Recordamos en estos días el asesinato de Alicia Ramirez, joven militante
comunista, quién hace 69 años cayó abatida bajo las balas de fusil de
Carabineros de Chile.
Lo hacemos a través de un escrito del recordado historiador del
CEILER, Iván Ljubetic Vargas.
Iván Ljubetic Vargas, historiador del
Centro de Extensión e Investigación
Luis Emilio Recabarren, CEILER
Realizó sus estudios primarios en
la Escuela N.º 18 de La Calera y los secundarios en el Liceo de Quillota. Se distinguió por su buena conducta y
aplicación. Escribía en la revista “Ideales”, órgano literario del Liceo. Seleccionaba en lo aprendido lo que
verdaderamente ayudara a sus compañeras, muchachas como ella, de quince años.
Fue elegida por todos los
estudiantes presidenta del Centro Panamericano. Era quien encabezaba los
preparativos de las fiestas patrias, las celebraciones solemnes de la
independencia de los países latinoamericanos.
En 1955 se trasladó a Santiago,
donde trabajó en el Hospital Barros Luco. Ingresó luego en la Escuela de
Enfermería de la Universidad de Chile. Entregó sus mejores esfuerzos al
movimiento estudiantil. Sin embargo, semanalmente viajaba a La Calera para
visitar a sus padres y a sus cinco hermanos menores.
Fue elegida delegada de la Escuela
de Enfermería ante la Federación de Estudiantes de Chile, FECH. Era novia del
joven comunista Jorge Godoy.
GOBIERNA CARLOS IBÁÑEZ DEL CAMPO
En 1957 Carlos Ibáñez del Campo,
que entre 1927 y 1931 ejerció una cruel dictadura, estaba en su segundo
gobierno. Igual que en el primero, llevó adelante una insensible política
antipopular. Las alzas de precios de los artículos de primera necesidad
castigaban a la gente sencilla. El alza de las tarifas de la locomoción
colectiva, decretada el 27 de marzo de 1957, fue la gota que rebalsó el vaso de
la paciencia popular.
Eran tiempos en que imperaba la
ley maldita, herencia del traidor de González Videla.
SE LEVANTAN OLAS DE PROTESTAS
En Valparaíso se efectuaron
organizadas manifestaciones hacia fines de marzo. La represión policial dejó un
muerto y varios heridos. En Santiago, la lucha contra las alzas fue encabezada
por la FECH, de la cual Alicia Ramírez, militante de las Juventudes Comunistas
y delegada de la Escuela de Enfermería,
era uno de sus más activos dirigentes.
ESTUDIANTES A LA
CALLE
El lunes 1 de abril de 1957, tuvo lugar una amplia asamblea
de estudiantes, convocada por la FECH. En ella se informó que en la madrugada del domingo 31 de marzo de
1957, agentes de la Policía de Investigaciones allanaron los hogares de los
dirigentes de la CUT. Detuvieron a Clotario Blest, Juan Vargas Puebla, Baudilio
Casanova, José Díaz Iturrieta, Elías Mallea, Oscar Astudillo y del dirigente de
la FECH Enrique París. Todos fueron detenidos. El gobierno de Ibáñez iniciaba
una feroz represión.
Entretanto, fuerzas de carabineros
rodearon el local de la Federación de
Estudiantes, ubicada en Alameda con San Isidro.
A pesar de ello, una vez
finalizada la reunión, todos los asistentes salieron a la calle y marcharon por
Alameda hacia el Poniente.
CON ALEGRÍA COMBATIENTE
Los muchachos hicieron grandes
rondas. Cantaban alegremente consignas
contra las alzas. La gente que pasaba por la calle o la que miraba desde las
ventanas de los edificios los aplaudía
con admiración y entusiasmo. Les brindaba su apoyo.
A las 21,30 horas se disolvieron las manifestaciones y los
jóvenes se retiraron tranquilamente a
sus hogares. Pero las fuerzas policiales los acechaban.
ASESINAN A ALICIA
Un liceano de 15 años de
edad, llamado Manuel Vásquez Ferreira,
narró lo acontecido en esa noche del 1 de abril de 1957, en una
entrevista aparecida en El Siglo de fecha 18 de mayo de 1957:
"Unos 400 estudiantes nos
dirigíamos a Mapocho. En la calle Miraflores, entre Huérfanos y Merced, nos
salen al paso los carabineros... Tratamos de seguir avanzando. Dos carabineros
atraviesan corriendo de Merced con Miraflores hacia Santa Lucía y sin mediar
provocación, nos disparan al cuerpo. Algunos estudiantes se defienden lanzando
piedras. Los carabineros se esconden, pero vuelven a salir y disparan... Cae
Alicia Ramírez. Queda tendida ante la primera puerta del Teatro Miraflores”.
Una bala de fusil le penetró su
abdomen; otra, le atravesó un muslo. A su lado iba su compañero Jorge Godoy.
OTRA HEROÍNA DE LAS JUVENTUDES COMUNISTAS
Alicia Ramírez Patiño, dirigente
estudiantil, pagó con su vida su decisión de estar junto al pueblo y participar
en sus luchas. La asesinaron en la flor de su juventud, tenía 23 años de
edad, simplemente porque salió con sus
compañeros a la calle, a hacer rondas y a cantar repudiando las alzas de un
gobierno antipopular.
