Iván Ljubetic Vargas, historiador del
Centro
de Extensión e Investigación
Luis
Emilio Recabarren, CEILER
El 21 de enero de
Lenin, había nacido en la ciudad
de Simbirk el 22 de abril de 1870. Su padre, Ilya, era profesor. Su madre se
llamaba María Blank.
TEÓRICO Y PRÁCTICO REVOLUCIONARIO
Lenin fue un talentoso teórico y
un inteligente dirigente revolucionario. En los 35 años de labor teórica y
práctica, entre 1888 y 1923, Lenin escribió más de 30 mil libros, folletos,
cartas y documentos. Unos 9 mil de ellos figuran en los 55 tomos de sus Obras
Completas, editadas entre 1958 y 1965.
Entre sus obras, recordamos dos en
que plantea las normas de organización
y funcionamiento del moderno partido revolucionario de la clase trabajadora:
“¿Qué hacer?” y “Un paso adelante, dos pasos atrás”.
A LA CABEZA DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE
Dirigió, en medio de enormes
dificultades, la Revolución Socialista de 1917.
Después de muchas negativas, por
fin se reunió con el Comité Central del Partido Bolchevique el 10 de octubre .de 1917. Logró que se
aprobara una nueva resolución sobre la insurrección armada, pero sin
especificar fecha ni detalles.
Comprendió, entonces, que debía
recurrir a las bases del Partido.
Con ese fin participó en una
Conferencia del Comité Central con representantes de las organizaciones bolcheviques de San Petersburgo. Asistieron
24 dirigentes, de los cuales sólo 9 eran del Comité Central.
La Conferencia aprobó la
preparación inmediata de la insurrección por 19 votos, contra 2 y 3
abstenciones.
El 21 de octubre se reunió
nuevamente con los dirigentes de San
Petersburgo. Allí planteó: “la insurrección debe llevarse a cabo el 25; el 24
sería prematuro y el 26 muy tarde”.
En el Instituto Smolny se vivían
horas agitadas. Ahí estaba el centro revolucionario. Lenin planteó al Comité
Central la necesidad de estar allí presente.
Se lo prohibieron. Al caer la
noche del 24 de octubre,
Lenin decidió trasladarse
clandestinamente al Smolny y tomar en sus manos la dirección de la
insurrección.
Disfrazado y acompañado del
camarada Rahia, luego de caminar varias
horas, llegó poco antes de la medianoche al Smolny. No se dirigió a la sala
donde sesionaba el Comité Central. Envió a Rahia a buscar a Stalin.
Ambos se reunieron en una sala
vacía y pusieron en marcha a las fuerzas insurreccionales que tenía listas el
Comité Militar Revolucionario, pero que
no se atrevía a lanzar todavía a la toma del poder.
Lenin convocó a los jefes
militares de fábricas y regimientos. Decenas de motociclistas se lanzaron hacia
los suburbios...
A partir de la una de la madrugada
del 25 de octubre, destacamentos de soldados salieron de los cuarteles; grupos
de obreros armados abandonaron las fábricas. Iban a apoderarse de los puentes,
las estaciones ferroviarias, los edificios públicos...
A
las 14, 35 horas del 25 de
octubre de 1917 se inició la sesión extraordinaria del Soviet de San
Petersburgo. Presidía León Trotski, que anunció a Lenin. Cuando la tempestuosa
ovación se calmó, éste dijo:
“Camaradas: la revolución obrera y
campesina, de cuya necesidad han hablado los bolcheviques, se ha realizado...”
A LA CABEZA DEL PRIMER ESTADO SOCIALISTA
En medio de difíciles condiciones,
el Gobierno de obreros y campesinos, dirigido por Lenin logró vencer la
contrarrevolución interna y la intervención de 14 países.
El
Séptimo Congreso, 26 de marzo de 1918, cambió el nombre del partido por
Partido Comunista de Rusia, reconociendo 1903 como su año de fundación.
El viernes 30 de agosto de 1918,
Lenin habló en un mitin en una fábrica de Moscú. Finalizado el acto se dirigió
al auto que lo esperaba para conducirlo a la
reunión del Consejo de Comisarios del Pueblo, que debía iniciarse a las
21 horas. Caminaba rodeado por una multitud. De pronto una mujer -miembro de un
grupo terrorista de los eseristas- le disparó tres balazos, dos de los cuales
lo hirieron gravemente. Una le penetró en el tórax comprometiendo la parte
superior del pulmón izquierdo; la otra, se le alojó en el cuello muy cerca de
la espina dorsal.
Se recuperó. El 18 de septiembre
participó en la reunión del Consejo de Comisarios del Pueblo. Pero su salud
comenzó a empeorar.
Desde 1922 la salud de Lenin era muy precaria. El
intolerable estrés de encabezar la revolución, la guerra civil y la
construcción de una nueva sociedad, le afectó seriamente. A esto hay agregar
las secuelas del atentado de 1918, pues
debió vivir con una bala en el cuello, peligrosamente cerca de la espina
dorsal.
Falleció el 21 de enero de 1924.
LENIN, EL SER HUMANO
Todos los que conocieron de cerca a Lenin destacan su excepcional modestia en los asuntos concernientes a su persona. Después de ser herido en agosto de 1918 criticó el tono de las publicaciones aparecidas en los periódicos. Escribió: “Soy como los demás... Toda la vida luchamos, en el plano ideológico, contra la admiración excesiva de las virtudes de una sola persona, resolvimos ya hace mucho la cuestión de los héroes, ¡y he aquí otra vez el culto a la personalidad!”
El modo de vida de Lenin no se
diferenciaba de la vida espartana de sus contemporáneos.
“Lenin compartía todas las
privaciones de aquellos días cuando escaseaba el combustible, las viviendas y
hasta los alimentos”, recuerda G. Lausbury, uno de los dirigentes del partido
laborista inglés que visitó la Rusia soviética.
Lenin siempre se preocupaba de los
demás. A pesar de sus muchas actividades diarias como estadista, encontraba
tiempo para escribir centenares de recados, dar órdenes verbales para ayudar a
unos y otros camaradas, de mandarles a descansar, a curarse, de proporcionarles
viviendas, etc.
Lenin odiaba a las clases
explotadoras, pero no tenía enemigos personales.
EL HEROÍSMO DE LENIN
Máximo Gorki, el gran intelectual ruso, tiene una obra llamada
“Lenin en
“Su heroísmo, casi enteramente
desprovisto de relumbrón exterior, la abnegación modesta, ascética, frecuente
en el intelectual ruso, en el revolucionario que cree sinceramente en la
posibilidad de la justicia sobre la tierra; era el heroísmo del hombre que ha
renunciado a todas las alegrías del universo para trabajar duramente por la
felicidad de los hombres”.
“Cuando murió Lenin, reconocieron
lealmente hasta sus más encarnizados enemigos que con él había perdido el mundo
al hombre ‘que era la más viva encarnación del genio entre los grandes hombres
contemporáneos’.
“Para mí, Lenin, es un héroe de
leyenda; es un hombre que ha arrancado de su pecho el corazón ardiente para
alumbrar con su llama el camino que conducirá a los hombres lejos del abyecto
caos contemporáneo.”



