miércoles, 27 de mayo de 2026

Una muralla, a puro bicarbonato.

 


Comentario radial y escrito

 

 



 

El andar lejos y ajeno para conservar la vida y continuarla, es un recuerdo que viene y va, mordiendo la conciencia de todos los santos días.

Es un vivir como axioma escondido.

Es una porfía extraña que te vistió de repente y te dejo inmigrante.

Es una consecuencia cruel que se asoma en la lucha de clases.

Confrontación, que le pongo harto color y pino.

Aunque está sea, mi consecuencia de patria, de un solo tajo desenterrado.

Como tropecé con melgas en geografías diferentes, y con tantos habitantes que apuntalaron y apuntalan con él respeto de la espiga y del martillo, el existir mío y el de otros miles y miles también…Y no es solo eso, me entrevero con los que incentivan con su odio, mi desprecio al riquerio.

Al nacer, y al poder abrir los ojos y distinguir, ya olfateaba y ubicaba al gringo.

Se de él, sin embargo, se más de sus súbditos, de su fuerza de choque, de exterminio si fuese necesario, de sus ansias locas de posesión, de invasión, de atorar y mentir.

Tengo que decir que mi arranqué para otras geografías, no se debió tanto al demonio pardo con uniforme, mi enemigo inmediato, el que me buscaba, era el de corbata y falda.

Lo he relatado antes, los planes de estudios, las relaciones sociales, los textos a leer, influyen inmensamente en el mundo del niño que se está formando.

Yo recuerdo, Barquito, un puerto al lado de Chañaral, por donde los gringos se llevaban el cobre en bruto junto a otras menudencias para Nueva York.

Nueva York, centro financiero y político de una magnitud enorme; es una de las ciudades más pobladas del mundo; ciudad, centro de muchas cosas, como la prisión de Nicolas Maduro Moro y de su esposa Cilia Flores.

Nicolas, acusado de ser un narcotraficante y atentar contra la salud de los estadounidenses; ciudad que vivió el espanto y el infierno en Las Torres Gemelas, un siniestro terrorista, que aun, la vida y la muerte, está cachua con los autores oficiales.

Allí fallecieron más de 2.700 personas, entre ellos, un primo mío.

Ciudad, que tiene hoy, un alcalde de izquierda, progresista y musulmán.

¡Que gol más bonito!

Me fui para otro lado.

Quede en Barquito, y en los planes de estudio.

El 21 de mayo, era más sagrado que el mes de María.

Mi hermano mayor tocaba el pito en la banda de guerra de los Boy scout. Desfile, fruta, percha nueva, un cuanto hay.

Era una tradición, celebrar la muerte heroica de Arturo Prat.

Los peruanos y bolivianos, según los textos de estudios y de los profesores querían administrar los precios del guano y del salitre.

De proteger intereses anglosajones, no se decía nada.

Quedaron para siempre, más de 23.000 víctimas por el norte, no sé de sus sombras ni sudores.

Y, entre nosotros, los niños, era un tema para agarrarnos a peñascazos para saber quiénes eran los marinos de la Esmeralda.

Una tarde, por los cerros que encerraban el campamento minero y de embarque, jugábamos a no sé qué.

De repente sentimos el sonido de un clarín.

Nos miramos asombrados y gritamos al unísono:

¡Los peruanos!

Dios mío de los coloraos, que manera de correr.

Yo creo que estábamos como a 4/5 kilómetros de la primera corrida de casas.

El Yayo, vecino mío, llego cagado entero.

Hoy, sucede lo mismo, la consecuencia de los bulos en las redes es un deterioro mental, un robo sin asco a la capacidad de discernir.

O simplemente para justificar algo.

Donald Trump, por ejemplo, y su manipulación en la acusación a Raúl Castro Ruz, diputado de la Asamblea Popular de Cuba, es para escuchar mil clarines.

Cuba, anda un tanto desojada por sufrir 60 años de un bloqueo inhumano y criminal inventado o copiado de la Doctrina Monroe, y, de todos aquellos que forman parte de esa especie humana que ven su mercado amenazado.

Esos que te soban la espalda, para encontrar un punto de apoyo.

La indiferencia a esto es un crimen de lesa humanidad.

Nos falta hablar más de Cuba heroica, hablar de Girón.

