sábado, 18 de agosto de 2012

EL 8 DE MARZO DE 1978 EN CHILE


LUCHA ANTIFASCISTA




EL 8 DE MARZO DE 1978 EN CHILE


Por Iris Largo


No puede haber revolución socialista
si la inmensa mayoría de las mujeres
trabajadoras no participa en ella en
grado considerable.
                                      LENIN



Pinochet y su Junta pensaron que dictando decretos, torturando, violando, asesinando y sometiendo al pueblo chileno a la mas patética situación de miseria que jamás ha vivido, podrían aplastarlo. Creyeron también que podrían doblegar a la mujer chilena y trataron de destruirle incluso la felicidad de la maternidad, y creyeron que por medio de una disposición leqal podrían hacer desaparecer el 8 de Marzo -Día Internacional de la Mujer- y dispusieron que el Día de la Mujer (nada de "internacional") sería el 2 de diciembre, aniversario de la grotesca "marcha de las cacerolas".

¿Y que pasó en nuestra patria el 8 de marzo?

Ese día, las mujeres chilenas -al igual que millones de mujeres progresistas del mundo entero- sintieron renacer los anhelos de paz, de felicidad para los niños, de una vida plena para los jóvenes. Y un acto grandioso fue expresión de lo que quiere y de lo que es capaz la mujer chilena.

Desde una semana antes se rindió homenaje al Día Internacional de la Mujer. Sindicatos, pobladores, estudiantes, bolsas de cesantes, familiares de los detenidos políticos desaparecidos, profesionales, obreras, empleadas de servicios públicos, mujeres de todos los sectores estuvieron presentes en los diferentes actos y hubo volantes, tarjetas de saludo, afiches con el rostro de una mujer llamando al acto, páginas de los boletines informativos de algunas organizaciones sindicales dedicadas al 8 de marzo, etc.

La propia prensa oficialista, como la revista "Qué Pasa", informó que "algunas instituciones, entre ellas varios colegios, han estado celebrando la última semana el Día Internacional de la Mujer". Y otros órganos informativos como radios, "El Mercurio", la revista "Hoy" se refirieron al acto del día 8.

Formando parte de esta recordación dentro de la patria llegaba el eco de lo que las mujeres chilenas hacían en el exterior con motivo del 8 de marzo. Las emisiones de "Escucha Chile", "Radio Magallanes", Radio Berlín Internacional, Radio Praga, Radio Sofía, Radio Budapest y Radio La Habana, dedicaban programas especiales destacando la dignidad, la valentía y el ánimo de combate con que enfrenta la mujer chilena a la dictadura fascista e informaban de las diversas actividades de las miles de mujeres que han tenido que dejar su tierra y que entregan la mayor parte de sus energías a las tareas de la solidaridad. En París, la Comisión femenina da la Unidad Popular daba a conocer, en un gran mitin, un mensaje destacando el valor de las mujeres en Chile y rindiendo homenaje a la entereza y coraje conque las mujeres familiares de patriotas desaparecidos emprenden mil iniciativas para arrancar de la dictadura la verdad acerca de esos seres queridos.

Y mientras desde Valparaíso un grupo de mujeres hacia llegar un sentido y fraternal saludo a Hortensia Bussi de Allende, desde Londres las mujeres enviaban saludos a través de las radios a las mujeres en Chile. Y en Caracas, en el Primer Congreso Internacional de Mujeres Abogadas se rendía homenaje a la mujer chilena y se emitía un voto de apoyo en su lucha por los patriotas desaparecidos, en tanto que en Moscú se entregaban saludos y se buscaban iniciativas de apoyo a la lucha de la mujer y en Roma las chilenas eran recibidas por un grupo de parlamentarios que expresaban su solidaridad con las exiliadas chilenas y ofrecían decidido apoyo en la búsqueda de los patriotas desaparecidos. Hasta la propia revista "Ercilla" acusaba recibo y transcribía el texto de tarjetas de saludo enviadas a Chile por las chilenas exiliadas en Yugoslavia.

