Comentario radial y escrito
Algún tiempo atrás escribía:
Y mañana, vendrán a por ti.
Lo sigo gritando, hasta con
recuerdo y chiflido.
Las consecuencias inmediatas, que
amontonó y desparramo el golpe fascista en Chile, fue, el levantar consciente y
consecuente de compuertas, dejando salir a borbotones, como la peste negra, una
suerte de individuos, carentes de principios morales, éticos, extremadamente
evitativos y selectivos, fríos, mentirosos, manipulativos, acosadores, sádicos
y sobre todo, aduladores a las jerarquías castrenses; pariendo de esta manera a
los violadores de los Derechos humanos.
Aún, tenemos en prisión a más de
100 sujetos, acusados de crímenes de lesa humanidad, es, aparentemente y de
memoria corta, los últimos andrajos que nos quedan después de 53 años habidos.
Años, que han almacenados a más de
3.400 víctimas asesinadas o desaparecidas.
Una ignominia, un esperpento, que
nos seguirá pellizcando la memoria este 11 de marzo 2026.
¿Quién podrá explicarse este
hilvanar de nuestra historia de país?
Yo, profesor Normalista, como le
explicaría, hoy en día, si tuviera que explicarles a mis alumnos, el sentir de
Marta Ugarte, el traslado de mis degollados.
¡Como lo explique!
¡Como lo explico!
¿Quién podrá explicar, el palpitar
acelerado de los Mercados Financieros del mundo entero, al calcular los encofrados
y ladrillos, la degradación moral en los suelos de Gaza?
¡Quien!
Quien puede, Dios mío de los
coloraos, poder perpetuar el sabor de una empanada, cuando el terror de una
muerte nuclear, amenaza ignorante nuestra entera humanidad.
El Tribunal Supremo de los Estados
Unidos de Norte América, declara que, los aranceles aplicados por Donald Trump,
en su mundo de boliche y jolgorio, son ilegales.
Y este, farsante, arrogante, con
un quiebre a lo John Wayne, replica, que algunos de los jueces del Supremo
gringo son ignorantes, que no son patriotas, que se avergüenza de ello.
Que su administración seguirá con
sus aranceles, y, que, además, seguirá subiendo algunos otros.
Que puede hacer el habitante que
anda a pie, él que anda pegándole patadas a las piedras.
Qué sentirá aquella mujer policía,
cuando un colega de muy alto rango, encargado operativo de la policía nacional
de España la viola sexualmente y el entorno se enconcha.
Y tanto se enconcha, que la
derecha fascista ataca a la mujer musulmana por que cubre su pelo como lo hacía
mi abuelita linda, cuando iba a misa los domingos
La conocida ley Montero, defendida
por Irene Montero y defendida por la izquierda española fue y será un acierto
en contra de ese machismo enfermizo, criminal, que nos azota:
SOLO SI, ES SI.
Ay dios mío de los coloraos, ay
dios mío, mío, que será de los barrios del mundo, de las pichangas en las
calles, de su infancia, que será de mi paisito este marzo.
Siento inmenso, que el vivir del
mundo, conmigo en arrastre y de yapa, me lleva iracundo y leal a mi actitud
política, por convicción social y de clase.
Tengo un deje cansado, triste, es
cierto; los años me empujan al suelo, sin embargo, soy un alegre por vivir
estos tiempos, estas esquinas, estos ramales; me siento cantor, inconcluso poeta;
experto con la escoba, también albañil.
Al sentir estas cosas, me veo
atravesando tiempos muy complicados, tan claros y al mismo tiempo tan oscuros,
tan cobardes, tan de nudos, tan de infancia en Gaza destrozada, que más tarde,
esos niños sobrevivientes, te lo aseguro, no serán viajeros de la Alfombra
Mágica.
He vivido tiempos, he conocido a
gente, que me han enseñado a respetar la vida. Sin embargo, no la he respetado
lo suficiente, no soy de trigo muy limpio. Tengo tres hijas que no tienen
padre.
Ha sido un ramal cobarde con un
calendario muy corto, muy corto.
Tengo una edad y un raciocinio que
me arropa y me sujeta para enderezarme.
Yo cuento lo que conozco, lo que
he visto, lo que comprendo, lo que me duele, lo que he querido, lo que amo.
No puedo dejar de pensar en Yasir
Arafat.
Indiscutible líder de la
Organización para la Liberación de Palestina. La OLP. Organización para la
liberación de Palestina.
Los viejos míos, mandataron a tres
militantes, yo fui, uno de ellos, a formar parte, junto a otros especialistas,
de la seguridad de Yasir Arafat en su aparición y discurso en la Casa del
Pueblo, Estocolmo Suecia.
Eran momentos ásperos, muy ásperos
y sangrientos, y de muy fácil mal interpretación.
Arafat y su organización, ya,
renunciaba a seguir dándole a la recuperación total de Palestina, es decir,
contemplaban la existencia de dos Estados soberanos. El Palestino y el Israel.
El descontento entre los radicales
era inmenso.
Miren ustedes hoy, el barrial de
sangre y escombro que vive hoy la región; Gaza, es de una visión de terror
diabólico, y que sean unos judíos los hacedores de este dolor maldito, no lo
explica ni Salomón
Y la ignominia se adentra en
Cisjordania.
Todavía, lo esperpento, sigue
siendo actualidad.
El mundo “Socialdemócrata”, sigue
mostrando a una Venezuela que no es Venezuela.
La tierra de Bolívar trata
solamente de apurar los juicios de los elementos encarcelados por crear una
inseguridad social, de trabajo y de pan, indecente, para argumentar un Golpe de
Estado.
Nuestro país, también vivió lo
mismo en los años 70/71/72.
El hacer de la derecha chilena
patronal fue criminal.
Me duele Ucrania, me duele el
olvido total a la VIGILANCIA REVOLUCIONARIA de la querida Unión Soviética.
La memoria corta hace estragos por
el andar apurados, como locos.
Se acuerdan ustedes de Nikita
Jrushchov, golpeando su mesa con un zapato en las Naciones Unidas.
Era ucraniano, como lo fue también
Leónidas Brézhnev.
Hay que ubicarlos en medio de la
guerra fría, una guerra tan mortífera y de hambre, como las de proyectiles, tan
criminales como las de Napalm, como las de uranio.
Había que superar a un Imperio
Gringo, a una Europa destruida, que contaba incrédula sus muertos y casas, un
Estados Unidos, con todas sus industrias en pie y en una producción a todo
nivel.
La perrita cosmonauta, Laica, fue
la respuesta a Hiroshima.
Que será de Laica.
Se acuerdan de los cohetes
florecidos en la Habana apuntando a Washington. Pienso que fue un error
político sacarlos.
Nos clavó inmóvil a la historia.
La vida en Sudamérica, en el mundo
entero, habría sido totalmente diferente.
El Plan Marshall, es hoy, una
naranja pesadilla.
Aquí me quedo, si no me pongo a
llorar.
Me quedo con una convicción:
El acero se puede seguir
templando, Cuba, su Fidel, es una de las cosas hermosas que he vivido, la China
de Mao, la entiendo y la amo.
La URS, nos jugó chueco.
Vietnam me cobija.
Nicaragua tiene mi esperanza.
México ha sido siempre mío.
China nos devuelve la alegría y la
esperanza.
Venezuela es nuestro Chile de
1972.
Alejandro Fischer Alquinta
Estocolmo 20260222