.
(Pablo Neruda: “Canto General”)
8.- GOBERNANTE ANTICOLONIALISTA Y ANTIOLIGARCA
El 16 de febrero de 1817,
O’Higgins fue designado Director Supremo
de Chile por un Cabildo Abierto en Santiago.
Entre sus obras tenemos:
GOBERNANTE ANTICOLONIALISTA
a) Consolidación de la Independencia. A
comienzos de 1818, una nueva expedición realista invadió el país.
O’Higgins convocó en ese momento de
peligro a los ciudadanos a suscribir el 12 de febrero de 1818, el Acta de Proclamación de la Independencia de
Chile.
En ella se hacía “saber a la
confederación del género humano, que el territorio continental de Chile y sus
islas adyacentes, forman, de hecho y por derecho, un Estado libre,
independiente y soberano, y quedan para siempre separados de la Monarquía de
España y de otra cualquiera dominación, con plena aptitud de adoptar la forma
de Gobierno que más convenga a sus intereses”.
El 5 de abril de 1818, en la
batalla de Maipú fueron derrotadas las tropas realistas. Constituye esa fecha la culminación del
proceso de siete años de la Independencia de Chile del sistema colonial
español. Los patriotas perdieron un 35% de sus fuerzas entre muertos y heridos.
Los realistas sufrieron más de 1.500 muertos y 2.000 prisioneros.
Entregamos un breve relato de esa
decisiva batalla:
Poco antes del mediodía del 5 de
abril de 1818, la artillería patriota
dirigida por Manuel Blanco Encalada rompió fuego. Pronto el general San Martín se dio cuenta que los realistas
habían tomado una posición defensiva y decidió iniciar el ataque contra el
centro y la derecha de las fuerzas enemigas. La lucha prosiguió de manera
encarnizada.
El general Bernardo O'Higgins,
convaleciente de una gran herida (producto de la derrota patriota en Cancha Rayada), se presentó poco
antes de terminado el último ataque contra los realistas y, entusiasmados por
la victoria, San Martín y O'Higgins se abrazaron victoriosos en una escena que
dio origen a un cuadro histórico, conocido como El abrazo de Maipú. En esa
ocasión, O'Higgins le dice a San Martín ¡Gloria al salvador de Chile! y San Martín le responde “General: Chile no
olvidará jamás el nombre del ilustre inválido que el día de hoy se presenta al
campo de batalla en ese estado”.
Las luchas finales por la Independencia de Chile fueron
demostraciones del consecuente
internacionalismo de los patriotas latinoamericanos del siglo XIX, que luchaban
por liberar a sus países del colonialismo español. Junto a Al e José de San
Martín y Bernardo O’Higgins, están, entre otros, José Martí, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre.
Otro ejemplo de ese
internacionalismo fue la Expedición Libertadora del Perú, que zarpó
de Valparaíso el 20 de agosto de 1820.
La flota al mando del almirante
inglés lord Thomas Cochrane contaba con siete buques de guerra y varias lanchas
cañoneras, y transportó a casi cinco mil hombres entre oficiales y tropa.
Además, cargaba ochocientos caballos, miles de cajones de municiones y balas de
artillería, agua y víveres para toda la
tripulación, A su desembarco en Lima debía armar con sables, fusiles y
municiones al pueblo peruano que se volcara a favor de la revolución
emancipadora.
La organización de la escuadra
chilena contó con todo el apoyo de
O`Higgins. El Director Supremo de Chile no mezquinó ningún tipo de ayuda para
el compañero de armas en la gesta libertadora, y proveyó a San Martín de lo
necesario para emprender la expedición naval. Además de brindarle el apoyo de
su gobierno, lo hizo efectivo mediante una orden que ratificaba por escrito la
autoridad de San Martín, previendo las actitudes destempladas del almirante
inglés, O’Higgins escribió: "V.E. es el único jefe a quien se le ha
confiado la dirección y ejecución de esta grande empresa, le autorizo
plenamente con toda la amplitud de sus facultades para que en el caso de que el
vicealmirante Lord Cochrane no cumpla las instrucciones y órdenes de V.E., le
exonere del mando de la escuadra”.
El 8 de septiembre de 1820,
desembarcó la escuadra del Ejército Libertador del Perú en las bahías arenosas
del sur de Lima. San Martín se proponía hostigar desde las costas al ejército
español, cerrándole los puertos y obligándolo a negociar. Para ello, envió a
las costas del Callao, al mirante Cochrane. Ante la falta de decisión del
virrey Pezuela, el descontento de los generales españoles, obligó a su renuncia
y su reemplazo por el general del Ejército José de la Serna.
El sitio de la ciudad de Lima se
hizo insostenible para las tropas españolas. El lugar convenido para continuar
las negociaciones fue la hacienda de Punchauca, al sur de Lima. Estas
fracasaron. El Ejército Libertador del Perú quedó en una inmejorable posición.
El 12 de julio de 1821 se produjo
la gloriosa entrada del libertador San Martín a Lima. Al ingresar a la ciudad,
rechazando todo tipo de homenajes y solemnidades, dio a conocer sus propósitos:
"Mi intención es dar al pueblo los medios de proclamar su independencia y
establecer el gobierno que le convenga, hecho esto consideraría terminada mi
misión y me retiraré".
Una vez más, San Martín dejaba en claro cuáles eran sus
banderas. El 15 de julio de 1821, se firmó el Acta de la Declaración de
Independencia del Perú y el 28 de julio de ese mismo año, se proclamó la
Independencia en la Plaza Mayor de Lima.