En Chile y en los más diversos rincones de la tierra, el 8 de marro, las mujeres chilenas se aunaban en los mismos anhelos de recuperar la paz, la libertad, de poder luchar dentro de la patria por sus derechos y por el derecho de los niños chilenos de conocer también la auténtica alegría de la infancia.

8 de marzo - Acto - Caupolicán - 8 de marzo - Acto - Caupolicán -

Las 4 de la tarde en Santiago. Hay ansiedad en las primeras mujeres que avanzan caminando con cierta timidez por la calle San Diego para "echar una miradita" ("¡ Tanto tiempo que no veniamos al Caupolicán! ¿Lo llenaremos? ¿Cómo nos irá a ir?"). La ansiedad inicial y la cierta timidez desaparecen rápidamente al ver que son muchas, muchísimas, las mujeres que van llegando. Tantas que ya a las 5 de la tarde hay que dar la orden de cerrar la entrada a la platea. Asombro de las que van llegando luego. ("¡Cómo, si el acto empieza a las 6! ¡ Cómo no vamos a poder entrar en la platea! ¡ Por algo nos vinimos una hora antes!"). Y siguen llegando centenares de mujeres: las familiares de presos desaparecidos con la foto del ser querido colgando del pecho; las esposas de los cesantes: "Aquí presentes los trabajadores cesantes"; grupos de mujeres de diversos sectores con distintivos diferentes: una paloma, una rosa, una flor roja. Algunas con carteles. "Basta de alzas". Y distintivos y flores y colores y consignas y las últimas tibiezas del verano y tanto inesperado encuentro van creando dentro del Teatro Caupolicán un ambiente cargado de emoción, de alegría, entusiasmo, optimismo. La emoción del reencuentro tanto tiempo esperado. En tanto colores y emociones van entremezclándose, un cartel grande se extiende a lo largo de la galería: "Saludamos al Día Internacional de la Mujer".

Comienzan a leerse los saludos que llegan. ("Son tantos. Mejor no los leamos enteros"). La CEPCH, la Sociedad de Escritores, sindicatos, escuelas. Y son tantos que la lectura de sus textos tiene que suprimirse del todo para poder mencionar los nombres de las 50 organizaciones, colegios profesionales, centros de madres, escuelas, etc. largamente ovacionados.

Se da comienzo a la primera parte del acto artísticos- "La Misa Criolla", el Illapu que es aplaudido hasta con los pies; un cantante de la Ranquil. Luego se presenta el conjunto de Familiares de Presos Desaparecidos que canta y anima una cueca bailada por una mujer sola. La cueca de nuestro pueblo, canto de fe y de alegría, de amor y de esperanza, bailada por esa mujer sola se convirtió en protesta, en rebeldía, en decisión agresiva de seguir luchando por el ser querido y, sobre todo, en expresión de tenacidad y firmeza revolucionaría. ("No importa que no estés bailando conmigo, compañero de mi vida. Porque siempre estas. Estas en mi lecho. Estás en la mirada interrogante de mi hijo cuando pareciera que una lagrima se me va a escapar y, sobre todo, estás muy dentro de la inmensa, de la inquebrantable necesidad de seguir luchando hasta que desaparezca la desgracia que se nos vino encima"). Esa cueca hizo correr incontenibles las lágrimas e hizo también reafirmarse la alegría y la decisión de seguir luchando.

Luego, dirigentes de diferentes organizaciones sindicales que llegaron a saludar a las mujeres, entregando un ramillete de flores a cada una de las delegadas femeninas que ocupaban el presidium. Cuando subieron los dirigentes sindicales fueron muy aplaudidos. Entre otros estaban representantes de la Federación Textil, de la Construcción, Metalúrgicos, Confederación Campesina e Indígena "Ranquil", Asociación Nacional de Pensionados, Federación Provincial Campesina "Eduardo Frei", Confederación Campesina "Triunfo Campesino". Anteriormente, al ser anunciadas las delegadas femeninas de las diferentes organizaciones y mencionarse la Federación Provincial Campesina "Eduardo Freí" un comienzo de silbatina que hizo enrojecer a su delegada, fue acallado de inmediato por el grito espontáneo de "Unídad", "Unidad", "Unidad" que las casi 8 mil personas que llenaban el teatro corearon de pie.

