lunes, 11 de mayo de 2026

Delitos de lesa patria.

 


Comentario radial.

 



Delitos de lesa patria.

Y un saludo, a los asalariados del mundo entero.

El único contingente que puede acabar con la ignominia de la guerra.

 

Este relato, es un agradecimiento inmenso a un hombre excepcional; al mismo tiempo, humilde, es un saludo lacre, emocionado, a los que fueron y son, los responsables del parir, del vivir, del existir, del hacer, de la “Federación Nacional Víctor Jara en Suecia.”

No podemos olvidar jamás, la actitud valiente, revolucionaria de Harald Edestam, embajador de Suecia en Chile; el mismito que izó la bandera cubana en su embajada, protegiendo así, la vida de los diplomáticos cubanos y sus intereses nacionales, como también, a los perseguidos del gobierno de Salvador Allende Gossens.

Harald Edestam, es uno de los causantes de vida, del inmenso exilio chileno en mi paisito de agua, Suecia.

¡Este, es un recuerdo muy re grande!

Los viejos de amaranto se trajeron de Chile, casi todo.

Rolando, Violeta, Pablo, Gabriela, Eusebio, Salvador, Ramona, Teresa, Luis Emilio, Elías, Víctor, Isidora Aguirre, Margot Loyola, Elena Caffarena.

Faltó poco, para dejar sin merecimiento a mi pasito lindo.

Yo, en mis alforjas, traía a un joven militante socialista, Marcos Barrantes Alcayaga, asesinado en La Serena, por la Caravana de la Muerte.

A estas alturas del partido, se hace complicado nombrar a todos. Más de la mitad de mis contactos telefónicos, físicamente, ya no existen.

Los sigo llamando, para no olvidarme.

Medio mundo, y el otro también lo sabe, quiénes son los dueños de casa.

Se ha vivido 50 años.

Vivimos un todo Suecia, en nuestra geografía del sur de América.

Lo digo así, para ordenarnos.

Lo que digo, no quiere decir que solamente fueron los de mi vestir, que se arropan y visten al “Víctor Jara”.

¡Pá ná!

Tengo en mi recuerdo a cientos de migrantes chilenos, latinoamericanos, que apuntalaron y apuntalan está organización solidaria, cultural, preocupante social, absolutamente no indiferente a nada, inventando siempre caminos para conquistar la paz, y, más aún, en esta nueva era que brota y brota.

Yo nunca he sido capitalino, al llegar a Suecia, Estocolmo, me recibió una familia a la que sigo queriendo, respetando, agradeciendo; igualito que antaño.

Llegue a la Comuna de Järfälla, Jakobsberg, fue mi continuar y principio militante.

Que idioma y sonido tan complicado.

Por esos tiempos, la casa de Víctor quedaba en la calle Mäster Samuelsgatan.

Era una casona antigua, me recordaba a las casonas antiguas de Santiago.

Eso ya no existe.

Creo, qué bajando por esa calle, se llegaba a una esquina en donde estaba el Correo Central, que tampoco, hoy existe.

¡Ay dios mío de los coloraos, como corre el tiempo!

Decía, que yo nunca he sido Capitalino, mi hacer político era en los suburbios de Estocolmo.

Así, fue la Comuna de Spånga, en Rinkeby, Tensta, que nos vio, poco a poco, con la voluntad en ristre.

Son y serán geografías tatuadas por todo mi ser.

Puedo asegurar, que el existir de Víctor Jara, es testigo de la fragmentación en la lucha de clases en las organizaciones de izquierda con las ideologías Marxistas Leninistas aplicadas de esa época.

Por supuesto que existían también esas fracciones de izquierda Trotskistas y Maoístas, que son parte de nuestra propia historia y existencia.

Recuerdo al VPK, al APK y al Partido Marxista Leninista Revolucionario KPMLR.

Este último, lo nombro enterito, con tantos apellidos, me puedo perder.

Es necesario decir, que el APK de Suecia, muy pariente nuestro, nos facilitó su local en Marietorget, y en Rinkeby/ Spånga.

De Mariatorget, su latir y existencia se trasladó al lugar que hoy habita y viste.

Pontonjärgatan 36.

En esos tiempos, 40/30 años atrás, al estar en la celebración de aniversario, nos acompañaban en la Casa del Pueblo, Estocolmo, más menos 2000 espectadores.

Esa a aula, fue varias veces un enjambre de exilio que querían saber que pensaban, que hacían en Chile los de la Casa de Víctor Jara.

Ahora, hay que gritar, políticamente orgulloso, que, el Víctor Jara   latía inmenso por todo Europa, por Asia, por America, por Oceania, claro que sí, con otros nombres y apellidos.

¿Que se buscaba?

Urgía una cuestión como “las de los Abrazos”.