La última etapa de su Plan
Continental estaba cerca, y San Martín sabía que su destino dependía en gran
parte de la actitud que tomara el vencedor de Carabobo y libertador de los
pueblos del Norte, el general Simón Bolívar.
GOBERNANTE ANTIOLIGÁRQUICO
b) Medidas contra la oligarquía. En 1812 había escrito: “Detesto
por naturaleza la aristocracia y la adorada igualdad en mi ídolo”. Siendo
Director Supremo fue consecuente con esas palabras. El 28 de noviembre suprimió
los títulos de nobleza y prohibió el uso de los escudos de armas. En el decreto respectivo señaló: “En una república es
intolerable el uso de aquellos jeroglíficos, con que los tiranos premian a sus
servidores. Son una ofensa a las ideas de libertad e igualdad”. (Los requisitos
para obtener un título de nobleza eran: demostrar pureza de sangre por los
cuatro abuelos, saber montar a caballo y no haber ejercido oficios manuales).
Obligó a los oligarcas que
colaboraron con los realistas durante la Colonia a pagar fuertes contribuciones
para cancelar los gastos del Ejército Libertador de los Andes y a entregar caballos y dinero para la Expedición Libertadora del Perú.
Con fecha 5 de junio de 1818,
firmó un decreto aboliendo los mayorazgos, institución del derecho español que
consistía que el hijo mayor heredaba todos los bienes, con ello se impedía la
división de los grandes latifundios.
Esta medida no pudo ser aplicada porque el Senado, con mayoría reaccionaria, la aplazó indefinidamente.
GOBERNANTE PROGRESISTA
c) Obras de progreso: inició la educación estatal: fundó
escuelas primarias y el Liceo de La Serena; además reabrió el Instituto
Nacional y la Biblioteca Nacional.
En 1819 ordenó la construcción del
Cementerio General, medida muy resistida por la Iglesia. Creó el mercado de
abasto, el paseo de La Alameda, terminó el Canal del Maipo. Inauguró el Teatro o Casa de Comedias; permitió el
desarrollo de la prensa, hubo 15 periódicos. Fundó las ciudades de La Unión,
Vicuña y San Bernardo. Aplicó la vacuna.
Estableció el servicio de
diligencias y correos diarios entre Santiago y Valparaíso.
GOBERNANTE CONSTITUCIONALISTA
d) Con fecha 23 de octubre de 1818, el Director Supremo
Bernardo O’Higgins
Promulgó la Constitución
Provisoria para el Estado de Chile Dejó de regir el 30 de octubre de 1822.
Esta Constitución consagra el
principio de soberanía popular que otorga a la Nación la facultad de instalar
su gobierno y dictar las leyes que lo han de regir. Reconoce así mismo la
separación de poderes. El Poder Ejecutivo es ejercido por el Director Supremo
con amplias atribuciones. El Poder Legislativo, conformado por un Senado de
cinco vocales designados por el Director Supremo tiene como función velar por
la observancia de la Constitución y las leyes. El Poder Judicial, por su parte,
es entregado a un Supremo Tribunal Judiciario y a una Corte de Apelaciones y
juzgados subalternos.
El objetivo final del texto
constitucional consistió en institucionalizar el poder ejercido por el Director
Supremo Bernardo O’Higgins, quien gobernaba el país desde el 16 de febrero de
1817 luego del triunfo patriota en la batalla de Chacabuco. Sus orígenes del
texto están vinculados a la propia iniciativa de O’Higgins quien el 18 de julio
de 1818 nombró una Comisión Constituyente de siete personas, con el propósito
de redactar un Proyecto Constitucional. Dicha Comisión estuvo integrada por
Manuel de Salas, Francisco Antonio Pérez, Joaquín Gandarillas, José Ignacio
Cienfuegos, José María Villarreal, José María de Rozas y Lorenzo José de
Villalón, redactores del texto. El 10 de agosto de 1818, la Constitución se
aprobó por amplia mayoría luego de un plebiscito nacional realizado en el
territorio comprendido entre Copiapó y Cauquenes.
Cuatro años después, siempre
durante el gobierno de O´Higgins se redactó la Constitución de 1922. Fue obra de su ministro José Antonio
Rodríguez Aldea.
Según establecía esta
Constitución, el Poder Ejecutivo
recae en el Director Supremo, que dura
seis años en su cargo y puede ser
reelegido por otros cuatro años.
El Poder Legislativo reside en el
Congreso, compuesto de dos Cámaras, lo que ocurre por primera vez en la historia
constitucional chilena.
La Constitución de 1822 expresa que: La nación chilena es la unión de
todos los chilenos y en ella reside la soberanía;
La religión del Estado es la católica, apostólica y romana, con exclusión
de cualquier otra;
La organización institucional
del Gobierno de Chile será siempre
representativo, compuesto de tres poderes independientes: Legislativo,
Ejecutivo y Judicial.
INTERNACIONALISTA: LA PATRIA GRANDE
e) Bernardo O’Higgins fue un consecuente internacionalista. Además de
la Expedición al Perú, planteó la unidad de los países americanos, desde México
hasta Tierra del Fuego. Escribió: “Se
podía ser chileno, peruano o venezolano y al mismo tiempo sentirse
americano y compatriota en cualquier país de Hispanoamérica”.
El 6 de mayo de 1818, publicó un
Manifiesto en que pedía “instituir una Gran Federación de Pueblos Americanos”.