Antes de la única intervención programada, la dirigente sindical Georgina Aceituno, visiblemente emocionada, entregó un combativo saludo al acto dedicándolo a su madre que murió mientras ella estaba relegada. El teatro entero estuvo con ella en su emoción.

Y mientras los animadores anunciaban nuevos saludos llegados al Teatro, el público que había divisado, perdida en la multitud, a Matilde Urrutia comenzó a gritar su nombre pidiéndole que hablara. Matilde, a cuyo amor cantara el poeta en sus versos y a quien dijera. "Eres del pobre Sur, de donde viene mi alma:/ en su cielo tu madre sigue lavando ropa / con mi madre. Por eso te escogí, compañera". Matilde subió, paso a paso, al escenario y entregó un breve y emocionado saludo diciendo que si Pablo Neruda viviera estaría en la primera fila del teatro saludando a la mujer chilena y llamando a la más amplia unidad de los chilenos por la reconquista da la libertad. Cuando terminó de hablar, se levantó como un clamor el nombre de "Neruda", "Neruda", "Neruda", que todo el teatro, de pie, gritaba con la misma desbordante emoción con que lo acompañó por las calles de Santiago aquel sombrío martes 25 de septiembre de 1973.

Aida Moreno, la Secretaria del Sindicato de Empleadas de Casas Particulares, organizador del acto, recordó en su intervención la participación que le ha correspondido a la mujer chilena en el desarrollo político, cultural y social del país. Hizo un recuento de cómo empezó esa participación, liberándose de los prejuicios y discriminaciones que la ataban y de cómo logró organizarse llegando a partícipar activamente en la vida nacional. Se refirió a las conquistas que había conseguido la mujer partiendo del primer jardín infantil y de cómo ahora tiene que enfrentar, en primer lugar, la cesantía con sus secuelas de hambre y desnutrición para los niños. Dio a conocer cómo han desaparecido las salas cunas y cómo ha ido recrudeciendo la discriminación contra la mujer. Habló Aída Moreno de la pérdida de las libertades sindicales detallando el significado del decreto 198 y de la violación de las libertades individuales denunciando con fuerza el dramático problema de los seres queridos desaparecidos y enfáticamente seña1ó que las mujeres están resueltas a no encontrarse el próximo año en la misma situación de no saber de sus esposos, novios, hermanos, padres desaparecidos. Llamó, finalmente, con decisión, a la unidad de todos contra la represión y el hambre. La unidad, factor fundamental de la victoria.

Luego vino la segunda parte del programa artístico: el Piojo Salinas, Nano Acevedo, Jorge Yañez, para nombrar a algunos de los que lograron actuar, ya que fueron numerosos los que no alcanzaron a hacerlo. La música y las canciones de Violeta Parra animaron y alegraron, entre otros temas, ese combativo encuentro.

A las 11 de la noche termina el acto. (¿Cómo se pasaron las horas?). A medida que sale la gente, peso a peso va entregando su ayuda para la resistencia, pero, antes de irse lanza una última mirada al teatro, al telón de fondo y se vuelve a llenar de esperanzas el corazón; qué bien quedaron en ese telón de fondo la paloma que simboliza la paz a la que aspiran los pueblos de la tierra; el signo de la igualdad que queremos conseguir y el símbolo femenino de la fecundidad que engendra la vida que tenemos. Vida tan pobre ahora. Vida que volverá a ser plena y feliz cuando en Chile sea aplastado el fascismo y comience a estructurarse la nueva vida.


Publicado en:

Boletín del Exterior Partido Comunista de Chile Nº29
mayo - junio 1978 - páginas 57 - 61