Era necesario pasar lista.

Parecíamos Dientes de león.

¿Cuántos quedábamos, y por dónde?

Había que reorganizarse, inventar recursos, enfrentar, mantener, contratacar a una dictadura fascista que mataba sin piedad en Chile, y en todas partes del mundo.

El asesinato del General Prats, de su esposa, de Orlando Letelier y de tantos otros, que quedaron sin abrazos.

En paisito flaco, los tiempos fueron espantosos.

Llevamos doliente a Manuel Guerrero, a Manuel José, a Santiago. Todavía, no podemos zurcir 44 agujeros en el cuerpo de Lidio Martínez, los de la Calle Conferencia nos llaman, Marta nos junta; desde sus 23 impactos de bala, Littré Quiroga todavía nos mira; los hermanos Vergara Toledo nos junta, el Choño, es habitantes de todas las poblaciones obreras.

Suena raro, han pasado 50 años, y estamos, quizás en las mismas.

No, a nivel mundial, placas de pensamiento crítico comienzan a cubrir algunos entreveros sociales.

La lucha de clases, toman forman aparentemente formas diferentes.

Se van desplazando con criterios enredados liudando la sobrevivencia del ser humano, del planeta entero.

Hoy, nos enfrentamos a un fascismo que se globaliza, y, que dialécticamente, se transforma, se disfraza.

Se me asoma una actividad en Järfälla.

Hortensia Bussi de Allende estaría con el exilio.

No recuerdo nada del acto en sí, y no es raro, los viejos me enviaron a picar cebolla.

Las ensaladas a la chilena y las empanadas hacían nata.

Qué manera de picar cebolla.

Qué manera de hacer empanadas.

Pensando en esos calendarios, siento que habría sido lindo, haber podido conocer, en mi exilio, a Miria Orea Contreras Bell.

Si, siento sentimientos que faltaron juntar.

La casa de Víctor Jara vive y se asoma rebelde por Malmö, Gotemburgo, se quedará por siempre en Växjö, Uppsala, Södertelje, Elkistuna, Linköping, Jönköpin, Kalmar, Ystad, Norrköping, Västerås, Alvesta, Lund.

Un trabajo orgánico, que, simplemente, hay que estar orgulloso.

El organizarse es un caminar de todos los días; si, por alguna razón, te detienes, quedas fuera de calendario y tiempo.

Volver a continuar, es una tarea gigante de organización.

En esos calendarios la juventud de la casa de Víctor, la JOTA, fue extraordinaria.

Mítines, huelgas de hambre, solidaridad y fraternidad entre los pueblos, estudios, tristezas, desengaños, cultura, poesía, canto, teatro, olios y acrílicos, y, entregarse entero a conquistar la paz.

El Internacionalismo de Víctor, se apareció por Angola, por Namibia, por Nicaragua, por El Salvador.

Estamos hablando de un contingente mayor y hermoso. Desgraciadamente, no pudimos conservar y proseguir ese causal.

Se le hizo empeño, pero la incentivación, los calendarios, los desbarajustes jugaron en contra.

Un error orgánico que duele todavía.

Los cabros de ese tiempo cumplen hoy, más menos, 60/70 calendarios.

Una vez, nos tomamos el Consulado de Chile.

La foto del fascista Pinochet, cerraba los ojos asustados.

La caída de la Union Soviética, fue para nosotros un volar de gaviotas sin su ala izquierda.

El pleno del Comité Central de Víctor, en agosto de 1977, nos cuenta que, por 65 años transcurridos, no teníamos como defender el vivir y la dignidad de los desposeídos.

Por ahí se vino el “Derecho del Pueblo a la Rebelión” Es decir, la política de Rebelión Popular.

El exilio chileno, en el mundo entero, sintió, palpo, escucho el cabalgar de Manuel Rodríguez.

Una oscuridad por todo Chile se encendió.

¿Y ahora qué?

La táctica y estrategia de esos tiempos siguen vigente, y hay que restructurarlas. 

La estrategia: ser ideológicamente fuerte y metido hasta la tuza, en la problemática de la desigualdad social.

La táctica, inventar tareas que visualizan y entusiasmen la estrategia.

Es como cocinar una cazuela.

La cazuela lo estratégico, la carne, la papas, el zapallo, los porotos verdes, el choclo; la táctica.

La verdad, se nos viene encima, es mucho más de medio siglo, los que quedan o quedamos para pelar, cortar y desmenuzar la táctica, se hace muy re complicado, sin embargo, es un deber y un derecho, un respeto a este Víctor, de seguir arrastrando lo que se tenga que arrastrar, y, enfrentar este neofascismo representado por el gobierno de Antonio Kast.

La táctica, para los de hoy, como me visto, tenemos que adecuarnos al calendario.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo. 2026.05.02