martes, 24 de febrero de 2026

Peuco.

 


Comentario radial y escrito

 


 


 

Algún tiempo atrás escribía:

Y mañana, vendrán a por ti.

Lo sigo gritando, hasta con recuerdo y chiflido.

Las consecuencias inmediatas, que amontonó y desparramo el golpe fascista en Chile, fue, el levantar consciente y consecuente de compuertas, dejando salir a borbotones, como la peste negra, una suerte de individuos, carentes de principios morales, éticos, extremadamente evitativos y selectivos, fríos, mentirosos, manipulativos, acosadores, sádicos y sobre todo, aduladores a las jerarquías castrenses; pariendo de esta manera a los violadores de los Derechos humanos.

Aún, tenemos en prisión a más de 100 sujetos, acusados de crímenes de lesa humanidad, es, aparentemente y de memoria corta, los últimos andrajos que nos quedan después de 53 años habidos.

Años, que han almacenados a más de 3.400 víctimas asesinadas o desaparecidas.

Una ignominia, un esperpento, que nos seguirá pellizcando la memoria este 11 de marzo 2026.

¿Quién podrá explicarse este hilvanar de nuestra historia de país?

Yo, profesor Normalista, como le explicaría, hoy en día, si tuviera que explicarles a mis alumnos, el sentir de Marta Ugarte, el traslado de mis degollados.

¡Como lo explique!

¡Como lo explico!

¿Quién podrá explicar, el palpitar acelerado de los Mercados Financieros del mundo entero, al calcular los encofrados y ladrillos, la degradación moral en los suelos de Gaza?

¡Quien!

Quien puede, Dios mío de los coloraos, poder perpetuar el sabor de una empanada, cuando el terror de una muerte nuclear, amenaza ignorante nuestra entera humanidad.

El Tribunal Supremo de los Estados Unidos de Norte América, declara que, los aranceles aplicados por Donald Trump, en su mundo de boliche y jolgorio, son ilegales.

Y este, farsante, arrogante, con un quiebre a lo John Wayne, replica, que algunos de los jueces del Supremo gringo son ignorantes, que no son patriotas, que se avergüenza de ello.

Que su administración seguirá con sus aranceles, y, que, además, seguirá subiendo algunos otros.

Que puede hacer el habitante que anda a pie, él que anda pegándole patadas a las piedras.

Qué sentirá aquella mujer policía, cuando un colega de muy alto rango, encargado operativo de la policía nacional de España la viola sexualmente y el entorno se enconcha.

Y tanto se enconcha, que la derecha fascista ataca a la mujer musulmana por que cubre su pelo como lo hacía mi abuelita linda, cuando iba a misa los domingos

La conocida ley Montero, defendida por Irene Montero y defendida por la izquierda española fue y será un acierto en contra de ese machismo enfermizo, criminal, que nos azota:

SOLO SI, ES SI.

Ay dios mío de los coloraos, ay dios mío, mío, que será de los barrios del mundo, de las pichangas en las calles, de su infancia, que será de mi paisito este marzo.

Siento inmenso, que el vivir del mundo, conmigo en arrastre y de yapa, me lleva iracundo y leal a mi actitud política, por convicción social y de clase. 

Tengo un deje cansado, triste, es cierto; los años me empujan al suelo, sin embargo, soy un alegre por vivir estos tiempos, estas esquinas, estos ramales; me siento cantor, inconcluso poeta; experto con la escoba, también albañil.

Al sentir estas cosas, me veo atravesando tiempos muy complicados, tan claros y al mismo tiempo tan oscuros, tan cobardes, tan de nudos, tan de infancia en Gaza destrozada, que más tarde, esos niños sobrevivientes, te lo aseguro, no serán viajeros de la Alfombra Mágica.

He vivido tiempos, he conocido a gente, que me han enseñado a respetar la vida. Sin embargo, no la he respetado lo suficiente, no soy de trigo muy limpio. Tengo tres hijas que no tienen padre.

Ha sido un ramal cobarde con un calendario muy corto, muy corto.

Tengo una edad y un raciocinio que me arropa y me sujeta para enderezarme.

Yo cuento lo que conozco, lo que he visto, lo que comprendo, lo que me duele, lo que he querido, lo que amo.

No puedo dejar de pensar en Yasir Arafat.

Indiscutible líder de la Organización para la Liberación de Palestina. La OLP. Organización para la liberación de Palestina.

Los viejos míos, mandataron a tres militantes, yo fui, uno de ellos, a formar parte, junto a otros especialistas, de la seguridad de Yasir Arafat en su aparición y discurso en la Casa del Pueblo, Estocolmo Suecia.

Eran momentos ásperos, muy ásperos y sangrientos, y de muy fácil mal interpretación.

Arafat y su organización, ya, renunciaba a seguir dándole a la recuperación total de Palestina, es decir, contemplaban la existencia de dos Estados soberanos. El Palestino y el Israel.

El descontento entre los radicales era inmenso.

Miren ustedes hoy, el barrial de sangre y escombro que vive hoy la región; Gaza, es de una visión de terror diabólico, y que sean unos judíos los hacedores de este dolor maldito, no lo explica ni Salomón

Y la ignominia se adentra en Cisjordania.

Todavía, lo esperpento, sigue siendo actualidad.

El mundo “Socialdemócrata”, sigue mostrando a una Venezuela que no es Venezuela.

La tierra de Bolívar trata solamente de apurar los juicios de los elementos encarcelados por crear una inseguridad social, de trabajo y de pan, indecente, para argumentar un Golpe de Estado.

Nuestro país, también vivió lo mismo en los años 70/71/72.

El hacer de la derecha chilena patronal fue criminal.

Me duele Ucrania, me duele el olvido total a la VIGILANCIA REVOLUCIONARIA de la querida Unión Soviética.

La memoria corta hace estragos por el andar apurados, como locos.

Se acuerdan ustedes de Nikita Jrushchov, golpeando su mesa con un zapato en las Naciones Unidas.

Era ucraniano, como lo fue también Leónidas Brézhnev.

Hay que ubicarlos en medio de la guerra fría, una guerra tan mortífera y de hambre, como las de proyectiles, tan criminales como las de Napalm, como las de uranio.

Había que superar a un Imperio Gringo, a una Europa destruida, que contaba incrédula sus muertos y casas, un Estados Unidos, con todas sus industrias en pie y en una producción a todo nivel.

La perrita cosmonauta, Laica, fue la respuesta a Hiroshima.

Que será de Laica.

Se acuerdan de los cohetes florecidos en la Habana apuntando a Washington. Pienso que fue un error político sacarlos.

Nos clavó inmóvil a la historia.

La vida en Sudamérica, en el mundo entero, habría sido totalmente diferente.

El Plan Marshall, es hoy, una naranja pesadilla.

Aquí me quedo, si no me pongo a llorar.

Me quedo con una convicción:

El acero se puede seguir templando, Cuba, su Fidel, es una de las cosas hermosas que he vivido, la China de Mao, la entiendo y la amo.

La URS, nos jugó chueco.

Vietnam me cobija.

Nicaragua tiene mi esperanza.

México ha sido siempre mío.

China nos devuelve la alegría y la esperanza.

Venezuela es nuestro Chile de 1972.

 

Alejandro Fischer Alquinta

Estocolmo 20260222