Comentario radial y escrito
Nota preambulatoria:“En una
estructura de gobierno neoliberal, las enfermedades, la guerra y la pobreza son
un medio de producción”.
La invasión perpetuada en
Venezuela por el Gobierno de los Estados Unidos de Norte América, su relato,
sus imágenes, me agarraron de las mechas y me siguen agarrando, trasladándome a
55 calendarios antiguos.
Y el traslado duele y espanta.
Lo he mencionado antes.
Me encontraba en la ex Escuela
Técnica Femenina, La Serena. Algunos colegas me llaman y me indican un ventanal
enorme que daba a la Alameda Francisco de Aguirre de la ciudad.
Vi, camiones hasta la tusa de
militares con ropa de combate.
No recuerdo la hora exacta,
quizás, las 11.30.
Mi plan era, después de impartir
mi asignatura, irme a la Escuela Normal a conmemorar el Día del Maestro.
Los tiempos eran muy ásperos. Muy
hoja de higuera
“El Presente es de lucha y el
futuro es nuestro”.
De la Escuela Técnica, hasta la
Normal, cabro joven, 20 minutos caminando.
Al llegar a la Normal; La Moneda,
nuestro Palacio de Gobierno, había sido bombardeada por aviones de combate
Hawker Hunter.
En, no más de 40 minutos, sin
contar con la metralla que tronaron un día antes en Valparaíso, sueños y
trabajos maravillosos fueron destrozados.
Muertos por allá, otros por acá,
en Tomás Moro, un helicóptero derribado por el GAP, y luego, nuestro presidente
sin vida, arrastrando por la ira del Imperio, a más de 3.000 vidas humanas, y a
17 años, de una brutal dictadura cívico militar, y fascista.
Esta cuestión de trasladar recuerdos,
se enhebran interrogantes, que urgen explicaciones.
Me traigo estas palabras, para
poder explicarme la fastuosidad indecente del Imperialismo Yanqui.
“El pueblo debe estar alerta y vigilante. No
debe dejarse provocar ni masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe
defender su derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor”
En Venezuela, el rapto del
presidente constitucional, Nicolás Maduro Moro, duro 40 minutos.
Una masacre infernal, tipo
Hiroshima; de alguna manera, fue evitada.
Cuarenta minutos que necesitaron
años, meses de planificación, de mentiras, crímenes y desinformación.
De utilizar la tecnología más
avanzada, para matanza, haciéndole un quite, a un Irak, una Libia.
Poco a poco, el mundo se va
enterando de lo acontecido. No es tan así, como lo inventan y lo mienten.
En todo caso, a las estructuras de
poder del gringo, les importa un comino que le crean o no le crean.
Les da lo mismo.
A no ser, que esa prepotencia
majadera, ese racismo encubierto en civilización y comercio, empuje a otras
potencias del planeta, al límite de lo insólito.
Sin embargo, a pesar del
“espejito, espejito” del Imperio; el Gobierno Bolivariano, a pesar de las
dificultades y afrentas, sigue, con su pueblo en las calles, construyendo su
país, de acuerdo con el ideario de Hugo Chávez.
El Tribunal Supremo de Justicia de
Venezuela, mandato a Delcy Rodríguez Gómez, vicepresidenta del país, a ser
presidenta encargada, hasta el regreso de su presidente electo, Nicolás Maduro
Moro.
Con toda seguridad, no debería
decir lo que voy a decir, pero lo digo.
El rapto del presidente electo,
fue un error táctico; creyeron, mejorar
Irak, Libia, dejando la puerta abierta, por donde se ventila y se
perfila la careta de la ignominia del Imperio.
No es mi intención enredar la
hebra, pero me urge entender.
Me siento cansado y viejo, y, no
quiero irme, creyendo que me invente una vida con el garabato del Imperio, del
capital.
Que, invente, que invento, que, la
derecha política de mi paisito, su fascismo en deshielo siempre, mono peluche
de las oligarquías, son justificaciones mías, para esconder mi propia
frustración.
