martes, 27 de enero de 2026

¡BASTA!

 


Comentario radial y escrito.

 

 

 

 


 

Me encojo, me achico, me avergüenzo; y, por los caminos abruptos de la lucha clases, me insolento.

¡Me empujo!

Nunca ha sido, ni será fácil, esta cuestión de las ideas.

El enemigo es inmensamente poderoso.

Se asoma con sus ejércitos como por el encanto, y, estos; protegidos a su vez, por los voluntarios locales de siempre.

Son como las polillas, se van en la “volá”, jurando que van en la repartija.

Esta verdad obliga a mirarse a los espejos; y a cuidar la palabra y la conciencia.

Yo me miro de soslayo.

Me veo a “pate con la vida”; sin embargo, en lo particular, calzo justo, con “casa de herrero, cuchillo de palo.”

Tengo tres hijas, que no han tenido tanto padre.

Por ahí, no soy de trigo muy limpio.

He vivido mucho y poco; sin lugar a duda, en ese tiempo poco, está mi vivir con mi primo hermano; Jorge Porras Alquinta; allá por La Serena; donde vivía la madre de nuestras madres; por la calle Amunátegui; calle, que también me la achicaron.

Cuento esto, porque necesito atestiguarme, que tuve un tiempo para siempre recordar. 

Estimados lectores y escuchantes, llevo, más menos, 40 años escribiendo estos relatos, que se hacen vida, una vez a la semana, en algunas radios de cercanías y en portales digitales.

Es re mucho tiempo, debería estar curtido con la infamia de los Imperios; no lo estoy.

¡Apesadumbrado estoy!

¡Tengo que gritar!

El vivir de los pueblos del mundo anda en desgracia, tras desgracia; no se pierde ni una.

Una desgracia nueva le baja el perfil a la que viene.

Creen que se olvida Venezuela, que se olvida mi Cuba heroica, que se olvida Nicaragua, Colombia.

Me ha llamado siempre la atención, esta cosa del “cilicio”.

Porque tenemos que infligirnos tantos sufrimientos.

El masoquismo, hoy, digital también, se cuela por cada esquina.

Como que “contratamos al tanto” a indeseables, para que nos hagan daño.

Es cuestión de imaginarse, la gobernanza que tendrá mi paisito en marzo.

Es un cilicio muy complicado.

Según los comentarios en las redes sociales, se repiten los siniestros acontecidos en Valparaíso, Quilpué, Villa Alemana, Viña del Mar, hoy, lo inimaginable se sacude por el  sur de Chile.

“El cambio climático, la pobreza, tú y yo”; nos empaqueta con indeseables facinerosos, que sacan, no sé cómo, ganancias con la desgracia ajena.

Es una bellacada muy re grande.

El vivir digno, interpreta el respeto a los derechos del hombre, no el respeto a los desechos del hombre.

Un facineroso declaraba que les convenía provocar los incendios; tenían más horas extras para cobrar.

Qué clase de escuelas hemos construido, que amistades hemos encadenado, qué clase de líderes hemos arropado, quien envenena a la humanidad, al sentido común.

Aquí; somos todos verdugos, tribunal y público que juzga y aplaude.

¿Quién modela esa forma de pensar, de ser y hacer?

Vamos muy re mal encaminado.

Han visto ustedes el proyecto habitacional para la Franja de Gaza de Donald Trump.

Y el público lo escucha y no dice nada.

Algún bestial, capaz que diga:

¡Qué bonito!

Quizás, por chiripa, algún albañil de la Black Rock, en la reconstrucción, encuentre una tibia infantil, de los 130 que nacieron cada día en Gaza.

La inmoralidad fabrica sus contrapisos.

En esa junta tan hablada, allá por Suiza, Davos, los pudientes Empresarios con los líderes de gobiernos neoliberales, barajaban las posibilidades de como aumentar las ganancias y privilegios, en este complicado viajar y vivir.

Los ricos de ricos, que no son más de 3000 en todo el mundo, aumentaron sus ganancias en un 81%. Ellos, no estaban en el Foro Internacional de Mercado, tenían a sus agentes en las perspectivas.

