Iván Ljubetic Vargas, historiador del
Centro de Extensión e Investigación
Luis Emilio Recabarren, CEILER
El 16 de enero de 1912 apareció
el primer número de “El Despertar de los Trabajadores” de Iquique, el más importante de los 11 periódicos
nacidos gracias al esfuerzo y sacrificio de Recabarren.
Apareció siendo propiedad de la
Sociedad Obrera Cooperativa Tipográfica,
constituida para darle vida al proyecto de un diario revolucionario en ese puerto.
Después, sus socios acordaron donarlo al Partido Comunista, una vez fundado
éste el 4 de junio de 1912.
Fue éste un periódico combativo,
valiente. Los patrones y las autoridades lo persiguieron. Sus propagandistas,
por el solo hecho de serlo, eran despedidos de las faenas, detenidos y enviados
a la cárcel.
UN PERIÓDICO LEIDO POR LOS OBREROS
Pero era leído por los
trabajadores. Salvador Ocampo, quien fuera senador del Partido Comunista,
relata: “Yo trabajaba en una cuadrilla de cargadores de la Chile Exploration
Company de Tocopilla. Era una especie de arrinquín, que ayudaba a los
trabajadores en las cosas más esenciales y
les preparaba sus alimentos para los momentos de descanso... Esto
ocurría más o menos en los años 1912 al 14... El 12 yo tenía 10 años de
edad... Esta cuadrilla estaba compuesta
por unos mocetones bravos, los más salvajes que había por esos lados. Todos, la
gente más buena y humana que he conocido. Algunos de ellos compraban ‘El
Despertar de los Trabajadores’, que Recabarren editaba en Iquique y que llegaba
hasta allí clandestinamente. Serían unos diez o doce los que compraban ‘El
Despertar’. La cuadrilla se componía de 40 obreros. El caso es que esta gente
compraba el diario y a la hora de almuerzo, al mediodía, yo veía cómo leían los títulos con grandes
dificultades -eran pocazos los que
sabían leer- y después se guardaban el diario.
Pues bien, cuando supieron que yo
sabía leer, me exigían que se los leyera. Lo primero que me decían era: ‘A ver,
compañero Guachito (así me llamaban a mí), leamos lo que dice Recabarren’.
Entonces yo buscaba si venía algún
artículo con su firma. Y si no venía, les decía: ‘No, Recabarren no dice nada
aquí’. Pero ellos insistían: ‘Bueno, pero es que...¡el editorial!, pues
Guachito, ¡esa es la palabra de Recabarren!”
Qué hermosa escena debió ser esa:
cuarenta obreros pampinos sentados en círculo, escuchando atentamente lo que
escribía Recabarren a través de la lectura que hacía un niño.
EL PERIÓDICO, UN MEDIO DE EDUCACIÓN
El periodismo fue un aspecto muy
importante en la acción por educar, unir y organizar a los trabajadores chilenos, llevada adelante durante 30 años por Luis
Emilio Recabarren Serrano.
En “El Despertar de los
Trabajadores”, Recabarren publicaba obras de teatro. Tanto propias, como de
otros autores, siempre que tuvieran contenido social.
Entre las piezas teatrales del
padre de la prensa obrera chilena están “Redimida”, que narra la historia de
una mujer abandonada que ingresa a las filas revolucionarias, único camino para
lograr una vida mejor. Otra, es “Desdicha Obrera”, un ataque al clero y a la
alta burguesía.
LA PRENSA OBRERA MEDIO DE LUCHA
En 1917, estando en Buenos Aires,
Recabarren sostuvo: “La prensa obrera es un medio más de lucha, de acción, de
crítica, de propaganda, de discusión”.
En 1921 en el ya
mencionado discurso en la Cámara, afirmó el padre de la prensa obrera:
“Mientras la imprenta no estuvo en manos de los obreros, no éramos nadie;
vivíamos en la oscuridad, ignorados; no podíamos desarrollar nuestro
pensamiento”.
El historiador Hernán Ramírez
Necochea afirma que, hacia 1923,
gracias al incansable trabajo de Recabarren, el Partido Comunista poseía y mantenía 12
periódicos a lo largo de nuestro territorio.
INCANSABLE PERIODISTA
Recabarren no solo creó
imprentas. Fue también laborioso y didáctico periodista. Escribió en 48 periódicos chilenos, que aparecían en 24 puntos del
país: Arica, Iquique, Tocopilla, Antofagasta, Taltal, La Serena, Coquimbo, Ovalle, Chañaral, Los Andes, Viña del Mar,
Valparaíso, Casablanca, Santiago, Chillán, Talcahuano, Concepción, Coronel,
Lota, Lebu, Nueva Imperial, Valdivia, La Unión y Punta
Arenas. Además colaboró en órganos de prensa
de Buenos Aires.
El periodismo fue un aspecto muy
importante en la acción por educar, unir y organizar a los trabajadores chilenos, llevada adelante durante 30 años por Luis
Emilio Recabarren Serrano.
EDUCADOR DE MASAS
Sin lugar a duda, el padre del
movimiento obrero chileno es el más grande educador de masas de nuestra
historia.
Su último artículo, elaborado en
conjunto con Luis Víctor Cruz, tuvo por tema la necesidad de dar mayor apoyo al periódico “Justicia” de
Santiago. Apareció en ese mismo diario, con fecha 11 de noviembre de 1924.
Treinta y ocho días después, Recabarren ponía fin a su existencia.
Luis Víctor Cruz (primera fila) Recabarren (en la segunda)
Pablo Neruda evoca en su ‘Canto General’ la labor de
creador de la prensa obrera
chilena y de periodista de Recabarren.
Dice:
“Y
fue por la patria entera
fundando pueblo, levantando
los
corazones quebrantados.
Sus
periódicos recién impresos
entraron
en las galerías
del
carbón, subieron al cobre,
y
el pueblo besó las columnas
que
por primera vez llevaban
la
voz de los atropellados”.