Esa población latinoamericana que
nació por los años 70, tendrán hoy, una edad de 50,55 años; un tiempo crucial
para ser protagonistas, gestor, espectador y consumidor, del comienzo de una
era digital, tan inmensamente cambiante, absorbente, que 1000 muertos por
segundos, amontonados en un solo genocidio, es lo mismo, que 2 muertos ahogados
por un Tsunami.
Invito a preguntarse, que es la
democracia.
¿Se come?
No, pero, gracias a una orgánica
emanada desde el mismo pueblo involucrado, todos podamos comer.
A los tiempos que vivimos, lo que
digo, es un sortilegio muy re grande.
Si alguien por ahí, anda
desnutrido, con hambre; famélico de matemáticas y letras, de moral y ética,
guatón de cogoteo rasca o de corbata, ausente de incentivos, sin techo ni
abrigo, pero viviendo deslumbrado por algo que nunca vivirá ni sentirá; el
congrio y la albacora, los cerros y los salares, la papa, la uva y la palta,
brotando a borbotones, vestirán la democracia en una mentira, en un crimen.
Eso, no quiere decir que un pueblo
no pueda engendrar, levantar dialécticamente democracias, no, lo que sucede es,
que los pueblos, no tienen, ni idea, que, en ellos se esconde, el mandato de
parir democracia.
Nos visten, antes de ser
concebidos, en hongos de la ignorancia.
Y hablo de esa ignorancia que
invento la rueda.
¡Chemimare!
Podemos ver en los parlamentos del
mundo, en las esquinas, en los bares, en las plazas, en teléfonos, en ristre,
hablando de democracia.
Buscamos a esa señora.
Se nos hinchan las venas de tanto
gritarla.
Y, lo único que escucho, y se
cuela por la espalda como “viuda negra”, es el decir de Donald Trump:
“Por el momento, Estados Unidos se
hace responsable del vivir en Venezuela, hasta encontrar una forma que transite
el país, en una buena vecindad.”
Y la derecha de mi país, con los
invitados por Piñera, aplauden fervorosos.
La derecha ignorante del mundo,
aplaude.
De cabro chico que vengo
escuchando:
¡El que reparte se deja la mejor
parte!
Y claro, siempre y cuando, sea el
pueblo quien haga la repartija, al fin y al cabo, la tierra es de él, y él, la
trabaja.
Pero no, las grandes Empresas
Trasnacionales, de alguna manera u otra, se apoderan de los medios estratégicos
de producción, llevándose, gracias a la buena voluntad de la democracia del
país ocupado, hasta el sonajero de tripas, “hasta bailao”, del pobrerío.
Quiera el dios de los coloraos,
que esa mísera forma de pensar y hacer del riquerio, trastornada y trasnochada; como el abordaje a
ese petrolero ruso, o quizás, por el asesinato a quema ropa de una mujer
estadounidense, en un operativo de control migratorio; haga reaccionar al
sentido común del mundo, y deje de admirar y seguir a los falsos dioses
construidos.
Y, más aún, al puro estilo de
apagar el fuego a pala, prohíben a la policía local de investigar lo
acontecido.
Me quedo aquí, pero no puedo
quedarme con un atoro.
Siento que es un insulto, un
escupitajo ignorante a la memoria histórica de nuestro pueblo; saber, que en
esos muros de La Moneda, por donde se tejieron sueños, y, no solo en Chile, en
el mundo pueblo entero, que miraba expectante, una vía diferente, no armada al
socialismo; como ocurre hoy en Venezuela, a pesar de toda información
desvirtuada, a pesar de muerte y agresión, continúan ellos, su camino Simón
Bolívar; y nosotros, en marzo, nuestra casa de gobierno será nuevamente
avasallada, violada; por las mismas ideas que la hicieron pedazos 52 años
atrás.
Y a eso, le llaman, practicar la DEMOCRACIA.
Incluso, a la ignorancia, le da vergüenza.
Alejandro Fischer Alquinta.
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