El pueblo común y corriente, “estrújate”, no tenía voz, ni presencia, menos voto; siendo el pueblo, el asalariado, el que sostiene y mantiene el hermoso vivir de los convocados.

Y se hinchan gritando que la democracia, la soberanía, emana del pueblo.

Y hablando de democracia, de participación ciudadana, el Gobierno de Irán, debería, pienso yo, invitar a las mujeres a un plebiscito, y que ellas determinen que usar de vestimenta y razón.

Para aliñar la convocatoria a este foro, se necesitaba de un satánico diablo; perdonando la redundancia; con cachos y cola en forma de hoz y martillo.

Y dale con Rusia y China.

La Rusia de hoy, no tiene nada que ver con la Rusia de Antón Makarénko.

Y la China de hoy, es todo lo que fue 60 años atrás.

A no ser, que, se destaque lo histórico, de parar el nazismo salvaje, en mayo de 1945, con el que se quiere levantar e implantar hoy en Ucrania y por el mundo entero.

A no ser, también, la victoria y liberación del pueblo chino sobre el fascista Imperio Japonés, en septiembre 1945.

Ordeñar la intervención militar de la Federación Rusa en Ucrania, era el plato fuerte del encuentro en Suiza, y, la guinda de la torta, la idea del presidente de los Estados Unidos de Norte América, Donald Trump, de crear la JUNTA DE PAZ.

Suena ingrato traer de vuelta el porqué del golpe de Estado nacionalista y fascista en Ucrania el 2014.

Se trató de impedir la unidad, Ucrania / Rusia.

El golpe de Estado amarraba a Ucrania a la Unión Europea.

De allí, a la OTAN, era un suspiro.

Además, se detenía la voluntad prorrusa de los habitantes del Dombás.

Hoy, en manos de la Federación Rusa.

Europa, mi hermosa Europa, Escandinavia de agua y nieve, si no arrancan del Gran Capital Estadounidense, del Pentágono, no será Groenlandia solamente, la que huela a gringo. Öland, Gotland, están a la cola.

Yo hablo del Capital y me da miedo.

Saco cabeza y cuello por la ventana; veo un tsunami sangriento oscuro, se viene arrogante, insolente, ignorante, poderoso... Su lógica, su identidad, es sacar beneficios, cueste lo que cueste. Vean hoy Hiroshima, vean mañana Gaza, sepan de los campos para refugiados saharauis, sientan la infancia sedienta de todo en Sudan, en Bagladesh.

Sientan el miedo del Peumo, del Pehuén.

Me asomo desesperado Hiroshima, hoy, ciudad moderna; sin embargo, en agosto de 1945, fue sacrificada sin asco; para lanzar un aviso sin motivo. Una ciudad entera fue hollín, más de 500.000, no sé dieron cuenta que estaban muertos. 

La idea, era amedrentar a la ex Unión Soviética, país que ofrendo más de 20 millones de sus habitantes, para destruir un destino atroz, pardo, el nazismo.

Tanta muerte, tanta desgracia. 

¿Habrá sido para nada?

No, no lo siento así.

¡Pá eso los espejos, pá eso la conciencia de clase!

Esas ideas nacionalistas, racistas, como, “América para los americanos, la cacería a los indocumentados”, son una realidad, porque pueden hacerlo, y, lo hacen, porque, tú y yo, lo permitimos con nuestro silencio.

Otorgamos espacio y tiempo a individuos como a Donald Trump, Marcos Rubio o al carnicero de Gaza, Netanyahu.

Ellos necesitan mostrarse, su arrogancia bestial, se alimenta de nuestra participación en la farándula.

El tiempo para reflexionar es nuestro.

En mi paisito, la traición y la ignorancia, la barbarie, van de la mano; tenemos que volver a los barrios y escuelas, tenemos que defender lo conquistado.

Aquí me quedo.

Los incendios en mi paisito, los trenes en España, las niñas y niños de Gaza, el invierno en Ucrania, serán el empedrado para el analfabeto de conciencia social.

Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo 20260123