A 176 años de su fundación:
Iván Ljubetic Vargas, historiador del
Centro de Extensión e
Investigación
Luis Emilio Recabarren,
CEILER
FUNDACIÓN DE LA SOCIEDAD DE LA IGUALDAD
Hacia mediados del siglo XIX,
cuando la clase obrera chilena alcanzaba a unos 30 mil proletarios, las
ideas del liberalismo revolucionario y,
en menor grado, las del socialismo utópico, agitaban a sectores de jóvenes
intelectuales, profesionales, artesanos e incluso obreros.
Inspirados por esos ideales, el 14
de abril de 1850, los intelectuales Santiago Arcos Arlegui,
Francisco Bilbao, Eusebio Lillo y José Zapiola, Manuel Recabarren, José
Victorino Lastarria, Manuel Antonio Matta junto con los artesanos Ambrosio
Larrecheda, Cecilio Cerda, Rudecindo Rojas, Manuel Guerrero y Francisco Prado
Aldunate, el obrero Ramón Mondaca y el ex oficial Luciano Piña Borcosqui, fundaron la Sociedad de la Igualdad, una
organización política progresista.
Se reunieron en los salones de la Filarmónica, Casa de
Mariano Aristía, ubicada en calle San Antonio esquina Catedral.
El primer punto de la reunión fue
conocer y aprobar los Reglamentos y Estatutos redactados por Santiago Arcos y
José Zapiola.
SUS IDEALES
En esa primera sesión se
aprobaron también los tres ideales
propuestos por Bilbao:
- Reconocer
la soberanía de la razón como autoridad de las autoridades;
- Reconocer
la soberanía del pueblo como base de toda política y
- Reconocer
el amor y fraternidad universal como vida moral.
- José
Zapiola, años más tarde, resumía así la propuesta de la sociedad:
“La reestructuración del sistema
impositivo, el mejor trato de los humildes en los juzgados civiles y en los
cuarteles de la Guardia Nacional, mejoras en la policía, libertad y protección
laboral, educación popular, mejora de la higiene pública, aumento de la
existencia de moneda divisionaria (que facilitaba el comercio y favorecía a los
sectores más pobres), protección de la industria nacional (reivindicación de
los artesanos que buscaban la protección de la competencia industrial
extranjera)”.
DIRECTIVA
También se eligió su directiva,
que quedó formada así:
Presidente. Eusebio Lillo;
Vicepresidente: Manuel Guerrero;
Secretario: Francisco Bilbao;
Segundo Secretario: José Zapiola;
Directores: Santiago Arcos,
Ambrosio
Larrecheda,
Francisco
Prado y
Cecilio Cerda.
El nombre de la Sociedad lo
propuso Luciano Piña.
ORGANIZACIÓN
La Sociedad de la Igualdad se
organizó en grupos. En abril de 1850 se contaba con 7 u 8 grupos, con un total
de 200 socios aproximadamente.
Tenía un periódico “El Amigo del
Pueblo”. En él escribió Santiago Arcos el 16 de abril de 1850:
“¡Ha llegado el momento en que la
clase obrera adquiera conciencia de su poder!”
REPRESIÓN
En agosto de
El 19 de agosto de 1850, policías
y hampones atacaron con furia la sede de la Sociedad de la Igualdad. Gobernaba
el país el reaccionario general Manuel Bulnes, quien no podía soportar que una
organización progresista, defensora de los trabajadores, fuera ganando más y
más fuerza.
Entre los heridos estaba Francisco Bilbao. La condena a este
atentado fue enorme.
El 14 de octubre de 1850 tuvo
lugar una gran marcha de repudio al gobierno del general Manuel Bulnes.
CONTRA LA CANDIDATURA DE MANUEL MONTT
Con fecha 28 de octubre de 1850,
la Sociedad de la Igualdad llevó a cabo una concurrida asamblea. En ella se
adoptó el acuerdo de trabajar contra la candidatura oficialista a la
Presidencia de la República de Manuel
Montt.
BULNES PROHIBE LA SOCIEDAD
El Gobierno del general Bulnes
decretó, con fecha 7 de noviembre, el Estado de Sitio. Los “igualitarios” más
destacados fueron detenidos. Entre ellos José Victorino Lastarria, Eusebio
Lillo, Benjamín Vicuña Mackenna, Manuel Recabarren, Santiago Arcos, José
Zapiola… Algunos lograron eludir la persecución policial. Uno de estos fue Francisco
Bilbao.
El general Bulnes clausuró los dos
periódicos de la Sociedad. Otro decreto, éste del 9 de noviembre, prohibió la
Sociedad de la Igualdad y “cualquiera otra de
la misma clase”.
IMPORTANCIA DE LA SOCIEDAD DE LA IGUALDAD
Fue la primera institución en la
historia de Chile nacida con el objetivo de
organizar a los trabajadores chilenos y de incorporar a las masas
populares a la lucha política. Se planteó las tareas de contribuir a mejorar
las condiciones de vida de los asalariados, conquistar la libertad electoral y
mantener las libertades públicas.