Esa playa, no fue solo una invasión orquestada por el yanqui, allí, se jugaba la grandeza de convertir en verdad el sueño de José Martí.

Él decía que “Patria es humanidad”.

Sepan ustedes de la humanidad de la OTAN que participo determinante en las guerras Yugoslavas, más de 200.000 muertos, sepan ustedes de la humanidad que sufre Irán, 3.000 más de 2000 en el Líbano, la humanidad que sufrió Irak, que sufrió Libia, que sufre Afganistán, Siria, vean ustedes esa humanidad.

Vean ustedes, como esa humanidad se viste apresurada de bestia parda en mi paisito lindo y flaco.

Pretenden hacernos invisibles.

Vean Ustedes.

Junten bicarbonato.

Donald Trump, el presidente acosador y acosado colecciona 3 peculiares magnicidios fallidos.

Fidel Castro, ese que camino por las calles de Nueva York, sin escoltas, solo las manos de esa población que lo veía llegar, que lo quería abrazar.

Ese Fidel, fue el ojo del huracán en más de 600 atentados para robarle la vida.

Cuba, sus campos, su ganado, fueron contaminados por gusanos captados por la CIA.

“Hermanos al rescate” se llama la peste negra.

Esos hermanos al rescate, como Luis Pozada Carriles, y otros, dejaron 73 personas destrozadas al explotar un avión en vuelo 455.

Y, no va a tener autoridad moral y revolucionaria Raul Castro, de dar orden de fuego contra avionetas gusanas.

Hace poco, en las redes sociales se asoma por Europa un exiliado cubano pidiendo ayuda para derrotar a los que llevan a Fidel de escapulario.

Dice, que, si no le ayudan, él se tendrá que ir a Cuba, para morir en su tierra.

Que andará haciendo por este jardín de Josep Borrel, jardín tan desparramado y con tanta oportunidad de zafarse de la locura yanki.

Y claro que podrá morir en su tierra.

Si es que quiere.

La misma disyuntiva de esperpento tiene Corina Machado con Venezuela.

Vivimos un desojar de Margaritas que da miedo.

Los enfrentamientos de clases se asoman multifacéticos por todos lados. 

Siendo la lucha de clases, hasta hoy, el único hacer, que puede cambiar las estructuras de 300.000 años construidas, inventadas.

Ay dios mío de los coloraos, son como 4.000 yo.

Cuando fue encontrada esa instancia de ser libre, de ser país, cuando definieron los conceptos y la acción de hermosear o manosear la democracia, la soberanía, los derechos, los respetos.

La lealtad a una idea, a una convicción me obliga a contar algo muy retriste, y al mismo tiempo, lo que significa la lealtad, el conocimiento, la experiencia y la voluntad de vencer del gobierno revolucionario y de su pueblo cubano.

Las Fuerzas Armadas de la Revolución Cubana, tuvieron mucho que ver con el derrocamiento del Apartheid en Sudáfrica, con el triunfo de Etiopia contra la invasión somalí, con el triunfo de la independencia de Angola y de refilón la de Namibia.

El General revolucionario cubano que dirigió esas misiones fue Arnaldo Tomás Ochoa Sánchez.

Fue un héroe de la Republica de Cuba, dejo de serlo, al ser acusado y comprobado de su participación junto a otros militares en el narcotráfico organizado por el Cartel de Medellin.

No perdió solamente sus medallas y orgullo.

Fue fusilado por traición a la patria y a la revolución, un 13 de julio de 1989, junto a otros militares, Antonio de la Guardia, Jorge Martínez Valdés y Amado Padrón Trujillo.

El General Ochoa dijo:

“Creo que traicioné a la patria y, se lo digo con toda honradez, la traición se paga con la vida”

Ese pueblo, juzgo a los que abusaron de la revolución, los que se acomodaron de ella, y no va a tener razón Miguel Diaz-Canel de enfrentar cientos de Girón.

Enfrentar la Ignorancia que la había y que la hay.

Y en el país del norte, el poder del dinero, de lo factico, que poseen un puñado de habitantes, abusaba y abusa de la infancia, abusa de una juventud que la tiene muy, pero muy áspera. Y para adornar la torta, con un mandatario acosador de mujeres, de niños y de países.

Y hablan de país, de patria, de humanidad.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20260524